What else?….. O, ¿tenemos los españoles un déficit ético?

Tengo frente a mi despacho profesional, al otro lado de la calle, una concurridísima tienda de una marca de cápsulas de café, de gran éxito, que ha sido popularizada hasta el último confín de la tierra por los famosos anuncios de George Clooney. “What else?”se pregunta en una pantalla plana de televisión el elegante galán ante la derretida mirada de todas las clientas femeninas, mientras yo me encuentro tramitando mi pedido. Con estos datos, creo que ustedes pueden identificar perfectamente de qué marca se trata. Pues bien, dado que yo también he sucumbido a los encantos del Sr. Clooney, o más bien del producto que tan convincentemente nos vende, hablando un día con el encargado de la tienda me contó una anécdota sorprendente. La marca, perteneciente a una conocida multinacional del mundo de la alimentación, comercializa en España y en algunos pocos países más unas cápsulas para consumo doméstico, de formato semicircular (las más conocidas) y otras diferentes para su uso en oficinas y despachos, de un formato ovalado, semejante a una gran píldora, y también dos tipos diferentes de cafeteras, cada uno de ellos preparado para su uso con uno de dichos formatos e incompatible con el otro. El motivo de esa duplicidad es bastante triste, y es el que constituye el eje de la reflexión que quiero plantearles a todos ustedes en este post. …“Es para que la gente no se lleve a su casa las cápsulas de la oficina”… me explicó el amable encargado, …”pero ésto sólo se comercializa en España y en pocos países más del sur de Europa, ya que de Francia para arriba no es necesario”

Visto lo anterior, y vistas también otras muchas cosas que todos estamos conociendo de forma abrumadora en los últimos tiempos, considero necesario preguntarnos si los españoles tenemos, por nuestro carácter, por nuestra genética o por cualquier otro inextricable motivo un déficit ético, cívico o moral que nos relaja nuestros hábitos y costumbres a la hora de manejar bienes ajenos.  Y esa cuestión la formulé verbalmente a los tres allí presentes editores de este blog el jueves 20 de noviembre por la noche, durante el turno de preguntas tras la presentación en Palma de Mallorca del libro “¿Hay Derecho?”, recibiendo una contundente y rápida respuesta del amigo Ignacio Gomá: “pues escribe un post sobre ello”. Y yo, obediente y disciplinado, aquí estoy.

En las múltiples conversaciones que ha generado esta situación de desasosiego general que vivimos en los últimos tiempos los españoles he oído varias veces decir, y por personas muy diferentes, que nuestros denostados políticos no son más que el fiel reflejo de nuestra propia sociedad, puesto que hemos sido históricamente muy laxos en ciertos conceptos éticos y de puro civismo. De todos es sabido que en España se han tolerado alegremente, e incluso a veces jaleado, muchos hábitos y conductas que en otros países son socialmente repudiados. Aparcar sobre la acera o en doble fila, pedir facturas sin IVA, pavonearse de cobrar honorarios en negro o de conducir colocado, engañar a las compañías de seguros, a Hacienda o a la Seguridad Social, cobrar el paro cuando se está trabajando en “B”, lanzar colillas, papeles o botellas al suelo, y una larga retahíla de irregularidades o muestras de incivismo son muy típicas de los españoles, e incluso, durante mucho tiempo, han parecido hasta “quedar bien”. Por ello, algunos contertulios míos, en diferentes conversaciones, han mantenido la triste tesis de que en nuestro país el que puede poco se lleva a casa unas cápsulas de café o los folios de la oficina, y el que puede más, por su cargo o por el puesto que desempeña, se lleva el dinero, los viajes, las visas oscuras u otros chanchullos varios, siendo todo ello reflejo de una misma degradación ética o moral bastante generalizada, que alcanza a todos los estratos de nuestra sociedad.

Reflexionando sobre todo ello, no cabe duda que los países de raíz protestante o calvinista nos sacan bastante ventaja en cuanto a ética social e incluso ética pública, pero que otros, más próximos a nuestro entorno latino, católico y mediterráneo, son prácticamente nuestros primos hermanos. Y podemos preguntarnos ¿qué nos diferencia a los del sur de los “países buenos”? ¿Nuestra raza? ¿nuestro carácter? ¿nuestra cultura? ¿nuestras costumbres? ¿Llevamos grabada a fuego en nuestros carpetovetónicos genes, todavía en el siglo XXI, la picaresca de “El Lazarillo de Tormes” o  de “El Buscón”?

Resulta difícil encontrar una sola respuesta a todas estas preguntas, pero yo me resisto, no sé si de forma fundada, a contestarlas de forma afirmativa. Sinceramente creo que genética o culturalmente no somos muy diferentes de nuestros vecinos del norte, lo que me lleva a concluir que, a estas alturas, siendo una sociedad bastante más culta e informada de la que fuimos en tiempos pasados cuando se gestó el literario modelo del “pícaro” español, lo que nos falla en la actualidad, y además de forma estrepitosa, es nuestra educación. Y no me refiero solamente a la educación personal, entendida como la cultura o la formación individual de cada uno de nosotros, sino especialmente nuestra educación colectiva o comunitaria.

Los españoles tenemos que aprender mejor, desde nuestras casas y nuestras escuelas, a vivir en sociedad, y a respetar, cuidar y proteger los bienes y los dineros comunes como hacemos con los nuestros propios. Algunos han creído, y hasta han manifestado públicamente, que el dinero público “no es de nadie”, por lo que su uso indebido es hasta justificable. De esta forma han acabado apropiándose, sin el menor rubor, de lo que han podido. Pero ese es, justamente, el gran “chip” que debemos cambiar: el dinero público, al igual que el mobiliario urbano del paseo, la marquesina que protege la parada del autobús, la farola que ilumina el parque o la acera de nuestra calle son de todos nosotros. Piensen que los hemos pagado nosotros, señoras y señores! Por ello, debemos cuidarlos con el mismo esmero con el que cuidamos nuestros ahorros, o nuestros muebles, o los objetos o enseres que tenemos en casa. Con un sueco que no paga correctamente sus impuestos o que deteriora un bien público sus conciudadanos no quieren salir a tomar una cerveza, ni le invitan a su casa a cenar. Les da vergüenza que les vean con él, y le afean socialmente su conducta. Yo no digo que en España hagamos eso de un día para otro. Pero si queremos que cambien nuestros políticos no basta con reclamarlo de forma pública, generalizada y cada vez con más intensidad. Tenemos que empezar por cambiar también nosotros.

