Educar en democracia, respetar la pluralidad. El peligroso asedio nacionalista a la educación.

Un instituto de Mallorca, febrero de 2011. Se han parado las clases (yo pierdo matemáticas) y bajamos al patio del instituto, al que me he cambiado este año. Desde una ventana preside el patio una bandera no oficial, la independentista catalana. Todos los alumnos del centro, de 12 a 18 años, tenemos la obligación de presenciar el acto y los profesores hacen cordón para que no podamos acceder a otras zonas. Otros docentes, que no comulgan con lo que allí va a tener lugar, se han quedado en los departamentos o en el bar. Hay más pancartas, todas de burla y ofensivas contra una persona. ¿Un asesino? Ni en ese caso sería justificable cargar a los niños con tal odio hacia una persona, con el agravante de suceder en un centro educativo. Pero no, no es un delincuente. Es el candidato a la presidencia de Baleares por el PP, José Ramón Bauzá. ¿Qué habrá hecho? Hay elecciones en pocas semanas y ha anunciado que él y su partido, de ser elegidos, harán respetar el derecho a estudiar en las dos lenguas oficiales de la comunidad (acabarán con la inmersión lingüística) y harán que los libros de texto estén en las modalidades lingüísticas baleares, y no en el ‘catalán de Cataluña’ actual. Las pancartas rezaban diferentes consignas, tales como: ‘por la educación en catalán, fuera el señor Bauzá’ y lucían un mapa de una parte de España, la que reivindican que se independice formando unos “Países Catalanes”: Cataluña, Valencia y Baleares. Entonces diferentes personas: el director, profesores y alumnos, se sucedieron para leer un discurso, como no podía ser de otra manera visto el panorama, contra una persona, un partido y un ideario. Tristemente, lejos de ser un caso aislado, estas ‘jornadas’ se celebraron en diferentes centros de Baleares simultáneamente. Aun así, ese programa electoral ganó las elecciones con mayoría absoluta.

Y entonces uno se queda perplejo, ojiplático y boquiabierto ante el circo que hay montado. Los funámbulos de la educación que hacen acrobacias sobre la delgada línea de la ilegalidad utilizan su privilegiada situación de autoridad sobre las nuevas generaciones para que fichen como marionetas. Por suerte son una minoría de profesores, pero el resto se mimetiza por comodidad o calla por la misma razón. Ante este control ideológico de los alumnos, nuestros gobernantes han seguido sin mover un dedo mientras las quejas eran, aunque numerosas, ahogadas, pues la prensa, copada por la ideología nacionalista, no tenía espacio para hacerse eco de estas denuncias.

La educación en un Estado democrático va acompañada de un requisito inherente: educar en democracia y para la democracia. Ello implica respetar la pluralidad de pensamiento de todas las personas, así como de raza o religión, en beneficio de aquel que ahora es tratado de ‘disidente’ (‘facha’ en su fraudulento lenguaje) y con el fin de que los estudiantes aprendan a convivir con sus semejantes desde el respeto, y no rechacen con la burla y el insulto a quienes tienen ideas diferentes. Como indica nuestra Constitución en su artículo 27.2, la libertad de pensamiento es componente irrenunciable: La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

Síntoma de la educación autodestructiva que padecemos en Baleares es, por ejemplo, el insulto de profesores a alumnos (durante las clases y con total impunidad) bajo los apelativos ‘facha’, ‘botifler’ o ‘súbdito de Felipe V’ o que el director del centro llame la atención, alertado por una organización de alumnos, a los profesores que dan las clases indistintamente en castellano y mallorquín y que así lo permiten a sus alumnos o que se haya generalizado el ‘no t’entenc’ (‘no te entiendo’) de profesores a alumnos llegados de otras comunidades o países y que no conocen el mallorquín/catalán o que se penalice por presentar un trabajo en castellano o que se lean manifiestos contra un partido político en clase o que haya un cartel a la salida al patio que diga ‘si quiere ser atendido en castellano, lárguese’ o ‘con tus padres, habla también en catalán’.

