El sadismo fiscal de Montoro: ¡que paguen todo y paguen ya, aunque mueran por ello!

Leemos en esta noticia que el Gobierno, después de resistirse a ello durante años, puede ceder a las presiones internacionales y se replantea un cambio en el tratamiento legal que reciben nuestras empresas en dificultades económicas en nuestro Derecho concursal y preconcursal. Pero que ese esfuerzo en favor de un reforma, que puede ser tan socialmente favorable, encuentra una fuerte resistencia en la oposición de nuestro Ministro de Hacienda, apoyado en ello por la Ministra Yañez.

Uno de los defectos de nuestro sistema concursal, señalado casi universalmente como tal por expertos e informes internacionales, es la excesiva inflexibilidad en el tratamiento de los créditos públicos. Fundamentalmente las importantes cantidades que las empresas en crisis suelen deber a Hacienda y por cotizaciones sociales. Respecto de los mismos apenas caben posibilidades de aplazamiento o de reducción. En la empresa concursada, cuando todos los acreedores han de asumir renuncias o demoras, los públicos mantienen un privilegio absoluto para cobrar todo, y para poder mantenerse así al margen de cualquier negociación.

Ese rigor en el tratamiento de esos créditos es tal que es una de las causas por las que más del noventa por ciento de los concursos acaban en España en la liquidación de la empresa, en vez de en su reconversión. Empresas que podrían ser viables, recuperarse con un convenio y seguir aportando riqueza y manteniendo puestos de trabajo, se ven abocadas a la extinción por primar sobre cualquier otra consideración esa exigencia de cobro íntegro e inmediato.

Este rigor se ha trasladado también a la regulación de los institutos preconcursales para empresas en dificultades económicas, como los acuerdos de refinanciación y los acuerdos extrajudiciales de pagos del título X de la Ley concursal. En todos esos procesos los créditos públicos mantienen también de forma absoluta su posición hiperprivilegiada. Lo que priva a estos instrumentos de gran parte de su potencial de salvación de empresas, y disuade a muchas empresas de su utilización.

Cualquier analista con un mínimo de visión a largo plazo puede comprender que, en realidad, ni siquiera El Tesoro público o la Seguridad social se benefician de ese rigor. Al causar la muerte de la empresa se acaba con una fuente de riqueza y como tal de generación de ingresos por múltiples tributos: IVA, Impuesto de Sociedades, Renta de trabajadores y socios, etc. De la misma forma al mandar a los trabajadores al paro con el cierre definitivo de la empresa, máxime en un país con tanto desempleo como el nuestro, las contribuciones también cesan.

Por ello cuando las instituciones internacionales han estudiado nuestro Derecho de crisis y sus devastadores efectos económicos se han echado las manos a la cabeza: cómo es posible, dicen, que en un país con insuficiente vocación empresarial y con el mayor índice de paro de la OCDE se esté favoreciendo de tal forma la opción del cierre de las empresas. Cómo es posible que se acabe tan alegremente con empresas y se hipoteque así el futuro de los ingresos públicos. El último informe del FMI ha vuelto a ir por esa línea, y es el que ha forzado que en el interior del Gobierno se debata, por fin, la cuestión.

Sin embargo esas consideraciones que son tan obvias escapan a la apreciación de esos ministros bunkerizados y resistentes al cambio. Quieren conservar ese privilegio de pago aunque con ello se haga inevitable el cierre y liquidación de la empresa. Si han de morir por ello, que mueran. Pero nada de flexibilizar cobros. despliegan así un verdadero “encarnizamiento fiscal” que “pide sangre”, que exige el sacrificio de muchas empresas.

Esperemos que los partidarios en el Gobierno de una mayor flexibilidad, y de que con ella se multipliquen las posibilidades de salvar empresas viables, consigan imponer esta vez su postura reformista. Y que lo hagan bien, con fórmulas que permitan mantener los difíciles equilibrios que son precisos para alcanzar resultados satisfactorios.

 

25 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Asunto recurrente y, francamente, de difícil solución el que hoy nos trae D. Fernando.

    El fondo de la cuestión es el que discutíamos ayer en otro asunto:
    La Asimetría que impregna todo lo Público (Bien de Carácter Sagrado) en relación con lo Privado (Mal ciertamente Satánico) en cualquier ámbito.