 

44 comentarios
  1. gerardo
    gerardo Dice:

    He oído muchas veces decir que antes (ahora no sé) en los teatros y restaurantes ataban con cadenas los ceniceros porque los clientes se los llevaban. Y en los hoteles, ni te cuento la de cosas que yo, como camarera de piso, he echado en falta. Menos mal que la gobernanata sabe que no somos nosotras. Es como si lo lleváramos en la sangre. No nos frena ni el temor a que nos puedan pillar.

  2. Fernando
    Fernando Dice:

    Trabajé, hace muchos años,en una empresa vendedora de bebidas alcohólicas en la que tuve ocasión de enterarme de que los tapones irrellenable de las botellas de espirituosos sólo se utilizaban en España por el riesgo de relleno fraudulento. Efectivamente, con ocasión de muchos viajes fuera de España, he comprobado que estos tapones sólo se utilizan en nuestro país.

    En la misma empresa en la que trabajé, tuve también ocasión de enterarme de que el proveedor de los tapones irrellenables vendía también unas jeringas especiales para poder rellenar las botellas provistas de tapón irrellenable.

  3. anónimo
    anónimo Dice:

    Plesidente Mao desil: “En todas paltes cosel habas”.

    No sé si en la actualidad sigue siendo así, pero las bombillas del Metro de NY tenían la rosca invertida para que la gente no se las llevase a sus casas.

  4. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Un tema trascendente. Creo que es muy pertinente la referencia al Lazarillo de Tormes porque creo que expresa bien donde está la raíz del problema. El Lazarillo se encuentra sucesivamente con distintas personas que pertenecen a grupos sociales diferentes al suyo. El comportamiento oportunista (un comportamiento con diferentes variantes que van de la descortesia a los más reprochables delitos, pero en el que siempre se perjudica a otros en beneficio propio) tiene su máxima expresión en los casos en los que uno se relaciona con otras personas que pertenecen a distintos grupos. Cuando no existe la idea de relacionarse con otras personas nada más que una vez, o un conjunto definido de veces, si uno tiene firmes principios altruistas actuará conforme a ellos, porque el pesar que le traerá actuar contra sus principios no compensará la posible ventaja. Desde una concepción egoísta, normalmente será beneficioso no cooperar con alguien con quien no vas a relacionarte más, porque él pensará lo mismo y no cooperará contigo. De ahí que los diversos personajes con los que se va encontrando el lazarillo velen por sus propios intereses, porque saben que su relación con el protagonista es circunstancial. El Derecho puede ser una solución ante las formas más graves de oportunismo. Si por ejemplo el ciego hubiese matado al Lazarillo cuando le golpeó contra el toro de piedra, seguramente hubiese tenido que pagar por ello, pero ante injusticias de menor importancia el Derecho no puede resolver los problemas por los costes que supone buscar una solución. Entonces, ¿cuál es la solución? La solución pasa por una sociedad integrada donde todos se sientan parte de un grupo y no de diferentes estamentos que apenas se rozan lo imprescindible, como es el caso del Lazarillo. La pertenencia a un grupo estable hace que los comportamientos antisociales sean la antesala de la exclusión de los beneficios de la mutua cooperación. Por ello es esencial que la sociedad sea integradora, respetando el libre desarrollo de la personalidad. Creo que ese es el equilibrio más complicado, el equilibrio entre la integración social y el libre desarrollo individual de la personalidad. Si caminamos a una sociedad en la que uno prácticamente sólo se relaciona con las personas con las que guarda mayor afinidad, una sociedad de compartimentos estanco, lo lógico es que los individuos se comporten como mandan los usos en su compartimento, pero con una casi total despreocupación de lo que suceda con otras personas ajenas a su grupo. Eso es así porque las ventajas que da la cooperación mutua, lo que evita el oportunismo, sólo se tienen con los miembros del grupo. De lo que se trata es de que el grupo sea la sociedad entera, que gente muy diferente tenga relaciones, pero las relaciones entre quienes son diferentes han de establecerse sobre las bases de un respeto que ha de ir construyéndose.

    Un cordial saludo.

  5. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Es la Educación. No sé si la expresión “disparar con pólvora del rey” tiene equivalente en otros países. En un siglo o dos de respeto continuo por lo ajeno y lo común, se quita. Claro que, vete tu a convencer a un joven de que no se baje “cápsulas” musicales o cinematográficas sin pagar de la Web. He visto los dos tipos de capsulitas y no me imaginaba semejante motivo, tampoco lo de los tapones irrellenables. En un debate, un contertulio criticaba que cierto empresario madrileño pagase a su personal las propinas en “b” (Uds. piden al camarero factura de la propina o al taxista?). Como él había sido camarero en su juventud, para pagarse la carrera, le pregunté si declaraba las propinas a Hacienda. Me dijo que no era lo mismo. Es la Educación. Tiene remedio, por mucho peso que tenga la Historia.

    • JJGF
      JJGF Dice:

      Pero Jesús, ¿cuántos jueces o fiscales o inspectores de Hacienda o abogados del Estado o TACs que preparan opositores en su domicilio particular y cobran 200-300 euros/mes por cada uno de sus 5, 10 o 20 opositores al mes declaran ese dinero en el IRPF?

      Luego algunos jalean con entusiasmo los foros regeneracionistas o incluso son sus promotores o parte de sus consejos directivos. Una cosa es predicar y otra dar trigo. Esto nos lo podemos aplicar todos.

  6. Antonia Fuentes Moreno
    Antonia Fuentes Moreno Dice:

    Excelente artículo que me hace pensar en las diferencias que hacemos entre moral pública y moral privada, como si pertenecierán a esferas distintas.

    Leyendo un artículo del profesor Jiménez Asensio que toma como base la idea de Tocqueville, nos dice textualmente:

    “¿Sabéis cúal es la causa general, eficiente, profunda, que lleva a la depradación de las conductas privadas? Es la corrupción de las costumbres públicas. Es porque la moral no reina en los actos principales de la vida por lo que no desciende a los menores”. Y concluye: “Se ha dicho que había dos morales: una moral política y una moral de la vida privada, jamás la fassedad de tal máxima ha sido demostrada de modo tan llamativo y desdichado como en nuestros días, lo que está ocurriendo en nuestras costumbres privadas tiene en gran medida que ver con lo que sucede en nuestras costumbres públicas” No se puede decir más claro: esas lecciones son perfectamente trasladables a nuestros días. Y nos pone alerta de la falsa o cínica imputación (muy asentada en el actual contexto) de tener una clase política corrupta y una presunta sociedad civil angelical.

