El futuro del empleo y las urgencias en la educación

 La política española está demasiado cargada de debates intrascendentes, y son muchos los temas que nunca consiguen hacerse un hueco en la agenda o en el debate político. El impacto que sobre el empleo y el mercado de trabajo tendrá la revolución digital es uno de esos temas que no capta demasiada atención. Y sin duda debería.

A lo largo de la historia el progreso tecnológico ha tenido un claro impacto sobre el trabajo y el empleo; cada revolución ha desencadenado miedos e incertidumbres ante el cambio, y ha creado ganadores y perdedores ante la nueva situación. Hoy es ampliamente aceptado que el progreso tecnológico siempre tiene consecuencias sociales positivas, pero la economía capitalista se basa en un proceso continuo de disrupción creativa, que conlleva la desaparición de muchas profesiones, y la aparición de otras nuevas. El cómputo global siempre ha sido positivo: ninguna innovación o revolución tecnológica ha dado como resultado una reducción del empleo, más bien al contrario. Sin embargo las consecuencias personales en el corto plazo suelen generar más temor que las positivas consecuencias sociales a medio plazo.

En la revolución digital que estamos viviendo no asistimos a movimientos de rechazo como los vividos durante la revolución industrial, donde el movimiento de los luditas, activos entre 1811 y 1816, se oponían con pasión y violencia a los nuevos avances.  Y sin embargo, la digitalización tiene algunas características diferentes a cualquier revolución anterior, que si no preocuparnos, sí deberían ocuparnos.

En otros países de nuestro entorno el impacto que la digitalización tendrá sobre el empleo sí atrae mayor atención. En un informe reciente del PewReasearch Center (ver aquí) sobre el futuro del trabajo se recogía la opinión de casi 2.000 expertos de todo el mundo sobre el impacto que la robótica, la automatización, la inteligencia artificial y la digitalización tendrían sobre el mercado del trabajo en un horizonte situado en el año 2025. El 52% de los expertos era optimista y preveía un impacto positivo, a pesar de aventurar un horizonte de corto plazo difícil. El 48% era más pesimista y consideraba que en su conjunto el impacto sería negativo. Si consideramos que en el estudio se involucró a expertos y líderes de las principales empresas tecnológicas, universidades y centros de investigación del mundo, el resultado debería inducirnos al interés.

Esta revolución tiene dos características sobre las que merece la pena detenerse. La primera de ellas es la velocidad. En cualquier revolución anterior han convivido tecnologías antiguas y modernas durante décadas, y por tanto los efectos sobre el empleo se asimilaban a lo largo incluso de varias generaciones. Eso no va a suceder en esta revolución, donde los cambios y los efectos se van a producir en muy pocos años. La segunda característica que la hace particularmente única es la clase de trabajos a los que va a afectar. Si tradicionalmente han sido los trabajos menos cualificados, y las clases bajas las que se han visto más afectadas por el progreso tecnológico, en esta ocasión, el impacto alcanzará de lleno a los trabajos tradicionalmente ocupados por la clase media. En la terminología anglosajona, no solo los “trabajadores de cuello azul” sino los “de cuello blanco” se van a ver también afectados.

Cuando pensamos en todas las actividades que realizan hoy en día personas que son susceptibles de ser automatizadas, o que pueden ser realizadas de forma ventajosa por una máquina, nuestra imaginación suele quedarse corta. En los últimos años han aparecido diferentes estudios que analizan el impacto que sobre los trabajos actuales tendrá el proceso de digitalización. La mayoría de ellos se centran en el mercado de trabajo americano, pero son fácilmente extrapolables a cualquier país desarrollado. Uno de los más exhaustivos, y los que ha tenido mayor eco, fue realizado en la Universidad de Oxford (ver aquí). En este estudio se analizaban 702 ocupaciones del mercado laboral americano. La conclusión es sin duda impactante: el 47% de los actuales puestos de trabajo habrán desaparecido en un plazo no demasiado lejano.