    Lógicamente, al llegar a la posición Acreedora del Poder esta se contagia de su carácter Divino y
    deviene intocable, ajena incluso a lo ético y a lo racional.
    Ha de ser atendida en primer lugar.

    El Carácter Divino que adquiere el Estado en los Regímenes sujetos al Laicismo Doctrinal, lo convierten en Fuente Autónoma de Moral Formal. Ajeno a cualquier Moralidad de las que han sido expulsadas del Reino y que por lo tanto han dejado de ser funcionales.

    Digo que es difícil porque no es fácil anular dicho principio sin poner en evidencia la naturaleza profundamente perversa de esta forma de poder sin traba.
    Pero, muerto Dios temporalmente, vemos que nunca es gratis atentar contra cualquier divinidad de sustitución. Suele ser causa de grandes castigos divinos como ya los faraones descubrieron en carne propia.

    Es preludio de Males Mayores y quizás por ello se resisten los ministros que estarían en la primera línea defensiva.

    Que el FMI (lo que hay que ver) se meta a redentor significa que hay categorías de Poder Accesorio que se están convirtiendo en Daños Colaterales soportables, incluso Convenientes.

    No lo digo de broma, estos dos artículos venían el N.Y. Times y Washington Post hace muy poco

    http://www.washingtonpost.com/opinions/in-the-long-run-wars-make-us-safer-and-richer/2014/04/25/a4207660-c965-11e3-a75e-463587891b57_story.html

    Washington Post: A largo plazo, las guerras nos hacen más seguros y más ricos.

    http://www.nytimes.com/2014/06/14/upshot/the-lack-of-major-wars-may-be-hurting-economic-growth.html

    New York Times: La ausencia de guerras relevantes puede estar perjudicando el crecimiento económico.

    Tela marinera.
    No estamos en tiempos de “Business as Usual”

    Buenos días

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Estupenda apreciación la tuya, Manu. Efectivamente hemos elevado a los altares al Estado y santificado a todo lo que le rodea, “lo público”. Si a ese error de partida le sumas la colonización de ese ámbito por una oligarquía partitocrática atenta sobre todo a sus propios intereses particulares… Pues es más fácil explicar la penosa situación en la que estamos.

    • José Jarauta
      José Jarauta Dice:

      Estimado Manu:

      Aprecio mucho sus inteligentes comentarios, pero creo que en ocasiones va demasiado lejos.

      Sobre las bondades de la guerra he oído hablar muchas veces en tiempos de crisis. En los últimos años y desde que empezó la crisis, fundamentalmente en discusiones de barra de bar.

      Creo que es lógico que en un momento dado lleguen a las páginas de los periódicos, es un tema polémico y agitar el gallinero y provocar siempre dá que hablar y es bueno para la tirada.

      Ian Morris es un profesor de historia conocido por sus provocadores libros, que siempre proporciona cierta notoriedad (artículo del WAPO),

      El otro es Tyler Cowen (NYT), conocido “libertario” amante de la “destrucción creativa”, aunque al final se modera un poco.
      Apunta a que la persistencia y “expectativas” de paz pueden explicar la ralentización del crecimiento. ¿Una nueva versión de matar al mensajero?.

      Me he reído leyendo: “Counterintuitive though it may sound, the greater peacefulness of the world may make the attainment of higher rates of economic growth less urgent and thus less likely.”

      Vivir en la confusión mental debe ser una experiencia “diferente”, sin duda. El párrafo que sigue al anterior es de premio nobel:

      “This view does not claim that fighting wars improves economies, as of course the actual conflict brings death and destruction. The claim is also distinct from the Keynesian argument that preparing for war lifts government spending and puts people to work. Rather, the very possibility of war focuses the attention of governments on getting some basic decisions right — whether investing in science or simply liberalizing the economy. Such focus ends up improving a nation’s longer-run prospects.”

      Traduzco: la posibilidad de la guerra transforma al gobierno en un actor “más racional”. ???????.

      Lo siento, pero mis limitadas capacidades de comprensión me impiden entender tan excelsos “razonamientos”. En la barra del bar se discurre mejor.

