defensa-competencia

HD Joven: ¿Regeneración democrática? Primero eliminad el aforamiento

En la década de los 70, después de 40 años de dictadura, con muchos políticos que volvían de la clandestinidad y del exilio, que los mismos estuvieran protegidos por las acciones derivadas de su cargo era una buena idea. El recuerdo del franquismo era reciente y, como es sabido, el constituyente quiso blindar a los partidos políticos de la forma más férrea posible.

Si observamos la voluntad del constituyente, entre Diputados y Senadores (artículo 71), los miembros del Gobierno (artículo 102) y el Rey (artículo 56) ya habría más de 600 aforados. Como pueden observar no es un número nada desdeñable. Ahora bien, dicho número es una nimiedad si observamos la realidad jurídica española.

Antes de ponerlos en situación, si me permiten, voy a citar al Sr. Rodrigo Tena Arregui, que escribió un artículo sobre la materia que nos ocupa, de una forma mucho más técnica que la mía: “(…) esto no pasa en ningún país serio” -refiriéndose en el número de aforados en España-. “Como en el fútbol, somos los campeones del mundo. (…) a la orgullosa Alemania ¡le metemos diez mil a cero! ¡Menuda humillación!”- bromea.

Supongo que muchos lectores se estarán preguntando a qué se refieren el Sr. Tena. Bien, se refiere al número de aforados en España actualmente en comparación con el número de aforados alemanes. “Espera. ¿Qué? ¿Cómo? ¡Antes has dicho que había unos 600 aforados!

Bien, sí, como mínimo era esta la voluntad del constituyente. Por tanto, ¿de dónde salen los otros? En primer lugar, las sucesivas aprobaciones de los Estatutos de Autonomía, y sus respectivas modificaciones, extendieron esta condición a los parlamentarios autonómicos. Además, las reformas de la LOPJ han aumentado el número de personas que gozan de esta institución, entre las cuales, se incluyen: los reyes actuales, los salientes, el Presidente del Senado, del Congreso, del Gobierno… en total, hay más o menos 2000 políticos aforados y otros 10.000 que son jueces y fiscales. Este artículo pretende centrarse en los “aforados políticos”, por esta razón, no hablaré de los jueces y fiscales aforados. Pero consideraba necesario remarcar de estas más de 10.000 personas aforadas, sólo, sólo no es la palabra más adecuada- 2000 son políticos.

La pregunta es tan simple de formular como difícil de contestar -sin citar a ningún exentrenador del Real Madrid y que actualmente no milita en el Mourinho United-: “¿Por qué?” ¿Por qué este país debe ser diferente a cualquier democracia occidental? No hay una respuesta unánime, pero seguro que no es por la publicidad a Unicef.

Es posible que mucha gente no vea el motivo por el cual el aforamiento es tan criticado. Simplificando consiste en que los políticos nacionales los juzga el Tribunal Supremo y los autonómicos su TSJ correspondiente. Al fin y al cabo, a simple vista, parece, simplemente, “que a los peces gordos les deben juzgar los peces gordos” y ya está. Bien, voy a intentar cambiar su opinión.

En primer lugar, es evidente que los políticos manchados por la corrupción se agarran a la silla del Congreso y Senado para no perder su condición de aforado. Por poner unos ejemplos: ya sea quedándose en la Comisión Permanente o sin renunciar al acta.

En segundo lugar, a pesar de lo que diga la reiterada jurisprudencia constitucional, la mayor parte de la doctrina defiende que la institución del aforamiento vulnera el principio de igualdad, recogido en el artículo 14 de la Constitución.

