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HD Joven: Día par o día impar, no deje de pedalear

Hablar estos días de algo que no esté relacionado con la formación del Gobierno en España o las elecciones en los Estados Unidos parece hasta extraño. Pero, puesto que los viernes esta es una tribuna joven y a los jóvenes nos preocupan también otras historias, permítanme que les hable de ese maravilloso invento creado a principios del siglo XIX: la bicicleta.

Esta semana a más de uno le habrá dado un síncope al pensar en las restricciones al tráfico que han estado a punto de imponerse en Madrid capital con ocasión de la contaminación atmosférica. Bien es cierto que las soluciones que aquí, esquemáticamente, se van a describir son difícilmente aplicables, algunas de ellas, a urbes del tamaño de la Villa, pero no dejan de ser opciones a contemplar (aunque a nuestros lectores de la capital esto pueda sonarles a ciencia ficción).

Se trata de un medio de transporte que presenta innumerables ventajas: el consumo energético de este medio es hasta 12 veces menor que el del automóvil (Ciudades y bicicletas, editorial Pons); la contaminación, por consiguiente, también es muy reducida (hay consumo energético y contaminación derivadas de su fabricación, mantenimiento y reparación); el gasto económico que habrá de soportar un ciclista es muy inferior al de un conductor de vehículos a motor; en muchas ocasiones, los transportes urbanos son más rápidos en bicicleta que en cualquier otro medio (por ejemplo, para el caso de Zaragoza); y, no menos importante, pedalear adelgaza y contribuye al mantenimiento de un nivel de salud adecuado.

Pero, ¿cuál es la situación de la bicicleta en nuestro país? Como en todo, podemos ver el vaso medio lleno, o medio vacío: seguimos a la cola de Europa en el uso de este medio de transporte (como indicaba el Eurobarómetro de 2010, aquí); sin embargo, los datos en perspectiva son optimistas puesto que el uso ha crecido según los Barómetros de la Bicicleta de 2011 y 2015, respectivamente (pueden consultarlos aquí).

Por otra parte, los efectos sobre el medio ambiente y la contaminación también son notables en un reducido lapso de tiempo. Por ejemplo, para el caso de Zaragoza (recurro, de nuevo, a esta ciudad por ser geográficamente la más próxima a quien escribe estas líneas), en apenas una década, la política de movilidad sostenible impulsada por distintos ayuntamientos, en los que el fomento de la bicicleta y del tranvía así como la peatonalización del centro de la ciudad han sido ejes de la actuación administrativa local, ha contribuido a una reducción de hasta el 30% de la emisión de CO2 (aquí). En definitiva, las sucesivas corporaciones han emprendido, en apenas tres lustros, una decidida política a favor de la movilidad en bicicleta. En Zaragoza hemos pasado de contar con apenas 15 km de carril bici en 2002 –según datos de la Dirección General de Tráfico– a más de 130 km. El impulso, desde 2008, de la red pública de préstamo de bicicletas también ha sido notable, pretendiendo en la actualidad su expansión al resto de barrios de la ciudad. Así mismo, se han creado organismos como el Observatorio de la Bicicleta, se ha redactado un Plan Director para la misma, y se potencia su uso con campañas informativas.

Pero también ha habido reveses a esta política municipal: la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón de 17 de febrero de 2012 declaró ilegal (a mi juicio, acertadamente) la ordenanza municipal que permitía circular por determinadas aceras, especialmente aquellas más anchas, por contravenir el Reglamento de Circulación (un comentario a esta sentencia, aquí). Este hecho tuvo una repercusión clara en el uso de la bicicleta: descendió en poco tiempo. Parece que, poco a poco, y con el empuje de la construcción de nuevos carriles bici, su uso vuelve a recuperarse paulatinamente en la ciudad del Ebro (ello incluso a pesar de la negatividad en la cobertura de estas materias por determinados medios de comunicación locales, cuestión esta que merece un estudio en profundidad para otra ocasión).

