El artículo de Antonio Barderas: Empresarios y desafío independentista

En vísperas del referendum ilegal o de ese proceso partipativo más o menos oficioso que va a celebrarse en Cataluña mañana día nueve sorprende mucho el silencio que las organizaciones empresariales y muchos empresarios han guardado respecto al proyecto de secesión. Es un silencio que contrasta con el posicionamiento claro y razonado que en su día expresaron los empresarios en Quebec y en Escocia. Y muy lamentable para quienes aspiramos a una sociedad civil madura y, como tal, emancipada y no dependiente del poder político. Por todo ello ante esta situación anómala queremos, en contra de nuestros usos habituales, reproducir hoy en el Blog este artículo de Antonio Barderas, publicado esta semana en Expansión, y que se refiere acertadamente a esta cuestión.

 

EMPRESARIOS Y DESAFÍO INDEPENDENTISTA

Los empresarios están para lo que están: para entregarse a sus empresas. En todos los países del mundo los empresarios dedican sus esfuerzos a competir en el mercado, a crear riqueza y empleo, y a pagar el 30 de cada mes las nóminas y la seguridad social de sus empleados. Algo que tiene un mérito enorme, aunque en pocos sitios y en muy pocas ocasiones se valore como es debido.

 

Pero, evidentemente, los empresarios son también ciudadanos de sus países. Y lo son deuna forma especial porque son un eslabón importantísimo en lo que llamamos“sociedad civil”, sociedad que, por definición, debe ser independiente del poder político, independencia que tan pocas veces se ve en nuestro país. Aparte de su función como creadores de empleo, éste eslabón empresarial contribuye también al desarrollo ybienestar de sus sociedades, unas veces impulsando la investigación, otras apoyandoacciones culturales, otras haciendo actividades filantrópicas, y, cuando es importante, contribuyendo a la creación de opinión.

 

Esa destacada función como “sociedad civil” les pone, a veces, ante dilemas difíciles, especialmente en momentos críticos. Entonces, esperaríamos que sirviesen para“iluminar” a esas sociedades en sus decisiones clave aportando una palabra de peso, odando opiniones veraces y de valor. Precisamente en esa situación es en la que nos hemos encontrado -y aún nos encontramos- los españoles desde que se volvieran serioslos propósitos secesionistas de una parte más que importante del país: Cataluña.

 

Resulta sorprendente que no se haya visto hasta hoy un pronunciamiento de los empresarios catalanes más relevantes -como institución civil que son- explicando a susconciudadanos las consecuencias -económicas e históricas- que traería esa secesión, de cumplirse. Esa falta de respuesta hay que atribuirla seguramente al deseo -muyinteriorizado- de mostrarse “neutrales” o “equidistantes” ante un dilema tan vital, y al miedo a las consecuencias de pronunciarse en un ambiente profundamente enrarecido, lamentablemente ya muy fanatizado, carente de racionalidad y, lo que es aún peor, carente de libertad.

 

Evidentemente, la postura que han tomado no es la única posible. Había y hay otras. Como se comprueba fácilmente al hacer “literatura comparada” con países especialmente democráticos y avanzados, de los que, se supone, podríamos aprender mucho. Haciendo esa comparativa, nos encontramos con un “ejemplo en contrario”bien reciente y evidente: lo que han hecho los empresarios de Escocia, con más valor cuanto que la realidad histórica de Escocia como país independiente (sin que se haga necesario reinventarla artificiosamente) nada tiene que ver con la de Cataluña. Lacomparación marca diferencias nítidas y sorprendentes. Unos días antes del referéndum,los empresarios escoceses manifestaron, en público y con total transparencia, lasnefastas consecuencias que tendría la independencia de Escocia para la economía y el bienestar de sus ciudadanos en cuestiones tan vitales como la moneda, los impuestos,las pensiones, o la pertenencia a la UE. Es decir, en su bienestar económico y vital.Como atinadamente advirtieron los empresarios escoceses, hay “mucho en juego”: “el resultado del referéndum afectará a nuestra generación y a las generaciones venideras”. “Como creadores de empleo, hemos observado los argumentos presentados por ambas partes. Nuestra conclusión es que no se han analizado las consecuencias de la independencia para las empresas”.

