Libertad de expresión y libertad religiosa: en el trasfondo del atentado de París

El reciente atentado contra el semanario francés Charlie Hebdo, que ha costado la vida a cerca de veinte personas, pone sobre la mesa varios temas de relevancia jurídica, directa o indirecta.

Entre los segundos se encuentra el número creciente de personas —y de medios de comunicación— que insisten en repetir, a modo de mantra o de conjuro contra las amenazas para la democracia, que el islam es incompatible con la cultura política occidental y en general con nuestro sistema de valores. Esto es un completo desacierto, basado sobre una mezcla de ignorancia, equívoco y prejuicio. La religión islámica no es de suyo una religión violenta o incompatible con los valores y modo de vida occidentales —entre otras cosas, hay muchas y muy diversas interpretaciones del islam, como de casi cualquier otra religión. Cada uno compartirá o no los puntos de vista morales del islam, y podrá considerar que algunos son trasnochados o retrógrados, pero quien tiene amigos musulmanes que toman en serio su religión —yo tengo unos cuantos— sabe que normalmente son personas de un elevado nivel moral. De ahí que un hipotético intento de justificar medidas de discriminación sobre el islam sobre la base de estos atentados, u otros similares, no solamente no tendría fundamento jurídico alguno, sino que iría contra el derecho fundamental de libertad religiosa garantizado por la Constitución y por los tratados internacionales de derechos humanos.

Naturalmente, hay quienes utilizan la bandera del islam para justificar actos violentos o intimidatorios, o para tergiversar la realidad y presentarse como víctimas en lugar de agresores (la legítima defensa de sus creencias y tradiciones contra la imposición autoritaria de las democracias occidentales basadas en el descreimiento, se argumenta). Pero eso no hace mala a la religión islámica. Además, ese modo de actuar no sólo se aplica a las religiones sino a otras muchas causas de suyo legítimas. En España lo sabemos bien: hemos sufrido la violencia de ETA y de posiciones políticas afines, disfrazada de defensa del nacionalismo vasco (que es de suyo una opción legítima, se esté o no de acuerdo con ella). Identificar el terrorismo que se presenta como islámico con el propio islam sería tan tonto como hacer equivalentes el terrorismo abertzale y la identidad vasca. En el fondo, además, eso es lo que persiguen los terroristas: propagar el odio como un modo de subvertir la vida social. Por eso son tan apreciables las numerosas reacciones de autoridades islámicas o de teólogos musulmanes contra el atentado, negando que tenga ningún fundamento religioso objetivo (vid., por ejemplo, en España www.webislam.com).

Entre los temas de directa relevancia jurídica, el más importante es el que concierne a cómo abordar los conflictos entre libertad de expresión y sentimientos religiosos. No olvidemos que el atentado tuvo lugar contra el semanario que difundió en 2006 las llamadas “caricaturas de Mahoma”, previamente publicadas por el diario danés Jyllands-Posten, consideradas seriamente blasfemas por muchos musulmanes, y una invitación a la discriminación de los franceses de origen islámico por muchos otros. Veamos brevemente cuáles son las coordenadas esenciales para un correcto análisis jurídico de la cuestión, teniendo en cuenta la jurisprudencia del Tribunal de Estrasburgo (vid., para un análisis más pormenorizado, J. Martínez-Torrón y S. Cañamares, Tensiones entre libertad de expresión y libertad religiosa (coords.), Tirant Lo Blanch, Valencia 2014).

Hay un primer punto intocable: la violencia física nunca puede ser considerada una reacción legítima frente a una ofensa verbal o escrita a una religión, a sus dogmas o personas sagradas, o a sus fieles. Por eso, no hay justificación posible de los atentados de París, como de ningún otro que se presente como castigo merecido para un lenguaje blasfemo.

La cuestión que requiere más matices es la que se refiere a las limitaciones que el ordenamiento jurídico puede imponer a una expresión deliberadamente ofensiva para una religión. De nuevo aquí encontramos una afirmación indiscutida: el derecho fundamental a la libertad de expresión no protege el hate speech o lenguaje de odio, ya sea antirreligioso o de cualquier otro tipo; ni tampoco la calumnia intencionada (casos Jersild y Gündüz, entre otros). Es más, esas conductas pueden ser, y son a menudo, penalmente sancionables. De ahí que el art. 510 del Código Penal español criminalice la provocación “a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias”, entre otros; y castigue también la difusión de informaciones injuriosas en los mismos términos, cuando existe “conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad”.

Menos claras resultan las respuestas posibles frente a situaciones de ofensa a la religión que no son calificables ni de hate speech ni de calumnia (en este último caso porque tienen, al menos parcialmente, algún fundamento de hecho). En el fondo, la cuestión central consiste en dilucidar si la protección de los sentimientos religiosos —de la mayoría o de una minoría— forma parte de la garantía de la libertad de religión y de creencias.

Aquí, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha adoptado una posición más ambigua. Por un lado, ha afirmado que las religiones no pueden esperar permanecer libres de crítica, y que, por tanto, han de tolerar expresiones que “ofenden, escandalizan o molestan”. Pero, al mismo tiempo, ha mantenido que el Convenio Europeo de Derechos Humanos no impone una política uniforme al respecto, y que los ordenamientos jurídicos de cada país tienen cierta discrecionalidad para sancionar las expresiones “gratuitamente ofensivas” contra una religión o sus símbolos sagrados (casos Otto-Preminger-Institut y Wingrove). De hecho, en España, el art. 525 del Código Penal criminaliza el escarnio público, de palabra o por escrito, de los “dogmas, creencias, ritos o ceremonias” de una confesión religiosa con intención de ofender los sentimientos de sus miembros; y aplica la misma pena a una conducta análoga respecto de quienes no profesan religión alguna.