Así pues, en su día a día, un alumno en Baleares ve vulnerado el preciado artículo 10 de la Constitución que le ampara: La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social. Se le restringe el derecho a estudiar en español en España, se le intenta guiar por la senda nacionalista y, en muchos casos, se le denigra.

Sin embargo y contra todo pronóstico, señal de que todavía estamos en democracia, gente de los diferentes ámbitos de la comunidad educativa ha empezado a disidir con más contundencia. Desde los alumnos, que formamos una asociación estudiantil contra la politización de la enseñanza y a favor del bilingüismo (Estudiantes Libres de Baleares), hasta los profesores, pasando por los padres y por la sociedad civil en general.

Todos estos movimientos cogieron fuerza tras el caos y el descontento que vivimos con una huelga indefinida de profesores que duró finalmente casi un mes contra el Tratamiento Integrado de Lenguas (TIL), que introducía el castellano y, en menor proporción, el inglés como lenguas vehiculares de la enseñanza. Ahora ya se anuncia otra huelga indefinida para el mes antes de las elecciones autonómicas en 2015. Quienes lo organizan no se esconden: no sacrifican todo este esfuerzo por mejorar el nivel de sus alumnos ni por ofrecerles mejores prestaciones, esa excusa no les vale y a su forma de protestar me remito, lo hacen por no perder un sistema de educación exclusivamente en catalán que da al castellano trato de lengua extranjera.

Esta situación lleva muchos años, aunque se ha incrementado en los últimos cuatro cursos, desde que el catalanismo ve temblar su establishment ante las promesas del Partido Popular de tumbar una política educativa discriminatoria de la que hasta ahora había sido cómplice. Y es que durante años ningún gobierno, ni central ni autonómico, había hecho cumplir las sucesivas sentencias de los tribunales Supremo y Constitucional. Habían preferido hacer oídos sordos dando la espalda a sus ciudadanos a enfrentarse de lleno contra una trama muy bien organizada y que, además, controla el poder mediático.

Toda persona es digna, única, independiente y autónoma y nadie ha de intentar alterar esas cualidades. Cada niño forja su personalidad, sus creencias, sus sueños y sus miedos según sus vivencias y su propio razonamiento. La educación sistematizada, pública y universal, es uno de los eslabones primeros de la democracia. Pero solo si ésta forma ciudadanos libres; en caso contrario es también puntal de toda tiranía. La diferencia entre ambas radica en el respeto a la pluralidad. Lo que la educación sistematizada en países democráticos, de ciudadanos libres, potencia y protege, la educación sistematizada en países dictatoriales destruye y prohíbe: la libertad.

 

12 comentarios
  1. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Me parece muy interesante el artículo. Creo que debe hacerse compatible la defensa de todas las lenguas con la libertad de elección en educación. Las lenguas deben ser un vehículo para que la gente se entienda, no un instrumento de separación. Que duda cabe que las lenguas distintas del castellano sufrieron una persecución injusta en el pasado, particularmente durante el régimen del general Franco, que no debemos permitir que se repita. Un instrumento para que las lenguas no separen nunca más es que el mayor porcentaje posible de la población sea bilingüe. Para lograrlo, se utiliza la fórmula del mayor peso en la enseñanza de la lengua distinta del castellano. A mi juicio, puede ser una herramienta útil siempre que se den dos circunstancias: que efectivamente se consigan resultados en forma de un mayor porcentaje de la población con habilidades suficientes como para manejarse bien en ambas lenguas y que no se arrincone jamás al castellano. Las actitudes de desprecio al castellano no pueden conducir a más camino que al del desencuentro. Su descripción del desencuentro entre los profesores es un buen ejemplo de ello.
    ¿Se debe favorecer la posibilidad, aunque fuese minoritaria, de una enseñanza prioritariamente en castellano? En mi opinión claramente sí. El objetivo fundamental debiese ser facilitar la movilidad. Un alumno que vaya a pasar, por ejemplo por motivo de un desplazamiento temporal por motivos de trabajo de sus padres, un curso o dos en un territorio con dos lenguas tiene poco incentivo a desarrollar un esfuerzo muy grande en aprender la lengua, porque va a tener menor oportunidad de usarla, y sin embargo si es obligado a recibir las clases en una lengua que no entiende probablemente verá mermados sus resultados académicos. La solución no debe ser que los padres dejen de desplazarse a ese territorio o que se separen de sus hijos. Y ese problema es particularmente grave para aquellos inmigrantes extranjeros que tienen hijos intentando aprender castellano. Favorecer la movilidad y las oportunidades me parece crucial.
    Por otro lado, creo que en una democracia no debemos tener miedo a la libertad de elección y al libre desarrollo de la personalidad.
    Reciba un cordial saludo.

