Regulación, imposición y subvención

El negocio bancario europeo se caracteriza por una pérdida progresiva de rentabilidad tanto en términos absolutos como relativos desde el comienzo de la crisis financiera en 2007. Las últimas cifras publicadas con fecha de diciembre de 2013, muestran cómo la banca europea apenas cubre el coste de capital. El 75% de las entidades encuestadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés) presentaba una rentabilidad sobre recursos propios (RoE) inferior al 8% frente al 10-12% que suele señalarse como necesario para mantener su modelo de negocio y, sobre todo, para cubrir el coste de capital. Por si fuera poco, el 39% de las entidades presentaba un RoE inferior al 4%.

La frágil y, en el mejor de los casos, modesta situación macroeconómica en un contexto de política monetaria expansiva del BCE, obliga a suponer que la demanda de servicios bancarios no crecerá abruptamente y que el margen de intereses se mantendrá oprimido entre los tipos de depósitos necesariamente positivos y unos decrecientes ingresos por préstamos. La fragilidad de la recuperación y los fundamentales en los que se asienta la holgada cotización del bono público periférico pueden además conducir a un empeoramiento en la calidad de los activos, nuevos aprovisionamientos y, por tanto, afectar a la cuenta de resultados.

Es de esperar que la incipiente presencia de agentes económicos menos regulados tenderá a aminorar los ingresos bancarios, ya sea compitiendo en el mercado de bonos y en el del ahorro (banca en la sombra y aseguradoras) o en servicios de pago (nuevas compañías tecnológicas). Con o sin ello, ante un bajo RoE, el aumento de niveles de capital en anticipación a los resultados del ejercicio de estrés de este año, aumenta la presión de los acreedores sobre la rentabilidad, sobre todo en un contexto regulatorio que obliga a los acreedores bancarios a asumir cada vez más riesgos (bail-in).

La banca europea entra en una nueva fase, tras el gran ajuste, hoy debe enfrentarse a una tenue recuperación caracterizada por bajas rentabilidades y alta incertidumbre en un contexto de nuevos interlocutores institucionales (el BCE, como nuevo supervisor bancario desde noviembre y la nueva Junta de Resolución, los cuales desde enero serán los nuevos responsables de la mayor parte del sistema bancario europeo), nuevas tasas (las contribuciones tanto al fondo de resolución como a la autoridad única de resolución y al supervisor único se empezarán a cobrar junto con la existe al fondo de garantía de depósitos en los próximos meses) y nuevas reformas financieras en el horizonte (separación de la banca de inversión de la minorista, tasa Tobin…) que se sumarán a los nuevos proyectos europeos de avivar la competencia paneuropea en el mercado minorista y de resucitar el mercado de titulizaciones como alternativa a la financiación de la banca.

Las nuevas tasas, contribuciones, requerimientos regulatorios, provisiones potenciales y posibles litigios tendrán un impacto severo en el margen bruto de la banca. Dada la capacidad que tiene un banco de repercutir costes e impuestos, estas medidas se traducirán en subidas de los tipos nominales en las comisiones a los clientes y una bajada aún mayor de la remuneración a los depósitos. Sin embargo, el banco no podrá repercutir la totalidad de estos costes, ya que se enfrenta a una demanda que, poco a poco, va siendo más elástica y contempla nuevos horizontes de inversión más allá de la banca.

En esta nueva fase, la banca tradicional, en teoría más segura pero menos rentable, parece abocada a la subvención para seguir ofreciendo sus servicios a la economía real, que depende en tres terceras partes de su financiación. El BCE, con sus TLTROs parece haber iniciado este camino.

 

9 comentarios
  1. Perico
    Perico Dice:

    Estos de la verborrea subvencionada, , sin coordinar la sarta de mentiras pseudo-técnicas malescritas en tono suave, ¿piénsan que alguien que ha terminado párvulos puede tomarles en serio?

    La doble firma será para que les conste en el currículo su publicación y se vea claro que buscan pesebre… ¿o no?

