Los problemas de los nuevos partidos (I): Democracia interna y participacion ciudadana

En esta serie de dos posts querríamos hacer unas consideraciones sobre la dificultad que está suponiendo para los nuevos partidos políticos españoles la “novedad” de la democracia interna y de la apertura a la participación ciudadana. Hay dos ejemplos recientes que creemos que merecen una reflexión: el caso de la dimisión de Francisco Sosa Wagner como europarlamentario después de haber sido elegido como cabeza de lista de la candidatura a las elecciones al Parlamento Europeo por los afiliados de UPYD en unas primarias abiertas a los afiliados, y los obvios problemas con los que está tropezando Pablo Iglesias, líder de Podemos, al intentar convertir un movimiento de tipo asambleario en un partido político mínimamente funcional.

Vaya por delante que no pretendemos equiparar en absoluto dos partidos cuyos idearios y propuestas no pueden estar más en las antípodas, en la medida en que el primero, UPYD, es abiertamente un partido reformista e institucionalista y el segundo –aunque ciertamente vaya moderando su discurso a medida que se acercan las elecciones- un partido rupturista y “antisistema”. Lo que queremos resaltar es que estos dos partidos han innovado en materia de democracia interna y participación de los afiliados, y que por esta razón están sufriendo tensiones internas que no son fáciles de resolver.  Lo más gracioso es que los más interesados en ponerlos de manifiestos son precisamente los “viejos partidos” que, obviamente, no los sufren.

En ambos casos nos parece que se ha producido una importante novedad en el panorama político español, derivada de la introducción de auténticas primarias para seleccionar candidatos, en el primer caso, y de auténticos cauces de participación política para elaborar propuestas políticas, en el segundo. De lo que se trata, entonces, es de estudiar los inevitables problemas que la introducción de estos mecanismos -poco rodados en España- traen consigo. En este primer post haremos un planteamiento general y, en el segundo, Rodrigo Tena se centrará en el análisis concreto del caso de UPyD, que pensamos que constituye un laboratorio muy interesante a la hora de estudiar la repercusión práctica de estas medidas.

En cualquier caso, queremos adelantar que prescindiremos de aquellos aspectos relacionados con la gestión concreta de las tensiones suscitadas o de aquellas cuestiones que tienen más que ver con las circunstancias personales de los protagonistas. Digamos que partiremos del dato de que en el seno de cualquier partido existirán siempre una serie de personalidades con legítimas aspiraciones políticas y que los enfrentamientos, los desencuentros, las simpatías o las antipatías, los recelos y malentendidos estarán a la orden del día, dado que no estamos ante un colectivo de monjes que solo aspiran a alcanzar la vida eterna. Máxime en estos nuevos partidos, que suelen reunir a personas con mucha vocación política y fuerte personalidad, que han asumido riesgos importantes y que, tras sacrificar la comodidad que implica siempre ver las cosas desde la barrera, se vuelcan lógicamente en la defensa de sus puntos de vista.

No obstante, pensamos que esta realidad potencialmente conflictiva también hay que estudiarla desde un punto de vista teórico, porque si estos partidos aspiran a sobrevivir en nuestra complicada jungla política deben ser capaces de establecer instrumentos que ayuden a resolver estas  tensiones.  No hacerlo adecuadamente puede producir decepción a muchos de sus simpatizantes y votantes llevándoles a pensar  que en el fondo estos partidos funcionan igual que los viejos.  Esto es precisamente lo que quieren estos últimos, claro está. Y la impresión sería errónea porque estas tensiones son síntomas que solo sufren los  nuevos partidos cuando pretenden ser más abiertos y democráticos que los viejos.

¿Y cómo funcionan los viejos partidos? Pues básicamente sin fisuras, o dicho de otra forma, sin ningún tipo de democracia interna, candidaturas alternativas o/y debates de ideas (o de lo que sea). En el PP está claro -sobre todo para sus afiliados y cargos- que quien manda Rajoy y nadie más que él, porque aunque pueda delegar mucho o poco en otras personas (“favoritos”) lo cierto es que todo el poder emana del líder. A lo que más se parece el PP es a  la corte de Luis XIV, con Rajoy en lugar del Rey Sol, ya que bien podría decir “Le parti c´est moi”.  El PSOE es un caso un poco más complejo porque se ha dado cuenta recientemente de que la democracia interna –y esta es la gran novedad- empieza a ser valorada por la ciudadanía, y que por lo tanto algo hay que hacer al respecto. Pero se lo cree solo a medias, especialmente “el aparato”. De ahí las diferencias entre las primarias que han ido celebrando (el primer elemento de democracia interna que se introduce porque es el más evidente). Unas veces parecen casi verdad, otras parecen de mentirijillas y otras no se sabe. En todo caso, las recientes experiencias dejan claro que el celebrar primarias abiertas, libres, sin avales y sin apoyos más o menos explícitos del aparato, con debates de ideas y de propuestas y sin oferta de cargos a cambio de los apoyos, no forma parte precisamente de la cultura del PSOE, por lo menos hasta hace dos minutos.

Las razones de la falta de democracia interna de los partidos son un poco largas de explicar y aquí carecemos de espacio para hacerlo. Pero, para ser sinceros, tampoco la ciudadanía española se la había exigido nunca a sus partidos. Más bien lo contrario, premiaba el monolitismo y castigaba la “falta de unidad” (léase el debate y la disidencia).  Pero ahora las cosas están cambiando y muy rápido. Por consiguiente, tanto un partido regeneracionista como un partido rupturista que quieren “empoderar” a la ciudadanía tienen que articular mecanismos que permitan aumentar la democracia interna (que por supuesto no se reduce a las primarias) y canalizar la participación política de, al menos, sus afiliados y simpatizantes. Y esto no es tarea fácil, a veces porque falta la cultura, costumbre, experiencia o tradición necesaria, en otras porque resulta complicado articularlo  bien cuando descendemos a la letra pequeña, y otras veces simplemente porque se puede poner en riesgo la propia funcionalidad o incluso la existencia del partido. Hasta qué punto las tres cuestiones están relacionadas o interconectadas tampoco es fácil de deslindar, aunque vamos a intentarlo.

