La persecución selectiva como otra forma de corrupción

Estamos pasando una época especialmente convulsa y desasosegante en este país en el que nos ha tocado vivir, a la mayoría, por desgracia, sin poder elegirlo. La oscura financiación de los partidos políticos, la aguda crisis separatista en Cataluña con el esperpento del referéndum ilegal, la corrupción política que nos rodea por doquier, el impresentable escándalo de las tarjetas “black” de los amigos del Sr. Blesa, las múltiples hazañas de la familia Pujol, los dineros derrochados por los sindicatos en cursos de formación y otras poco edificantes actividades, la imputación de la Infanta Cristina, las cuentas de algunos golfos en paraísos fiscales, los negocios y viajes de placer de otros con dinero público, y bastantes otras miserias que van apareciendo a diario en los medios de comunicación están generando en los ciudadanos de a pie una sensación de hartazgo y de saturación ante los políticos y la política que no se había conocido en España desde la restauración de la democracia.

Frente a todo ello están produciéndose, de forma bastante visible y simultánea, dos fenómenos reactivos: Por un lado, la desafección general de los ciudadanos ante la clase política en general, es decir, ante la “casta” que nos ha gobernado con alternancia en los últimos 30 años, que da lugar a la búsqueda desesperada de alternativas ajenas al sistema, de ahí el auge espectacular del inquietante fenómeno “Podemos”; por otro lado surge también una importante reacción defensiva de la “casta” gobernante, temerosa de perder sus privilegios, que trata de escenificar y vendernos a todos un mayor vigor y rigor en la lucha contra la corrupción política y económica. De ahí que empecemos a ver, en los últimos tiempos, algunos hechos antes inauditos: a determinados políticos y ex altos cargos entrar en la cárcel (aunque algunos hayan sido condenados a sólo a unos meses de prisión), a la hermana del actual Rey a punto de ser juzgada por un delito contra la Hacienda Pública (pese a la defensa numantina que de ella hicieron la propia Hacienda perjudicada y el Fiscal, curioso azote de corruptos en otros muchos casos), a ciertos conocidos encausados devolviendo el dinero “distraído”, a algún ex Presidente autonómico, tantos años intocable, siendo investigado con aparente ahínco y notoriedad…

En mi pesimista opinión, que deseo contrastar con la suya, amables y agudos lectores y comentaristas del blog, todo ello no obedece a una verdadera intención de regenerar nuestro sistema político y la vida pública española en general. Antes al contrario, creo que estos recientes acontecimientos tienen un punto de ficción y de mediática representación teatral. Con toda sinceridad, tengo la impresión de que estamos asistiendo realmente a los agónicos y desesperados coletazos de la bestia, de esa “casta” que lleva gobernándonos más de seis lustros, para, aparentando y haciéndonos creer a todos que lucha contra sí misma, poder mantener la mayoría sus privilegios. “Que todo cambie para que no cambie nada” escribía Giuseppe Tomasi de Lampedusa en su magistral obra “El gatopardo”. Pues algo así …

