Los problemas de los nuevos partidos (II): el caso de UPyD

En la primera entrega de esta serie analizamos algunos problemas derivados del carácter abierto y participativo de los nuevos partidos. En éste de ahora voy a examinarlos con más detalle sobre el banco de pruebas de un partido en funcionamiento: UPyD.

Precisamente, los problemas que han terminado por provocar la salida del partido de Francisco Sosa Wagner tienen su origen en algunas de las cuestiones que analizamos en el post anterior. Concretamente, en las dificultades de armonizar la lógica autonomía política de determinados candidatos elegidos en procesos de primarias abiertos y democráticos, con las también lógicas responsabilidades de dirección y coordinación de las cúpulas de los partidos. En fin, cosas que no pasan en los partidos tradicionales. Estas dificultades se aprecian especialmente cuando uno desciende a los detalles.

A nadie se le escapa que el caso Sosa Wagner  se inicia antes del verano con la votación de Juncker como Presidente de la Comisión Europea. Sin duda se trataba de una decisión muy relevante desde el punto de vista político, con importantes lecturas tanto para el consumo nacional como europeo. ¿A quién le corresponde entonces tomar esa decisión? ¿Al candidato elegido en primarias por los afiliados para ejercitar ese cargo institucional, o al Consejo de Dirección?

El problema concreto se planteó desde el momento en que existía una discrepancia política en este punto: el Consejo de Dirección (CD) proponía la abstención mientras que Sosa se inclinaba por el voto afirmativo. No viene al caso examinar los argumentos en liza, puesto que todos son respetables. La cuestión interesante es analizar cómo resuelve el partido estas divergencias. Pues bien, en el caso de UPyD los estatutos del partido dicen que sin perjuicio de la autonomía de los cargos institucionales, el CD se reserva ciertas decisiones fundamentales. Así, el art. 30.2 b) le atribuye la competencia de “Definir la estrategia general del partido y sus pronunciamientos políticos y establecer las líneas maestras de la acción política de los representantes y grupos institucionales, garantizando su actuación coordinada, reservándose la decisión última sobre la posición política y el sentido del voto en aquellas votaciones consideradas estratégicas con relación al Programa del partido y los programas marco aprobados.”

¿Es esto razonable? A favor cabría alegar que no sería lógico que a la hora de la investidura de Rajoy, por ejemplo, todos o algunos de los diputados elegidos en las listas del partido alegasen que van a votar a favor porque es bueno para España. Una actuación semejante desmontaría toda la estrategia política diseñada por el partido y parece natural que el CD tenga la última palabra al respecto. Además, si no hay algún tipo de control, se pueden plantear otras cuestiones no menos problemáticas, derivadas de la manera en que se eligen las candidaturas por medio de primarias (arts. 55 y ss.). Y es que en las primarias no se vota a una lista, sino únicamente al primero de ella. Es decir, se vota al candidato a alcalde, a Presidente de Comunidad, a Presidente del Gobierno y al primero de la lista al Parlamento europeo, pero no a toda la lista de posibles concejales o diputados, lo que haría el proceso mucho más complicado para el candidato –si tuviera que presentarlos antes- o peligroso –si pudiera elegirlos después sin control alguno-. Esa lista la elige el otro órgano democrático competente (el CD, el consejo territorial o el consejo local, según los casos) oído, eso sí, el candidato vencedor. Con lo cual, en la lista vencedora hay realmente una doble legitimidad, que llega por distintos lados. En la legislatura pasada Sosa estaba solo en Europa, pero ahora hay cuatro parlamentarios en Bruselas. ¿Podría entonces el cabeza de lista elegido en primarias imponer el sentido del voto a los demás parlamentarios de la lista seleccionada por el CD? ¿O cada uno vota como quiere?

Ahora bien, reconociendo en línea de principio el peso de estos argumentos, previamente habría que solucionar ciertos problemas conexos igualmente difíciles. Así, ¿qué se entiende por votación estratégica? ¿Ésta lo era? Y, sobre todo, ¿quién decide qué es estratégico y cómo lo decide? ¿Sólo una de las “partes” en “conflicto”?

Continuemos con el caso práctico, porque a medida que avanzamos la complejidad aumenta. El CD, en base al artículo citado, adopta su decisión y se la comunica a Sosa que, en contra de esa directriz expresa, vota a favor de Juncker (al igual que otro europarlamentario, mientras que el resto de los integrantes del grupo se abstienen). Ya con esto apreciamos otra singularidad de estos partidos nuevos, y es que sus cargos se atreven a desobedecer abiertamente a la dirección, algo impensable en los partidos viejos, como el PSOE se ocupó de demostrar de manera contundente en esa misma votación.

Pues bien, en los casos como este, en los que se ejercita el voto en un sentido contrario al indicado, ¿qué ocurre? ¿Cómo pueden resolver los partidos nuevos estas crisis? ¿Acaso no debe existir ningún tipo de “sanción” al cargo elegido en primarias que en estas votaciones desobedece la indicación referida? El que no la haya recorta el poder de la cúpula y “abre” el partido, sin duda alguna, pero por otra parte no podemos desconocer que si no hubiera ningún tipo de sanción el incentivo del cargo para hacer de su capa un sayo e independizarse completamente de cualquier control sería enorme.

¿Qué disponen los estatutos de UPyD al respecto? Conforme a ellos, la única sanción posible hubiera sido declarar la pérdida de la condición de afiliado del desobediente (art. 9.1.g). Nada más y nada menos. Es decir, el CD hubiera podido declarar la pérdida de la condición de afiliado de Sosa Wagner, éste hubiera podido recurrir a la Comisión de Garantías (con el argumento de que no se trataba de una votación de especial relevancia o estratégica), y ésta última hubiera decidido en última instancia (sin perjuicio del ulterior recurso judicial, por supuesto).

No cabe duda de que, al menos desde un punto de vista político, aplicar semejante procedimiento resulta desproporcionado. Pero lo que está claro es que el CD no dispone jurídicamente de más medios de reacción en estos casos que el indicado, al margen de instar un expediente disciplinario de difícil encaje y que tampoco parece políticamente adecuado. La cuestión disciplinaria es también muy interesante porque los estatutos no contienen otras sanciones para las faltas graves o muy graves (art. 13) que la expulsión, la inhabilitación para ejercer cargos y la suspensión de militancia, con lo que ello implica. Lo normal, entonces, es que en supuestos como estos no se acuda a estas vías y no se haga nada. Pero el inconveniente es que esa falta de reacción facilita que las tensiones de las que hablábamos en el post anterior no se resuelvan satisfactoriamente. Como cada parte considera que debe mantener la tensión y/o no ceder un ápice para no crear un precedente perverso desde su punto de vista, la crisis larvada tiende a mantenerse, con efectos siempre potencialmente peligrosos.

Efectivamente, en este caso la situación de tensión no se resolvió satisfactoriamente y, como los fuegos en boscajes propicios, pasó del ámbito interno al externo con el artículo de Sosa en El Mundo. Pese a que el tema principal del artículo era la cuestión de un posible pacto con Ciudadanos, no cabe desconocer que la mención a que “UPyD debería liberarse de las prácticas autoritarias que anidan en su seno”, encuentra su probable explicación en el desencuentro anterior.