Como señala Politikon en su interesantísima obra “la Urna rota”, introducir en un partido un sistema de primarias puede ser una buena idea, pero ciertamente no es una varita mágica que transforma el funcionamiento interno y la cultura del partido y lo cambia todo de arriba abajo. Tiene incluso contraindicaciones. Es más, introducir unas primarias abiertas en un partido político sin introducir las necesarias adaptaciones (por otra parte nada fáciles de diseñar) está en el origen de muchas tensiones. El investido como candidato en unas primarias tiene una indudable legitimidad democrática, pero convive con otra legitimidad democrática -la que ostenta “el aparato”, que también está elegido por los afiliados- originada con unos procedimientos y una finalidad muy distinta.

Recordemos que las primarias, al menos las que han celebrado algunos nuevos partidos hasta el momento, son un procedimiento muy abierto. No se requieren avales para presentarse y tampoco ningún requisito adicional para ser candidato. La experiencia ha demostrado que las candidaturas alternativas alcanzan un número significativo de votos, lo que quiere decir que son elecciones razonablemente abiertas. Bastante más, por cierto, que en las extrañas elecciones primarias “de uno” que hemos podido contemplar a lo largo de estos últimos años y de las que hemos escrito alguna vez, o que otras elecciones donde el número de avales puede ser decisivo, o donde el apoyo indisimulado de quien manda en el partido o los apoyos conseguidos a cambio de cargos son lo determinante. En conclusión, el candidato elegido en primarias en estos partidos nuevos tiene una razonable legitimidad “de origen”, pues ha tenido que explicar unas ideas, un programa, demostrar unas determinadas capacidades para defender esas ideas y ha sido elegido precisamente por eso.

Esto supone que, al menos desde un punto de vista teórico y general, pueda razonablemente considerarse investido de una cierta libertad de maniobra frente a las directrices de la cúpula del partido. Claro está que no estamos hablando de que los candidatos presenten proyectos electorales distintos al del partido, pero pensar que se elige entre meros “ejecutores” de las instrucciones de la cúpula directiva sería muy reduccionista y sobre todo poco adecuado a la realidad y a las expectativas del propio candidato.  De un candidato que  se ha “batido el cobre” en las primarias cabe esperar iniciativa, propuestas y probablemente una cierta conciencia de que representa a los afiliados que le han elegido, afiliados que incluso pueden constituir un movimiento o un colectivo dentro del partido con opiniones distintas a las del equipo directivo.

Así las cosas, lograr el necesario equilibrio cuando surgen discrepancias no es fácil. Está claro que no es posible un “ordeno y mando” de la directiva frente al candidato elegido en primarias. De hecho, esa imposibilidad, que demuestra el carácter abierto, democrático y “autolimitado” de estos partidos, es lo que viene a evitar la denostada “ley de hierro de la oligarquía” de las cúpulas, en palabras de Michels. Pero, claro, esta situación no puede llevar a que se desconozcan las instrucciones de la Dirección o que se produzca una descoordinación que pueda perjudicar el proyecto político. No se trata solo de tener “mano izquierda” (que por supuesto nunca está de más) sino también de abordar cambios normativos y estatutarios que establezcan cauces razonables para abordar diferencias en el seno del partido.

Y, lo que es más importante, se necesitan también cambios de “cultura”. Sencillamente porque es muy difícil resolver estos problemas con normas “claras y distintas”. Como sabemos los juristas, las normas hay que interpretarlas. Es necesario, en consecuencia, establecer estatutariamente mecanismos flexibles que ayuden a resolver estos conflictos cuando se producen, sin aspirar a resolverlos con una rígida delimitación de competencias, que en la práctica siempre será insatisfactoria y que, por eso mismo, pueda arrojar una impresión contraria al carácter abierto que busca todo el proceso, con efectos negativos en la esfera interna y externa. Los procesos de mediación, que tanto predicamento tienen en la actualidad, pueden tener también dentro de los nuevos partidos un importante papel que jugar.

Para concluir, nos parece también muy importante dar cauce a una creciente demanda de participación política. El que hoy se aproxima a un partido tradicional –y quizá en parte a uno nuevo- no suele buscar participación política, sino un cargo o una carrera en la política. Pero cada vez hay más personas que simplemente quieren dar su opinión, especialmente en los partidos nuevos,  y que valoran que se les escuche sin necesidad de aspirar a nada más. Nos parece que el ejemplo más evidente en este caso sea el de Podemos y sus Círculos. Aquí el problema es cómo articular estos deseos legítimos de participación política sin que el partido se convierta en algo inmanejable y más en víspera de unas importantes elecciones. Porque más allá de la ideología y de la estrategia, un partido político tiene que estar en condiciones de ganar elecciones y puede que estarlo no sea compatible con estar liderado por un triunvirato (ya se sabe como acabaron los romanos) y con la presentación de centenares o miles de propuestas incompatibles o contradictorias entre sí.  Pero también es verdad que una vez generadas unas determinadas expectativas de participación y de movilización puede ser muy complicado “dar marcha atrás” trasmitiendo la imagen de que en realidad solo unos pocos mandan y diseñan el programa.

Como pueden ver, son problemas nuevos de partidos nuevos. Los problemas de los viejos son de otro tipo.

25 comentarios
  1. golpedefecto
    golpedefecto Dice:

    Muchas gracias por este post tan interesante. Pienso ciertamente que la celebración de primarias es un acto de democracia interna deseable que da legitimidad a los elegidos. Sin embargo, creo que deberíamos de ser conscientes de que esas elección no implica indudablemente una patente de corso para el elegido y la elección, a mi entender, recae sobre la persona que las bases consideran más apropiada para materializar el proyecto político del partido.
    Proyecto que a su vez debe configurarse a partir de los distintos órganos del partido como en UPyD, congreso, consejo político y consejo de dirección. Siendo este último, según mi opinión, quien debe velar más de cerca por vigilar la trayectoria política marcada, huyendo de movimientos asamblearios que hacen impracticable la coordinación y consecución de los objetivos políticos establecidos.