Entonces, las cosas no van tan mal, ¿no? Depende de lo que entendamos por ir bien. Algunas ciudades de tamaño medio, como el caso de Zaragoza, Valencia, Sevilla, Bilbao y, en alguna medida, hasta Barcelona, han desarrollado verdaderas políticas públicas a favor de la bicicleta. Sin embargo, se echa de menos una política en tal sentido por parte de las Comunidades Autónomas y del Estado. A modo de ejemplo, la recientemente aprobada iniciativa legislativa del Gobierno de Andalucía contra la obesidad, incluye la obligación de construir aparcamientos para bicicletas… pero en una norma no comprehensiva, sino de manera incidental (aquí). Algunos actores de la sociedad civil están impulsando la elaboración de un Plan Estratégico Estatal de la Bicicleta por parte de la DGT (aquí).

En mi opinión, esta es la senda por la que debe transitar la política estatal y autonómica: ofrecer instrumentos de acción a los entes locales, que han de ser quienes desarrollen y fomenten el uso de la bicicleta como alternativa sostenible, creando marcos adecuados como el citado plan. Con carácter general, la regulación que las ciudades pueden hacer de la bicicleta responde a cuestiones residuales como, por ejemplo, dónde se puede aparcar o el establecimiento de algún tipo de registro voluntario de bicis, como existe en Zaragoza, pero la normativa estatal de circulación no puede desconocerse, por lo que el margen de maniobra es, por el momento, escaso. Solo contemplando esta opción desde una perspectiva global podrá darse el verdadero impulso que el uso de la bicicleta necesita en nuestro país para lograr estar a la altura de nuestros amigos del Norte de Europa.

Mientras esto sucede, y a la vista de la realidad cotidiana de quien utiliza la bicicleta para la práctica totalidad de sus desplazamientos, permítanme que comente algunas cuestiones sobre las que, a veces, se generan ciertas dudas:

  1. Los ciclistas no tienen la obligación de circular por el carril bici y pueden hacerlo por la calzada aunque haya uno en la misma vía si esto conviene más a su desplazamiento, ocupando la parte central del carril, por su seguridad.
  2. Si, como consecuencia de una infracción, un ciclista causa algún tipo de lesión a una persona, sus bienes o derechos, aquel tiene la obligación de resarcirle: el seguro lo resarce, si lo hay, en sustitución del conductor; si no, éste deberá asumir las consecuencias (si no se denuncia es otro asunto, problema de la víctima).
  3. Entonces, ¿por qué no se exige seguro a los ciclistas? Evidentemente porque el legislador considera, acertadamente, que el tráfico de bicicletas ni es de suficiente volumen ni, aunque lo fuese, tendría la capacidad de generar una masa monetaria de responsabilidad civil como, de hecho, generan los vehículos a motor con sus eternos percances. Además, esta exigencia supondría un obstáculo adicional a la promoción de su uso. Ahora bien, tener un seguro, no está de más.
  4. Y, ¿por qué no se les exige un pago de impuesto de circulación? Porque el «impuesto sobre vehículos de tracción mecánica», conocido como de circulación, es un impuesto especial y, como tal, grava aquellas actividades que se consideran dañinas, nocivas y desaconsejadas. Es el mismo tipo de impuesto que el del alcohol y el tabaco.
  5. Misma idea subyace en la no exigencia de matriculación: considera el legislador que introducir estos obstáculos no supera el análisis de coste-benefi Lo mismo ocurrió con la obligatoriedad de casco en ciudad, que se contempló en algún momento y también descartó.

Ya saben, pedaleen y disfruten del aire de su ciudad (y si no está limpio, contribuyan a que lo esté).

20 comentarios
  1. Santi
    Santi Dice:

    Circular con bicicleta por la calzada se tendría que prohibir (hacer efectiva la prohibición que ya existe) de manera urgente y firme.

  2. G.P.
    G.P. Dice:

    Como aficionado al ciclismo que soy desde hace treinta años, no me queda más remedio que decir que el mayor problema que tenemos los ciclistas no es otro que el odio (digo odio porque no encuentro otra palabra) que nos tienen muchísimos conductores (que supongo que no habrán ido en bicicleta nunca en su vida). Para mí ese odio tan generalizado es absolutamente incomprensible y bastante estúpido pues estas personas dan siempre una impresión de una rara superioridad basada aparentemente en que creen que el que circula en bicicleta no lo hace también en coche, cuando suele ser todo lo contrario: el conductor es el que no tiene ni repajolera idea de lo que es circular en bicicleta.
    Bueno, pues ver si nos enteramos de una vez: todo el que necesita la calle o la carretera tiene derecho a usarla (Sr Santi). Entre otras cosas porque la paga. Y no hay ninguna razón para que el coche sea Dios y le debamos un respeto especial a su conductor que no merezcan los demás seres humanos. Todo lo contrario: en las sociedades civilizadas los que más respeto merecen son los más débiles.