    Las cosas no son exactamente así: la política y los políticos tienen la misma madera moral (o, al menos muy parecida) que la mayor parte de la ciudadanía a la que representan, pues lisa y llanamente provienen de ella.
    En efecto, no pocos “ciudadanos” cuando son llamados a ejercer determinadas responsabilidades públicas, por efecto de la embriaguez del poder o la fascinación de la púrpura se transforman en autenticos depredadores institucionales o actuan en provecho propio y de sus amigos personales o políticos. La (in)moralidad pública está teñida de unas pautas morales privadas muy poco consistentes.

  7. RAFAEL RIVERO ORTIZ
    RAFAEL RIVERO ORTIZ Dice:

    En relación con el déficit ético de los españoles es conveniente no caer en cómodos tópicos ni en generalidades sin desdeñar nuestras peculiares carencias educativas. En Dinamarca, se roban diariamente multitudes de las bicicletas que se dejan en las calles en la capital, y las cifras de delitos en los países nórdicos superan con creces a las nuestras. ¿ Qué decir de los corruptos? Los hay en todo sitio y lugar. No obstante falta en nuestro país que la ley se cumpla y que cumpla su insíto carácter coactivo( Kelsen), para ello, las instituciones de vigilancia tienen que cumplir sus misiones de control. De igual manera, la corrupción funciona, en contra de lo que se cree habitualmente, de arriba a abajo. ” ¿ Cómo yo voy a cargar el Iva en la factura de una cuantía pequeña si los gobernantes, lo hacen a lo grande, sustrayendo millones de euros, sin que tengan responsabilidad alguna? Un saludo

  8. Calixto
    Calixto Dice:

    Recuerdo haber leído una serie de estudios realizados en Estados Unidos (moral calvinista), no encuentro el enlace, perdón. En ellos se dejaban unas cestas con magdalenas en distintas plantas de distintas empresas, nadie controlaba y las magdalenas podían cogerse gratuitamente o bien pagar un dólar y depositarlo en otra cesta.

    Lo que se comprobó fue que en las plantas donde estaban los altos ejecutivos y personas con más altos sueldos recogían menos dólares es decir se apropiaban gratuitamente de más magdalenas. En las plantas donde estaban los trabajadores medios la recaudación era prácticamente del 100 %.

    En otra ocasión se colocó una cámara junto a un paso de peatones y se comprobó como a lo largo del día los coches que no frenaban y no dejaban pasar los peatones eran los coches de más alta gama.

    Con esto quiero decir que ni en España creo que seamos más picaros y tengamos una moral ética más blanda ni que equitativamente en los países calvinistas tengan una moral más reforzada. Apuesto por una equivalencia.
    Apuesto también porque la moral y el dinero corrompen, o bien porque para llegar a tener poder y dinero hace falta estar corrompido, es una interesante discusión saber si fue antes el huevo o la gallina.

  9. Alfonso
    Alfonso Dice:

    Me parece una reflexión muy acertada y más en un blog que va de leyes como este. Es cierto, en el contexto donde vivimos parece que la picaresca es algo natural. Cuando no lo es en otros sitios.
    Me perecería muy interesante que abrieran dos debates a partir de este: el primero, sobre cómo cambiar esto -y en este aspecto creo que la educación es la única forma.
    Y el segundo, ligado con el primero, sobre por qué tenemos esa tendencia a pensar que más y más leyes arreglarán el problema cuando lo único que hacen es empeorarlo. Si el sentido común no nos basta como individuos en la sociedad para saber si podemos hacer algo o no y necesitamos leyes que nos digan hasta el más mínimo detalle qué podemos o no hacer, lo que está fallando es nuestro sentido común.

  10. Rafa
    Rafa Dice:

    Frente a las opiniones y los prejuicios están los datos:
    Índice de delitos por cada 1000 habitantes en la UE:

    Suecia: 121
    Reino Unido: 84,7
    Alemania:73,9
    Media UE: 67,6
    Francia: 56,4
    España: 45,1
    Portugal: 40,5

    • KC
      KC Dice:

      Rafa, y no se deje Grecia e Italia, que también están en la cola de esa lista… Usted se pregunta: ¿Cómo es posible que precisamente sean esos países, los que supuestamente peor están, los que tengan tasas tan bajas? ¡Oh, que educados deben de ser que no cometen delitos! Yo le pregunto: ¿En esas estadísticas entran los delitos de gran capital, los urbanísticos, las malversaciones, los cohechos, los tráficos de influencias? ¿Quién y cómo se contabilizan? ¿Se contabilizan los saltos en listas de esperas? ¿Los favoritismos? ¿Las imposiciones a dedo? ¿Las manipulaciones en oposiciones? ¿Las endogamias? ¿Qué tipo de delitos se contabilizan en esa lista en España y cuáles en Suecia, por ejemplo?
      Pregúntese, y seguro que da con algo. En estadística se llama sesgo y desde luego en según qué países no tienen ningún rubor a la hora de sesgar lo que haga falta. Por otro lado, esos números demuestran que nos diferencia un concepto interesante que tenemos los latinos, llamado familia… Lo que sucede que algunos los han confundido con la famiglia…, que son dos cosas distintas.
      Repetir unos números es relativamente sencillo, interpretarlos es mucho más complicado. Y desde luego en España de intérpretes interesantes no es que vayan sobrados precisamente.

  11. Ramón García
    Ramón García Dice:

    Estoy de acuerdo.

    Matizar dentro de un problema de educación, es a falsa comprensión con los que transgreden las normas. Con todo el respeto por la fe de cada uno, hay que aprender valores de los países protestantes, de no ser tolerantes con los caraduras.

  12. KC
    KC Dice:

    Alvaro Delgado, ¡bienvenido a España!

    Ahora sólo falta que entienda de dónde viene la historia que usted tan alegre y anecdóticamente escribe… Para eso le recomiendo que salga más de su despacho y que además lea algún que otro libro no jurídico. Ya verá, le vendrá fenomenal para entender muchas cosas.