  2. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Efectivamente, una caída en la rentabilidad bancaria puede ser preocupante. Una parte de esos costes será trasladada a los clientes, dado que a pesar de todo no es sencillo encontrar alternativas a la banca tradicional en muchos servicios, pero es cierto que una parte encontrarán otras alternativas. Lo que sí creo es que la banca ha tenido en la últimas décadas una gran capacidad de prestar nuevos servicios. Creo que, con el asentamiento de las nuevas tecnologías, la banca puede ser capaz de lograr prestar un número de servicios mayor cada día, lo que creo que será una fuente de ingresos importante para la banca sin afectar demasiado a sus costes. La banca tiene unos costes fijos importantes en áreas como los sistemas informáticos, que dan apoyo a la gran mayoría de servicios de la banca. Encontrar nuevos servicios que permitan aprovechar incluso mejor de lo que ya lo hacen esas estructuras será un reto para la banca. E incluso, además de prestar nuevos servicios, se pueden reducir costes en los que ya se prestan. Lo que, como ustedes, no acabo de ver claro es que vaya a crecer mucho el negocio en los servicios que ya se vienen prestando, pero habrá que ver qué sucede.

    Reciban un cordial saludo.

    • Javier Santacruz Cano
      Javier Santacruz Cano Dice:

      Muchísimas gracias Gonzalo, por sus comentarios y por la atención que presta a lo que escribimos en este Blog. Reciba un cordial saludo.

  3. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Un post muy técnico que lo que viene a decir -al parecer- es que el sistema bancario actual, por muchos servicios que preste a sus clientes (siempre cobrados de una u otra forma) no da más de sí por contrapunto con la banca tradicional (la que solo se mueve dentro de su negocio) menos moderna pero más segura. Lo que no se apunta de forma clara es la posible conexión de la modernidad bancaria con la crisis que padecemos, al igual que no se admite que la modernidad corporativa con sus muchas formas de negocios burbuja, tiene mucho que ver con la misma. En el fondo son formas de entender una gestión de servicios. El banco se basa en sus depositantes más que en sus accionistas, toda vez que unos ponen todo su capital muchas veces y otros tratan de sacar rendimiento a sus inversiones minoritarias. Cuando se han empezado a confundir o pervertir los principios (si los hubo alguna vez) de liquidez real de depósitos (reservas) con supuestos “activos” tóxicos o no reales hasta el punto de que las reservas se esfuman, se acabó el tinglado y tienen que acudir a las subvenciones rescatadoras en lugar de responder por las gestión realizada.

  4. José Rodríguez
    José Rodríguez Dice:

    Sres. Santacruz y Golecki: ¿dónde tienen colocadas sus inversiones? es para tener una referencia e inspiración… Bonos? Cédulas? Fondos? Inmuebles? parece que no es aconsejable comprar acciones de bancos… qué aconsejan? gracias!

    • Javier Santacruz Cano
      Javier Santacruz Cano Dice:

      Más que aconsejar, lo que recomendamos es leer y contrastar opiniones de la mayor cantidad de analistas posibles para elaborar un criterio propio. Muchas gracias.

  5. Fernando Zunzunegui
    Fernando Zunzunegui Dice:

    Javier, interesante entrada. La banca siempre gana. Goza de la reserva legal de su actividad, para entendernos tiene el monopolio para captar depósitos. En esta actividad no hay bancos en la sombra que le hagan la competencia. Cuestión distinta son los servicios de pago. aunque sigue controlando las infraestructuras del mercado, las cámaras de compensación.Tiene poder de mercado y control político. Si su negocio está en crisis es por sus abusos que han atraído la desconfianza de los usuarios. Son dinosaurios con mucha vida por delante.

    • Javier Santacruz Cano
      Javier Santacruz Cano Dice:

      Muchísimas gracias por tu lectura y comentario, Fernando. Es un sector que goza de una serie de privilegios que, hoy por hoy, son difícilmente justificables y que están en el germen de todas las crisis financieras. El problema, ya sabes, es que el muerto aunque esté muerto, no quiere ser enterrado. Un abrazo.

  6. jose
    jose Dice:

    Pues no me extraña.
    Si la gente no compra, no necesita financiación.
    Si la gente no compra, no se fabrica y por lo tanto la fábricas y los comercios no necesitan financiación.
    Si baja la natalidad, hay menos gente para consumir, por lo que hay menos cosas que que fabricar y vender…etc.
    Y encima se endurecen los depósitos de reserva de los Bancos (¿Tendrá algo que ver con ésto?) en vez de castigar duramente a los que han volado el sistema financiero a cambio de ganar bonuses millonarios.
    Creo que la única solución es que los Bancos europeos puedan trabajar en China. Con unos límites, claro. por que es tan opaca la situación financiera allí y hay tales rumores de burbujas inmobiliarias etc, que no deja de ser un riesgo grande. Si China se deja, claro, que para vender aquí sus productos industriales no hay problema, aunque sea destruyendo nuestras fábricas y astilleros y mandando a todo el mundo al paro.

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