De las devoluciones en caliente a las expulsiones en frío

Una enmienda del Partido Popular a la Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana, actualmente en tramitación, ordena que “los  extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la demarcación territorial de Ceuta o Melilla, intentando el cruce no autorizado de la frontera de forma clandestina, flagrante o violenta, serán rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España.” Así leído no parece nada nuevo. Casi como decir que a los extranjeros no se les dejará entrar si pretenden hacerlo de manera clandestina o violenta. Nada más razonable. Sin embargo, la norma tiene truco.

Efectivamente, lo que se pretende con esta enmienda es dar cobertura legal a las llamadas “devoluciones en caliente”, tanto de carácter colectivo como individual, es decir, a las devoluciones de los inmigrantes que han logrado saltar la valla de Ceuta o Melilla (y, en consecuencia, que han entrado en territorio español) a través de una puerta localizada en la misma valla. Parece que estas devoluciones se producen con relativa frecuencia en la práctica, pese a ser ilegales, y no parece lógico pensar que las realiza la Guardia Civil por propia iniciativa, sin instrucción de ninguna especie. Pues bien, lo que se pretende con esta disposición adicional es convertir el tórrido y discutible hecho en frío derecho.

Sin embargo, esta iniciativa es criticable tanto desde un punto de vista de lege data como de lege ferenda. De lege data porque el art. 4 del Cuarto Protocolo de la Convención Europea de Derechos Humanos dice literalmente que la “Collective expulsion of aliens is prohibited.” La razón es muy simple: las expulsiones colectivas impiden apreciar las circunstancias personales de los extranjeros, especialmente en relación a su posible derecho de asilo, privándoles de cualquier recurso al efecto, lo que les coloca en peligro de muerte o torturas si son devueltos a su país o a otro tercero. También se les priva de recurrir frente a cualquier lesión de sus derechos que se haya podido producir en el proceso de esa expulsión. En este sentido la jurisprudencia del TEDH es muy clara, como puede observarse en los casos Sharifi and Others v. Italy and Greece (2014) o Hirsi Jamaa and Others v. Italy (2012) que pueden consultar aquí. Esto implica que, previsiblemente, vamos a ser condenados por dicho Tribunal, aunque mientras tanto vamos a cometer como país bastantes injusticias de imposible reparación.

Pero al margen de ello conviene reflexionar sobre todas las implicaciones de esta medida. Según la justificación de la enmienda, ésta persigue incorporar en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, “una previsión que responda a la singularidad geográfica y fronteriza que concurren en las ciudades de Ceuta y Melilla (…) ejemplificada, entre otros, por el hecho de que constituyan las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en territorio africano y cuenten con un especial tratamiento en el ordenamiento jurídico comunitario.”  Esto es como decir que, dado que en una frontera hay especial presión migratoria, vamos a excepcionar en esa frontera la normativa que protege a los inmigrantes. O –dicho de otra manera- dado que en esa frontera se producen invasiones colectivas, vamos a excepcionar para esa frontera la norma que prohíbe las expulsiones colectivas. Simplemente surrealista. Porque lo que está meridianamente claro es que el especial tratamiento del que disfrutan dichas plazas en el ámbito comunitario no se refiere para nada a este tema.

Pero es que, además, el instrumento en virtud del cual pretende articularse la excepción es muy preocupante. Se trata, en definitiva, de admitir para el caso de Ceuta y Melilla un concepto amplio de frontera que implica que, aunque se haya saltado la valla, el extranjero no ha entrado realmente en España si no rebasa a la Guardia Civil. Sólo así se comprende el argumento de que la medida no hace más que articular un rechazo en la frontera (es decir, por la vía de impedir la entrada), previo a una posible devolución. Sin embargo, con ello se pone en entredicho uno de los pilares básicos de cualquier Estado: la perfecta definición de su ámbito territorial. España se convierte así en un pulmón que se expande o contrae según los movimientos de la Guardia Civil. (No debe extrañar que, aprovechando una coyuntural inspiración–expiración, quizás más profunda de lo normal, Mas aspire a que Cataluña se quede fuera un día de estos). Pero si ello se configura, además, para dejar de lado la aplicación de alguna de las normas más trascendentes de cualquier ordenamiento, como son las que protegen los derechos humanos, entonces también resulta difícil llamar a ese Estado neumático un Estado de Derecho.

