HD joven: Sobre la movilidad exterior, la fuga de cerebros y el exilio laboral

Tras más de un lustro de crisis económica, cualquiera reconoce los tres términos que encabezan este artículo. Los tres se refieren a lo mismo, aunque tal vez el matiz emocional sea lo más importante cuando hablamos de una realidad tan difícil y dura para una sociedad como la española, que diariamente ve marchar a muchos de sus jóvenes más preparados.

Lejos de pretender ser tendencioso, en este artículo me he marcado el objetivo de explicar esta realidad desde una perspectiva objetiva, aun con la evidente limitación de que quien lo escribe no sea un “agente externo”, precisamente. Para ubicar al lector, debe saber que mi experiencia exterior hasta el momento ha sido en un centro logístico y administrativo de una empresa multinacional del sector tecnológico en Bratislava.

Antes de empezar, hay que entender que cada caso es diferente, tanto en las causas, el destino, el nivel salarial, la edad, etcétera. La imposibilidad de encontrar un trabajo en España no es siempre la causa de la emigración. Hay personas que prefieren trabajar fuera, otros tenían trabajo en España y han salido por mejorar esas condiciones o crecer profesionalmente, incluso conozco a muchos que emigraron para vivir junto a sus parejas extranjeras. A pesar de esto, sí es cierto que la mayoría de nosotros no estaría en lugares como ¿Eslovaquia? si hubiéramos podido encontrar en España un trabajo decente y relacionado con nuestros estudios.

Aunque es innegable que existe una responsabilidad política de los gobiernos de los últimos 20 años, no quiero politizar el artículo, ni mucho menos convertirlo en un arma arrojadiza. No me gusta la opinión en los medios de comunicación. Creo que los lectores son lo suficientemente maduros como para sacar sus propias conclusiones de un simple análisis objetivo. A continuación, me gustaría enumerar y explicar los, en mi opinión, factores más importantes de la emigración laboral.

  1. El emigrante español está entre los más cualificados y productivos de Europa. No siempre ocurre, y todos conocemos a ese “gañan” que, más que trabajar, hace que trabaja. Sin embargo, en términos generales, puedo decir con orgullo que mis conocidos españoles, tanto mis compañeros como los que trabajan en otras empresas, trabajan muy duro para demostrar sus capacidades, a pesar de que en muchos casos estamos sobre-cualificados para las actividades que llevamos a cabo.
  2. Los españoles tendemos a crear comunidades en nuestros destinos laborales. Esto no es algo propio del emigrante laboral, ya que también ocurre entre el colectivo estudiante (Erasmus) y entre expatriados procedentes de otros países, como Italia. Básicamente se debe a que los emigrantes, sobre todo los latinos, nos apoyamos en el idioma común para facilitar la adaptación y la vida en entornos “extraños”. Un claro ejemplo es la existencia de grupos de Facebook para hispanohablantes en las principales (o no tan principales) ciudades europeas y en otros continentes. Estas comunidades son muy útiles, ya que ponen en contacto personas recién llegadas con quienes llevan años viviendo en ese lugar, y abundan las reuniones y eventos “Ibéricos” para aquellos nostálgicos que echen de menos las lentejas de su madre o las copas “de verdad”.Es importante mencionar el atractivo que tienen estos grupos fuera de la comunidad hispana. Si algo tenemos los españoles, es que a fiestas no nos gana nadie. Esto atrae a amigos y compañeros de trabajo de otras nacionalidades, no acostumbrados a nuestra particular manera de hacer las cosas.
  3. En muchos casos, trabajar en el exterior supone mejores condiciones laborales y una mayor proyección profesional. Para un trabajador con formación universitaria, casi siempre va a tener un trabajo mejor fuera de España de lo que lo tendría ahí. Quien en España solo puede conseguir un contrato de becario o de prácticas, fuera de nuestras fronteras conseguirá un trabajo, indefinido o temporal, cuyo salario permite vivir con cierta comodidad. ¿Quién puede vivir en una ciudad como Madrid o Barcelona con 1000 euros al mes? No se trata únicamente del salario, sino también del coste de la vida, y fuera de España estas dos variables suelen estar mas compensadas. Puede que en algunos lugares cobres menos, pero también gastaras menos, permitiéndote así vivir mas cómodamente.
  4. Los emigrantes son, sin duda, los mejores embajadores de la Marca España. Cuando pensamos en la población de un país, y queremos elaborar un análisis sobre algún factor determinado, como el nivel de educación, los idiomas que hablan o la ideología dominante, siempre solemos comenzar con las personas que conocemos de este país. Por esta razón, los emigrantes españoles somos los mayores representantes de la Marca España, y no el Rey ni las grandes multinacionales españolas, que no se comportan de manera sustancialmente diferente que las corporaciones radicadas en otros países. Somos nosotros, los estudiantes y trabajadores (turismo aparte), quienes estamos representando nuestra cultura (lengua, gastronomía, actitud…) en el exterior. Somos nosotros quienes hablamos a nuestros amigos extranjeros de nuestros vinos, de nuestras playas, de nuestra comida, de lo bonita que es nuestra ciudad natal en contraposición con sus ideas preconcebidas.