    • G.P.
      G.P. Dice:

      Por cierto:
      Dice el artículo “el consumo energético de este medio [la bicicleta] es hasta 12 veces menor que el del automóvil”
      Creo que algo falla en esa cifra…

      • Dario Badules
        Dario Badules Dice:

        Son datos de la obra que cito. No soy experto en cuestiones energéticas y por eso me remito a obras especializadas. No obstante, sí es cierto que el consumo no es “cero”.

      • G.P.
        G.P. Dice:

        Yo tampoco soy experto en cuestiones energéticas, pero jamás he tenido que echarle gasolina a una bicicleta, por lo que a mí sí me sale que el consumo es cero.

  3. GM
    GM Dice:

    Buenos días:

    El verdadero problema en este país es la ausencia de políticas que fomenten el teletrabajo. En ciudades grandes, como Barcelona y, sobre todo Madrid, por muchas facilidades que se le de a los potenciales ciclistas, muchos no se pasarán a la bici por un tema de distancia puro y duro. Conozco gente en ambas ciudades que vive a más de 10 km de su trabajo, y que por motivos de imagen deben ir con traje, lo que hace inviable que cojan la bici cada día y lleguen sudados al trabajo. Mientras tanto, y dado que los horarios de las oficinas y colegios son prácticamente los mismos, a las mismas horas de los mismos días nos encontramos con los mismos atascos.

    Hoy en día muchos trabajos se pueden hacer desde casa en buena parte, si no en su totalidad. No obstante, la política de “fichar y calentar la silla” es la que impera hoy en día en la mayoría de empresas, tanto públicas como privadas. Mientras no se haga algo en este sentido, por más que se hagan carriles bici y se ponga facilidades a los ciclistas seguirá habiendo coches, contaminación y atascos totalmente evitables en las grandes ciudades.

    Saludos cordiales.

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Me ha encantado el artículo.

    Mientras lo leía por segunda vez fui cayendo en la cuenta del trato discriminatorio, injusto y descaradamente populista a favor de la bicicleta. Máquina infernal y ominoso instrumento de insolidaridad fiscal con la cual se trata de recuperar nuestra competitividad perdida.

    El mileurismo “horizontal” (ya cubre el horizonte) demanda un medio de transporte sostenible por una economía asintótica con el sudeste asiático en costes laborales humanos.

    Recuerden los millones y millones de ciclistas chinos camino de sus fábricas (antes nuestras), cuando aquí las autopistas comenzaron a llenarse de automóviles y los gobiernos de la UE promocionaban los motores diesel autóctonos por sus indudables ventajas en empleo, mantenimiento, generación de potencia, durabilidad y otras ventajas competitivas para nuestra industria.

    Recuerden el diferencial de precio y fiscalidad de un combustible que tanto ayudaba a reducir nuestros costes logísticos, al desarrollo de nuestra industria petroquímica y nuestras exportaciones.

    ¿Recuerdan ustedes?

    Está bien pararse de vez en cuando y repasar lo hecho para ver cómo se ha hecho.

    Europa no hace la transición a tres viejas tecnologías (Hidrógeno, Electricidad y TICs) porque está presa en la trampa infernal de la fiscalidad del Automóvil, del Transporte y de las Ciudades dormitorio que, innecesariamente lo perpetúan. Ahora ya vamos a la cola de otros y nos dedicamos a gritar……………¡¡No corráis que es peor!!

    Los que siempre yerran, nos llevan de vuelta hacia la bicicleta sobre la base de lo buenas que son para el sistema cardiovascular. Lo hacen aparentando ignorar que el Coste Fiscal del Estado se incorpora siempre al Coste de nuestros productos y servicios. Y que la Deuda que hoy usamos para cubrir déficits eternos siempre sale de nuestra libertad.

    Esto se aprendía en las familias y hoy se procura olvidar en las universidades.
    Hoy los mismos que en su día descubrieron el tren, lo han perdido.
    Urge entender por qué.

    Saludos cordiales.

