Carmena y el concepto de “belén” en un Estado laico

Con la llegada al Consistorio madrileño de Ahora Madrid, los belenes que el Ayuntamiento tradicionalmente ha colocado en lugares públicos no han desaparecido pero sí han menguado un tanto en dimensiones y ubicaciones. Significado es el caso del Nacimiento que antes se colocaba en la Puerta de Alcalá, que ahora solo presenta un juego de luces. Ello ha provocado la indignación de algunos ciudadanos, los cuales (siguiendo una iniciativa difundida en Twitter) han plantado, bajo el monumento y en señal de protesta, sus propios belenes.

La verdad es que la polémica tiene una solución muy sencilla: por una vez y sin que sirva de precedente (permítanme una sonrisa), Pablo Iglesias ha proporcionado la clave, al reconocer que le encantan los belenes y que se va a pasar la Nochebuena cantando villancicos, amén de comiendo langostinos y hasta nécoras, lo cual también le honra. Y ello por la sencilla razón de que estos son símbolos culturales de nuestra tradición, con independencia de que uno profese o no el concreto sistema de creencias que está en su origen histórico. De ahí que no contradiga el mandato de aconfesionalidad de nuestra Constitución el hecho de que los Ayuntamientos, verbigracia, financien y exhiban las figuras de María, José y el Niño Jesús. No me puedo meter en la cabeza de nuestra Alcaldesa y no sé si en verdad ha querido o no reducir la visibilidad o intensidad de los símbolos navideños de origen cristiano, pero si así hubiera sido, no debería; y se ahorrará polémicas bobas en el futuro, si no solo no los recorta, sino que los potencia sin ambages.

Ahora bien, me sorprende que estas cosas tan claras a menudo se discutan, desde ambos extremos del arco político. Por eso, vale la pena hacer una breve reflexión sobre lo que significa un Estado laico, que quizá sirva de orientación en otros casos más peliagudos.

Con arreglo al art. 16.3 de nuestra Constitución, “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. Quiere esto decir que los poderes públicos no pueden aliarse con ni privilegiar a ningún sistema de creencias.  Y si bien es cierto que el propio precepto pide tener en cuenta “las creencias religiosas de la sociedad española” e incluso menciona expresamente a la Iglesia católica, ello es solo a efectos de “cooperación”. Lo cual significa, según el DRAE, obrar conjuntamente para conseguir un fin común, nada más.  El Estado no se pronuncia sobre si Jesús era Hijo de Dios o no, mas si los que tal defienden acometen iniciativas en pro, por ejemplo, de la paz y la solidaridad socioeconómica, el poder público estará encantado de coordinarse con los cristianos e incluso ayudarles económicamente, porque ello coincide con sus propios valores e intereses. Obsérvese, no obstante, que esto es bien distinto de lo que sucede en la práctica estadounidense: allí se subvenciona a las confesiones para que hagan proselitismo de sus creencias en cosas sobrenaturales; aquí no, aquí solo juzgaríamos y pagaríamos a los creyentes (o no creyentes) por sus obras…

Se equivocan, por tanto, los ciudadanos que colocaron cartas bajo la Puerta de Alcalá argumentando que allí debería haber un Nacimiento porque España es una “país católico y si celebramos la Navidad es porque nació Jesús”. No sé si seremos un país, pero desde luego no somos un Estado católico y de eso es de lo que se trata cuando se pide a un Ayuntamiento que obre de una u otra manera. Ya podía haber 40 millones de católicos en España y seguiría siendo improcedente pedirle al poder público que haga algo porque “nació Jesús”. Otra cosa es pedirle que haga eso mismo porque da la casualidad de que ese Niño Jesús, ese símbolo, transmite unas emociones y unos valores que entroncan con los de nuestra civilización y la propia Norma Fundamental de nuestro sistema jurídico.