Nadie puede discutir que el que el asunto saliese del ámbito interno no ayudó nada a mejorar las cosas. Menos aún que el artículo incorporase acusaciones dañinas para la imagen del partido. Pero tampoco lo hicieron las reacciones excesivamente viscerales que se desataron como respuesta, y que traspasaron la línea de lo deseable en una confrontación política hasta llegar a la ofensa personal. En cualquier caso, me parece necesario insistir en que el núcleo del conflicto interno no era la cuestión del pacto con Ciudadanos (aspecto muy debatido en el partido), sino la enorme tensión derivada de una lucha de legitimidades que no llegó a resolverse satisfactoriamente y que a medida que pasaba el tiempo se fue enquistando.

Una vez que nos encontramos con un escenario en el que esa crisis ha aflorado violentamente al exterior (cosa, por cierto, nunca vista en un partido “viejo”), ¿con qué recursos cuenta un partido nuevo para solucionarla? De nuevo apreciamos las dificultades que presenta un régimen disciplinario excesivamente riguroso -y que por ello resulta políticamente poco adecuado- sin perjuicio, además de que estos procedimientos conllevan de manera inevitable un tiempo excesivo. La cuestión tenía que resolverse de otra manera.

Cuando la tensión salta al ámbito público, la portavoz del partido, Rosa Díez,  convocó al Consejo Político con la finalidad de reconducir la situación. El art. 32, 1 de los estatutos lo define como el órgano encargado de la deliberación política y del control de los órganos del partido, incluidos los cargos públicos. Si los problemas de la democracia se solucionan con más democracia, la decisión parece completamente lógica. Es verdad que ciertas personas abogaron por un Congreso extraordinario, pero tal petición no tenía mucho sentido. Si a cada problema político que se plantea en un partido la reacción es convocar un Congreso, con lo que ello supone, el partido no saldría de una permanente situación de crisis, que es lo que se supone que se pretende evitar.

Ahora bien, siendo esto cierto, es discutible hasta qué punto la configuración de un órgano como el Consejo político, integrado por 150 miembros, puede ayudar a solucionar estos problemas.  Es verdad que en este concreto caso se solucionó de manera muy efectiva el asunto del pacto con Ciudadanos, aprobando la hoja de ruta presentada por la dirección, pero para tratar de solventar los “conflictos de legitimidades”, como el planteado por Sosa, su propio diseño y su sistema de funcionamiento es inadecuado. Por un lado, tiende a llegar demasiado tarde al asunto, cuando el problema político ya no es la relevancia estratégica de una determinada decisión y quién tiene la competencia para adoptarla, sino el conflicto ya enconado, por lo que no resulta fácil elaborar una propuesta para someterla a votación ni, en su caso, cabe apreciar su utilidad. Por otra parte, la intervención pública de todos aquellos que desean tomar la palabra, da lugar a que la natural irritación con lo acontecido de muchos de ellos –en ocasiones no adecuadamente contenida- más que ayudar a apaciguar las cosas las agrave, como efectivamente ocurrió, al desviar la atención hacia argumentos ad hominem y no hacia el fondo real del problema.

Por todo ello la tensión no solo no se resolvió, sino que se incrementó. La falta de colaboración del europarlamentario a las peticiones directas del partido, según el CD, y la necesaria autonomía derivada de la propia legitimidad, defendida por Sosa, convertía la coordinación entre Madrid y el grupo europeo en un asunto complejo y difícil. ¿Con qué recursos jurídicos cuenta el partido en estos casos? ¿Podía el CD sustituirle como portavoz y coordinador del grupo? ¿Es lógico atribuir esta competencia al CD?

Son dos cuestiones distintas. En cuanto a sus facultades para ello, el CD entendió que se encontraba amparado por el art. 10,2 del Código de Buenas Prácticas, aprobado ese mismo día por el Consejo Político en ejecución del mandato contenido en los art. 58 de los estatutos, y también en base al art. 30.2.b antes citado y especialmente al art. 51 -que prevé que la portavocía pueda no corresponder al cabeza de lista- en coordinación con el art. 30.1.z. Hay opiniones jurídicas discrepantes, pero al objeto de este post es mucho más interesante la otra cuestión: si es conveniente hacerlo desde un punto de vista político.

En realidad, la respuesta se deduce de todo lo expuesto en estos dos post que hemos dedicado al tema. Los nuevos partidos deben cambiar su sistema de actuación en estos casos para evitar llegar a ese punto y tener que adoptar estas decisiones. Porque el verdadero problema no está en su fundamento jurídico u organizativo, sino en su coste mediático. La sustitución como portavoz de una persona elegida en primarias, máxime de tanto prestigio como Sosa, produce al partido un daño innegable.

Termino. Lo que he pretendido defender aquí es que estas crisis de los nuevos partidos no son síntomas de anticipada decrepitud, sino todo lo contrario, de vitalidad. Son crisis de crecimiento derivadas de apostar por fórmulas nuevas, verdaderamente abiertas y democráticas. Y como ocurre con los adolescentes a los que de improviso la ropa les queda pequeña, los procedimientos estatutarios al uso no son los adecuados para solucionar eficazmente estos problemas.

En definitiva, los nuevos partidos necesitan mecanismos ad hoc de resolución de este tipo de conflictos, cuyo número tenderá a crecer a medida de que las primarias sean cada vez más abiertas y la representación institucional aumente. Se necesitan mecanismos de mediación con intervención de personas no afectadas directamente por la controversia, procedimientos más flexibles, y un régimen de sanciones mucho más ajustado a las circunstancias. Estas reformas pueden ayudar al imprescindible cambio de “cultura” que necesitamos, a romper de una vez con el síndrome de UCD, que tanto daño ha hecho a la política española. Pero en cualquier caso debe admitirse con naturalidad -tanto dentro como fuera de los nuevos partidos- que los conflictos políticos son normales y que obedecen a la dinámica lógica de los partidos abiertos y democráticos. Apreciar su normalidad es ya el primer paso para resolverlos.

42 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Felicitar a Rodrigo Tena por la ecuanimidad de un texto que explica lo difícil que es gestionar organizaciones en las que se intentan satisfacer dos principios muy conflictivos sin una ideología formal que sirva de guía :

    1. La unidad de Dirección Estratégica y su reflejo en los actos de sus miembros. No existe Estrategia sin Ejecución Efectiva.
    2. La Libertad de Decisión de los miembros que actúan con una doble responsabilidad (“Accountability”): Hacia su Organización Partidista y Hacia sus Electores.

    Partidos con estas limitaciones no van a ser efectivos en una o más de ellas. Sus propios condicionantes lo garantizan.

    Por ello el resultado ha sido el esperable con el lógico daño a la organización que está en una encrucijada (en la ruta de las expectativas) que presagia una inflexión en el camino.