En tercer lugar, la modificación o supresión del aforamiento es un mensaje común en las campañas políticas. Si nos centramos en el acuerdo de investidura entre PP&Ciudadanos (pág.30), por ser el más reciente, el partido emergente hizo mucho hincapié en la supresión del aforamiento, en concreto, el fallido acuerdo señalaba la: “Eliminación de los aforamientos ligados a cargos políticos y representantes públicos”. Ahora bien, cabe remarcar que la supresión de dicha institución sería parcial en tanto en cuanto sólo afectaría al ámbito nacional al ser un pacto de investidura. Pero ni eso, ya que la intención era suprimir el aforamiento del Gobierno Central y los parlamentarios nacionales, salvaguardando el privilegio de otros altos cargos del Estado. La decisión de no suprimir el aforamiento de los parlamentarios autonómicos es justificada alegando la necesaria revisión de los diferentes Estatutos de Autonomía, lo cual, según mi opinión, es una auténtica cortina de humo para mantener este privilegio, ya que, puestos a reformar la Constitución, bastaría con introducir un precepto señalando la prohibición del aforamiento a ninguna clase de representante político para después que entrara en vigor, el aforamiento autonómico fuera inconstitucional.

En resumen, el punto del acuerdo no dejaba de ser una intención de reforma a medias, hoy en día ya sin efectos, si es que algún día los tuvo. ¿A qué me refiero? Simplemente que ninguno de los dos grandes partidos han apoyado reformar significativamente esta institución cuando han estado en el poder (no puedo opinar sobre Ciudadanos y Podemos respecto este tema). Es decir, si siempre han tenido la mayoría suficiente, incluso para cambiar la Constitución entera, y sólo han habido dos reformas por exigencias europeas, dudo que vayan a cambiar la Carta Magna para reducir sus privilegios. Lo que parece evidente de la histórica perpetuación del aforamiento es que algún beneficio obtienen de esta condición. Pero es un beneficio caro, muy caro. Un beneficio ligado a unas grandes pérdidas: pues la transparencia política y la independencia judicial están al borde del concurso de acreedores.

En cuarto lugar, creo, firmemente, que el aforamiento menosprecia a la capacidad que tienen los jueces de instancias inferiores. ¿Por qué no puede ser capaz una persona, que ha logrado conseguir una plaza después de años de estudio, de conocer sobre un tema que trate sobre un diputado? ¿Estamos dudando de la independencia o de la capacidad de esta persona? Personalmente, creo que es una falta de respeto de magnitudes mayúsculas.

Finalmente, a pesar de las razones que he comentado, y muchas más que me he dejado en el tintero por falta de espacio, sin lugar a dudas, la razón por la que más se critica la institución del aforamiento es, precisamente, por quién los juzga. Es tan indudable la calidad y el prestigio de los juristas que forman el Tribunal Supremo, como de las sospechas -y algunas evidencias- que está politizado-. ¿La razón? Por qué los magistrados son nombrados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Este hecho, ya de por sí, puede parecer sospechoso, pero aún queda más, ¿Quién nombra a los miembros del CGPJ? Voilà. El Congreso y el Senado. 10 cada uno. Seis entre jueces y magistrados y cuatro entre juristas de reconocido prestigio. Por tanto, vemos como los políticos deciden los magistrados que van a juzgar sus delitos, aunque sea de forma indirecta. Por este motivo se pone en duda el aforamiento. No soy nadie para poner en duda la imparcialidad de los miembros del Tribunal Supremo, aunque no dudaría en hacerlo de algunos órganos colegiados. Lo que es innegable es que la institución del aforamiento debería desaparecer, modificarse o, como mínimo, ganar en legitimidad democrática.

Para conseguir este fin se podría reformar el criterio sobre quién nombra los miembros del CGPJ medida que, otra vez a medias, ya contemplaba el fallido acuerdo de investidura. A medias porque simplemente se conformaba con que “los doce de procedencia judicial sean elegidos directamente por los Jueces y Magistrados”. Según mi humilde opinión, espero que cuando haya Gobierno, sea del color que sea, se debería ir un poco más allá. Me refiero a que todos y cada uno de los vocales sean elegidos por los propios Jueces y Magistrados. Así matamos dos pájaros de un tiro. Independencia en el CGPJ y también las últimas instancias jurisdiccionales. Ganamos todos. Todos… excepto aquellos que tienen la potestad para modificar las leyes.