  2. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Gran artículo. Creo que es evidente que en España fallan muchas cosas. Sin embargo, yo creo que la necesidad de mejora de las instituciones es vista por personas de todos los partidos políticos, los nuevos y los tradicionales. El incremento de la participación ciudadana en la política es una de las más esenciales. ¿Dónde veo yo el mayor problema? Incluso por encima de la resistencia de los aparatos o del desorden que puede surgir sin ellos, creo que la mayor resistencia está en las corrientes ideológicas de los partidos, en la ideología misma. Muchos de los problemas han surgido por el complicado sistema de equilibrios ideológicos en los partidos, donde suelen existir varias corrientes ideológicas y cada corriente puede llegar a convertirse en una minoría de bloqueo frente a cualquier propuesta de mínima reforma. Y ya no digamos si esa propuesta supone llegar a consensos, que son vistos como una forma de traición ideológica.

    Las corrientes ideológicas fallan porque lo que han fallado han sido las ideologías. Todas las ideologías no totalitarias han hecho alguna aportación importante a la política, que puede ser compartida por la mayoría de los no simpatizantes con esa ideología. En ese sentido han tenido una cierta utilidad en el debate político. En lo que han fracasado las ideologías es en su intento de tener una respuesta para todos los problemas, algo que en el siglo XXI está más que demostrado que es inviable para cualquier ideología. Los guardianes de lo ideológicamente correcto pueden acabar con cualquier alternativa que la mayoría del partido, e incluso de otros partidos, considere positiva simplemente por el hecho de que va contra su ideología. Todas las ideologías tienen “goteras”. Una de las labores más importantes de los partidos políticos es evitar que esas “goteras” penetren en nuestras instituciones.

    Un cordial saludo.

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Me parece muy oportuna la serie de artículos que arranca con éste que lo hace en un momento histórico de Quiebra del Paradigma por todos los lados.

    El modelo continental de partidos está en decadencia y es cuestionable que sea corregible.
    Me temo que no lo es y que evolutivamente nos encontramos en un círculo vicioso porque tendemos a mirar hacia arquetipos que o nunca existieron o los recordamos como nunca fueron.

    Los argumentos son bien conocidos y en parte están resumidos por Robert Michels desde los años veinte del siglo pasado. La guerra mundial –y en nuestro caso el fin de la dictadura de Franco– produjeron ese olvido social que posibilita la repetición de tantos errores históricos. En ello estamos. En manos de una élite capturada por el imperio. Una élite desbordada, incompetente y corrupta.

    ¿Podía haber sido de otra forma? No lo sé, pero estábamos sobradamente avisados .

    Vale la pena recordarlo brevemente ( http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Michels )

    Reiterar argumentos, vías regenerativas o soluciones alternativas es arduo y no es para un breve post pero quizás debiéramos arrancar con un análisis de los límites del poder social y, ya puestos, repasar qué es “la persona individual”.

    Porque se supone que el Estado es el modelo de organización que hemos creado para responder a nuestros fines comunes y personales. Lo que no se sigue es que para ello tengan que existir partidos ni que nuestros intereses personales y sociales deban ser tan diferentes unos de otros que la solución a cada problema pase por dividirnos y medir fuerzas para que unos puedan obligar a otros por un proceso –formal y falso– de representación.
    Como mecanismo de solución de problemas parece poco racional y, a juzgar por los resultados, bastante nefasto. Hoy vivimos de la impresora. Pero le queda poco.

    Han bastado cuarenta o cincuenta años para llegar al escenario actual y ello habiendo olvidado que de la crisis anterior sólo se salió tras la destrucción –escasamente creativa– de toda Europa.

    A lo mejor es cuestión de salirnos del tablero de juego, mirarlo desde fuera y buscar, por una vez, algo que innove.
    Así como vamos da la sensación de que nos hemos convertido en estatua de sal de tanto mirar para atrás sin ver que Grecia era una sociedad de esclavos gobernados por una élite, Roma no digamos, y la Ginebra de Rousseau era un grupo de 2000 “citoyens” rodeados de sus sirvientes.

    Lo difícil es seguir adelante como especie, sin guerras, sin explotar al vecino y con un cierto bienestar personal y colectivo.
    Dicho lo cual el modelo “anglo” de circunscripciones, con electores y elegibles locales, tampoco ha evitado la captura por las élites pero parece sobrevivir con más frescura que el continental que –desde la postguerra a hoy– ya nos tiene con un Soviet Supremo gobernando Europa a base de decretos y eso tras dos referendos en contra (Francia y Holanda en 2005).
    En lo esencial nos gobierna un Soviet y sus delegados “locales”.

    Buenos días

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      Sr. Oquendo: “Porque se supone que el Estado es el modelo de organización que hemos creado para responder a nuestros fines comunes y personales”. Lo supone la teoría política desde las Revoluciones Gloriosa y Francesa, pero el Estado y las élites que lo instrumentan era antes que esta teoría política tan poco (o nada) puesta en práctica. Se trata de que el Estado, que es necesario como forma de organización social (arkhé), se organice de otra manera. Las poleis griegas, la cives romana, son formas de Estado, pero también el Imperio Medo y el Inca, Afganistán con sus tribus y Españistán con las suyas. Estamos de acuerdo, como Ud. habrá visto más abajo, en el fondo, pero es importante subrayar que el Estado ya va siendo hora de que sea algo que realmente nos demos los ciudadanos. Rousseau y Locke son estupendos de leer, pero Hobbes tenía más razón científica, en mi modesta opinión.