    En conjunto es posible que se haya optado por el mal menor en una situación en la cual lo fácil es criticar y lo difícil “resolver bien” satisfaciendo intereses casi imposibles de conciliar. Pero va calando la imagen, probablemente incorrecta pero muy extendida, de que hay una “iron lady” al timón y que esto “no es bueno”. ¿Por qué?
    No tengo nada claro que tener una “iron lady” al timón sea algo intrínsecamente malo y mucho menos en un momento en el cual, si algo es cierto, es que hemos estado gobernados por organizaciones que operan como “Rackets del Saqueo estructurado” ante las cuales somos impotentes. La revelación de que Bárcenas y los Pujoles compartieron colaboradores en movimientos de fondos explica lo que viene sucediendo más y mejor que las obras completas de Platón y Plotino juntos.

    Es importante tener claro el contexto porque ya se está “fabricando” el estado de opinión necesario para una coalición de la casta de los grandes partidos que, como les dejemos, nos vuelven a colar otra “Constitución”

    Y en este momento, con Podemos en eclosión, PP-PSOE-CIU-IU en debacle y UPyD Ciudadanos parados en seco, el análisis y las decisiones estratégicas y su comunicación eficaz son esenciales y sin embargo no se están produciendo en dos temas cruciales.

    1. Los Modelos Económicos, Geopolíticos y Territoriales que Refleja esta crisis.
    2. La deriva antidemocrática (sustantiva) de una Unión Europea capturada por otra casta.

    Lógicamente ninguno de ellos es objeto de Relato Público por parte de los Partidos Sistémicos y sin embargo forman lo esencial de la Opinión Pública y de las advertencias, con sordina, de las élites académicas de Occidente.

    Los partidos emergentes, como UPyD y Ciudadanos, no pueden permitirse el lujo de no divulgar una estrategia en ambos temas. Hoy no lo hacen y por tanto su “Share of Voice” decae.
    Sé que hacerlo tiene un fuerte precio pero en ello se juegan su credibilidad y por tanto su futuro.

    Buenos días

  2. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Un relato útil para comprender el funcionamiento de UPyD. Creo que UPyD ha hecho grandes aportaciones, que los ciudadanos hemos podido comprender con claridad, en defensa de la independencia de las instituciones, de la separación de poderes y de la lealtad institucional. Creo que los tiempos están dando la razón a UPyD en este sentido. Aunque todavía es pronto para hablar de programas electorales, es muy probable que todos los partidos políticos realicen propuestas electorales de este tipo, porque hay un sentimiento transversal en la sociedad española de repulsa por la corrupción y la ineficiencia e injusticia asociadas a ella, y esas líneas de actuación podrían ir en la dirección correcta para luchar contra ella. Si no hay mayorías absolutas, probablemente sea ésta una de las cuestiones clave en la formación de los gobiernos. Ha de ser considerado un éxito para UPyD que uno de los aspectos centrales del debate vaya a ser la mejora institucional.

    Pero, más allá llegan las cuestiones del día a día y los asuntos en los que no existe un consenso tan general entre los españoles. En esos temas, percibo un doble problema en UPyD, el de participación y el de comunicación. La sensación que da desde fuera es que Sosa participaba en desigualdad de condiciones en el debate por dos motivos. El primero es que da la sensación de que existen serias dificultades para que UPyD tome una decisión en contra de la opinión de su líder, el segundo que es muy difícil que su líder cambie de postura, a pesar de que otras personas puedan tener mayor conocimiento sobre el terreno.

    Pero el problema más importante que veo es de comunicación.¿Cuántos españoles, a estas alturas, alcanzan a comprender por qué es conveniente no votar a favor de Juncker o cuáles son las diferencias que han hecho que durante años no se haya planteado siquiera una negociación con Ciudadanos? No creo que sea un problema de espacio en los medios, porque sin embargo a los ciudadanos nos ha llegado con claridad la existencia de discrepancias. No nos olvidemos de que la mayoría de los votantes, para votar a un partido necesitan primero comprender sus posiciones.

    Un cordial saludo.

  3. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Pero, ¿cuando votamos por un candidato, en realidad votamos por un Consejo de Dirección compuesto por gentes que no están en la papeleta?
    Está bien saberlo. Sobran los Diputados; habrá que votar a “Consejos de Dirección”.
    No se si está bien o mal. Pero es bueno saberlo.
    Porque va siendo hora de que sepamos a las claras que el Interés General no es más que la suma de intereses partidarios de las asociaciones electorales glosadas por sus propios conglomerados mediáticos.
    En verdad que ya elegimos a nuestros representantes políticos en una Teletienda.
    QUizás la evolución natural sea que votemos directamente a los titulares periodísticos. Si es que no es eso lo que de alguna manera ya hacemos.
    Tres Hurras por Sosa Wagner. Hip, Hip, HURRA.
    No juega, pero no se lleva el balón. Así tendría que haber actuado en su día la lideresa magnífica, que sin embargo, se fue del partido que no la quiso elegir jefaza magnífica, y se llevó SU pelota. Con ella, edificó ¿que exactamente?
    Hijo mío, haz lo que te digo, no lo que me veas hacer.

  4. Luisa
    Luisa Dice:

    La crisis de UPyD es una gran desgracia a la que hay que poner remedio YA. De otro modo, ¿a quién podremos votar? (es lo que me pregunto yo, y creo que también muchos ciudadanos/as).

  5. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    Muchas palabras y muy juiciosas las suyas, señor Tena; pero nuestros mayores eran más expeditivos. Por cierto, una de las primeras obras de Cánovas es una novelita sobre esta leyenda.

  6. Ramón García
    Ramón García Dice:

    Discrepo de este artículo.

    Como explicó Jorge San Miguel tanto UPYD como Podemos son partidos controlados desde arriba y su democracia interna es una pantomima (en el enlace anterior no menciona a UPYD; ya elaboraré este comentario cuando tenga tiempo). Es decir, hay mecanismos nada transparentes por los que un grupo pequeño de personas controla el partido. Por ejemplo, hasta ahora nadie conocía la relevancia de la elección del Consejo de Dirección.

    Nos hemos hecho muchas falsas ilusiones con UPYD. Deberíamos haber leído más sobre la Ley de Hierro de la Oligarquía (explicada magníficamente aquí). Si alguien dedica mucho esfuerzo a algo, es para obtener un beneficio a cambio. Da igual que se llame Carlos Martínez Gorriarán o Juan Carlos Monedero. Por tanto, la estructura que van a formar va a ser para su propio beneficio. Lo dijo el propio Carlos una vez en twitter, cuando el debate sobre el pacto con Ciudadanos, diciendo que los que ahora protestan no hicieron el enorme esfuerzo de sacar un partido adelante.

    Con esta decisión, UPYD abandona a la Tercera España y se instala en el populismo demagógico. La decisión de poner a Juncker en la Comisión Europea fue muy beneficiosa para los intereses de los países del Sur, porque se sentó el precendente de que quien gana las elecciones en el Parlamento Europeo gobierna Europa. En el futuro, con una Constitución Europea bien hecha, con reglas de juego claras, no será necesario más que el apoyo parlamentario de sus diputados. Pero ahora, las reglas de juego formales son que la Comisión la eligen los gobiernos de los países en el Consejo Europeo. Esto se cambiado por la vía de los hechos, pero hay muchos países que se oponen. Estos países son los países del Norte, como Reino Unido, que salen perdiendo con la redistribución de riqueza que hará un Gobierno Central europeo. Entonces, la postura de UPYD es de populismo demagógico: pedir que haya redistribución de riqueza sin compartir soberanía, y esa actitud es de caraduras. Fomenta que unos países gorroneen a otros.

