¿Nombrar a un ministro extranjero?

Hace unos días, el recientemente formado Gobierno ucraniano sorprendía a propios y extraños nombrando a tres ministros extranjeros para puestos clave en el nuevo gabinete ministerial: en concreto para las carteras de Hacienda, Economía y Salud, para las que se nombraba, respectivamente, a una estadounidense, un lituano y un georgiano. Además, las autoridades ucranianas adoptaban la decisión de nombrar a un lituano para uno de los puestos clave en la lucha contra la corrupción en el país.

Por extrañas que puedan parecernos estas decisiones, lo cierto es que nombrar a extranjeros para puestos de responsabilidad en la Administración pública puede ser una opción interesante: sobre todo en países de cuarta con graves problemas de corrupción como España o Ucrania. Se trata de un atajo, lo admito: la solución “como Dios manda” pasaría por controles más estrictos, una prensa beligerante con la corrupción, una ciudadanía vigilante y exigente con sus políticos, etc. etc. Pero ¿qué ocurre cuando un país concreto (léase España o Ucrania) no es capaz de establecer controles efectivos, tiene unos medios de comunicación al servicio del poderoso de turno y sus ciudadanos son una panda de borregos dispuestos a votar al primero que les ofrezca un cheque-bebé…? ¿Qué hacer cuando, además, el hecho de expulsar del poder a una élite política corrupta no cambia nada porque llega al poder otro grupo igualmente corrupto…?[1]

Poner a extranjeros en esos puestos clave de la Administración (y, en concreto, en puestos clave para que no se produzca corrupción) es una respuesta rápida a la clásica pregunta de quién controla a los controladores: ¿quis custodiat ipsos custodes…? Nombrar a extranjeros es el modo más expeditivo de romper la interminable cadena de favores y corruptelas en la que, casi con seguridad, estarían todos los candidatos nacionales con opciones de ocupar aquellos puestos.[2]

La fórmula de nombrar extranjeros cuenta con ilustres antecedentes históricos (Mazarino, Alberoni, Necker, Esquilache, etc.) y no parece que las monarquías de antaño tuvieran grandes reparos para aceptar el talento y los servicios de los extranjeros. En el mundo de la empresa es cosa de lo más común: un buen directivo será aceptado gustosamente por una multinacional, independientemente de su nacionalidad, siempre que sea capaz de aportar valor a la empresa. En un ámbito un poco más cercano a nosotros y relacionado con puestos de responsabilidad clave, merece la pena recordar que el Gobernador del Banco de Inglaterra es canadiense y que, durante unos cuantos años, el español Ignacio Pérez Arriaga fue miembro del Comité Regulador del Mercado Eléctrico Único de Irlanda.

En fin, que a lo mejor era una idea útil en el arsenal de propuestas de la regeneración del país…

NOTA FINAL: un mínimo de inteligencia haría falta, en cualquier caso, para que esta propuesta fuese útil. Nadie puede descartar que nuestro marianorajoy de turno nombre un perfecto inepto (extranjero, en este caso, pero inepto) para el cargo que sea: es decir, hay que confiar en que al Gobierno ucraniano no le dé por nombrar, por decir algo, a Vicente del Bosque como Ministro de Energía (como ha hecho recientemente en su empresa un famoso Comendador de la Orden del Imperio Británico).



[1] Que es lo que ha pasado en Ucrania que, desde hace diez años, va de revolución en revolución, de Guatemala a Guatepeor y de un gobierno corrupto a otro más corrupto aun (Kuchma, Yushenko, Timoshenko, Yanukovich, etc.). O lo que hemos podido entrever con Podemos en España,alguno de cuyos miembros más destacados resulta que ya apuntaba maneras en la esforzada carrera por vivir del cuento de la Administración Pública…

[2]  No tiene el lector más que pensar en cualquiera de los ministrables de los diferentes partidos políticos españoles con opciones de gobierno de aquí a un año para que se le caiga el alma a los pies…

11 comentarios
  1. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Efectivamente, buena apreciación. Parte de la regeneración ha de venir del extranjero. Pero no es necesario que se nombre formalmente a políticos extranjeros. Por ejemplo, líderes internacionales han favorecido la asunción de compromisos de estabilidad presupuestaria por parte de España. El drama viene de que quienes están en contra de abrir la sociedad española el mayor miedo que tienen es a lo extranjero, y eso pasa en toda Europa. Los partidos que reclaman soberanía se han convertido en la excusa perfecta para evitar la llegada de elementos externos que perturben ese ambiente enrarecido que existe en muchos ámbitos.

    Un cordial saludo.

  2. perico
    perico Dice:

    El problema es que todos conocemos qué gobierno ha impuesto a la ministra de economía/finanzas yanqui, quién de dicho gobierno puso en el consejo de administración de la empresa energética principal de Ucrania a su hijo, y también qué gobierno reparte a los mercenarios extranjeros y a los reclutados a la fuerza, calzado de la OTAN y AK-47s. ¿Será Rusia? ¿Sir Putin?

    PS: Estoy convencido de que el señor Vicente del Bosque, un hombre sensible, razonable y trabajador, jamás habría causado los descalabros que todos los españoles de a pié hemos sufrido por culpa del canario imitaznar impresentable que nos han impuesto como ministro de energía.