  13. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    En efecto, cuestión de educación.
    No robar
    No matar
    No llevarse café a casa.
    Añadiría: Pagar las horas extras. No construir infraestructuras faraónicas e innecesarias con el fin de “comisionear” a cargo de nuestros impuestos. Que proceden del sudor de quienes por no tener seguridad laboral, sino en el mejor de los casos un poquito de ese engendro de la “flexiseguridad”.
    No lobbing. Siguen siendo nuestros impuestos; pero sobre todo nuestro futuro.
    En fin, como además por el norte del continente viejo, consumen menos café, seguramente serán mejres que nosotros. Que gritamos al reir; que cenamos tarde, que no madrugamos gustosamente, que tenemos una forma de ser “latina”.
    Pero sobre todo, que preferimos suicidarnos a causar daño a nuestros verdugos. Que en lugar de prender fuego al banco que nos estafa el pasado, el presente y el futuro, nos vamos sin hacer ruido (con el silencio, este sí culpable, del entramado mediático).
    Para pagar impuestos con alegría, debemos ver la seriedad de la gestión de los ya pagados. otra cosa es pedir alegría al pagar el diezmo.
    Saludos

  14. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Es un tema tan poliédrico como otros muchos. Por una parte está el modelo de más rico, más fuerte, más listo, etc.; por otro está una legislación excesiva, farragosa y de libre interpelación; por otro el secuestro del Estado de los ciudadanos por las instituciones públicas… En fin, no es una cuestión de genética, en todo caso educativa en valores de un tipo o de otro. La comunicación mediática y artística está llena de cutres modelos sociales, tanto en programas directos como en series. Nuestro modelo social se basa en el consumo y para eso hay que tener dinero y para tener dinero hay que ingeniárselas y hacerlo como se pueda. Además nuestros ejemplares modelos públicos tienen más agujeros que un queso de Gruyere. ¿Hasta qué punto se puede exigir cumplimientos a los ciudadanos desde autoridades impuestas que persiguen y sancionan mientras son incapaces de controlar las vigas de sus aojos?

  15. RC
    RC Dice:

    “Es para que la gente no se lleve a su casa las cápsulas de la oficina, pero ésto sólo se comercializa en España y en pocos países más del sur de Europa, ya que de Francia para arriba no es necesario”

    Me parece que el “amable empleado” se equivoca: Nespresso vende las capsulas “profesionales” aplanadas en todo el mundo, incluidos países escandinavos y Japón…

    http://www.nespresso.com/pro/home_ch_en.html

  16. bloodykefka
    bloodykefka Dice:

    Personalmente, estoy un poco cansado ya del tema “mentalidad educación cultura blah blah blah como causa de nuestro mal endémico”. Yo no soy un materialista histórico, pero es que la respuesta de la educación es muy simple y etérea. La diferencia con otros países podría ser nuestro nivel de desarrollo: somos una democracia joven, en un país que hasta hace poco no era desarrollado. Los políticos son un reflejo de la sociedad, al menos en parte, pero es que muchas veces la sociedad se comporta así cuando no tiene unas instituciones públicas a la altura, confiables. Fijaos que cuanto menos prosperidad, menos ética social hay. No es una cuestión de “necesidad o pobreza” sino más bien algo como “que la ley no ayuda a fomentar su cumplimiento”. Y cuando digo ley podría decir cualquier servicio público. Eso no exime de responsabilidad a la gente, pero entender sus motivaciones ayuda a fomentar otra pedagogía social. Francia y Gran Bretaña también tuvieron su mierda, pero reaccionaron con leyes anticorrupción y una mejora del servicio público ¿no? Ahora también es verdad que esto es la pescadilla que se muerde la cola: ¿es necesario el desarrollo para la ética o sin embargo, sin ética no hay desarrollo? Quizás sea algo que se retroalimenta.

  17. Pedro L. Egea
    Pedro L. Egea Dice:

    Le dijo la sartén al cazo, apártate que me tiznas. ¿Le explicó el ‘docto’ empleado que la muy famosa multinacional, proveedora de leche condensada contraindicada para la salud, tiene en estas capsulitas la división que le proporciona una de las mayores fuentes de ingresos de la N? No se deje seducir por las explicaciones del sabio empleado, las razones del uso de capsulitas, de diferente ‘morfología’ son otras, investigue y sabrá los motivos.
    Tenemos obsesión por la ética, lo que no está mal, pero dejamos pasar otros ‘atentados’ a la ética sin rubor alguno. Fiscales, abogados del estado y otros.

  18. Alvaro Delgado
    Alvaro Delgado Dice:

    Gracias a todos por el interesante debate. Y Sr. KC: le ruego que comente usted mi escrito pero no se meta conmigo. Usted no me conoce de nada y hace el ridiculo. Me paso el dia fuera de mi despacho y he hecho en mi vida muchas cosas bastante mas interesantes que dedicarme al Derecho. Y tengo en casa mas de tres mil libros no juridicos. No se haga el gracioso y argumente por favor. De eso se trata en este blog.Saludoa a todos.

    • KC
      KC Dice:

      No se enfade, Delgado, pero es que me es bastante jocoso ver a un jurista haciendo análisis sociológicos, sencillamente. No por capricho, es que tengo perfectamente corroborado, comprobado y todos los -ados que usted quiera de que la mayoría hace el más absoluto de los ridículos, sobre todo creyendo haber descubierto Roma cuando Roma tiene siglos. Pero sí, imagino que todos hacemos el ridículo alguna vez. Eso sí, unos más que otros.

  19. Alvaro Delgado
    Alvaro Delgado Dice:

    Y Sr. Egea, lo de las capsulitas no es más que un ejemplo bastante gráfico de un asunto popular para introducir una reflexión. No lo convierta en algo absoluto ni en el eje de nada. Esa no es la intención del post. La reflexión planteada es bastante más profunda. Gracias.

