Ciudad Santo Domingo vs AENA: fe en la Justicia

Escribo este artículo no como jurista, sino como ciudadano, y en representación de la Junta de la Comunidad y de la Asociación contra el Ruido de Ciudad Santo Domingo, una urbanización situada en el municipio de Algete en Madrid. Me mueve a ello el hecho de que en los últimos meses aparezcan con frecuencia informaciones en los medios referidas al proceso judicial que enfrenta a nuestros vecinos con la Administración y con la empresa AENA, en relación a los sobrevuelos a baja altura que soporta la urbanización Santo Domingo. Todas estas informaciones, que sistemáticamente faltan a la verdad, denotan una aviesa intencionalidad en crear un ambiente de opinión hostil hacia la causa de los vecinos, y se hace extensiva hacia cualquier estamento técnico que manifieste una opinión contraria a los intereses de la citada compañía. En general, alarman a la opinión pública sobre una apocalíptica pérdida de empleo en la Comunidad de Madrid, aluden a un parón económico de consecuencias incalculables o razonamientos similares. Cualquier lector de buena fe piensa inmediatamente que cuatro o cinco caprichosos e insolidarios vecinos pueden causar estragos en la economía madrileña, española, y si me apuran, global. Se miente sobre el número de afectados, en realidad varios miles; se oculta que este núcleo urbano es muy anterior a la ampliación del aeropuerto de Barajas, se maquillan las cifras, se habla en general de la operación del aeropuerto cuando, en verdad, el problema afecta a una única ruta y bajo ciertas condiciones de viento que no son las habituales; se oculta que existen soluciones técnicas viables e inmediatamente aplicables y, por supuesto, no se menciona que el aeropuerto de Heathrow, con la mitad de pistas, realiza el doble de operaciones que Barajas.

Pero los vecinos hemos decidido no plantar batalla en el terreno de la comunicación torticera y malintencionada. En primer lugar, porque la maquinaria de comunicación de AENA, con su potencial económico y falta de escrúpulos, es capaz de doblegar al buen periodismo y llevarlo por una insondable senda manipuladora, contra la que nada podemos hacer. Pero sobre todo y fundamentalmente, porque la cuestión que está ahora el juego no es la falsamente presentada repercusión económica de los dictados del Tribunal Supremo, sino algo mucho más trascendente: la confianza en el sistema jurídico español, y con ello, en el estado de Derecho de nuestro país.

El Tribunal Supremo ha sido rotundamente claro en sus sentencia de 13 de octubre de 2008 declarando “que cese la lesión [del derecho fundamental a la intimidad]” En esencia, cuando se desbroza la maleza de datos y circunstancias, la cuestión es simple: La urbanización Santo Domingo no fue incluida en la “Huella sonora” del aeropuerto, cuando la realidad es que soporta unos niveles de ruido incompatibles con el normal desenvolvimiento de la vida y, por tanto, claramente lesiva de los Derechos Fundamentales que amparan por la Constitución a todos los españoles. Todo lo que ha ocurrido después de la primera sentencia, han sido estratagemas dilatorias para eludir el cumplimiento efectivo del Tribunal Supremo, y lo han logrado retrasar más de ocho años. Años, en los que los más de cuatro mil habitantes de Santo Domingo, han seguido afectados por el ruido, cuando podía haberse evitado fácilmente. Este proceso dilatorio ha llevado incluso a sentar en el banquillo como imputados al presidente y ex presidente de AENA por no cumplir con las resoluciones judiciales y por delito medioambiental. En todo este proceso, subyace el evidente interés económico de una empresa privada y cotizada como es Aena, que en función de su actuación hasta este momento, permite intuir que, si la dejaran, ignoraría completamente a la ciudadanía para conseguir sus beneficios, al más puro estilo de las multinacionales contaminantes por vertidos químicos, mineros o petrolíferos. Pero subyace , si me permiten, y a mi modo de ver, otra razón más espurea: una especie de arrogancia de los todo poderosos cargos de la citada empresa y de la Administración, que se creen más allá del bien y del mal, señores del atropello y el estrago, y sobre todo, más allá de la Ley.

Y es de la “Ley” con mayúsculas, es de lo que hablamos aquí. De la absoluta prevalencia de los Derechos Fundamentales sobre cualquier otro interés. Ningún interés económico, sea de la magnitud que sea, puede prevalecer sobre los derechos fundamentales. Y no entenderlo así, cambia radicalmente la imagen de la sociedad en la que queremos vivir, y de su ordenamiento jurídico. Una sociedad en la que el Tribunal Supremo no logra cumplir sus sentencias, no es, desde luego, el modelo de convivencia al que aspiramos legítimamente. Si se quiebra esta confianza en el sistema judicial, se hace añicos el muro de cristal que nos ampara, y cualquier cosa, literalmente cualquier abuso, sería posible entonces.

Iniciamos este proceso judicial de derechos fundamentales, según la Ley especialmente especialmente rápido, en 2004. Los vecinos de Ciudad Santo Domingo, somos perseverantes, luchadores, como David frente a Goliat; pacientes y, sobre todo, creemos en la Justicia, en el Estado de Derecho.

6 comentarios
  1. Oriol
    Oriol Dice:

    Ya sabemos en Cataluña lo que es Aena, otra pieza del Gobierno español que nos trae un regusto colonial, de que manera?