Muchos pensamos que ese artículo del Código Penal es de dudosa justificación —afortunadamente no se aplica prácticamente nunca— porque la tutela de los sentimientos religiosos no forma parte, de suyo, de la garantía de la libertad religiosa. Las expresiones ofensivas para la religión, incluso las “gratuitamente ofensivas”, sólo pueden restringirse o sancionarse en casos extremos: en concreto, cuando el lenguaje ofensivo, aun no constituyendo en rigor hate speech, puede traducirse de hecho, por las circunstancias y el contexto, en una limitación al derecho de libertad religiosa de las personas: por ejemplo, produciendo situaciones de discriminación o impidiendo que algunos ciudadanos practiquen libremente su religión. Esto es más fácil que suceda en el caso de minorías religiosas, por lo general más vulnerables, que en el de la religión mayoritaria.

Entiéndaseme bien. No es que considere que esa clase de lenguaje es encomiable o que merezca un juicio social, moral o políticamente positivo. Al contrario: creo que la ofensa gratuita, en este y en cualquier otro ámbito, es algo a evitar. Pero el respeto a la libertad de expresión, que es una de las libertades clave de un sistema democrático, sólo puede ser restringida en casos de estricta necesidad. La censura no es amiga de la democracia. Y no se olvide, además, que el derecho es un instrumento de organización social que tiene sus limitaciones: no sirve para todo, en contra de lo que cada vez más gente piensa, ni es la única fuente de legitimidad de comportamientos humanos. Identificar legalidad y legitimidad moral es un error notable. Hay expresiones ofensivas que el derecho debe permitir, pero que no por ello reclaman un juicio positivo por parte de la sociedad.

Por esa misma razón, entiendo muy bien a quienes en estos días, en diversos países, se han pronunciado bajo el lema “yo no soy Charlie”, en contra de la corriente mayoritaria. El atentado contra la vida de los redactores de Charlie Hebdo es execrable, y debe ser condenado sin ambages, pero eso no hace de los asesinados unos héroes de la libertad de expresión.

El semanario francés nunca se ha distinguido ni por su buen gusto, ni por lo sofisticado de su humor, ni por su contribución positiva a un clima de convivencia social impregnada de respeto por quienes piensan diferente. Al contrario, su línea ha sido más bien la de la ofensa grosera, sin reparar en el daño para la buena fama de personas o de grupos minoritarios, que muchos no consideramos la mejor manera de promover un ambiente de debate intelectual sobre cuestiones de importancia, o sobre aspectos esenciales que definen la identidad de los ciudadanos. Su reproducción de las “caricaturas de Mahoma” del Jyllands-Posten fue sólo una más de sus desafortunadas sátiras, más aireada que otras por las consecuencias, entonces y ahora. Su labor periodística era tan jurídicamente legítima como, a juicio de muchos, moral y socialmente reprobable. Beatificar a periodistas cuya actividad se asemejaba más a un negocio basado en el escándalo que a la lucha por las libertades, es un importante error de perspectiva, que impide llegar al fondo del problema.

31 comentarios
  1. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Excelente artículo, muy bien expuesto y orientado. Todos los demócratas condenamos el asesinato en general, y por ello nos debemos solidarizar con las víctimas de Charlie Hebdo, pero efectivamente, más allá de que estas ofensas no limiten el derecho a la libertad religiosa, y por lo tanto haya que permitirlas, existe una preocupación grande por lo poco que ayudan a la convivencia. Creo que lo más triste es que se trata de una ofensa sin crítica. Una cantidad enorme de musulmanes han sido ofendidos en sus creencias sin saber por qué, ni para qué. En temas que afectan a la convivencia uno no se puede escudar en el derecho que pueda tener un artista a una cierta ambigüedad que deja la interpretación en manos del destinatario. El humorismo gráfico ha de ser cauce responsable de pensamiento y de crítica. Y la responsabilidad se manifiesta ejerciendo la crítica abiertamente. Yo hasta ahora sé que claramente se ha pretendido ofender al islam, pero no sé para qué, ni por qué. Si los musulmanes pudiesen saber qué es eso que justifica una crítica tan ofensiva podrían defenderse y argumentar sus posiciones. Creo que hacer caricaturas de Mahoma es una sencilla y gratuita forma de ofender sin más. Por otro, desde el punto de vista de la creatividad, qué triste es que lo más creativo que se le ocurra a un dibujante sea hacer caricaturas de Mahoma.

    Un cordial saludo.

  2. misnotas
    misnotas Dice:

    ¿Est Saldam Rushdie Charlie?. Pues oiga no
    Pero la fatwa que condenaba a muerte al escritor de los versos satánicos estuvo vigente mas de una decada limitando todo tipo de libertades de su grosero autor. Je ne suis Salman Rushdie

    • misnotas
      misnotas Dice:

      ….las prisas. Pretendía decir … Je ne suis Charlie Hebdo mais Je suis Salmad Rushdie….¿es eso más aceptable?

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Supongo que quien planificó este atentado es un profesional, no un aficionado.

    Es razonable pensar que son personas con conocimientos de psicología de masas, duchos en su manejo en situaciones extremas y con los suficientes recursos para usar a profesionales para la fase de ejecución. Desde luego práctica no les está faltando y laboratorios mucho menos.

    Además, quien haya manejado un fusil de asalto sabe que el ejecutor que disparó y mató a la policía herida corriendo –con un disparo– era un militar profesional curtidísimo y ahorrando munición. Millas por delante de cualquiera de los etarras a los que estamos aquí acostumbrados.

    Por tanto, pensar que ese atentado tenía por objetivo amenazar la libertad de expresión o la religiosa quizás no sea la única explicación aunque sea un tótem. “Nuestro” tótem.

    Una hipótesis alternativa, quizás más probable, es que trataba de conseguir lo que de inmediato se hizo. Un acto mediático propio de los reflejos gregarios de un gran rebaño asustado. Esto indicaría un buen conocimiento de la forma de socialización instintiva típica de Francia.

    Esa imagen actúa al nivel instintivo no como el supuesto refuerzo moral que aparentemente pretende, sino como la evidencia gráfica de una sociedad llena de miedo e impotente.

    Cuando estamos asustados todos los animales gregarios nos reunimos bien apretados para buscar la protección del rebaño. Por cierto, nuestra comunidad musulmana también está asustada.

    Este sería el éxito del atentado, mostrar el miedo y reforzarlo.