  20. María Francisca
    María Francisca Dice:

    Creo que es un problema humano que afecta a todas las culturas y a todas las clases sociales, .La ética /la buena a educación depende de la de empatía e inteligencia social , algo que reside en el cerebro . Existen múltiples inteligencias y una es la inteligencia social. Y hay personas más inteligentes para una cosa que para otra .
    La clave está en el entrenamiento y la educación al igual que hacemos con la lectura y las matemáticas etc. que al que tiene capacidad le cuesta poco pero al que no, hay que entrenarlo e instruirlo.Esta instrucción donde primero se tiene que hacer es en el hogar primer grupo humano donde hay que aplicar la ética / la buena educación, que es un aprendizaje globalizado y significativo: no es fragmentado y tiene que empezar por lo más cercano.
    Por ejemplo: un señor que sufre de la corrupción de las instituciones y el poder en el beneficio personal se queja pues su cerebro procesa la injusticia .Este mismo señor no comparte las tareas del hogar y cuidado de niños y ancianos y le deja la responsabilidad y el peso a la mujer , postura que es procesada de manera igual como injusta por el cerebro de los que conviven con el :alguien que se aprovecha y saca ventaja frente a mí .Y los niños se dan perfecta cuenta de la incoherencia moral siempre y la copian .
    La diferencia con otros países está en cómo “educa y corrige la tribu”. En el esfuerzo y coherencia personal , familiar e institucional de la tribu , en la medida que la tribu considera que la ética es necesaria e importante para sobrevivir /vivir amén de las diferencias históricas , culturales y religiosas heredadas.
    1)En España hemos vivido una Dictadura( en un post lo mencionan y estoy de acuerdo) y hay estilos culturales: se admira y se ríe gracias al que roba el chaleco salvavidas del avión etc.. ,a lo mejor hay que esforzarse más frente a otras tribus .
    2)En España las instituciones y la administración públicas además de estar afectadas por la corrupción , ni se esfuerzan ni son coherentes y encima al que tiene principios éticos y cumple con la legalidad se lo ponen más difícil .
    2) Y además la escuela primaria que es una institución que ayudaría a las familias que no saben a educar a sus hijos, y a mejorar nuestro comportamiento frente a los demás en España es despreciada , desconsiderada y maltratada por los gobiernos y los políticos En otros países por ejemplo se trata con un respeto tremendo a la escuela primaria y es un asunto político de primera y se gestiona desde el rigor pedagógico .

    • bloodykefka
      bloodykefka Dice:

      No se hasta que punto podría estar de acuerdo con el Punto 3 pero no hay mejor resumen que sus dos anteriores para lo que he dicho anteriormente. Gracias.

    • KC
      KC Dice:

      Usted está hablando aquí de cosas sobre las cuales el jurista-economista promedio no tiene ni puñetera idea. Pero no va mal encaminada… De todas formas, es algo más complejo que lo que usted expone con bastante acierto. Lo que usted describe sería lo que hay “por encima”, pero “por debajo” todavía habría muchos más factores implicados en el tema, muchos de ellos sobre los que siquiera hemos pensado nunca.
      Saludos.

    • María Francisca
      María Francisca Dice:

      SR bloodykefka Gracias a usted , con respecto al punto 3 , yo creo que la escuela y amigos , después de la familia configuran esa “patria” imborrable que es la infancia , ( sigo la misma idea de que todo parte de la configuración y funcionamiento de nuestro cerebro)y la escuela es causa /complice e instrumento de y para .

    • María Francisca
      María Francisca Dice:

      Sr. KC estoy de acuerdo con usted , es una cuestión muy compleja ,y que como usted piensa tiene muchos apartados y que requieren multiples miradas y reflexiones gracias .saludos

    • bloodykefka
      bloodykefka Dice:

      Coincido en que la escuela es una institución muy importante, pero es que no tengo claro que su papel sea el de “ayudar a educar a las familias que no pueden” (que viene a ser más bien a “educar por las familias”). En materia educativa, la escuela nunca podrá sustituir a los padres, por imposibilidad práctica. Y tampoco es su deber, la verdad.

  21. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    ¿Tenemos un déficit ético?
    Creo que no. Somos gente calcada al resto del mundo. Quizás con algo más de rebeldía natural, individualismo, menos sumisos.
    Es posible que quienes tengan déficit ético sean quienes nos mangonean. Aquí y en Pequín.

    El modelo de ciudadano que parecen proponernos es una especie de abeja obrera que lo da todo por la colmena a través de una jerarquía también especializada.
    En dichas abejas, el enjambre posee una inteligencia (entendida como capacidad de resolver problemas) muy superior a la del individuo.

    Esta característica no se da en la especie humana. Al contrario. Dicen que por dos motivos.

    1. Nuestro cerebro individual es capaz de una variedad de reacciones monumental comparado con la simplicidad del de una abeja especializada.

    2. Como especie, no hemos conseguido una especialización funcional ni un altruismo comparables a los de la abeja.

    Es más la esencia de las democracias modernas es la no especialización total porque todos tenemos derecho a ser reinas aunque sea por un día.
    En este sentido ni la democracia representativa ni las religiones, como se han organizado hasta ahora, han hecho otra cosa que tratar de mimetizar los esquemas de la apicultura. Para ello han recurrido con mucha frecuencia al adoctrinamiento, a la coacción y al mito programado.

    El caso es que si bien seguimos prisioneros del instinto gregario —que nos hace fácilmente manipulables por pulsiones primarias — nos vemos perfectamente realizables desde la individualidad lo cual pone límites al esquema de socialización que ideologías y religiones tratan de imponer a través del sistema educativo desde los primeros meses de vida.

    La especie, en su modelo social actual, quizás ha fracasado como colmena, pero no lo ha hecho en la alternativa del desarrollo individual que sigue siendo una “plataforma” plena de sentido filosófico y de potencial evolutivo.

    El problema, posiblemente, lo tenemos en que nuestros modelos de organización social siguen la “ética” de las colmenas pero cuando intentamos corregir los efectos del modelo de adquisición y ejercicio del Poder a través de la redistribución, frustramos la especialización.

    Esto resulta en que el individuo no puede realizarse humanamente y se termina adocenando y transmitiendo lo peor de su herencia genética y cultural. El fruto de individuos dependientes propende a reproducir su base genética y sus modelos culturales.

    El esquema alternativo no está en el mapa, de momento.
    Sería una sociedad de individuos autónomos y cooperativos de modo menos jerárquico y monolítico que los modelos vigentes que, básicamente, sostienen una pequeña casta de “Reinonas” que viven y medran no del desarrollo de una sociedad de individuos adultos sino de lo contrario: De hacer que el número de dependientes crezca continuamente financiado con el propio esfuerzo de las abejas obreras debidamente ordeñadas.

    ¿Se puede aspirar a algo desde los esquemas de la colmena?

    Me temo que no.

