Mejor la resistencia pacífica y la no violencia

Hemos tenido acceso al texto de una desconcertante sentencia de la Sala Segunda de nuestro Tribunal Supremo, aún no publicada, en cuyo Fundamento de Derecho Séptimo se señala: “dada la falta de independencia de los órganos superiores de la Justicia, la lentitud de los procesos, el establecimiento de tasas judiciales que menoscaban el derecho a la tutela judicial efectiva y la falta de seguridad jurídica que afrontan los ciudadanos, que no tienen un cauce alternativo para obtener la protección de sus derechos, es comprensible que cometan determinados excesos en sus actuaciones y, por lo tanto, aplicamos la eximente de estado de necesidad al encarcelamiento privado de don T.C.A. por su acreedora doña B.D.J. hasta que la deuda fue saldada por la esposa de aquél”.

La sentencia nos desconcierta, pero deberemos esperar a su lectura íntegra para pronunciarnos sobre la misma. Y ello porque hasta ahora creíamos que el fin del Derecho es la Justicia y que para alcanzarla hay que partir de unos valores y de unos principios, incluyendo el escrupuloso cumplimiento de las normas vigentes y de las sentencias de nuestros Tribunales.  Por esa razón creíamos también que no cabe el recurso a la violencia privada ni la realización arbitraria del propio derecho, puesto que uno de los principios básicos del ordenamiento jurídico de un verdadero Estado democrático de Derecho es la interdicción de toda forma de violencia, con contadas excepciones.

Sin embargo, a veces se conocen sentencias que causan extrañeza. Sentencias con algunos razonamientos que hacen recobrar vigencia a aquella afirmación de Platón Karatajev, el personaje de Tolstoi en “Guerra y Paz”, de que “donde están los tribunales, está la iniquidad”.

El caso de la sentencia de la Audiencia Nacional de fecha 7 de julio de 2014,  sobre los sucesos acontecidos en el Parlamento de Cataluña en junio de 2011 es uno de ellos. El más reciente. No el más grave ni probablemente el último.

Un grupo de ciudadanos (del total que estaban congregados en los alrededores del Parlament) trataron de impedir que los diputados accedieran a la sesión parlamentaria donde se iban a debatir y aprobar los Presupuestos autonómicos, que previsiblemente comportarían recortes, dada la crítica situación económica que se vivía en aquel momento. Y no lo trataron de impedir de manera pacífica sino con violencia, intimidación o amenazas (golpeando por ejemplo coches donde iban parlamentarios, intentando abrir sus puertas, zarandeando o acometiendo físicamente a otros diputados, impidiéndoles su libertad ambulatoria, insultándoles, escupiéndoles…).

Dicha sentencia es un caso notable de lo que los juristas denominan “uso alternativo del Derecho”. Se invocan normas superiores y conceptos genéricos (la Constitución, la libertad de expresión, de manifestación, etc.), se realizan valoraciones subjetivas e improcedentes de carácter político-ideológico  (“ (…) los cauces de expresión se encuentran controlados por medios de comunicación privados…”), olvidando la verdadera trascendencia de otros preceptos constitucionales (art. 66.3 CE: “Las Cortes son inviolables.”; art. 55.3 del Estatuto de Cataluña: “El Parlament es inviolable.”), para no aplicar la norma más específica referible al caso (el art. 498 del Código Penal, delito contra las instituciones del Estado), conforme impone el conocido principio de especialidad en la aplicación de las normas. El Voto particular emitido por el Sr. Grande Marlaska recuerda, con buen criterio, que “se ataca con la conducta enjuiciada la verdadera voluntad popular representada en el Parlamento autonómico y que sale (democráticamente) de las urnas.”

Al final, en la práctica, se terminan disculpando comportamientos de violencia verbal e intimidación con compulsión directa trasladando –aun sin pretenderlo- a la opinión pública el mensaje de que todo vale y de que hay vía libre para los excesos en la “ley de la calle”. La sentencia tan sólo contiene una condena por una falta de daños.

Conviene, sin embargo, recordar que en el Derecho continental se consideró uno de los logros de las revoluciones del siglo XVIII la sujeción del juez a la ley general –al Derecho Positivo- por lo que, pensemos lo que pensemos cada uno de nosotros y, desde luego, los propios jueces y magistrados, al respecto, los jueces están sujetos al imperio de la Ley, aunque pueden proponer su modificación o acudir a los mecanismos previstos en la LOPJ si consideran que alguna norma aplicable pudiera ser inconstitucional. Resulta especialmente claro el art. 1.7 del Código Civil cuando nos recuerda que: Los Jueces y Tribunales tienen el deber inexcusable de resolver en todo caso los asuntos de que conozcan, ateniéndose al sistema de fuentes establecido”.

Además, en Derecho no todo es interpretable, no todo es “una escala de grises” porque si no la seguridad jurídica (art. 9.3 CE) deja de existir y con ella se disuelve la justicia misma. Se evita con ello que tal o cual tribunal se convierta en legislador apócrifo interpretando la norma como considera adecuado según sus particulares criterios ideológicos o metajurídicos, pero no jurídicos y se llega al absurdo (cada vez más frecuente) de que una norma clara no quiere decir lo que dice sino lo que el intérprete de turno (un juez, un tribunal, un “regulador” o una Dirección General de cualquier Administración Pública) considera que debería haber dicho.

Porque los límites a la interpretación de las normas los establece, con carácter general, el art.3 del mismo Código Civil al decir:

Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas.”

Como ha escrito Francesc de Carreras: “El buen juez que imparte justicia según sus propios criterios —en ocasiones muy respetables— pasó a la historia para ser sustituido por la ley general, la única que debe aplicarse sin hacer excepciones. Cualquier caso moralmente bien solucionado pero contrario a la ley crea un precedente que sirve para que en otros supuestos la solución sea aberrante. El derecho es un conjunto de reglas que regulan nuestra convivencia, tanto entre individuos como entre Estados, y saltarnos estas reglas —aun con buena intención— conduce al caos. Una buena solución para un caso concreto, al sentar un precedente, puede ser un grave error para casos futuros. Aplicar el doble rasero, uno para los amigos y otro para los enemigos, es la negación del derecho.”

Nuestro ordenamiento jurídico y nuestro sistema democrático tienen notables deficiencias, formales y materiales. Muchas de las críticas que reciben nuestros políticos y nuestras instituciones son merecidísimas, y el enfado de la ciudadanía totalmente comprensible. Pero la solución no puede ser la quema de contenedores, la agresión a la policía, la coacción a los parlamentarios o los “escraches” (que por más que algún tribunal lo haya dicho nunca serán un mecanismo “normal” u “ordinario” de participación democrática).

Al revés, si se quieren provocar los cambios necesarios, deben cuidarse las formas y el fondo de las protestas, y hacerlas más sutiles, más inteligentes, pues como decía Marañón no es el fin el que justifica los medios sino que son los medios empleados los que justifican -los que dan legitimidad- al fin que se pretende. Los sistemas jurídicos modernos arrancan de la interdicción de la autotutela (de la “justicia privada” que uno “se toma”) y de la violencia, cualquiera que sea el grado de la misma. Y no cabe ante ella la tolerancia, siquiera en sus formas nimias so pretexto de que existan motivos de fondo para estar harto o dificultades para canalizar la expresión de descontento (uno de los motivos de la sentencia para no aplicar rectamente el Código penal).