      Como se sabe, lo mejor de la primera guerra mundial fué que dejó sentadas las bases para la segunda. Actores racionales supongo. Podríamos seguir pero no veo el sentido.

      Volviendo al tema, o retomándolo, para ver mecanismos en acción de necesidades urgentes a corto frente a políticas razonables a largo, nos basta nuestra propia historia.

      Muy ilustrativo:

      “Guerra y decadencia, gobierno y administración en la España de los Austrias, 1560-1620”. I. A. A. Thompson, Barcelona : Crítica, 1981.

      Como está agotado, para hacerse una idea:

      4. El impacto de la guerra en la Monarquía de los Austrias. pp 14-20, en :

      “La historiografía hispana sobre la guerra en la época de los Austrias. Un balance, 1991-2000”
      Antonio Espino López.

      http://ddd.uab.cat/pub/manuscrits/02132397n21p161.pdf

  2. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Un tema de indudable importancia el de este interesante artículo. La posición de acreedor privilegiado de la Administración y el consiguiente derecho de abstención en caso de convenio dificultan las posibilidades de alcanzar un convenio. El problema que veo es cómo regular la adhesión de Hacienda y de la Seguridad Social a un convenio. Debe quedar garantizado que ante casos semejantes, el concursado recibe un trato semejante por parte de la Administración. No estamos hablando de un caso normal en el que el principio de autonomía de la voluntad que rige en el ámbito privado nos sirva para justificar su adhesión al convenio. La posibilidad de suscripción de convenios, aunque ya prevista en el artículo 10 de la Ley General Presupuestaria, creo que exigiría una regulación legal mucho más exhaustiva. Bien garantizada la igualdad de todos, creo que sería positiva una generalización de la suscripción de convenios por parte de las Administraciones. Hay que tener en cuenta, no sólo que la regulación actual aminora la probabilidad de llegar a un convenio, sino que hace menos viable el convenio al que se haya podido llegar. Tengamos en cuenta que una parte importante de las posibilidades de salida de la crisis de la empresa dependen de un deudor que, en el caso de participar en una medida pequeña del éxito que supone que una empresa sea viable, tiene un menor incentivo para poner todo su esfuerzo con el objetivo de reconducir su propia situación de crisis. Es evidente que ese incentivo será menor si la cantidad que tiene que pagar a Hacienda y la Seguridad Social es demasiado grande. Por lo tanto, me parece que, en este caso, hay que encontrar un equilibrio, que es muy complejo, entre la satisfacción en la mayor medida posible a la Administración y al resto de acreedores, la igualdad en el trato de la Administración a diferentes deudores y el necesario incentivo al acreedor para conseguir el éxito del convenio. El interrogante que surge es claro: ¿cómo podríamos conseguir ese equilibrio?
    Reciba un cordial saludo.

    • Fernando Rodríguez Prieto
      Fernando Rodríguez Prieto Dice:

      Creo que tienes toda la razón, Gonzalo. Y efectivamente no es fácil encontrar un equilibrio. Y más en unos momentos en que cualquier discrecionalidad por parte de los representantes públicos (el necesario margen de maniobra con el que han de contar para negociar) puede ser mal interpretado.

      Sin embargo es preciso buscar una solución. Si con un determinado protocolo médico que se aplicara a una dolencia se murieran la mayoría de lis pacientes, incluso los que podrían salvarse, a nadie se le ocurriría defenderlo por considerar que es de cómoda aplicación por un automatismo que no requiera tomar decisiones de las que alguien fuera responsable. Lo que se estaría perdiendo valdría mucho más que esas consideraciones para su mantenimiento. Sin embargo algo parecido es lo que ocurre con las empresas en esta situación.

      En realidad, esa dificultad para delegar facultades decisorias y responsabilidades existe en otras grandes estructuras, como los grandes bancos o aseguradoras. O los partidos políticos. Su escasa flexibilidad, rigidez y verticalismo, su afán de control, a la larga les perjudica más de lo que les beneficia. Tienen que aprender a delegar facultades acompañadas de las consiguientes responsabilidades. Es mucho lo que hay en juego.

  3. Juan Ciudadano
    Juan Ciudadano Dice:

    Que las guerras sean buenas para el crecimiento económico es una gran estupidez que ya fue puesta de manifiesto a medidados del XIX por Frederic Bastiat en el el capítulo “el cristal roto” del libro titulado “Lo que se ve y lo que no se ve”, por lo que parece una broma grosera que en periódicos de esa importancia se escriban tales cosas.

