De políticos, tesis doctorales y plagios

Con este título no me quiero referir a que nuestra clase política se dedique a la profesión médica, sino que hay un número relativamente elevado de políticos patrios que deben de pensar que su cv queda más lucido si tienen el doctorado y han escrito una tesis, vaya usted a saber por qué, dado que si algo es patente en nuestra partitocracia es que el principio de fidelidad, y no el del mérito y capacidad el que suele determinar el acceso a los cargos públicos. Por otra parte, la Universidad española es muy generosa valorando las tesis doctorales –esto es un secreto a voces, del que se han ocupado algunos autores ilustres como Jordi Llovet     en su libro “Adiós a la Universidad” de manera que casi todo el mundo que lee la tesis obtiene un “cum laude”, por lo que tampoco obtener esta calificación es, “a priori” , garantía de excelencia.

Pero, con todo, para leer una tesis hay que escribir una tesis. Y por lo menos hay unos requisitos mínimos de extensión, de estructura, de investigación y documentación, etc, etc. Su elaboración lleva un tiempo. Es verdad que siempre se puede acudir a la socorrida figura del colaborador (vulgo “negro”)  lo que quizá explique el que políticos con altas responsabilidades ejecutivas hayan podido escribir sesudas tesis en sus ratos libres, pero esta posibilidad no está al alcance de todo el mundo. Como no lo está remunerar este tipo de servicios con cargos públicos. Así que no es de extrañar que otros tengan que recurrir al más modesto “copypaste”, es decir, al cortapega puro y duro de la propiedad intelectual ajena.

Aquí tenemos por ejemplo una noticia referida a un ex alto cargo de la Comunidad Valenciana  No es el primer caso ni será el último, dado que -por lo que parece- es una práctica que se puede practicar con total impunidad, salvo que el agraviado o copiado te demande. No hay una sanción administrativa que, por ejemplo, te prive del título de doctor si se comprueba el plagio. teniendo en cuenta que la comprobación no es muy complicada. Y es que esto no es Alemania donde uno arruina su carrera política o dimite por copiar no ya una tesis, sino unos cuantos párrafos de otra publicación sin citar al autor o por colocar unas cuantas citas dudosas.  El caso de la ministra de Educación y Ciencia alemana es paradigmático. Por supuesto la Universidad de Dusseldorf le retiró el título de doctora. ¡Ah! Y la ministra dimitió antes de que los Tribunales de Justicia decidieran sobre el tema.

En España, la historia es muy distinta. En nuestro caso, el ex Conseller de Sanidad de la Generalitat de Valencia, Manuel Cervera –ejemplo que fue sugerido por un lector del blog,por cierto- plagió nada menos que 80 hojas de su tesis de un trabajo anterior, siempre según esta noticia. Para que no falte de nada, este mismo ex Conseller está imputado por adjudicar contratos a la trama Gurtel durante su etapa de Consejero de Sanidad, aunque por supuesto al declarar ante el juez eludió toda responsabilidad.

Por lo que aquí nos afecta, lo más interesante es que, al parecer, la Universidad de Valencia no piensa hacer nada al respecto. Según fuentes de esta institución (cuya financiación depende de la Generalitat valenciana no hay ningún mecanismo previsto ni para investigar un plagio -insisto en que la investigación no parece muy compleja- ni para sancionarlo. Nada de retirar el doctorado. Vamos, que no hay nada que hacer si el  “copiado” no demanda al plagiador ante la jurisdicción civil por violación de propiedad intelectual. Todo muy cómodo, en primer lugar porque puede que el “copiado” en cuestión a) no se entere b) no esté en disposición de dedicar tiempo y dinero a un pleito c) no tenga ganas de enfrentarse con gente importante, que la vida es muy larga y da muchas vueltas. Es verdad que el plagio también puede ser un delito o una falta, según el art.272 del Código Penal -que exige en el primer caso ánimo de lucro- pero no es ésta me imagino la vía habitual en caso de una tesis universitaria.

Pero como decimos no es ni mucho menos el único caso aunque sí uno de los más vistosos. Aunque quizá no tan misterioso como el de la tesis del Presidente del COE. Alejandro Blanco (sí, sí, el mismo que domina el idioma de Shakespeare, recuerden su inmortal “I don´t listen the ask” en la ceremonia de presentación de la candidatura de Madrid a los JJOO) que la recomendable web  de la plataforma contra la corrupción y acoso en la Universidad Pública detalla en el link. Al parecer la memoria de la tesis del políglota estaba plagiada, pero la Universidad, esta vez la de Vigo, dice que como no se admitido para su lectura, pues que tampoco pasa nada. Claro que otros casos que cuenta esta misma plataforma (de nuevo de la Universidad de Vigo) tampoco tienen desperdicio aunque no sean cargos públicos. Para ser justos hay que reconocer que no todos los políticos son plagiarios, ni todos los plagiarios son políticos.