  4. PacoP
    PacoP Dice:

    Quizá sería interesante como complemento ver como han tratado de resolver estos problemas otros partidos que llevan algo más tiempo acogiendose a este nuevo paradigma, como CUP en Catalunya, que parece haber resuelto bien el caso, aunque su estrategia le crea ahora el problema de tener que prescindir de su mayor referente en un momento político clave por fidelidad a sus principios de funcionamiento.

  5. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Coincido básicamente en los comentarios de Manu Oquendo. La participación democrática real en política de los ciudadanos, debería haberse sustentado en organizaciones -como los partidos- nacidas del debate político previo. Lejos de eso y con la idea de controlar la libertad participativa se encorsetó en lo de siempre: una ley. Una ley que supone como partida unas exigencias de organización y funcionamiento semejantes (los formularios e instrucciones incluyen para mayor facilidad un borrador de estatutos). Las intenciones quizá sean buenas, pero los efectos son los que conocemos: una estructura jerarquizada donde el vértice superior “manda” y los demás obedecen. Como no estamos acostumbrados a trabajar en equipo, como el protagonismo mediático “nos pone” y no digamos el poder superior, pasa lo que pasa.
    Por otra parte, como se desprende de algún comentario anterior, la democracia no es una cuestión que (como tantas otras) pueda imponerse por ley. Es una forma de concebir la vida en libertad por parte de cada uno y de comportarse espontáneamente. Los demócratas lo serán en todas las circunstancias, al igual que los honestos lo serán en todo momento. Es algo visceral.
    Dicho esto no es difícil combinar la participación política de los ciudadanos y la efectividad política de sus representantes cuando la representación es directa, ya que los representantes actúan como portavoces de los representados. El problema radica en cuando alguien (desde arriba) posee los medios para crear una formación política que sólo debe buscar adhesiones a sus postulados. En ese caso el protagonismo político se sustrae al ciudadano para asumirlo el partido. Ya no es el ciudadano quien expone o establece sus prioridades, sino que queda ante la única opción de elegir aquel programa o proyecto que más le cuadre. La democracia representativa mantiene sus formas, pero ha perdido su fondo y, al final, “no nos representan”.
    También coincido con lo expuesto sobre la crisis de las supuestas ideologías. Al final se trata de “fichajes” como en el fútbol y los jugadores pueden ser intercambiables. Lo más importante es ¿cuánto voy a cobrar? Si se pudieran retirar las retribuciones y privilegios de la “casta” ¿cuántos se quedarían trabajando en el partido o en el sindicato por convicciones personales? Naturalmente hablo de un trabajo altruista y voluntario mientras cada uno se busca la vida con su profesión en lugar de “profesionalizarse” en el partido. Personalmente no creo en esa vinculación vitalicia de los “políticos” a sus cargos o responsabilidades ya que éstas cargas deberían ser temporales y no excesivamente largas. Es la forma de no perder de vista a la sociedad real y no actuar desde lo virtual del espacio protegido público.
    Como vemos nos se trata de “primarias”. No seamos lampedusianos y vamos de una vez por todas a enfrentarnos con el bosque en su inmensidad. Estamos en una situación de conflicto bélico que nos puede traer muchas consecuencias más allá de esta política.

  6. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Este es un tema crucial para la democracia del siglo XXI. Como ya he comentado con Elisa y los demás editores por otros cauces, la Sociedad Civil no tiene por qué dejar en manos de los partidos políticos que hagan “programas” que en realidad son meros enunciados no programas de trabajo debidamente ordenados, con objetivos concretos hitos y plazos, cualificados, comprobados y medibles, sino que debe hacer uno propio. Se llama gobierno abierto y puede hacerse desde lo micrométrico hasta lo macrometríco, con el concurso voluntario de quien quiera, pero regido por expertos, sin que se trate de implantar una “tecnocracia de base”. No es una página muy buena, pero por si les sirve:http://en.wikipedia.org/wiki/Open_government, para tirar del ovillo por Internet. Como su propio nombre indica un “partido” y sus “partidarios” tienen intereses propios que no son los del común necesariamente, lo que quieren es vender votos y hacerse con el poder del Soviet Supremo y todos los demás. ¿Quieren las “élites” aportar sus conocimientos para emprender este proyecto, sin cobrar?¿Quiere el resto del pueblo participar y escuchar a los que saben a partir de datos objetivos? Se puede hacer en un barrio, en una ciudad, en una materia, por criterio de urgencia o necesidad (¿cómo es posible que haya pobres en un país que paga los impuestos que paga y en el que la administración pesa directamente un 50% del PIB cuando hay tecnología y producción disponible para que no haya pobreza? Bueno, alguien debería intentarlo, ¿no les parece? En cuanto a los “Círculos” de Podemos, en fin, mírenlos en su Web y nos dicen qué les parecen. La participación directa no es “marketing directo”, se trata de creérselo, no de que parezca que se cree. Hagamos un programa de gobierno abierto, científico y aplicable en cosas que tengan un consenso y que lo coja de la Web correspondiente. Eso sí, el método de trabajo es importante, el Digesto no se hizo improvisando, se hizo con una organización previa, sin improvisaciones, salvo que, claro, se gobierna “per saltum”. Si Uds. encuentran un solo programa para Europa de los Partidos Europeos (no de los nacionales e incluso regionales) en las últimas elecciones en las que hemos votado, se lo agradezco.