(Sobre este tema podrán leer en breve dos interesantes artículos en el nº 58 de la revista El Notario del Siglo XXI, el primero escrito por el Secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez Váquez, y el otro por María Serrano, responsable adjunta de Política Interior en Amnistía Internacional España)

21 comentarios
  1. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Brillante artículo. Episodios como este contribuyen a manchar la reputación de España en algo de lo que deberíamos estar orgullosos los españoles, el enorme avance en materia de derechos humanos de las últimas décadas.
    Las procedimientos son una doble garantía: para el ser humano concreto afectado y para la propia ley. No respetar los procedimientos supone dañar los derechos humanos de los inmigrantes, pero también impide la garantía de que se cumpla la Ley, expresión nada menos que de la soberanía del pueblo.
    La política de restricción de las migraciones representa el fracaso de Europa en varios ámbitos. En primer lugar en la lucha contra el paro. Hay demasiado paro y demasiado empleo precario. ¿Es la culpa de la inmigración? Es evidente que no. Si la tasa de paro creciese con la población, un país como España donde la población unos años crece poco y otros hasta decrece no debería tener excesivo paro. Es evidente que el paro, del que se echa la culpa a los inmigrantes está fundamentalmente relacionado con la crisis y con un conjunto de diferentes rigideces de nuestra economía, a las que no estamos poniendo solución.
    También se dice que hay que frenar la inmigración porque vienen a delinquir. Eso, sólo es cierto para un sector ínfimo de inmigrantes, pero representa un fracaso de la política de seguridad europea. La lucha contra la delincuencia organizada debe estar al servicio de la convivencia, no del aislamiento.
    Se dice que vienen a acabar con nuestro estado del bienestar. Los inmigrantes contribuyen con sus tributos, al menos deben contribuir, y si no lo hacen o hay más bolsas de fraude, hay que plantear que tenemos una necesidad particular más en la que trabajar, como en cualquier posible bolsa de fraude fiscal o a la Seguridad Social. También se nos dice que no nos convienen para nuestro estado de bienestar porque son pobres. Afirmaciones como esa ponen en cuestión la Europa de las oportunidades a la que deberíamos aspirar.
    Sí existe un ámbito más complejo, que es el de la convivencia de personas con rasgos culturales distintos. Es un debate complejo, que merece la pena ser abordado y no rechazado de inicio. Ya sabemos que lo más sencillo para que dos culturas no tengan conflicto es que no tengan contacto, pero esa no es la solución.
    Por cierto, me resulta especialmente triste el tratamiento que se está dando a África, continente en el que surgió el ser humano y, por tanto, del que proceden los más lejanos ancestros de todos los seres humanos que vivimos o han vivido; del que vino una parte de nuestra cultura, desde los cartagineses hasta los magrebíes que invadieron España con los árabes en la Edad Media; y continente que ha realizado grandes aportaciones a la cultura universal, desde las pirámides de Egipto a San Agustín de Hipona.

    Un cordial saludo.

  2. EB
    EB Dice:

    Stephen Carter, profesor de derecho de Yale University, días atrás escribió una columna que comenzaba con este párrafo

    On the opening day of law school, I always counsel my first-year students never to support a law they are not willing to kill to enforce. Usually they greet this advice with something between skepticism and puzzlement, until I remind them that the police go armed to enforce the will of the state, and if you resist, they might kill you.

    http://www.bloombergview.com/articles/2014-12-04/law-puts-us-all-in-same-danger-as-eric-garner

    En todas las democracias constitucionales hemos asistido al fenómeno del abuso del derecho, esto es, la criminalización de muchas conductas para satisfacer a los políticos que prometen seguridad con más leyes pero sin la contrapartida de medios para hacerlas cumplir. Por supuesto, en esa tarea los políticos han contado con la ayuda servil de muchos abogados. Peor, al mismo tiempo, otro ejército de abogados pretende vivir de defender a los que no cumplen con esas leyes (se arrogan el papel de Justicieros defensores de los derechos humanos) y para eso inventan todo tipo de argumentos, cuya falsedad se hace evidente cuando, más por accidente que por intención, la ley se intenta hacer cumplir. La gran brecha entre la lege lata y la lege ferenda que hoy observamos se debe a esas dos fuerzas destructoras del ya débil imperio del derecho.