Todo ello supone desterrar de la vida pública cualquier forma de violencia o intimidación, sea física o simplemente verbal. Y pasar de la democracia de la protesta a la democracia de la razón, de las razones. Pasar de la indignación, tan comprensible pero tan fácil y demagógicamente manipulada por determinados sectores políticos y sociales, a un escalón más exigente, el de la argumentación constructiva.

Potenciar lo que Víctor Pérez-Díaz denomina “competencia cívica” es hoy más necesario que nunca para espolear a buena parte de nuestros políticos, tan renuentes a los cambios y a la regeneración que el país necesita. La “competencia cívica” supone una superación de la “competencia” en algaradas y disturbios callejeros, de las consignas efectistas, de los “mensajes píldora” de corte demagogo o populista en los que algunos están tan entrenados. Urge saber plantear propuestas razonables y realistas. Por contra, sobran planteamientos utópicos, imposibles, propuestas inviables, que nada solucionan salvo contentar a los propios seguidores.

Y es que la “competencia cívica” exige de todos los ciudadanos más esfuerzo, más reposo y reflexión, más exigencia personal y colectiva, que montar barullo o disturbios en la calle. Supone apelar a la capacidad argumentativa y a la responsabilidad individual. Y entender que, en muchas ocasiones, un comportamiento puede ser cívicamente inaceptable, aunque la ley no lo prohíba o los jueces no lo sancionen.

Cada uno sabrá a qué manifestaciones va, y qué prácticas, violentas o no, intimidatorias o no, alienta o excusa con un silencio interesado, mas no cabe invocar el Derecho para defender solo el propio o el de quienes se alinean ideológicamente con uno, y olvidarse de los derechos de terceros afectados.

Hace ya varios años Giovanni Sartori vaticinó que la “videopolítica” y el mal uso de las redes sociales favorecerían la promoción de la democracia de la protesta y la minimización de la democracia de la razón.

Pues bien, frente a ese riesgo cierto, hay que cultivar la virtud cívica de la justicia entendida como el cumplimiento del propio deber, personal y social (Platón, República, IV, 10). Una de cuyas primeras manifestaciones es el principio de no hacer mal a otro, lo cual supone una invitación a canalizar las legítimas reivindicaciones políticas y ciudadanas por métodos pacíficos, sin dañar o intimidar a los demás, respetando sus derechos.

La manifestación es ciertamente un derecho (art.21 CE), la algarada, no. La protesta civilizada es un derecho, pero la coacción, los daños y estragos, no son un derecho de nadie sino un delito contra la libertad (arts.172 y ss. CP), además de delitos contra las instituciones del Estado (art.492  ss CP) o con ocasión el ejercicio de derechos fundamentales (art.510 ss CP)  y la tibieza hacia los mismos en los medios de comunicación, en ciertos “círculos” o “salones” intelectuales y en la sociedad, es un síntoma patente de disolución de los principios elementales de convivencia. La tolerancia judicial de las conductas agresivas, en vez de su sustitución por la resistencia pasiva o activa pero siempre pacífica, no auguran nada bueno. Si “todos somos Gamonal” entonces que se modifique el sistema legislativo vigente, desde la Constitución para abajo, y que todos sepamos a qué atenernos, pues en eso consiste, primariamente, el Derecho, en saber a qué atenerse.

El razonamiento de que “Cuando los cauces de expresión se encuentran controlados por medios de comunicación privados […] resulta obligado admitir cierto exceso en el ejercicio de las libertades de expresión o manifestación” causa repugnancia y sirve de aval a quienes instrumentan en su propio beneficio el legítimo descontento. Esperemos que el Tribunal Supremo, en sede de recurso, desautorice esta forma de razonar y la sustituya por otra que aplique rectamente los preceptos y principios que hemos defendido en este trabajo.

45 comentarios
  1. aldelgadog
    aldelgadog Dice:

    Magnífico.
    De ahí que yo sea contrario a la independencia judicial y sí esté a favor de la aplicación imparcial de la Ley.
    Resulta curioso que estemos recorriendo el camino contrario a USA donde han tenido que ir sacando legislación con normas ‘mandatory’ (en el ámbito penal, por ejemplo), es decir, que son de obligatoria aplicación por el juez.

    • KC
      KC Dice:

      Oiga, Delgado, ¿podría explicarnos cómo se consigue eso de la aplicación imparcial de la Ley sin independencia judicial? ¿Por esa maravillosamente diarrea jurídica mental denominada Tribunal del Jurado que parece encantar a los juristas del Oeste Norteamericano, por ejemplo? Si para usted el sistema legal estadounidense es un ejemplo la llevamos clara…
      ¿Me está diciendo que usted le da mayor validez jurídica a lo que diga el chapucero del legislador, en general, que a una sentencia judicial del caso concreto que podrá ser revisada en distintas instancias?
      Para Casas: “Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime.” Recuerde: el culpable real de cualquier tipo de violencia es aquel que acciona de forma que no debe, no quien reacciona. Lo que habría que ver, don Jesús, es si usted hubiera escrito esta misma entrada en otras circunstancias personales, porque la teoría suele pecar de demasiado acomodada. Aquellos sistemas que están manipulados desde muy distintos ámbitos caerán por su propio peso como no sepan autorregularse, aunque el espejismo dé para pensar que no… El nivel del sistema español es mucho peor de lo que cualquiera de los escribientes de este blog puede pensar. Aunque probablemente muchos sepan de qué va la película.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      … y no lo es.
      Porque esto es una Cleptocracia.
      Desde los parlamentos se legisla y roba; indistintamente.
      La gente ya no sabe como quitárselos de encima.
      Ahora, con 10.700 votos el Legislador ES Mayoría Absoluta y Reina sobre 47.000.000 de gentes opuestas a ellos.
      Porque son Ellos, no nosostros.
      Nosotros somos los desorganizados candidatos a ser pastoreados de nuevo.
      Podemos se publicita hoy -desde el CIS- como tercera fuerza política.
      No se si reir o llorar.

    • KC
      KC Dice:

      SI a usted el legislador le dijera que se tirara por la ventana, y el juez le dijera que no sería lo recomendable, ¿también le daría mayor validez? Usted se cree que tiene un legislador en condiciones, y el legislador español -y autonómicos- es un auténtico chapuzas desde hace muchísimo tiempo. Si tenemos en cuenta que es una representación de la población de un Estado tampoco debería sorprendernos mucho. Otra pregunta, Delgado, ¿para usted el Tribunal del Jurado es más fiable que un Tribunal ordinario? Me interesaría conocer un poco más su opinión sobre estas intrincadas cuestiones.

