El gobierno corporativo según Warren Buffet y Cia: ni ellos se lo creen

Quizás la peor consecuencia de la crisis económica que aún sufrimos no sea la pérdida de dinero y empleo, sino de algo mucho más importante en el largo plazo: la confianza. Aunque se habla más de la desconfianza en los políticos y los partidos, la crisis afecta también a los agentes económicos: en nuestro país especialmente a las instituciones financieras, y en EE.UU. a las grandes multinacionales, como pueden ver en el gráfico.economist

En respuesta a esta situación, una serie de grandes inversores y empresarios -liderados por el CEO del Banco JP Morgan Jamie Dimon y el billonario Warren Buffe- se han reunido para formular unos principios de gobierno corporativo que se publicaron en julio pasado  (aquí). En España la prensa apenas se ha hecho eco de ellas a pesar de su ilustre origen, y la verdad es que después de leerlos, parece que no nos estábamos perdiendo gran cosa.

La primera parte está dedicada al Consejo de Administración e insiste en la importancia de que existan consejeros independientes, su formación, su dedicación y -cómo no- su independencia. Pero igual que en nuestro Código de Gobierno Corporativo ( que pueden ver aquí) lo que no queda claro es como va a conseguirse esa independencia, ya que como todos sabemos los consejeros independientes son propuestos por los dominicales y los gestores.

Otra parte sustancial de las normas se refiere a la retribución de los consejeros y directivos, pero insistiendo en que se utilicen la retribución en forma de acciones de la compañía como forma de alinear los intereses entre administradores y accionistas. No parecen tener en cuenta que la experiencia de los últimos 30 años ha demostrado que ese tipo de retribuciones no parecen haber logrado ese fin, y en cambio han convertido a los Directivos en especuladores con las acciones de su sociedad, al premiar la “contabilidad creativa” y la recompra de acciones para favorecer subidas a corto plazo de la cotización (como se denuncia aquí). Frente a este problema, el documento se limita a proponer que se obligue a mantener parte de esas acciones durante su permanencia en el Consejo, algo que no parece ser suficiente para garantizar la visión a largo plazo en la que tanto insiste, y con la que por supuesto estamos de acuerdo.

En general, la mayor parte de los principios se pueden encontrar en nuestro Código de Gobierno Corporativo (CGC) y en los de los países de nuestro entorno. De hecho, las recomendaciones se hacen en este documento a menudo con la reserva de que podrán no seguirse teniendo en cuenta las particularidades de la sociedad, sin duda para no ofender a los participantes cuyas empresas no las cumplían. Algunos otros principios son verdaderamente llamativos, como el IV f que recomienda que los resultados se hagan públicos siguiendo los principios de contabilidad generalmente aceptados (GAAP en acrónimo inglés): yo, inocentemente, pensaba que puesto que la contabilidad debe reflejar la imagen fiel de la compañía y está sujeta al control externo mediante auditoría era impensable hacer otra cosa,.

Sí es una diferencia respecto del CGC que el último capítulo esté dirigido a la actuación de seguimiento y control de los “asset managers”, es decir a los inversores institucionales. Pero esta cuestión también se había planteado antes ( por ejemplo aquí) y existen muchas dudas de que los inversores verdaderamente puedan ejercer un control independiente, ya que realizar una labor de control y oposición a la Dirección de la compañía les suele resultar más costoso que votar con los pies y vender acciones de esa sociedad.

El problema fundamental, de todas formas, no es tanto el contenido decepcionante -por conocido y reiterativo- de las recomendaciones de estos grandes gurús. El problema fundamental es la falta de efectividad de estos instrumentos de “soft law” (ver GOMÁ, I. aquí y aquí). Quizás la mejor prueba de su insuficiencia es que ni siquiera las empresas de los dos firmantes que han liderado el grupo que ha elaborado el documento lo cumplen. Una de las recomendaciones es que el CEO o Director ejecutivo no sea el Presidente del Consejo de Administración, con la finalidad de que pueda realmente ejercer el control del primero. Pues esto es lo que los socios de JP Morgan propusieron tras un escándalo en la compañía (caso London Whale), y se opuso a ello el propio Sr. Dimon, que terminó ganando esa batalla y sigue aucumulando ambos cargos. Por otra parte, los Consejeros de Berkshire Hathaway (la empresa de Buffet) no reúnen los requisitos de independencia que él mismo recomienda (ver aquí) , la sociedad tiene clases de acciones con diferentes derechos también en contra de las recomendaciones, y basta visitar su web corporativa para ver que no es un modelo de transparencia.