    Esta imagen es la que queda en el subconsciente: “¡Qué miedo tienen, que se juntan para darse ánimos!” , incluidos los lideres que demuestran tener mucho más miedo porque se manifiestan tras un ejército.

    Esta imagen es demoledora y muy destructiva de nuestra fortaleza moral.

    Que el discurso explícito y oficial sea otro no se discute, pero no tiene los efectos instintivos que son los que de verdad operan a largo plazo.

    La “libertad de expresión” es un ingrediente mediático para consumo propio y refuerzo de autoestima de los musulmanes a quienes algunas de nuestras costumbres ofenden. Por ejemplo la de reírnos de los símbolos religiosos de otros.

    Pero es una verdad cada día más a medias porque el sistema ya penaliza la expresión de diversas opiniones para ser creíble y una gran parte de su población, en Francia, fue excluida de la foto.

    Fue el remate, ¡Están con miedo y desunidos!

    Saludos

  4. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    Muchas gracias Javier por tu colaboración pero me permito discrepar respecto de esta frase:
    “entiendo muy bien a quienes en estos días, en diversos países, se han pronunciado bajo el lema “yo no soy Charlie”, en contra de la corriente mayoritaria. El atentado contra la vida de los redactores de Charlie Hebdo es execrable, y debe ser condenado sin ambages, pero eso no hace de los asesinados unos héroes de la libertad de expresión”.

    Yo creo que sí, que sí son unos héroes de la libertad de expresión, aunque el contenido de su libertad de expresión ni me guste ni me haga apenas gracia. Y creo también que todos somos Charlie, queramos o no.

    Vayamos por partes. Aunque consideremos inútil, provocador e irresponsable el contenido de esta revista, la conclusión en una democracia no puede ser diferente: todos somos Charlie. A mi también el pensamiento comunista me parece inútil, provocador e irresponsable y sin embargo me aplico íntegramente el poema de Niemoller:
    Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
    guardé silencio,
    porque yo no era comunista,
    Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
    guardé silencio,
    porque yo no era socialdemócrata,
    Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
    no protesté,
    porque yo no era sindicalista,
    Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
    no protesté,
    porque yo no era judío,
    Cuando vinieron a buscarme,
    no había nadie más que pudiera protestar.

    Bueno, pues resulta que a estos efectos sí soy comunista, sin ninguna duda. Porque a los nazis me meten en el mismo saco, quiera yo o no. Para ellos lo único importante es que yo no soy nazi.

    Pero es que, además, hay que darse cuenta de que la sátira es algo fundamental en una democracia, especialmente la sátira contra el poder, estatal o social. Reírse de los fundamentalistas de cualquier credo o ideología es algo muy necesario. ¿Saben ustedes cuando dejaron de producirse duelos en Europa? Pese a cinco siglos de prohibición los duelos por motivos de honor desangraban a la mejor juventud europea, en Alemania, Inglaterra, Francia… Nada podía detenerlos, ni la cárcel ni la excomunión. Hasta que un día los caricaturistas ingleses empezaron a mofarse de los duelistas y a dibujarles como personajes ridículos. Los duelos se acabaron en tres años. ¿Qué los de Charlie podían haber sido más elegantes? ¿Haberse reído de los fundamentalistas sin representar a Mahoma? Quizás, pero pagaron cara su libertad de expresión. Eso les convierte en héroes, al menos tanto como los partisanos comunistas que en los distintos frentes lucharon contra los nazis: conocían los riesgos y los asumieron.

    Por supuesto que hay héroes mayores y menores, sin duda, pero negarles la condición de héroes de la libertad de expresión implica reconocérselo solo a los que la ejercen de la manera que compartimos, y en una democracia eso es casi una contradicción.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      En efecto. No olvidemos que, en último término, “Charle H.” es un negocio. El negocio de vender lo que muchos desean comprar. Este es el centro de la cuestión ¿porque queremos comprar la humillación de la Libertad religiosa ajena?
      Pero esto excede de los límites de un debate sobre Libertad de Expresión.
      Salvo en un punto: Prueba que la educación está mucho más mancillada que la Libertad de Expresión. La crisis, en efecto, es esencialmente moral.
      Saludos y gracias por el post.

  5. Pedro
    Pedro Dice:

    No recuerdo quien, alguien dijo: ” No estoy de acuerdo con lo que dices, pero daría la vida por defender el derecho que tienes a decirlo”.

    El mismo derecho que tienen las personas religiosas a mostrar públicamente sus creencias, y los demás a respetarlas, tienen los no religiosos a negar esas creencias, y ser respetados.

    El art. 525 delCódigo Penal español no se aplica en la práctica porque es absurdo, debería derogarse. Si yo afirmo que la realidad es que no existe ningún dios, ni hay otra vida tras ésta, sé que estoy atacando las creencias y ofendiendo los sentimientos religiosos de muchas personas. Habrá personas religiosas que entiendan que en una sociedad secularizada, democrática y con libertad de expresión puedo decir esto sin problema, pero siempre habrá fanáticos que vean esto como un ataque merecedor de respuesta debido al carácter irracional inherente a la explicación religiosa del ser humano y el universo.

  6. Voltaire
    Voltaire Dice:

    Discrepo de cabo a rabo. En modo algo creo que sea “moralmente” reprochable burlarse de la religión. Y no digamos ya “socialmente”. Lo que es socialmente insano es que haya cortapisas para hacerlo, hasta el punto de que te pueda costar la vida. Y que cuando te cuesta, encima te afeen tu conducta. El problema de fondo es que se pretende –sin ir más lejos, en un post como éste- conceder a la religión un estatus especial en la sociedad democrática. ¿Por qué no concedemos este estatus también a la patria, como querrían los nacionalistas? La lista sería inacabable, las personas tendemos a ofendernos por muchas razones, no siempre coincidentes. En el espacio público todo puede ser objeto de crítica y de sátira, y más aún los conceptos abstractos y las ideas, religiosas o de otra índole. Los humoristas asesinados sí eran personas, con nombres y apellidos, dignas de protección. A mí lo que me parece social y moralmente reprochable –con todo el respeto para el autor del post, de cuyas buenas intenciones no dudo- es utilizar esos calificativos para personas asesinadas por hacer un uso legítimo de la libertad de expresión. Uno podrá o no compartir su sentido del humor, pero es un hecho cierto que se jugaron la vida, sabiendo a lo que se exponían. A mí me merecen un respeto.

