Ay, Derecho: La “comisión” de Fernández Díaz

Desde un punto de vista democrático, parece absolutamente bochornoso, claramente vergonzoso, que la primera vez que adquiere visibilidad la comisión parlamentaria encargada de las relaciones con los ciudadanos, la Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados, sea a cuenta de que se quiere dar un premio de consolación (la presidencia de la misma) a un exministro repudiado por la mayoría del Parlamento. Una “comisión” de 1.431 euros mensuales.

Además, parece como si fuera un demérito dicha designación, en comparación con otras comisiones, como la de asuntos exteriores, de la que le han descabalgado.

Ha resultado premonitorio mi anterior y reciente post del 26 de octubre en este blog, “De las estafas parlamentarias” (aquí), en el que ponía de manifiesto la tomadura de pelo en que consiste la referida Comisión Parlamentaria, hoy todavía más degradada, como se observa, por las luchas políticas. Es relevante el artículo del diario El País del 17 de noviembre (aquí) en el que se da cuenta del escarnio y se pone de manifiesto que “La Comisión de Peticiones tiene una función casi de registro de escritos de los ciudadanos”. ¿Alguien cree que con este nuevo presidente la cosa va a mejorar?

¿Esta es la regeneración democrática reclamada por el Rey Felipe VI en el discurso pronunciado en el Congreso de los Diputados en la Apertura de la XII Legislatura? El mismo día en el que se ha registrado el escrito por el que el señor Fernández Díaz releva a la anterior presidenta de la Comisión de Peticiones.

 

3 comentarios
  1. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    Qué escándalo, qué conmoción,…, suceda esto en “una democracia”. “Rewind…”
    Partidos Republicanos ilegalizados, sin cortes constituyentes, con trapicheos (A. Suarez, sí el de la falange) para enchufar “al de atado y bien atado” manipulando conscientemente al pueblo. Que parió “con el trabajo que nos ha dado” una Carta Otorgada (cut&paste de 7 u 8 tipos) papel mojado, pues carece en primer lugar de sentido de la realidad. Empezando por el control dinámico del poder, o separación de poderes.

    Una -demagogia de representación-, ni a –gobierno representativo– (mal llamada democracia representativa). Que escándalo, que conmoción, hacen lo que les da la gana,…,que vergüenza.
    Derecho al pataleo, es lo que hay en las demagogias de representación y también aunque de otra forma en el gobierno representativo.
    Como no es una democracia, no hay –poder formal– para decir NO, SI o “lo que sea”.
    El Ejecutivo omnipotente en la forma de Estado: Estado monárquico de partidos; con forma de gobierno: demagogia de representación.

    “Es que no salgo de mi asombro que se hayan atrevido,…, “

    Es raro, pues España no es un Estado de impuestos confiscatorios, ni siquiera de corrupción galopante, la participación política “ciudadana” es casi diaria, y en general hay cauces sencillos para la participación política,…,
    Si dijeran que en España los impuestos pueden suponer ¼ del valor del bien gravado (o incluso más) diría que es mentira, “salvo alguna cosa” como por ejemplo el IVA (21%), IVTM (turismos mayores de 25 años sin exención), bienes tasados (por su divinidad estatal), etc,…
    Si dijeran que en España todos aquellos que están fuera de Estado sufren la rapiña continua patrocinada por el Estado, diría que no, “salvo alguna cosa”…
    Si dijera que en España se puede cobrar infinitas veces por el mismo bien, parecería una broma, hasta que oigo algo como impuesto de sucesiones, IRPF, transmisiones, patrimonio,…,aunque el que venda esté yendo hacia la quiebra,…, el pontazgo siempre presente.

    Si dijeran que en España, como casi en todos los países se penaliza fuertemente al individuo no corporativo frente a la persona imaginaria “jurídica”. Diría no es verdad, “salvo alguna cosa” en lo relativo al Impuesto de Sociedades de las grandes empresas. El impuesto especial de Hidrocarburos,…, etc. En un asalariado supera un escandaloso 60% de impuestos. ¿Tiranía del antiguo régimen?

    “El flujo” del Capitalis-mo, encarnación viva en “lo financiero”, causas y consecuencias.

    Si esto es “la democracia”, casi prefiero algo más malsonante.

  2. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Estimado Isaac. Desde el “punto de vista democrático” hay tantas cosas bochornosas (no solo en España, sino en el resto del mundo llamado a sí mismo “democrático”) que no nos puede sorprender nada. Ahí está el ejemplo de cómo se ha aceptado por la pretendidamente “primera democracia del mundo” (sí, la que exporta su modelo) la elección del nuevo presidente de EE.UU. Y lo que todavía queda por ver….. Desgraciadamente todavía no hemos entendido qué significa ese término y menos aún lo de la “soberanía popular” o la “representación política”. Sólo hay manipulación mediática desde lo “políticamente correcto”. Lo de menos es lo que se nos exhibe permanentemente; lo de más es lo que se nos escamotea desde la “sociedad de la información”. Por cierto, lo de la “regeneración democrática” reclamada por el monarca, merece un comentario aparte. Hoy en la Sexta, en un reportaje sobre Suárez, parece que se aclara algo. Aunque sólo sea un poco. Un cordial saludo.

  3. Josean Díaz
    Josean Díaz Dice:

    Este Jorge Fernández (me resisto a poner el apellido Díaz) ¿no es el mismo que decía: esto la fiscalía te lo afina?.
    Qué más da, que sea una comisión de exteriores o una comisión de peticiones, lo importante es, com dice el autor, que la comisión que se lleva ese individuo es de 1.431 euros por presidir un órgano parlamentario para hacer una tarea que puede realizar con mayor eficacia cualquier auxiliar administrativo del registro del Congreso.
    Además, de qué sirve enviar escritos a unos señores que son siervos de sus jefes de partido ¡piensa alguno de los lectores de esta página que sirve para algo enviar un escrito a esta comisión? No señores, esta institución no es más que un camelo, una engañifa, un teatrillo para ilusos. Ni el Congreso representa a nadie, salvo los intereses de los poderes económicos, industriales y financieros a través de sus lacayos: los partidos políticos; ni esto es una democracia; pues para que esto fuera una democracia los Diputados representarían a sus electores; los poderes del Estado estarían separados en origen y el Gobierno no se sentaría en el Congreso.
    Pero esto es mucho pedir a un régimen instituido por los altos dirigentes de una Dictadura con la aprobación y el aplauso de los partidos clandestinos que se olvidaron de sus promesas tan pronto como vieron la posibilidad de repartirse el pastel.

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