  22. KC
    KC Dice:

    Manu Oquendo, que a estas alturas diga que España es un país ético con todas las noticias que han aparecido en los medios, con todas las estafas, malversaciones, corruptelas, cohechos y manipulaciones de todo tipo, y a todos los niveles da, sinceramente se lo digo, vergüenza ajena. Lo primero que tiene que hacer un paciente para cambiar es saber cómo es, mirarse en el espejo, observar los síntomas y ver qué ocurre. Pero vamos, que supongo que su concepto de ética y el que pueda tener otros no es el mismo. Esa relatividad ética es la que imagino que le legitima a usted para decir que España es un un ejemplo de ética (insisto, con todo lo que hemos visto de 3 años para acá…).

  23. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Apreciado KC.

    La pregunta del artículo de Álvaro Delgado que comentamos parece referirse a un déficit ético si nos comparamos con otras sociedades y no en relación a nuestros estándares colectivos o individuales.

    Mi experiencia es que no existe tal déficit entre sociedades porque he visto cosas parecidas en todas en las que he vivido.

    Por eso pienso que la tentación que nos empuja a prácticas corruptas es, en modo importante, estructural porque nace de un desequilibrio excesivo de poder entre agentes y unos incentivos que son, precisamente, función exponencial de dicho desequilibrio.

    Además, los controles que no provengan de los valores morales personales y sociales son siempre un coste extra que lastra la productividad del sistema y sus rendimientos. Hasta tal punto que para antropólogos de tronío son estos controles una de las causas del declive de civilizaciones. Tainter, por ejemplo.

    Esta ecuación (Diferencial de poder, Frecuencia de Intervención, Incentivos y Coste de los Controles) está presente en todas las relaciones con diferencial de poder entre agentes y en todos los ejemplos de corrupción.

    Una sociedad más libre (De eso se trata precisamente de Libertad Real) , en la cual la esfera Público-Administrativa no actúe casi nunca o rara vez, será menos corrupta que otra con una fuerte presencia de la Administración en las vidas de los ciudadanos.

    Por otra parte hay dos culturas que tenemos por ejemplo de urbanidad social, Alemania y Japón.

    Ambas lo son ( o lo eran) por factores que no es fácil considerar como positivos (¿de qué son un ejemplo Lutero o Calvino y sus doctrinas?) porque se basan en un control social opresivo que en cuanto no está presente resulta en reacciones bastante desmadradas por parte de los individuos de esas naciones cuando no se sienten vigilados.

    Además son dos culturas profundamente corruptas en sus prácticas comerciales como debe ser bien sabido por cualquiera que haya competido y comerciado con ellos. ¿O quién ha cebado los oligarcas Ucranianos y del ex-bloque Soviético?

    Son reveladores los datos de criminalidad que ha traído otro comentarista o, por ejemplo, el hecho de que la admirada Finlandia tiene de dos a cuatro veces más mujeres muertas por millón de habitantes por violencia doméstica que una España que laceramos siendo el país de Europa menos violento incluso entre sus locos y marginales.

    Por terminar, creo que es muy interesante releer “Trust”, de Fukuyama. Nuestras sociedades “emotivistas” han destruido la confianza social y esa pérdida no es gratis.

    Un saludo y Feliz Navidad a todos, editores, colaboradores y visitantes.

  24. KC
    KC Dice:

    Apfeciado Manu Oquendo, ¿podría explicarnos en qué países ha estado usted? Porque claro, para sacar conclusiones habría que ver cuáles eran ya que, como comprenderá, la cultura no es en todos igual. Si me habla de Italia, Grecia, Portugal o parte de USA no me va a servir de mucho su análisis comparativo… Si se refiere a Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Dinamarca, Suecia o Noruega quizás podríamos comenzar a debatir.
    Una sociedad más libre (De eso se trata precisamente de Libertad Real) , en la cual la esfera Público-Administrativa no actúe casi nunca o rara vez, será menos corrupta que otra con una fuerte presencia de la Administración en las vidas de los ciudadanos.
    Me va usted a perdonar, pero no. Esto es un dogma. Un patrón repetitivo. Una “papagayada” sin ningún tipo de trascendencia empírica ni nada que se le pueda asemejar. El problema no es la Administración, ni sus mecanismos, sino quiénes la manejan. La Administración es sólo un concepto político para gestionar cosas. Que un país tenga unos teóricos administrativistas que hacen castillos en cielos jurídicos (por no decir algo grave) cuando escriben manuales y que haya determinados delincuentes aprovechándose de ello no significa que no funcione o coarte libertades. Lo de que “sin estado tendríamos más libertad y seríamos menos corruptos” es sencillamente una patraña inventada por unos tipos a los que les interesaba este sofisma y poco más. Lo que habría es lo mismo que hay ahora pero posiblemente de una forma mucho más impune, que es diferente. Porque aunque usted tuviera un Estado para el que robar unos milloncetes de muy distintas formas no fuera penalmente condenable ni siquiera reprochable, eso afectaría muy mucho al resto del sistema, siempre y cuando con sistema tengamos en mente algo medianamente justo. De verdad se lo digo, dejen de repetir esta clase de mantras porque no van a ningún lado. No hay nadie meridianamente cabal que pueda pensar en un país sin Estado, en un territorio político sin una Administración. El problema no es la herramienta, sino la de cazurros que hay manejándola (muchos de los cuales son los primeros en renegar de ella). Así que no nos tome el pelo, Sr Oquendo.
    (¿de qué son un ejemplo Lutero o Calvino y sus doctrinas?) porque se basan en un control social opresivo que en cuanto no está presente resulta en reacciones bastante desmadradas por parte de los individuos de esas naciones cuando no se sienten vigilados.
    No me tire de la lengua, no me tire de la lengua, Sr. Oquendo… Haga el favor que a mí me pasa lo que a Reverte, que se me calienta la boca enseguida. Más bien los dedos.

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Estimado KC

      En primer lugar, Feliz Navidad.

      En segundo lugar, le enviaré por otro medio una dirección de correo para poder comentar en privado cosas que probablemente resulten off-subject. en este artículo de Álvaro Delgado.

      En tercer lugar, apuntar que coincido frecuentemente con buena parte de sus puntos de vista aunque no tanto en el énfasis expresivo .

      En cuarto lugar: supongo que coincidiremos en que lo más difícil en la vida es encontrar el punto de “lo razonable” sin que la mente nos desplace a los extremos. Nada extremoso nos acerca a lo razonable.