Lo que hace diferente la actual revolución es el tipo de trabajos a los que afectaría la automatización. En este tipo de análisis, los trabajos se clasifican en rutinarios y no rutinarios que a su vez pueden ser manuales o cognitivos. Todo trabajo rutinario, sea manual o cognitivo, es susceptible de ser automatizado, y por tanto previsiblemente desaparecerá como ocupación en un futuro próximo. Esto es lo tradicionalmente aceptado. Pero la capacidad de computación, unida a la capacidad analítica del big data hace que trabajos cognitivos no rutinarios sean también susceptibles de ser automatizados, y esto es sin duda una novedad. Muchas de las actividades que hoy realizan personas bajo la categoría de analistas en diferentes sectores de actividad son hoy ya susceptibles de automatización. Igualmente tareas manuales no rutinarias poco complejas, están siendo también automatizadas, producto igualmente de los avances en la potencia de cálculo y en la inteligencia artificial. Las actividades que desaparecerán en el futuro no se restringen ya solo a las que tradicionalmente nos vienen a la cabeza, como pueden ser empleados de cadenas de montaje o cajeros de supermercados. Asesores fiscales y contables, analistas de riesgos, taxistas o transportistas son también profesiones que acabarán desapareciendo en un horizonte no demasiado lejano.

Aunque seguramente nos equivocaríamos si elaborásemos una lista sobre cuáles serán las nuevas profesiones del futuro, si podemos identificar algunos elementos sobre los que existe un amplio acuerdo: las profesiones no susceptibles de automatización serán aquellos con un mayor componente cognitivo y que de alguna forma incorporen la creatividad y las habilidades sociales en su desempeño. Abogados o consultores serán previsiblemente profesiones que mantendrán su vigencia, pero también otras como peluqueros o cuidadores sociales.

Los resultados de estos estudios deberían captar mayor atención por parte de la clase política. Si hay algo en el que todos los análisis están de acuerdo es en que el modelo educativo actual no está preparando a nuestros hijos para las actividades que reclamará el futuro mercado laboral. Y ello nos lleva a la triste realidad de la educación en España.

Reformar el modelo educativo español no es solo urgente, sino una necesidad imperiosa. La irresponsabilidad de nuestra clase política y la pereza de nuestra generación para reclamar una enseñanza de calidad están condenando a nuestros hijos a un futuro poco prometedor. En el caso español no es solo que el modelo educativo no les prepare para el mercado laboral futuro, es que ni siquiera les prepara para el mercado de trabajo presente.

Las mejoras que el modelo educativo español precisa han sido objetivo de numerosos artículos y estudios, y seguro serán objeto de otros artículos en este blog, pero si merece la pena recordar dos ideas básicas que no por muy repetidas parecen hoy asumidas: el problema de la educación en España no es una cuestión de dinero, es una cuestión de gestión: España dedica un 5% del PIB a la educación y con ese dinero es posible optar a una educación de alta calidad. El cambio a una educación de calidad se puede hacer en muy poco tiempo. No se necesita una generación. En 5 años puede obrarse el cambio. Lo que funciona, lo que hay que hacer, se conoce, porque ya se ha abordado con éxito en otros países.

Sobre los cambios que deben abordarse podrían mencionarse muchas referencias, pero me gustaría destacar especialmente un informe reciente publicado por la Fundación de Estudios Financieros, que aborda el análisis de la ocupación y el empleo en España, y plantea las reformas necesarias en nuestra sistema educativo (ver aquí).

Para el futuro digital precisamos no solo una enseñanza de calidad, sino una que desarrolle la creatividad, y eso requerirá repensar el modelo educativo. Aunque a veces se menciona que muchos de los líderes y emprendedores que han tenido éxito nunca terminaron sus estudios universitarios (Steve Jobs es el ejemplo paradigmático), hay una anécdota que invita a la reflexión: lo que tienen en común personas que han destacado en el mundo digital como Jeff Bezos (Amazon), Larry Page y Seguei Brin (Google) o Jimmy Wales (Wikipedia), no es la universidad a la que asistieron, sino que todos ellos fueron a un centro que aplicaba el método Montessori, centrado en el desarrollo del potencial de los niños en el ámbito creativo, de las habilidades sociales y de la innovación (ver aquí).

Quizás un buen comienzo es empezar por asumir el diagnóstico: la educación en España es mediocre y el sistema universitario es malo. La educación ha sido utilizada por los partidos políticos como herramienta de confrontación y movilización, y nunca ha existido un verdadero interés por mejorar la calidad de la enseñanza. Solo asumiendo este diagnóstico podremos empezar a construir un futuro mejor para nuestros hijos en el nuevo mundo digital.