En cuanto a la regulación de la enseñanzas oficiales de doctorado está recogida en el RD 99/2011 de 28 de enero  donde efectivamente no se prevé ningún tipo de consecuencia por plagiar una tesis.  Además por lo que se ve, tampoco hay ningún medio disponible para detectarlo pese a la existencia en el mercado de aplicaciones informáticas (muchas instituciones disponen de ella) que permiten cómodamente comprobar si se ha hecho un uso abusivo del “copypaste”. La explicación puede ser que las Universidades españolas prefieren invertir en ladrillo antes que en garantizar la originalidad de las tesis doctorales, en congruencia con las preferencias de la sociedad española que parece apreciar más los buenos edificios que los buenos doctores.

Convendría recordar que “plagio” (según la wikipedia) deriva de un término latino plaga que significa trampa. Plagiar una tesis (o lo que sea) y que no pase absolutamente nada en una institución universitaria es hacer trampa, más allá de lo que pueda ocurrir en vía civil y hasta penal. Que los rectores prefieran hacer la vista gorda – especialmente en el caso de plagiarios importantes- nos dice mucho de como está el patio. Convendría que también en el ámbito universitario empezara a romperse la “omertá” reinante sobre el nepotismo, las malas prácticas, los plagios y en definitiva la corrupción porque de eso es de lo que estamos hablando. Aunque quizá cueste más que en otros sectores, no solo por la existencia de grupos de interés muy poderosos sino sobre todo porque la sociedad española todavía considera que sus universidades públicas funcionan razonablemente bien y que si alguien tiene un título de doctor “cum laude” es porque ha hecho la tesis con mucho esfuerzo, o que si tiene tres títulos aunque uno sea de protocolo es que es un prodigio. Convendría dejar de hacemos trampas al solitario.

44 comentarios
  1. izaskun
    izaskun Dice:

    La tesis doctoral tiene un director y un tribunal que lo considera apto. Si no se dan cuenta del plagio, no han hecho bien su trabajo (y han cobrado por ello); si lo sabían, no sé si es prevaricación (han dictado un acto administrativo sabiendo que es injusto y no merecido). ¿Se sabe quienes son esas personas?

    • Alfonso
      Alfonso Dice:

      Muy bien apuntado, Izaskun, no necesitamos más leyes o mecanismos de control, lo que necesitamos es que funcionen los que ya hay.

    • JJGF
      JJGF Dice:

      Parece que el señor Luis Fernandez es un poco pendenciero. O como dirían los psiquiatras tiene una personalidad querulante. Si no, no se entiende que en vez de analizar el contenido del post en sí mismo cuestione veladamente la condición de doctora o no de Elisa, la autora, como si eso quitara o sumara valor o legitimidad a lo expuesto. Siguiendo esa línea argumental, para poder opinar de los papas habría que ser el Papa, y para opinar del ducado de Alba habría que ser el duque. Y claro, no se sostiene el argumento porque entonces él no podría hablar de los notarios, con lo que le gusta, ni de algunas otras cosas.

      Y es que los doctores, como él, también desbarran, como se ve por su comentario.

    • Luis Fernández del Pozo
      Luis Fernández del Pozo Dice:

      Creo que los que los que han hecho tesis merecen algún respeto. Por lo general, me parecen más plausibles los juicios sobre la bondad de ciertas medicinas cuando proceden de médicos, de la oposicion cuando se han hecho oposiciones etc. A lo que se ve, es querulante intervenir en este blog … A menos que se esté de acuerdo con la tesis de quien escribe. Está mal esto de criticar a quien critica.

    • Luis Fernández del Pozo
      Luis Fernández del Pozo Dice:

      Item más:

      Una regla de mínima trasparencia en el discurso abierto y libre es que el que opina de algo revele su situación personal en cuanto puede incidir sobre el sentido de la opinión, conflito de interés o prejuicio. Si habla de tesis doctorales es perfectamente recomendable empezar apostillando que se ha leído o no se ha leído la tesis. Y si me preguntan si, opinando sobre la calidad de tesis ajenas. ( no digo que la mía sea excelente o maravillosa) he pasado por esa experiencia, debe evitar enfadarme y contestar con franqueza. Resulta extraño que se defienda la tesis de que los políticos mienten y demostrar una cierta aversión al diálogo franco y a la trasparencia… Aunque no se hable de los notarios, se entiende

  2. blo
    blo Dice:

    Hola, le corrijo un pequeño fallo. La universidad de Bayreuth a quien quitó el título fue al nobilisimo Karl Theodor zu Guttemberg, en 2011. A Schavan fue la Universidad de Düsseldorf, en 2013. Un saludo.