      ¿Desde cuando la autonomía e independencia del Poder Judicial significa algo antidemocrático? ¿Qué sería una especie de dictadura de los jueces según su tesis? Sería lo que me queda por ver, que alguien dijera que el Poder Judicial es peligroso por tener independencia y autonomía, cosa muy distinta a arbitrariedad.

    • aldelgadog
      aldelgadog Dice:

      Insistir es que no hay democracia (cuando sí se cumplen los requisitos reconocidos por la doctrina) porque a uno no le gusta la política que se esté aplicando es, precisamente, antidemocrático o al menos profundamente partidista.

      Y recordemos que la democracia es un sistema de legitimación de decisiones legislativas y de gobierno, no de eficacia de las mismas. El antiparlamentarismo es uno de los elementos del fascismo, la denuncia de la falta de ejecución de la voluntad popular uno de los del marxismo-leninismo, y en general la oposición a la democracia liberal es propia de los totalitarismos.

      Si no se acepta por principio el derecho inalienable de cada persona a la participación política, y eso lleva como consecuencia que son elegidos para gobernar los que consiguen más apoyos electorales incluyendo los de las personas que no opinan como uno mismo (y sí, me estoy refiriendo a la posibilidad de millones de gañanes y garrulos que ven los programas basura de la tele y de los que salen esos diputados a los que se les dice chapuzas) entonces no tenemos nada de que hablar.

      Respecto a sistemas judiciales, si se quiere que se le toma como un Poder del Estado, si el Estado ha de ser democrático la legitimación de dicho Poder también ha de serlo, y tiene dos opciones: o de origen, siendo los jueces elegidos por los sujetos de la soberanía directa o indirectamente (elección popular o designación por el poder político elegido democráticamente) e incluso los sistemas de jurados en que los iguales, bases de la soberanía ejercen parte del poder directamente, o de ejercicio, aplicando la normativa que el poder legislativo elegido democráticamenrte provee. Un sistema judicial con jueces nombrados por oposición, gobernados corporativamente y que interpretan las leyes pudiendo “recrearlas” NO es democrático. Será otra cosa quizás igual de legítima -republicano, contrapeso de la “dictadura del pueblo” si seguimos a Madison- pero desde luego no responde al principio democrático.
      Y al Tribunal del Jurado le pasa lo mismo que a la democracia, responde a una necesidad de legitimación, no de eficacia.

    • KC
      KC Dice:

      Entonces debe ocurrir que la legitimación es más manipulable. Yo soy más como lo antiguos prácticos, que es la base científica de bastante ámbitos excepto, al parecer, el económico-jurídico: esto funciona, esto no funciona. Su teoría está muy bien y la repite a la perfección, pero ocurre que las bases democráticas de representación claramente no se están cumpliendo y más que “representar” las decisiones populares, lo que se está haciendo es que el Estado es una herramienta con la que manipular y mediante la cual algunos viven muy bien (curiosamente, sobre todo, aquellos para quienes el Estado no tiene tanta importancia). Usted habla de Estado donde lo único que hay es un chiringuito, pero parece que todavía no se ha percatado. Yes que parece que algunos no son precisamente los más rápidos en percatarse de las cosas por alguna razón.

  2. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Los Mossos y Escuadras al mando de Felip Puig fueron, según la sentencia de la Audiencia Nacional, los que seocuparon de mezclar Manifestantes con diputados, como ya he comentado en otros posts de Hay Derecho.

    Felip Puig,para quien aún no lo sepa, es el tipejo, que como Conseller de Interior, se ocupaba de darle pasta a los Pujol.

    http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/7046911/espana/la-udef-apunta-a-que-el-consejero-felip-puig-favorecio-las-comisiones-de-pujol-jr#.Ttt1DlwN99M5AhK

    O el del 3% y las ITVs

    http://www.larazon.es/detalle_rnormal/noticias/7046890/espana/del-3-a-las-itv

    Por otra parte, ¿nadie recuerda a los Alcaldes del PP Tomando violentamente el Parlamento de Galicia?

  3. momus
    momus Dice:

    Con esos argumentos de ustedes, el 14 de julio de 1789 los parisinos tendrían que haberse quedado en su casa, en vez de dedicarse a las algaradas (que es a lo que se dedicaron al final).

    De esta manera, seguiríamos usando peluca, pagando diezmos a la Iglesia, sometidos a la jurisdicción del señor feudal, seguirían aquellas hermosas tradiciones del derecho de pernada, las levas forzosas del rey, remar en las galeras si hacías un escrache, y el brasero de la Inquisición, por supuesto.

    Ustedes me dirán que todo eso era ANTES, pero que AHORA hay democracia y que la democracia es un mundo feliz.

    El problema es que mucha gente piensa que vivimos en una democracia secuestrada, falsa, de guardarropía, y en ese debate estamos, guste o no guste, pero ahí es donde estamos.

  4. Paloma
    Paloma Dice:

    “Cuando los cauces de expresión se encuentran controlados por medios de comunicación privados… ”

    Hasta en eso se equivoca la sentencia. O sea, en todo. Lo que dice sobre los medios de comunicación sería verdad antes de Internet, pero ya no. Ahora cualquier persona puede abrir un blog gratuitamente y exponer lo que estime oportuno. Alguien ha dicho que la historia de la Humanidad se dividirá en dos períodos (como antes se dividió en antes y después de J.C.): me refiero a

    -antes de Internet
    -después de Internet

    Y ahora estamos ya en la segunda fase de la Historia, o sea, la era posterior a Internet, la cual nos va a deparar muchas sorpresas y cambios, mayoritariamente positivos. Entre ellos está que la libertad de expresión y comunicación ya no es patrimonio de Pejotas y Cebrianes, sino de todos los ciudadanos (de cada persona), pues todos podemos ser titulares de un medio de comunicación (incluso con imágenes).

    Así que la sentencia hace aguas por todas partes, es la propia de un juez que olvida que es juez y actúa como opinador o tertuliano. Espero que el Supremo corrija el desaguisado.

    • Lourdes
      Lourdes Dice:

      Paloma, por tenerlo claro ¿cuando dices que CUALQUIER PERSONA hoy en día puede abrir un blog, informarse por internet, etc te refieres a la persona que..

      1- Tiene ordenador
      2- Sabe usar un interfaz de usuario
      3- Tiene un modem
      4- Paga una conexión a internet
      5- Sabe escribir a máquina
      6- Sabe navegar por internet y usar el hipertexto
      7- Sabe diferenciar de medios que transmiten morrallla de los que dan información verificable y real
      8- Tiene una cultura general mínima para distinguir propaganda de información

      Si quieres sigo. Porque de repente me he quedado con MENOS DE LA MITAD DE LA POBLACION DE ESTE PAIS.

      Si añades…

      9- Tiene un Blog
      10- Tiene redes sociales…

      Nos quedamos con un par de millones, poco mas.

      Ahora, mi pregunta ¿Te has parado a pensar en lo que decías?

      ¿Segunda fase de la Historia? Paloma ¡más de la mitad de los españoles no tiene ni siquiera conexión a internet, ni ordenador ni nada!

      Perdona, pero con todo el cariño, pon los pies en la tierra y DEJA DE FLIPAR.

