Artículo de nuestra coeditora Elisa de la Nuez en Voz Pópuli: “España 1976/2015: Entre la reforma y la ruptura”

 

Acabo de terminar la lectura del libro de Plaza y Janés “La sombra de Suárez, Eduardo Navarro” que contiene las reflexiones o más bien memorias, hasta ahora inéditas, de un político procedente del Movimiento y que fue el autor intelectual de muchos los discursos más importantes de Adolfo Suarez durante la Transición. La impresión que produce es la de la admiración por la enorme tarea que unos pocos hombres –eso sí, con el apoyo de la mayoría de los españoles- llevaron a cabo en muy pocos años: básicamente la de desmontar la dictadura franquista dando paso a una democracia homologable con la de otros países de Europa. Lo más interesante es que esta labor se hizo básicamente por personas procedentes del Régimen franquista, y en un tiempo casi récord. Claro que probablemente de no haberse hecho así, con rapidez y decisión, no habríamos tenido una reforma desde dentro (el famoso “de la ley a la ley” de Torcuato Sánchez Miranda) de forma pacífica y consensuada con la oposición democrática sino algo muy distinto y de resultado mucho más incierto: la famosa “ruptura”. Creo que no está de más recordar en estos momentos lo bien que salió la Transición democrática pese a la complejidad de las circunstancias sociales, económicas y políticas en que tuvo lugar. Así lo entendieron los españoles de entonces, que premiaron a su principal responsable político, Adolfo Suarez, con un buen número de votos en las elecciones celebradas en 1977 primero y 1979 después.

Dicho eso, como tantas otras cosas en la vida, lo que estaba muy bien para hace casi 40 años puede resultar claramente insuficiente hoy. En todo caso, no parece razonable hacer lecturas del pasado en base a parámetros del presente. Esto equivaldría a considerar, por ejemplo, el parlamentarismo inglés del siglo XIX como limitado e insuficiente, entre otras cosas por estar fundado hasta casi finales de siglo en el sufragio censitario masculino. Sin duda es así desde una óptica actual, pero no es razonable desconocer que en su época era probablemente el sistema político más avanzado del mundo y así se consideraba por los pensadores y los ciudadanos de entonces. De la misma forma, la Transición española fue un éxito y no estaba nada claro en aquel momento que lo fuera a ser. Es importante de vez en cuando volver la vista atrás sin ira para darse cuenta de que las cosas no fueron fáciles, y de que el esfuerzo de generosidad y de altura de miras que hicieron entonces los españoles, empezando por muchos líderes políticos, no es ciertamente ni lo común ni lo esperable de la naturaleza humana.

Claro está que algunos dirigentes del Régimen –acuérdense de Arias Navarro- sno se enteraron nunca de nada hasta el final; su distancia con lo que se decía y se sentía en la calle era tal que no reconocían la realidad aunque la tuviesen delante de las narices. En ese sentido, nos recuerdan a algunas figuras políticas de hoy, que viven rodeadas de aduladores y palmeros y aislados del medio ambiente como si fueran “políticos-burbuja” cuando si hay una especie que no puede sobrevivir dentro de una burbuja es la de un político democrático.  De la misma forma, a algunos insignes procuradores en Cortes hubo que convencerles de que se hicieran el “hara-kiri” explicándoles que gente como ellos no tendrían ningún problema en ser elegidos por sus conciudadanos en unas elecciones libres. En todo caso, lo decisivo al final fue la sensatez y sobre todo la dignidad con la que se comportó el pueblo español.