  3. Gonzalo Atela
    Gonzalo Atela Dice:

    Recurrentemente se habla en los medios de la ausencia de universidades españolas entre las 100 o 200 mejores universidades. Se habla de las universidades como catalizador de la innovación, de la unión empresa universidad. Pero acabamos lamentándonos, estudiantes, profesores y catedráticos se quejan, pero pocos hacen más que eso, quejarse y lamentarse.
    Pues bien, esta práctica pone en evidencia porque no hay universidades entre las mejores 100 o 200. No hay porque ellas mismas no se respetan al aceptar estas prácticas. Porque reina el silencio, porque nadie, en particular los catedráticos, se planta en el rectorado a exigir que se adopten medidas, por comodidad, por el que dirán o por resignación. Lo cierto es que si a los estudiantes, profesores, catedráticos, o a alguien le importa el prestigio de la Universidad de Valencia lo tienen fácil.

  4. misnotas
    misnotas Dice:

    ojo 6 parrafo
    Universidad, esta vez la de Vigo, dice que como no se admitido para su lectur

  5. Elías Cárdenes
    Elías Cárdenes Dice:

    En julio de 2013 leyó su tesis doctoral el entonces Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía, Rodrigo Rato.

  6. KC
    KC Dice:

    He leído hasta aquí: En cuanto a la regulación de la enseñanzas oficiales de doctorado está recogida en el RD 99/2011 de 28 de enero donde efectivamente no se prevé ningún tipo de consecuencia por plagiar una tesis.
    Ustedes no tienen arreglo.

  7. profesor
    profesor Dice:

    Totalmente de acuerdo con el compañero Alfonso e Izaskun: “no necesitamos más leyes o mecanismos de control, lo que necesitamos es que funcionen los que ya hay”.

    Pero claro, en educación, en sanidad etc… no entiendo que la sociedad cambie y no cambiemos las leyes. Es simple evolución y adaptación.

  8. Rainiero Entero
    Rainiero Entero Dice:

    Oiga, señor Pozo, dice que es usted registrador y que a ver si les dan a ustedes el registro civil que lo suyo es un servicio público y tal. Me expliquen a ver qué servico público es ese que le pemite a usted hacer 27 comentarios en el post del señor Tena y 3 o 4 aquí. ¿Pero cuándo trabaja usted, buen hombre? Así no me extraña que pueda llevar usted el registro civil también….. Yo creo que le daría tiempo incluso para la Sindicatura de Cuentas hast media mañana e incluso por la tarde puede trabajar de Habilitado de Clases Pasivas.

    • Luis Fernández del Pozo
      Luis Fernández del Pozo Dice:

      Quedo a su disposición, Don …?o. ¿No le molestará que participe ocasionalmente en este blog, verdad?. Si cuenta el numero de entradas de Don Rodrigo o de Doña Elisa en este blog comprobará que el número excede, como es lógico, del de mis intervenciones y no por ello pienso y digo que estan ociosos o no trabajan. Sigo pensando que cobijarse en el anonimato de la grada desinhibe a quien insulta al árbitro. Es lo que pasa con los desahogos anónimos, querido amigo.

      Por los demás, se me ha dicho que las reglas de este blog prohiben que en una entrada sobre un tema se abra cuestión sobre otro tema. A los lectores interesados sobre el RC puede paracerles curiosa la lectura de la entrada anterior sobre el RC de Don Rodrigo Tena en que la apertura al diálogo produce resultados insospechados. Juzguen los lectores.

  9. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Gracias a todos los comentarios y a blo por la corrección, la incluyo en el texto. Y no, no soy doctora, la vocación docente e investigadora que tenía que tenía la perdí hace bastantes años entre otras cosas por las prácticas que comento en el blog.

  10. juanantonio
    juanantonio Dice:

    Excelente post que plantea también la cuestión de fondo de los “Doctores de salón”. Me refiero a aquellas personas pertenecientes a algún imponente lobby o integrantes de algún colegio profesional que necesitan como sea adornar su curriculum con el título de Doctor, por ejemplo, en Derecho para presentarse en algunas instituciones española o europeas o mundiales no como persona integrante de ese lobby o profesión sino como un académico doctor.
    Pero el post se queda corto, porque esa utilización de lo académico se queda no sólo ya en conseguir el título de doctor sino también en el título de catedrático. Y por ello sería muy interesante que el post estudiara más adelante qué esta pasando con ciertas concesiones del título de catedrático a ciertas personas integrantes de poderosos lobbies.

    Por eso, desde mi ignorancia y viendo que el Sr. Don Luis Fernández del Pozo es un autoexperto en el tema universitaria, querría preguntarle:

    1. Si conoce alguna vía para ser catedrático distinta de la habitual a la que recurran personas poderosas por su cargo o influyentes de algunos lobbies. No sé, algo así como que una persona que según la ley debería estar como funcionario público en su trabajo todos los días de 9 a 18 horas, pudiera a la vez que cumplir rigurosamente con esa jornada, “obtener” el título de catedrático por concesión u otra vía en lugar de afrontar la dura carrera académica que todos conocemos deben seguir los profesores de la Universidad hasta conseguir, tras muchos de trabajo diario y esfuerzo en la universidad, el título de Catedrático.