    • Darío Badules
      Darío Badules Dice:

      Gracias por el comentario. Trae a colación un debate que en esta ciudad (Zaragoza), y si tuviese la ocasión de hacer un seguimiento como realizo yo mismo (más en mi condición de politólogo que de ciclista) de los comentarios que se vierten a las noticias que publican sobre este medio de transporte los diarios locales, vería que está a la orden del día: ¿estamos ante un plan maquiavélico de ayuntamientos podemitas para llevarnos de vuelta al pasado?

      Permítame que lo dude, no han gobernado estos partidos en el Norte de Europa durante décadas ni, para el caso nuestro, son obra estas recientes -ya no tanto- políticas a favor de la bicicleta de ayuntamientos gobernados por Podemos y sus marcas. Como he dicho en el caso de Zaragoza, han sido diversas las corporaciones que han emprendido este camino: comenzando por el PP, siguiendo por el impulso claro y decidido del PSOE y continuando ahora la marca de Podemos. Sostener que se trata de un complot de estas tres fuerzas políticas para llevarnos a la caverna… me parece difícil, pero oiga, cosas peores se han visto.

      En todo caso, a mí, personalmente, sigue sin convencerme que para ir al centro de mi ciudad, a la Universidad, o a comprar el pan haya de coger el coche, tardando 15 minutos en bicicleta y disponiendo prácticamente en todo el trayecto de carril bici. Allá cada cual con sus gustos. Lo que sí tengo claro es que, si queremos que sus hijos tengan unas ciudades iguales (y a ser posible, algo mejores) que las que tenemos nosotros, los poderes públicos han de fomentar los medios de transporte limpios, no contaminantes, económicos, sostenibles y saludables. El coche con combustibles fósiles no me parece que cumpla esos requisitos.

    • G.P.
      G.P. Dice:

      El coche es lo contrario a la civilización. Ha convertido nuestras ciudades en pocilgas que solo por las enfermedades pulmonares ya son más peligrosas que un establo con animales. Y las ha convertido en selvas salvajes, pues debido a los coches, las ciudades son tan peligrosas como la jungla y sus fieras, especialmente para niños y ancianos.
      Sin darnos cuenta hemos convertido la ciudad en un infierno solo para que una sola persona pueda disponer libremente de 15 m2 móviles a su antojo y exclusivamente para él a cualquier hora, envenenando el aire de todos y creando un peligro tan mortal que nadie puede dejar a un niño suelto de la mano fuera de su casa ni 5 segundos. La selva es más segura para él.
      El coche ha matado más gente que las dos guerras mundiales juntas solo contando con los accidentes. Para todos nosotros la posibilidad de morir violentamente y no por enfermedad es prácticamente nula… si exceptuamos el coche. Todos hemos conocido a alguien que ha muerto horriblemente en uno. O que ha sufrido heridas que solo se ven en la guerra. Si tenemos en cuenta la polución, la cifra de muertos es inimaginable.
      Parecía una buena idea, pero no lo es. En el futuro se preguntarán cómo fuimos tan estúpidos para vivir así. Cómo aceptamos semejante tragedia. Y semejante gasto económico personal. Cómo no hicimos nada para organizarnos mejor. Por qué nos convertimos en esclavos de los fabricantes como los drogadictos se hacen esclavos de los camellos.

      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Apreciado GP: le ruego reflexione sobre el hecho cada vez más evidente de que lo que libera al individuo, lo que nos desmasifica, lo que nos permite evadirnos del abrazo del Oso, aunque lo haga de forma tan esporádica como el automóvil, recibe el rechazo de determinadas ideologías.
        Habría que entender por qué.
        De momento toleran la bici porque les sirve de excusa y tiene poca autonomía.

        Lo vamos a comprobar ahora que ¡¡¡finalmente!!! vamos a poder tener vehículos eléctricos recargados con fotovoltaica, eólica o pilas de hidrógeno.

        Verá como la fobia no tiene nada que ver con los hidrocarburos. Seguirán en contra de todo aquello que nos libre de sus manazas.

        Manazas que –como han descubriendo los nórdicos en menos de sesenta años–, solo han servido para que se les larguen los que pueden y llenarse de free-riders.

        Saludos

      • G.P.
        G.P. Dice:

        Me siento incómodo teniendo que defender “determinadas ideologías” porque las ideologías me parecen una chorrada (yo soy más de tratar las cosas tema a tema), pero en lo del coche tienen toda la razón: ha sido un error (y un horror) histórico depender de esta manera de él.