  3. Francisco Rodríguez Boix
    Francisco Rodríguez Boix Dice:

    Como nacido y residente en Melilla tengo que afirmar que el problema es poliedrico y que es muy fácil (y no lo digo por mi amigo Rodrigo,a quien conocí estando el en Mallen y yo en Tudela),pontificar desde la península cuando no tiene s el problema a unos cientos de metros de tu domicilio.En cualquier caso unas observaciones en cierto modo políticamente incorrectas:
    -La cuestión hay que resolverla en origen,promoviendo en África,por parte de los paises occidentales,unas condiciones de vida que no obliguen a sus habitantes a iniciar la durísimo senda de la emigración ilegal.
    -La participación de las mafias en el proceso es determinante.
    -La escasa o nula involucracion,en Lampedusa,Ceuta o Melilla,por parte de los paises nórdicos o centroeuropeos en la solución del problema.Indudablemente les coge muy lejos.
    -El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla quintuplica,en la actualidad,su capacidad,con los problemas de to tipo que ello conlleva (sanitarios,higiénicos,de hacinamiento,de violencia,económicos,etc).
    -El Hospital Comarcal de Melilla se paraliza y colapsa cada vez que se producen entradas masivas de inmigrantes,en perjuicio de la población autoctona y de los miles de musulmanes del internando de Melilla que se benefician de tal Hospital.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Me parece que estas observaciones de Paco -al que efectivamente admiro desde que le conocí hace casi 25 años- no son nada políticamente incorrectas, sino muy correctas. Son muy acertadas porque demuestran que siempre tendemos a resolver los problemas difíciles por la vía fácil, aunque jurídicamente no sea la más acertada, porque ya se sabe que. como el papel, en este país el Derecho lo aguanta todo. Lo que sería necesario es asumir efectivamente que el problema -y sus costes- no es solo de Ceuta, Melilla o Lampedusa, ni siquiera del resto de España o Italia, sino de toda Europa. Para lo cual se necesita hacer política, en definitiva. Pero ya se sabe que la cadena se rompe siempre por el eslabón débil.

    • BloodyKefka
      BloodyKefka Dice:

      Como siempre, falta de medios derivados de falta de verdadera voluntad por resolver los problemas XD

  4. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Como te dije ayer mismo, Rodrigo, no conozco bien el tema, pero hay algo que me chirría de ese razonamiento, que reformularía así: si un señor llama al timbre de mi casa, abro y mete un pie en mi morada, ¿tengo que ejercitar la acción reivindicatoria para empujarle fuera?
    Dicho con toda comprensión a los emigrantes que arriesgan su vida por una existencia mejor y mis votos por el respeto de sus derechos.

    • EB
      EB Dice:

      Cuando la ley es grotesca (estamos hablando de leyes escritas por abogados al servicio de políticos), la solución fácil para el gobierno como responsable del ejercicio legítimo de la violencia es no hacerla cumplir y para los críticos de la ley es pedir que se hagan excepciones no previstas en la ley para no tener que asumir el compromiso mayor de denunciar la ley grotesca. La dinámica política de las democracias constitucionales, esto es, cómo se juega la competencia para acceder y ejercer el poder, facilita primero la aprobación de leyes grotescas, frutos de reacciones indignadas a sucesos horribles o peor frutos de mentes arrogantes por su moralismo barato o por su pretensión de sabiduría infinita, y luego todo tipo de debate absurdo sobre su cumplimiento, donde otros moralistas u otros sabios se ganan la vida.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Todas las analogías son peligrosas, especialmente cuando no comparan relaciones sino el fondo del asunto. No es lo mismo un allanamiento de morada de una vivienda particular que entrar ilegalmente en un país. Creo que en ese estaremos de acuerdo. Pero aun aceptando la premisa, por muy dudosa que sea, la respuesta es la misma: Si efectivamente ha entrado en tu casa (los migrantes también meten el cuerpo entero), y pese a decirle que se vaya no accede a ello afirmando que tiene derecho a quedarse, tendrás que llamar a la policía (o ejercitar un interdicto o un desahucio o lo que proceda), pero no le puedes agarrar y echar violentamente a la fuerza. Due process, please.

      • Ignacio Gomá Lanzón
        Ignacio Gomá Lanzón Dice:

        Esa esta última que planteas es la cuestión. Abusando de la metáfora, cabe decir que no en todos los países se piensa igual sobre esas inmisiones y, si no, háblale del due process a un americano armado que ve invadida su casa por un intruso. Digo esto no porque me parezca ideal esta forma de actuar, sino a efectos dialécticos: hay países en los que no parece discutible el due process y que, sin embargo, no son tan garantistas ni formalistas. Ese es el problema, creo yo: la medida.