Una de las formas más execrables e impresentables de corrupción, porque atenta contra todos los principios inspiradores de un Estado de Derecho, es la persecución selectiva de los corruptos. Y eso es lo que, en mi opinión, está sucediendo en los últimos tiempos en España. En nuestro país han gobernado desde la restauración de la democracia básicamente dos partidos políticos, especialmente tras la desaparición de la UCD, el PSOE y el PP. Analizando sus trayectorias de gobierno de los últimos treinta años, podemos comprobar con los hechos en la mano que uno de estos dos partidos no persigue nunca a los suyos cuando gobierna, hagan lo que hagan y les acusen de lo que les acusen, y el otro no controla a quien se persigue (porque suele tener ideológicamente en contra los elementos necesarios para ello), pero trata de salvar torpemente a algunos de los suyos, no a todos, cuando son perseguidos. Y ambos han coincidido tradicionalmente en mantener determinadas esferas de impunidad total alrededor de ciertas altas instituciones del Estado o de algunas Comunidades Autónomas, hicieran lo que hicieran y aunque sus turbias historias fueran notoriamente conocidas. “Razones de Estado” les llaman, para autoconvencerse,… o para engañarnos a todos. Y así seguimos. No voy a dar más datos concretos, pero seguro que todos ustedes pueden encajar muchas y conocidas piezas en este somero análisis de la histórica actuación de nuestros dos grandes partidos. Pero como ahora el viento viene huracanado y por la proa, los de siempre disimulan, amagan, hacen un quiebro de cintura, dejan caer a algunos de sus peones, a los que ya les resultan menos útiles o están más alejados del “núcleo duro”, o a los que han tenido la mala suerte de caer en lo obvio, en lo grosero, o en lo impresentable y difícilmente defendible, y lo hacen por necesidad, sin convicción alguna, como maniobra desesperada para salvar los muebles y sus cómodas poltronas en una situación de tormenta perfecta. En definitiva, “sueltan lastre”, siguiendo con la terminología marinera, pero con la intención de seguir navegando todo lo que puedan con su viejo cascarón de siempre.

Por ello, y a pesar de lo que intentan vendernos con estos últimos fuegos de artificio, no debemos pecar de ingenuos. En España, el Estado de Derecho es más una apariencia formal que una situación real. Como ya he escrito en alguna otra entrada publicada en este mismo blog (“Una democracia tuneada”), votar cada cuatro años sólo nos proporciona una pátina democrática, pero por sí sólo no nos garantiza nada más. El verdadero eje nuclear del Estado, es decir, la Hacienda Pública, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la Fiscalía, especialmente la Anticorrupción, están sujetos casi siempre, especialmente en asuntos mediáticos y políticos, a las instrucciones jerárquicas de los gobernantes de turno. O sea que no son en absoluto independientes, ni suelen actuar en estos temas sólo con criterios estrictamente profesionales. Y por ello, pese a los esfuerzos y el honrado trabajo de muchos de sus abnegados funcionarios, en materia política al final se acaba investigando o persiguiendo, selectivamente, a quienes los gobernantes de turno quieren, o no investigando a quienes los gobernantes no quieren, que al final es lo mismo. Y esto es también CORRUPCIÓN. Con mayúsculas y acento en la “o”. Regenerar España es algo muy diferente. Hay que hacer muchísimo más. Que dejen ya de engañarnos a todos, por favor.

19 comentarios
  1. Miguel.A.Coscorrotza
    Miguel.A.Coscorrotza Dice:

    Esta muy claro que el principe de Salina se ha reencarnado en los políticos de la Transicion

  2. IVP
    IVP Dice:

    Insisto, porque mi anterior comentario no se ha publicado, todo esto es cierto pero ¿donde hay un buen proyecto para que esto termine? Personas honradas hay muchas pero lo que falta es un equipo de profesionales honrados y con capacidad de dirección ¿hay algo en proyecto?

  3. Ignacio A. Medina
    Ignacio A. Medina Dice:

    Comparto el pesimismo. Los encargados de cambiar el sistema son sus principales beneficiarios por lo que dicho pesimismo está mas que justificado. La solución, pues no la sé. Sí sé las que no lo son, por ejemplo, un señor iletrado cuyas recetas no tienen nada que ver con los problemas que nos acucian. Y no solo a nosotros, sino a los que vienen detrás, lo cual es más triste si cabe. El hecho de que este señor y su coleta sean ahora mismo la solución más cercana a los problemas que usted plantea dice mucho de lo lejanas que están las verdaderas soluciones.

    Como decía Sabina (en mi caso a mis cuarenta y tres), perdón por la tristeza.