13 comentarios
  1. GM
    GM Dice:

    Buenos días:

    Buen tema el tratado por el autor y que necesita una reforma cuanto antes. Una pequeña precisión: el Rey no es que esté aforado, es que es inviolable (art 56.3 CE). En otros países el rey responde ante la justicia ordinaria y paga sus multas de tráfico (creo que hubo una anécdota de esto en Suecia o en algún país nórdico). En España es inviolable. Recuerdo leer hace tiempo un libro de derecho constitucional de Óscar Alzaga en el que se hablaba de las “inconstitucionalidades en la Constitución” y se especulaba con que si el Rey cometiera un delito grave, segun doctrina cuya fuente no recuerdo, debería abdicar (aunque no esté escrito en ninguna parte).
    Yo estoy orgulloso de España y creo que es mucho más que corrupción y paro. De hecho creo que tiene muchas cosas buenas que a veces aprecian más los extranjeros que los propios españoles. Pero está claro que el tema de los aforamientos no es para estar orgulloso, y tengo pocas esperanzas de que los partidos que a día de hoy tienen posibilidades de gobernar lo vayan a cambiar, ni en el gobierno de la nación ni en el de las CCAA.
    En todo caso, felicidades al autor por su artículo.

    Buen fin de semana.

    • Carlemany
      Carlemany Dice:

      Muchas gracias por las felicitaciones y por tu crítica tan constructiva, sinceramente, desconocía que había esta diferencia respecto al Rey.
      Un saludo

    • O,farrill
      O,farrill Dice:

      Estimado GM ¿puede darnos algún dato más sobre la obra de Alzaga? Quizás ha llegado el momento de dar a conocer el pensamiento de algunos constitucionalistas como el fallecido Pedro de Vega. Un saludo.

      • GM
        GM Dice:

        Buenos días Sr O,farril:

        Si no recuerdo mal es el libro de derecho constitucional que servía como texto básico para las asignaturas de Derecho Constitucional I y II de la Licenciatura de Derecho (plan 2000) de la UNED. Lo leí hace unos 11 años, así que debió ser la edición de 2005, más o menos. El titulo era, si no recuerdo mal, Derecho Constitucional.
        Se lo digo todo de memoria porque ya no tengo ese libro. Siento no poder ser más concreto.

        Saludos y buen fin de semana.

  2. O,farrill
    O,farrill Dice:

    Como muy bien se señala en el artículo y se recoge en el comentario de GM, el origen de las “inconstitucionalidad de la Constitución” están en su propio texto que ha permitido modificarla, cuando y por quien le ha parecido oportuno, por vía normativa de rango inferior sin que se mueva una ceja en el mundo del constitucionalismo académico o jurisdiccional.
    Los aforamientos son sólo una pequeña muestra de todo ello como lo es la confusión entre la figura del monarca y la del jefe del estado. La primera es sólo una cuestión dinástica, la segunda es una función pública con responsabilidades públicas por tanto. Un saludo.

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Todos estamos de acuerdo en que nuestro nivel de aforamiento es excesivo. Con o sin Judicatura sería bueno revisarlo a la baja. En inglés se diría que es un “Nice to have”.
    Los “Nice to have” nos plantan ante un dilema: No suelen arreglar los problemas de fondo que son la causa de ese y de otros problemas mucho más graves.

    Por ejemplo, si en vez de 17 parlamentos regionales plagados de aforados (y las correspondientes pérdidas de independencia del Poder Judicial derivadas de las componendas de los TS Autonómicos) tuviésemos solo las cámaras Nacionales el tamaño del problema no daría para hacer titulares.
    Ya llevamos 40 años viendo las consecuencias de esta estructura política-territorial y se echa mucho en falta que se aborde con una cierta racionalidad.