  7. Enrique Calvet Chambon
    Enrique Calvet Chambon Dice:

    Mi visión de los hechos es muy distinta de lo escrito aquí por el compañero Tena, básicamente porque es un hecho y gestión política y no jurídica , porque no es nuevo sino viejo ( vease el CDS) y porque las facetas importantes no se citan: ultrajante falta de comunicación interna, desequilibrio abismal en la “auctoritas” de los protagonistas, desconocimiento de los procesos bruselinos y de la palabra dada, lealtad obligada a un programa electoral y a un Manifiesto Fundacional, no a unas personas, etc…pero es cosa que dejo al ex-compañero Sosa, si desea contestar. Mi obligación consiste en aclarar, como co-promotor, que la Iniciativa para un Congreso Extraordinario Urgente NO TIENE ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER NI CON EL PROFESOR SOSA NI CON EL EPISODIO convertido en crisis espectacularmente mal gestionada. Es una solicitud basada en un diagnóstico para regenerar UPyD con tiempo antes de las elecciones y que tiene su origen ante el análisis de evidencias , discutible pero importante ante el riesgo, y ante el muy erróneo análisis ( o , incluso, falta de análisis) que la actual Dirección de UPyD hace de la nueva y muy cambiada situación actual. Es una reacción a lo que creemos cúmulo de errores de gestión interna, de estrategias políticas y dilución de mensajes claves que llevan a UPyD, a nuestro juicio que puede estar equivocado, a la irrelevancia por inanición. La crisis Sosa es una mala gestión más, y no de las mayores ( aunque sí de las más escandalosas) del actual Consejo de Dirección, al que el compañero Tena pertenece. Es opinión argumentada por los que creemos necesario un Congreso Extraordinario Urgente, tal vez erróneamente, pero el riesgo de catástrofe es tan grande que, por lo menos, merece ser estudiado. Porque lo que no es cierto, objetivamente, es que el momento que atraviesa UPyD, sea una crisis cualquiera o una crisis más. Es un punto de inflexión brutal. Si ya fallamos en ver lo que pasa…

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Creo que algunas de las circunstancias que Enrique Calvet alega que no se citan, se citan, y otras no se citan porque no vienen al caso. Es decir, sí aclaro que hubo una controversia política sobre el tema de Juncker, lo que es algo normal e incluso saludable. Se emplearon unos argumentos por uno y otro lado que efectivamente no cito porque el post ya es bastante largo y sobre todo porque no vienen al caso. La solidez respectiva de unos y de otros y su respectiva fidelidad al programa no es lo que pretendía discutir, sino en caso de conflicto quién y cómo decide y si eso es razonable, que es lo que creo que resulta más interesante. Tampoco interesa a estos efectos plantear el tema de un congreso en base a la actual situación política de UPYD. Eso quizás puede ser relevante a los efectos de un foro interno del partido, pero el post gira en torno a otro tema completamente diferente. En cualquier caso gracias por el comentario.

  8. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Cito del artículo:
    “En cuanto a sus facultades para ello, el CD entendió que se encontraba amparado por el art. 10,2 del Código de Buenas Prácticas, aprobado ese mismo día por el Consejo Político”. Llamo la atención acerca de que fue “APROBADO EL MISMO DÍA”.
    Supongo que ese día fue -y vuelvo a citar del artículo “Cuando la tensión salta al ámbito público, la portavoz del partido, Rosa Díez, convocó al Consejo Político con la finalidad de reconducir la situación”.
    Si ello es así, y no dudo de las afirmaciones del Señor Tena (aunque me gustaría que se tratase de una errata o un défict de mi propia comprensión lectora), parece que el código de buenas prácticas tiene algún error en su denominación.

  9. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Sr. Tena: gracias. Tengo por costumbre no votar por muchas razones éticas, políticas y jurídicas que no hacen al caso, sin embargo, con pinza, consideré que mi obligación social era votar, pero, como dice De Lege Ferenda, voté a unos candidatos y no sé por qué la opinión de un Consejo sobre el sentido del voto de mis mandatarios vale más que la mía, que fui mandante. Dicho esto, su post me parece muy valioso y claro, pero nada de esto resuelve la quiebra fundamental del principio de representación directa. Si se trata de votar a organizaciones, mejor que se presenten IBM, Google, Apple y Microsoft a las siguientes elecciones. Saben organizarse y organizarnos. Melancolía o exilio

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      No estoy de acuerdo. Usted no votó sólo a unos “mandatarios”, sino a unas personas encuadradas en un partido con unas siglas, unos estatutos y un programa electoral. No a unos independientes que se presentaron por su cuenta. En esos estatutos, además, se dice claramente que las decisiones estratégicas las adopta el CD, con la finalidad de salvaguardar precisamente el programa electoral que usted votó. En este post he planteado si eso tiene o no sentido. Pero en cualquier caso, aunque se considere que sí lo tiene y que en el fondo se votan a organizaciones (lo que a mi personalmente no me produce más desconfianza que votar a ciertas personas por muy buena opinión que tenga de ellas) no sé por qué va a ser mejor votar a Google que a un partido político. Sé que los partidos políticos no tiene muy buena imagen, y sé también que se lo han ganado a pulso, pero Google no es una hermanita de la caridad, sino que más bien da bastante miedo.

    • Germánico
      Germánico Dice:

      Creo que un afan de esquisitez jurídica y etica por parte de algunos remilgados, estamos torpedeando instituciones, ideas y personas. Se votan a unos candidatos encuadrados en una organization y a los que exigimosi un programa que deberían cumplir. El razonamiento del señor Casas da carta de naturaleza a muchos tránsfugas que movidos por finos hilos si que nos desencantan a todos y nos llenan de melancolía.
      Otra cuestión sería un sistema de listas abiertas y electos por circunscripción, modelo con ventajas.

  10. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Estimado Rodrigoi: Conozco algo de UPyD en sus principios en que tuve mis reservas sobre los proyectos políticos unipersonales o, al menos, que así lo parezcan. No creo en los líderes carismáticos, sino en los equipos sólidos de gestión. ¿Qué ocurriría si ese líder desaparece de pronto por cualquier circunstancia? Esos supuestos liderazgos son muy volátiles y muy poco democráticos porque se convierten en sistemas piramidales con dominio del líder o del aparato montado por él. La Sra. Díez había aprendido, mamado y por ello impuesto una organización férrea donde nadie discute la opinión del que manda y éste se siente “líder” por se. Como le digo he visto pasar por UPyD muchas valiosas personas (como el Sr. Sosa) a los que se ha señalado la puerta de salida en lugar de saber incorporarlos a un trabajo eficiente. Algunos por testimonio directo. Creo que fue en el PCE donde se tachaba peyorativamente a quienes por su preparación y conocimientos se identificaba como “intelectuales”. Ahí está el resultado electoral del PCE. ¿No estará ocurriendo algo parecido en UPyD? ¿Cual es la capacidad real de gobernar de UPyD? En el reciente debate presupuestario he echado de menos unos presupuestos alternativos por parte de la oposición realizados desde el rigor y el estudio detallado. Para eso cobran subvenciones extras las fundaciones de los partidos. No nos engañemos y un solo dato: ¿quienes han dicho o hecho algo en el Parlamento con el asunto de la coalición formada frente al llamado Estado Islámico? Sólo “Podemos” parece que interpeló en el Parlamento Europeo sobre un tema donde nos jugamos mucho. Por cierto sería bueno sacar el asunto a debate en este mismo blog. Un saludo.