Llegados a la fecha simbólica del 2015 (40 años desde la muerte de Franco) toca a otra generación política hacer un ejercicio parecido de generosidad y altura de miras, pero no está nada claro en estos momentos que sean capaces  primero de darse cuenta y segundo de llevarlo a cabo.  La generación política nacida de la Transición tiene que abrir paso a unos políticos nuevos con una forma nueva de hacer política y no olvidemos que no se trata solamente de una cuestión de edad: Susana Diaz o Soraya Saenz de Santa María son criaturas políticas de Griñán y Rajoy y herederas de las reglas de juego políticas vigentes hasta hoy.  En definitiva, esta generación tiene que ir haciendo mutis por el foro de forma tranquila y pausada, en beneficio de los intereses generales y de España en el medio plazo. La razón es que necesitamos urgentemente otra forma de hacer política que no esté basada en el clientelismo, la opacidad, la falta de democracia interna en los partidos, la corrupción o la ocupación de las instituciones. Si los partidos tradicionales no son capaces de verlo y de cambiar no solo de caras o de discurso lo más probable es que tomen la delantera partidos y políticos “rupturistas” que pretendan hacer tabla rasa, con el peligro que esto supone. En definitiva, casi 40 años más tarde volvemos a estar ante el mismo dilema: reforma o ruptura.

Lo curioso y lo que me hace concebir ciertas esperanzas que la situación es ahora la inversa que en el año 1976. Entonces faltaban ciudadanos conscientes de sus derechos –no podía haberlos después de tantos años de dictadura- pero no faltaban políticos con ganas de emprender la aventura, unos desde dentro y otros desde fuera. Como es sabido, la reforma política se hizo finalmente no solo desde dentro sino sobre todo “desde arriba” aunque con el apoyo mayoritario de los españoles. La Constitución, por ejemplo, se debatió poco en público: a los españoles les bastaba con tener una, siempre que fuera parecida a los de los países europeos democráticos. De la misma forma la organización territorial se diseñó de arriba abajo, dado que en la mayoría de las CCAA –salvo en las llamadas “históricas”- no existía un sentimiento regionalista y mucho menos nacionalista digno de tal nombre. De esta forma, los españoles no debatieron en público si era mejor tener solo tres CCAA históricas o si era mejor el café para todos. Los partidos políticos, por el mero hecho de existir y estar permitidos ya se consideraban un gran avance democrático, con independencia de su organización y funcionamiento interno, y sin duda lo fueron. El reconocimiento formal de libertades y derechos era también un paso fundamental. Pero sencillamente todo lo que entonces era un gran avance, ahora nos parece tan insuficiente como el sufragio censitario masculino desde la óptica del sufragio universal. Aunque conviene tener presente que sin el primero el segundo hubiera sido mucho más difícil de conseguir. En todo caso, parece más prudente construir sobre lo que ya tenemos aunque sea muy mejorable, que recomenzar desde cero. Si en 1976 salió bien con mucha más razón  tendría que salir bien en el 2016.

18 comentarios
  1. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Gran artículo. No podemos caer en el derrotismo. Hemos tenido un avance gigantesco en materia de derechos humanos, y hemos tenido 40 años de convivencia pacífica sólo ensombrecida por el terrorismo. La labor de aquellos políticos de derechas, de izquierdas y nacionalistas nos llevó a un marco civilizado cuando 40 años antes había habido una guerra horrible. Es justo hacer un reconocimiento.
    Pero hoy se constata que se debe mantener la base, que se fundamenta en los derechos humanos, a la misma vez que las reformas se hacen completamente necesarias. Creo que la Constitución marcó parcelas aptas para el clientelismo político que deben ser removidas. Por eso el debate debe ser diferente al de entonces, el centro del debate debe ser el ciudadano, no las sensibilidades, los bandos y los partidos políticos. En aquellos momentos había 4 Españas: la de izquierdas, la de derechas, la nacionalista y la que no se encuadraba en ninguna de las anteriores. Muchas partes de la Constitución buscan guardar un complejo equilibrio entre las tres primeras Españas, pero hoy la mayoría no siente la política desde el sentimiento de la guerra, con lo que nada gana con la política de reconocimientos y concesiones a los bandos y sus clientelas. Es fundamental integrar a esa cuarta España, cada día más numerosa, y la única manera es eliminar las parcelas que cada bando tomó como suyas.

    Un cordial saludo.