      En quinto lugar recordarle que, en los 400 años de vida de la Inquisición española (operando en tres continentes) fueron ejecutados algo menos de 1200 condenados.

      En el mismo periodo de tiempo, Alemania, Suiza y Francia llevaron a la hoguera en torno a 200,000 mujeres (Doscientas Mil) condenadas por brujería.

      He vivido, también, en estos países, tengo familia en los tres, y ya no me creo casi nada de las “historietas nacionales”. Mucho menos las que nos pintan poco menos que como pobres neandertales necesitados de implantes espirituales y de reingeniería genética.

      Un saludo cordial y felices fiestas.

    • KC
      KC Dice:

      Estimado Oquendo,
      le deseo igualmente Feliz Navidad. Le voy respondiendo:
      2) Espero su invitación.
      3) No se quede únicamente en el énfasis e indague en el contenido. El énfasis es un recurso expresivo literario, aunque le diré que no voy a ablandar mi descripción de las cosas cuando lo real dice otra cosa (aquí se podrá decir que todo es relativo, y es cierto, pero hay unas relatividades más cercanas a la verdad que otras). Vamos, que de mí no espere nada políticamente correcto.
      4) Totalmente cierto, “en el punto medio” está la virtud. Es lo que tiene la relatividad de todo, aunque bien es verdad que para llegar a ese punto hay que haber visto los extremos. Eso no significa, y esto es un error muy común en los opinólogos españoles, que al ser todo relativo no haya una verdad absoluta. Sería la misma idiotez filosófica de tener que elegir entre determinación o indeterminación cuando una puede estar perfectamente dentro de la otra. Y el número de idiotas asegurando que lo relativo aniquila lo absoluto hacen legión (que se dice ahora). No, hombre, la cuestión es que todo es relativo, pero hay unas relatividades más cercanas que otras a lo absoluto.
      5) En ningún lado me he referido a una cuestión numérica, sino de herencia cultural. Ya no en cuanto a temas inquisitoriales, sino de criterios. Y desde luego no me puede comparar la herencia hispánica con la germana o sajona si hablamos de países, políticas o formas de ser. Ahí hay muchos factores, y muy complejos. Escribía el otro día un tal Soler, escritor catalán, sobre el “fair-minded” de los británicos en comparación a los hispanos. No voy a pegar el artículo porque después se iba al tema catalán y comenzando por el señor articulista, muchos de los que visitan habitualmente este blog (editores incluidos) van a interpretarlo de otra forma. Pero desde luego el contenido de ese artículo es muy, pero que muy afinado porque precisamente por ahí van los tiros, mientras otros pierden el tiempo mirando dedos que señalan lunas, por muy diversas y variadas razones.

  25. Cristina
    Cristina Dice:

    Interesante, pero no es cierto que las cápsulas especiales para oficinas sólo se comercialicen en países del sur. Yo vivo en Luxemburgo y me consta que aquí se venden, y creo que en Alemania también. Un saludo.

  26. Suarez
    Suarez Dice:

    Los españoles no somos ninguna excepción ética, pese a que el pensar masoquista de cierta intelectualidad nacional cansinamente repita este tópico, elevado a mito negativo por la “Leyenda Negra”. Diferentes comentarios anterior a este han señalado oportunamente con observaciones diversas la falsedad del tópico.

    Pero quizá pueda añadir algo. Los pueblos tienen su ethos, transmitido por la tradición, las costumbres, la creencias, en definitiva un tejido moral construido por la experiencia de siglos de vida en común. En el caso de España, el ethos es inseparable e incomprensible sin la religión cristiana que es la síntesis heredada de nuestra tradición moral. Contra ese ethos tradicional compite el Estado Moderno, que intenta usurparlo, neutralizando por absorción cualquier poder ético o moral que no provenga de él, por ej. la Iglesia. El Estado pretende definir qué es moral mediante su legislación e intervención en todos los órdenes de la vida. En esta pretensión totalizadora erosiona gravemente la tradición moral, aunque jamás conseguirá desplazarla y tenemos ejemplos históricos, pero sus consecuencias están ahí.
    Una de las consecuencias más devastadoras de esta pretensión de absorber la moral por parte del Estado y de revolucionarla con su laicismo, es que el poder político deja de estar sujeto por una ley moral por encima de él mismo y se autonomiza, hasta del propio Derecho anterior a él.

    El saber político de Maquiavelo supo ver que la EJEMPLARIDAD del Príncipe, su VIRTUD, despierta admiración y con ello seguimiento. La virtud es ejemplaridad, única vía para conquistar fama y reputación. Es la persuasión con el ejemplo, no solo con la fuerza.

    Si el poder político, los Príncipes, la oligarquía, carece de virtud, de decoro, los pueblos se degradan. Y esta es una función esencial de la política, que los impostores actuales que acceden al poder en España, quizá por cortedad y desconocimiento, no cultivan en absoluto.

  27. Álvaro Delgado
    Álvaro Delgado Dice:

    Lo de las cápsulas me lo comentó un empleado de la empresa, por lo que no sé hasta que punto se venden o no en otros lugares, pero desde luego en los países del sur son mucho más demandadas por las razones expuestas. En cualquier caso, se trata de un simple ejemplo para introducir un tema bastante más profundo. Hay bastantes otros ejemplos en el post de comportamiento poco cívico de los españoles. Gracias.

  28. gabriel
    gabriel Dice:

    La anecdota con la que empieza el artículo es mentira. Los dos tipos de cápsulas para la Nesspresso (oficina y domésticas) también se comercializan en Alemania (yo uso las dos allí) exactamente con la forma que las describe. Supongo que el fondo del resto del artículo y la crítica a los españoles es justificada. Pero esa falta de rigor inicial me ha hecho dejar de leer en ese punto. El autor pierde su credibilidad totalmente. Y el artículo toda su fuerza.

  29. Alvaro Delgado
    Alvaro Delgado Dice:

    Perdone Gabriel, pero la anécdota no es mentira. Así me lo contaron en la tienda y así lo he narrado. Puede que la información no sea exacta pero ya que les gusta ser tan precisos, séanlo también con el lenguaje. En cualquier caso, ya he dicho que no es más que un ejemplo introductorio. No se queden en las ramas.