A la inversa, se equivocan quienes desde la izquierda defienden el dogma de la erradicación del espacio público de todo símbolo de connotaciones religiosas. Es curioso que nuestra derecha ha evolucionado algo últimamente, al menos en materia moral, haciéndose menos dogmática. Así, el PP al final se ha tragado el matrimonio homosexual y la actual de la ley del aborto y supongo que lo ha hecho porque se ha quitado de los ojos el velo ideológico, viendo el daño que hacían sus prejuicios. En cambio, la izquierda, sobre todo la nueva izquierda, se muestra a menudo rígida y falta de gracia. “Ha de desterrarse todo lo que huela a religión”, se dice, “porque somos laicos”. No, hombre, los principios son como señales de tráfico, que nos ahorran pensar marcando el camino, pero hay que aplicarlos con flexibilidad, conforme a su espíritu, so pena de extraviarse. Lo que el Estado no puede promocionar en el fenómeno religioso es la creencia indemostrable en lo sobrenatural: 1º porque cada religión tiene un Dios, o una versión del mismo, y todas están peleadas; 2º porque también los ateos tienen libertad de no-credo.  Pero, aun sin abrazar una fe, se pueden abrazar en ella las cosas que compartimos, todo lo que more en esa zona de intersección entre posiciones que siempre existe. De hecho, vengo defendiendo que deben reducirse los conceptos a esas áreas de consenso. Habrá otra acepción del término “belén” sobre cuya bondad o realidad disentiremos, pero existe una común, que puede entrar hasta la sala de plenos del Ayuntamiento, porque es en puridad, bien entendida, un símbolo laico. Y luego está lo de la “gracia”… Las luces de la razón, como las que nuestra regidora ha puesto en la Puerta de Alcalá, son el final del camino, pero resultan más bien sosas. En cambio, los mitos, las historias imposibles de héroes y de magia, pese a las ambigüedades y oscuridades que las lastran, son lo que engancha nuestras emociones y nos impele a la acción. Y de eso también sabe mucho Pablo, con su famoso “asalto a los cielos”, de momento diferido…

37 comentarios
  1. Fernando Gomá Lanzón
    Fernando Gomá Lanzón Dice:

    En mi percepción, Javier, la zona de intersección entre las posiciones de la que hablas es mucho más amplia de la que podría parecer. Yo creo que podría decirse que todos somos agnósticos, en un sentido general, porque admitimos que el conocimiento de lo divino está vedado a nuestras capacidades de entendimiento, accedemos a ello a través de la fe. Pero también podría decirse que todos somos creyentes, incluso los ateos, porque el ateísmo no deja de ser otra creencia que no explica mejor que las religiones el origen de nuestro universo y de todo lo que existe en él. Si fuéramos conscientes de que todos aquellos que buscan sinceramente la verdad, están en el mismo lado, en la misma zona de intersección, habría muchas menos tensiones. Ya decía Buda que él no ofrecía la verdad absoluta, ofrecía un puente hacia ella, pero que había más puentes.

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    • Javier Serra
      Javier Serra Dice:

      En efecto, Fernando. Se me olvidó decir que esa zona de intersección es la de los efectos prácticos, la de aquello que a la postre tiene consecuencias en la vida real. Todo lo demás, la creencia o no creencia en cosas indemostrables, no es que no tenga ningún valor, pues por ejemplo puede servirle a uno de inspiración, de orientación, de apoyo…, pero a la hora de tomar decisiones en sociedad es por definición irrelevante y yo diría incluso que queda extramuros del propio concepto: no sería “belén”, en este caso. Así definida la zona de consenso, debería ser, como bien dices, vastísima. Lo curioso sin embargo es que a menudo, y esto es muy interesante, estas zonas de consenso se convierten en zonas de absoluto disenso. Supongo que esto pasa porque para muchos es difícil situarse en esa perspectiva y leer los conceptos, no por las resonancias que causan en sus posturas ideológicas (esto me suena a ateo o esto me suena a religioso), sino exclusivamente por sus consecuencias en la esfera práctica: esto es un homenaje a la historia de un niño de origen humilde que se preocupó por el sentido de la vida, llegó a decir cosas muy profundas, algunas crípticas, otras muy razonables, ninguna agresiva ni partidista, y lo mataron por pura incomprensión (por decirlo de alguna manera, habrá muchas…).

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    • Colapso2015
      Colapso2015 Dice:

      No es cierto, creencia hace referencia a asentir o tener conformidad con algo –ajeno–.
      El “hecho ateo” recoge un resultado empírico y expresa disconformidad con algo previo (la creencia). O en los casos de incultura por salvajismo (ejemplo niños salvajes) el ateísmo es un hecho que viene -de serie-. Ejemplos de la diferencia: creer (religare) en la justicia legal, confiar (empírico), o desconfiar (empírico).