  2. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    Y, sobre todo, entonces teníamos un Poder Judicial, a menudo enfrentado con el Poder. La concentraciónde neuronas jurídicas del que fuera nuestro Tribunal Supremo -ahora es el de “ellos”, el Tribunal de los corruptores-, era enorme. Un verdadero lujo. No había Tribunal Constitucional; por eso podían ser condenados los poderosos.
    Ahora, el Tribunal Supremo está infectado de mediocridad y clientelismo político. La concentración de neuronas es de otro tipo; extrajurídico. El Quinto Turno ha hecho más daño a la Justicia que los 40 años de franquismo (en realidad, van 80 años ya). El Tribunal Constitucional -“este” Tribunal Constitucional; como el reto de nuestras Instituciones; lo de “nuestras” es un decir … amargo, eso si- es una lacra para la Justicia y para el Estado de Derecho, a la vez que una humillación para nuestra condición de ciudadanos titulares de Derechos.
    El Poder Judicial es ya el Poder de la impunidad de los poderosos. Y el Tribunal Constitucional, desde la infamia del paniaguado, puesto allí como dádiva con que se pagan los servicios prestados y se adelanta el estipendio de los que están por venir, es la culminación de un Sistema tan podrido como perverso.
    El justiciable no entiende nada. Pero ahora, al menos, sabe que no se puede fiar de “lo que digan” los Jueces. Ya no tragamos con que “han hablado los jueces, que se calle la razón”.
    Eso en cuanto a lo que parece inocuo, pero resulta esencial: La Justicia, que se ha convertido en un Sainete. Sangriento, eso si.
    Los Sediciosos quieren cambiar una Constitución sobre la que han estado defecando desde el día de los Inocentes de 1978. Antes de cambiarla, deberíamos obligarles a limpiarla.
    Saludos.

  3. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Excelente reflexión para el domingo, Dña. Elisa. “En todo caso, parece más prudente construir sobre lo que ya tenemos aunque sea muy mejorable, que recomenzar desde cero. Si en 1976 salió bien con mucha más razón tendría que salir bien en el 2016”. Desde luego. Si no se ve que, salvo en el terreno educativo, España ha mejorado en estos cuatro decenios es que no se tiene perspectiva ni conocimientos, posiblemente porque esa falta de educación unida al exceso de información urgente e incontrastada a través de las redes sociales e Internet, puede ser y está siendo, objeto de manipulación por nuevos sectores rupturistas tendenciosos como los independentistas y los oclócratas (hasta que ellos lleguen al poder, claro), con el consentimiento de supuestas élites intelectuales. ¿Hay un ambiente social de consenso suficiente? No. ¿Hay cabezas en los distintos sectores sociales (incluyendo los independentistas y los oclócratas) de trabajar para alcanzar un consenso que siente las bases constitucionales de mejora de nuestra democracia sin destruir lo ya construido? Pues decidme nombres y apellidos, porque los que salen en los medios de comunicación, ya sean políticos o “intelectuales” no sé yo si pueden cargar una responsabilidad así sobre sus hombros. Todos hablan en primera persona, lo que demuestra que no tienen una visión ni siquiera verbal del esfuerzo colectivo, o que su “coach” les dice que hablen así por lo de la “marca personal”. Mejor que lean a Marco Aurelio…

  4. Eva Villaverde
    Eva Villaverde Dice:

    Pretender hacer politica de otra manera x los mismos no solo es ser ilusos, es ser tontos. Tenemos abundantes ej.de que esto va a peor salvo que tambien queremos atrincherarnos en la misma postura que Los politicos. El hambre infantil o la no medication para la hepatitis C nos dice mucho de la mediocridad y la inhumanidad de nuestros politicos. Hemos de reconocer Los de+50 años que hemos fracasado y que toca limpiar lo que podamos y dejar a nuestros brillantes hijos, Los que se han quedado, hacer su futuro, el que les ofrecemos nosotros, es una m. Que hay riesgos? Como toda vida, pero se lo debemos xke nosotros o no supimos o no quisimos darles un futuro ilusionante. Un ej, de xke lo digo:
    http://www.mundiario.com/articulo/politica/carromero-gana-5-000-euros-y-la-investigadora-de-las-celulas-madre-ganaba-1-500/20130612202953004418.html