  7. Francisco Román
    Francisco Román Dice:

    Escribo esta nota sólo por ejercitar mi libertad para expresar que quien califica de “irracional” toda explicación religiosa del ser humano (como ha hecho Pedro), está llamándome cuando menos tonto del bote, insulto que es el argumento que suelen emplear precisamente los que no tienen argumentos para defender su postura.

    • Pedro
      Pedro Dice:

      Ejemplo de lo dicho en mi comentario anterior. Solo por exponer mi opinión contraria a esas creencias, ya estoy insultando, y puedo por tanto ser respondido en los mismos términos.

      Argumentos hay para llenar libros enteros, y lo más importante, la realidad.

  8. KC
    KC Dice:

    Señor articulista, ha escrito cosas muy correctas y otras muy incorrectas. Imagino que usted tira hacia el monte, pero así no se reflexiona, hombre. Hay mejores formas. Lo voy a resumir rápidamente porque no tengo tiempo y además ya me han censurado en este blog varias veces por explicar el tema: yo tengo todo el derecho a ser muy religioso, a creer en lo que quiera y seguir los ritos que me apetezca, pero cuando voy a un sitio público, ante todo soy persona y por tanto todos mis símbolos he de retirarlos (el problema es que entonces algún imbécil le da por decir que estás prohibiendo o limitando una libertad, a lo que habría que explicarle al imbécil que no es que esto se haga de forma caprichosa, ni por ninguna religión en concreto, sino para igualar en un centro público a todas las personas, que es lo que tiene que hacer principalmente un centro civil). Por eso, en realidad, nadie debería portar un símbolo en un centro público (quizas sí en un espacio, que son cosas distintas), pero sí en su casa o en el templo dispuesto al efecto. Que eso en la práctica sea más o menos complejo, o no, ya es otra cosa. Pero creo que así se evitarían muchos problemas de este tipo. Porque que yo sea religioso no le interesa a nadie más que a mí, a no ser, claro, que alguien se use de la religión para generar una especie de agrupación que le provea de determinados beneficios, que es lo que parece que sucede con determinados grupúsculos…. De la misma forma, cuando un religioso llega al laboratorio, debe dejar sus creencias en el bolsillo y limitarse al análisis empírico. Que el Estado debe ser laico es algo que ya entendemos desde hace unos pocos cientos de años (aunque otros sigan sin entenderlo). Que la religión debe ser totalmente respetada siempre que no se salga de su tiesto (y se vaya al político) también (cosa que parecen no entender los ateos, por ejemplo). Pero vamos, que si alguien ve “normal” el que unos tipos cojan unas ametralladoras y asesinen a sangre fría a 12 personas por unos dibujos, es porque tan “normal” no está. Hay muchas otras vías y formas por las que se podría haber probado a sancionar determinadas caricaturas, pero lo que ha sucedido no tiene más causalidad que un tipo de condicionamiento extremo que sólo la Psicología, y por supuesto no el Derecho, conocen.

  9. JJGF
    JJGF Dice:

    http://www.periodistadigital.com/periodismo/radio/2015/01/13/luis-pino-charlie-hebdo-radio4g-rojo-negro-paris.shtml

    Interesantes estas reflexiones de Luis del Pino. He sabido de ellas porque la semana pasada las comentó Ignacio Gomá en el programa de radio donde colabora. Y parecía que Ignacio no se mostraba en desacuerdo con ellas (perdóname, Ignacio, si te malinterpreté), pues vino a decir que, aunque él había coescrito un post de matiz distinto, los argumentos de Luis del Pino le habían hecho reflexionar, y quizá el pensamiento de ambos no esté en contradicción sino que sea complementario.

  10. JJGF
    JJGF Dice:

    Viene a cuento recordar un párrafo escrito por el francés Alain de Benoist, mucho antes del atentado de París, sobre esa polémica frase -no hay libertad para los enemigos de la libertad- que también glosaron otros como Raymond Aron.

    Y luego un apunte sobre el autor.

    “`No hay libertad para los enemigos de la libertad’. Es una vieja coartada, que siempre ha provocado la pregunta, cómo se define la libertad, y sobre todo, quién ha de poseer la capacidad de determinar quién es el enemigo de la libertad. Cuando en el siglo XIX los socialistas revolucionarios denunciaron la explotación económica, fueron llevados ante los tribunales de justicia por incitación al odio. Hoy se hace lo mismo con aquellos que no se postran ante la ideología de los derechos humanos. Si fuéramos a creer a cierta gente, la libertad de opinión estaría limitada a las opiniones tolerables. Pero justamente más allá; es donde empieza la libertad; y fueron siempre los que tuvieron que pelear por ella, por su triunfo, quienes han definido esa libertad. La libertad de opinión no tendría ningún valor si sólo la disfrutaran los que opinan aquello que cualquiera considera justo y razonable. Por ser la libertad de opinión el primer presupuesto para el libre desarrollo de las ideas y para la existencia de un debate democrático, ella sólo tiene sentido cuando hasta las opiniones más absurdas, más chocantes y más ofensivas gozan de libertad. Por la simple razón de que, si no fuera así la proclamación de ese principio de libertad de opinión hubiera sido superfluo.”

    http://es.m.wikipedia.org/wiki/Alain_de_Benoist

    Alain de Benoist es especialmente crítico con el cristianismo primitivo, al cual considera germen del igualitarismo y el universalismo. Considera que Europa debe redescubrir sus raíces paganas.

    Los sectores más críticos con el pensamiento de Benoist suelen proceder del ala más liberal de la derecha y de gran parte de la izquierda, tachándole en todos los casos de difusor del neofascismo. Sin embargo, Benoist ha atacado repetidamente en sus obras la ideología fascista. La acusación de neofascista probablemente se origine en el hecho de que Benoist comparte ciertos referentes intelectuales con el fascismo, así como en su rechazo del cosmopolitismo, la inmigración masiva y la teoría de los derechos humanos.