        Por otro lado, como bien comenta Colapso2015, el coche es el mejor recaudador de impuestos que se ha inventado, por lo que esas “determinadas ideologías” (tan aficionadas a meter mano al bolsillo ajeno) deberían dar saltos de alegría cada vez que un ciudadano adquiere uno. Pero no es así.

        Que una “determinada ideología” critique al coche no hace al coche ni mejor ni peor. Y hemos creado un mundo en el que el coche lo pisotea todo (hasta el bolsillo).

  5. Darío Badules
    Darío Badules Dice:

    Lo que está prohibido es circular por las aceras. Esta prohibición en ciudades como Zaragoza se hace cumplir por parte de la Policía Local y prueba de ello fue la conocida como “huelga de celo” que se desarrolló, como he dicho, tras la Sentencia del TSJ de Aragón que declaraba ilegal la ordenanza que permitía circular por las aceras, contraviniendo la normativa estatal. La bicicleta es un vehículo, quizás, de todos, el más vulnerable. Pero su lugar natural es la calzada, así como las distintas vías ciclables. Su presencia en las calzadas ayuda, además, a pacificar las vías reduciendo la velocidad a la que pueden circular los vehículos a motor, ya sea pacificando las vías (a 30 km/h), ya sea porque tienen de facto que reducir la velocidad.

  6. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    “y, como tal, grava aquellas actividades que se consideran dañinas, nocivas y desaconsejadas. Es el mismo tipo de impuesto que el del alcohol y el tabaco.”

    ¿Circular en coche “es dañino, nocivo y desanconsejado”?. Pues yo tengo un clásico que no hace 300 km al año y paga igual “el dañino, nocivo y desaconsejado” impuesto chupa-sangre de circulación; que sirve para mantener la corporación municipal y sus desmanes. Paga también la ITV en monopolio de explotación privada, que podría hacer perfectamente un taller, seguro y demás del mismo patrón hemófilo.
    Si lo quiero dar de baja temporal desplazamiento a la DGT y tasa, de alta lo mismo.
    Sobre unos 100€ por la tasa y los gastos asociados al procedimiento. Chupa-sangres es lo que son,…

    Me parece un ejercicio de ingenuidad pensar que existe algún tipo de buena voluntad en los im-puestos. La palabra lo dice claro “impuesto” no “tributo de razón”. Más aún en una demagogia de representación, si fuese una democracia (directa) podría tener alguna lógica.
    Pero en la demagogia, hay que escuchar argumentos de lo más cómico.

    No se cobran impuestos a las bicicletas simplemente: —porque no se puede—,…,
    En Galicia tenemos un caso similar, -el impuesto al agua de lluvia-, que pretende gravar la explotación de pozos privados (existen desde tiempos pretéritos). Dicen que no resulta viable “económicamente” recaudarlo, pero lo realmente inviable es enfrentarse a alguien para que le pague por el agua de lluvia.
    Si bien, la dictadura bancaria y su magia, pueden solucionar el problema con un pequeño y aparentemente no violento cargo en cuenta. El dinero fiduciario-estatal-bancario es un arma de sometimiento,…, tal cual las ideas de superioridad racial que sostenían la esclavitud.

    Y que decir, en Zaragoza hay sobre 50 días de lluvia al año, pero en el país hay ciudades que casi triplican la cifran. Y multiplican casi por 6 las precipitaciones anuales.

    • G.P.
      G.P. Dice:

      He vivido al lado de Holanda y le aseguro, Colapso2015, que menos que en España no llueve. En esos países en el centro de las ciudades la gente vive en pisos sin garajes (normalmente la gente sin hijos) y las bicicletas las dejan en el portal (muchas familias suelen vivir en el extraradio en adosados o casas todas con jardín). Es verdad que son países sorprendentemente planos, pero con las modernas bicicletas eléctricas hasta los más mayores pueden subir cuestas (las ciudades españolas tampoco son puertos de montaña). Eso sí: el robo de bicicletas es una plaga.

      Desde luego que no es cuestión de obligar a la gente a ir en bicicleta, pero sí de facilitarlo al máximo. Salen ganando hasta los conductores porque hay menos tráfico (aunque el odio no les deja ver más allá de sus narices). Hay que pasear por una ciudad sin coches para darse cuenta del horror que es vivir rodeados de ellos, créame.