 

 

18 comentarios
  1. Enrique Titos
    Enrique Titos Dice:

    Realmente apasionante, por no decir escalofriante en cuanto a los retos que supone. La velocidad y la magnitud del cambio hace que haya que desarrollar cualidades adaptativas muy fuertes. Valores como la creatividad, conocimiento y sobre todo aplicación práctica me parecen fundamentales en la era de la sobre información. Es fácil perderse en ello. Y no es fácil que los gobiernos impongan de "forma inteligente" una hoja de ruta prescriptiva en materia educativa. Realmente urge una estrategia para que sin tirar por la borda lo positivo del sistema, éste se reforme para dar entrada a estos aspectos. Creo que este país necesita un libro blanco sobre la educación y el trabajo de la FEF es una gran referencia.

  2. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Gracias Enrique. Creo que estamos subestimando la velocidad y la magnitud del cambio que se está produciendo. Es una pena escuchar los debates sobre la educación, las polémicas sobre la clase de religión, o sobre si el ranking de Shangai es justo con las universidades españolas, o sobre si nos apetece o nos viene políticamente bien aplicar la nueva ley de educación, mientras el tiempo pasa, y la educación en este país es cada vez más mediocre, y menos adaptada para el futuro. Vamos a tener que dar muchas explicaciones a nuestros hijos sobre por qué hemos permitido que la educación se deteriore tanto …

    • sixto
      sixto Dice:

      La palabra educación tal vez sea demasiado polisémica para intentar llegar a conclusiones realistas y prácticas sin acotar con mas precesión los temas.Tal vez el problema resida fundamentalmente en que en una sociedad ciega existencialmente, solo unos pocos lazarillos conseguiran sobrevivir a los palos de ciego que sobrevuelan sus cabezas.
      Dicho de otra manera, si en vez de rutinas, consignas e inutilidades fomentaramos la creatividad en todo infante con aptitudes para ello, mucho mejor sería.
      Pero la reforma de un sistema educativo diseñado para poco mas que proteger a los niños de la intemperie, llenarles la cabeza de consignas y hacerles memorizar chorradas inconexas, no puede salir de una sociedad cuyos memes vitales y tribales son los que nos muestran los media -principalmente prensa (Marca, Hola,..) y TVs.

  3. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Me parece que plantean Uds. un debate de fondo aunque creo que no es un debate nuevo ni al que se haya puesto sordina, sino que está todos los días a todas horas en todas partes. Otra cosa es que se tomen medidas y cuáles. Si Uds. contemplan el sistema educativo como preparación para el trabajo, entonces no puedo estar de acuerdo, pues tengo la profunda convicción de que la educación vale para algo bien distinto. Si Uds. plantean que el futuro es necesariamente digital y preferentemente digital, entonces quisiera discrepar respetuosamente, apoyándome en los dos libros o el Blog de Jaron Lanier, a quien no sé si ya he citado aquí. Estoy contra los integristas digitales, el rebaño digital y la dichosa "singularidad". No puede ser que un niño sepa antes encender la tele y manejar los 35 botones de un mando a distancia o una tableta que qué está bien y qué no está bien. Y en cuanto a si la humanidad avanza o retrocede y si el problema es tener trabajo o no tenerlo, ya comenté en un post sobre el libro de Harari cuyas preguntas me parecen importantes. Nadie puede demostrar que un agricultor sea más feliz que un cazador-recolector, ni que un obrero industrial sea más feliz que un agricultor, ni que un nativo digital sea más feliz que un obrero post-industrial y aquí utilizo la expresión felicidad no en sentido Aristotélico sino en el de mera homeostasis. Vale que los más profundos valores se han perdido en el siglo XX, pero que haya que optar entre ISIS o Silicon Valley no me parece la opción. Yo opino con Julián Marías que desde el siglo XVIII estamos en franco retroceso. Sí, vivimos cien años,pero la infancia dura hasta los 30 y cada vez hay más ancianos en asilos, sentados vegetando ante un televisor. Traté de plantear esto en un debate con Bernardo Hernández, pero no fue posible. El Sr. Titos, por ejemplo, plantea en diversos foros (también éste) el debate economía digital-economía cooperativa, pero no veo a nadie que plantee el debate de respetar a los luditas digitales. Lo sé, lo sé, estoy comunicándome por Internet y desde un computador…es una contradicción. Estoy reflexionando sobre ello, pero ninguno de los grandes genios que en el mundo han sido ha ido necesariamente a una escuela Montessori ni ha tenido ordenador. Sé que sueno unamuniano pero es que sí, creo que empiezo a entender lo que quiso decir Unamuno con su denostado "que inventen ellos". Hay cosas mucho más importantes que el debate que Ud. plantea y realmente esas no sé si se plantean fuera del ámbito de la antropología.