A estas 4 reflexiones podría añadir tantas otras, pero la idea general no varía. Desde mi experiencia, tengo que decir que trabajar fuera de España, independientemente de las causas que nos lleven a ello, es una oportunidad fantástica. Evidentemente no todos tenemos suerte, muchos compatriotas expatriados están trabajando en condiciones lamentables y precarias, y ello supone un completo fracaso de nuestra sociedad. Además, es importante destacar lo difícil que es, en muchos momentos, vivir lejos de tus seres queridos, de tu familia, amigos, incluso a veces, de tu pareja. Por no mencionar aquellas ocasiones en las que ocurren desgracias, en las que algún familiar esta enfermo o fallece, y te es imposible pasar esos momentos difíciles con los tuyos, bien porque el trabajo no lo permita o bien porque el sueldo no te de para pagar el vuelo.

Por otro lado, aunque defiendo que deberíamos poder elegir si dar este paso o no, y que nadie debería verse forzado a hacerlo ante la amenaza de morir en el ostracismo del paro, a veces un empujoncito desagradable puede llevarnos a tomar decisiones de las que sentirnos orgullosos.

Para terminar, quiero animar a todo el mundo a ¨vivir una aventura¨ como la de trabajar fuera. Habrá momentos difíciles, por supuesto, sobre todo al principio y especialmente en los casos en losque te vas a buscar el trabajo, sin haberlo conseguido previamente. Pero al final eso se compensa, conocer mucha gente increíble, tienes la oportunidad de viajar y ver mundo, aprendes muchas cosas, tanto profesionales como personales, y en muchos casos, aprendes a ser independiente.

4 comentarios
  1. EL LOBO
    EL LOBO Dice:

    En primer lugar, quiero dar la enhorabuena al autor del artículo porque está escrito de una forma excelente y, asimismo, estoy de acuerdo con la gran mayoría de puntos comentados. Es una pena que en nuestro país tengamos profesionales tan bien preparados, con buenas carreras y con idiomas, pero a los que sólo se les puede ofrecer contratos “basura” o ni si quiera eso.

    Personalmente, no he tenido la experiencia de irme fuera a buscarme la vida, pero sin duda pienso que debe ser una aventura para la que “hay que echarle cojones” y que, seguramente, será muy beneficiosa tanto a nivel personal como a nivel profesional. En España, generalmente, buscan o becarios (a los que pagar o ni eso) o profesionales con experiencia. ¿Qué pasa con los que están entre medias, aquellos que ya han cumplido los requisitos para dejar de ser becarios, pero que no llegan a tener los años de experiencia laboral requeridos?. Para todos ellos, el buscar esos años de experiencia fuera es una grandísima decisión, ya que volverán, la gran mayoría, con un mejor inglés (o francés o alemán) del que tenían antes de irse, con los años de experiencia laboral que necesitaban y, además, de forma internacional, cosa que en España se valora muchísimo y otorga una ventaja competitiva sobre el resto.

  2. Mercurio
    Mercurio Dice:

    Muchas gracias al autor por este artículo que estimo de gran valor.

    Yo he tenido la oportunidad de estudiar y trabajar en Estados Unidos varios años y me ha marcado mucho en todos los aspecto, ratifico lo dicho por el autor.

    No tengo la menor duda, el mejor regalo que he hecho a varios jóvenes es animarlos a salir fuera. Y el resultado es palmario cuando vuelven. Se les nota con más seguridad, más aplomo y, desde luego más estatura profesional.

  3. MGS
    MGS Dice:

    Me parece un artículo muy interesante, aunque desde mi punto de vista, además de tener que salir porque en España hay poco trabajo o es precario, hay que tener muy en cuenta los “pros” y los “contras”.

    Un “contra” seria que muchas veces no compensa irse fuera cuando vas a tener unos gastos mucho mayores que aquí si tienes la oportunidad (que evidentemente no todo el mundo tiene) de vivir con tus padres.

    Un “pro” que además de encontrar trabajo, cuando decidas volver a España, se te pueden abrir más puertas laboralmente hablando.

    En definitiva, es una decisión muy difícil que hay que valorar mucho y un tema muy interesante de discusión.

  4. E. Villaverde
    E. Villaverde Dice:

    me ha gustado el art, hecho en falta 2 aspectos: las familias se deshacen-con suerte mis 3 hijos coinciden cada 2 años en Navidad y otro aspecto, muchos jovenes compiten exitosamente contra empresas españolas, son una fuerte competencia para empresas de su pais, donde puestos clave son ocupados x mediocres vinculados al poder y asi van

Los comentarios están desactivados.