    Ya sé que una cosa es decirlo y otra hacerlo. Pero del mismo modo que ha sido posible crear considerable ruido mediático con problemas o síntomas menores que no van a resolver nada importante o grave ¿por qué no analizamos con más frecuencia los temas de fondo?

    Es el riesgo de muchas medidas de las llamadas “regeneracionistas” que en realidad cooperan en que todo cambie para que no cambie nada.
    Esta sensación se va extendiendo cada vez que hablamos de cosas que “no resuelven”. El resultado es que los recién llegados a la política de partidos muy pronto se parecen a los viejos: viven del paradigma y por tanto son incapaces de hacer nada en contra de lo que enseguida les afecta.

    Esto en absoluto significa que uno no aprecie el trabajo del autor con el que naturalmente también estoy de acuerdo.

    Saludos

  4. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    La Carta Otorgada del 78, como toda ley hace referencia a la –lógica del poder–, por ello, ni necesita coherencia interna, ni ningún tipo de lógica o racionalidad. Los artículos pueden contradecirse unos a otros sin mayor problema, pues siempre está la interpretación del texto,…, de nuevo por el poder instaurado, “los supremos” (“justicia” legal).

    “En los regímenes que suponen la existencia de distinciones entre las personas, ha
    de haber necesariamente privilegios. Esto disminuye más todavía la simplicidad y
    trae mil excepciones. Uno de esos privilegios es el de comparecer y litigar ante un determinado tribunal; de aquí nuevas cuestiones pues ha de resolverse qué tribunal que ha de entender
    en cada caso.” El espíritu de la leyes. Montesquieu.

    “¿Por qué este país debe ser diferente a cualquier democracia occidental?”
    ¿Democracia occidental? Es bastante complicado saber qué es eso. Yo diría que tal cosa no existe.

    Huele, y ya que estamos con Montesquieu, a “leyenda negra”*. Es decir, mirar donde no se debe mirar. El problema no son los aforados, sino quien hace las leyes está fuera de lo civil (en España fuera del Estado). Pasa a ser sociedad estatal; parte del Estado. Y un golpe en un partido estatal, se convierte por magia en un golpe de Estado “soft”, como este reciente.

    En un entorno donde la tortura era usual. La Inquisición (parte del Estado) practicaba la tortura con médico, inquisidor y con la intención de no provocar daños permanentes. Tal es, muchos preferían la Inquisición a la justicia del Rey.

    Yo no miraría tanto lo que hacen los demás,…, afrontaría la cuestión tal cual.
    Pues, a pesar de procurar ser “Estados laicos”, las bases culturales son muy distintas entre las “democracias occidentales” (en su mayor parte demagogias representativas), y las cosas no funcionarán igual. En la “conquista” de tierras, los españoles procuraban convertir las almas y buscar fortuna, los anglosajones simplemente “desbrozaban terra nullius” con bípedos implúmes incluidos.

    Un ejemplo histórico (distinto de los nazis), muestra que la cultura detrás no es trivial.
    Ante el fenómeno de “caza de brujas” en Europa, estos son los resultados en los diferentes antes territorios: España (Corona + Inquisición) 0,0037% población, Francia 0,02%, RU 0,023%, Alemania sobre 25000 (0,15% población asesinada), Suiza 0,4%, Liechtenstein 10% población asesinada.

    El lenguaje estructura la forma de pensar, este es distinto en Alemania que en España, con culturas distintas, resultados distintos. En España el problema es que -El Estado- hace las leyes. Todo lo demás es acorde a la idiosincrasia.

    *: 9º Mandamiento: No dirás falso testimonio [sólo católico relacionado con la culpa/causa] ni mentirás [católico y ~protestante].

  5. MFA
    MFA Dice:

    Tal como señala el autor del artículo, creo que un buen paso para iniciar la regeneración en España es la supresión del aforamiento. Los intentos políticos de modificación de dicha institución tienen un carácter totalmente electoralista y, por ese motivo, cada día que pasa se convierte en una meta más y más lejana.

    Felicidades por tu post, has hecho un gran trabajo.