    • Enrique Titos
      Enrique Titos Dice:

      Jesús, me alegro de volver a verte debatiendo en estas páginas. Veo las tecnologías digitales como herramientas facilitadoras que cambian la cultura y la sociedad y por tanto los comportamientos de las personas y demás agentes. De la misma forma que lo hizo antes la electricidad, la máquina de vapor, o la imprenta. Fueron cambios que afectaron, a lo largo de cada vez menos años, a sociedades enteras. Incluso durante un tiempo muy largo se pudo convivir de espaldas a ellos.

      Las características de las nuevas "herramientas digitales" es su velocidad de diseminación y adopción, el carácter descentralizado y su poder disruptivo en prácticamente todos los sectores económicos y sociales. Apple apuntilló la música no digital con su iTunes. La prensa clásica no puede no tener una estrategia digital, y muchos pierden el suelo pensando cómo lidiar con la cada vez menos rentable infraestructura derivada de la imprenta física. La TV ha cambiado con los Netflix, TV privadas digitales, … Hay un incontable número de ejemplos.

      Hay sectores enteros que aún no parecen haber sufrido los efectos de las nuevas herramientas tecnológicas, como los bancos, el sector automoción, la energía, …porque las barreras de marca/confianza o regulatorias son muy fuertes. Pero es cuestión de tiempo. Y no tener una estrategia para adaptarse es un riesgo que no se puede correr. Estoy de acuerdo con Jose Luis Redondo que la educación es la base del éxito a largo plazo de cualquier sociedad. Y no hay pais relevante que no esté o preocupado o ya ocupado en cambiar el sistema educativo, posiblemente con los países nórdicos, anglosajones y algunos asiáticos como punta de lanza. Otra cosa es que no sea "rentable" pensar sobre ello para quienes viven en horizontes temporales de corto plazo. Tema este de enorme trascendencia, donde deberíamos tener una agenda meditada de visión a largo plazo.

    • KC
      KC Dice:

      Jesús, iba a escribir un comentario al hilo del tuyo, pero cuando a uno de estos tecnócratas de opinión le pones en su sitio te acaba llamando "neoludita". Así que nada más que añadir que te entiendo y que los Redondos y compañía, de puro perfil digital, están muy pero que muy equivocados con varios aspectos (por no decir otra cosa, que luego me llamarán maleducado porque, por cierto, España es un país donde para cualquier imbécil uno es un maleducado).

      También te digo que cambiarán de opinión, como muchos han hecho. Sin ir más lejos algunos aseguraban que lo digital iba a generar más empleo que el que iba a destruir. Ahora la mayoría de estos personajes están reculando ante lo que Rifkin y la Ley de Moore explicaban ya perfectamente hace años.

      Saludos.

  4. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Jesús, te agradezco el comentario, aunque no puedo estar muy de acuerdo. No creo que planteamientos elaborados sobre la idea de que el mundo no tiene por qué ser digital y hay opciones de futuro mejores sean otra cosa que un entretenimiento intelectual. El mundo será digital. No entraré a discutir sobre la felicidad, término que tendremos que definir, y las discusiones sobre si avanzamos o retrocedemos, es más sencillo resolverlas preguntando cuánta gente querría volver atrás a vivir en esos mundos pasados, que con tanto romanticismo solemos rememorar, pero que se comparan mal con lo que vivimos actualmente.
    No creo que deba llamarse integristas digitales a todos aquellos que simplemente quieren aprovechar las muchas facilidades y ventajas que ofrece la tecnología.
    Debatir si va o no a suceder, o si debería o no suceder, me parece una forma de no afrontar el problema. Me parece más interesante abordar lo que va a suceder, y como deberíamos afrontarlo. No veo que haya ningún debate sobre ello. Ninguno que merezca ese calificativo. Y creo que no hay debate ahora mismo en España más importante que el debate sobre la educación. Sinceramente no lo creo.

  5. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Hola, Enrique. Algo de lo que pienso sobre la importancia crucial de la educación está en este mismo Blog, aquí:http://hayderecho.com/2014/03/09/la-dicotomia-paidosnomos-mas-educacion-es-mas-justicia-y-no-a-la-inversa-2/, pero no puedo estar conforme. No se trata de poner puertas al campo o impedir el desarrollo científico y tecnológico, lo que no es posible. Vengo leyendo desde 1985 (La Era Digital, de Negroponte) sobre este tema. Bien, es una realidad como la rueda, el fuego, el arado, la selección de plantas y animales domésticos, pero no es "la realidad". En fin, cuesta mucho nadar contra corriente, pero espero que haya alguien que entienda lo que digo. Bajo mi punto de vista, las personas no se fabrican y amoldan para que encuentren empleo y un sitio en la sociedad que los demás diseñan y tengo la impresión de que se está elevando la herramienta a una categoría de ontológica.