    Benoist ha ido evolucionando progresivamente hacia unos planteamientos políticos cada vez más democráticos, desde una postura inicial bastante aristocrática. En la actualidad defiende que la manera más efectiva de promover el cambio político es aumentar el nivel de democracia a todos los niveles, especialmente el local

  11. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    No debemos olvidar que el Laicismo………. también es una Doctrina y que, en Occidente, lleva 200 años en el machito.

    Es cierto que las religiones monoteístas tienen luces y sombras. Luces para unos y sombras para otros. Incluso graves fallos para los que ven luces. Ahí lo dejo.

    Pero, realmente, a la luz de la ciencia si esto sirve de algo, no se yo quién está en condiciones de reclamar más “verdad”.
    Ya nos anuncian que, por debajo de 10 elevado a la –30, no existe el concepto de materia y que seguimos lejos de tocar fondo. Esto lo explicaron unas cuantas religiones hace 2800 años, antes de que las “adornasen” con dogmas, controles y el ornato del Poder.

    También el Laicismo es doctrinario y, a fin de cuentas, es el padre ideológico instrumental de buena parte del pollo que hoy nos encontramos instalado en el Corazón del Sistema.

    Un corazón que, como el de la obra de Conrad, está en tinieblas y cada día arroja una luz más oscura y ya es
    incapaz de mostrar un horizonte que mínimamente valga la pena.

    Con una población en regresión vital y psicológica, que no sabe si va o viene, si sube o baja y que no tiene una razón clara para seguir tirando del carro más allá de ese instinto básico y tan alejado de la racionalidad que cada día parece menos “racional”.
    Esto es su herencia y ya toca.

    Quizás va siendo hora de que unos y otros se dejen de historias, simplifiquen y nos den luz y, sobre todo, un horizonte.

    Saludos

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Es curiosa la ausencia de límites que separen la fe de la razón.
      Hace más de un Siglo que la Teoría cuántica -desde Bohr, al menos- con su sugerente identificación de onda y partícula, impactó en el mundo de la Ilustración que había sido el paradigma -al menos- del Siglo anterior.
      Desde entonces, la Física se ha apropiado de la fe, negándola como “Fe en lo trascendente” y afirmándola como “Discurso de la razón” (nada que ver con el “método” cartesiano).
      Pero este “discurso de la razón científica” es en realidad Fe.
      ¿Quien entiende la Física cuántica? ¿Quien entiende la Teoría M, o de cuerdas? ¿Los universos multidimensionales? ¿Entienden la formulación matemática en que Hawking funda sus tesis.
      A la primera, nadie (unos pueden entender poco, otros mucho, pero nadie todo en todos los campos involucrados). A la segunda y a la tercera, casi nadie. A la cuarta, no.
      Así, tenemos fe en la ciencia. Pero no entendemos sus fundamentos. Tenemos la fe irracional que criticamos en el hecho religioso.
      ¿Nos damos cuenta?

    • KC
      KC Dice:

      Lege Ferenda, que yo tenga fe en que el Universo pueda ser de una forma porque tengo unos indicios y unas muestras en las que basarme, aunque no un resultado o descripción matemática, no significa que sea lo mismo esa fe que la religiosa personalista. No hagan batiburrillos incomparables, por favor, porque lo único que hacen es generar mayores falacias. No tiene absolutamente nada que ver lo que usted está diciendo, en primer lugar porque la “fe científica” no espera ningún tipo de beneficio más allá de quizás una medalla sueca (que incluso algunos, como Richard Feynman, quisieron rechazar). Pues no les queda a ustedes, los de la ciencia jurídica-económica, para entender el Universo… Ahí podría estar una de las claves de todo.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      KC, lo primero es lo primero; me alegra volver a “verle” por aquí.
      Y lo segundo, que suele ir después, es recordar que la razón ambién mata a la razón. Históricamente. Que la tierra es redonda se sabía desde la antiguedad. Incluso Eratóstenes, si no recuerdo mal, calculó su diámetro muy certeramente.
      Pero la “ciencia” argumentó con fe ciega en contra. Resultado, más de un milenio de atraso intelectual. Debido a esa fe en la razón.
      Entonces Fe y Razón iban de la mano. Ahora la Iglesia romana trata de continuar la jugada.
      Es el conocimiento el que queda maltrecho. Todo el conocimiento. No solo el supuestamente objetivo.
      ¿Existe el mal?

  12. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Aprovecho para comentar el post y contestar a JJGF. Creo que es acertada la tesis del post, y la suscribo, si bien es cierto que en el programa El Búho de Radio Siglo XXI, en el que colaboro, planteé las manifestaciones de Luis del Pino que JJGF cuelga más arriba a modo de introducción sobre una cuestión que me parecía interesante: la publicación de las viñetas de Charlie Hebdo en otros medios como modo de reivindicación de la libertad de expresión. Luis del Pino entiende que una cosa es el atroz atentado y otra la actitud de la revista que el repudia y que no merece defensa tan extremada.

    Aquí pueden ver el podcast de ese día de El Búho, programa que recomiendo (no por mi colaboración quincenal) por la profundidad y seriedad con la que toca los temas.

    http://www.radio4g.com/r4g-podcasts/el-buho-107/4435

    En el programa deliberamos sobre esas cosas y otras y yo pienso que en las sociedades democráticas debe regir lo que Oliver Wendell Holmes llamaba el mercado de las ideas, recogiendo las ideas de Stuart Mill. Eso significa que en ellas hay libertad para que se manejen ideas buenas pero también malas y ello es lo que permite contrastar y descartar y acercarse lo más posible a la verdad. Son las sociedades dominadas por el temor y por las restricciones las que menos progresan, porque no hay posible renovación de las ideas.