  6. Lole
    Lole Dice:

    “Me refiero a que todos y cada uno de los vocales sean elegidos por los propios Jueces y Magistrados.”

    ¿Y nadie cuestiona esa opinión?

  7. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    En anteriores intervenciones, hemos venido reiterando ideas que consideramos básicas. La de que es imposible tener un sistema político eficiente sin unos dirigentes competentes y que uno de los mayores problemas de nuestra democracia es el progresivo deterioro del nivel de nuestros políticos .En mi revisión del 2010/2 he encontrado este artículo “Las elecciones catalanas del día 28” , de Joaquim Muns en La Vanguardia ( 14.11.10) del que os entresaco lo siguiente
    “Es el momento de dejar de lado la manoseada retórica partidista que ya prácticamente no significan nada -derechas, izquierdas, progresistas, etc.- y prestar especial atención a la categoría intelectual y a la experiencia de los candidatos.
    En nuestra sociedad se está produciendo un fenómeno lamentable y paradójico. Me refiero al continuo descenso del nivel de preparación de nuestros políticos en el preciso momento en que la gestión pública deviene más compleja y exigente.
    La evolución cultural, social y económica de los últimos años a todos los niveles es vertiginosa. La crisis económica global que el mundo padece desde hace tres años, fruto de los desajustes y tensiones que produce este proceso acelerado de cambio, tiene dos consecuencias que, como electores, deberíamos tener en cuenta. Por un lado, la relativización de los programas electorales. Cada vez es más difícil que éstos puedan seguir la aceleración de la realidad. En segundo lugar y como corolario de ello, la competencia y la experiencia de los dirigentes pasan a ser la mejor garantía para afrontar con esperanza razonable de éxito las consecuencias de los problemas y crisis que nos han sacudido y que, desgraciada pero inevitablemente, seguirán azotándonos durante mucho tiempo.
    El progreso de las naciones depende de muchos factores, pero creo que la experiencia de los últimos años está demostrando el creciente protagonismo de los líderes políticos bien preparados.

  8. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    El caso de China es paradigmático. Aunque se comenta poco, el gran despegue de este país coincide con la llegada al poder de una clase política joven y muy preparada, en contraste con la gerontocracia forjada exclusivamente en las luchas internas del Partido Comunista que gobernó el país hasta los años ochenta. En la actualidad, tanto el Presidente Hu Jintao como el primer ministro Wen Jiabao son ingenieros; el primero especializado en temas hidráulicos y el segundo en geología.
    Si nos desplazamos a la otra gran potencia emergente asiática, India, comprobamos con admiración que su primer ministro, Manmohan Singh, es graduado por las Universidades de Panjab, Cambridge y Oxford, con un doctorado en esta última. Si saltamos de continente a otro país que, como hemos podido comprobar recientemente, está haciendo las cosas muy bien, Chile, descubrimos que su presidente, Sebastián Piñera, es doctor por la Universidad de Harvard. No creo que se trate de casualidades; es más, cuesta encontrar un líder de un país serio y dinámico sin un título universitario.
    . Pero si los ciudadanos elevamos el grado de exigencia respecto a la preparación, competencia y experiencia de los gobernantes que elegimos y no nos dejamos deslumbrar por la cada vez más hueca retórica electoralista, podemos convertir las elecciones del día 28 en un punto y aparte.”
    Creo que es un buen momento para iniciar una reflexión sobre lo que tenemos que hacer para integrar a la gente más válida a la política.
    Ya que , si ante los graves problemas económicos y sociales descargamos nuestra ira en los que hemos escogido y les insultamos indiscriminadamente sin valorarles su dedicación personal, que en muchos casos es desproporcionada, les retiramos la compensación económica que corresponde a su verdadera valía y ocupación y les exigimos tanta responsabilidad ¿Estamos seguros que estamos allanando el camino para que en el futuro se dediquen a la política los mejores? ¿No nos estaremos equivocando nuevamente? DIF

Los comentarios están desactivados.