  6. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Me parece muy interesante el debate propuesto donde el peligro no es que existan herramientas mejores que faciliten el trabajo, sino que no las convirtamos en "iconos" a los que adorar y de los que colgar nuestras vidas. La repercusión en la pérdida de empleo de las tecnologías NO ES NADA INOCENTE y además, en muchos casos, ha deteriorado la producción o los servicios por falta de competencia real y concentración corporativa. Así que, en mi opinión, estamos siendo manejados respondiendo a intereses que no son los nuestros necesariamente. "Podemos derrotar la democracia porque entendemos el funcionamiento de la mente humana" decía Lord Alfred Milner en el "Club de Coeficientes" británico allá por el año 1903. Un poco más tarde el que fuera premio Nobel Kissinger proponía la desindustrialización general dejando sólo los servicios y la tecnología (Detroit es una muestra y el empobrecimiento de las clases medias americanas).

  7. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Jesús, reconozco que me cuesta seguir tu razonamiento. Que la educación cubre muchas facetas, desde valores, habilidades, relaciones sociales o conocimientos es obvio. Creo que también lo es que el actual modelo educativo, en gran medido sigue las pautas diseñadas tras la revolución industrial, y sigue los principios educativos diseñados para personas que vivirían en la sociedad industrial. Que esa sociedad ya no es la actual parece igualmente indiscutible. Que el modelo educativo que seguimos aplicando está ya obsoleto, y en pocos años lo será aún me parece igualmente poco discutible. El debate debería ser, … y entonces ¿qué vamos a hacer en este país con este tema? Llevar el debate a si la educación debe o no preparar a los alumnos para un mercado laboral digital, o una sociedad digital, me parece un debate intelectualmene muy atractivo, pero también una bonita forma de perder el foco sobre un tema muy relevante. Preferiría aparcar ese debate y dedicar los esfuerzos a los cambios que el modelo educativo de este país precisa con urgencia.

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Estimado José Luis: La sociedad será lo que nosotros queramos que sea, salvo que nos resignemos y nos limitemos a aceptar todo lo que nos impongan. Tenga sentido o no. Un saludo.

  8. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Sr. Redondo (uso el Ud. en señal de respeto, porque está tan a contracorriente como lo que pienso y digo, pero no me molesta que Ud. utilice el tú, al contrario). Por no acaparar: vea que O' Farril, desde los verdes prados de Eire, si me ha comprendido. Me remito a Lanier, creo que él, a fin de cuentas uno tecnólogo, explica con detalle lo que quiero decir. No tengo nada contra las maderas ni contra la "nube", pero contra los ídolos de madera o virtuales (y San Digital se ha vuelto tan ídolo como Santa Ciencia) tengo lo mismo que contra cualquier idea (meme, si Ud. lo prefiere para adaptarnos a Dawkins & Co.) que al final ata, constriñe, esclaviza, subyuga. La educación (la de la familia y la de la escuela) es para formar personas, no para formar piezas de un mecanismo por muy perfecto que sea el mecanismo. En fin, es un debate muy profundo pero Internet, ya digo, es superficial y no quisiera cansar a la parroquia, al revés, mejor cuanto más espacio quede para otros comentaristas, glosadores y postglosadores. Tal vez no estemos en las antípodas, sólo mirando desde ángulos diferentes.

    • De Lege Ferenda
      De Lege Ferenda Dice:

      " La educación (la de la familia y la de la escuela) es para formar personas, no para formar piezas de un mecanismo por muy perfecto que sea el mecanismo"
      Estimado Sr. Casas, en realidad, ahorra usted espacio, pues no se me ocurre que añadir a su exposición; magnífica síntesis. Gracias.

  9. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Tema oportuno y muy poliédrico.

    Me gustaría aportar un documento histórico. Es de Norbert Wiener, el padre de la Cibernética.

    https://libcom.org/history/father-cybernetics-norbert-wieners-letter-uaw-president-walter-reuther

    Es su carta a la dirección de la United Auto Workers advirtiéndoles en 1949 de la que, ya entonces, se preparaba gracias a la emergente digitalización.