      A lo largo de mi vida he visto cosas de lo más extraño, algunas de muy difícil explicación -física- con los conocimientos técnicos actuales. No por ello me invento una figura con claras connotaciones de dominación y orden social. Ello no quita, tenga un orden en la cabeza que es en gran medida fantasía; por ello, soy un “ateo cristiano” al estar impregnado por la cultura (culto). El culto, la cuestión ante el fallo de lo que debería ser (estar vivo) es tan antiguo como del Homo Heidelbergensis. No soy muy diferente de los de “Göbekli Tepe” con su culto a ¿los animales?.
      Lo que hay, como el Estado (status), no es una creencia es un hecho. La negación de lo que no hay o existe es imposible, un absurdo y perder el tiempo,…

      La religión está muy relacionada con el poder y las formas de ejercerlo en un conjunto de individuos, como muy bien apunta O’Farril.

      Actualmente tenemos la socialdemocracia con los principios flexibles (denarius flexibles), los fariseos modernos. Si son flexibles no son principios, es todo falso, tan falso como su portador. Ejemplo de principios*: respeto a la vida. Si aplicamos “los principios flexibles” y quien promociona, por ejemplo un asesinato, es el Estado (el religare al poder), entonces “puede colar” por razón de Estado, motivos económicos,…, etc. Si lo hace una persona sola (sin “iglesia”),.., ya no vale pues altera un “orden público”.

      Un principio, por definición, -es inflexible-. Jesús de Nazaret (si ha existido tal cual cuentan) un ejemplo de principios, coherencia y ética (personalidad). Los amantes/amigos de la verdad son los filósofos:

      “Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.”

      Por cierto, el “ombligismo” informativo (de los medios de masas) de la Capital es “insano”.

      *: Norma fundamental (derivada de la ética/personalidad) que rige el comportamiento.

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  2. Javier
    Javier Dice:

    Cómo se puede creer usted lo de Pablo Iglesias si hace tres años tiene comentarios despreciando la Navidad? No sea usted ingenuo con ese personaje, háganos el favor

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  3. G.P.
    G.P. Dice:

    Yo soy ateo y a mí los belenes me dan igual, pero lo que no me da igual es que el Estado pague dinero público a los que dan clases de religión en los colegios públicos. Y lo hace. ¿Eso no es proselitismo?

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    • Javier Serra
      Javier Serra Dice:

      Ese es otro tema peliagudo. No porque no tenga una solución fácil (cada uno tenemos una en mente y a todos nos parece muy fácil), sino porque lo propio sería adoptarla con consenso, para que no cambie la Ley en cada legislatura. Para mí, habría que enseñar religiones y espiritualidad atea, pero a ver quién es el guapo que hace el temario…

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  4. Pablo Muñiz
    Pablo Muñiz Dice:

    Es una tradición que está en la cultura de todos. Por otro lado, Jesús fue un hombre de bien. Llevamos (la Humanidad lleva) 2000 años celebrando que nació Jesús, y no que nació Herodes. Por algo será.

    PD: Antes al abrir el blog salía siempre, fijo, el título de la última entrada. Ahora hay una intermitencia (se quita y se pone) un tanto molesta, pues obliga a esperar. Por favor, corrijan esto.

    PD 2: Feliz 2017 a todos (“todos” en epiceno).

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    • Javier Serra
      Javier Serra Dice:

      Este verano disfruté leyendo el Espejismo de Dios de R. Dawkins, campeón del ateísmo y azote de las religiones donde los haya. Y decía algo así, como que Jesús le caía bien.

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  5. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Creo que el cristianismo cultural y social yerra cuando deja de plantar cara a quienes desde dentro y desde fuera trabajan para, como hoy se dice, “deconstruir” esta cultura. Yerra aún más cuando rinde pleitesía a una Doctrina: el Laicismo de la cual solo se beneficia el Poder monolítico que también por eso la Inventa.

    El Podemismo necesita destruir. Es más, lo justifica, como siempre, con el “Para Poder Construir”.

    Pero el Podemismo también es una subcultura del Cristianismo, como tantas otras. Criatura más bien cobardona porque se atreve con las capillas cristianas y con los belenes y se rinde pasmada a las mezquitas.

    El Cristianismo (como Religión Organizada)…… en esta etapa ha optado por ignorar los esfuerzos para su destrucción desde dentro y desde fuera.

    Una visión tras esta actitud es que el ciclo de colapso del vigente sistema de Poder Social en Occidente está acentuándose y que plantarle cara activamente podría ralentizar el declive.