  4. Gesundheitor
    Gesundheitor Dice:

    Parece que no soy el único que, desde el primer día hace cosa de 3 ó 3.5 meses que “la cosa” persecutoria comenzó, escéptico y sin fundamento, pensé que todo es una especie de obra de teatro. Opino pues como Gerardo, aunque no tengo (o no quiero tener) la certeza. Es más, confieso que, inicialmente, me escudé en una especie de idea (infundada), casi platónica, sobre que un tal Sexto, no Camilo precisamente, ya que sería de bastante mayor talla, harto de ciertos procesos familiares, y de manera premeditada en cuanto tomó cierto mando, hubiese resuelto una especie de “si a mi familia la incordian con todo Derecho, aquí no va a salvarse ni la Macarena, así que id preparándoos todos”. Gracias por el artículo, los piropos del tercer comienzo del tercer párrafo y por el blog. Un cordial saludo.

  5. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    La emergencia de “la Casta” no sorprende. En realidad solo puede sorprender a quienes, —por hábito reflejo o porque aspiran a entrar en ella– se niegan a reconocer su razón de ser.
    Pertenecer a la Casta es, objetivamente, mucho mejor que No pertenecer a ella. Especialmente cuando la vida del Rebaño se aleja desde el verde pasto hacia el matadero.

    Esta pulsión natural por pertenecer es un poderoso incentivo que actúa a todos los niveles motivacionales de una determinada concepción del ser humano.
    Motivaciones Conscientes e Inconscientes y una tipología humana, un arquetipo, propio de la concepción Gregaria que la casta necesita para gobernar más fácilmente. El Pastoreo venerable.

    Por eso se educa obligatoriamente en el Gregarismo.
    El instinto más básico que promueve el sistema educativo moderno.

    Acabamos de ver la consolidación en Podemos de su propia casta. Por cierto, bastante reconocible. Tiene al menos unos cien años de edad y los mismos modos. Tanto, que parece creada por la “Supercasta”. Es decir, la parte de la casta que opera desde las Superestructuras actuando sobre el subconsciente colectivo tras ver el cirio que han creado sus agentes y sus políticas.
    Proviene, más o menos, de cuando Lenin descubre que hay que profesionalizar y recompensar bien a los cuadros de Su Partido.

    La Casta existe porque hay mucha gente que acepta ser Rebaño. Cambiemos este horizonte vital, planteemos el “Derecho a No Ser ni lo uno ni lo otro” y veremos que ni hace falta la casta ni el ser humano nace llamado a vidas ovejunas.

    Este sería uno de los pilares del Horizonte de una nueva era. La utopía imprescindible debe empezar por el principio, por una idea del ser humano que valga la pena.

    Saludos

  6. jose maria hernandez
    jose maria hernandez Dice:

    Esto se está poniendo muy interesante, en los próximos meses veremos auténticos esperpentos por parte de los políticos intentando demostrarnos lo muy dispuestos que están a luchar contra la corrupción, para ello escenificarán chorradas como el reciente “examen para candidatos” de la señora Aguirre, y propondrán leyes que no tienen la más mínima intención de cumplir, todo con el único afán de que confiemos en ellos aunque sólo sea un poquito y por última vez.
    La pregunta que me hago, desgraciadamente cada vez con más frecuencia, es: ¿ Pero este país tiene arreglo?
    Los pilares de una democracia real son la educación y la justicia, y ambas llevan deteriorándose desde 1977 y muy especialmente desde octubre de 1982.

  7. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Estoy leyendo un libro de ensayo que me está resultando mucho más interesante de lo que pensé en un principio.

    Advierto de antemano que resultará anatema para muchos, probablemente la inmensa mayoría de quienes escriben o leen en este blog, pues reivindica la “fusión” o si se quiere, en términos hegelianos, la síntesis entre el pensamiento clásico liberal y el cristianismo, sobre la base de que “Europa”, Occidente, se forma por la síntesis entre la creencia judía en Dios, el racionalismo filosófico griego y el espíritu jurídico romano.

    Cada época histórica ha tenido una mezcla o preponderancia diferente de dichos componentes pero nunca en la historia europea se decidió de forma consciente prescindir de uno de ellos. Tesis central del ensayo: Al prescindir de la base cultural cristiana, el liberalismo se hunde y con él, el estado de derecho.