  5. Joaquin L.M.
    Joaquin L.M. Dice:

    Reforma o Ruptura? Esa pregunta ya no tiene validez está totalmente obsoleta. Hemos aprendido, caray!!!, no hemos olvidado la democrática Alemania nazi, que estaba harta de la humillación de los ganadores, no hemos olvidado el gulag sovietico, harto del trato de los zares, ni la batalla del Ebro, hemos aprendido, hemos progresado y la mayoría de los españoles sabemos leer y hemos aprendido. NO, no queremos ruptura, tenemos 18 Parlamentos en España más el Senado, para parlamentar, para reformar, no para romper, no para pelear, por mucho que nos duela, por mucho que nos fastidie haber participado con nuestros votos en la prostitución democrática, que hemos hecho en España. No hay dos caminos, solo uno, reformar. Porque? Porque la gran mayoría va todos los días a su trabajo o se quedan en casa para cuidar a sus hijos, muchos investigan, los médicos siguen curando, muchos funcionarios continúan con su trabajo, muchos jurídicos siguen creyendo en la justicia, las madres continúan dando el pecho a sus hijos, se inscriben nuevas empresas todos los días, todos ellos siguen teniendo ilusión. Las gentes son el primer objetivo de cualquiera que tenga un poco de sensatez y responsabilidad, aunque sea con un boli o un teclado en la mano. Las gentes no queremos rupturas, violencias o totalitarias promesas, queremos seguir ilusionados.
    Saludos.

  6. Manuel Conthe
    Manuel Conthe Dice:

    Elisa ¿no eres demasiado severa con Susana Díaz y con Soraya Sáenz de Santamaría? Las calificas de meras “criaturas de Griñán y Rajoy” y, al hacerlo, cometes el mismo error que casi todos cometimos cuando Don Juan Carlos nombró a Suárez en 1976: como procedía del Movimiento, no podía ser un buen presidente en la nueva democracia; y como algunos también hicieron al descalificar al entonces nuevo Rey Juan Carlos como mera “criatura” del Régimen.

    Estoy de acuerdo en que lo relevante no es la edad, sino las ideas y el talante ( es por eso, por cierto, y no por la necesidad de un supuesto “relevo generacional”, que me convence mucho más Albert Rivera que Rosa Díez como cabeza de una nueva alternativa política de centro reformista). Y a la vista de ese criterio, ¿has percibido ya en Susana Diaza y en la Vicepresidenta actitudes claras de clientelismo y viejos modos que hagan poco verosímil que, como Suárez en su día, puedan contribuir a renovar para bien la política española?

    No conozco personalmente a ninguna de las dos, pero yo, al menos, no recuerdo gestos o actitudes claras que las descalifiquen, como haces al considerarlas meras “criaturas del pasado”. En suma, como en fútbol, las simpatías por un equipo (en mi caso!, Ciudadanos y Albert Rivera) no deben llevar al desprecio de las estrellas de los equipos competidores.

    Un abrazo. Manolo

  7. Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado
    Elisa de la Nuez Sánchez-Cascado Dice:

    Manuel, no sé si soy severa o no. Lo que quiero decir -además de coincidir contigo en el resto de tus apreciaciones- es que estas dos señoras gobiernan de acuerdo con las reglas de juego que hasta ahora imperan, que son las que nos gustarían que cambiasen para acabar con el clientelismo, la corrupción, el nepotismo, etc, etc. Que siendo ellas “productos” de este sistema político sean capaces de cambiar y jugar con unas reglas distintas más limpias puede ser. Si la gente del Movimiento lo hizo, en principio personas jóvenes, ambiciosas y con talento político podrían hacerlo también. No se si es el caso de alguna de las dos o de las dos. Pero por ahora el regeneracionismo se queda en el discurso; pero los hechos por ahora tanto de una como de otra son los de siempre.