    Otra teoría –de elección estratégica ante recursos limitados– es que Europa ha dejado de ser relevante para la Iglesia ante las realidades demográficas de otras tierras mucho más prometedoras. En otras palabras: El rendimiento marginal (en almas salvadas y cuerpos sanos) es superior a lo que costaría intentar revertir el ciclo en Europa.

    En cualquier caso creo que es un error.

    Si hacemos caso a la Ciencia y nos empapamos de ella estaremos en la mejor posición para interpretar correctamente los libros religiosos y el pensamiento filosófico.

    Es un momento genial que hemos de aprovechar.

    Feliz año nuevo

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    • Javier Serra
      Javier Serra Dice:

      Sobre la Ciencia, que mencionas, me recuerda esto lo de la física cuántica: entenderla, no hay quien la entienda, pero las fórmulas funcionan y están en la base de la mayoría de los artilugios técnicos que hoy utilizamos; hay diversas interpretaciones, pero he visto que en los foros de física acaban casi prohibiendo que se debata sobre ellas, porque lo importante son, como decía arriba, las consecuencias prácticas y esos son debates casi estériles.

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      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Apreciado Javier.

        La cuestión que se nos plantea es que uno de los discursos habituales contra las religiones consiste en tomar párrafos de un libro religioso y comparar su literalidad con nuestros conocimientos en el estado actual de la ciencia.

        Nuestra religión, por ejemplo, sostiene que la Sagrada Familia huyó a Egipto y cualquier exégeta cristiano bíblico actual dirá que no hay de tal viaje la menor evidencia histórica.
        Y ello a pesar de que hay historiadores y escritores judaicos que encuentran similitudes entre la espiritualidad de Jesucristo y las antiguas religiones egipcias.
        A nadie se le oculta que la espiritualidad cristiana poco tiene que ver con las raíces judaicas del Jesús histórico. Nota 1.

        Igualmente hay dogmas religiosos que parecen hechos más para destruir creyentes que para reforzar sus creencias.
        Por ejemplo: ¿Fue Jesús hijo de Dios? Pregunta bastante vana porque. si todos somos hijos de Dios ¿Por qué no iba a serlo Jesús? ¿Cómo podía no serlo?

        Cosas como estas hay a miles en las escasas religiones que aspiran a ir más allá de ser mecanismos de programación social y de una conveniente higiene psicológica.

        Lo que, quizás sin mucho acierto, propongo en el texto anterior es invertir el proceso de reflexión y arrancar desde la ciencia.

        Es decir, actualizarnos en los campos importantes de las Ciencias en su situación actual y, desde dicha perspectiva, releer los pasajes de las Escrituras Religiosas. Las nuestras u otras.

        Lo que se ve entonces es bien diferente.
        Se ve un relato, una cosmología, unos criterios de bien y de mal, de sentido de la vida –no solo la biológica– y de nuestra naturaleza que se manifiestan a lo largo de la historia de acuerdo con dos cosas:
        1. Los conocimientos de la época.
        2. Las preguntas del receptor.

        Al hacerlo se observa una gran coherencia entre la punta de nuestra cosmología actual y relatos como el Antiguo Testamento o los Upanishads.

        Pero esto exige abordar el tema con una profundidad y una objetividad que nuestro sistema de Poder Social no puede aceptar porque lo pondría frente a contradicciones que no podría encarar y sobrevivir al evento.

        Saludos y feliz año 2017.

        Nota 1. Sobre esa y otras cuestiones. Dos libros escritos por no creyentes.
        “The Holy blood and the Holy grail” de Baigent, Leigh and Lincoln. Ed. Arrow.
        “The Dead Sea scrolls and the christian myth” de John M. Allegro. Prometheus Books.