      De nada.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimada Paloma: Me gustaría estar de acuerdo contigo en lo que dices sobre las posibilidades de comunicación y expresión vía internet y otros productos generados con la única intención de controlar y enlatar las opiniones y pensamientos de los ciudadanos, tal como se ha venido denunciando y comprobando en estos últimos tiempos. Hace no mucho, en medio de un coro de satisfechos con la “libertad digital” hice la observación: ¿No os dais cuenta de que os están espiando y además son tan hábiles que hacen que compres tu propio aparato controlador? Todos sabemos que lo que escribimos en estos blogs no deja de ser un mero desahogo personal presidido por el temor a la identificación en muchos casos y, en otros, conociendo la escasa operatividad real de lo que decimos. En el fondo somos como una peña del mismo club diciendo todos las mismas cosas y compartiendo las mismas preocupaciones en la barra del bar frente a la cúpula que lo controla todo. ¡Atados y bien atados estamos! No nos hagamos demasiadas ilusiones.

  5. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    Olvidé felicitarle, Don Jesús, por el artículo.
    Ciertamente estamos ante estrategias trotskistas, en la que unos pocos conspiradores “discretos” consiguen 1.- sacar a la calle a los descontentos (descontentos es poco,para lo que hoy se nos ofrece desde la Delincuencia común que reina en nuestras Instituciones), y 2.- Convertir la protesta legítima de los muchos en una algarada ilegítima creada por los muy pocos (cuanto peor nos va como sociedad, cuantas menos opciones de salir de la degradación moral y política percibimos, mejor les va a los violentos).
    Recuerdo las marchas del 22M; en que los violentos gritaban “si podemos”.
    También ellos impunemente, como parte de la estrategia de criminalización de las protestas legítimas.
    Y entre ambos extremos impunes, transitamos la inmensa mayoría”.
    En efecto, no son los fines los que legitiman los medios, sino que son los medios los que dan legitimidad a los fines.
    Gracias por el post.

  6. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    RECOMENDADA:

    Sentencia 611/14, de la Sección Cuarta de la A.P de Valencia, Rollo 45/14.

    La declaración de Hechos probados ya es fantástica “parece que..”.

    Si, el fascismo está aquí; en las Instituciones y en los Juzgados.

    Comparese con la Sentencia de las Herrico tabernas, o con las “antiabertzales”. Apesta.

    La escuchas son, evidentemente, motivadas. Salvo que tengas el mazo de decidir almargen de la Ley y el derecho.

    Me voy a vomitar.

  7. Isidro Elhabi
    Isidro Elhabi Dice:

    Este post me ha traído varias contradicciones y sorpresas, gracias D. Jesús. Por un lado la primera sentencia, el que el propio TS reconozca su falta de independencia frente a otros poderes como órgano superior no sería una sorpresa para nadie, pero sí una novedad. Quiero creer en la buena dirección como denuncia del status quo. Cuando se publique, referenciela por favor.

    En segundo lugar, comparto su mensaje, cualquier buen demócrata debería compartirlo. En este país hay que cambiar las leyes, pero desde las leyes y pasando por las leyes. Toda violencia o intimidación es reprochable. Tiene razón en que para cambiar las cosas hay que cuidar las formas y el fondo. Aunque si le digo la verdad, tengo la duda de si los políticos actuales del bipartidismo son capaces de atender a esto. Parece que a lo único que atienden es a los votos, y que atienden más a las algaradas que a las protestas, pacíficas. No recuerdo cuando fue la última vez que unas protestas consiguieron cambiar algo, quizás Gamonal, y por lo tanto no eran pacíficas. El mensaje parece claro, las marchas, las manifestaciones, las huelgas o protestas, la recogida de firmas, etc. no sirven de nada. No te hacen ni puto caso. Aquí para que te escuchen hay que liarla parda. El inmovilismo, la rocosidad y el no ceder a las presiones de la ciudadanía lo tienen muchos políticos como una virtud, cuando es lo contrario, una absoluta falta de capacidad de negociar y dialogar. Yo creo que esa competencia cívica de la que ha habla se ha intentado en numerosas ocasiones por parte de la ciudadanía, y no ha servido de nada, lamentablemente. Y creo que esa sordera de la que presume Rajoy y su Gobierno es la causa de las algaradas. Cuando los distintos colectivos se manifiestan, protestan, recogen firmas, proponen enmiendas, van a los tribunales etc. sin recibir contestación o ni siquiera atención alguna (los tribunales resuelven en años), sólo queda seguir igual y el voto (pero es cada 4 años) para la mayoría civilizada, pero unos cuantos salvajes se echarán al monte y sólo les queda la violencia. Y esto no es justificarlo, es creo una cierta explicación de una sociedad que últimamente está demasiado violenta y enrarecida. Lo se aprecia en el día a día, el otro día me contaba un camarero amigo que ha dejado de hacer bromas a los clientes que no conoce, porque alguno se le ha encarado, otro le ha puesto una hoja de reclamaciones o le han puntuado mal en los portales de internet. Y decía que siempre ha hecho bromas inocentes, que lleva 30 años de camarero y nunca le había ocurrido esto, que la gente está desquiciada.

    Por último, un desacuerdo y una sorpresa. Aunque comparto su mensaje, no estoy de acuerdo en su ejemplo de la sentencia de la Audiencia Nacional. La he leído por encima pero me parece una sentencia muy exhaustiva y bastante razonable. La cuestión es que no hubo conductas delictivas, “Las acciones que hemos identificado –con criterios estrictos de una normalidad planteada como modelo fuera del conflicto- con un cierto significado de exceso o abuso del derecho de manifestación consistían, según hemos dicho, en ponerse delante de los diputados con los brazos abiertos o caminar detrás de ellos con los brazos en alto, al tiempo que se coreaban las consignas sobre el recorte presupuestario o la falta de legitimidad de la representación que ostentaban”, y si las hubo no constan sus responsables, no se pudieron identificar y se reprocha la mala organización policial, a diferencia de “Rodea el Congreso”.”No puede admitirse la supresión de la protesta, pero hay que evitar la intimidación o el hostigamiento, confiriendo una oportunidad razonable al enfrentamiento, como ha dicho el filósofo del derecho Owen Fisss”, con un perímetro policial esos hechos se habrían evitado. Ausencia de responsables, ausencia de elementos con significación penal relevante, principio de proporcionalidad y en DDFF “Favorabilia sunt amplianda, odiosa sunt restringenda”.

    La sorpresa es, ¿por qué no acusó el Fiscal del Art. 494? Mi teoría es que ese artículo no pasaría una cuestión o recurso de inconstitucionalidad como ya lo advirtieron sus señorías en la tramitación parlamentaria.

  8. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Veo este post desde un teléfono móvil y sólo aparece mi nombre, aunque esperó que desde un ordenador se vea el de Juan José González, coautor y a quien corresponde la mayor parte del trabajo. Luego busco un sitio para conectarme y responder. Saludos agostíes.