    Por eso a mí me parecía que sí hay que publicar las viñetas –y esa es la decisión que finalmente tomamos en el post que publicamos- si bien ello no significa la reivindicación de las ideas ni siquiera de las formas y conductas que la revista Charlie Hebdo mantenía , pero en cambio sí una reivindicación absoluta de su derecho a tener mal gusto e incluso a atacar y ridiculizar creencias, porque en una sociedad democrática los parámetros de lo defendible o no son los constitucionales y no los que puedan establecer –y en consecuencia su vulneración hacer ofender- la Biblia o El Corán. Quizá no me guste lo que dice pero quiero que haya gente que diga lo que pienso porque eso me permite afinar mi pensamiento y mis creencias. Es, como decía Voltaire (al que creo que se refiere Pedro) “No estoy de acuerdo contigo, pero moriría por defender tu derecho a decirlo”. En ese sentido me parece que había que publicar las viñetas: alguien tiene que hacerlo para que no ganen los malos. Me gustó en este sentido este artículo de Jabois, “Alguien tiene que hacerlo”

    http://www.elmundo.es/opinion/2015/01/09/54af140fe2704e6a278b4570.html

    ¿Convierte eso en héroes a los dibujantes del Charlie como dice Rodrigo? No lo sé, quizá el héroe tiene que ser consciente de lo que hace y tener una causa realmente digna. Pero no cabe duda de que mártires de la libertad de expresión sí fueron.

  13. Francisco Román
    Francisco Román Dice:

    Pedro, no le insulté, ahora bien es usted muy libre tomar como insulto mi respuesta anterior, pero, convénzase, no puede dar argumentos de que lo único racional (humano, pues) pertenece exclusivamente al ámbito de la ciencia, porque al final todas las respuestas de la ciencia terminan a su vez confluyendo en el misterio (véanse las respuestas anteriores de Manu Oquendo y Lege Ferenda) o en la nada ( véase Hawkin), que es mayor misterio aún.

    • Pedro
      Pedro Dice:

      Francisco, y yo tampoco le he insultado. Que la fe no sea una forma de aprehensión de la realidad o de conocimiento del mundo racional no significa que no sea humana, los sentimientos no son racionales y son humanos, el subconsciente no utiliza la razón y es humano.

      No es que tenga el mayor interés en lo que Ud. crea o deje de creer, pero ya que Ud. me dice convénzase, yo le digo desengáñese. Porque si hay argumentos reales y demostrables. Que a día de hoy no seamos capaces de entender muchas cosas no significa que en el futuro no lo hagamos, gracias a la maravilla que es nuestro cerebro. Hasta hace ni 300 años no entendíamos infinidad de cosas que ahora son claras y evidentes, por eso antes se recurría a la explicación sobrenatural. Si alguien de hace 300 años viera nuestro mundo pensaría que es milagroso. Esos misterios han sido resueltos, y es increíble pensar hasta donde podremos llegar en los próximos mil o dos mil años. Lo que no quita para que seamos conscientes de nuestras limitaciones y nuestra insignificancia en un universo de miles de millones de galaxias con cientos de miles de millones de estrellas en expansión. Hawking no defiende la nada, al revés, trata de entender el todo, que es el universo. Es cierto que para el cerebro humano cuesta hacerse idea de esta inmensidad, y que es mucho más fácil recurrir a explicaciones simples y absolutas, pero le invito a interesarse por multitud de libros o programas de divulgación científica sobre evolución, genética, cosmología, física…. Hoy día se está estudiando lo que pudo ocurrir en los primeros segundos de este universo. Y para esto se utiliza el método científico, que permite probar y rebatir del mismo modo cualquier teoría. Yo sé que Australia existe, a pesar de que nunca la he visto ni he estado allí. Porque hay medios de prueba demostrables científicamente que me lo demuestran. Y cada vez que avanzamos es cierto que surgen nuevas preguntas, e importantes lagunas, pero le repito, que ahora no tengamos respuestas no significa que no las podamos tener. Y a pesar de ello, con lo que ya sí sabemos, la opción de una explicación sobrenatural, o de un dios creador, está totalmente descartada. No sabemos muchas cosas todavía, pero esto sí.

      No hay dioses, ni hay otra vida que ésta. Los seres humanos somos como los demás seres vivos de este planeta, genéticamente, y bioquímicamente, lo son nuestras moléculas. Los seres humanos somos igual que el resto de animales, o que una flor, que nace, crece, se marchita y muere. Lo que tenemos es un cerebro que es una maravilla de la evolución y la Naturaleza, pero nuestro ADN es un 99 % igual al de un chimpancé. Esto es algo está demostrado científicamente.

    • Pedro
      Pedro Dice:

      (continuación1)Lo que ocurre es que a los humanos no nos gusta la idea de morirse. Cuando te mueres desapareces, tu cerebro deja de funcionar, tu cuerpo se pudre, igual que los demás seres vivos, las moléculas se descomponen en otras. ¿Tan difícil es de asimilar y vivir con ello? ¿Dónde estábamos cada uno de nosotros antes de nacer o de ser concebidos? Pues en ningún sitio, simplemente no existíamos, exactamente igual que cuando muramos. El Universo ha existido miles de millones de años sin nosotros, y seguirá existiendo cuando no estemos, no entiendo porqué algo tan obvio y sencillo es tan difícil de aceptar por algunos seres humanos. Es presuntuoso pensar que el Universo ha existido sin mí durante miles de millones de años, y ahora necesita que yo trascienda tras esta vida eternamente para que el Universo siga existiendo.

      Por mucho que uno crea en algo, eso no significa que exista, la realidad es la que es. El alma no existe. Algunas personas no son capaces de aceptar su propia finitud, ni la de sus seres queridos, y compran un cuento infantil. Es el hombre el que crea a dios, no al revés. Pero no todos los seres humanos lo necesitamos. No se puede aceptar un relativismo que equipare una superstición irracional, fruto del miedo, la debilidad y la necesidad de ser feliz, con lo que se aprehende racionalmente con el cerebro con el que la Naturaleza nos ha dotado. Equiparar alucinaciones, errores de percepción, confusiones entre realidad y sueños, interpretaciones erróneas de la realidad con el pensamiento científico y escéptico y la crítica racional. Hay cosas que sí son subjetivas, a uno le pueden gustar más los espaguetis o los macarrones, pensar que es mejor una solución u otra, pero hay cosas que son objetivas, como que tu mano tiene 5 dedos. Y sobre dios u otra vida solo hay dos posibilidades, o existen o no existen, e independientemente de lo que uno crea, si no existen, no van a hacerlo porque alguien lo crea.