 

En el caso de los más significados empresarios catalanes, por el contrario, el silencio ha sido atronador. Las manifestaciones individuales de advertencia se cuentan con los dedos de una mano y tienen, sin duda, un mérito innegable. Pero, en general, todo se ha reducido a una piadosa petición de “diálogo” a las partes. Habiendo argumentos vitales y de valor que transmitir a la sociedad, se ha optado por un medroso silencio y por unadeliberada equidistancia (aludiendo repetitivamente a dicho diálogo) completamente vacía de contenido y de cualquier asomo de opinión propia.

 

Esa petición de diálogo y consenso “en una coyuntura histórica tan significada de Catalunya y España” tampoco es nueva. Ya se hizo hace casi diez años. En agosto de 2005, y por solicitud del entonces President de la Generalitat, algunos reconocidosempresarios mostraron -entonces sí- públicamente su “simpatía” por la necesidad de un nuevo “Estatut” que proporcionase “un texto satisfactorio para todo el mundo lo antes posible” y firmaron una carta titulada “Queremos un nuevo Estatuto”. Los hechos, sin embargo, han demostrado que no existe texto satisfactorio posible para el independentismo, que se alimenta de una permanente insatisfacción con el statu quo.

 

No hace falta hacer grandes análisis para darse cuenta de que el propósito de ruptura de la soberanía, basándose en una supuesta legitimidad democrática y una vacía apelación al “pueblo”, tiene y tendrá graves consecuencias económicas y una pérdida de confianza de los inversores internacionales ante la tremenda inseguridad jurídica creada. Aunque se niegue lo evidente, las “hazañas políticas” que se están viendo tienen y tendrán consecuencias graves para empresas, empresarios y ciudadanos.

 

Así de sobriamente resume las cosas el Comunicado de los empresarios escoceses: “Deberíamos estar orgullosos de que Escocia sea un gran lugar para construir negocios y crear empleos, éxito que se ha logrado como parte integral del Reino Unido. Esteproporciona a sus empresas la plataforma poderosa que deben tener para invertir en empleos e industria. Trabajando todos juntos, podemos mantener la prosperidad de Escocia”. En nuestro caso, hubiera resultado sencillo hacer lo mismo: hubiera bastadocon poner Cataluña donde el comunicado dice Escocia y España donde dice Reino Unido. ¿Por qué no lo han hecho? ¿Por qué no lo hacen? Necesitamos oír su voz.

10 comentarios
  1. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    ¿Negociantes o empresarios? El comercio siempre ha sido neutral y por eso ha facilitado las relaciones entre los paises, incluso en los casos de otro tipo de confrontación. Desde siempre hemos sabido la enorme capacidad de Cataluña en el ámbito comercial y que, trasladado a la política, parece haber consistido en el ¿qué hay de lo mío?
    De hecho el reproche de base es la mayor aportación económica al Estado en relación con lo que reciben de él. La posición con respecto al desarrollo del secesionismo abanderado por el Gobierno de Cataluña (y teledirigido por ERC), podría ser de prudencia para tomar posiciones en su momento que les afectaran lo menos posible, tanto en el caso de producirse la separación (en lo que no creía ni el propio Mas), como en el de que fueran simples fuegos políticos artificiales, como se ha demostrado finalmente. En cuanto a sus actividades filantrópicas o altruistas me reservo el comentario para otra ocasión.