  30. Alvero Delgado
    Alvero Delgado Dice:

    Y si no le hacen gracia las capsulitas le pongo otro ejemplo y considere comenzado mi post con él. En algunos países europeos (yo lo he visto en Bélgica y en algunas ciudades inglesas) los domingos cuando los quioscos están cerrados dejan una pila de periódicos y una pequeńa hucha frente al quiosco para que la gente vaya tomando su ejemplar y depositando su importe. Y funciona perfectamente. Cree usted que eso sería posible en Espańa? Pues hala, siga leyendo y luego comentamos el contenido del post. Si le parece bien…

  31. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hay ángulos que no hemos usado para tratar de responder a la pregunta.

    Lo hemos hecho, en general, desde la perspectiva ética-grupal ( la ética es –o también es– una suerte de sublimación de los dictados de la manada como organismo social ) pero no me parece que lo hayamos hecho desde la ética-individual ni desde la evolutiva. Es decir, éticas algo menos instrumentales y algo más trascendentes que las más específicamente gregarias.

    De modo genérico tendemos a asumir que los imperativos grupales tienen fuerza de ley –natural o incluso superior– y consideramos negativo o déficit todo lo que individual y colectivamente nos distancia del estándar imperante en el grupo. Un antropólogo, en esta situación, diría que el grupo es problemático porque no maneja la diversidad y se está anquilosando dentro de sus propias normas.

    En este sentido la discusión quizás tenga recorrido pendiente si entramos en el terreno de principios como el de que “La ley injusta no obliga… moralmente” o en la consideración de que “Hay sociedades más gregarias que otras”.

    Si damos un pasito más allá podemos encontrarnos no solo con el fiel de lo “justo/injusto” sino con el de lo “bueno/malo” o lo “creativo/destructivo”, etc. Es decir, categorías que la manada –el Estado moderno– no tiene forma de sencilla de manejar porque se ha colocado en otra esfera más restrictiva. En cualquier caso hay acciones del Estado que bien podrían resultar destructivas del individuo y de la manada.

    De hecho históricamente hemos vivido ejemplos muy claros de las dos cosas, en dictaduras y en democracias representativas, ante la impotencia, en ambos casos, del paciente. Ahora mismo está sucediendo delante de nuestros ojos buena parte de los cuales prefieren no ver.

    Como la vida va por delante de los legisladores, podría incluso darse el caso de que lo que consideramos déficit sea en verdad déficit de un legislador que ha sido dejado atrás por la vida y por un abanico amplísimo de razones.
    Entre ellas la de que probablemente ya no es posible legislar ni más, ni peor ni más destructivamente. El estándar no sólo no es sagrado sino que puede ser obra de algún tipo de averno deficiente.

    En estos momentos los que debieran de estudiar el “déficit” son, pues, los propios pastores. Los que nos acompañan, viven de nosotros, pero…. no son manada.

    El artículo de Álvaro Delgado tiene amplio recorrido en múltiples direcciones.

    Y hablando de pastores…Feliz Navidad

  32. Jose
    Jose Dice:

    Naturalmente que no hay un gen de la probidad.
    Tampoco el ser calvinista o católico (los dos existen en Holanda, Inglaterra, Alemania, Japón) importa en nuestro caso.
    El problema es que la cultura española/mediterránea es de carácter agrícola, no industrial o de servicios. De aquí sale que no hay una cultura ciudadana, en que las lealtades del individuo vayan a la ciudad o a la nación. Tiene lealtades, como animal social que es, pero van a su grupo.
    El poco trabajo que genera los países agrícolas y de materias primas y lo mal pagado (el valor añadido que el individuo aporta es casi nulo) hace que dependamos demasiado de nuestro grupo de referencia (familia y amigos) para salir adelante y prosperar. Y los que componen este grupo exigirán de nosotros exactamente lo mismo que exigimos de él: hacer favores.
    A esto se añade que como no pagamos impuestos, pero podemos tener subvenciones, podemos vivir muy bien a costa de los demás con un poco de buena voluntad del político.
    Consideramos que es normal lo que nuestro grupo de referencia hace. Si para nuestro grupo coger esas cápsulas de café sin pagar es normal, eso no es robar (“por que lo hacen todos”).
    Sí que damos muy poca importancia a la responsabilidad propia y a la iniciativa personal , por las razones expuestas. Esto agrava el problema.

  33. KC
    KC Dice:

    José, no se haga líos mentales. No se debe a un factor, sino a varios. Y cuando se hace una metáfora con la genética no se está haciendo referencia, en puridad, a la genética biológica (imagino que ya lo sabe, pero se lo apunto por si acaso).Claro que no hay un gen o ADN que sea “español” o “castellano” o “hispano”, pero es más que visible que hay un “gen” cultural (de procedencia histórica, obviamente) dentro de un área amplia de territorio, que hace que unos patrones se trasladen de generación a generación (incluso los que no son razonables, que es la cuestión). Vamos, ni hay que ser antropólogo, ni zoólogo ni nada acabado en -ogo, cualquiera con un mínimo de capacidad de observación puede identificar cosas así y entender por qué se producen. Pero desde luego hay que tener cierta información y cierta experiencia sobre no una, sino muchas materias. Que se lo digan a James Watson, uno de los “padres” de la genética y uno de los mayores escupidores de estupideces que he tenido jamás oportunidad de leer (por no decir más nombres). Porque que un genetista sepa mucho de genética, por poner un ejemplo, no le hace conocedor de temas sociológicos. Y sólo hay que informarse de las procedencias para ir tirando de los hilos y entender cómo se puede llegar a tejer el par de imbecilidades de alto nivel que soltó uno de los “padres” del ADN. Entonces se entienden mejor estas cosas.

    • bloodykefka
      bloodykefka Dice:

      ¡Cuidado! Usted bien sabe que al final, sea biológico o cultural, al final acabamos diciendo que las cosas ocurren porque “es que somos así” “es nuestra mentaldiad” y demás cosas etéreas que no vienen a explicar nada. Como cuando una vez me dijeron cuando hablé de que teníamos circunstancias sociohistóricas de un país atrasado y me viene un amigo y me dice “que no que no es por eso porque he visto gente que no pasa hambre (como si yo hubiera dicho eso) que engaña igual que eso es la educación que hemos mamado y esa mentalidad que se transmite”. Para más inri, mi amigo se declaraba comunista, y veías que no tenía ninguna noción sobre cosas como el “materialismo histórico” XD

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