  4. Javier García de Tiedra González
    Javier García de Tiedra González Dice:

    Es una pena pero en España parece que las cosas son así: se tiende a buscar el corto plazo, el resultado inmediato, aún cuando esta postura tan corta de miras conlleve condenar innecesariamente el futuro de estas empresas, de sus trabajadores y en definitiva de las cuentas del país.

    Coincido con Gonzalo igualmente, hay que buscar un equilibrio a priori complicado de encontrar, aunque el primer paso es sin duda poner sobre la mesa la voluntad para encontrarlo.

  5. Escotero
    Escotero Dice:

    Una pequeña curiosidad: lo de Ministra Yañez , ¿es simplemente un error o me estoy perdiendo algo?

  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Para José Jarauta y Juan Ciudadano.

    Estamos de acuerdo. Faltaría más. No es esa la razón de traer los enlaces del Washington Post y New York Times.

    El sentido de añadirlos no es otro que subrayar lo extraño de la coincidencia editorial en un momento en el cual está Europa rodeada, por sus flancos Sur y Oriental de conflictos sangrientos atizados de una u otra forma por el bloque occidental con desastrosos resultados estratégicos.

    Porque estamos viendo que desde Vietnam se pierden todos pero siguen creciendo como por casualidad y con una retórica que debiera ser objeto de mayor atención y contraste.

    Como no debemos pensar que los estrategas occidentales son tontos y buscan guerras para perderlas empeorando la situación, un mínimo de prudencia debería hacernos pensar que esas acciones tienen otros objetivos y que esos objetivos sí se están alcanzando.

    Por ejemplo: El Turismo es la principal fuente de Ingresos y Gastos exteriores de: Inglaterra, Francia, Italia, Grecia y España.
    Sin las Primaveras Árabes, casualmente en pleno estallido de burbuja, nuestro PIB conjunto habría sufrido entre 1 y 2 puntos como mínimo además de lo que ya se ha vivido.

    Inglaterra y Francia han sido factores esenciales en atizar todos ellos. En paralelo a Obama, día sí día no, le da caña Cheney por retraerse ante más conflictos y dentro de poco se sumará al pimpampum la Sra. Clinton que está calentando motores.

    Así que ahora que el FMI nos atiza con otra de sus célebres recetas –muchas de las cuales han dejado un reguero de naciones difuntas industrialmente– también, al analizar asuntos de aparente menor entidad, es conveniente no perder de vista lo que en el entorno sucede sin que por ello, en absoluto, deseemos guerra alguna.

    Todo lo contrario.

    Un cordial saludo

  7. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Hay dos cuestiones en este post que demuestran el enfoque equivocado de nuestra política fiscal: La primera es la presunción de veracidad y rectitud en todo lo que emana de las AA.PP. y las “autoridades” que las representan. La segunda es la indefensión del Soberano ante tal presunción agravada por la inseguridad jurídica de las sesgadas interpretaciones de las normas. Ello da lugar a las dos varas diferentes de tratar estas cuestiones: la sanción administrativa e incluso el delito penal para quienes, incluso de buena fe, han interpretado o mantienen criterios distintos a los adornados de “presunta veracidad”; la otra el amable y poco ejemplarizante tirón de orejas a los despilfarros e irregularidades públicas al cabo de varios años (cuando se produce) por parte de quienes debían velar por el exigente control del gasto público. Es lógico por tanto la pérdida de votos del PP por estas actuaciones sobre los verdaderos emprendedores perseguidos por el simple hecho de haberse dado de alta como tales.
    Un simple comentario sobre lo apuntado sabiamente por el Sr. Oquendo: la guerra -desgraciadamente- no es un simple “tema de bar” sino una posibilidad siempre presente en el mundo actual que no es precisamente un edén de bondad, altruismo y generosidad. Estamos rodeados de guerras y conflictos y aún el Sr. Obama pretendía inmiscuirnos en otra más contra Siria. La tensión por el asunto de Crimea no es baladí y sólo se está salvando por la ¿prudencia? del Sr. Putin. El problema es que la potencia y el desarrollo armamentístico (una forma de crear riqueza para algunos) puede hacer de millones de personas “daños colaterales”.