  7. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Artículo realmente interesante. Gracias a los autores. Las primarias se han convertido en la primera manifestación en todos los partidos de las exigencias de mayor democracia interna. El problema sigue siendo que a día de hoy todos los procesos de primarias tienen escasa credibilidad. No es solo las notables diferencias de posibilidades entre candidatos “oficiales”, y “espontáneos” en términos de capacidad de llegar a los “electores”. El problema va más allá. La introducción del mecanismo exige también un cambio de cultura en los partidos para aceptar los resultados. No creo que esa cultura exista en ningún partido. En ninguno. Si gana el candidato “oficialista”, el proceso es un éxito. Si gana el candidato alternativo, se le hace la vida imposible, para convencerle de que no debería haberlo intentado. Nada nuevo bajo el sol. El proceso de primarias Borrell – Almunia de hace ya muchos años, demostró que el partido puede “aniquilar” al candidato alternativo si comete el error de ganar. Ese precedente lo vemos con demasiada frecuencia en las primarias actuales, sean del PSOE, o de UPyD. Esto resta una notable credibilidad a los procesos, que se empiezan a ver simplemente como una forma de “vestir” la elección del previamente seleccionado para que sea más presentable. Pero las diferencias prácticas con el modelo de elección del PP aún son escasas. Casos como el de Murcia en el caso de UPyD, donde un resultado no esperado de las primarias es impugnado por causas difíciles de entender desde luego no ayuda a que estos procesos tengan la mínima credibilidad.
    Si llega a superarse este problema, llegaría el planteado en el post. Cuál es el grado de libertad del candidato elegido en primarias frente a la dirección del partido. Debe asumir los postulados de la dirección, o puede cuestionarlos. Pregunta de difícil respuesta que exigirá más de trato personal, que de concreción en estatutos.
    En cualquier caso, la decepción con el modelo de partidos continental, como bien señala Manu Oquendo no cesa, y los brillos de esperanza se convierten con demasiada rapidez en profundas decepciones. Es posible que caminemos a una revisión mucho más profunda del modelo.

  8. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Os copio un artículo que me acaba de llegar, por su interés podemológico; la revolución contra el Círculo Vicioso Central ya se ha puesto en marcha; desde el corazón del 15M.

    EL REY DE PODEMOS
    “¡Pero si el rey va desnudo!”,
    dijo el niño.
    Tenemos un grave problema en Podemos con el “liderazgo”. En el momento actual puede ser vivido con mucha inquietud, pero si ese grave problema lo resolvemos antes de que la organización se constituya, habremos evitado iniciar nuestra ilusionante trayectoria con mal pie, y eso sería motivo de una gran alegría.
    Podemos fue percibido, cuando apareció, como encarnación política del 15-M y los movimientos sociales, con su discurso y aún con su apariencia, y así lo captó El Roto –que, al decir de Monedero, es el primer filósofo de este país- en sendas viñetas tras las elecciones europeas. En la primera, una chica con una guitarra en la que se lee “15-M”, dice: “¿Os cantamos otra?” En la del día siguiente, un hombre con la cara del castigo que está sufriendo el pueblo, dice: “Aún tenemos más votos”. Y muchos más, pues, según ha venido diciendo el prestigioso científico social Manuel Castell, el apoyo popular al 15-M y los movimientos sociales gira en torno al 75%. La acción “Ocupa el Congreso” contó con el 77%. Como El Roto pensamos mucha gente del 15-M y, en algunos casos como Granada, la Asamblea general en pleno se metió en Podemos, y la Escuela de Filosofía (política) del 15-M hizo un llamamiento para, manteniéndose como estaba, trabajara en Podemos desde dentro. Y así también se veía la cuestión por parte de la mayoría de los miembros que habían trabajado la candidatura en Granada. El mismo equipo de Pablo Iglesias ha mantenido que Podemos es heredero del 15-M. Sin embargo, después de cinco meses puede decirse que la posición de éste se haya alejada de esa herencia y, respecto de la cuestión esencial del liderazgo, en las antípodas. En la referencia que hay en la ponencia política del equipo llamada “Claro que se puede”, se dice: “Con todo, esta acumulación de pequeñas transformaciones culturales no afectó por igual a todo el país ni alteró los equilibrios de fuerza electorales e institucionales.” Parece el análisis de un outsider que se queda en la superficie. Esto nos hace pensar que, aunque la figura de Pablo Iglesias se ha ganado a una parte del electorado, la mayoría de las personas que participan de los valores y el modo de lucha del 15-M la rechaza. Esto es gravísimo porque si en vez de esforzarse por ganar esa base popular, se distancia de ella, Podemos se precipita hacia el abismo.
    (Sigue)

  9. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    ¿Cómo se explica este contrasentido de cavar bajo los propios pies? Apuntamos aquí una interpretación apoyada, a) en la situación del 15-M bajo el sistema y, b) una orientación predominante en las facultades de ciencias políticas y en las de Filosofía. A) Pensamos que, en efecto, a pesar de toda la inmensa simpatía popular por ese movimiento, los medios de comunicación del sistema, los únicos a los que tiene acceso una buena parte de la ciudadanía, han venido silenciando e invisibilizando a su gente y sus prácticas, sin interés alguno en dar a conocer esa cocina analítica y propositiva del 15-M de la que, sin embargo, se hablaba. Por eso ha sido posible la identificación con unos personajes que logran salir a la opinión pública y que, en vez de recuperar políticamente esa herencia, se han mostrado cada vez más extraños a ella. B) La atmósfera que se respira en las facultades de Política y Filosofía no es racionalista (científica, filosófica) sino más bien “postfilosófica”, con una serie de celebridades en la concepción básica próximos o incluso idénticos a la sofística, esa falsa “sabiduría” o retórica perversa –según la Filosofía- que dominó en tiempos de la democracia griega. Esta corriente tiene unas características que la hacen óptima para servir a las clases dominantes, a las que fastidia sobremanera la razón (que es siempre ética).
    La frase de Pablo Iglesias “la política no tiene que ver con tener razón sino con tener éxito” podría ser una buena definición de la “política” sofística. También esta otra: “La política es cabalgar contradicciones” (en vez de resolverlas, como exige la razón y el sentido común). De hecho, puede observarse que la propuesta política del equipo de Pablo Iglesias está plagada de contradicciones, sobre todo en lo tocante a la cuestión estratégica de las condiciones del cambio. Plantear, como se sostiene en uno de los lados de la contradicción, que es el preferido, que la ocasión para el cambio está pillada por los pelos es también sofística, pues la actitud irracionalista se queda en lo accidental, fugaz y pasajero, sin elevarse jamás a la concepción estructural e histórica, desde la que se puede observar la decadencia terminal de este sistema. El análisis de la situación del equipo de Podemos es expresión de la miopía profunda que padece.
    La razón es común, es el acuerdo (en Ciencia como en Política), por lo que, si se niega esa potencia humana, es lógico que se diga que “el cielo se toma al asalto, no por consenso”. Pablo Iglesias pretende llegar a secretario general sin consenso, es decir, con la organización partida en dos. Bonita forma de empezar. Sin embargo, la nueva política pensada y practicada por el 15-M y los movimientos sociales, aunque las personas que no lo hayan vivido no lo sepan (aún), es la de lo colectivo, la mente colectiva, la construcción colectiva de las propuestas.
    (sigue)