Eso no quiere decir que los códigos o estas recomendaciones de origen privado no tengan ninguna utilidad. Es muy positivo que se discuta sobre estos temas, que se hagan propuestas, y que en general se extienda la preocupación sobre temas como la independencia de los Consejeros o los incentivos que implican los distintos sistemas de retribución de directivos y consejeros. Pero lo que está claro es que las recomendaciones y códigos de cumplimiento voluntario no se cumplen ni por quién los proponen, y por tanto no son una alternativa a la regulación. Sigue siendo el poder legislativo el que debe establecer las normas del gobierno corporativo, por supuesto limitándose a soluciones que sean claramente beneficiosas claras y no impliquen rigideces y costes mayores que la falta de normas.

Para terminar, conviene resaltar que la globalización plantea nuevos problemas que imponen reformas en el mundo societario que van más allá del gobierno corporativo. Por ejemplo, la libre circulación de capitales y  el carácter tecnológico e internacional de las grandes multinacionales ha roto las costuras de la regulación del impuesto de sociedades, siendo el caso Apple solo el último de muchos escándalos semejantes.  Por ello es necesario un cambio total en el régimen de ese impuesto, que necesariamente va a requerir un concierto internacional. Y por cierto, no estaría mal que la responsabilidad fiscal de las compañías fuera también un tema que empezara a preocupar a los grandes inversores y empresarios como Buffet y Cía.

14 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Un tema importante el que aborda el artículo. En realidad muchos temas juntos en los que necesariamente hemos de recordar que el físico David Bohm dejó explicado que en un universo ondulatorio no puede haber entes realmente separados. Ni aunque lo parezca.

    Hace unos días un miembro de nuestro TS vino a una pequeña reunión de gente de empresa salida de mi universidad. Vino a hablar de Responsabilidad Penal Corporativa. En España.

    Es decir, habló de la conversión onerosa de las empresas en agentes de las “Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. Funciones estas que a nivel transaccional ya desempeña la Banca bajo diversas excusas.

    Si parecida responsabilidad penal se extiende ahora a los Padres de Familia y a los Directores de los Colegios (por la conducta de vástagos y educandos) cerraremos el círculo y el Estado Agónico habrá conseguido el sueño Totalitario de Rousseau y Robespierre: Salvo Prueba en Contrario a nuestra Costa todos somos Culpables ante el Estado que ni de coña puede serlo.

    Por supuesto los Colegios de Abogados están missing. Como si no fuera con ellos. ¿Se darán cuenta o están en “sus cositas”?

    Durante el coloquio, varios de los asistentes –entre los había personas conocedoras a fondo del tema en varias latitudes y en USA desde hace casi 50 años– citaron dicho artículo del CP Soviético– para relacionarlo con la actual fiebre esquizofrénica de los Gobiernos. El estado en hiperplasia que nos recluta a todos y siembra impuestos implícitos bajo penas de cárcel.

    Se comparaba la naturaleza holística del citado artículo penal de la URSS con la enorme variedad de delitos que cualquier empresa se ve hoy obligada a vigilar y reportar para demostrar su inocencia en lo que es una auténtica burla de cualquier principio de responsabilidad penal o de separación de lo Privado de lo Público.

    Ni que decir tiene que el Ilustrísimo Señor magistrado, también con una larga experiencia, asintió complacido y explicó su concordancia aludiendo a alguno de sus votos particulares en sentencias recientes.

    Nada es gratis. Hace ya años que, independientemente del tamaño, quien puede se convierte en SL con administrador único y lentamente se va cambiando de jurisdicción porque así no hay quien pueda cumplir con sus funciones sociales ni civiles: Crear riqueza de verdad.
    Nos estamos destruyendo desde dentro.

    Por esto crecen los Monopolios y los Oligopolios. Son los únicos que pueden pagar los delirios del Plenitudo Potestatis. La hiperplasia.