    1- si una compañía quiere iniciar un servício de vuelos directo desde Barcelona a cualquier ciudad del mundo Aena pone como condición pasar por Madrid o sistemáticamente niega la apertura de la línea.
    2- impide que la administración de la Generalitat entre con mas porcentaje en la Administración del Aeropuerto del BCN El Prat.

    Visto lo visto con Aena no me extraña nada lo que Vd. explica, al contrario, lo raro es como no sucede mas veces en otros sitios.
    Respecto al uso de Aena de la prensa para tergiversar los hechos este es un problema todavia mas grave típico del bajo nivel democrático del país:

    Ya George Orwell decia que cuando habia estado en España la prensa llevaba las notícias como quisieran que fuesen algunos y no como eran. Y lo decia en 1936. Hasta la fecha no hemos mejorado nada. El uso de la prensa como influenciadora de la opinión política es lo mas grave, encima periódicos como El Pais pierden su neutralidad porque pertenecen a bancos o estos son anunciantes importantes y no quieren incomodarlos. De La Vanguardia, desde el momento que la Casa Real consiguió que Antich dimitiera y pusieron a Marius Carol tambien tiene su historia detrás. Y de ABC, LA RAZON y El Mundo a veces parecen sucursales del ministerio del Interior del gobierno de turno del PP.
    Un triste panorama. Después se extrañan cuando NY TIMES lo cuenta en un artículo y se quejan. De los Telediarios de TVE y los de TELEMADRID ya mejor no hablar porque dan pena. Y así y así ……..

    • GM
      GM Dice:

      Sr Oriol:

      Perdone que se lo diga, pero lo suyo roza ya lo surrealista, por no decir otra cosa. ¿Va a meternos a Cataluña hasta en la sopa? ¿Va a utilizar un asunto que conlleva (supongo) un malestar continuo para unos ciudadanos madrileños por un tema que nada tiene que ver con Cataluña para hablar de su causa independentista? Hay que tener poca vergüenza…
      Por cierto, si mira los vuelos que salen cada día de Barcelona y de Madrid verá que, salvo en el caso de Sudamérica, Barcelona está tan bien o mejor comunicada que Madrid con el resto del mundo, y eso teniendo menos población.

      Hágase un favor a sí mismo y no deje a Cataluña tan mal con comentarios como el suyo. Afortunadamente hay mucha gente que sabe que en Cataluña la mayoría no son como Ud.

    • Lole
      Lole Dice:

      Si una compañía quiere enlazar con Barcelona en vuelo directo, AENA ni pincha ni corta. Eso de que AENA puede obligar y obliga a esas compañías a pasar por Madrid es un invento del bando secesionista.
      Si una compañía quiere enlazar con Barcelona en vuelo directo, AENA ni pincha ni corta. Tema aparte es que El Prat no ha conseguido todavía suficiente masa crítica para poder funcionar como un hub rentable.

  2. GM
    GM Dice:

    Buenos días:

    Felicidades al autor por el artículo, que da fe de algunos abusos que por desgracia se producen muy a menudo en cualquier lugar del mundo.
    Es evidente que cuando alguien lucha contra un poderoso lobby no sólo tiene que tener buenos argumentos y que le den la razón, sino que además debe luchar sobremanera para que esa razón que le han dado se haga efectiva. Me ha pasado cuando he tenido que defender a gente próxima o incluso a mí mismo contra algún que otro abuso al consumidor, demasiado frecuentes por desgracia. Y lo peor es que sabes que después de unos cuantos años si te dan la razón o llegas a un acuerdo no es por tus argumentos, sino porque eres de los pocos que protesta y va hasta al final, cuando ya estos lobbies dan tu problema por “amortizado”.
    Todo esto me recuerda a una frase que una vez escuché a un reputado abogado de EEUU que dijo: “en mi país hay muchísima justicia, ¿pero cuánta justicia puede Ud. comprar?”

    Reciban un cordial saludo.

  3. Cuni
    Cuni Dice:

    Efectivamente, todo lo que se relata es cierto. La cuestión de fondo es que el TS en sentencia firme de octubre de 2008 ordena el “cese” de la lesión de derechos fundamentales a la intimidad domiciliaria que sufre un núcleo de población de aproximadamente 4.500 vecinos, de los que 1.260 están personados en el procedimiento (y no 5 como se empeña en decir AENA). La situación al día de hoy es que la sentencia sigue sin ejecutarse, y la lesión lejos de “cesar” se ha incrementado. Existen casos ansiedad, retraso escolar, sorderas… lesiones todas ellas acreditados por la pericia forense. Vecinos que malvendieron sus casas hartos de ver que no se ejecutara la sentencia, y lo que ya es irreparable: en estos 8 años han fallecido vecinos que nunca verán reparados sus derechos.
    Una “justicia” tan lenta deja de ser “Justicia” con mayúsculas. Hace ahora 30 años el entonces alcalde de Jerez pronunció su lapidaria frase y todo parece indicar que ésta sigue plenamente vigente.

  4. Francisco Cánovas Gómez
    Francisco Cánovas Gómez Dice:

    Francisco.
    Sufro casi a diario el ruido procedente de los sobrevuelos de los aviones. La incompetencia de Aena es tal que es incapaz con el doble de pistas que el Aeropuerto de Londres de efectuar las mismas operaciones.
    Este mes de Octubre hará ocho años que el Supremo dictó su primera sentencia, desde entonces ha dictado tres más y la sentencia sigue sin ejecutarse. Espero que esta será la última. Veremos.

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