Bankia: un fraude del sistema en dos etapas

En 2008, tras dos décadas de ocupación por los partidos políticos, las cajas de ahorros eran unas empresas en graves dificultades. Habían dejado atrás el negocio tradicional de recibir depósitos para dar el crédito que necesitaban sus comunidades. Aprendices de brujo de la banca de inversión, se dedicaban a la concesión irresponsable de hipotecas, lo que les permitía  generar recursos titulizando estos activos desde paraísos fiscales.

Tras la quiebra de Lehman Brothers se congela el mercado interbancario y se paralizan las titulaciones. Ante la falta de recursos salen a flote los excesos y el fraude. La vinculación política había favorecido operaciones vinculadas tanto públicas como privadas, con créditos concedidos para caprichos políticos y personales. En lugar de analizar la situación y gestionar la crisis, las autoridades en connivencia con el sector deciden prolongar el negocio mediante fusiones frías que multiplican los gastos y dificultan la solución. Con unos recursos propios exhaustos se decide entonces recapitalizar las cajas recurriendo al ahorro de los clientes. En una operación promovida por el Banco de España, con el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, se diseña un fraude del sistema en dos etapas. En la primera se colocan participaciones preferentes entre los clientes de las sucursales como si fueran productos de ahorro con alta remuneración. En la segunda, se refuerzan los recursos propios saliendo a Bolsa, colocando las acciones en las redes de sucursales.

Pero el expolio había sido de tal envergadura que ni siquiera con estos nuevos recursos las cajas podían sobrevivir. Además había filtraciones que hacían inviable el saneamiento en esas condiciones. Se estaba incumplido unos de los principales estándares internacionales de la gestión de crisis, según el cual antes de sanear un banco es necesario sustituir a los gestores ineptos o deshonestos. La recapitalización se realizó manteniendo en los consejos a los políticos responsables de la situación. De este modo no se daba ningún incentivo al cambio en la gestión o a la «manera de hacer banca» por llamarlo de algún modo.

Ante la falta de medidas eficaces, la situación se deteriora, pone en peligro a la economía española, y se impone el rescate de la Unión Europea para no verse contagiada. Se trata de un rescate condicionado al sacrificio de los inversores que habían adquirido participaciones preferentes o acciones en la salida a Bolsa. Pero este sacrificio creaba un problema político. Cientos de miles de ahorradores habían sido defraudados. Puedes defraudar a uno mucho, o a muchos un poco, pero lo que un político no debe hacer nunca es defraudar mucho a muchos. La paz financiera exigía buscar una vía para calmar los ánimos. Para las preferentes, primera etapa del fraude, la solución se encontró en un arbitraje ficticio controlado por las auditoras de las propias cajas, con el objetivo de cribar a los beneficiarios, con el fin de pagar a la mayoría de los pequeños ahorradores. Los  demás, con pérdidas más elevadas, quedaban abocados a ir a juicio. De este modo se paraba la primera ola de indignación. Poco importaba que con este mecanismo se pervirtiera el arbitraje de consumo o se inundaran los tribunales de decenas miles de procedimientos. Lo importante para los políticos implicados era salvar su responsabilidad.

Además la creación del FROB  y la Sareb facilitaban el rescate con ayudas públicas tanto de las cajas como de sus responsables. La Sareb permitía a las cajas trasladar los activos tóxicos a cambio de una liquidez. A su vez, el FROB pasaba a controlar las cajas en dificultades. De este modo Bankia pasó a estar controlada por el FROB. Pero este control del capital no se ejerció para situar al frente de las cajas a funcionarios del Banco de España. Hubo renovación pero también continuidad en la gestión. La máxima era pasar página y no revisar la gestión de los antiguos administradores. Ni siquiera se cuestionaron las jubilaciones doradas de los gestores responsables del expolio.