    • KC
      KC Dice:

      Tiene varias opciones, señor Gomá, para su curiosa “reformulación”: o bien le da un ligero empujón al desconocido para que saque la “pata” de su morada basándose en una más que clara legítima defensa, o bien coge un 38 y le abre el melón de un disparo, o bien, de no darse la primera posibilidad por alguna razón, llamar a un agente (de agencia) de la Policía para que se encargue de ese tipo de situación como profesional que es.
      ¿Cuál le parece más proporcional y cuál le parece que se acota mejor a su noción de libertad?

  5. EB
    EB Dice:

    Durante varios días El Mundo publicó artículos denunciando la economía sumergida, esa que es consecuencia de la enorme intervención del gobierno en forma de regulaciones e impuestos. Esa intervención, que se sigue extendiendo a pesar de las denuncias de desregulación y baja imposición por parte de progresistas que viven a costa de los demás, lo único que ha conseguido es debilitar el imperio del derecho porque no hay forma alguna de hacer cumplir tantas regulaciones e impuestos.

    Por suerte, la gente joven se da cuenta que en España no tienen futuro y prefieren emigrar. Y todo se vuelve más grotesco porque los pobres de Africa se dan cuenta que en la economía sumergida de España tienen un futuro que no tienen en sus países de origen.

    Por suerte, el capital se da cuenta que en España no tiene futuro y emigra hacia donde se respira algo de libertad. Y por supuesto se vuelve más grotesco por los beneficiarios de las regulaciones y los impuestos (como es el caso de El Mundo) lloran y piden más regulaciones y más impuestos.

  6. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Estamos ante un problema humano provocado por muchas circunstancias. La primera y creo más importante es la forma en que se ha explotado Africa (y se sigue explotando) con la connivencia de los propios africanos en situación de poder; la segunda es el efecto “llamada” que la publicidad engañosa del llamado primer mundo ocasiona sobre los africanos (ayer se decía que se podían ganar hasta 5.000 euros al mes en el sector de la construcción en el Reino Unido); la tercera es la situación desesperada (nada que perder) de muchas personas abandonadas a la miseria, al hambre y al exterminio. Africa tiene posibilidades de hacer compatible su desarrollo cultural libre y en libertad con una buena administración de sus recursos pero, para eso, necesitaría no ser corrompida por los intereses externos, ni presionada por culturas diferentes.

  7. José Jarauta
    José Jarauta Dice:

    Había una gran variedad de opciones para “globalizar” el mundo, pero se ha escogido una a través de unos mecanismos basados en unos intereses concretos mediante unas instituciones determinadas.

    Ahora simplemente estamos pagando las consecuencias.

    Ruth Gordon, Sub-Saharan Africa and the Brave New World of the WTO Multilateral Trade Regime, 8 Berkeley J. Afr.-Am. L. & Pol’y 79 (2006).

    http://scholarship.law.berkeley.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1069&context=bjalp

    Grandes movimientos que me recuerdan a otros períodos de la historia, 🙂 .

    • EB
      EB Dice:

      Le agradeceré me aclare que quiso decir con que había una gran variedad de opciones para globalizar el mundo. También si puede aclarar qué problemas específicos le ve a la economía global.

      Gracias por la referencia pero me decepcionó porque concluye con ideas obsoletas, discutidas en AL en los años 50 y 60 y hoy totalmente superadas. En AL, Prebisch partió de una base sólida en conocimientos de economía y en particular sobre la importancia del comercio interno e internacional. La autora del artículo me parece que no entiende el por qué los economistas siempre han puesto énfasis en el comercio.

    • José Jarauta
      José Jarauta Dice:

      Estimado EB:

      Lo que he dicho es “exactamente” lo que he querido decir.

      Como no soy determinista creo que el mundo desde 1945 ha cambiado mucho, de la misma manera que creo que las cosas podrían haber sido diferentes.
      Si admitiera lo contrario tendría que pensar que sólo somos marionetas en manos de fuerzas que nos dominan a su antojo, y da lo mismo que pudiéramos retrasar la moviola de la historia mil veces porque otras mil volveríamos a la misma situación.