      • Dario Badules
        Dario Badules Dice:

        Como se aprecia en las imágenes del vídeo, todo el mundo pedelea obligado, porque su nivel económico no les permite tener un coche y porque apuestan decididamente por retroceder en el tiempo. Fruto de ideologías totalitarias. ¡Sin duda!

    • Colapso2015
      Colapso2015 Dice:

      Ciertamente su comentario no responde al contenido del mio, no obstante, unas reflexiones sobre el suyo.

      Usted cita una ciudad, Groningen, del país con la tasa de violaciones más alta del mundo (o casi), Suecia. Bien, las precipitaciones de La Coruña en enero casi multiplican por 5 las de la citada ciudad. Y como sabrá no es lo mismo 10cm que 50cm, o circular a 40km/h que a 200km/h.
      La “forma de la idea” le induce a pensar que soluciones particulares son extrapolables a un todo. Yo soy más partidario de que cada ciudad solucione sus problemas. Y -sobre todo- no exporten ideas a otras partes, sin ningún tipo de análisis. En especial a aquellos territorios donde ni existe el citado problema,…

      “Fruto de ideologías totalitarias. ¡Sin duda!”
      La ideología toma una parte para constituir un todo. Por ello, todas las ideologías son totalitarias. En fin,…

      “El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, —la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social—. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. ” C. Marx. Contribución a la Crítica de la Economía Política.

  7. O,farrill
    O,farrill Dice:

    Creo que el debate va más allá de “coches no” o “coches sí” (me recuerda lo de la OTAN). Lo más importante es que cada cual elija la forma de desplazarse y lo haga sin presiones directa (ordenanzas o cualquier tipo de normas) o indirectas (modas que también son impuestas). El “papanatismo” que hace que los consistorios “viajen” a otras ciudades para copiar “soluciones”, sólo demuestra una cosa: falta de imaginación y ganas de despilfarrar el dinero público. Los espacios urbanos se han ido desarrollando históricamente de distintas formas y a ellas se han ido adaptando los medios de transporte (a eso le llaman “progreso”). No es lo mismo un espacio urbano (o rural) cómodo en cuanto a pendientes de sus vías, que las “cuestas” (por algo se llaman así) de otros por su orografía más o menos pronunciada.
    En la cuestión de la “bici” no sólo se trata de IMPONER una “moda” que ¡cómo no! está en otros lugares (qué manía de copiar sin entender porqué se copia). Como tal “moda”, no se reduce a tener un artefacto con un par de ruedas y unos pedales, sino que la variedad de formas, estilos y diseños, han montado una verdadera industria que repercute en los muy altos precios que se pagan. Además hay que comprar el equipo de indumentaria que nos haga parecer profesionales. Desde el casco hasta las zapatillas. Todo con su correspondiente diseño. Finalmente necesitaremos un lugar donde dejarla aparcada o guardada y creo que las viviendas actuales no reúnen buenas condiciones para ello.
    Acabo con el asunto de la contaminación. Es tan simple como trasladar el problema a las fábricas de coches. Si no se permitiera la fabricación de vehículos contaminantes (para eso está la investigación industrial) o de alta velocidad (por aquello de los accidentes), probablemente tendríamos menos que lamentar o sufrir pero…. ¿de verdad nos preocupan estas cosas?
    Un saludo.

  8. G.P.
    G.P. Dice:

    Dice Colapso2015: “”Usted cita una ciudad, Groningen, del país con la tasa de violaciones más alta del mundo (o casi), Suecia. Bien, las precipitaciones de La Coruña en enero casi multiplican por 5 las de la citada ciudad.”

    No sé que narices tienen que ver las violaciones con las bicicletas. Groningen no está en Suecia sino en Holanda. España es más grande que La Coruña. El año es más largo que enero.

    En Groningen llueve 137 días al año, en La Coruña 130. En Groningen nieva 33 dias al año, en La Coruña… cero. Más: en Groningen la temperatura media anual es de 9º, en La Coruña 15º. En Groningen hay 1500 horas de sol al año, en La Coruña 2000.

    La Coruña posiblemente es de los peores lugares para la bicicleta de España, y aún así La Coruña es mejor para las bicicletas que Groningen.

    Y ahora explíqueme qué tienen que ver las violaciones con todo esto.

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