Cuando ya daban por amortizado el problema surge el fraude la salida a Bolsa de Bankia. Quienes acuden a una oferta pública de acciones saben lo que adquieren. Las acciones son un instrumento financiero simple. Los accionistas de las sociedades cotizadas asumen el riesgo de mercado. Si sube la cotización ganan, si baja pierden. Lo que no tienen porqué soportar es el fraude. Ante un folleto falso, tienen derecho a ser indemnizados de la pérdida de su inversión. En la salida a Bolsa de Bankia se captaron tres mil millones de trescientas mil personas. Estos inversores pensaban de buena fe que habían perdido su dinero por jugar en Bolsa, y se encuentran ahora ante un nuevo fraude del sistema, consentido por las autoridades. Un fraude que no habría sido posible sin la participación del Banco de España, según declaró en el Congreso el ministro de Economía. Dos peritos designados por el Banco de España han analizado la situación y concluido en dictamen ratificado ante el juez que el folleto no reflejaba la imagen fiel de Bankia, con todo lujo de detalles sobre el fraude del sistema. Llama la atención la participación de iniciados en el tramo institucional, que una vez creada la ficción de que existía un interés institucional en la compra de acciones con el fin de atraer hacia la oferta el ahorro minorista, se precipitaron a vender tras cerrarse con éxito la oferta.

El dictamen de los peritos no estaba en el guión. ¿Qué hacer?, se preguntan las fuerzas vivas. Podemos reconocer la situación y gestionar las indemnizaciones o negarlo y tratar de minimizar el impacto. Por lo pronto vamos a poner en marcha un conjunto de asesores pagados por el contribuyente para que maten al mensajero. Como si fuera un enemigo político, capitaneados por el FROB, con Goirigolzarri de escudero, se han lanzado a desacreditar el trabajo profesional de los peritos. Lo tienen complicado, pues el fraude de la salida a Bolsa de Bankia es un hecho notorio, difícil de rebatir. Podremos discutir si llueve cuando caen unas gotas, pero cuando llueve a cántaros es difícil mantener lo contrario.

Otra cuestión es quien va a pagar la factura. Debería pagarla Bankia, beneficiaria de la salida a Bolsa. Sin embargo, el pago de las indemnizaciones afecta a la solvencia de Bankia y compromete los planes de pagar dividendo. ¿Por qué no acudir al FROB cien por cien del Estado para que asuma la mayor parte de las pérdidas? Dicho y hecho. De nuevo se juega con el dinero de todos para salvar la reputación de unos pocos. Bankia tiene un tercio de capital privado que debería hacer frente a esta pérdida. Sin embargo, se llega a un pacto político para que sea el FROB quien asuma la mayor parte.

La gestión de la crisis de las cajas está teniendo un efecto demoledor para las instituciones y para la seguridad jurídica en el mercado financiero. Malas decisiones tienen consecuencias imprevistas. Muchas malas decisiones tienen consecuencias catastróficas. Fue una mala decisión retrasar la gestión de la crisis de las cajas. Las fusiones frías empeoraron la situación. La recapitalización con cargo a los ahorradores fue un fraude del sistema en dos etapas. La no exigencia de responsabilidades a los gestores es un incentivo a que este tipo de situaciones se vuelva a producir. Respecto a los afectados, la CNMV se debería haber encargado de gestionar las indemnizaciones como solicitó ante el Congreso el Defensor del Pueblo. Pero en lugar de ocupar el lugar al que estaba llamada, su  presidenta se ha limitado a echar balones fuera, defendiendo a ultranza la actuación del organismo.  Puede ahora rectificar con ocasión del fraude de la salida a Bolsa. ¡Que reconozca los hechos y gestione las indemnizaciones!

18 comentarios
  1. Hermes
    Hermes Dice:

    Desde hace tiempo se estudia mucho, particularmente en Estados Unidos, la dicotomía entre propiedad y control de las sociedades mercantiles. El supuesto analizado pone de manifiesto dicha dicotomía pero con nuestras instituciones publicas y privadas.

    Y el test es sencillo:

    ¿A quién protege/defiende el Banco de España?
    Y la CNMV presidida por una Sra. del Comité Ejecutivo del PP (antes por un ex del Comité Central del PCE!) ¿a quién defiende?
    El FROB ¿a quién esta favoreciendo? ¿En favor de quién se utilizan sus recursos?
    Bankia ¿en favor de quién actúa?
    El Banco Financiero y del Ahorro (“BFA”) ¿está en favor de accionistas o controladores?

    Los tribunales están siendo el último dique del estado de derecho. Y sin afán de dramatizar, ese dique se va debilitando.
    Un segundo dique parcial está siendo Europa.