  6. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Creo que el mundo de las creencias personales, tal como apunta Fernando Gomá, es una simple cuestión de fe y por tanto pertenecen a la intimidad de cada cual. La “religión” ha sido y servido como pretexto para otros fines, la mayor parte de los cuales han tenido que ver con la construcción de “imperios” y ya sabemos “a costa de qué” se construyen.
    La posición de “Ahora Madrid” (ese batiburrillo de intereses personales) apoyada por un PSOE todavía más perdido, es lógica desde la “aconfesionalidad” del Estado Español. Algo que incluso sobra en la C.E. donde el Estado sólo puede proteger las creencias y religiones de sus ciudadanos en el pluralismo ideológico consagrado en el artº 1º del texto constitucional. En cuanto la “cooperación con la iglesia católica” es una más de las contradicciones constitucionales.
    Dicho esto habría que preguntarse qué entiende la sociedad actual por “Navidad”. Para la gran mayoría significa “vacaciones” o “días festivos” con toda su carga de simple descanso, viajes o “fiestones” continuos. Para otra gran mayoría son fechas en que dejar las trajeras de crédito tiritando tras las compras compulsivas (la mayor parte de ellas innecesarias) que sólo tiene justificación en esa necesidad de consumo que “pontifican” muchos expertos porque “viene en mi libro” no porque esté en sus neuronas. Para una minoría católica es una conmemoración donde contrasta el “pesebre” y su significado de pobreza, con esas grandes mesas provistas de todo tipo de alimentos (el marisco que no falte) que esperan al regreso de la “misa del gallo”. Para otros muchos es una confusión total entre los “Santa Claus” y sus motivaciones y los “belenes” con las suyas (en una época de eclectisimo total todo vale si además sirve para pasarlo bien).
    Para terminar, decir que es el actual ayuntamiento el que ha sustituído los elementos tradicionales navideños por otros sólo “decorativos” no es verdad. Los primeros artefactos luminosos ajenos a los auténticos motivos navideños, vienen de la “modernidad” del Sr. Gallardón. Y es que que nada es ya lo que era antes. Así de sencillo.
    Un saludo.

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    • Javier Serra
      Javier Serra Dice:

      Había visto en internet que hay un cierto debate sobre si las luces de Gallardón eran ya laicas o remedaban a las figuras del belén… Será como dice usted, pero en todo caso lo que no admite duda es que la decisión de sustituir belenes por luces es perfectamente legítima, ya fuera de Gallardón o de Carmena. El post no pretende que los símbolos religiosos accedan a la esfera pública, solo que pueden acceder los que, aun teniendo un origen religioso, son aprovechables para la causa laica. El post solo defiende que los símbolos se independizan de sus creadores y pueden acabar teniendo un significado distinto, en este caso no religioso, y que prescindir de ellos es como cercenar nuestras posibilidades de expresión y pensamiento. Por ejemplo, Dawkins no gusta del concepto Dios que manejaba Einstein (el universo), porque le parece demasiado manchado por el entendimiento tradicional de Dios = ser sobrenatural, pero el propio Dawkins habla de una “espiritualidad” atea, pese a que para él solo hay materia, y todos reconocemos que ciertas cosas son “sagradas” o que no hay han de ser “profanadas” o que el “diablo” está en los detalles. Y es que estas palabras son necesarias.

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  7. JOSE LUIS DEL MORAL
    JOSE LUIS DEL MORAL Dice:

    Un estado aconfesional no es un estado que no se inclina a favor de ninguna confesión, sino que se inclina a favor de todas ellas. Que entiende que toda confesionalidad es buena. El estado no es ni ateo ni agnóstico, xq eso sólo se predica de las personas. En otros paises, de mucha mayor tradición democrática, declaran en sus billetes y juzgados el “In God we trust” sin tanta estupidez ni equidistancia. Un Dios concreto no, pero Dios.

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    • Javier Serra
      Javier Serra Dice:

      Bueno, yo hice un post donde defendía, reconozco que rizando el rizo, la bondad del In God we trust, esto es, la espiritualidad en política, pero manejando el concepto de Dios a lo Einstein, Dios como la realidad del mundo y del universo. Usted habla de un Dios como un ser sobrenatural. Eso no es legítimo que el Estado lo entronice, como se hace un poco en los EEUU, porque es excluyente para los ateos, que también (si me permite la expresión) son “hijos de Dios”, en el sentido einsteniano de la palabra, por supuesto… En cuanto a mi “equidistancia”, le diré que no es tal: ´mi postura solo está en el medio de las dos en el sentido de que recibe tortas de ambas, pero precisamente porque no pretende ser un término medio entre ellas, sino que se opone radicalmente a ambas, en cuanto es fruto de un paradigma distinto.

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  8. Francisco Rodríguez Boix
    Francisco Rodríguez Boix Dice:

    Creo que hay que distinguir o delimitar claramente,lo que no siempre se hace, los conceptos de Estado aconfesional, Estado laico y Estado laicista.Estado confesional es el que no reconoce ninguna religión como religión oficial del Estado (en este sentido el Estado español,tras la Constitución,es un Estado aconfesional,en contraposición al Estado diseñado por las Leyes Fundamentales).Estado laico es el que vive al margen del hecho religioso,por considerar que la religión pertenece a la conciencia de sus ciudadanos ( en este sentido creo que el Estado español es,también,un estado laico,pero con un laicismo positivo,pues mantiene relaciones de cooperación con las distintas confesiones religiosas y,sobre todo,abierto es decir que no participa del laicismo hostil y excluyente instaurado por la Constitución de 1932).Y,finalmente,el Estado laicista es el que se muestra beligerante contra el hecho religioso (Manuel Azaña:España ha dejado de ser católica).