  11. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Sr. Tena, en efecto, Google, Apple, Microsoft, a título de ejemplo (y por eso los he utilizado) dan tanto miedo (a estos efectos) como cualquier partido político que no se siente vinculado a sus electores salvo hasta el momento en que depositan el voto en la urna electoral. En Estepaís somos electores los ciudadanos mayores de edad que no hayan perdido el “ius sufragii” (art.3 LOREG) y son elegibles no los partidos políticos ni los programas, sino los españoles mayores de edad no excluidos por el art.6 de la misma LO 5/1985, tal y como ha sido remendada.

    Si Ud. me dice que los arts. 44 a 48 dicen que al votar a un español elegible (digamos, el Sr.Tena, a quien votaría) mis derechos políticos como ciudadanos se consumen tengo que referirme necesariamente a la prohibición del mandato imperativo del art.67 CE en relación con el art. 23.2, y como dijo la (STC 5/1983 (doctrina no modificada):”…el cese en el cargo público representativo al que se accede en virtud de sufragio no puede depender de una voluntad ajena a la de los electores, y eventualmente a la del elegido

    Admito que las STCs la STC 119/1990 y 27/2000, avalan la postura que Ud. indica en el sentido de que la voluntad de los electores “nucleada en torno a un programa electoral afectado por una fuerza política durante unos comicios tiene y debe tener relevancia constitucional” y que “…en un sistema de listas como el vigente en nuestro ordenamiento electoral, no cabe hablar de votos recibidos por candidatos singularmente considerados, ” (STC 75/1985).

    Creo que Germánico está en la misma línea. Sin embargo, si lo que se quiere es sustituir la prohibición de mandato imperativo de los electores por el mandato imperativo de las siglas, que se cambie la Ley electoral y sean elegibles los partidos, coaliciones o agrupaciones y los programas obligatorios (para lo que sirve un programa, lo dijo clarito el honesto Tierno Galván). La cuestión aquí no es si hay, en una hipotética ley electoral, listas abiertas o no (ojalá) (Uds. mismos – o algunos de Uds. – han promovido una reforma de la LOREG), la cuestión es que si la opinión del elector cuenta o no después de que ha emitido su voto. Creo que hay otros comentaristas, glosadores y posglosadores que hablan de lo mismo. El transfuguismo por intereses espurios es condenable, el supuesto “transfuguismo” por votar en conciencia no es transfuguismo y e encomiable. Si no, que vote con voto ponderado el portavoz de cada grupo parlamentario y nos ahorramos mucha verborrea. Se levanta un dedo, dos o tres, como en un partido de dobles de tenis o de vóley y punto.

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      Quise decir que Germánico estaba en la misma línea que Ud. Repaso su comentario y, dado el tono, llamo “manido” al argumento del “transfuguismo” que usa. Las churras y las merinas, a rediles distintos.

  12. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    En efecto, es el Programa incumplido el que debería generar crisis parlamentaria ante la eventual superación de los programas electorales por circunstancias sobrevenidas, con nueva convocatoria electoral, al efecto de que sean los electores quienes respalden las nuevas políticas con su voto. Los programas han de obligar.
    Otra cosa supone la prueba del 9 de que la Libertad Política es indelegable. Porque, en el mismo instante en que la delegas, la pierdes.
    Y aqui es donde se engarza la materia del “Proceso destituyente”, que tanto ha dado de que hablar alrededor del 15M.
    Pero no; el voto es un cheque en blanco. Que tiene al Estado, con nosotros dentro, como garantia de sus excesos. Por ello mantengo, como mi tocayo, Sr. Casas, objeciones de conciencia de diverso tipo que me inclinan a no votar. No niego que la ausencia de confianza en los partidos partidarios de su interés mercenario también me lleea en dirección contraria a la hurna; a no dar cheques en blanco garantizados con la vida y haciendas de mis familiares y amigos, a desconocidos hagiografiados en los medios de su cuerda (económica, que no política).
    Y si la Ley da la responsabilidad de las decisiones a la persona electa, la misma ley obliga a no coaccionar a esa persona electa en el ejercicio de su cargo; es delito. Y debería penarse tal comportamiento o derogarse la norma penal.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimada Elisa: ¿Ha renunciado desde el principio o en la actualidad? Sé de alguna persona -al parecer- vinculada a la fundación y me gustaría no confundirme. Gracias.

  13. @dgpastor
    @dgpastor Dice:

    Yo también quiero agradecer a Rodrigo el intento de ecuanimidad y la valentía por meterse “en este charco”. Sí me gustaría ahondar en dos temas sobre los que se pasa de puntillas y merecen mayor detenimiento, por lo que necesitaré 2 comentarios:

    1. El supuesto papel del Consejo Político como órgano de contrapeso al CD cuando ha sido contado hasta la saciedad cómo desde la dirección (http://vozpopuli.com/actualidad/32484-militantes-de-upyd-acusan-a-la-direccion-nacional-de-intentar-amanar-la-eleccion-de-delegados-en-madrid ) se filtraron listas (que no candidaturas defendidas por sus autores con nombres y apellidos) para teledirigir una composición de 150 miembros. Este procedimiento, que ningún cargo institucional ni orgánico ha negado, ha sido avalado además públicamente por el n2, Carlos Mtnez. Gorriarán en el mismo medio (http://carlosmartinezgorriaran.net/2013/10/07/la-democracia-en-los-partidos-tambien-es-conflictiva/ ). En un partido donde la participación no llega al 40% (y en las últimas primarias a Madrid apenas llega al 30%, significa que el voto interno lo están moviendo realmente unos 150 afiliados (haya quien piense que por eso conviene el partido no crezca en afiliación) y sí es controlable. Un estudio estadístico básico que cualquiera podría replicar si desde el CD dieran transparencia a los datos demostraría que en un universo de voto tan pequeño, tener el aval (sí, digámoslo claro, funciona como un aval con el plus de venir del CD) proporciona entre un 40 y un 60% más de probabilidad de salir elegido, dependiendo de la visibilidad previa por ostentar cargo más o menos público. En este contexto se pueden entender las votaciones y los devenires de los últimos consejos políticos, incluidos el ya tristemente famoso de “las 7h con Sosa” (donde lo que se aprueba es un papel presentado por el CD, recogiendo las ideas de Sosa, sí, pero tras 6h que ya han sido narradas suficientemente). Sobre la calidad de la inmensa mayoría de sus miembros, todo asistente u oyente tendrá su opinión, pero lo que ayer trasciende a la opinión pública de uno de sus miembros es este caso ( http://lavozdelsur.es/el-portavoz-de-upyd-en-jerez-la-lia-en-twitter-y-luego-dimite/), y no hablamos de un miembro menor o ‘de relleno’. Era el portavoz de UPyD Jerez y n2 andaluzas en las pasadas municipales. Todo un síntoma. Si el Consejo Político o no es un órgano independiente del CD, que cada cual saque sus conclusiones.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Gracias por el comentario porque me parece muy interesante el asunto que plantea, que también es un problema de partido nuevo y no de partido viejo. No hay que olvidar que el Consejo Político es elegido por todos los congresistas en una votación individual y secreta con listas abiertas. Es decir, más democrático imposible. Ahora bien, esto plantea efectivamente nuevos problemas, básicamente de información y, por tanto, de teoría de juegos. El votante puede considerar conveniente un Consejo que contenga elementos críticos, pero no enfrentado con la dirección. ¿Cómo lo consigue cuando le resulta imposible conocer más que a una ínfima minoria? Podría votar únicamente a los pocos que conoce, ¿pero harán los demás lo mismo? ¿Cómo sabe si los demás se han organizado o no? Lo curioso es que al final el resultado suele ser ese, un Consejo generalmente alineado con la dirección (no olvidemos que lo eligen las mismas personas y al mismo tiempo que eligen al CD) pero con elementos disidentes significativos. Si la cosa fuese tan monolítica o el rodillo tan inapelable esos elementos no existirían.
      Por otra parte creo que con independencia de la existencia o no de listas, o de su conveniencia, ningún Consejo Político es idóneo para resolver este tipo de conflictos. Quizás incluso cuanto más dividido o plural pero aun. Entre 150 personas siempre habrá un buen número que se deje llevar más lejos de lo razonable.