    2.Si conoce algún caso de las personas referidas en el punto 1 en el que dicho título de catedrático sea utilizado para acudir a instituciones como asesores o miembros del Banco Mundial o el FMI ocultando su pertenencia a un cierto lobby o colegio profesional y firmando únicamente los informes o sus comparecencias con el título de Catedrático.

    De esta forma, esa persona consigue que sus informes interesados de lobby pasen como informes imparciales académicos redactados por un catedrático.

    • Luis Fernández del Pozo
      Luis Fernández del Pozo Dice:

      Es lo que tiene el anonimato, queridos lectores, querido juanantonio, que inducen a esa descalificación ad hominem gratuita.

      Para los interesados en estas miserias: se supone que el contribuyente aduce ciertas faltas graves detectadas en mi biografía que me hacen acreedor de un reproche público por haber hecho la tesis o por haber dado clases o por haber elaborado algún informe en el Banco Mundial o por ser aficionado a la Egiptología. Vicios, que sin ninguna reserva, confieso entre mis pecados.

      La verdad es que no aprenderemos nunca a discutir sin agraviar. Me seducen los italianos: en una tertulia en la RAI comparten mesa un político neofascista con un comunista y no se agreden, o los británicos …

  11. Matilde Cuena Casas
    Matilde Cuena Casas Dice:

    Importante el tema que tratas Elisa. El riesgo de plagio en las las tesis doctorales es el “caballo de batalla” de todos los que nos dedicamos a dirigirlas y evaluarlas. Quiero añadir que para que una tesis en la que doctorando ha plagiado a otro, muchas personas han tenido que “mirar para otro lado”. El primer filtro es el del director que se tiene que encargar de dar el visto bueno al trabajo y explicar al alumno cómo se tiene que hacer una tesis, cómo se tiene que citar las obras de los autores etc…. Por lo tanto, el director tiene mucha responsabilidad.
    Posteriormente hay dos informes que realiza un miembro del departamento en el que se lee la tesis y luego hay otro informante externo, elegidos ambos en Consejo de departamento (del que forman parte todos los profesores numerarios y representantes de los no numerarios) y finalmente con los informes y el texto (que tiene que estar a disposición de todos los miembros del departamento antes de su defensa), el Consejo de departamento aprueba que pase a trámite de defensa. Finalmente la Comisión de doctorado del Rectorado da el ok definitivo. Los que como directores hemos “padecido” toda la burocracia administrativa para la defensa de una tesis podemos dar fe de que el trámite es tortuoso.
    Evidentemente, como dices, a pesar de estos controles, se puede colar alguna tesis en la que se plagie pero desde luego no es fácil y en la UCM alguna hemos parado, así como hemos echado atrás trabajos fin de Master. Aquí como en todo, hay que apostar por la CALIDAD aunque ello implique riesgo de perder matrículas… Y desde luego, debería haber una “sanción académica” para este tipo de actuaciones, las haga quien las haga, político o no.

  12. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Código Penal, Artículo 270, 1º: “Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de 12 a 24 meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios”.
    Estamos ante un DELITO, y un Delito Público, erseguible de oficio por el Ministerio Público. ¿Porqué no se persigue? Esa es la pregunta que hemos de hacernos.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimado Lege Ferenda: Aunque esté tipificado el plagio como delito hay que saber hasta qué punto, de producirse, puede probarse y denunciarse. Muchas veces no merece la pena entrar en pleitos y pensar que si te plagian por algo será. Es también curiosa la desprotección administrativa (tasas incluídas) del Registro de la Propiedad Intelectual puesto que sólo sirve para la actividad registral. ¿Merece la pena el trámite cuando con que sólo se alteren alunas cosas se supone que es otra obra? He pasado en directo por estas cuestiones y francamente prefiero pensar que, si me copian, es porque soy mejor. Mi autoestima aumenta y mi estómago no se resiente.