      En un momento de la evolución humana, el sentimiento religioso pudo suponer una ventaja evolutiva, ayudaba a superar ciertas situaciones, a dar una explicación a cosas entonces incomprensibles. También el canibalismo fue necesario en un momento dado de la evolución, y pasó. Igual ocurre con la religión, ya depende de un determinado grado de evolución humana. Hay cientos de millones de hindúes que creen en cientos y cientos de dioses que Ud. y yo estamos de acuerdo que en la realidad no existen. Pero decir esto no significa que crea que todas esas personas sean tontas del bote. Imagino que Ud. tampoco. Simplemente han sido educadas dentro de una cultura que hasta hace solo unas décadas solo encontraba esa explicación, igual que Ud. en la de aquí. Hay más de 1.000 millones de personas que creen en Alá y que cuando mueran irán al Paraíso o al Infierno, pero esto no significa que los demás tengamos que creerlo.

    • Pedro
      Pedro Dice:

      (continuación2)La gran mayoría de los humanos no cree en Alá, Osiris, Visnú, Odín o Zeus. No son tan diferentes a mí, yo tampoco creo en ellos, ni tampoco en el Dios judeocristiano, que no se diferencia de éstos.No es que no crea, es que es seguro que no existen. Tener fe es creer en algo que no se ve, que no se percibe racionalmente, que no se puede demostrar, que se sabe que no existe, es irracional, pero que no hay otra vida no es una creencia, es algo que sabemos utilizando el cerebro que tenemos. Y que no hay dioses, ni brujas, ni hadas, ni duendes, ni ángeles, ni diablos, ni vírgenes, ni santos, ni fantasmas, ni zombis, ni Papa Noel, ni los Reyes Magos, ni el Ratoncito Pérez…

      Hace 300 años todo el mundo creía en las brujas, se quemaban miles de mujeres por toda Europa, hoy sabemos que no existen. No se puede demostrar la no existencia de algo que no existe, el que afirma es el que debería probarlo, no se puede demostrar la existencia ni inexistencia de dios, ni de Zeus, ni de las hadas, porque no existen en la realidad, sólo en la mente de los humanos. Igual que es imposible que me demuestres que en mi garaje no hay un dragón que echa fuego si yo afirmo lo contrario.

      Y no niego la libertad religiosa de cada ser humano para buscar su felicidad o elegir el amigo invisible que le guste más. Pero no puedo dejar de pensar y decir que son mentiras para que los adultos puedan creer que cuando mueren siguen viviendo en otra parte, al igual que se les hace creer a los niños en los regalos de los Reyes Magos, o Papa Noel. La religión sirve para que la gente que se asusta mucho con la irreductible muerte pueda descansar. Los seres humanos somos vulnerables ante estructuras preparadas para dar respuestas, aunque sean falsas. Las religiones son estructuras de control social, por el que los poderosos controlan a los débiles, los hombres a las mujeres, los ricos a los pobres, los listos a los ignorantes.

      Lo sobrenatural es la respuesta primaria que el ser humano encontró para explicarse un mundo hostil y una existencia limitada, pero la evolución continua. La gente cree en dioses porque el mundo es complicado, pero que no hayamos llegado a entender todo no quiere decir que no tenga explicación. Hace 500 años no entendíamos infinidad de cosas que hoy sí. La gente cree en dioses porque el mundo es improbable, pero si lo piensas lógicamente, sólo puedes hacerte esa pregunta porque ha sucedido, y existimos. Y que lo haya hecho un dios es más que improbable, imposible, si los dioses existieran no habría ninguna duda. En miles de millones de años, hay millones de millones de planetas en el Universo en los que no hay vida, por lo que no hay nadie con cerebro para darse cuenta. Pero por simple probabilidad, si en uno de cada millón de millones de planetas hay vida, pueden existir muchos planetas con vida y la Tierra, obviamente, es uno de ellos, ya que estamos aquí, aunque a millones y millones de años luz de distancia.

    • Pedro
      Pedro Dice:

      ( y continuación3)Y no es azar, aquí se han dado unas condiciones, de acuerdo al principio de selección natural, un proceso continuo de duplicación genética, mutación y herencia. Así se va construyendo gradualmente la complejidad, sin un diseño previo y con múltiples vías muertas. Los pezones en los machos mamíferos son una prueba de que no ha habido ningún diseño inteligente. La evolución es la explicación de la vida en este planeta, un hecho demostrado por la ciencia, pero difícil de ver si no tenemos una perspectiva a largo plazo hasta llegar aquí y ahora. La hipótesis divina no sólo no es necesaria para explicar la vida y el universo, sino que es superflua e incompatible con lo que vemos y sabemos.

      No hay demostración de la posible existencia ni de comunicación bidireccional con ningún dios, nunca la haya habido y nunca la habrá. Es mejor preocuparse de las cosas que de verdad afectan al mundo y a las personas, problemas reales que requieren del cerebro humano racional. Las religiones sirven precisamente para evitar esto. No me sirve el recurso fácil del agnosticismo, que el ser humano no es capaz de saber si hay o no dioses u otra vida tras ésta. Igual que usamos el cerebro y nuestra racionalidad para entender el mundo y hacer frente a cualquier situación, no tenemos que renunciar a la capacidad que tenemos de percibir la realidad y entenderla racionalmente, aceptar las conclusiones lógicas de ello, y vivir de acuerdo a ello, como hacemos en cualquier otro aspecto de la vida.

      Lo curioso del ateísmo es que no necesita directores, papas, ni doctrina. Todos los ateos la saben sin ni siquiera hablar entre ellos y están de acuerdo en todo lo que concierne a los dioses, el alma o la existencia de otra vida. Da igual el momento histórico, o la cultura o ser de Japón, Argentina o Finlandia. A lo mejor esta asombrosa coincidencia natural explica que es lo correcto. No se puede aceptar que el ateísmo es una forma de religión. Es como decir que no coleccionar sellos en un hobby. El ateísmo es simplemente el resultado de usar lo que somos, el cerebro humano, de forma racional y libre.