  8. godina
    godina Dice:

    Me resulta increíble que se aborde este tema y no se mencionen siquiera las exigencias del Derecho de la Unión, y en concreto de la disciplina de las ayudas estatales.

  9. FBR
    FBR Dice:

    Supongo que no viene a cuento, pero no puedo evitar preguntarme qué comprensión se puede esperar de una Hacienda pública (en general, referida a todas las administraciones) capaz de exigirle el pago de la plusvalía a un desahuciado. Está bien mirar a las empresas, pero no sé porque han de ser perceptoras de mejor trato que las personas. Y estas están siendo maltratadas, tanto por esos acreedores públicos, como por otros privados, que, mostrando cierta flexibilidad y altura de miras, podrían contribuir bastante a la mejora de la situación del estado general.
    Disculpen lo irrelevante del comentario.

  10. José Jarauta
    José Jarauta Dice:

    Estimado Fernando Rodríguez Prieto:

    Me gustaría saber de qué cantidades estamos hablando y si están reflejadas en los presupuestos del Estado vía ingresos previstos a través de la Agencia Tributaria, lo mismo para la Seguridad Social. El renunciar a parte de ellos o darlos totalmente por perdidos podría ocasionar algún agujero extra.

    También hay que tener en cuenta que con la crisis se produjo un relajamiento en los cobros que supongo en algunos casos fué “discrecional”.

    No es lo mismo hablar de 100 millones que digamos de 3000.

    Por poner algún caso conocido: determinados ayuntamientos, clubes de fútbol o el reciente caso de Arturo Fernández entre muchos.

    http://www.expansion.com/2014/01/08/economia/politica/1389137545.html?a=44a4196bc0ccb16f5b20d83600bf1605&t=1404033351&a=44a4196bc0ccb16f5b20d83600bf1605&t=1404002185

    http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/banez-ceoe-salario-especie-seguridad-social-recaudacion-vales-comida-3015991

  11. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Para José Jarauta.

    Hola, José: Buenos días y nuevamente de acuerdo.

    Como bien dices hay circunstancias complejas –realmente casi todas lo son– pero cuando éstas se simultanean en el tiempo y en vez de efectos aleatorios producen resultados que son estadísticamente consistentes es razonable plantearse causalidades concretas.

    Por si esto no bastase, en los casos que nos ocupan, ha habido países europeos especialmente activos e agresivos con sus fuerzas armadas de todo tipo (Francia y UK en Libia). Fuerzas oficiales, clandestinas y hasta, en el caso de Ucrania, ministros presentes en Maidan a pachas con su kaleborroka.

    Nos interesa no olvidarlo al escribir el relato no sea que nos suceda lo que pronosticaba Txillardegi: “Si te escriben el relato perderás todas las batallas”.

    From the Horses mouth.
    https://www.youtube.com/watch?v=_gHkO0BMlM4

    Un cordial saludo

  12. Avocat
    Avocat Dice:

    Comparto el rechazo a esa visión de “lo público” que lleva a muchos funcionarios a referirse a los “intereses privados” como si fueran algún delito o quienes son titulares de tales intereses afectados por alguna enfermedad contagiosa, pronunciando con asco la palabra privado, frente a su moralizante santidad pública. Ya sabemos que esa vestidura encubre muchas veces corrupción, ineficiencia sin límite, etc.

    Ahora bien, el asunto central del post no es pacífico. Yo no conozo en profundidad la relevancia real, la incidencia de la rigidez de nuestro sistema concursal -que ciertamente lo es- en el triste final de empresas que hubieran sido viables. Pero si sé que hoy en dia este procedimiento, además de un cementerio de empresas, es también la via de escape de mucho golfo suelto y aburre hasta el cansancio la ingente cantidad de concursos en lo que no cobra nadie (mas que los propios profesionales que en él intervienen) sin que las responsabilidades del deudor sean esclarecidas suficientemente. Y puedo entender que la Administración se proteja o al menos no facilite la escapada a través del convenio. Diferenciar el grano de la paja en esta materia no es tarea fácil y cuando se perdona un euro de dinero público se da pie al justo cabreo del competidor que si pagó sus impuestos y cotizaciones.