  10. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    El individualismo (irracionalista) que caracteriza a la sofística y a la vieja política, que es, como es sabido, propio de este sistema que queremos superar, caracteriza también al grupo de Pablo Iglesias. En vez de la búsqueda del acuerdo, se plantea una organización –basada en un líder y su cúpula- que convertiría Podemos en una batalla por hacerse con el poder. En vez de pluralidad de ideas y democracia deliberativa, como dice Echenique y la mayoría de Podemos, una propuesta vencedora, y quien pierda, que se aparte. Insistimos: Esto convertiría a Podemos en un infierno de competitividad. Y de cara al exterior solo se cultiva la lucha olvidándose del otro aspecto, el constructivo. En el 15-M ambos aspectos van unidos, pero ahora es el tiempo sobre todo del momento positivo, el de la creación de un nuevo sistema, dándose además la circunstancia de que la casi terminal crisis ecológica, ¡desaparecida del elenco de temas del equipo!, facilita la referencia del interés universal de la humanidad. La necesidad del acuerdo viene exigido por la práctica, y ésta falta en la sofística, que solo está en el discurso, en el discurso que persuade o seduce, como las mortíferas sirenas de la Odisea, no que con-vence, como hacen las personas dignas de ser llamadas seres racionales. Todos estos errores se deben a la falta de verdadera práctica política. Y así podríamos seguir enumerando el rosario de dependencias sofísticas del equipo de Pablo Iglesias. La baza que esgrimen, el éxito, no es una prueba de la autenticidad de la política que se hace, pero, es que, además, si Podemos se hubiese posicionado en la cultura política del 15-M y los movimientos sociales hubiese crecido mucho más. Se da, en efecto, la circunstancia, de que personas que apoyan con entusiasmo a stop desahucios, por ejemplo, ¡tienen miedo de Podemos! No era a ese bando a donde tenía que ir el miedo, que de todos modos no debería estar en ninguno, como diría Spinoza; la sofística complutense no sabe que el miedo, esté donde esté, siempre perjudica al pueblo.
    Pero la manipulación no se queda solo en el discurso, y si no ha habido verdadera política, sí ha habido mala práctica política. El ventajismo de que ha hecho gala el equipo de Pablo ha sido constante. En los medios solo aparecen los miembros del mismo. Después del esfuerzo de todos los grupos en torno a la propuesta de Echenique, no han aceptado debatir siquiera. Cambian la norma de la votación de las propuestas momentos antes de iniciarse. Se amenaza con dimitir en una maniobra aprendida de Felipe González, creyendo que la organización se va a plegar como hizo el PSOE, siendo así que, por el contrario, si ello ocurriera, Podemos daría una lección de madurez política.
    (y sigue)

  11. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Como dijimos en la Asamblea Ciudadana, en Podemos no necesitamos al macho alfa de las manadas, ni lo necesita el pueblo y la ciudadanía, sino mentes colectivas trabajadoras, experimentas, políticas, en todas las asambleas de barrio, de Coordinadoras o Consejos, de todos los Parlamentos. Pablo Iglesias se dio por aludido personalmente, peor aún, trató en ese preciso momento a la asamblea como manada, ofreciendo otra prueba de inmadurez política.
    Ya sabemos cómo se tomarían las decisiones en Podemos si triunfara el equipo complutense. Todo el mundo podría “democráticamente” hacer sus propuestas, pero al final solo contarían con posibilidades las más mediáticas, las de este grupúsculo. Por todo ello hay que decirles: que no, que nos representan. El rey de Podemos es el pueblo y la ciudadanía que quiera participar.
    Rafael Tejero Ibancos. Equipo 89. (Escuela de Filosofía del 15-M Granada).

  12. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    ¿Que sería de la Libertad sin el Derecho a Equivocarse?
    Viene esta pregunta acuento de las aluiones al “proceso de Alienación” en que se basan las mal entendidas izquierdas para negar la libertad política de quienes no comparten su desviación ideológica.
    Estás alienado, luego tu voto/opinión, no cuenta. Silogismo tan simplista como efectivo.
    El 15M, ese informe poliedro, fue un fraude. La situación económica derivada de la crisis mundial, cuyo origen no es otro que la Globalización del neoliberalismo inhumano trufado de corrupción sistémica, se evidenciaba, desde el principio, caldo de cultivo de conflictos sociales graves.
    Recordais como, de repente, el BBVA y el Banco de Santander, al unísono, vendieron (con las corrupciones y pujoladas de rigor, como en toda operación del gran capital) toda su red de oficinas, para inmediatamente alquilarlas al comprador? O lo que es igual, el verdadero poder, que es el financiero (ese poder tras el cual solo hay corrupción), dio por comenzada la gran crisis mundial con ese golpe de mano al valor de nuestros domicilios y propiedades inmobiliarias.
    Esa misma previsión, fue la que dio lugar a anticipar la implosión social, generando artificialmente una burbuja política, que luego harían explotar. En nuestras caras. Fue, en un primer momento, la válvula de seguridad que dejó escapar algo de presión fuera de la burbuja de corrupción político/finanaciera, para volver a poner el tapón asfixiante.
    El Movimiento era previsible;por eso fue, inicialmente, controlado. DISIDENCIA CONTROLADA ( http://www.globalresearch.ca/fabricando-disidencia-globalistas-y-elites-controlan-movimientos-populares/21206 ). El primero de sus objetivos, no se le escapará a los lectores: Canalizar el inmenso malestar social que habría de desencadenar -si o si- la crisis sistémica; la crisis artificial del Estado Social, del Estado del Bienestar.
    En ese estallido inicial,-que viví en directo desde el primer momento-, todo parecía más o menos espontáneo. La palara clave es “parecía”.
    En 2010, justo antes del estallido de partida, un viejo Gaullista, disfrazado de socialdemócrata (como tantos otros, desde el viejo nazi Waldheim, revestido de Secretario General de la ONU- fundada sobre las cenizas de la S.N, para evitar el acceso al poder de gente como él-, a los viejos-jóvenes falangistas españoles, como F.G. – Isidoro- oel mismísimo Califa de Córdoba, el inefable Julio Anguita), publicó -que no escribió- un panfleto de título “Indignaros”, que fue objeto de una brutal campaña de márketing, cuyos promotores fueron, esto si que es para indignarse, los medios oficiales del sistema corrupto.