  13. Fernando Gómez Pomar
    Fernando Gómez Pomar Dice:

    El asunto que plantea Elisa de la Nuez en esta entrada tiene muchas aristas.
    1. Creo que hay que precisar más a quien se atribuyen responsabilidades en esto, además del plagiario, si se demuestra tal.
    Uno debe responder por haber hecho algo incorrecto o ilegal, a sabiendas o por negligencia. Pero no siempre el no haber detectado un engaño (y el plagio lo es) ha de ser fuente de responsabilidad o reproche. Como demuestran los casos alemanes (salvo que pensemos que en esto los alemanes no son exhaustivos y diligentes) detectar un plagio en un trabajo académico en el momento no es fácil, salvo que el plagio sea palmario o torpe. Allí, los plagios en la tesis se encontraron muchos años después, y por casualidad o fruto de indagaciones específicas probablemente con información de “insider”.
    Incluso los especialistas en una materia tienen muy difícil identificar un plagio bien pensado y ejecutado, pues la producción académica en todos los campos es tan amplia que es muy arduo cotejar las fuentes de manera minuciosa para cada trabajo académico que se presenta. Casi más aún en Derecho, o en Humanidades, donde todavía la mayoría de la producción es en lenguas “nacionales” y no en la lengua internacional de la ciencia, el inglés. ¿Cómo saber que tal o cual capítulo de un trabajo no ha sido copiado de un trabajo de unos profesores holandeses publicado unos años antes en una oscura revista holandesa -aunque en inglés- si el trabajo del plagiario estaba en español? Este es un caso real de plagio que descubrí, por puro azar, en una revista de la cual soy editor, y que había escapado, naturalmente, a los evaluadores, muy expertos en la materia.
    Lo peor de los tribunales de tesis en España no es que no detecten los plagios, pues si son cuidadosos, son muy difíciles de apreciar y su trabajo -por el momento- no es el de hacer de “policía académica”. Lo peor es que den por buenos trabajos de escasa originalidad -pero no plagiados- y de escaso mérito investigador. Es la falta de calidad nuestro problema central, no el plagio (en el doctorado; en el grado, los problemas de plagio son flagrantes, y las universidades deberían disponer de mejores herramientas informáticas para prevenirlos).
    2. Lo reprochable a la universidad concedente del doctorado en este caso es que no haya investigado los hechos y, una vez comprobado el plagio, condenado firmemente lo sucedido y al “doctor”. Lo de no retirar el doctorado es más discutible, pues es muy difícil en España, al menos por una universidad pública, sujeta a normas de Derecho administrativo notablemente burocráticas e inadecuadas a una institución académica e investigadora. A primera vista, me temo que sería necesaria la ardua ruta del recurso de lesividad, pues el acto administrativo de otorgamiento del título de doctor es un acto favorable al administrado (el doctorando) y el plagio no parece que encaje en ninguno de los supuestos de nulidad del art. 63 de la L. 30/92, aunque no soy publicista y acaso se me escapa algo.

  14. Fernando Gómez Pomar
    Fernando Gómez Pomar Dice:

    Perdón por la errata, es el art. 62 de la L 30/92 el de la nulidad de los actos administrativos.

  15. Fernando Gómez Pomar
    Fernando Gómez Pomar Dice:

    Por aclarar lo del art. 62 y las causas de nulidad, en este caso el plagio creo que no es constitutivo de delito, pues el CP exige ánimo de lucro que, sin más datos, debiera entenderse ausente en un trabajo dirigido a obtener un título académico y no un fruto monetario.

  16. KC
    KC Dice:

    El caso es que el sistema español cree que todo es perseguible penalmente y deja al Ministerio Público la decisión, como si no tuviera éste ya cosas suficientes con todo lo que estamos viendo. Lo que debería tener el Estado español es un órgano administrativo fiscalizador especializado -y sancionador- en este tema -académico- y no esperar que a un Fiscal, que probablemente no tnega ni puñetera idea de cómo funciona el tema de doctorandos y plagios, ni le importe lo más mínimo el asunto, decida actuar. Por otro lado, los plagios académicos tienen una importante diferencia con los intelectuales de otra tipología, y es que al no haber inversión económica por parte de los creadores (más allá del tiempo), no deberían meterse en el saco de los plagios con finalidad puramente económica. El plagiador económico no tiene ánimo económico, sino de ahorro de tiempo, mayormente porque es un vago o porque no puede invertir el tiempo que desearía. Eso, sin embargo, no debería eximirle de trascendencia jurídica, porque de alguna forma se está aprovechando uno del trabajo ajeno. Pero en un país en el que aprovecharse del otro está culturalmente hasta bien visto, no sé por qué les iba a extrañar tanto; a no ser, claro, que no tengan ni puñetera idea sociológicamente hablando, que sospecho que hay existe alta probabilidad.

    • KC
      KC Dice:

      Quise decir “el plagiador académico” no tiene ánimo puramente económico. El sueño, y no tomar café, es lo que tiene.