    Muchos ateos y anticlericales tronarán. Como también muchos clericales y meapilas. A mí la idea me convence y cada vez más. No se puede construir nada duradero si la sociedad que no cree en nada. Sea lo que sea y con independencia de las creencias personales de cada uno. De ahí las diferencias entre el dinamismo de los norteamericanos y la creciente artrosis europea.

    Por cierto, el libro: “Liberalismo, pensamiento cristiano y bien común”. Es un compendio de artículos editado por el Centro Diego de Covarrubias

  8. Silvia Martínez
    Silvia Martínez Dice:

    “A mis enemigos, la Ley, a mis amigos, el favor”
    Ahora como están todos ahí en la casta, simulan aplicar la Ley para disimular el favor.
    Teatro del Mundo, el Gran Teatro del Mundo, de este mundo llamado España.

  9. Diego Campos Lóriz
    Diego Campos Lóriz Dice:

    Cuando dejé España, en 1979, era cierto y notorio el delicado dicho “A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; a los indiferentes, la legislación vigente” (pido perdón por la zafiedad, pero así era). Veinte años más tarde, a a mi regreso a España, me encuentro con la misma máxima pronunciada, con total naturalidad, por un alto cargo de una Comunidad Autonómica que no voy a nombrar (aunque podría ser cualquiera). “Por mi país no pasan los años”, pensé anonadado.

    En efecto.

    ¿Solución? Sólo vislumbro una: la que sugiero a cualquier joven (o jóvena, como diría cualquiera de “la casta”) con quien me topo: gradúate en una universidad española, mediocre pero barata (hasta ahora, al menos); aprende inglés, y pon tierra por medio. Ni España ni la Comunidad Europea tienen futuro alguno. Me miran como mirarían a un marciano, aunque cada vez menos.

    • jose maria hernandez
      jose maria hernandez Dice:

      La huida, no sin antes aprovecharse de los recursos es una opción sin duda a tener en cuenta, pero no deja de ser otro síntoma del espíritu general que invade nuestra forma de pensar, práctica e insolidaria.
      Yo, en cambio, propongo a los jóvenes que se queden y que luchen por conseguir que este sea un país más justo y en el que se pueda vivir con unos mínimos niveles de dignidad y verguenza
      No me extraña que le miren a usted como si fuese de otro planeta, aún quedan personas que creen en el ser humano hispánico, aunque posiblemente sea unos ingenuos.
      Hay quienes hacen la historia y hay quienes pasan por el mundo sin más pretensiones que llegar al día siguiente sin muchas complicaciones.
      Sin duda este es un momento para la historia y el que no esté dispuesto a aportar nada, pues mejor que se quite del medio.

  10. Álvaro Delgado
    Álvaro Delgado Dice:

    Gracias a todos por sus atinados comentarios. Alguno de ustedes pide proyectos o soluciones, y para mí la solución teórica está muy clara. Que los dos grandes partidos mayoritarios, PP y PSOE, junto con los demás partidos que quieran adherirse, acuerden un gran proyecto de reforma de la Constitución y de la Administración española, con una serie de medidas para evitar la corrupción, como por ejemplo una limitación universal a estar en política más de ocho años. Pero, como depende de ellos, ¿creen ustedes que muchos políticos que llevan veinte o treinta años de cargo en cargo, y que no tienen oficio ni beneficio fuera de la política, consentirán en decretar su propia defunción? Yo, lamentablemente, creo que no.
    Un cordial saludo a todos.