    Poco a poco nos hemos ido deslizando a ser un poco más Argentina. La sociedad vive entre la indignación, que explota Podemos, la pasividad y la desidia. Son aislados los destellos de luz como el de este blog.

    Pero con todo y eso la sociedad española parece que empieza a poner el hasta aquí y que los españoles vemos que nuestro problema no es de derechas o de izquierdas, sino de de gobernanza.

    Vienen varias elecciones espero que los sentimientos mas primitivos, venganza y miedo, no nos dominen al meter la papeleta en la urna.

    • Fernando Zunzunegui
      Fernando Zunzunegui Dice:

      Hermes no puedo estar más de acuerdo con sus comentarios. Son muchos las preguntas que quedan por responder. Lo malo es que ante cada novedad surgen de inmediato nuevas preguntas. Estoy de acuerdo en que Europa es un dique. Casi todo lo bueno en regulación financiera ha venido de la Unión Europea. Confiemos en el pueblo soberano.

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Seis meses antes de la quiebra de Lehman –a causa de su cartera de “repos”–, la FED dejó oficialmente de pedir los datos de la actividad y coberturas de “repos” porque “ya no la necesitaba” para monitorizar esta forma de financiación permanente a cortísimo plazo.

    Hay quien piensa que el tsunami se veía venir con tanta nitidez , que fue una retirada estratégica para salvar reputaciones en los niveles altos del sistema. Los responsables de la supervisión.
    Greenspan tiene las suficientes caídas de ojos en sus comparecencias públicas para escribir una historia de la debacle. Desde luego mucho más auténtica de la que, acusando a los simples gestores bancarios, se pretende en vano consolidar.

    Del mismo modo que en 1994 Clinton decide (acto explícito) no regular los CDS’s sin los cuales es imposible crear burbujas de las dimensiones que hoy son necesarias para por ejemplo colocar “cross border” cédulas hipotecarias españolas titulizadas. De esas que nos guarda el BCE como si fueran oro molido.

    Del mismo modo que también Clinton, en 1999, deroga los restos de la Glass-Steagall con la cual no era posible el mayoreo global de papelitos-basura para distribuirlos en las carteras de los pobres incautos que nos habíamos creído el timo de los fondos de inversión y de pensiones “gestionados”.

    Del mismo modo que todos los gobiernos occidentales promueven desde las mismas fechas legislaciones encaminadas a que nadie gestione sus propias carteras de inversión en valores o se haga en muy pequeña escala (penalizándoles fiscalmente en “capital gains” si lo hacen) mientras que si eso mismo lo hace un becario obediente en un Banco Comercial no se penaliza.

    Estos bancos son los distribuidores de los “productos” creados por los grandes bancos de Inversión que hacen de Mayoristas Globales de deuda basura (perdón, subprime).

    Cuando quiebra Lehman lo hace con un ratio capital/activos de 1/70.
    Cuando para evitar la quiebra de Bear Stearns es comprado por JP Morgan –con un agujero de 220,000 millones sobre un total de Activos de 395,000 millones– su apalancamiento es de 1/35.

    Hace ya dos años que el mismo ratio de la FED era 1/100 y el del BCE 1/400. Lógico porque se han quedado con toda la basura (perdón, subprime) creada por décadas de crédito insostenible.

    Hace 45 años este ratio era de 1/10 como norma en cualquier banco comercial y de 1/3 en los de Inversión.

    El relato debe ser lo más completo posible porque de no ser así la percepción de la realidad es poco útil por parcial y deforme.

    Ne deberíamos criticar demasiado a los gestores bancarios mientras olvidamos el encaje de bolillos de los Gobiernos para propiciar la creación de Burbujas Financieras sin las cuales, –al haber perdido industria por los tratados tan alegremente firmados–, hemos pasado a vivir del cuento. Perdón, del crédito.

    Saludos

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Excelente comentario Manu. Lo suscribo totalmente. ¡Cherchez la femme! ¡Si buscamos el origen político y geográfico de las burbujas, veremos cómo y porqué nos han dado el timo de la estampita! Nos consideran inferiores a todos los demás y nosotros procuramos rendirles pleitesía con estar tan pendientes de ellos y de que “nos reciban”. Un saludo.