    Buenos días

    PS. Aquí viene el art. 58 del CP de la URSS. Recuerden que lo que cualquier empresario y administrador está hoy obligado a demostrar que hace (pagándolo) es más amplio que las conductas del Art. 58.
    https://es.wikipedia.org/wiki/Art%C3%ADculo_58_(C%C3%B3digo_Penal_de_la_RSFSR)

    • Segismundo
      Segismundo Dice:

      Interesante, Manu. Es cierto que las empresas (y los notarios) se han convertido en instrumentos al servicio del Estado para su labor de control (sobre todo fiscal) de los ciudadanos.
      Pero no creo que el abuso de las grandes empresas trans nacionales venga provocado por esos excesos de los estados. Puede incluso que sea al revés: la reducción de los ingresos derivada de que estas empresas se salieron de una red (rompiéndola) hace que el estado haga cada vez más pequeña la malla con la que atrapa a los ciudadanos y contribuyentes normales.

  2. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    Parte del diálogo de una película:
    “-Es una filfla (filfa), ¿sabes lo qué es una filfla?
    – No,…
    -Sí, sí, filfla, una farsa, un artificio, (pajarítos), pura fantasía, no existe, no se posa, no es material, no sale en la tabla periódica, es jodidamente irreal.”

    Fin cita.

    Se suele tratar “la responsabilidad limitada” como una especie de derecho divino, pero tal cosa no viene por designios de “lo superior”, ni por el bien ni el mal de la humanidad.
    Tal cosa viene por la acción violencia del Estado, el monopolio concretamente. Otro tanto de lo mismo podría añadir de las sociedades capitalistas (anónimas). Como sabrán el Capitalis-mo está -férreamente- apoyado en el Estado. Por poner un ejemplo, de estos protectorados del Estado, podemos citar la “Compañía Británica de las Indias Orientales”, a la cual la Reina (el Estado/poder) concedió permiso. Malthus de economista,…, y lo que pasó “por falta de alimentos”.
    La acción de los grupos de personas (sociedades) no es neutra.

    Lo que realmente se pretende con la auto-regulación de las sociedades, -negar las dinámicas que llevan a la aparición del poder- pero desde la propia del poder establecido. Tal argumentación desde un punto de vista lógico, puede ser cualquier cosa menos benigna. Una burla, una filfa acorde con la condición de -máscara- actual de la sociedades. Y no la careta, la persona, que podría ser una ficción útil. Sólo tratando de esquivar el filtro público conjunto (moral) o personal (ética) de la condición pública. La política, es decir la anti-civilización.

    Por ello, cuanto más Capitalis-ta sea una sociedad, más compete su regulación (que no soporte) al Estado. Cómo ese Estado alcance la legitimidad es otro debate.

    • Segismundo Alvarez Royo-Villanova
      Segismundo Alvarez Royo-Villanova Dice:

      Estoy de acuerdo que hay algo de mascarada en el Gobierno Corporativo, y sobre todo en su implementación a través de “soft law”.
      Pero insisto en que esta “moda” puede ser útil.
      Por una parte, es importante que se produzca un debate sobre las mejoras en ese gobierno, y que se realicen estudios sobre los resultados de unos u otros sistemas de control de los administradores.
      Eso permite ir depurando las mejores prácticas e imponer a través de normas solo las que son verdaderamente útiles o necesarias.

  3. Ignacio Gomá Lanzón
    Ignacio Gomá Lanzón Dice:

    Querido coeditor Segis, no puedo estar más de acuerdo contigo (y gracias por enlazar algunos posts mios). Es cierto que estamos en un periodo de la Historia en la que la coacción, la norma impositiva, la jerarquía cede el paso a la seducción, el acuerdo, la mediación. Y no deja de ser bueno que las cosas no se impongan, sino que se asuman conscientemente, se las autoimpongan los sujetos.
    Lo que pasa es que eso no es fácil, y todo el que tiene que educar a un niño sabe que es muy difícil eso de “aprender jugando”, de dejar que cada uno decida qué ha de hacer.
    El Estado lo sabe muy bien y, por ejemplo, en materia fiscal o penal no establece ninguna autorregulación o seducción sino que como te retrases un día te embargan y punto. Ya decía Al Capone que “se llega mucho más lejos en la vida con una palabra amable y una pistola que con una palabra amable sola”.
    Por eso no acaba de entenderse por qué en otras cuestiones que son esenciales para el ciudadano se deja esa capacidad de autorregulación. Bueno, sí se entiende, pero a veces no queremos verlo.