  2. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Efectivamente, los empresarios o cualquier grupo social debería aportar su opinión en estos momentos tan difíciles, con el fin de entre todos llegar a la mejor solución, en eso consiste la participación política. También es cierto que es legítimo no expresarse, forma parte de la libertad de expresión.
    Ha habido unos pocos casos que se han expresado como, por ejemplo, los señores Bonet Y Lara en contra de la independencia y Grifols a favor de un referéndum. Lo que tienen en común estos empresarios es que dirigen proyectos familiares que nacieron como proyectos arriesgados, proyectos que fueron emprendedores. Como señala muy acertadamente O,Farrill, muchos de los calificados como empresarios no lo son exactamente, sino más bien gestores profesionales de intereses ajenos. Muchos de los directivos de Cataluña, y del resto de España, participan de la doble característica de dirigir empresas de sectores muy maduros, donde hay poco margen para emprender aventuras arriesgadas o desarrollar ideas nuevas, y que son meramente profesionales, con lo que no arriesgan el patrimonio familiar. Cuando los directivos no son dueños de su proyecto, cuando se deben a la difícil tarea de hacer equilibrios, es muy difícil que puedan aportar todo lo que intelectualmente podrían aportar al debate político.

    Un cordial saludo.

  3. Fernando Rodríguez Prieto
    Fernando Rodríguez Prieto Dice:

    Irresponsabilidad Social Corporativa. Eso es lo que significa el no opinar en público sobre lo que muchos de ellos saben muy bien y respecto a lo que tay tanta gente equivocada (o directamente engañada) en sus expectativas.

  4. cucus
    cucus Dice:

    Asumamos por un momento que soy un empresario catalán con negocios en Cataluña y en España. Viene a mi sede, un equipo de televisión de un canal nacional y me pregunta: ¿Está usted a favor o en contra de la independencia?

    No me puedo posicionar por una simple razón, porqué no sé cuando este melodrama va a terminar. Si digo “Estoy a favor de la independencia”, temo poder recibir algún boicot en el resto de España (recuerdan el boicot del Cava?). Si digo que “Estoy en contra de la independencia”, me arriesgo a que el boicot se me haga dentro de Cataluña donde tengo todo el negocio montado.

    Lo explico de otra forma, los sponsors de Madrid y Barça: Quien hace de esponsor de estos dos equipos se arriesga a que una buena parte de España le deje de comprar cosas. Por eso Audi sponsoriza a ambos y por esta razón todo lo que rodea al Barça o Madrid, es es publicidad muy local (Estrella Damm en Barcelona y Mahou en Madrird) o es muy internacional (Qatar y Fly Emirates).
    Mirad los sponsors del Barça: http://www.fcbarcelona.com/Sponsors
    Y del Madrid: http://www.realmadrid.com/en/about-real-madrid/the-club/sponsors

    Las empresas tienen miedo de los sentimientos que pueden provocar sus decisiones por lo que siempre prefieren no meter la pata.

    Saludos

    • David Levi
      David Levi Dice:

      ¿Y las asociaciones empresariales? Comprendo el miedo de uno a significarse aisladamente. Pero no el miedo del colectivo. Si Fomento o el IEF se pronunciaran, si dijeran en público lo que dicen en privado, no tendrían que tener temor. Como no lo tuvieron en Escocia sus asociaciones empresariales.

  5. José Mª Martínez
    José Mª Martínez Dice:

    Hoy en Cataluña declararse separatista no tiene coste. Al revés si. Esto vale para empresarios y para el resto. El cómo se ha llegado aquí es más difícil de explicar. No parece justo criticar sólo a los empresarios

  6. jordi cortabanyes
    jordi cortabanyes Dice:

    El artículo es de una ingenuidad y/o puerilidad dignas de mejor causa. La secesión de Cataluña del resto de España no es un movimiento popular espontáneo. Lleva décadas cuajándose- Ara paciència demà independència- y se acelera tras la manifestación presidida por el ¡President Montilla! llamando al desacato de la sentencia del TC sobre el Estatut. Allí estaba la CEOE, Sr. Rosell, y la PIMEC, Sr. González. Con la llegada de Mas a la Generalitat el empresariado más granado ayuda a financiar, junto a la misma GenCat, el “prusés” que, para más contradicción es dirigido por radicales extremos- Forcadell, Casals, Forcades, Fdez…etc-. Siguen silentes porque esperan obtener pingües beneficios prometidos por CiU en la desamortización que acarrearía la expulsión de todo lo “español”- empresas no sumisas incluídas- La batalla a “Madrit” se habría ganado. De eso es lo que se trata.