  17. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Estimado contertulio, en abstracto, yo veo 3 posibilidades de aplicación delartículo 62, 1º de la Ley 30/92: Los actos de las Administraciones públicas son nulos de pleno derecho en los casos siguientes:
    d) Los que sean constitutivos de infracción penal o se dicten como consecuencia de ésta.
    e) Los dictados prescindiendo total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido o de las normas que contienen las reglas esenciales para la formación de la voluntad de los órganos colegiados.
    f) Los actos expresos o presuntos contrarios al ordenamiento jurídico por los que se adquieren facultades o derechos cuando se carezca de los requisitos esenciales para su adquisición.
    Incluyo la letra “c” de dicho precepto, dado que el ánimo de lucro no es asimilable al mero beneficio económico; al margen de que el beneficio económico directo suele existir, cuanto menos de ser publicada la tesis.
    Por otra parte, ciertamente, coincido con KC en que la esfera penal no es solución, sino ir parcheando. Respecto a casos como los aqui comentados (otro caso resulta de plagios literarios o musicales en que el plagiario es un autor o intérprete de prestigio, y supuestos afines a estos).
    En Ingeniería se suele seguir un esquema práctico bien simple. Copiar de uno es plagio; copiar de dos es un “refrito”, y copiar de tres ya es investigación. Y xisten herramientas informáticas para detectar plagios. Desde hace tiempo. Aunque coincido en que aún con ellas, es la experiencia de los directores de tesis y demás intervinientes especializados en la materia, la que mejor DEBERÍA servir a la finalidad de detectar plagios o refritos en sede universitaria.
    Saludos

  18. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Me parece muy acertado su comentario sobre los distintos niveles de plagio, refrito e investigación. Supongo que cada uno los conocemos en los distintos campos profesionales o académicos. Por ejemplo: en el mundo del arte si se coge un catálogo de una exposición pueden leerse párrafos enteros de otro anterior con autor diferente y, si nos vamos un poco más allá encontraremos otro catálogo de procedencia. Ya es pues un trabajo de investigación del último autor. Como dice Elisa (y se repite en algunos espacios académicos de formación como la Universidad) ” son más importantes los contactos y relaciones que el mérito académico” . Ya en este mismo blog se ha hablado sobre la cuestionable calidad de las titulaciones universitarias en estos últimos tiempos que devienen del mal sistema académico existente donde, por ejemplo, prima la memoria sobre la reflexión crítica. Es decir, mejor repetir lo que otros han dicho que intentar aportar algo nuevo u original. ¿Somos conscientes de la cantidad de gente que ahora hace literatura, arte, teatro, cine, ensayo, etc.etc.? ¿Todos aportan algo diferente o nuevo? Para acabar y es importante: la responsabilidad del reconocimiento de un mérito profesional con un título nos pone en manos de personas que quizá no estén suficientemente preparadas para hacerlo. Yo, a partir de un par de experiencias médicas con “profesionales” de este tipo prefiero dar un rodeo cuando paso delante de un centro médico o de un hospital.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado O’Farrill,
      Desde luego hay categorías de Plagios. Los hay serviles y los hay mercenarios. Pero también existe toda una gran industria que trafica sobre este tipo de delitos.
      No es un tema que me apasione, por cuestiones profesionales y también personales. En unos meses juzgaremos al mismo poder político y financiero encarnado en el gran empresario de comunicación del PP, esencial y principal promotor de Podemos y dueño de la Razón y el Planeta,entre otras posesiones imperiales: José Manuel Lara Bosch, a quien-tras 20 años- por fin sentaremos en el banquillo de los acusado, juicio del que, cabe suponer, no habrá información a disposición del público.
      http://www.tribunalconstitucional.es/es/jurisprudencia/Paginas/Sentencia.aspx?cod=15240
      Supongo que habrá oído algo en relación a este asunto. Le comentaré que tras 20 años, los juicios que ha habido, en dos instancias y Amparo, lo han sido por Calumnias contra mi madre y contra mi (la víctima y su hijo y abogado); en los que fuimos absueltos poco antes de que el Tribunal Constitucional ordenase reabrir las actuaciones por Delitos contra la Propiedad Intelectual contra Lara Bosch (Camilo José Cela falleció estando imputado en esta causa). Como parece ya habitual, aquí se juzga a quien denuncia a los delincuentes poderosos, y no a éstos.
      Me alegro de leerle, O’Farrill. Reciba un cordial saludo.
      Jesús Díaz Formoso

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado O’Farrill, parece que mi respuesta no pasó algún filtro, o se perdió entre las ondas hertzianas. Ninguna sorpresa, por otro lado, dada la información que refería. Dejando al margen lo accesorio y lo no tan accesorio, lo esencial es que me alegro de leerle de nuevo.
      Saludos.