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Es cierto, como apunta Segismundo en uno de sus comentarios, que el Estado se ha metido a reclutar Fuerzas del Orden en muchos segmentos del Sector Privado. Yo excluiría a los Notarios de esta consideración porque a fin de cuentas son una institución pública. No es este el caso ni de los Bancos ni de las Empresas privados.

    Los delitos imputables a los administradores superan con mucho el mero ámbito de lo fiscal.

    Tanto que es difícil ver qué partes de los Códigos Penales se quedan fuera de estas normativa que es una confesión en toda regla de la Impotencia del Estado para mantener sus Propias Leyes sin Implicar, –como si agentes policiales y denunciantes fueran–, a todos los órganos Privados de Administración que se ven obligados a Demostrar su inocencia incurriendo unos costes brutales en el proceso. Costes que Solo un Monopolio u Oligopolio de Facto puede sostener. Esto fue lo primero que hizo Lenin. Institucionalizar denunciantes privados.

    En opinión de muchísima gente de empresa y de no pocos juristas independientes (magistrados incluidos) esto es una brutalidad destructiva con efectos que ya estamos viviendo y veremos mucho más a medida que la gente se vaya dando cuenta.
    De momento muchos “grandes” están trasladando partes cada vez más estratégicas de sus operaciones a otra latitudes menos totalitarias.

    Esta es la lista de Delitos Imputables.
    Cito
    Estafas y fraudes. Insolvencias Punibles. Daños Informáticos. Relativos a la propiedad intelectual e industrial, el mercado y los consumidores. Blanqueo de capitales. Contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social. Contra los derechos de los trabajadores. Contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Delito de construcción, edificación o urbanización ilegal. Delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente. Delitos relativos a la energía nuclear y a las radiaciones ionizantes. Falsedad en medios de pago. Cohecho. Tráfico de influencias. Alteración de precios en subastas y concursos públicos. Trata de seres humanos. Relativos a la prostitución y la corrupción de menores. De riesgo provocados por explosivos y otros agentes. Relativos a drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas. Corrupción de funcionario extranjero. Financiación del
    terrorismo. Delitos contra la salud pública.
    Fin de cita

    ¿Qué parte del Código Penal falta?

    En la reunión de la que hablo en el primer comentario al Post de Segismundo resultó evidente de que a medida que se iba entendiendo por los asistentes esta “proeza” gubernativa la gente comenzaba a asustarse y a plantearse muchas cuestiones que se han omitido por los medios desde entonces.

    Nadie se libra, ni monopolios, ni pymes, ni autónomos independientemente de quién desarrolle sus funciones, propios o “ousourced”.

    En mi ya lejana juventud fui durante unos cuatro años responsable Corporativo de Legal Compliance en América y Europa. Pero el legislador USA solo había abordado cuestiones penales específicas en lo relacionado con la “Foreign Corrupt Practices Act” teniendo un exquisito cuidado de no ser una carga destructiva para la actividad empresarial.

    Persíganse los delitos pero parece que en España y en buena medida la Europa Continental se ha ha perdido el Norte y el respeto por el Derecho.

    Un apunte final.

    1. ¿Por qué el Legislador exime de dicha ley a las Instituciones, empresas Públicas y sus Administradores?
    2. No se preocupen si queda algún delito en el CP sin Incluir. Se puede remediar en la Próxima Revisión. O en la siguiente. Hoy se gobierna a base de CP.
    3. ¿Para cuándo familias, colegios concertados y privados? (los Públicos ya están exentos).
    4. Territorialidad galáctica.

    Asusta. Pero mucho más asusta el silencio de gran parte de una profesión que estaba en primera línea en defensa del Derecho.
    Esto ya no es una sociedad libre ni abierta. Ha perdido la Virtud y el Criterio.

    Saludos cordiales

    • Segismundo Alvarez Royo-Villanova
      Segismundo Alvarez Royo-Villanova Dice:

      Temas para nuevos posts. En particular el “compliance” y sus límites.
      En el reciente estudio sobre la empresas gigantes y sus problemas, el Economista señalaba que la excesiva regulación como uno de las ventajas comparativas de estas: solo con un enorme tamaño se tienen recursos para cumplir la Ley (y de hecho en ese caso también se puede incumplir).
      Pero esto es un poco como el tema de los impuestos: no se resuelve quitándolos, ni subiéndolos: hay que rebajar el tipo y ampliar la base. Que paguen todos, y pagaremos menos.