  11. Miguel Pasquau
    Miguel Pasquau Dice:

    Entiendo el sentido del artículo y lo comparto. Pero me gustaría añadir un matiz: la persecución no puede ser selectiva, pero tampoco puede ser ciega, o “de oídas”. Cuidado con apuntar a todo lo que se mueva. Cuidado con cultivar una cultura de persecución penal sin matices ni garantías. Los asesinos, los terroristas, tienen garantías procesales: también tienen que tenerlas los acusados por prevaricación o malversación: no siempre la acusación será justa. Cuidado con los jacobinos dispuestos a cortar cabezas con criterio “holgado”, para que no se escape nadie. Desde la barrera los ciudadanos no políticos vemos los toros con cierta comodidad, pero un alcalde, un concejal, un secretario de Estado, etc., toman a diario decisiones complicadas (adjudican contratos, seleccionan personal, acuerdan partidas de gasto, hacen convenios urbanísticos, etc.) y no siempre que se equivocan es por corrupción. El mismo hecho de que tengan que dimitir o ser cesados por el solo hecho de la imputación es, en ocasiones, un peligro: demasiado poder para el Juez de Instrucción. No es raro ver querellas infundadas (generalmente de acusación popular) que llegan a juicio oral como quien no quiere la cosa. A mí está empezando a preocuparme lo que denomino el “totalitarismo de la pureza”, del que hablo en http://migueldeesponera.blogspot.com.es/2014/11/ideas-contra-la-corrupcion-3.html.

    No olvidemos que España alterna históricamente entre la tolerancia indiferente y la Inquisición.
    Dicho esto, repito que el sentido del artículo lo comparto.

  12. Álvaro Delgado
    Álvaro Delgado Dice:

    Amigo Miguel Pascuau, no puedo estar más de acuerdo con su apreciación. Si sigue usted un poco la línea de mis anteriores entradas en este blog (esta es ya la 39) siempre me he manifestado contrario a los abusos del poder, especialmente de los que ejercen con estrepitosa notoriedad y no demasiada destreza el “imperium” del Estado. Pero defender una cosa no significa siempre apoyar el extremo contrario. En España, lamentable pero especialmente, hay que huir de que algunos iluminados se arroguen el poder de “elegir” o “decidir” a quien o a quienes se persigue. En las altas esferas del aparato de represión del Estado, y sobre todo cuando hay prensa y televisión por medio, suelen prevalecer criterios ideológicos, lucimientos personales, oportunismos o venganzas políticas y otras lindezas poco presentables. Por desgracia la experiencia demuestra que somos así. Por ello casi prefiero que, en materia de persecución penal, y aplicando todas las garantías de un Estado de Derecho al conjunto de los ciudadanos, nadie pueda “elegir”. Más que nada por miedo al “elector”…..

  13. Alcides Bergamota
    Alcides Bergamota Dice:

    Yo lo que ruego es no reducirnos a caer en los manidos tópicos sobre España, este país, etc. Creo que la queja inicial del artículo quita vigor y solidez al conjunto.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Como supongo que Advocat tiene alguna vinculación con ese partido, sería interesante que los motivara para “popularizarse” más. Hasta el momento se han limitado a una actitud intelectual un tanto elitista que difícilmente van a entender los ciudadanos y no creo que sea necesario recordar que la política es cosa de ciudadanos.

  14. Álvaro Delgado
    Álvaro Delgado Dice:

    Sr. Bergamota: Creo que en el post tópicos hay pocos…. Y si se refiere usted a la frase inicial sólo le comento dos cosas. La primera que, literariamente, de alguna manera hay que introducir el tema a plantear. Y la segunda, que de manido tópico nada de nada. Si a mí me hubieran dado a elegir sinceramente no hubiera elegido Espańa. Me gustan los países mas serios y con mayor educación cívica. Nada más.

  15. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Mi enhorabuena al autor del post por un análisis valiente de la realidad, enriquecido por las aportaciones y comentarios que ha provocado, como los del Sr. Oquendo, aunque algunos no vayan al meollo de la cuestión. Las cosas están cambiando a una velocidad que, los sistemas de poder establecidos en la comodidad del mismo, ven peligrar. Me encanta la frase: “El miedo ha cambiado de bando” por lo descriptiva y real que es. La cuestión es que no hay marcha atrás y aunque los procesos históricos parezcan similares, siempre traen elementos frescos y novedosos y eso da mucho miedo. Entonces es cuestión de plantearse ¿no somos capaces como Humanidad de dar respuestas nuevas a situaciones arcaicas? Yo confío en que sí y por eso no temo. Cuando sean millones los que pierdan el miedo y estén dispuestos a construir algo diferente, habremos roto muchos tabúes interesados.

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