      • Fernando Rodríguez Prieto
        Fernando Rodríguez Prieto Dice:

        La respuesta ha sido subida. Lo que pasa es que por su contenido ha tenido antes que consultarse entre los editores, lo que no es fácil a veces en sábado. Y de ahí la demora, no intencionada. El comentario está ya públicamente accesible.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Sé que no es un asunto fácil de publicar. Ni siquiera con la mayor levedad del ser. Gracias por su honestidad. Aunque no me es grato comentar sobre este asunto, por lo que ante la posibilidad de un error al enviar mi comentario, preferí no incidir en el mismo.
      Saludos cordiales

    • KC
      KC Dice:

      Desconocía que bajo ese pseudónimo escribías tú, Formoso. Sobre el caso que comentas leí bastante en su momento y creo haber escrito aquí alguna vez sobre la cuestión. Sabiendo cómo funciona Planeta, y sabiendo de dónde procede, a mí no me extrañaría absolutamente nada que el plagio se hubiera llevado a cabo. Si no recuerdo mal, así lo confirmó una de las primeras juezas, cosa que no sería trascendente de no ser poque se basó en un informe del perito literario (que es el que obviamente tenía idea). Desde luego, leyendo el historial, parece haber bastantes indicios de que Cela se basara en una obra primaria que alguien tuvo que poner a su disposición. Lo que habrá que ver es si partió de su propia iniciativa o de la de algún miembro editorial. Porque las prisas por conceder un premio literario es lo que tienen…

      De todas formas, también habría que diferenciar entre un plagio absoluto, literal, y uno parcial o abstracto. Jurídicamente no pueden ser lo mismo.

      También te diré que para resolver vuestro caso lo que se necesitan son peritos y críticos literarios OBJETIVOS, gente que sepa de lo que habla, no jueces.

      Saludos.

  19. KC
    KC Dice:

    Por cierto, Formoso, si no recuerdo mal leí que el catedrático de Literatura (omitiremos el nombre) había dicho que él veía una “reforma parcial” en la obra, y que la Fiscal (omitiremos el nombre) decía que ella se había leído las dos novelas y descartaba absolutamente cualquier tipo de plagio.
    Creo que todavía se deben de escuchar las carcajadas que me supuso leer aquello… Lo dicho, peritaciones objetivas…

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Me han pedido artículos y entrevistas sobre el asunto; pero la verdad es que, más allá de habernos vistos obligados -hace más de 5 años- a salir a la palestra en defensa de nuestro honor, creo que hemos de tratar -en la medida de lo posible- de evitar juicios paralelos. Creo que es un Derecho Fundamental -quizás no del todo explícito en el texto constitucional, pero si en la jurisprudencia- del Imputado (otra cosa es que tras la fase de instrucción desparezca la obligación de secreto de las actuaciones).
      Por otra parte, el transcurso del tiempo (van 20 años ya) tiene efectos de todo tipo. También beneficiosos. Como que el ánimo se calma y la venganza o la revancha deja de ser un leitmotiv de nuestras acciones.
      Veremos el resultado del Juicio Oral antes de pronunciarnos sobre este feo asunto.
      En cualquier caso, se ha publicado el Escrito de Acusación que presentamos ¡en 2010! si no recuerdo mal.
      Buscando sin mayores problemas via google, he encontrado este link en el que se reproduce dicho largo, muy largo (casi como el tiempo trasncurrido), Escrito de Acusación:
      http://serescritor.com/wp-content/uploads/2014/09/Escrito-de-acusaci%C3%B3n-al-Juzgado-de-Instrucci%C3%B3n-n%C2%BA-2-de-Barcelona.pdf
      Saludos.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Aunque hay algo sobre lo que si quisiera incidir, respecto de este asunto. Me confieso detractor del Derecho de propiedad intelectual en su configuración actual. De haber estado vigente en época de Newton, éste no habría podido leer a Galileo (ni a Leibniz)
      Pero creo que Carmen Formoso tiene el Derecho a exigir la aplicación de las normas penales vigentes. Yo no tuve otro remedio que apoyarla, por justicia, y por genética. Los abogados que, de una u otra forma se comprometieron en este asunto fueron objeto de persecución “fáctica” … hasta su renuncia; si yo no hubiese sido abogado, nada habría trascendido.
      De hecho, aunque durante años mi despacho parecía la fiscalía especial contra el Plagio, la realidad es que la gran cantidad de autores plagiados que me consultaron sus casos, a la vista de nuestras “desgracias”, decidieron (con notables excepciones, como el caso de Susana Pérez-Alonso) no enfrentarse al monstruo, y pechar con la realidad en silencio, a fin de no verse todavía más dañados. Hubo casos verdaderamente sangrantes, como el de “Jandro Abengoa” y Marsé, u otros que han de permanecer -por voluntad de las víctimas- en el anonimato.
      En fin, que ante la evidencia de la extrema dificultad de obtener justicia en este tipo de asuntos Penales, y las graves consecuencias (para muestra,valga el botón del asunto de Carmen Formoso) a que se enfrentan quienes los denuncian, los Delitos contra la propiedad Intelectual se encuentran, de hecho, fuera del alcance del Código Penal en que se tipifican.
      Esa es la impotencia de las víctimas. Mejor dicho, una de sus múltiples caras. En el ámbito Universitario, si cabe, todavía es peor.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Una última anotación, KC, la Fiscal fue en todas las fases (instrucción y fase intermedia, que son las que hemos conseguido pasar hasta el momento), siempre fue RAQUEL AMADO, recientemente nombrada “miembra” del Consejo Fiscal. Raquel Amado, quien defendió siempre a los Imputados (uno de ellos fallecido, y el otro, ahora acusado) oponiéndose a cada diligencia de prueba solicitada por la Acusación Particular, incluso contradiciendo para ello Resoluciones de la misma Audiencia Provincial, que ordenaba investigar.
      No hemos de silenciar los comportamientos y carreras profesionales de los Funcionarios Públicos. Como RAQUEL AMADO.