  8. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    ¿Cual será el “principio” -en el sentido que Montesquieu da a los principios predicables de los tipos de Gobierno que trata en “El espíritu de las leyes”- del Gobierno que surja de esas “nuevas reglas del juego”?
    ¿Honor como en la Monárquica, Virtud como en la República, o Temor como en el despótico?
    La “nueva política”, ¿requiere nuevos principios?
    ¿Cuales serían éstos?

  9. juan quintana romojaro
    juan quintana romojaro Dice:

    elisa, gracias

    En este debate sobre la ocupación de las instituciones no veo que es lo que ha facilitado que se ocupen. Desde mi punto de vista fue parte del “perfeccionamiento” de nuestro ordenamiento desde 1982. Yo entonces joven, lo viví como que instituciones regidas desde lo profesional estaban trufadas de preconstitucionales y frenaban El Progreso.
    Otra impresión que tengo es que el clientelismo se hace desde la ley, es decir se legisla para asegurar a unos pocos ganancias extraordinarias, y siendo una labor tediosa ir al detalle de la ley y de sus consecuencias veo poca denuncia, poca conciencias (estaré equivocado?)
    Como bien dices, reforma, no quizá en las personas pero si en las instituciones.

  10. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Nací en el 47, en una familia que vivió las dos guerras, la de aquí y la que siguió fuera.

    No fui al colegio hasta los nueve años, no había televisión. Esto quiere decir que a los tres años ya nos habían enseñado a leer para que en casa estuviésemos distraídos y que pasábamos mucho tiempo jugando y leyendo con otros niños. Los libros eran tristes.
    Luego recuerdo a Salgari, Verne, o el Capitán Trueno y mis hermanas los de Celia que era bastante más rebelde y antisistema que el primero.
    Terminé la universidad en el 70. Tres años después mi mujer y yo nos fuimos a trabajar fuera de España y nos tocó la Transición entre Europa, USA y América latina. Con viajes frecuentes a España.

    La Transición no creo que podamos juzgarla todavía. Ha sido, en mi opinión, alabada en exceso y todavía no hay crítica serena y fría. Falta tiempo, pero creo que no me arriesgo si adelanto que saldrá mal parada.

    Nuestra impresión, entonces y desde fuera, es que se estaban sentando las bases de graves problemas que comenzaron pronto a reventar y siguen haciéndolo hoy. También que la clase política española no tuvo oportunidad de salirse del guión.
    Porque se les hizo ver lo que les convenía, porque no se enteraban de qué iba la cosa o por estar acomplejada.
    Probablemente Suárez fue de los que menos manifestaban estos problemas y de los pocos que pusieron alguna resistencia. Desde luego entendía el “power play” geopolítico muy bien comenzando por nuestra siempre importante relación con Francia.

    Años después conocí a Suárez, todavía en perfectas condiciones pero ya fuera de la política.
    No estaba, en absoluto, satisfecho de su obra y era muy crítico con los nuevos modos de la clase política. Precisamente en los asuntos de meter la mano en la caja o en el del seguidismo de directrices foráneas. Este seguidismo es anómalo entre la “dirigencia” de una nación con nuestra historia. Nos han comido los enanos y las setas.

    Suelo coincidir mucho con Elisa y las diferencias son marginales.

    En esta ocasión, por lo que me toca, solo quisiera decir que creo que entonces la gente sabía más de “sus derechos” que hoy, que la sociedad era más consciente y más capaz de defenderlos.
    Miren simplemente los registros de comisarías y cárceles y verán dónde estaban entonces no pocos universitarios y profesionales que nunca fueron políticos.
    Hoy la sociedad no tiene aquella sensibilidad y se llama derecho a “lo mío”.

    Me temo que salvo en el poder ser electo y elector, sexo y consumo de drogas en el resto de derechos, la abrumadora mayoría de la población hemos vivido una resbaladiza regresión, por mucho que el coro mediático trate de esconderlo. Hasta el CP de hoy es más dictatorial que el de los sesenta y setenta.