  13. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Los corruptores nos llamaban a indignarnos. A indignarnos con “los políticos”, con los corruptos, no con los corruptores, siempre al resguardo de la oscuridad más vil; Manejados, ya desde el primer momento por los infecciosos del verdadero cáncer social que ha llenado nuestras vidas de tumores (matafórica, pero también literalmente, en un mundo en el que se prohibe el tabaco, pero no los tóxicos vertidos en el medio, en especial los compuestos de hidrocarburos, fruto de la sociedad del petróleo, dominada por los muy, muy pocos; por los verdaderos corruptores, por los más antisociales de entre nosotros).
    El 15M salió de sus Think Tanks, de la mano de “No les votes” y de DRY, auspiciados por personal semicualificado de sus escuelas de negocios; como Enrique Dans. O como el amigo -permanentemente cabreado- del Ex-Rey JC 0.1, el nunca suficientemente complacido de haberse conocido a si mismo, García Trevijano, el amigo del dictador Obiang N’guema. Trevijano, que importó a España la escuela friki del Anarco-Mercado, bajo el disfraz de un republicanismo vacío de todo excepto de rencor, y animado por un Narcisismo Psicopático absolutamente desviado.
    Toda esta pléyade de mezquinos personajes, desde Anguita a Monedero, han ido después confluyendo en la informal Asociación de Camaradas del Nazi Verstringe.
    Llegamos así, al 14 de mayo de 2011. La Jornada de reflexión que nos fue hurtada impunemente por el Movimiento inmóvil que desde entonces no ha dejado de llenar pantallas, ondas y papeles tintados de cuasiobligada lectura.
    Continuará … si lo estiman oportuno.
    Saludos.

  14. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    ¿De no haber existido el 15M y posteriormente este movimiento llamado “Podemos” se habrían revuelto las aguas del poder como lo están haciendo? Algo tendrá el agua cuando la bendicen. En todo caso mi reconocimiento hacia todo lo que sea construir una ilusión colectiva seguida de un trabajo serio para conseguirla. ¿Si no hubieran existido las “plazas”, las modestas asambleas ciudadanas y hasta las peculiares propuestas políticas de la gente, no seguiríamos en la resignación y la melancolía?

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado O’Farrill,
      Como decía, estuve desde el primer momento en las plazas, en las Asambleas (pero no en DRY y demás conspiraciones).
      Allí me encontré con una generalidad de personas de inmensa buena voluntad. Personas que compartíamos una misma certeza: las cosas no podían seguir así. Hubo emociones inolvidables.
      Pero todo era artificial. Nos convocaron para desconvocarnos, por decirlo de alguna manera.
      Le pongo el ejemplo de la PAH;en la que confluyeron muchos activistas comprometidos sinceramente. Pero ¿la efectividad? Propagandística. No es igual parar un Lanzamiento que evitar un desahucio. Un tirita sobre una pierna amputada; pero con publicidad.
      No me puedo extender ahora, pero, lo esencial quedó fuera.LAS EJECUCIONES EN INDEFENSIÓN.
      Esto, verdaderamente peligroso para el corrupto sistema financiero, fue dejado al margen.
      Como ya he señalado en este foro, el Parlamento, al calificar en la actual LEC los procedimientos de Ejecución Hipotecaria como Sumarios, ha desactivado el Derecho Fundamental del Artículo 24, 1º de la Constitución, que enuncia la prohibición -reduplicada “sin que EN NINGÚN caso pueda producirse Indefensión”.
      Esto si hubiese sido efectivo (de hecho,lo está siendo, poco a poco, eso si).
      EL 15M fue obra del Sistema; Podemos son los chicos del traje de pana que nos ganaron la democracia en el 82′; y la pervirtieron absolutamente.
      No basta con no tener historia política y decir que te opones a las injusticias para SER JUSTO.
      No basta con no haber tocado poder nunca para ser confiable.
      Son los Hechos, y no las palabras.
      De todas formas, ciertamente el movimiento dio lugar a cuestionamientos generales acerca de … lo que ya todos nos cuestionamos. Pero encerrandonos en plazas en las que, cualquiera que fuese el tema a tratar, por ejemplo, todos tenían 3 minutos para hablar; supieras o no de que hablabas.
      Y eso lo ponían en práctica moderadores que estaban elegidos antes de formarse las asambleas. Micromoderadores, como ellos se llamaban, que se ofrecían en medio del clima de buen rollito y confianza, para desactivar las Asambleas.
      El movimiento, en todo caso, fue seguido de Mayoría absoluta del PP. ¿No es curioso?
      “No, no, no, no nos representan” decía una absoluta desconocida desde un macroescenario en Sol el 24 de julio de 2012, antes de informarnos que había negociado en nuestro nombre con Delegación del Gobierno. Aquéllos a quienes hemos votado, no nos representan, pero si lo hacen gentes completamente desconocidas.
      Por cierto, montar macroescenarios en plazas públicas no está en el haz de derechos derivados del de Manifestación; requieren Licencias Municipales y pago de tasas. Complicidad inicial de los Munícipes madrileños.
      Pero me estoy adelantando a la historia, que continuaré.
      Saludos cordiales.