  13. Soy de clase media
    Soy de clase media Dice:

    Creo que esta es la misma historia de siempre. Políticos cortoplacistas a los que les interesa recaudar y mantenerse mientas están en el poder, sin pensar en el bien de la sociedad en general ni en el futuro de los que quedaremos cuando ellos salgan del poder. Igual unos que otros consideran a las empresas y a los ciudadanos, la vaca que hay que exprimir para mantener su estatus a cualquier precio. Ser contribuyente en este país es un gran sacrificio viendo además el uso que se hace con nuestras aportaciones, pero es que ser emprendedor es poco menos que una locura.
    En un post de la semana pasada analizaba brevemente también la maravillosa reforma del IRPF que nos están vendiendo y como resulta no ser tan beneficiosa: http://soydeclasemedia.wordpress.com/2014/06/24/reforma-fiscal-contra-clase-media/

  14. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Para José Jarauta.

    Buenos días, José.

    Supongo que te das cuenta de que en todos y cada uno de esos conflictos han intervenido USA, Francia y UK de forma decisiva y otros países occidentales de modo colateral y sin embargo en tus post sobre el asunto estos hechos se esfuman como lágrimas en la lluvia.

    En el caso de Ucrania lo hacen enviando –además– a sus ministros a la Plaza Maidan. Es decir el equivalente de enviarlos al Boulevard de Donosti en medio de la kaleborroka armada con dinero de occidente y que hoy esa misma gente sabe perfectamente la causa de las decenas de muertos en Maidan, en Odessa y en el Donetsk. Para más INRI la condición del FMI para su “ayuda” es que barran a los pro rusos del mapa “como sea”.
    Mientras nuestra prensa lo está blanqueando de modo bastante indecente con muy poquitas excepciones.

    La expansión territorial de la UE, es decir, de la industria alemana, se hace hoy con aliados terroristas nazis financiados por Occidente y con mercenarios de Blackstone “on site”.
    Es decir, los descendientes de Stepan Bandera, y la prensa europea lo tapa mientras sus lectores se escandalizan. Cada día más gente que se da cuenta de ello no quiere saber nada de esta Europa.

    Independientemente de que también trabajo con gente de esos países y tengo relato cotidiano de familias polacas, ucranianas orientales y rusas de la zona de Minsk y Bryansk y por tanto sé la corrupción en ambos lados incluyendo el occidental que es quien ha pagado la inmensa fortuna desde Timoshenko a Yanukovich y al actual presidente de Ucrania.

    No me gusta contribuir a esta Europa. Supongo que sabes el título del Best Seller alemán del 2013 “Er ist wieder da”, traducido al español como “Ha vuelto” (Hitler, claro).

    Como esto se nos sale bastante del tema del artículo de Fernando Rodríguez, en buena parte por mi culpa, te adjunto mi email porque me gustaría hablar de este asunto contigo reposadamente.

    manuoquendo@yahoo.es

    Un abrazo

    PD.
    Sobre Ucrania dos fuentes bien profesionales son Rafael Poch en “Diario de Berlín” (La Vanguardia) o J. A. Zorrilla en “Las Tres voces” (El Confidencial) . Periodista y diplomático respectivamente, ambos con más de 30 años de trabajo en esos países.
    Otra fuente apropiada es la comunidad judía de España para preguntarles qué saben de sus parientes y conocidos en el occidente de Ucrania.

    • José Jarauta
      José Jarauta Dice:

      Apreciado Manu:

      No ignoro la participación en los hechos de los países mencionados. Tengo cierta idea de la m que hay debajo de las alfombras. Por ejemplo:

      http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/middleeast/iran/10690189/Was-there-a-deal-with-Iran-over-Lockerbie-bombing.html

      Elegir caballo aspirante a ganador limpio de polvo y paja es una “ciencia difícil”, por no decir casi imposible. Tampoco es algo muy novedoso, así que no voy a rasgar vestiduras que ya son jirones.

      Pese a todo, eso no modifica mi visión general, que ni es complaciente ni acrítica. Sí es cierto que un tema tan complejo no se despacha en unos breves párrafos, cuando tenga tiempo lo debatimos amigablemente.

      Saludos.

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