    • JJGF
      JJGF Dice:

      Jesús, estamos los dos. Y aunque no fuera así no pasaba nada. Es más, este post debía haber sido sólo tuyo en respuesta a la invitación que te hizo Ignacio Gomá hace pocos meses.

  9. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    La sórdida Sentencia de la Audiencia de Valencia, es lo que hay. Las diferentes “Lineas Jurisprudenciales” en un mismo Tribunal, como el Supremo, apuntalan la inseguridad jurídica.
    Así, en defensa del Derecho a la privacidad delas comunicaciones, la existencia de la linea minoritaria encabezada -ejemplarmente- por el Ilmo. Sr. Don Andrés Perfecto Ibáñez, ha servido de coartada a la Audiencia de Valencia para absolver a unos Nazis peligrosos, violentos e incitadores al odio racial.
    Evidentemente, la labor de la corrupción judicial se facilita al permitirles elegir, “a la carta” la manera de interpretar la Ley a fin de fundamentar, en cada caso, la decisión previamente tomada; puedo absolver o condenar; según me interese; o según interese a quienes me pueden ascender.
    Todo se aprovecha por la verdadera madre de todas las corrupciones: La corrupción Judicial, sin la cual, las “otras” corrupciones no existirían; o todo lo más, resultarían escasamente relevantes.

    • JJGF
      JJGF Dice:

      Hablo en general, no de un caso concreto. Y sí creo que efectivamente en algunos casos la decisión está previamente tomada Existe una predisposición a ello por factores extrajuridicos. Es lo que Miguel de Cervantes llama “la ley del encaje”. Es decir, que esto lleva pasando siglos.

      Primero decides el sentido de la sentencia y luego vistes el santo. Y si eres un juez con oficio y habilidad argumentativa (te esmeras en razonar que no están claros los hechos, o que no se puede identificar debidamente a los autores, o que la ley o la jurisprudencia tal o cual…) pues la gente dirá: qué sentencia tan bien construida, tan fundada, tan irreprochablemente argumentada. Ese juez en su fuero interno sabrá que ha hecho trampa, pero desde fuera será muy difícil de demostrar.

    • De Lege Ferenda
      De Lege Ferenda Dice:

      Pues, sin concretar, estamos ante un hecho humano; cualquiera podría ser “tentado” a hacerlo. Y si la tentación le vence; ya tenemos corrupción de la peor; e Impunidad, claro está.
      Y aquí me viene a la cabeza en entramado tatas veces puesto de manifiesto por KC en estas páginas; si es un hecho social (antropológico, psicológico, sociológico), ¿estamos ante una estrategia del poder? ¿O simplemente ante una más de sus disfuncionalidades?

    • KC
      KC Dice:

      Lege Ferenda, ocurre que en el ADN español hay una esquizofrenia histórica e ideológica que mientras otros países han sido capaces de superar, España, por su configuración histórica, ha sido incapaz. Si a ello le añadimos el condicionamiento psicológico que se determina en la relación parental ascendiente-descendiente en según qué círculos, ahí tiene usted este tipo de sagas de ladrones de todo tipo que siguen reproduciendo los actos de sus ascendientes. Porque para algunos en eso consiste la reproducción: en que los descendientes sigan la senda iniciada sin desviarse de la misma. El problema es cuando esto afecta a las instituciones públicas de forma que se generan una especie de espacios de poder en los que un personaje puede llevar 25 años “gobernando” una especie de virreinato en el que la arbitrariedad es pan de cada día (se dan casos de personajes cuyos ascendientes también “virreinaron” en esos espacios, lo que empeora la situación claramente; yo estoy sólo lo he visto en países de 3ª división). Si el Derecho fuera capaz de entender mínimamente este tipo de cosas, el sistema hubiera estado preparado para evitarlas, pero el Derecho español es un área endogámica y endógena, muchas veces retroalimentado por lo anterior, y cuya falta de creatividad le hace enrocarse y ser incapaz de resolver estas cuestiones, porque es lo que ocurre sobre todo en aquellos países en cuyo ADN está el “gen” de la esquizofrenia política. Si a esto le añadimos un tipo de memes (término sabiamente acuñado por el profesor R. Dawkins) muy peculiar, lo que obtenemos es poco más que unos palurdos sociales que son incapaces de vivir en comunidad, unos palabreros a los que no les tiembla mínimamente el pulso para engañar a una masa borrega ya que “para que antes lo haga el otro, lo hago yo”.
      Un Derecho realmente avanzado sería capaz de prever este tipo de “humanidades”, ya que es algo esperable dentro de la “antropológica”, pero es obvio que el Derecho español tiene fallas por todos los costados; afirmar lo contrario sería o bien ser alguien con miopía aguda, ser un ignorante catedralicio, o un interesado al que el statu actual le beneficia de alguna forma (que los hay a montones). Sin embargo, el “gentío” empieza a percatarse de que, muchas veces, los primeros “anti-sistema” están resultando ser aquellos que supuestamente debían configurarlo. Y, sinceramente, esto viene siendo así hace mucho, pero mucho tiempo. Otra cosa es que ahora nos importe más que hace unos años, cuando el antifaz del “todo va bien” nos evitaba reflexionar. Es lo que suele pasar con los espejismos: que una vez venida abajo la ilusión temporal, llega la necesidad biológica de tener que beber algo real. A la mayoría de ustedes, españolitos, les queda mucho, pero mucho, que aprender.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      KC, precisamente el capítulo final de “El Libro” de Dawkins es el único del que he sacado provecho.
      Olvidamos a los “indignados”. Y los “Indignados” olvidan que “debemos transmitir nuestro valor y no nuestra desesperación” (Walden).
      Y es esa desesperación el maná de los discretos conspiradores, hechos carne con “podemos”.
      Saludos.

  10. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Buenas tardes y gracias a todos por los comentarios, especialmente en el primer sábado de agosto en el que supongo que todos quisiéramos desconectarnos. La primera sentencia que se cita es ficticia – y pido perdón si esa ficción desagrada a alguien porque soy el culpable de haberla inventado – lo que queríamos es resaltar la paradoja de las sentencias que aceptan que, dado que el sistema no funciona bien (o, mejor, funciona mal) no hay inconveniente en saltárselo “un poquito”. Si lo que llamamos “sistema judicial” funcionase bien y a tiempo no harían falta expresiones violentas de ninguna clase. Por mi parte (espero que Juan José dé su propia opinión) acepto las discrepancias. La sentencia está fundamentada, es cierto, pero lo está de una manera sesgada y además tengo la sensación de que la fundamentación se construye para cubrir la conclusión (apriorística, por tanto), como casi siempre hacen nuestros jueces y ellos mismos confiesan en privado e incluso en público. En cuanto a la Revolución de 1789, la Gloriosa o cualquiera otra que Uds. quieran poner como ejemplo, pues sin duda han servido para algo – entre otras cosas para sujetar a los jueces a la ley positiva que emana del pueblo – pero si pongo en los platillos de la balanza las Revoluciones y sus consecuencias (el Terror, el Imperio Napoleónico para la de 1789, ya que es el ejemplo), sigo creyendo que la propuesta del artículo es válida, sigo creyendo que Martin Luther King hizo más por los derechos civiles que Malcom X y sus “Panteras Negras” y sigo creyendo que Siddartha y Jesús hicieron más por el cambio a mejor que Lincoln o Lenin y mucho más que revolucionarios como Hitler o Stalin, sigo convencido de que Agnes Goshka (creo que se escribe así) ha hecho más por el progreso que Pol Pot y sigo pensando que si tenemos que pedir que algo cambie debemos hacerlo desde el respeto al individuo (a todos los individuos) y por las vías estrictamente pacíficas y, en España, pienso que es mejor no asomarse al acantilado del populismo. Estoy conforme con ciertas tesis del análisis marxista de la Historia, pero desde luego no con que la “revolución” y la “dictadura del pueblo” nos llevarán a un futuro mejor. Y eso hemos tratado de decir: que no hay que ser tolerantes con ningún género de violencia, y que las injusticias no se arreglan con otras, sino con un sistema jurídico que funcione, que para eso existe.