  2. Juan
    Juan Dice:

    El nacionalismo totalitario catalán muestra su peor cara en las escuelas. Allí es donde saben que se juegan su futuro, en el adoctrinamiento de las futuras generaciones.
    La mayor verguenza es la pasividad de instituciones y sociedad civil ante un nivel de adoctrinamiento que no se toleraría en ninguna democracia occidental. Si no se hacen cumplir las sentencias, si no se proporciona la posibildad de educar en castellano, si no se acaba con esa educación en el odio a lo español, el desastre continuará.
    Enhorabuena por el artículo. La realidad contada tal y como es, y no como algunos quieren que la veamos.

  3. manalcar
    manalcar Dice:

    El integrismo es igual, venga de donde venga, todos tienen el mismo patrón interesado, intolerante, excluyente y agresivo. Los nacionalismos son como las religiones, (principalmente las monoteistas) como el Islam, el Cristianismo o el Judaísmo, adoctrinantes y se dirigen primordialmente hacia la docencia, ya que los menores son mas permeables al no tener aun una ideología, y serán los nacionalistas del futuro. Así vemos como hay una guerra de la enseñanza entre los partidos nacionalistas españoles (PP y sus satélites de extrema derecha) con los partidos nacionalistas regionales, principalmente de Cataluña (incluyendo las Islas Baleares), Pais Vasco (incluyendo parte de Navarra), y alguno gallego. Solo en sociedades social y culturalmente atrasadas se dan con tanta fuerza estos fenómenos religiosos y nacionalistas, donde llegan a producir enfrentamientos armados, incluso entre miembros de la misma familia.

  4. Magdalena Truyols
    Magdalena Truyols Dice:

    Laura Venzal expone en este artículo una realidad a la que pocos adultos tienen acceso, puesto que sucede dentro de los colegios públicos. Lo que llega a los padres es en muchos casos relatado desde la perspectiva de un niño. A eso hay que añadir que el poder que dentro de las escuelas ejercen sobrre los alumnos provoca un miedo a ser apartados, ridiculizados o maltratados psicológicamente tanto a padres como a los propios niños (es común oírles decir ” no digas nada al profesor” o ” por favor no vayas al cole”)… y todo eso porque son funcionarios y gozan de impunidad absoluta. No hay derecho.

  5. Sergio
    Sergio Dice:

    Es vergonzoso ver cómo desde las propias instituciones del Estado, desde organismos dependientes de la Consejería de Educación correspondiente (y, por ello, públicos) y por parte de empleados públicos (muchos de ellos funcionarios) se “discrimina” y se maltrata al ciudadano negándole una educación de calidad o cualquier tipo de educación. Lo más alarmante es ver que el servicio público al que se deberían dedicar no se presta, ya no por su negligencia sino dolosamente y de mala fe.
    Se trata en definitiva de gente que se dedica a “sabotear” no sólo un servicio público sino, lo que es más grave, el futuro de muchos españoles. Yo, que he pasado por todo tipo de colegios (privados, públicos y concertados) sé lo importante que es cuando tienes 14- 15 años que te orienten bien y tener profesores que de verdad hagan bien su trabajo.
    Mi más sincera admiración hacia Laura Venzal, la autora de este post, la defensa que hizo de sus derechos y los de sus compañeros da buena muestra de su valentía y de la fortaleza de sus convicciones. Un gesto que de verdad a mi me emocionó fue que renunciara a su beca para que pudiera estudiar una compañera; compatriotas así me hacen sentirme orgulloso de ser español más que la selección. Creo que has decidido estudiar derecho, mucho ánimo, es una carrera preciosa e interesantísima, te lo dice uno que acaba de terminar.