    • Carlos
      Carlos Dice:

      Pedro no te das cuenta que lo que verdaramente es irracional es decir que Dios no existe. Es irracional y contrario al método científico por cierto. Pero no porque haya muchos grandes científicos, mucho más inteligente y racionales que tú y que yo, que han sido y son grandes creyentes, sino porque la hipótesis “Dios existe” no es falsable con lo que queda fuera del ámbito de la ciencia, ojo no significa que no exista simplemente no se puede demostrar que exista ni lo contrario.

      Te recomiendo que leas este grandísimo libro: Ciencia vs Religión. Un falso conflicto. Escrito por Jay Gould un eminente biólogo que se declara agnóstico.

      Un saludo

    • KC
      KC Dice:

      Carlos, ¿acaba usted de descubrir en qué consiste la fe? No diga absurdeces, por favor. Que Newton fuere altamente religioso no demuestra que Dios, en el concepto tradicional, exista. Yo le podría decir 500 que no lo eran y tampoco demostraría nada, aunque sí podría ser un indicio importante.

    • KC
      KC Dice:

      Pedro, se equivoca en esto: No hay dioses, ni hay otra vida que ésta.
      En realidad sí hay un Dios, sólo que mal interpretado (intencionadamente o no). Y por supuesto que hay “otra vida”, solo que no llevará su DNI ni su DNA… Es más, no es que haya “otra”, sino que posiblemente haya infinitas “otras”.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Estimado Pedro, no le pediré que me explique como es eso de que el ADN del chimpancé y el de los HUmanos coinciden en el 99%, No lo entendería. Pero si le diré que aún así, ese 1% de diferencia parece un abismo. Cuantitativamente similar, cualitativamente diferente.
      Si le diré que cuando miro las estrellas me conecto a ellas. ¿A qué? No lo sé.
      Pero o bien me quitan mi frio, o bien me dan su calor. Hay intercambio. Hay relación.
      No recomendaría a nadie intentar volar moviendo las orejas. Ni siquiera teniendo en cuenta que aunque nadie lo haya conseguido nunca, eso no significa que no sea posible.
      La obsesión por la razón suele atacar a quienes poseen un sentimiento de trascendencia (no quiero reducirlo a un simple sentimiento religioso) con el meme de que el miedo, el cerebro humano, … son subjetivos. Pero no ven que es ese mismo cerebro el que sustenta el meme de la razón.
      Lo trascendente no es el opio que adormece el miedo a la muerte. No es la religión institucionalizada. Es otra cosa. Es lo que impedía el caos moral que ocasiona la crisis de todo tipo que hoy vivimos.
      Acepto la muerte sin creer en ninguna otra vida. Sé que mi cuerpo se convertirá en polvo, y que después no quedará de mi más que un recuerdo que se irá difuminando con rapidez.
      Lo que importa es lo que hacemos aquí. Nuestros actos son eternos. En un determinado tiempo y lugar, siempre seguirán sucediendo.
      Quizás sea otra forma de ver los sentimientos trascendentes. Hay muchas más. No solo las religiones arcaicas, o las institucionalizadas. Respecto a ellas, comparto su desdén.Son instrumentos de control social fundados sobre el miedo y la ignorania, que fomenta.
      Pero hay formas distintas de relacionarse con la totalidad desde la Libertad, cn responsabilidad, y por tanto, sin MIedo. Esas maneras no son un simple hecho “religioso”. Son la vida en movimiento. Finita y frágil, pero real. ¿Objetiva? Quizás si quizás sea una matrix. Quizás lo llegue a ser. Si ello ocurriese, sería por la colusión de la infinita fe en la razón y la finita fe en el instituto religioso.
      Dejemos al Hombre fuera de esta ecuación maldita. Deseando que cada vez más, seamos Libres y Responsables; inmunes al miedo. Incontrolables. Aceptemos que la belleza de la vida está en la muerte.
      Saludos

    • Carlos
      Carlos Dice:

      Desde luego KC por favor lea bien antes de comentar. No he dicho que Dios exista porque grandes científicos creyesen, nunca diré semejante tontería. Sólo pretendía decir que ser religioso no es incompatible con ser racional. Por cierto soy agnóstico.

    • viernes
      viernes Dice:

      Las palabras por la que fue despedido de CH el dibujante:

      “Jean Sarkozy, digne fils de son paternel et déjà conseiller général de l’UMP, est sorti presque sous les applaudissements de son procès en correctionnelle pour délit de fuite en scooter. Le Parquet a même demandé sa relaxe ! Il faut dire que le plaignant est arabe ! Ce n’est pas tout : il vient de déclarer vouloir se convertir au judaïsme avant d’épouser sa fiancée, juive, et héritière des fondateurs de Darty. Il fera du chemin dans la vie, ce petit !”

      Más o menos, la traducción:

      “Jean Sarkozy, digno hijo de su padre y ya presidente de la UMP, salió casi con aplausos de su juicio en el tribunal correccional por delito de fuga en moto. ¡El fiscal incluso pidió su liberación! ¡Hay que decir que el denunciante es árabe! Eso no es todo: que acaba de decir que quiere convertirse al judaísmo antes de casarse con su prometida, la judía, y heredera de los fundadores de Darty. ¡Hará camino en la vida, este chaval!”

      Fuentes: http://fr.wikipedia.org/wiki/Affaire_Siné#Pol.C3.A9mique_entre_intellectuels
      Traducción: comentario foro de burbuja.info

  14. Teilhard
    Teilhard Dice:

    SPINOZA dejo dicho que toda persona tienen el derecho de pensar lo que quiera y decir lo que piensa. Sin embargo en la infancia se nos adoctrina fuertemente para después criminalizar a quien se ría de esas doctrinas aunque nos terminen dando risa. De esta manera se perpetúan AUTOPOIETICAMENTE

Los comentarios están desactivados.