  11. KC
    KC Dice:

    pienso que es mejor no asomarse al acantilado del populismo.

    Jesús, si supieras bien cómo funciona la política no caerías en este tipo de frases paradójicas. No lo digo por ti, pero es sinceramente alucinante ver esta frase en boca de expertos populistas. Alucinante y otras cosas, claro. Si lo que ha habido hasta ahora no es populismo, ¿qué es? Y lo más importante, ¿el problema es el populismo o que hay una cantidad de ignorantes supinos a los que un poco de marketing político, palabrerío barato y promesas y simbología falsa puede convencer de hacer lo que sea? Yo diría que lo segundo y algunos todavía no os habéis enterado (o no os queréis enterar, que es muy distinto).

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      Buenos días, KC, nuestro astronauta de cabecera. Creo que partimos todos de un análisis común: el populismo que impera desde hace tiempo se nutre de la ignorancia causada por la ausencia de educación (en sentido amplio: paideia, como siempre digo) y la remuneración inmediata en vez de a corto plazo. Con todo, y aceptando gran parte de lo que se dice en los comentarios (este lo inserto a las 10:54 del 04/08, ya que sigue el debate), la cuestión no es si los que nos gobiernan abusan de la democracia constitucional o si no vivimos en un Estado de Derecho de verdad. Lo que proponemos es que, para cambiar las cosas hacia lo que creamos mejor, no es conveniente hacerlo quemando contenedores (que pagamos con los impuestos) o coaccionando a los demás. Es también cierto que incluso la resistencia no-violenta y la desobediencia civil pueden ser consideradas “violentas” por el “establishment” correspondiente. Lo que nosotros hemos tratado de defender en el “post” es que la sociedad civil no necesita acudir a ninguna forma de violencia para resolver una situación dada y que no es aceptable que se acepte que “hay motivos” ni por la élites intelectuales ni mucho menos por los tribunales, para saltarse el Código penal. Es cierto que por el camino más corto se llega antes, pero no lo es que se llegue más lejos ni que se gane definitivamente el terreno. Creo yo.

  12. JJGF
    JJGF Dice:

    Isidro Elhabi. Estoy de acuerdo en lo que dices de que la tentación es “liarla parda” porque hasta ahora PP y PSOE han ignorado cualquier iniciativa constructiva, recogida de firmas u otras que citas. Es más, se han reído de ellas en muchos casos. Es triste, pero ésa es la realidad. Ante ello, sin embargo, no creo que debamos liarla parda, sino perseverar en la resistencia cívica. Y tener paciencia.

    Aunque sean cosas diferentes a la situación actual, muchas reivindicaciones de los derechos civiles y la historia política del siglo XX han tardado décadas en conseguirse en muchos países occidentales desde que unos grupos descontentos empezaron a movilizarse hasta que comenzaron a ver los resultados de su lucha pacífica. Paciencia tuvieron. No les quedaba otra.

    Creo que nosotros no vamos a tener que esperar tanto. PP y PSOE no han querido arreglar voluntaria y espontáneamente muchos de los males que nos aquejan, pero eso también les está pasando factura a ellos y más que les pasará. Que no se quejen luego de haber consentido tanto. Esperemos que de ello salga un orden nuevo y que mientras tanto nadie se salte el Derecho vigente para tomarse la ‘justicia” por su mano.

    Mientras tanto, como decía Radbruch (que no era un positivista desalmado, sino que fue despojado de su cátedra por el nazismo…), hay que cumplir la ley porque afirmar la preeminencia incondicionada de la justicia por encima de la seguridad y de la certeza jurídicas, despreciando el Derecho positivo y el poder que lo establece conduce al punto de vista del anarquismo. Toda ley, por su mera existencia, cumple ya un fin moral, en tanto que pone término a la lucha de las opiniones jurídicas opuestas y crea una situación de certeza y seguridad jurídica.

  13. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    En el texto del artículo de los Sres. Casas y González hay una premisa: ” en un verdadero Estado Democrático y de Derecho” . Oiga ¿donde cae eso….? porque merecería la pena conocerlo. “Verdadero” versus “ficticio”: Si nos atenemos como se pretende al significado real de los conceptos, el primero se refiere a una realidad contrastada, mientras que el segundo a una falsificación de esa realidad (algo parecido pero no auténtico); por otra parte el adjetivar una forma de Estado como “democrática” con la simple base de unas elecciones cuando al gobierno le parecen oportunas (se adelantan a veces por intereses coyunturales), con las leyes establecidas por el propio gobierno y las trabas impuestas por el tan repetido gobierno interesado, hace al menos discutible tal adjetivo (por cierto muy manoseado como muestra de que no constituye algo inherente al Estado); por último eso del “Derecho” nos lleva a esa definición tan conocida: “Es la voluntad del poderoso” más que a la utópica versión de la voluntad de los pueblos para convivir. El Derecho sería ( o debería ser) la garantía final del ciudadano en cualquier ámbito y las leyes deberían ser pocas, claras y concretas en su literalidad y su espíritu… Repito: ¿donde está eso? Por eso el deber de un juez, digan lo que digan los tratados, es juzgar que es muy diferente a aplicar la norma. Para eso sirve cualquier funcionario en el ámbito administrativo donde, por cierto, en teoría (la práctica es otra cosa) existe la figura del juez instructor. Juzgar lleva consigo interpretar la diarrea legal impuesta desde el poder (lo que ya es trabajo) en un sentido que tenga en cuenta factores externos sociales, religiosos, económicos,. ..incluso los políticos. Eso no es inseguridad jurídica, sino al revés, confianza en la Justicia. No olvidemos que su nombre es ADMINISTRACION DE JUSTICIA, no Administración del Derecho. Los jueces alemanes condenados POLITICAMENTE al final de la II Guerra Mundial, lo fueron precisamente por haber aplicado las leyes, por haber aplicado el derecho aún a sabiendas de su injusticia. No caigamos en trampas técnicas para intentar soslayar la gran responsabilidad de conciencia al elegir el Principio de Legalidad o el Principio de Justicia al juzgar a los seres humanos. Toda ley injusta, arbitraria o interesada pierde su legitimidad y sería nula de pleno Derecho.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado O’Farrill,
      El problema en todo esto está en la errata del artículo 117 de la maltrecha Constitución; errata que el poder poderoso que todo lo puede se ha encargado de corregir de hecho; y por tanto, de derecho.
      Y es que cuando dice que ” La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley”, en realidad dice que ” La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, E IRRESPONSABLES y sometidos únicamente al imperio de la ley”.