  6. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    De acuerdo en todo, Sergio. Excepto en lo que el derecho sea algo precioso.
    Es altamente insatisfactorio.
    Espero que los idealistas, como Laura y tu, podáis enderezar lo que de derecho solo tiene el nombre.
    Las mañanas de mi juventud son recuerdos borrosos de cuando pensaba como vosotros.
    Vuestra es, ahora, la responsabilidad de que el estudio sea un arte aplicado a la vida.
    pero, como decía el gran Omar, cuidado viajero, el camino por el que avanzas es peligroso; si ves almendras dulces, no las comas; CONTIENEN VENENO.
    “El Arte”, para muchos, es morirse de frío.
    Morirse de frío en un mundo torcido. Somos culpables; os dejamos la responsabilidad.
    Muchas gracias, Laura, Sergio, y a todos los que volveis de Troya pensando en Itaca.
    No es el destino; es el camino.

  7. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    El lado positivo es que el nacionalismo, tras treinta años enseñoreado del sistema educativo, comienza a recoger los frutos de la siembra. Las señales son tenues pero claras y en crescendo.

    Laura, recién entrada en la universidad, es un ejemplo. Otro viene a veces en titulares en algún periódico guipuzcoano o vizcaíno que finge sorprenderse de que generaciones de jóvenes, con perfecto conocimiento de la lengua impuesta por los nuevos amos, no la usen para comunicarse de forma habitual o que, según otros estudios, menos del 2% de las conversaciones del día a día en Bilbao tengan lugar en euskera.

    Un catedrático –exiliado político de la UPV– me decía a principios de Julio que él creía que la sociedad, consciente de la dominación mafiosa que esta ideología ejerce en cada recoveco social, se venga en el espacio privado de la conversación negándoles aquello que perseguían: la imposición de una lengua.

    El éxito de “Ocho apellidos vascos” nace en este caldo de cultivo de una sociedad divorciada de sus dirigentes y, hablando en plata, más “acojonaíta” de lo que reconocemos.

    Lo que Laura vivió en su instituto es bastante normal en muchas partes de España porque, al ser la Educación esencial e incomprensiblemente una competencia autonómica, lo que se ha producido es que los sistemas educativos públicos son el pesebre de Esquerra, BNG, Batasuna, andalusíes y otros.

    De esta forma estos partidos “mantienen económicamente” a la parte más ideologizada de su estructura que controla la escuela e imparte doctrina y modos.
    Un esquema típicamente fascista o totalitario, adoctrinador e identitario, que sigue vigente porque conviene al poder político.

    Del mismo modo que está infectado el sistema educativo lo están muchas otras instituciones. También las supranacionales porque, por poner otro caso, la ONU se ha convertido en otro macropesebre de ideólogos replicantes. Hablando de puertas giratorias ahí tenemos una.

    Este año algunas órdenes religiosas docentes, tradicionalmente divididas en “provincias”, comienzan a unificarse en Una sola Provincia: España.
    La Iglesia, que tanta responsabilidad tiene por lo sucedido con la violencia nacionalista, (lo que explica Laura es violencia sobre niños) ha captado aires de cambio y comienza a adaptarse a su ritmo.

    Hace falta una presión constante para producir estos cambios sutiles pero fundamentales en las actitudes y en los umbrales de tolerancia con gentes profundamente totalitarias.

    Las provincias vascas y las catalanas son, con diferencia, los dos lugares de España donde menos se sigue a la Iglesia católica y su liturgia y es, justamente, donde más indecente ha sido la connivencia de la Jerarquía con los Nacionalismos.

    La gente vive como puede, muchas veces acogotada, pero es plenamente consciente de quiénes son los causantes.