  14. @dgpastor
    @dgpastor Dice:

    2. La referencia al art 10.2 del Código de Buenas Prácticas recién refrendado, vaya por Dios, por ese mismo Consejo Político ‘teledirigido’. En el papel presentado por el CD se dice expresamente: “Se considerará causa justificada para acordar el cambio en la portavocía del Grupo Institucional la vulneración o incumplimiento de las resoluciones congresuales o de otros órganos del partido, especialmente las relativas a políticas de alianzas o acuerdos postelectorales y de los principios esenciales del programa con el que se concurrió a las elecciones, así como la falta reiterada de colaboración con la dirección, con los restantes miembros del grupo o por el funcionamiento del Grupo Institucional sin la debida transparencia.”. Agradecería que algún jurista, hablando sólo en términos formales, explicase las garantías y precisión de juicio que este texto encierra. ¿Qué es “falta reiterada de colaboración con la dirección”?¿Quien mide “la debida transparencia2?. Sobre si se redacta, aprueba y hasta se piensa con anterioridad a convocar una reunión de coordinación con Sosa Wagner tres meses después de su voto a Juncker, ya están hablando otros en este foro (y me temo mucho más pensándolo).

    Sobre el voto a Juncker, ya veo que no se quiere entrar pero no es cuestión menor ni desligada del fondo del asunto: si el CD de UPyD quería alinear su voto en Europa con Podemos y LePen no hacía falta tanto desgaste. Llevar a Europa las miserias nacionales es como sobresaturar los juzgados buscando atajos ineficientes a allí donde aún no tienes peso. La crisis de UPyD no es un problema de crecimiento. Quizá los tuvo a los tres años, pero no a los siete y con responsabilidades institucionales y una emergencia nacional de regeneración. Esto tiene otro nombre, se llama degeneración.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Una cosa que he intentado defender en el post es que en los nuevos partidos con primarias abiertas, en donde se producen de manera inevitable conflictos de legitimidades y por tanto controversias sobre la interpretación de los hechos, las normas claras y distintas no son suficientes. En consecuencia, no se necesitan tanto a juristas como a mediadores y facilitadores. Todos, pero los juristas especialmente, tendemos a ver la realidad con las gafas de los derechos subjetivos. Esto me corresponde a mi, esta dentro de mi poder, es de mi competencia. Puede que no haya más remedio que plantearlo así cuando la controversia ha llegado a un punto de no retorno. Pero lo que intento defender es que eso implica siempre costes políticos que hay que evitar, y el momento de hacerlo es en la fase inicial del conflicto. Pero para eso no solo se necesita disposición personal a hacerlo, sino también procedimientos.

  15. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Quizás somos condescendientes con estos nuevos partidos. Necesitamos creer que son algo nuevo, y nos resistimos a admitir la decepción, pero la pregunta que flota en el ambiente es … si al final de mecanismos tan democráticos, de reglas y órganos tan democráticos, el resultado es … que el partido lo dirigen 1 o 2 personas. Que ellos deciden quienes se presentan a las primarias, quienes ganan las primarias, que ellos “laminan” y descalifican a los disidentes, o a aquellos que se atreven a discrepar. que se aprueban normas “ad hoc” por si alguien se atreve a discrepar, que ellos eligen los que van en las listas, …. que ellos creen que el partido es suyo … ¿es esto muy diferente de como funcionan los partidos tradicionales? En el fondo es como la decepción con las instituciones españolas. Los nombres suenan bien, y la legislación es perfecta, lástima que la realidad no se parezca nada a lo que nombres y leyes sugieren … Al final, es una cuestión de personas, y para que funcione, es preciso que las personas que temporalmente ocupan las posiciones de poder, asuman y asimilen esta nueva cultura democrática. Parece que esto necesita algo más de tiempo que simplemente crear unos órganos y y escribir unos estatutos.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Juan Luis, creo que esta visión es excesivamente deprimente. Nadie decide quién se presenta a las primarias y quién las gana. En los nuevos partidos se oye a la gente discrepar todos los días en los medios de comunicación. Esto no ocurre en los partidos viejos. Luego lo que pasa, claro, es que alguien decide, porque es imprescindible hacerlo. Reconozco que es necesario un cambio de cultura -que puede facilitar, insisto, un cambio en los procedimientos- pero ese cambio de cultura también es necesario en la sociedad. Las controversias hay que aceptarlas, pero también las derrotas y las decisiones legítimas que no nos gustan. Somos nosotros los que tenemos un problema de cultura si las entendemos siempre como una laminación.

  16. histleg.com
    histleg.com Dice:

    Me parece curioso este artículo donde no mandato del votante al candidato parece ser lo que menos importancia tiene. Viva la partitocracia y muera la democracia.

  17. José Mª Pérez
    José Mª Pérez Dice:

    Mucho me temo que el criterio sostenido en este artículo solo pueden compartirlo los incondicionales.
    Al meritorio y brillante intento de Rodrigo, diseccionando el “caso Sosa” entrando en el menudeo estatutario de lo acontecido para interpretarlo en el sentido de que fue consecuencia de una mala digestión por el partido de su mayor aperturismo y democracia interna, lo que lo diferenciaría de otros partidos tradicionales, se le puede aplicar aquello de que “los árboles no dejan ver el bosque”.