  14. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Concluyo con respecto al título del post. Cualquier forma de resistencia pacífica, será considerada por el poder, como una forma violenta de protesta. ¿Se imaginan Vdes. la que se armaría ante cualquier tipo de desobediencia civil? Caerían (en sentido literal) sobre esos no violentos los muchísimos kilos (quizá toneladas) de los compendios legales que ocupan tantos metros de los despachos profesionales y dan de comer a tantos editores. La violencia tiene muchas formas y es injustificable en cualquiera de ellas por lo que supone de imposición y atentado a la libertad.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Para eso se ha deshabilitado el valor constitucional de la Objeción de Conciencia.
      Y es que para el complejo partidista/partidario, la conciencia individual es un problema Por eso solo la reconocen en cuanto al servicio militar, degradándonos así como seres humanos.
      Unidades de carbono sin conciencia; asi nos quieren. Y lo que es peor; así nos tienen.
      Saludos playeros.

  15. JJGF
    JJGF Dice:

    Cuando se dice que los jueces administran justicia en el fondo no se está diciendo otra cosa que administran derecho. El derecho positivo, las leyes, los reglamentos, las costumbres con valor jurídico, los principios generales del Derecho y todo ello complementado con la jurisprudencia existente.

    Por tanto, si todo eso (leyes, PGD…) que administran los jueces para resolver los conflictos que se les plantean es un derecho imperfecto las soluciones que los jueces den a tales asuntos serán s bien seguro imperfectas. Pues están sometidos al imperio de la ley, al ordenamiento positivo vigente (9.1 y 117 CE). Y no pueden ignorarlo para administrar una “justicia” que a ellos les parezca más elevada.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      ¿Y si lo hacen?
      ¿Y si los Jueces que lo hacen son los de mayor jerarquía?
      ¿Porqué los Jueces son juzgados por los Jueces superiores?
      ¿Porqué el interés en nombrar Jueces desde la política?
      ¿O es que el CGPJ no es un órgano Político?
      Algo huele a podrido. Y no es en Dinamarca (solo)
      ¿Y si a los Jueces los juzgase el Tribunal del Jurado?
      Porque para aceptar hechos, no hace falta saber derecho.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Ciertamente el Cohecho lo juzga el Tribunal del Jurado.
      Pero el cohecho es residual; porque se necesita encontrar la dádiva (el pago).
      ¿Puede ser dádiva acceder a una jerarquía?
      Y es que sin dádiva, solo hay Prevaricación (dictar a sabiendas una resolución injusta -no me interesa ahora la Prevaricación culposa).
      Y la Prevaricación no la juzga el tribunal del Jurado.
      Pero es que incluso en cuanto al Cohecho, el tribunal del Jurado solo entra si los Jueces Superiores admiten a trámite la Querella.
      ¿Ha probado a encontrar abogado y procurador para Querellarse contra un Juez? ¿Y contra un Magistrado? ¿Y,peor aún -y es general-, cuando la prensa calla y silencia?
      Y es que a los Jueces no se les puede Denunciar ante la Jurisdicción Penal; hace falta Querella, con Abogado y Procurador.
      Y en cuanto a las Denuncias por Infracciones disciplinarias (Sanciones Administrativas), las Investiga y decide el CGPJ
      Y -salvo para intentar que se incoe un Expediente disciplinario, los denunciantes particulares carecen de legitimación para impugnar la decisión del CGPJ -órgano político- ante la Jurisdicción Contencioso-Administrativa. Y eso solo si el Tribunal superior (TSJ o TS) lo quiere, porque, si no quiere, ¿que puede el particular hacer? ¿Otra denuncia ante el CGPJ?; ando so on, again and again. Menuda melodía.
      Por eso autores como Fassone gritan más que hablan:
      ¡¡”IMPUNIDAD ENMASCARADA DE LA JUDICATURA”!!
      Pero nadie les escucha; porque nadie lo difunde.
      En la generalización de la delincuencia que se metaforsea como mera Corrupción, ¿que controles han fallado? ¿Serán los Judiciales?
      ¿Los que son competencia de las Jerarquías judiciales sometidas- vía CGPJ- al poder político?
      ¿Independencia?
      Ni los podemos nombrar, ni los podemos sancionar, ni los podemos juzgar, ni los podemos elegir, ni los podemos remover.
      ¿No está claro lo que falla?
      Apesta.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      ¿Porqué entonces no llamara las cosas por su nombre verdadero? Ministerio de Derecho, Administración del Derecho Positivo….Todos sabemos que la existencia de leyes no significa necesariamente la existencia de justicia. Lo que ocurre es que queremos pensar que las leyes son justas y por ello suponen justicia, al igual que debemos pensar que existe división de poderes o democracia real sin que nos crujan los maxilares por la risa. Lo dicho por ese magnífico actor Spencer Tracy al responder a su colega alemán: “TODO ESTO EMPEZO EL DIA QUE UN JUEZ DICTO UNA SENTENCIA INJUSTA….” ¡Y qué verdad es….!

  16. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Perdón,los Tribunales del Orden Contencioso Administrativo que “revisan” las decisiones que en materia disciplinaria adopta el CGPJ son la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.

  17. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Mi respuesta era al comentario de JJGF pero veo que aparece en otro lugar por lo que quiero indicar esta cuestión y ampliarla un poco sobre la “Justicia elevada”. No se trata de posiciones que deban medirse con altímetro, sino de la gran responsabilidad personal que supone la administración de justicia. Cuando se limita a producir sentencias sólo en virtud de vulneración de normas con penas o sanciones predeterminadas, se está realizando un mero ejercicio administrativo en el que sobrarían los elementos acusatorios, los probatorios, los eximentes, etc. pero, eso sí, la conciencia personal queda libre (“me limito a aplicar lo establecido) y la responsabilidad de haber afectado en muchos casos la vida de las personas no es mía, sino de quien ha escrito la norma. Duermo tranquilo. Por eso la Judicatura no es un oficio sin más, debe ser una vocación de servicio a la sociedad repleta de experiencia vital y de preparación humanística. Se pueden hacer magníficas obras aunque éstas no vengan en mi libro.

    • JJGF
      JJGF Dice:

      Hombre, un juez no aplica la ley como un autómata. Tiene margen, el margen que le dan los criterios del CC, o los del CP o los de la LGT. En unos ámbitos el ordenamiento positivo permite la analogía, en otros no (penal), la equidad se debe ponderar conforme señala el CC… Y así podríamos seguir.