      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Pues verás, estimado Segismundo, no estoy muy de acuerdo con este último comentario.

        Porque si la condición de Empresario incluye la de Vigilante y Denunciante del Código Penal (Todito todo) no sé yo qué negocios, qué oportunidades y que márgenes van a permitirnos ejercerla de modo duradero. Solo los protegidos por el Estado o los Oligopolísticos se lo pueden plantear. El resto nos tendremos que buscar la vida en otras latitudes o someternos.

        Entiendo perfectamente que haya gente que vea esto como una oportunidad de vender sus servicios a buen precio. Las consultorías nacen como setas pero son un coste adicional y una barrera de entrada de primera magnitud.
        Nada es gratis y estas cosas deterioran gravemente el Coste de la Iniciativa Empresarial para toda la Sociedad. Se convierten en meras herramientas de Control Social.

        Por esto en el Mundo ya hay cerca de un par de Miles de “Zonas Económicas Especiales” que están libres de estas leyes. Es en estas zonas donde se produce el Crecimiento mientras en el Resto se Decrece.

        De hecho el sistema oculta su deterioro asumiendo como propio el crecimiento de estas zonas que operan bajo diferentes leyes (y frecuentemente bajo diferentes sistemas Judiciales)

        https://en.wikipedia.org/wiki/Special_economic_zone

        Es un fenómeno de Dimensiones Masivas y, de momento, discretamente silenciado en la UE. Lo que hace cuarenta años era excepción hoy es la norma.

        El paciente enfermo no se arregla por poner a su lado uno sano con dieta diferente y hacer la media de sus respectivas constantes vitales.

        Un saludo cordial.

      • Colapso2015
        Colapso2015 Dice:

        El Sr Oquendo nos dice que la UE es totalitaria, apela por “el Derecho” (no en filosofía) y ahora nos espeta “zonas de privilegio” frente al resto del país. Por la iniciativa empresarial, …, yo lo dejaría en acción humana, no necesariamente sólo afecta a los que persiguen el lucro.
        Ver una lista de “fueros económicos del señor” da una pista de dónde está lo totalitario.
        La UE es oligárquica pero para ser totalitaria requiere incorporar una ficción de la actividad civil al Estado.
        Debería legislar la Nación, no lo hace y el Estado sin freno (ejecutivo) tiende a hipertrofiarse.
        Es lo que hay…

  5. Gonzalo F. Atela
    Gonzalo F. Atela Dice:

    La globalización y las grandes tecnológicas están provocando el nacimiento de un nuevo derecho del consumidor. Dos apuntes sencillos: uno las cláusulas de sumisión a tribunales, por ejemplo los de California. Estas cláusulas están siendo desconocidas por los tribunales poco a poco. Y otro de mucha más profundidad: se dice que como son gratis tomas o dejas el servicio. Pero es que no son gratis, no. En el mundo cibernético, hay más de una moneda, hay euros, bitcoins y sobre todo datos. Los datos de cada uno son una nueva moneda, un capital individual y deberíamos ser libres de enajenarlos o no.
    Y otro apunte sencillo, pero profundo sobre los monopolios. En el mundo analógico, en las ciudades y los pueblos hay una plaza central, con el ayuntamiento y la catedral. Puede haber otras plazas secundarias, pero solo hay una plaza central, solo una. En el mundo digital sucede algo parecido, pero con sociedades mercantiles. Facebook llego a ocupar la plaza central digital, hay otras plazas como la plaza de los 140 caracteres o la plaza de los profesionales. Pero solo una y exclusiva Facebook que por la vía de facto se ha convertido en una plaza central-monopolio.

    • antonio
      antonio Dice:

      Hay una diferencia decisiva entre una plaza del Ayuntamiento y Facebook. La primera es un monopolio de todos (muy mejorable en cuanto a propiedad y control real del ciudadano) y la segunda es un monopolio de un tal Mark Zuckerberg. La segunda plaza nos explota y hunde como sociedad. La 1ª va en dirección contraria.