    Para entender la realidad de la prematura y decadencia de UPyD y de la dolorosa decepción que ha supuesto para muchos de aquellos que una vez lo apoyaron, en vez de utilizar el microscopio, hay que alcanzar altura y comprobar si lo que ha sucedido ahora no pasó ya antes en demasiadas ocasiones y si los procedimientos “informales” internos no fueron semejantes con un parecido cronograma: 1º) Discrepancia con el Comité de Dirección; 2º) campaña orquestada de descredito del discrepante; 3º) Acoso institucional; 4º) Salida o expulsión del discrepante.

    Cambian los nombres, las circunstancias concretas de cada caso, las acusaciones incluidas en las campañas difamatorias, pero el final siempre es el mismo. Paso tras el primer congreso, tras las primarias para las autonómicas de Maddrid de 2011, en Galicia, en Valencia, en Cataluña, en el País Vasco, etc, etc…

    Las maneras utilizadas en el “caso Sosa” constituyen el auténtico lenguaje corporal del partido y eso ha sido ahora percibido por el electorado mucho mejor que cualquier campaña de comunicación. El coste en términos de credibilidad inmenso y el daño, a mi juicio, es muy dificilmente remediable.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Es una perspectiva, pero qué son áboles y qué es bosque es opinable. Y yo creo que precisamente el bosque no está en las personas sino en los procedimientos. Pienso que Madison y Hamilton hubieran estado de acuerdo conmigo.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      En el bosque, el gobierno esta en cada una de sus partes; no hay comités de dirección, sino reparto de funciones y responsabilidades.
      Parafraseando al Sr. Gomá Jr, e indirectamente a Bruce Lee, “Be forest”, podría ser el paradigma de la Nueva Política (a la que se la espera, porque no está).
      Reciba, estimado editor, mi felicitación por su honestidad al abordar la espinosa cuestión tratada en este post.

  18. JJGF
    JJGF Dice:

    Ni el autor (cuando dice que lo acontecido son growing pains -y en ese sentido quizá algo bueno a medio plazo) ni quienes afirman lo contrario pueden saber si todo lo que esta pasando será para bien. El tiempo lo dirá. Y los votos. Aunque ya sabemos que los votos no siempre van de la mano de la razón. Porque se puede ser un partido cargado de razones y marginal desde el punto de vista electoral.

    Precisamente hoy, al ver lo de Granados, y hace unos días lo de Spottorno y las tarjetas de Bankia, me he vuelto a acordar de esas palabras del príncipe Felipe, al poco de volver de Georgetown, en los noventa, cuando preguntado sobre la corrupción de entonces, que ya era mucha, le restó importancia diciendo precisamente que eran “growing pains” de una democracia joven, y bla bla bla. Jiménez Losantos puso a caldo al príncipe. Y veinte años después -Urdangarin incluido- los hechos le han dado la razón. A eso llamo yo perspicacia frente a los que como Pendas y otros le tachaban de exagerado.

    Un argumento parecido al de Rodrigo, aunque en casos muy diferentes.

    ¿A qué edad se puede dar por terminada la juventud? He ahí la cuestión.

    Sé que en el Cortingles, hace pocos años, ampliaron las campañas de moda joven hasta los 45 años. un poco más y no dejan espacio intermedio entre la juventud y la tercera edad.

  19. Ramón García
    Ramón García Dice:

    Una reflexión.

    Estos hechos atacan a la línea de flotación de este blog: la importancia de las normas. Quizá no sean tan importantes. Porque no sólo hay reglas formales. Hay, también, una costumbre, una forma de aplicarlas, que puede ser tan importante como las propias normas.

    El Tribunal Constitucional de Alemania goza de mucho prestigio. ¿Cómo se elige? ¿Mediante sorteo entre jueces, como propone César Molinas? Pues no, lo elige el Congreso y el Senado (aunque por mayoría de 2/3 y el Tribunal tiene dos senados y cada senado 6 cámaras, que introducen azar y lo hacen difícil de controlar)

    Como ven, no todo son las normas.

  20. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    Barómetro electoral de Sigma-Dos recién difundido:
    PP: 28.3%
    PODEMOS: 24.1%
    PSOE: 23.7%
    IU: 5.2%
    UPyD: 3.7%
    ERC: 2.6%
    CiU: 2.5%
    C’s: 1.8%
    PNV: 1.2%
    Otros: 6.9%

  21. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    La Monarquía también a favor de la Nueva Política.
    ¿Se creará un “Círculo Podemos Real”?
    Parece que la Reina que, siendo plebeya, nos desinformaba desde la TVE podría formar un Círculo Podemos en el Palacio Real. Supongo que con Spotorno y CIA.
    Pablo Iglesias: «La reina Letizia tiene interés en conocerme»
    http://www.ideal.es/almeria/culturas/tv/201410/27/pablo-iglesias-reina-letizia-20141026221949-rc.html
    “Es posible que la reina Letizia simpatice con el discurso de Podemos”
    http://www.periodistadigital.com/periodismo/radio/2014/10/27/hermann-tertsch-podemos-ecuador-pablo-iglesias-corrupcion-rojo-negro.shtml
    EL Rey de Podemos y la Reina de las españasohe!!
    Otra ronda!! Paga la transversalidad, tan versátil ella.
    Pablemos I de España y V de Alemania. El Imperio contraataca.

  22. jose
    jose Dice:

    Respecto a lo de votar a Juncker contra la orden expresa del partido,
    Una mujer criticaba en uno de estos foros a UPyD diciendo que había votado “al candidato de la derecha” y que se le había visto el plumero.No lo vinculé a Juncker, podría haber sido con otro candidato en España.
    No sé cuales fueron las razones para que la dirección y Sosa decidieran sus posiciones. Creo que la estrategia del partido es no vincularse con la derecha o la izquierda, aunque sí colaborar con la gobernabilidad. Por lo tanto tiene sentido votar o no a Juncker. Especialmente a cambio de nada. Distinto sería -como ha pasado en algún lugar de España- que vote a favor de alguien para no paralizar el gobierno, pero estar al margen de la gestión política. Como se ve es un caso de estrategia electoral para posicionar su partido. Posiblemente para captar los votos de centro izquierda y centro derecha. Si de verdad hay gente que se ha ofendido por que UPyD votase al candidato de la derecha, ésto ha sido un grave error (asumiendo que la estrategia de UPyD es la que señalo).
    No sé cuales han sido las razones de Sosa para contravenir una orden formal. Tal vez quería que Juncker le agradeciese el voto de alguna manera (parece ser que Souza es hijo de alemana y habla alemán). Si lo que quiere es medrar con el voto que representa, esto no es correcto. Está ahí para defender los intereses de sus votantes, no para hacer su voluntad ni satisfacer su egoísmo. Tampoco los de los gerifaltes del partido, pero para eso las dos partes tienen que hablar y ponerse de acuerdo. ¿Ha explicado Souza su comportamiento, o lo ha hecho por sus santos cojones? Por que eso no es democrático.
    Lo que he echado de menos en esa campaña es que ningún candidato ha mostrado cómo votándole a él yo voy a vivir mejor. Peor todavía, parece ser que esta legislatura el Parlamento Europeo va a tener más competencias. ¿cómo nos afectan? etc Frente a los graves problemas que tiene Europa: imperialismo ruso, paro, emergencia de China, populismos y nacionalismos, la competencia de Turquía, el propio mal funcionamiento de la Unión Europea, que no muestra estrategias sólidas…¿cuales son las propuestas de Souza?= 0. Y eso que es catedrático de Derecho.
    Este tipo de políticos no nos vale. No por que sea Souza, sino por que no funcionan.
    Sí leí el artículo de el Mundo: me pareció prepotente, dañoso para el partido y echaba la culpa del fracaso electoral a no unirse con Ciutadans.
    Si este señor hiciese lo que debe hacer, muchos más españoles le hubiesen votado: simplemente mostrándoles cómo les iba a resolver sus problemas y representar sus intereses en la Cámara. Ha elegido no hacerlo y sus posibles votantes no le han votado. (¿Quieren que les recuerden los enormes problemas que tenemos y sufrimos?)
    Y está ahí con el esfuerzo personal y económico de los militantes de UPyD, que al contrario que él no van a tener esa jugosa pensión junto con un salario también jugoso por hacer nada.
    Luego se quejan de PODEMOS.