    Nuestra sociedad todavía no se atreve a mirar este hecho de frente ni es capaz de resolverlo.
    Entre otras cosas porque no terminamos de integrar en nuestros procesos analíticos los condicionantes externos y seguimos concentrándonos en “El Interior”.

    Un saludo cordial

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado Manu,
      Si tomamos el lapso de 15 años como divisoria generacional, soy de la siguiente a la suya -tengo 53.
      Recuerdo mi infancia jugando a indios y vaqueros. Llegábamos del colegio a ver Bonanza, con el gordo Joss y Michael Landon, que luego se eternizaría como papá Ingells.
      También teníamos como lectura Hazañas Bélicas, panfletos para niños en los que los “Americanos” eran tan buenos qu resplandecían entre la vegetación de las selvas del pacífico.
      Mister Marshall convirtió en ilusos admiradores de la mentira más vil a muchos de mi generación.
      Despreciábamos lo español y lo regional. Toda España miraba a Madrid.
      Por la noche, el Sereno te abría el portal. Los Domingos no había, y no podías dejar de mirar a los lados al entrar en el portal. No había ninguna razón; salvo la ausencia del Sereno.
      Los “guardias” dirigían el tráfico desde la altura de su tarima entre una nube de cables de tranvía, railes y empedrado. Para ir de Ferrol a Coruña, había una única vía: de empedrado romano.
      Ir a 100 por hora era imposible. Y la gasolina, recuerdo que costaba 2’50 pesetas el litro.
      Cuando llegaba del colegio, después de ver Bonanza, bajábamos a jugar a la calle. Éramos niños, y cabíamos todos. Cogíamos ranas y renacuajos y jugábamos a las canicas y al “che”. Luciano, el dueño del ultramarinos de la calle nos dejaba ver su género, en barriles. Las botellas de leche se devolvían vacías, igual que los envases de yogourt.
      Por la noche, Perdidos en el espacio era el límite del consumo televisivo infantil. La carrera espacial de la familia Tracy. Todos americanos.
      Los “Rusos” eran malísimos. Fidel, un ladrón.
      Todos los domingos comíamos con la familia extensa; montones de tios y primos compartiéndolo todo. Era imposible sentirse solo o desamparado. Esa si era seguridad. Y Solidaridad.
      Todo eso nunca volverá. Nuestros hijos no lo entenderán.
      Hace un cuarto de siglo que aprendía programación; luego orientada a objetos. Tuve uno de aquéllos primeros móviles con su batería maletín, y fui cambiándolo hasta que me cansé. Igual que la Tele, de la que hace más de una década he prescindido, afortunadamente.
      En efecto, estimado amigo, todo ha ido a peor. Y lo que nos queda por ver.
      Un abrazo

  11. Maximilien Robespierre.
    Maximilien Robespierre. Dice:

    Magnifica diseccion historica de la realidad presente de España. La comparto al ciento por ciento. Amen de la escritura clara y amena.

  12. manuell garaizabal
    manuell garaizabal Dice:

    Yo nací en la España pobre de1943 en El ferrol. Con 16 años inicié Derecho en la Complutense de Madrid. Hice luego oposiciones. A punto estuve de perderlo todo por mi pública postura antifranquista. El gobernador civil de La Coruña fue comprensivo. Estuve en el PSP de Tierno Galvan y Morodo. Colaboré en hacer la transición. Y no me metieron en la cárcel. Sí ayudé a los militares de la UMD que habían encarcelado en el castilo de La Palma, etc…Franco murió. Gran día. La amargura y frustración del pasado volaron gracias a Suarez y al Rey. A ellos y a los demócratas y partidos de entonces mi agradecimiento. ¿Todo ha ido a peor?????? Increíble. Esto es un sueño comparado con lo que vivimos. Gracias a los españoles y su madurez en los momentos críticos. Hemos dejado un gran país. Sobran los corruptos. es todo .