  6. Cruz
    Cruz Dice:

    Me alegra comprobar que, pese al tiempo que hace que no participo en este blog, continúo coincidiendo al cien por cien con el señor Oquendo. Seguramente por esa visión de la empresa desde dentro, desde el día a día, tan diferente de las teorías jurídicas que continúan moviéndose en un campo abstracto. Por eso quisiera resaltar este comentario:

    “Asusta. Pero mucho más asusta el silencio de gran parte de una profesión que estaba en primera línea en defensa del Derecho. Esto ya no es una sociedad libre ni abierta. Ha perdido la Virtud y el Criterio.”

    No se recupera la confianza con más normas cuando el sistema está hipertrofiado. Parece que hemos olvidado el principio básico, clásico y elemental de las relaciones jurídicas (que son todas y cada vez más): La buena fe. En la Administración y en los administrados, públicos o privados. El convencimiento de hacer las cosas bien, sin más. Y eso es imposible, en la empresa de hoy, soportando gravámenes que superan lo razonable.

    Hace realmente falta un cambio de mentalidad, una visión del Derecho diferente y comprometerse con la defensa de la Verdad y la Justicia en un mundo agonizante económica, social y políticamente.

    Como dicen que dijo Einstein: No esperemos resultados diferentes si seguimos haciendo lo de siempre.

    Y por si alguien quiere conocer mi propuesta de visión, a la que llamo Iuris Marketing, invitado queda a visitar y participar en el blog de Desmácate ¡Ya! donde amablemente me han cedido este espacio: http://desmarcateya.net/empresas/iuris-marketing/

    Saludos cordiales y un especial abrazo a Manu

  7. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Varios.

    En primer lugar algo que a lo mejor se nos perdió por el camino: La gran concordancia con el artículo que comentamos. Su autor aborda muchos temas muy importantes. Tanto que cada uno de ellos exigiría unas cuantas horas de coloquio y resulta complicado manejarlo en el formato sintético de un blog. El artículo da para un intenso trimestre académico. Enhorabuena.

    A continuación una observación sobre el comentario de Colapso 2015. Quien dice que la UE avanza a paso firme hacia el Soviet es un sorprendido Gorbachov. Uno, humildemente, solo lo constata a cada golpe legislativo. Otros que lo han constatado son los votantes del Brexit para quien quiera escuchar. El problema arranca con la inexistencia deliberada (en 50 años se podía haber hecho algo sobre ello y se ha trabajado para lo contrario) de un “demos” europeo.
    Por cierto, Brzezinski recomienda, en “The Grand Chessboard”, que los “vasallos” no estén demasiado unidos no sea que se les ocurran ideas.

    Sobre el apunte de Gonzalo F. Atela (carácter monopolista de las nuevas tecnológicas) y el de Antonio sobre la diferencia entre un bien público y un monopolio privado.

    Es una realidad y lo que prueba es la naturaleza colonial de esta UE–bajo el imperio, para nosotros benévolo, de la Excepcionalidad USA–.
    Todos los países que mantienen una idea no colonial de sí mismos han desarrollado Redes Sociales propias alternativas al monopolio norteamericano y tratan de romper el monopolio del Software que hoy está en manos de cada operador monopolístico alimentando la máquina de Control Global.

    En el fondo Europa no ha sabido –ni ha querido– ubicarse en una situación diferente, no subordinada. De este modo nos hemos encontrado con el resultado que predice la Teoría de Juegos: Hay juegos que de modo determinista producen un resultado: Winner takes All. El Ganador se queda con todo.
    Nuestra responsabilidad es o no saberlo, o sabiéndolo, jugar con armas inferiores.

    Y sí, un Bien Público no es un Monopolio Privado. Aunque hoy, con tanto Outsourcing y Tantas Obligaciones Privadas para Obedecer el Ansia Estatal de Control, no es nada fácil decir dónde empieza uno y dónde termina el otro.

    Una última reflexión de un amigo anoche: hemos perdido el instinto atávico de resistencia. Nos han hecho sumisos.

    Last, but not least, agradecer a Cruz sus amables palabras. Touché.

    Buenos días

    • SEGISMUNDO ALVAREZ
      SEGISMUNDO ALVAREZ Dice:

      Gracias Manu por el primer párrafo.
      Y en cuanto a penúltimo el hecho de que este blog exista y que los lectores participen nos hace un poco menos sumisos.
      Gracias a todos

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