  7. EnriqueT
    EnriqueT Dice:

    Voy a romper una lanza a favor de los empresarios. En el caso de Escocia había un referendum legal y su resultado era vinculante. Las empresas debían pronunciarse ante una posible independencia de derecho.

    En el caso catalán era una consulta no legal, no aceptada por el gobierno de España y me parece lógico que la mayoría decidiera no pronunciarse. El pronunciamiento en sí implicaba ya un posicionamiento ante un resultado desconocido: valdrá para algo la consulta? es la antesala de una negociación para la independencia, o sólo para una mayor transferencia de poderes, o el primer paso para una reforma del Estado en la Constitución, o es un primer paso a ninguna parte?

    De forma no emocional, cualquier empresario estará en contra de una secesión que le enfrente con su principal socio comercial (España), y que posiblemente haga que cambie su moneda, su pertenencia a la propia UE, y que al final, no se sabe cual es su “cuenta de resultados”, es decir, el coste de una Cataluña independiente.

  8. Jose
    Jose Dice:

    Es que tu no vives en Cataluña, y lo que ha pasado en Cataluña en estos últimos 30 años es que el sistema pujolés ha creado un clima social en el que si no estás conmigo, estás contra Cataluña, y te tienes que marchar.
    En realidad toda la historia de la independencia era falsa:
    Pujol quería seguir con su plan de independizar a Cataluña de hecho -poco a poco- que no de derecho, de modo que pudiese conservar el mercado español a modo de colonia mercantil de Cataluña, terminar de catalanizar a los charnegos (ya llevan 2 generaciones de educación exclusivamente en catalán) y acabar asimilando a las comunidades autónomas de Balencia y Baleares. Para eso necesita tiempo.
    Lo que pasa que en su negociación con Rajoy, estaba pidiendo lo más, (algo inaceptable, la independencia) para conseguir lo menos (más autonomía de España; la técnica del “salchichón”: rajita a rajita).
    Todas esas manifestaciones, cadenas, votaciones…presentando a España como una enemiga no era más que herramientas de sociología aplicada para convertir a esos catalanes en antiespañoles a través de su comportamiento voluntario, y público. Además es la manera de presionar a Rajoy para conseguir lo que quiere.
    Por eso una y otra vez Mas y los suyos pedían a los empresarios “paciencia”. Paciencia, por que en cuanto tengan esa especie de concierto fiscal que les conviertan en semiindependientes, podrán recuperarse de las perdidas de ventas en España (por la política antiespañola de los pujoleros) gracias a bajar los impuestos para que las empresas que vendan en España se establezcan en Cataluña, y a modernizar el victimisme contra España (para que las empresas españolas con sede fuera de Cataluña no puedan vender ahí).
    El éxito económico de Irlanda se debe a que han estado robando clientes a Inglaterra (por que hablan inglés y están al lado) y por la fiscalidad más baja del impuesto de Sociedades (En Irlanda es el 12% y en Gran Bretaña el 25%). Eso está también detrás del intento de Escocia de independizarse -no el petróleo del Mar del Norte: Una vez independiente, bajando los impuestos esperaban atraer empresas inglesas y americanas. Lucrándose a través de tipos impositivos más bajos en el Impuesto de sociedades -el sistema GOOGLE-
    Esto no quita que si Europa hubiera aceptado una Cataluña independiente, no se hubiesen independizado. Como hay libertad de movimiento de mercancías dentro de la Unión, España no podría impedir que se vendiesen en Toledo o Sevilla lo fabricado en el nuevo país independiente catalán.
    También ahora, con el caso Pujol, éste estará pensando que si Cataluña se independizase, España no le podría juzgar (los delitos se cometieron en Cataluña, no en lo que quedase de España). Por lo tanto ni iría a la cárcel ni le quitarían sus miles de millones (ahora sería un héroe mesiánico que ha llevado a la nación a su plenitud, no un ladrón).
    Pero, repito, el plan era otro: convertir a España en una colonia de Cataluña

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