    • leon
      leon Dice:

      Hubiera pasado lo mismo, las obras de estos años reportaban a las administraciones publicas en su conjunto mas del 30% de su coste, se llenaban las arcas, posibilidad de grandes proyectos de todo tipo, social, infrastructuras, cultural, como lo paralizas, que continue la juerga y el ultimo que apague la luz, Caruana ya avisaba a Rato, Rodriguez z. en la oposicion anunciaba su cambio de modelo, fuera ladrillo, que pasò, ladrillo y ladrillo. Si Mafo intenta parar le hacen el mismo caso que a Caruana, y todos pidiendo que siga la msica y que es de mi ave, mi polideprtivo mi universidad, nos lo hemos fabricado nosotros, nos prometen poner un puente para llevar despues el puente y lo votamos.

  3. Pedro L. Egea
    Pedro L. Egea Dice:

    Yo creo que España no es un país de cuarta y, en el supuesto de serlo, lo serán todas las instituciones y corporaciones, ya sean de derecho público o privado. Y habría que empezar por aquellos que autorizan operaciones, continuar por los que las registran y proseguir por los que las enjuician.
    Es comprensible que ciertos sectores de este país, de lo que podríamos llamar el mundo de orden y bien de toda la vida, se sientan afectados porque sus supuestos líderes estén involucrados en lo nauseabundo, pero de ahí a querer incluir a todo el mundo.
    Es una pena que no se disponga de algún estudio, de índole política, sobre la tendencia ideológica de esos cuerpos de élites, de bien y orden de toda la vida, de nuestra administración y que se encargan de redactar textos legales, de vigilar el cumplimiento de las mismas, de enjuiciar los desmanes, etc.
    No, España no es un país de cuarta, por mucho que lo repitan. Algunos españoles que, lamentablemente, mandan mucho, y rezan más, sí juegan en cuarta división y les gusta la mediocridad; pero no generalicemos, a ver si tenemos que generalizar con todo y con tod@s.
    A lo largo de la historia de esta vapuleada España, las personas con las mentes más lúcidas no pertenecían a eso que conocemos con lo cavernoso, eran liberales o socialdemócratas y, siempre, dialogantes

  4. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    En medio de la mediocridad rampante de los políticos nacionales, una desearía poder votar a alguien como Obama. No me refiero a que no se me permita votar en las elecciones de EEUU (pues no soy ciudadana estadounidense sino española), sino a que yo no pueda votar a Obama para presidente del Gobierno español. Pues bien, ahora descubro que eso es técnicamente posible.

    Ya sólo nos falta convencer al señor Obama de que se presente a las elecciones españolas. Creo que mucha gente le votaríamos encantados.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimada Lucía: No creo que te refieras al actual presidente de EE.UU. ¿Quien crees que lo pone? ¿los ciudadanos o los comensales del festín del dinero? Es el bipartidismo impuesto.Desgraciadamente los gobiernos vienen a caer en los mismos asuntos de intereses (geoestratégicos les llaman) económicos y en la sordidez de Guantánamo, las torturas de la CIA , las escuchas de los servicios de seguridad, la guerra contra Siria (por cierto ahora con cambio de parejas), las armas químicas (antes eran las de destrucción masiva), la crisis de Ucrania, las santas alianzas contra los “malos” que ellos mismos crían y toda una doble moral hipócrita del estilo de vida americano….

  5. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Lamento empezar muchas veces con el relato de lo “érase una vez”. Recuerdo como los servicios de inspección turística no podían confiarse a las inspecciones provinciales dada la cercanía física, familiar o personal de los funcionarios con los inspeccionados. Tal cercanía muchas veces se traduce en “colegueo” , “chalaneo” y en sistemas de negocio compartido, tal como viene demostrándose con el actual sistema autonómico español. Si realmente se planteasen las cuestiones políticas en razón a su eficacia de servicio al ciudadano, de una forma objetiva y racional (tecnocracia le dicen algunos), sin “amistades peligrosas” ni compromisos personales y con un verdadero ejercicio de control y desconfianza hacia lo público, no habríamos tenido lo que tenemos. Si las CC.AA. (por poner un ejemplo) tuvieran que hablar de “soberanismo” o “derechos históricos” a un gobierno técnico europeo verdadero, con independencia de su nacionalidad, otro gallo les cantaría. Pero claro hay muchos lazos, compromisos y colegas a los que atender y dar para seguir disfrutando de la fiesta. Etica, honestidad y generosidad ¡ahí es nada!

  6. Escotero
    Escotero Dice:

    Creo recordar que para ser miembro del Gobierno del Reino de España es necesario ser español, entendiendo por tal cosa el tener la nacionalidad española. Al no exigirse el “haber nacido en España” (si no me falla la memoria) siempre podemos acudir a la nacionalización más o menos express, sin embargo tampoco me parece que sea algo automático.
    En http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2015/01/resena-sobre-el-test-de-espanolidad.html se reflexiona sobre el tema y los comentarios tiene su enjundia (lo del niño de dos años al que se le niega la nacionalidad por no estar “integrado” es…. delirante).
    En fin, ¿qué se creían Vdes. que nuestros políticos, tan eficaces(1) ellos, no iban a lograr proteger sus privilegios?. Ilusos, que son Vdes. unos ilusos.

    (1) tan eficaces para según que cosas

  7. jdsa
    jdsa Dice:

    Así es, Escotero. El art. 11 de la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno exige a todo miembro del Gobierno -Presidente incluido- “ser español, mayor de edad, disfrutar de los derechos de sufragio activo y pasivo, así como no estar inhabilitado para ejercer empleo o cargo público por sentencia judicial firme”.

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