    • Fernando Zunzunegui
      Fernando Zunzunegui Dice:

      Manu Oquendo comparto su visión macro del problema, sobre todo para los bancos. No tanto para las cajas de ahorros víctimas de sus malas prácticas. Vivimos en una economía globalizada y financializada. Es difícil escapar a las decisiones de las autoridades monetarias. Pero si alguien puede hacerlo no es el cliente de sucursal. Los que tienen poder de mercado son los grandes grupos bancarios.

  3. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Buena narración de una triste realidad. Creo que podemos sacar dos conclusiones fundamentales, una antes de la insolvencia de Bankia y otra después.

    Lo que nos ha traído hasta aquí son fundamentalmente dos hechos: uno incontrolable (la crisis) y otro controlable que no se controló (la excesiva asunción de riesgos). Los depositantes desorganizados, los políticos desprofesionalizados y los sindicatos politizados crearon un caldo de cultivo para la asunción de riesgos excesivos. Muy triste fue el caso de los sindicatos, ya que los trabajadores son los mayores interesados en asumir pocos riesgos.

    Pero, después, las soluciones a la insolvencia bancaria han propiciado el mensaje de que es una obligación del Estado asumir los riesgos, caldo de cultivo para que los riesgos bancarios (ya no los de las cajas) sean más elevados en el futuro. Y, además, se está investigando la posible comisión de delitos.

    Lo más curioso es que se busca que “fluya el crédito” sin resolver previamente los problemas de solvencia bancaria en Europa.

    Un cordial saludo.

    • Fernando Zunzunegui
      Fernando Zunzunegui Dice:

      Gracias Gonzalo. En efecto la crisis y la excesiva asunción de riesgos está en el origen de la crisis. Pero no explican el expolio de las cajas. Como muy bien indicas los sindicatos han puesto su granito de arena, junto a la patronal y los partidos políticos presentes en los consejos de las cajas. Todos a la espera de que Papá Estado rescatará a los banqueros.

  4. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Bankia o Caja Madrid, lo mismo da, son la muestra del conflicto de intereses públicos y privados (además de personales) en que han caído la mayor parte de las instituciones. Imaginemos si las numerosas empresas públicas que han crecido como setas alrededor de las instituciones van a la quiebra por unas u otras razones. ¿Las dejarán quebrar? ¿Se pedirán responsabilidades a sus nomenclaturas? ¿Se argüirá otra vez la necesidad de salvar el tinglado? Hace tiempo que se debía haber producido un auténtico salvamento de los damnificados sin que éstos tengan que recurrir a procesos judiciales y el “salvamento” debería haber tenido esa prioridad. Luego, si la entidad considerase que alguien se había aprovechado que fuera ella quien tuviera que pleitear o reclamar por ello. Pero no, siempre las cosas se ponen fáciles para los de arriba y difíciles para los de abajo.

    • Fernando Zunzunegui
      Fernando Zunzunegui Dice:

      O,Farrill, no puedo estar más de acuerdo con sus palabras. Necesitamos más mercado, y que los que fracasan en sus negocios asuman las consecuencias. Sin olvidar a los más vulnerables, “damnificados” como muy bien dice. En los fraudes mano dura y soluciones eficientes para los perjudicados.

  5. aprendiz de talibán ortográfico
    aprendiz de talibán ortográfico Dice:

    “quedaban avocados a ir a juicio” o “quedaban abocados a ir a juicio”
    DRAE:
    avocar. (Del lat. advocāre). 1. tr. Der. Dicho de una autoridad gubernativa o judicial: Atraer a sí la resolución de un asunto o causa cuya decisión correspondería a un órgano inferior.
    abocar. 4. intr. Desembocar, ir a parar. 8. prnl. Bol., C. Rica, Guat., Ur. y Ven. Entregarse de lleno a hacer algo, o dedicarse a la consideración o estudio de un asunto. La Administración se abocará A resolver los problemas de los niños.

    • Fernando Zunzunegui
      Fernando Zunzunegui Dice:

      Gracias por el comentario, aprendiz de talibán ortográfico. Errata corregida, aunque como toda errata da lugar a un juego de palabras. De algún modo, quienes tienen que ir a juicio para conseguir una solución que le habría correspondido a la CNMV gestionar son “avocados” pasivos de la situación.

