Flash Derecho: más 144.000 ciudadanos se adhieren a la petición de HD de condecorar a Ana Garrido, la funcionaria que destapó la trama Gürtel

Una sociedad se reconoce por el tipo de personas a las que premia. En la Grecia clásica se honraba el valor guerrero y la excelencia deportiva. Posteriormente, el talento estratégico y la oratoria brillante. Otras sociedades han premiado a artistas-cortesanos, (como a nuestro Velázquez), a genocidas especialmente eficientes (como en la Alemania nazi) o a denunciantes de conductas contrarrevolucionarias en el seno de la propia familia (como en la China de Mao y en la actual Corea del Norte). Y nosotros, ¿a quién premiamos?

El artículo 1 del Reglamento que la regula indica que la Orden del Mérito Civil tiene por objeto premiar los méritos de carácter civil adquiridos por el personal dependiente de alguna de las Administraciones Públicas incluidas en el ámbito de la Ley 30/92, o por personas ajenas a la Administración que presten o hayan prestado relevantes servicios al Estado, con trabajos extraordinarios, provechosas iniciativas o con constancia ejemplar en el cumplimiento de sus deberes.

Entre los receptores de las mayores condecoraciones (Collar y Gran Cruz) en los últimos años, podemos destacar (al margen de mandatarios extranjeros), a Pedro Solbes y a Amancio Ortega.

Nos alegramos mucho del éxito empresarial de Amancio Ortega, pero pensamos que, como decía San Agustín de los romanos para negarles el acceso a la vida eterna, “os aseguro que con su éxito terrenal ya tuvieron suficiente recompensa”. Por otra parte nos preguntamos qué “relevante servicio al Estado” prestó Pedro Solbes al dejar que la burbuja inmobiliaria creciese hasta ese nivel espantoso. Quizás no sea ahí, sino en la “constancia ejemplar en el cumplimiento de sus deberes”, donde haya que buscar la explicación: seguramente se premie haber protestado en silencio y no hacer ruido al marcharse para no molestar a su señorito.

Pues bien, en base a la propuesta que hicimos aquí, durante estos días de agosto, casi 150.000 españoles han manifestado su deseo de querer ser reconocidos en el futuro por algo mejor: por formar parte de una sociedad que ha premiado a una simple funcionaria que decidió prestar un relevante servicio al Estado, más allá del estricto cumplimiento de sus deberes, asumiendo un coste personal importante por hacerlo.

La petición les honra casi más a ellos que a la propia funcionaria. Y, por eso, en su reconocimiento, procederemos a presentar formalmente esta petición en el Ministerio de Justicia durante el próximo mes de septiembre, con el objeto de que, al amparo del art. 7 del Reglamento, el Sr. Gallardón formule la correspondiente propuesta al Ministerio de Asuntos Exteriores.

Queremos averiguar de esta manera si nuestro Ministro de Justicia está también interesado en formar parte de una sociedad que se reconozca por premiar estos valores o si, por el contrario, prefiere la de siempre, en la que tan bien le ha ido a tantos integrantes de su partido.

Seguiremos informando.

9 comentarios
  1. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Vaya por delante mi mayor reconocimiento a quienes aportan sus esfuerzos y realizan importantes sacrificios personales en favor de la lucha contra la corrupción. Sin embargo, creo que mientras el asunto objeto de denuncia permanece en el ámbito judicial, el órgano que debe aprobar su concesión. el Consejo de Ministros, debe posponer un reconocimiento de este tipo, creo que lo exige el respeto a la separación de poderes. Pongámonos en la piel de los jueces y tribunales que, mientras desarrollan su trabajo, ven como los denunciantes reciben altas condecoraciones. Supongo que para ellos debe suponer una importante presión. No creo que el reconocimiento a los que luchan contra la corrupción sea menor por posponer un tiempo las condecoraciones y, sin embargo, creo que el respeto, e incluso el reconocimiento, al trabajo de los jueces y tribunales y a la separación de poderes saldría reforzado.

    Reciban un cordial saludo.

  2. Gonzalo Atela
    Gonzalo Atela Dice:

    Muchas veces la ciudadanía tiene un sentimiento de impotencia pues no ve como puede contribuir a la regeneración, no ve como puede aportar su grano de arena.
    Pues bien, esta es una excelente iniciativa mediante la que se contribuye a la regeneración con una pequeña gestión que lleva menos de un minuto.
    Hay que hacer más y quejarse menos.

  3. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Aunque coincidiendo en parte con el comentario del Sr. García Abad sobre la posible presión sobre los jueces de un acto de gobierno (concesión de la medalla), creo importante que se incentiven comportamientos en los que el funcionario se reconozca más como servidor de los ciudadanos que como servidor del cargo de turno. Mi propuesta en este sentido estaría más en un acto de la sociedad civil a través de HD, que en una petición al gobierno. No es difícil organizarlo (el Ateneo de Madrid sería un buen lugar) incluyendo otros casos que se conozcan en otros lugares de España. Un acto que demuestre no sólo que no hay que tener miedo, sino que por la función pública que se desempeña, se está obligado a la denuncia de situaciones irregulares o claramente ilegales (las leyes de Función Pública así lo establecen). En tiempos había unos servicios internos de inspección que fueron laminados por el PSOE, así como otros sistemas de control previo real del acto público. Mi apoyo para quienes -como Dña. Ana Garrido- son capaces de jugarse su propia situación en defensa de lo público.

  4. Luis Villameriel
    Luis Villameriel Dice:

    No entiendo muy bien qué pretenden nuestros editores tildando al gran Velázquez de “artista-cortesano”. Velázquez fue pintor de cámara (como Rubens, Van Dyck y tantos otros) y es cierto que lo compaginaba con un cargo administrativo importante (Aposentador) en el que por cierto no malversó ni prevaricó, al menos que sepamos.

    Decir que fue un pintor cortesano no queda muy elegante, es como si decimos que Juan Sebastian Bach fue un “músico sacristán” o Toulouse-Lautrec un “retratista de fulanas”. Quizá sea cierto, pero ¿qué ganamos al decirlo?

    Además, la palabra “cortesano” tiene hoy un cierto tono despectivo. Pues bien, sugiero que se lea alguna biografía sobre Diego Velázquez (por ejemplo, la estupenda de Ortega y Gasset) y verán que no fue un hombre “cortesano” en el sentido de obsequioso con sus superiores, sino un espíritu muy libre, capaz de plantarse ante su patrón el rey Felipe IV, que es como plantarse hoy ante el Presidente de los EE.UU.

    Saludos!

  5. Adan Esmit
    Adan Esmit Dice:

    El planteamiento de O,Farrill me parece muy acertado. La sociedad si podemos organizar un homenaje. Y si los jueces se sienten acuciados, tiempo han tenido ya de resolver el caso. ¿O no?.

  6. Ramón García
    Ramón García Dice:

    Felicidades por la repercusión obtenida

    Además de felicitarnos por las firmas en apoyo de Ana Garrido, es una buena noticia que este blog alcance su merecida repercusión.

    Lamentamos que en los medios de comunicación sus editores y colaboradores no aparezcan con frecuencia. Sería de justicia que se les reconozca.

    A seguir trabajando.

    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      Muchas gracia por tus palabras, Ramon. Lo cierto es que con motivo de la publicación del libro si que hemos aparecido en medios de comunicación muy diversos, cuyos enlaces tenemos recopilados y es posible que los insertemos mediante un post o de otra manera permanente: la Ser, onda cero, radio siglo XXI, y otras emisoras aparte de en libertad digital y muchos medios escritos. Son los mismos mensajes del blog y quizá tengan interés.

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