  13. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Decía uno de los párrafos anteriores lo siguiente.

    “Me temo que salvo en el poder ser electo y elector, sexo y consumo de drogas en el resto, la abrumadora mayoría de la población hemos vivido una resbaladiza regresión,… por mucho que el coro trate de esconderlo…..Nuestra sociedad aún no se atreve a mirar esto de frente…”

    Por cierto, vivir endeudado o dependiente……………también es una regresión en cualquier medida del concepto de ser humano.

    Por entrar en detalles de lo Resbaladizo y Premeditado de dicha Regresión tomo como ejemplo un párrafo de un largo texto para discusión y comentarios que me envía un buen amigo.

    Cita.

    Los contratos patrimoniales:

    Dentro de los contratos en que interviene la Administración, hay que distinguir dos grandes grupos. Los “Administrativos”, que comprenden fundamentalmente obras, servicios y suministros. Y los Patrimoniales que, para entendernos y simplificadamente, son los que se utilizan en la compraventa de edificios o terrenos o acciones de sociedades.
    A los “Administrativos”, por su singular trascendencia en el tema, les dedicamos un Epígrafe singular, y ahora nos referimos a los Patrimoniales, regulados en la denominada Ley del Patrimonio del Estado.

    En varias Leyes de Presupuestos, se fue rebajando el nivel de competencias, y por tanto de garantías, para disponer de bienes patrimoniales; lo que antes estaba reservado al Consejo de Ministros, se atribuye al Ministro, y lo que era del Ministro se pasa al Director General. Pero además, si observamos el art. 85 de la Ley de Presupuestos de 1990, veremos que los bienes que se desafecten del servicio público, que antes podían ser enajenados por el Gobierno a través de concurso público, a partir de entonces pueden serlo por el Ministro, en adjudicación directa y sin concurso.

    La enajenación de inmuebles en forma directa y sin concurso público, desde 1964 la podían hacer los Ministros hasta una cuantía de 5 millones de pesetas; en 1987, esa posibilidad de venta sin concurso se elevó hasta 1.000 millones, aunque en la forma que reglamentariamente se estableciera; y en 1990, se volvió a elevar de 1.000 a 2.000 millones, pero suprimiendo además la exigencia de someterse a lo que digan los Reglamentos.

    Fin de cita

    Como lo anterior estoy leyendo desde las seis de la mañana un borrador de más de 50 folios comentando “pequeñas medidas legislativas” todas ellas concatenadas en el tiempo, con una clara dirección y coherencia estratégica y todas apuntando al establecimiento de un régimen de poder incontrolado y asimétrico.

    Que no es accidental está en los detalles que lo exhiben. Los detalles.

    La carcoma — entropía insomne, diligente y laboriosa– reside imbricada en el alma del sistema.

    Por eso, de lo que plantea Elisa, Reforma o Ruptura creo que me quedo con: Deconstrucción Estructural con Control eficaz desde el Espacio Público Ciudadano.

    Esto no se consigue sin romper lo Intocable: El monopolio mental del Poder.

    Saludos

  14. Pedro de Bilbao
    Pedro de Bilbao Dice:

    Coincido plenamente con la opinión de Manuel Garaizabal. Lo que se ha logrado en estos treinta años es muy importante. El nivel de vida, el nivel sanitario y el nivel cultural, el nivel democrático de España es incomparable con hace cuarenta años. Sin embargo, mucha gente añora los tiempos pasados de su infancia y juventud…y los idealiza. No es así, España, pese a la actual crisis es mucho mejor que hace cuarenta años. No lo echemos todo por la borda buscando utopías. Parece que la economía mejora. Y pese a algunos, España hoy es modelo de recuperación económica, Aunque todavía nos queden años de recuperación.

    Rosa Diéz o Pabo Iglesis van a mejorar la economía?

  15. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hola, Pedro

    La conversación no trata de decir que cualquier tiempo pasado fue mejor porque eso no es cierto a pesar de que lo ha sido en larguísimos periodos históricos fácilmente constatables.
    Tampoco España es caso aislado. Es peculiar en algunas cosas, pero lo que discutimos afecta a casi todo occidente.