      Estaríamos hablando entonces de ciencia “pura y dura”, y la conclusión sería que si no sabemos lo que va a pasar “en detalle”, fáctico y cronológico (que por otra parte sería irrelevante) simplemente se debe a una idiocia congénita que hasta el momento parece nadie ha conseguido solucionar.

      Si conoce a quien pueda hacerlo le agradecería que me indicara su nombre y dirección.

      Respecto a la economía global parece que va más o menos regular, con todos sus “imbalances”, asimetrías competitivas , guerras de moneda y estudios a la caza de las “cajas negras” del desarrollo. Sin embargo yo no soy ciudadano de la economía global, sino de un país que hoy por hoy se llama España.

      Como sabe, es uno de los aspirantes a figurar en la nómina de las grandes víctimas de esta etapa reciente de la globalización, tanto en su conjunto como en la distribución interna de su riqueza y el destino de su estado del bienestar. Ya sé que es poca cosa (entre el 1 y el 2% del PIB mundial) y que la economía mundial podría seguir su curso “ascendente” sin su presencia o incluso sin su existencia. Así y todo es su destino y perspectivas los que me preocupan, soy asín de egoísta.

      La autora del artículo habla de debates acerca de opciones y preferencias ventiladas en un ámbito institucional concreto, que es lo que me interesa básicamente. Respecto a las teorías del desarrollo me remito al viejo refrán “Una cosa es predicar y otra dar trigo (o producirlo)”. Aunque hay muchas razones para que la transición exitosa de una a otra suela acabar en un completo fracaso, a mí me gusta reducirlas de una manera posiblemente sesgada a que se confunden con facilidad con “wishful thinking” (todos los factores considerados).

      http://www.economist.com/node/13226316

      El continente africano fue el gran perjudicado durante la globalización del XIX, y también fue el gran perdedor del XX. Puede que lo siga siendo durante una buena parte de XXI, y que tengan que seguir buscando su futuro en un norte cada vez más pobre y polarizado pero que aún sigue garantizando un mayor “bienestar”. En cualquier caso tendremos que dejar hablar a los hechos, luego ya teorizaremos de nuevo. Ahora Europa pinta cada vez menos en Africa, y su futuro, económico al menos, se decidirá en buena medida en otros lugares.

      http://blogs.ft.com/beyond-brics/2012/11/02/europe-less-important-to-africa-than-you-might-think/

    • KC
      KC Dice:

      A mí me han censurado una respuesta al comentario del tal EB porque supongo que adjetivar las cosas por su nombre es demasiado para el ojo algodonado del administrador de este medio. Voy a abstenerme de escribir lo que me pareció el comentario y me voy a centrar en esto: Si admitiera lo contrario tendría que pensar que sólo somos marionetas en manos de fuerzas que nos dominan a su antojo, y da lo mismo que pudiéramos retrasar la moviola de la historia mil veces porque otras mil volveríamos a la misma situación.
      Me parece muy acertado su comentario, Jarauta, aunque yerra en lo de “sólo somos marionetas”. Dice usted que no es determinista, me parece muy bien. Y es verdad, existe una gran indeterminación en esto que los físicos llaman realidad (eso sobre lo que los juristas y economistas no tienen ni pajolera idea, en general). Pero no se equivoque: todo parte de una determinación y esto tiene mucha más importancia de lo que parece porque de aquí se extraen conclusiones muy peligrosas en cuanto a temas de filosofía jurídica. Que todo esté determinado de alguna forma no supone que no existan franjas de indeterminación que son las que hacen que no todo se pueda prever/pronosticar (aunque los más avispados se puedan acercar). Por tanto, lo de determinación/indeterminación como tantas otras cosas no es una dicotomía excluyente ni incompatible, sino perfectamente posible. Y es que dentro de una cosa más grande puede haber muchas otras más pequeñas…

  8. Rafael
    Rafael Dice:

    Rajoy dijo en una ocasión: “más integración y menos fronteras”. Claro que también dijo que iba a bajar los impuestos.

  9. ignacio
    ignacio Dice:

    No me parece mal la devolución en caliente, que es proporcionada: intentan entrar por la fuerza, se les detiene y se les coloca en el punto donde estaban. Lo absurdo es que cometer el ilícito tenga premio: el premio de que tras la permanencia máxima en el CIE, salen y punto, objetivo logfado.