  15. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    LIBERTAD DIGITAL 2011-05-20
    Tras conocerse que un dirigente de una escisión de IU estaba tras el dominio ‘democraciarealya.es’, germen de la protesta, ahora se ha conocido que tras la web que está recogiendo firmas para revocar la decisión de la Junta Electoral Central de prohibir las manifestaciones de mañana y pasado está el que fuera colaborador de dirigentes del Partido Socialista y trabajador de la Secretaría de Organización.

    La web Actuable “exige a la Junta Electoral Central que revoque su decisión” y para ello ha preparado un formulario para enviarlo a la JCE con el objetivo de que los indignados puedan seguir protestando durante la jornada de reflexión y la jornada electoral.

    Ene este sentido, una vez que se investiga quien está detrás del dominio de esta página aparece un nombre: Francisco Polo Llavata. ¿Quién es este hombre?

    Según cuenta él mismo en su blog, Francisco Polo se define como un “emprendedor social”. Fundador de un grupo de Amnistía Internacional en Barcelona. Posteriormente, afirma, le acabó llamado la Secretaría de Política Internacional y Cooperación del PSOE. “Allí aprendí de Elena Valenciano los entresijos de la política”, asegura él mismo, y añade que “es una tía estupenda y siempre le estaré agradecido por todo lo que me ha enseñado”.

    Su relación con el PSOE continuó en 2009 cuando esta formación le fichó para la campaña electoral al Parlamento Europeo de 2009 para llevar los asuntos de la campaña en Internet. “Debió salir bien porque de ahí pasé a trabar (sic) con el estupendo equipo de personas que ha reunido Leire Pajín”, indicó.

    De hecho, Polo pasó a estar en el equipo de Pajín “con el que trabajé hasta noviembre de 2010 en la Secretaría de Organización”. Y ya fue en septiembre de 2010 cuando creó Actuable, la web que recoge estas firmas. Con esta página asegura que puede hacer lo que más quiere: “Cambiar las cosas”.

  16. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Amigo de Lege: Quizá se les fue el asunto de las manos y, si no provocaron resultados políticos inmediatos por las manipulaciones e infiltraciones, encendieron una lucecita en las mentes de muchos que empezaron a preocuparse seriamente por la situación. Totalmente de acuerdo en que pudo ser un intento de montaje inicialmente, pero un montaje que revolvió conciencias y está recuperando el sentido de “lo ciudadano”. En la mayoría de votos del PP todavía no se había asumido el mensaje (fueron sólo unos meses) y el programa de recuperación fue otra oportunidad para un partido clásico. Luego las cosas han ido cambiando y esas mayorías ya no están ni se las espera, se empieza a aceptar una reforma de la C.E., los casos de corrupción traen peticiones de perdón (faltan las responsabilidades pero todo se hará) y van quedando amortizados en la vida política los de siempre… ¿Cual es la cuestión? Que falta una alternativa real para sustituirlos. Esa alternativa habría podido construirse desde el llamado “populismo” o desde la responsabilidad de los indignados más preparados -pero más cómodos- como he propuesto en varias ocasiones en este mismo blog y en otros foros semejantes. Tendremos lo que no hemos sabido contrarrestar como ha ocurrido siempre.

  17. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Apreciado O, Farrill,
    En efecto, el movimiento crea la oportunidad. Pero ¿que oportunidad ha sido creada? Esa es mi preocupación. Y la de otros muchos. Estoy convencido de que también la suya. Por favor, discúlpeme si me equivoco.
    Las lecciones de la historia están ahí; y las de la historia reciente, dependen aún de nuestra memoria, no de las hemerotecas.
    Sé de su buena voluntad. Es para mi un verdadero honor poder confrontar mi opinión con la suya. Un honor y un placer. Y le reitero que nada me gustaría más que ver confirmadas sus expectativas respecto del poder que se nos viene encima. Aunque soy más que pesimista; como es evidente.
    Reciba el más cordial de los saludos.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimado amigo de Lege Ferenda: gracias por sus amables palabras que hago mías hacia su persona. Hemos conocido algo que puede ir cambiando (a mejor espero) nuestra percepción personal antes anclada en esa falsa bonanza que nos vendieron los “comerciales” del sistema. Ya en los años 80 se fue sustituyendo la experiencia y el conocimiento por la “imagen” de una renovación que puso patas arriba (por anticuadas decían) las bases que habían sido nuestra referencia. Se cambió la economía productiva por la especulativa, por ese falso mundo de “yuppies” que echaron a patadas a quienes tenían más de 35 años. Los he conocido de cerca en todos los ámbitos adulando a los jefes y maltratando a los subordinados en base a unas supuestas formaciones en el ámbito financiero que luego trajeron estos lodos. Por eso mi preocupación porque se repita el modelo en política (ya se ha repetido desde los 5 de Sevilla) y el cambio nos lleve por peores derroteros. Insisto, creo que todos somos responsables de dejar que elijan y hagan por nosotros. Luego no nos podremos quejar.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Lo cierto es que,en efecto,aquéllos mundos de Yuppies, en los que Mario Conde era el ídolo de jóvenes y “jóvenas”- y también de otros no tan jóvenes-, afortunadamente se encuentran en franca retirada. Ya no vemos a los especuladores como gentes de bien, sino como lo que son. Los personajes egocéntricos de Ayn Rand ya no venden. Afortunadamente.
      Se hablaba de las oposiciones en otro post. ¿Y de las pasantías? alguien se acuerda?
      Ahora quien solo sería un pasante mediocre, se jacta de tener tres despachos abiertos. Recuerdo una Funcionaria de Legal Sol que “vendía” como experiencia un triste año de ejercicio. Yo, con un año de ejercicio, tengo que reconocer que hacía un buen café …
      Un abrazo

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