  23. jose
    jose Dice:

    El problema de los partidos nuevos es demostrar que van a representar de forma efectiva los intereses de los votantes. Y comunicarlo. A parte de que votamos por inercia y por afectos.
    Su artículo plantea un problema interesante: ¿Que libertad tiene un político? Frente a los jefes de su partido y frente a sus bases. ¿Qué pasa con la disciplina de voto? ¿no es un diputado la cabeza de un equipo, que le ha puesto ahí y que le ayuda con profesionales (comunicación, técnicos, economistas, captadores de votos)? ¿Cuáles son sus responsabilidades? ¿quien paga la campaña?.
    En cada país la respuesta será diferente según a quien tenga que responder el político (= quien le ha puesto ahí).
    Cuando el que le pone ahí es el jefe del partido, como sucede en España, la opción es clara.
    Cuando el que le pone ahí son las bases y los votantes, como sucede en Estados Unidos, la opción está también clara. Tal vez ésta sería la opción deseada, pero sabiendo todo lo que hay detrás: enormes estructuras para reunir el dinero y el voto, y el voto de favor (te votan en la Cámara si les votas a su vez), lo que hace del trabajo del político menos efectivo del que tal vez debiera. Si a eso se le une el marketing político, donde lo que vendes es simplemente una imagen, ya las cosas empiezan a ser menos democráticas. No parece que esto vaya a cambiar. por lo que, con tal de que se respeten los puntos del programa electoral, que para eso son todo lo abstractos que pueden, al final, lo que se vota es una orientación política más o menos de centro que tiene de bueno en cambiar de vez en cuando al que corta el bacalao (con la esperanza de que no robe y de que sus posibles errores se puedan enderezar).
    Como ven es más bien un problema de sociología política que tiene como resultado legitimar al que ostenta el poder: lo que no admite discusión no es el nacimiento, el hacer un buen trabajo o el dinero, sino el número de votos. Si los resultados no gustan (nótese que no digo que sean efectivos), se cambian en la próxima elección.
    Deja fuera también algo esencial: nunca habrá democracia cuando esté en juego el dinero de los demás y no el nuestro: por eso tenemos los políticos que tenemos. Si de verdad tuviésemos que sufrir en nuestro bolsillo nuestros errores, otro gallo cantaría.
    Tal vez Ud dirá que el Parlamento vota el Presupuesto y los impuestos. Yo le digo que en este país nadie paga más impuestos que los que no puede evadir, y que todo el mundo está a ver cómo puede vivir de la subvención pagada con el dinero de los demás. Si además se tiene la firme creencia de que el “Hacienda devuelve dinero”,
    ya tenemos la democracia jodida.
    Y si no, vea cómo los que están sufriendo las políticas económicas del PP les siguen votando. Lo mismo con los del PSOE. Ahora tenemos a los que van a votar a PODEMOS, también con unas políticas económicas ruinosas (iba a decir que su única política es atacar a la “Casta”, pero, en fin, los Gramscianos tienen también políticas económicas destructivas).

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Amigo De Lege: Es una forma de adaptación al nuevo discurso. Hasta la propia Esperanza Aguirre parece que entiende como “casta” a sus compañeros….. Se trata de marcar distancias y, a ser posible, seguir en el carro. Más que cubista el panorama empieza a ser surrealista y esperpéntico. Y no ha hecho más que empezar. Nos toman por idiotas (y puede que tengan razón con todo lo que hemos tragado hasta ahora) pero están saliendo los expedientes y dossiers de la venganza de unos y otros con acciones y omisiones que piden responsabilidades más allá de las políticas. La cuestión es que éstas tienen que basarse en la legislación impuesta por ellos mismos, con agujeros para unos y castigos inflexibles para otros (los robagallinas).

  24. Pedro Larrauri (Vigo)
    Pedro Larrauri (Vigo) Dice:

    Sr Tena. Gracias por explicar tan bien su punto de vista y aportar esos datos e ideas.
    1) En el programa de UPyD de las europeas no pone en ningún sitio que no se votaría en apoyo de la investidura del candidato de la lista más votada. En las municipales de 2011, en cambio, UPyD sí que se comprometió a algo parecido para las investiduras de alcaldes, y los 5 concejales electos de UPyD que incumplieron ese punto del programa fueron expulsados, con el argumento real y comprobable de que incumplieron el programa: pero para europa en 2014 no se hizo ninguna salvedadad. ¿Como pueden decir los de UPyD que Sosa y Maura traicionaron a sus votantes incumpliendo el programa electoral? Decir eso es mentir.
    2) Dos de los cuatro eurodiputados de UPyD (y los dos más prestigiosos y conocedores de los problemas europeos, Sosa y Maura) votaron a favor de Juncker. Si todos los del Consejo de Dirección pensaron lo mismo, que no había que votar a Juncker, eso hace pensar que Rosa Díez piensa por todos ellos y anula su capacidad crítica independiente. Para mí es la realidad, y la dimisión de Nacho Prendes como miembro del CD apoya que en el CD no se permite la discrepancia: como nos decía Gorriarán a los afiliados, si no te gusta te vas.
    3) La Constitució Española (67.2) prohibe el mandato imperativo del partido sobre el diputado. ¿No le parece que ese principio debería ser respetado por los dirigentes de los partidos? ¿Qué opina de que Rosa Díez votara en europa, cuando era eurodiputada, en contra de una propuesta de su propio partido socialista?
    4) ¿Considera Vd razonable que UPyD destituya de su cargo de portavoz a Sosa Wagner aplicando un reglamento de la Oficina de Buenas Prácticas que acaba de aprobar ese mismo día, empleándolo de manera retrospectiva? ¿Es eso legal? ¿Es ético? Con el agravante de que días antes había destituido (con argumentos falaces y ridículos como Vd sabe, diciendo que no era economista y por ello no podía ocupar ese cargo, cuando había sido nombrado para el cargo por el propio CD meses antes) al presidente de la Oficina de Buenas Prácticas, el Sr Calvet, por haber manifestado su apoyo a Sosa wagner.
    Gracias.

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