    Otra vía podría ser que del CIE no pudieran pasar a la peninsula, sino que siguieran en Ceuta y Melilla hasta la devolución y que esta devolución fuera, no a su país de origen, sino al país por cuya frotera entraron. Si hay acuerdo con Marruecos esto acabaría con el salto de la valla.

    Repito, lo absurdo es lo que pasa ahora, que pasar la frontera a la fuerza lleve premio. Me pregunto qué sucede cuando alguien pretende hacer ese salto en la frontera entre México y USA enfrentándose a la policía de froteras .

  10. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Este es uno de esos “posts” (lo siento, no me acostumbro a estas palabras de importación) que le hacen a uno repensar. Creo que estoy en el lado de los argumentos del Sr. Gomá, sin metáforas. Si una persona infringe (o intenta infringir, que es lo que dice la enmienda) una norma, la misma tiene que prever una consecuencia jurídica, salvo que les agraden a Uds. las normas imperfectas (en sentido técnico de teoría de la norma). Cuando la norma establece la interdicción del intento de incumplimiento, como es el caso, la medida jurídica correcta es el interdicto, pero inmediato. La violación de una frontera es un violación grave del Derecho público y por tanto los agentes de la autoridad deben tener bases legales y medios materiales para: a) evitar la infracción y b) si no es posible, reponer inmediatamente la situación al estado anterior. Esto de “en caliente” y “en frío” son términos comerciales, como “derechas” e “izquierdas”, etiquetas que crean confusión. El Sr. Rodríguez Boix lo ve desde la primera línea. Yo lo veré mañana cuando me lleve unos euros al trote mañanero para un colega que pide en un Supercor y entró por Melilla. Creo que estoy a favor de la enmienda y de la devolución inmediata de cualquier persona que infrinja una frontera. Pero, dicho esto, el problema no es de fronteras, el problema (excluidas las mafias) es de desigualdad por distintas situaciones de unos seres humanos a un lado y otro de esas fronteras. La imagen de los bañistas y el cadáver o los golfistas y los asaltantes. Sinceramente, este no es un problema legal ni se resuelve con normas. Es un problema antropológico, sociológico, político y económico y las soluciones no las puede dar el Derecho, sino la acción. Lo que no es admisible es que una Comisaria de lecciones desde un sillón de Bruselas o Suecia en vez de que Europa desarrolle una acción integral para este problema. La norma jurídica y la actuación policial en su defensa, sin embargo, tienen un efecto informativo: no trates de entrar, que puedo expulsarte. Lo que no puedo acabar de creerme es que ACNUR y todas las ONGs de refugiados no sean capaces de detectar entes de la frontera a los potenciales inmigrantes merecedores de asilo y hacer una solicitud formal. Ya digo, Sr. Tena, da para re-pensar.

    • KC
      KC Dice:

      Perfectas conclusiones, Jesús. Sólo te ha faltado explicar que los gobernantes de determinados países son, la mayoría de las veces, los verdaderos culpables de las masivos intentos de la “infracción” de fronteras (y me da igual si hablamos de X o Y país), cosa que probablemente el articulista no se haya ni planteado porque para la mayoría de juristas las voluntades son individuales y no circunstanciales, de contexto o sociológicas (por eso muchos juristas siguen haciendo ridículos supinos a la hora de analizar situaciones generales). ¿Cuándo vamos a escribir claramente que de pertenecer uno a un país en el que su cúpula fuera algo más que una saga dinástica aupada por vayaustedasaber qué poderes quizás hubiera menos probabilidades de que un segmento de su población se viera forzada a emigrar? Pero no, parece ser que la causalidad en estos temas son puramente de voluntad subjetiva, algo así como cuando un idiota que en un vida ha abierto un libro sobre Biología habla sobre la sexualidad y además espera ser tomado como autoridad en la materia. Como algunos indigentes intelectuales suelen afirmar: la culpa recae siempre en el individuo, que es quien tiene capacidad de elección. Cosa que sólo un buen palurdo, un buen borrego, puede afirmar y quedarse tan ancho (lo he visto en catedráticos, imaginemos gente lega). Lo decía hace años Ortega: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Habrá que ver cómo se generan esas circunstancias y cuál es la causalidad en los juicios y conclusiones que elaboramos en casuísticas determinadas, sobre todo las referidas a contextos circunstanciales generales. Y como generalmente las casuísticas fácticas son muy determinadas, hacer analogías ocurrentes no va a ser siempre la mejor forma de reflexionar sobre el asunto.

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