    Sin ir más lejos, la penicilina, las mastectomías o las operaciones de próstata de hoy no existían en los años 40, se desarrollaron durante los 50 y son responsables de la mayor parte de las mejorías de longevidad sin que la discusión del sistema político tenga nada que ver con ello en Occidente.

    Por otra parte es evidente que desde la Transición se han deteriorado buena parte de derechos importantes del ciudadano de a pie que sí existían antes. El derecho a un trabajo sin el cual un ciudadano no es ni siquiera persona realizable y se ve obligado a ser “dependiente” de por vida.

    Los derechos laborales no son precisamente los menos importantes. Estos han desaparecido.
    Para unos con razón, para otros sin ella, pero se han esfumado.

    Se han deteriorado igualmente circunstancias jurídicas y leyes concretas que han hecho que pasemos de un 30% de Industria en el PIB a una fracción que creo anda por el 13 o 14% con el agravante de que el contenido nacional de industrias claves (automóvil, por ejemplo) se ha hecho testimonial y eso a pesar de que lo subvencionamos.

    Ya podemos rezar novenas a San Keynes, pero sin industria nos estamos engañando nosotros solitos.

    Esto tampoco depende del sistema político pero desde la Transición hemos ido objetivamente a mucho peor.

    También se ha legislado de tal modo que se ha facilitado intencionalmente la corrupción, el saqueo, la privatización de servicios esenciales y se ha fragmentado la unidad de Mercado.
    Gran parte del activo más importante que puede tener nación alguna se ha tirado a la basura en aras del empleo de…………..políticos.

    En estas condiciones es imposible que se recupere el nivel de empleo sin el cual……………. el resto de lo que se nos vende como Estado de Bienestar es puro papel mojado.

    Con voto o sin voto, da igual y lo estamos viendo cada día.

    Esto, estimado Pedro, no es un debate entre dictaduras y democracia, es la constatación de lo que ha ido a peor, por qué causas y cómo se podría tratar de resolver sin engañifas ni más cuentos chinos.

    Por supuesto que no es solución una dictadura a pesar de que cada día y gracias al espantapájaros del terrorismo se recortan desde Bruselas o desde aquí mismo más libertades y derechos esenciales.

    Es decir, cada día estamos un paso más cerca de un estado Totalitario que se llama “Democracia” como podría llamarse cualquier otra cosa. La misma palabra ya es falsa.

    Creo que este debate hace mucho que ha superado los viejos esquemas. Precisamente se trata de encontrar esquemas Nuevos que permitan un desarrollo digno del ser humano que, recordemos, si no es libre y autónomo, es humano sólo en semántica.

    Saludos

  16. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    ¿Reforma o ruptura? Efectivamente son términos que quedaron para bien o para mal en la Historia de España con el cambio de régimen político que, en realidad, fue una ruptura revestida de “legalidad” impuesta por las circunstancias. Hay términos gramaticales que parecen asustarnos: “ruptura”, “revolución”…. y preferimos darles un sentido menos radical. Se puede reformar todo… ¿ello equivaldría a romperlo? Se puede cambiar un sistema por otro más conforme con las expectativas sociales… ¿ello le quita legitimidad o se la añade? Lo importante no es qué hacer sino quien lo puede hacer. Quienes están legitimados para adoptar decisiones de cambio en función de su responsabilidad, preparación y experiencia. El “Soberano” siempre es el mismo: el pueblo y sus decisiones pueden ser correctas o equivocadas. ¿Es mejor quedarse de perfil y limitarse a criticar o tener la valentía de asumir esa responsabilidad? Insisto: el cambio de régimen fue una “ruptura” que, desgraciadamente, trajo también consigo la perversión institucional y pública que hemos conocido donde los principios constitucionales se han interpretado interesadamente. Hemos querido tener políticos “profesionales” y así nos va.

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