    En segundo lugar, una afirmación de Juan Luis debe ser "qualified". Cuando dice que las innovaciones no han destruido empleo neto entiendo que dice lo siguiente.
    "Incluso perdiendo empleo industrial, se sustituye por servicios (públicos y privados) y el empleo puede seguir creciendo".
    Igual que cuando el empleo crece en una burbuja de la construcción o a base de crédito que de una u otra forma nunca será pagado.
    Es nuestro caso o el caso de USA.

    Hemos perdido –desde los 70– empleo industrial a mansalva (como porcentaje del PIB la industria ha caído del orden del 40% y lo sigue haciendo) y lo hemos sustituido con empleo público en nuestro caso (pasando de 700.000 empleados públicos a 3.200.000) Y ¿cómo lo pagamos……….con deuda que no podemos pagar en hipótesis alguna sin reponer la industria o sin encontrar mucho petróleo en Soria?

    Debemos aproximadamente 3 PIB's es decir, el 20% de los últimos 15 años es….."de clavo". Deuda perpetua que ya asusta.
    Todos los países excepto los que han preservado su capacidad industrial (Japón, China, Alemania y sus satélites menores) están en la misma situación.

    En paralelo podemos recordar el informe ya citado (31 de Julio pasado) de la Trilateral en 1975 recomendando –hablando en plata– que hubiese menos Universitarios porque no iba a haber trabajo para todos (recomendación nº 7)

    http://trilateral.org/download/doc/crisis_of_democracy.pdf

    Es decir, retórica mucha, pero soluciones ni una sola sobre la mesa, al contrario. Y el Sistema ya era consciente de ello en 1975.

    Este asunto no puede ser abordado solo desde una o dos especialidades. Es demasiado multidisciplinar.

    Para empezar está relacionado con las fuentes reales del Poder. Por ello es necesario recordar cómo la revolución industrial impulsó el dominio imperial de algunos países sobre otros obligándoles a abrir sus mercados –perdiendo de este modo su acceso a la escala y perpetuando su dependencia—. Recuerden la Guerra del Opio.

    Es un buen tema y una muy larga discusión.

    Sugeriría comenzar por la lectura de un viejo conocido Erik Reinert, (En español "La globalización de la pobreza" entre otros en Inglés)

    Poco a poco y sin soluciones mágicas –no las hay– ….. el secreto está en "hacer"´ y en que…. te permitan "hacer".

    Me guastaría terminar con una pregunta. Si no "haces", si no "produces"………….¿qué puedes investigar en tus universidades que no hayan encontrado y resuelto antes los que sí "hacen". Los que sí "producen"

    Con filología vasca, hispánicas, políticas o derecho…………no nos basta. Hay que "hacer" bastante más de lo que hoy hacemos.

    Saludos

    • Jesús Casas
      Jesús Casas Dice:

      La verdad, Sr. Oquendo, sigo pasmado lo que Ud. escribe, incluso cuando no coincidimos del todo o en poco, porque no he visto que alguna vez no coincidamos en nada, lo que, por lo demás, sería estupendo para construir una visión común desde puntos de partida opuestos.

    • sixto
      sixto Dice:

      Le agradezco el realismo de su comentario, que me recuerda el aforismo: " El que sabe hace y el que no enseña".
      Como toda simplificación, una frase como esta solo puede servir para meditar. El Roto publicaba ayer algo asi como "una imagen vale mas que mil ahogados" con la famosa imagen del cadaver del niño en la playa. Al día siguiente mas deun comentarista se rsgaba las vestiduras. Es lo que hay.
      Lo de " La educación (la de la familia y la de la escuela) es para formar personas, no para formar piezas de un mecanismo por muy perfecto que sea el mecanismo" queda muy mono, pero no deja de ser una ensoñación de irealismo fantástico como " el derecho a decidir " . Sin predicado verbal, claro. Un saludo

  10. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Empobrecimiento profesional y, de rebote, empresarial: Una profesional del gremio de hostelería (gobernanta) con años de experiencia y capaz de crear y coordinar equipos de trabajadores discapacitados, acaba de recibir la comunicación del grupo empresarial de su cese fulminante, ya que tras dos años de trabajo en un hotel de esa cadena con contratos temporales, tocaba el contrato indefinido. Esa es la visión de nuestros responsables corporativos que trabajan en sintonía con las cifras maquilladas de empleo: sustituir el valor de las personas por el precio que están dispuestos a pagar sin que decaigan sus beneficios. Es el modelo de sustitución de personas (que piensan y son críticas) por máquinas (que no piensan ni critican). El día que haya "máquinas-consejeros" no sabremos que hacer con tanto directivo o con tanto pariente en paro.

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