      Justicia. Concepto ambiguo. Así lo ha puesto de manifiesto el prof. Luis González Seara en un interesante trabajo en la Academia de Ciencias Morales. Estoy fuera de Madrid y no puedo encontrar ahora el enlace.

      ¿Qué es más justo, el sistema de legítimas del CC o el régimen del derecho catalán? Da igual lo que al juez le parezca. Si se le plantea un caso de derecho común tendrá que aplicar el CC. Aunque le parezca menos justo que otras regulaciones forales. A eso me refiero cuando digo que el juez administra el derecho positivo, aunque la “justicia” que de éste derive nos parezca menos “lograda” que la de otros sistemas jurídicos o moralmente discutible.

      Sobre la diferencia derecho/justicia me gusta citar este trabajo del Prof. Aurelio Menéndez, que toma ideas de Ortega y Gasset. La justicia es para él una instancia de valoración del Derecho.

      http://www.iustel.com/diario_del_derecho/noticia.asp?ref_iustel=1002882

      http://cervello.blogs.ie.edu/2008/04/la-justicia-por-jose-maria-cervello.html

  18. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Muchas gracias al coautor del post por sus aclaraciones. Lo que ocurre es que partimos de principios distintos. Para mí, la administración de Justicia, como cada enfermedad (no hay enfermedades, sino enfermos) es diferente en cada caso porque cada persona es distinta. Bien están las referencias externas y experiencias conocidas, pero sin que ellas nos marquen o condicionen por comodidad el estudio de cada caso como si fuera único. Lo demás, insisto, se convierte en la producción en cadena de sentencias con ligeras variantes siempre bendecidas por la jurisprudencia o los muchísimos tratados donde cada uno podemos interpretar nuestra idea de Justicia todavía en el siglo XXI. Las sentencias nacidas de la búsqueda de la Justicia son aquéllas que se dice “salomónicas”, las nacidas del “corto y pego” tienen más de plagio y, lo que es peor, consecuencias graves para los justiciables.

  19. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Dentro del interés del artículo y de gran parte del debate, me he detenido en las intervenciones de Paloma y de Lourdes porque abordan un aspecto de la sentencia que es muy relevante: el papel de los medios de información y los espacios de información “publica”. Uso “pública” en el sentido de Habermas, es decir, “perteneciente a todos sin más mediación que la de ciudadanos”.

    Este “espacio ciudadano” no ha existido nunca con relevancia porque desde la Ilustración ha estado en manos de “medios de comunicación privados o públicos” que antes o después han terminado en estrecha dependencia del poder.

    No creo que valga la pena acusarlos de nada porque muy probablemente cualquier “Modelo de Negocio” que dependa de la publicidad pública o privada terminará forzosamente en manos de sus mejores clientes.
    Sea el medio de quien sea.

    En este momento llevamos unos 20 años de uso privado de Internet que ha representado un cambio importante de Paradigma. Para bien y para mal.
    Por un lado nunca ha sido tan rápida la diseminación de Información (desde la academia a lo cotidiano) y, por otro, nunca ha habido mayor control del comportamiento de cada uno de nosotros. Hoy es patente que ya no existen datos ni documentos “privados”. Esto también afecta al Poder con todos los Snowden’s a la cola.

    Es realista dar por sentado dos cosas: Que un documento electrónico en red siempre es Público y que Durará más que cada una de nuestras vidas. Estamos vislumbrando la materialización de… la Eternidad de la Memoria.

    En este momento vivimos en directo una gran batalla de desinformación, una más. La que tiene que ver con lo de Ucrania.

    Es en este contexto de desinformación deliberada desde los gobiernos, –todos, pero primordialmente los Occidentales–, donde se pone de manifiesto el papel de Internet como prácticamente el canal más fiable para saber lo que está sucediendo con cierta aproximación.

    Pero por eso mismo se está acentuando el control de Internet, la manipulación oficial a través de “outsourcers” que proporcionan estos servicios a gobiernos y a agencias de gobiernos, y emergen las limitaciones del medio.

    Una de ellas es la necesidad de sintetizar mensajes adaptándolos de modo que se ajusten dinámicamente a cada segmento de audiencia. Esto es un trabajo ímprobo al alcance de muy pocos. No es sólo cuestión de medios económicos. También de conocimiento y de dedicación.
    “Podemos”, por ejemplo, tiene bastantes profesionales de esta labor. Y se nota.

    En fin, que comunicar con amplitud y efectividad hoy es complicado y exige mucho esfuerzo.

    Saludos

  20. para el incriticable Delgado
    para el incriticable Delgado Dice:

    LA PRENOTICIA

    http://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2014/08/07/activistas-sociales-grupos-izquierda-crean-vigo-marea-municipales/0003_201408G7P9991.htm

    Primero la noticia, luego ya vendrá el hecho noticiable. No es noticia, sino precognición periodística.
    Resumo: Al parecer en Vigo hay unos “intelectuales” -que no se sabe quienes serán- que intentan recoger:
    la friolera de …
    …72 firmas.
    Repito, que intentan recoger 72 firmas, para crear una candidatura municipal “como Guanyem Barcelona” (la del Hada que nos han Colau), y al parecer esos desconocidos intelectuales que intentan recoger 72 firmas, preven invitar a EU, Bloque, Podemos y Anova para integrar esa futura coalición (para crear la cual, repito, necesitan 72 firmas que aún no tienen ( y que ahora, tras la noticia anterior al hecho, tendrán con facilidad), y presentarse a las municipales.
    Dicen que en La Coruña ya hay una “Marea Atlántica” como la que creará algún intelectual en Vigo, ¡¡cuando tenga 72 apoyos!! (que, por tanto aún no tienen).
    VA ANTES LA NOTICIA QUE EL HECHO NOTICIOSO. LA PRENSA CREA LA REALIDAD ANTES DE QUE SE PRODUZCA. Lamentablemente he dejado de alucinar.
    Toda esta operación tendría que tener relevancia penal. La noticia que aspira a crear el hecho que comunica ataca nuestro Derecho a la Libertad de Información; pero más aún nuestro Derecho a la Participación Política.
    España, de “lo bien que va”, da miedo.

  21. Juan Luis Manzano Andreu
    Juan Luis Manzano Andreu Dice:

    ¡No me lo puedo creer que del politizado y arbitrario Supremo salga una sentencia que rezuma aplicación humana del derecho! ¿Quien ha sido el alumbrador? ¿Acaso Perfecto Andrés que por estar ya jubilado ha cobrado mayor coraje? Y sus colegas que le han autorizado? ¿Quienes son? ¿Firmó Saavedra, el presidente, el hombre de Gallardón e la Sala II?
    Defender de plano que esa aplicación de la figura del estado de necesidad es ilegal es sentirse en posesión del dogma infalible.
    Sobre la sentencia de la AN sobre los incidentes del Parlamento Catalán me parece otro milagro de la naturaleza; la oficina judicial del Ministerio del Interior que es la AN emitiendo sentencias que interpretan las normas en favor de los más desfavorecidos.
    Cuando llegue la Nueva República muchos se van a enterar de lo que es responder de los abusos cometidos.

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