    Enhorabuena a Laura.

  8. IVP
    IVP Dice:

    Felicidades por el artículo y gracias por expresar tan bien lo que está sucediendo en ciertas zonas de España. Lo reenvio y lo paso a mis hijos para que ellos lo reenvien a sus amigos.

  9. Magaluf no es marca España
    Magaluf no es marca España Dice:

    ¿ Cuando dice “mallorquín” se refiere a la variante dialectal del catalán que se habla en Mallorca ?

    Es que me ha sonado como si alguien usara el termino andaluz, argentino o peruano para referirse a la lengua española.

    No se por que tanto miedo a llamar a las cosas por su nombre, el hablar catalán no os hará ni a los mallorquines ni a los valencianos (gracias a Dios) catalanes.

    Eso de identificar y confundir lengua y nación es propio de nazionalismos antediluvianos.
    ¿Y aquí todos somos cosmopolitas no?

  10. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    La Sra.Venzal supongo puede escribir este artículo como consecuencia de que ya no estudia en un sistema nazi y se ha ido a estudiar a una universidad privada fuera de los “Paisos Catalanes”. Creo que su “post”, especialmente dada su edad, resulta de especial valor, aunque enciende por dentro. Ya hemos hablado del adoctrinamiento en la escuela catalana como “Formación del Espíritu Nacional”. Ya hemos hablado de la pelea de sectores diversos por seguir controlando el adoctrinamiento para evitar la educación. Lo siguiente será (si es que no se ha hecho ya) crear razas de plantas auténticamente catalanas o vascas o germánicas y luego de animales y demostrar la pureza de sangre con ocho generaciones de apellidos. Lo más indignante del caso es, primero, que hay nazis o estalinistas (tanto da si se ponen una esvástica como una hoz y un martillo como una estelada o una gallina en el brazalete mental) en nuestro sistema escolar, y que las Autoridades no hagan nada, pero nada realmente serio porque estamos ante un ataque no sólo al Código Penal, sino a la Constitución a los Tratados de Derechos Fundamentales y al Derecho como sistema. Ni siquiera los aparentes buenos modales de alguno de estos totalitaristas son reales, esconden un proyecto excluyente y cleptocrático (como queda demostrado) contra el que la paciencia y el pasteleo no son suficientes. Malo. Gracias a la autora por indignarnos: no siempre se van a indignar los mismos, los que quieren moldear a la sociedad a su gusto en vez de los que queremos que impere la libertad. Melancolía o exilio.

  11. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Mi felicitación a la autora por su valentía y llamar a las cosas por su nombre. Puede que no obtenga muchos amigos de los considerados “progres” pero ha puesto el dedo en la llaga en una cuestión que no sólo se da en el mundo educativo: el poder del funcionario público sobre la sociedad a la que debe servir. En el mundo educativo ¡tan delicado! adoctrinando en un sentido u otro (veanse los textos escolares) o, con cuestiones extraescolares como el acoso o el insulto sobre las personas, sean de la ideología que sean. Por experiencia personal he visto como también desde esos sectores privilegiados se han realizado acciones contrarias o entorpecedoras a una línea de gestión cuando ellos están en otra onda ideológica ya que es una forma de que el ciudadano se cabree con el gobierno de turno. Esa “autoridad” para la docencia, o para la sanidad, o para cualquier otro servicio, está prevista para una función pública, no para un función política de adoctrinamiento.

  12. sebastià mateu
    sebastià mateu Dice:

    Sigue con fuerza tu magnífica labor. Enhorabuena porque a pesar de recibir insultos, mentiras , descalificaciones, injusticias…desde toda clase de estamentos, asociaciones, profesores, directores de instituto, periodistas, alguna juez, prensa, jóvenes adoctrinados fundamentalistas y autoritarios…… no han conseguido apagar tu sonrisa ni mermar tu empeño y determinación para combatir la ignorancia, el radicalismo, el fundamentalismo, la intolerancia, el despotismo…… sigue luchando por la libertad y la justicia. Muchos saludos.

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