    • KC
      KC Dice:

      Si no recuerdo mal por 2009 hubo un reconocimiento a Carmen Formoso basado en la peritación literaria posterior, pues la primera fue justamente anulada por haber pertenecido el perito, probadamente, al ámbito de la editorial. Sé quién era el catedrático y más o menos la Fiscal. Y por eso digo que todavía deben de resonar mis carcajadas cuando tuve que leer que la señora fiscal decía haberse leído las dos novelas y no haber encontrado nada mientras el señor catedrático decía lo contrario. Obviamente, esto no tiene por qué significar automáticamente que todas las aspiraciones de plagios por parte de autores desconocidos vayan a ser ciertas. Habrá que mostrarlo y demostrarlo. Y además hacer gradaciones para cada plagio (porque repito que no todos son iguales). Pero que alguien de la talla del catedrático que hizo la peritación adujera indicios significa una sospecha bastante grande. Y no me quiero poner a investigar nombres porque seguro que llego a lo de siempre. Recuerdo que incluso el difunto Umbral hizo una mención a este tema y parecía apuntar al tema de los otorgamientos de premios, que ya nos podemos imaginar cómo funcionan visto lo demás.

      Uno puede estar más a favor o más en contra de una Ley de Propiedad Intelectual, pero su configuración esencial debe de proteger la creación original porque de otra forma sólo se tiende a una menor calidad y a que el trabajo no se vea gratificado por el esfuerzo, sino por la vía rápida y tramposa, que es lo que parece que determinados catetos entienden dentro de eso que en Economía algunos pobres desgraciados se empeñan en llamar “competencia libre” (dentro de su magnífica obra de teatro, claro). Imagino que, como he dicho muchas veces y algunos se obstinan en negar, es cuestión del ADN cultural (no sea hagan líos, no me refiero al ADN genético). Otro día les hablaré del sangrante caso de James Watson, uno de los “descubridores” del ADN genético. Este podría haber sido español en toda regla. Quizás hasta Presidente del Gobierno. Los “méritos” los tiene.

  20. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Estimado “de Lege Ferenda”: Muchas gracias por la confianza en compartir el calvario judicial hasta llegar a la sentencia de amparo. A esto me refería en mi comentario. Si merece la pena pasar ese trance y dedicar buena parte de tus esfuerzos y dedicación a reclamar una justicia que -como sabes- no siempre se produce. Hace años una pequeña productora de programas para TV hizo una oferta de uno de ellos a unas cincuenta cadenas de diferentes países. La sorpresa fue encontrar que una de ellas se lo había apropiado cambiando simplemente el nombre del programa. Hechas las gestiones iniciales con dicha cadena éstas fueron diluyéndose porque el “responsable” en aquel momento ya no trabajaba allí, que desconocían lo ocurrido, etc.etc. ¿Merecía pena abrir un pleito con sus correspondientes costes (inasumibles para la pequeña productora) o era mejor aprender de la experiencia y seguir utilizando su talento y creatividad en nuevos programas?

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Desde luego, si decides luchar contra el delincuente literario (que suele ser una potente editorial, o un laureadísimo plagiario), tu vida cambiará. Y no para bien. Nada nuevo en este mundo en que la Justicia es para el poderoso, y la injusticia para las víctimas.
      Un abrazo.

  21. jose
    jose Dice:

    No ha mencionado a los políticos que son “profesores”
    Como Zapatero en la Universidad de León, que no aparecía en plantilla.
    Me gustaría saber cómo otra igual ha conseguido dar clases en Florida. ¿Ha sido el claustro de profesores quienes se han acordado de una gran profesora que vive como quien dice en la otra parte del mundo y han mandado una comisión para engatusarla a mudarse a Florida, justo en el momento en que la cuestión catalana se estaba poniendo muy fea y había que tomar postura publicamente?
    ¿Porqué será que todos tienden a ser “profesores de Derecho Constitucional”? ¿Es que serlo de Derecho Civil es menos vistoso? ¿O será por que es más difícil de dar el pego?
    ¿Como serán las clases de Derecho Constitucional en la Carlos III?
    Bien, no sigo.
    Pero el rigor intelectual y la honestidad no se limitan sólo a las tesis.

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