  6. Antontxo
    Antontxo Dice:

    Lo más grave para todas las personas que habitamos esta nación no es el expolio financiero llevado a cabo. Para mi lo más grave es que siendo tan evidente la continuada estafa al pueblo, no haya habido una respuesta contundente y unos responsables en el banquillo.
    Eso me confirma que tenemos un sistema altamente corrompido.
    La separación de poderes no existe, ni existió y me temo que no existirá.
    Se echará tierra al asunto y los máximos responsable tan “pichis”

  7. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Hoy la noticia ya no son las tarjetas “black” sino el sector de banca de CC.OO. Más o menos las mismas cifras (15 mill. de euros). Aquí no se salva nadie. Y siguen con Monedero…… ¡claro!

  8. Enrique Titos
    Enrique Titos Dice:

    Sin pretender generalizar, aparte del consabido problema de la desprofesionalización y politización de las cajas de ahorros, problema conocido por todos y que la justicia habrá de determinar en alcance en los casos que corresponda, España tenía un problema de modelo de sistema financiero donde las cajas nunca debieron de salir de su ámbito de negocio local regional, basado en una prudencia en los riesgos y un balance equilibrado en la financiación neta. Las cajas fueron los prestamistas habituales de los bancos hasta casi el año 2000, mas o menos la fecha en que empezaron a comportarse como bancos pero sin tener las “herramientas”.

    Las cajas no tenían capital, pero emitieron títulos equivalentes a capital como las preferentes en el pensamiento de que nunca se produciría una insolvencia de la caja (y que por tanto las preferentes no serían “loss absorbing”), que fue lo que aconteció al sector, complicado además por las fusiones frías que no hicieron sino enmascarar y retardar la catarsis, hasta que se produjo el rescate por el FROB y la limpia de activos malos por la SAREB. Ningún inversor institucional compró nunca una preferente a las cajas, precisamente porque pensaba que el precio no era acorde con el riesgo. Por ello las cajas, y también los bancos vendían las preferentes a particulares: era más barato.

    Las cajas españolas, y los bancos también, eran casi los únicos a nivel mundial que tenían a gala la capacidad de vender cualquier tipo de producto financiero a través de las oficinas, siendo España el país con mayor numero de oficinas por habitante. Recuerdo como los anglosajones se sorprendían de la productividad de las oficinas en España, diseñadas bajo el concepto “one stop shop” (“se vende de todo”). Se presumía en los vendedores bancarios y en los compradores un conocimiento que se ha demostrado insuficiente ante la complejidad de los productos, y lo catastrófico de la situación financiera de las cajas. Afortunadamente los bancos estaban mejor gestionados en general, y además podían emitir capital. Las cajas no estaban diseñadas para emitir capital.

    Finalmente, el Banco de España falló en su regulación “macroprudencial”. Conocía bien la situación de cada entidad, pero no sumó el efecto combinado a nivel sector y país no percibió a tiempo que se incurría en un riesgo “sistémico”, de tal suerte que hubo que rescatar al sector entero salvo honrosas excepciones, por riesgos de contagio con la banca, fundamentalmente sana o con margen de supervivencia por sus propios medios.

    Quisiera también resaltar el efecto negativo de la multiplicación de la exposición a través de figuras tan complicadas como las titulizaciones o las cédulas hipotecarias, siendo estas últimas las que permitieron que las cajas multiplicasen su capacidad de crecer (y con ello sus riesgos para su supervivencia y la del sistema) hasta 2008. Se supone que las nuevas normas sobre liquidez y apalancamiento bancario lograrán reducir esos riesgos en el futuro

  9. Rajesh
    Rajesh Dice:

    Felicidades Fernando, magnifico articulo, lastima que no hayas podido ampliar mas los detalles economicos para poder utilizarlo en las reclamaciones que tengo en tramite frente a bankia!!

    Bromas al margen, entiendes que al final solo nos queda el recurso a los Juzgados y que son los Jueces los unicos que estan poniendo algo de sentido en todo este fraude? y por otra parte, estan estimando muchas reclamaciones por productos como Preferentes y Acciones de Bankia por la condena social previa, y no estan estimando las reclamaciones por otros productos por desconocer la realidad que se esconde tras su comercializacion?

    Ante esta situacion debieramos plantearnos una accion social de responsabilidad frente a la CNMV y al BdE y no dejar que sigan sin asumir su responsabilidad, para evitar volver a vivir estas situaciones en el futuro.

Los comentarios están desactivados.