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    • G.P.
      G.P. Dice:

      “Estado laico es el que vive al margen del hecho religioso,por considerar que la religión pertenece a la conciencia de sus ciudadanos ( en este sentido creo que el Estado español es,también,un estado laico,pero con un laicismo positivo,pues mantiene relaciones de cooperación con las distintas confesiones religiosas”

      ¿”Laicismo positivo”? Eso es un contrasentido. O se “vive al margen”, o no. Cooperar con las religiones no es vivir al margen.

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  9. G.P.
    G.P. Dice:

    Don Manu:
    La historia de Jesús de Nazareth, como la de tantos otros líderes religiosos como Moisés o Mahoma es inventada. Jesús un mito más. Sí, Mahoma también. Esas personas no existieron. Sus vidas y sus obras se inventaron. Y hay muchos indicios sobre ello.

    Seguro que conoce a Minucio Félix, apologista cristiano a caballo entre el siglo II y III y uno de los Padres de la Iglesia. Alrededor del año 200 escribió “Octavio”, la única obra que conservamos de él. Está escrita en forma de debate entre un cristiano y un pagano.

    El pagano presenta varias acusaciones contra el cristianismo comunes en aquella época, y Minucio Félix (en boca del cristiano del libro) se dedica a negar y desmontar las acusaciones. Insisto: estamos en el año 200. Por ejemplo: el pagano acusa a los cristianos de cometer antropofagia en sus reuniones. Minucio Félix lo niega: no son más que mentiras contra los cristianos. El pagano acusa a los cristianos de realizar sacrificios de niños. Minucio Félix niega todo como invenciones y falsedades. Bueno: hasta aquí todo normal.

    Lo verdaeramente interesante viene cuando una de las acusaciones del pagano es que Jesús murió condenado a muerte y crucificado y… MINUCIO FELIX LO NIEGA como una falsedad más. Ojo: ¡¡estamos en el año 200!! ¿Cómo es posible? Un intelectual de su época, cristiano y apologista del cristianismo, en el año 200 ¿no sabe que Jesús fue crucificado?

    Por supuesto que no lo sabe. Esa parte de la “biografía” de Jesucristo acababa de ser inventada a saber dónde, era en ese momento solo un “run-run” entre algunos cristianos y Minucio Félix lo considera un infundio más de los que corren por ahí contra los cristianos para desprestigiarlos. No sabe que pronto, en un futuro no muy lejano, esa nueva invención cuajará, será declarada un “hecho biográfico indiscutible” y será importantísimo para el desarrollo de una absurda religión que todavía estaba en sus inicios y que iba a tener enorme éxito.

    Moisés, Jesús, Mahoma… son invenciones. Es el mito del “elegido”, el salvador de un pueblo que lucha contra el mal pagando duramente con sufrimiento. Una historia que aparece en muchas culturas y gusta siempre: Gilgamesh, Arturo… Luke Skywalker. Sí, es una historia que gusta mucho.

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    • Colapso2015
      Colapso2015 Dice:

      Me he tomado la molestia de leer el citado texto. Dado mi latín está muy oxidado he optado por una versión traducida al español. Pero la traducción era bastante mala pues citaba conceptos fuera de época,.., lo cual implica una complejidad difícilmente superable.
      No obstante, después de leer el texto le puedo asegurar varias cosas. La primera es que no es una apología del cristianismo y la segunda es que no cita a Jesucristo, ni a la biblia, ni cosa semejante.
      Quizá mi versión traducida esté mal, pero Minucio Félix en “Octavio” sólo expone lo que podrían ser las críticas temporales a la conveniencia social (civitas) del cristianismo y la contraparte el “paganismo” (no cristianizados perdidos en “los pagos”).

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      • G.P.
        G.P. Dice:

        “no cita a Jesucristo, ni a la biblia,”

        Exacto. Porque el cristianismo nació ANTES de que se inventara la figura de Jesús de Nazareth.

  10. G.P.
    G.P. Dice:

    No he encontrado el texto en español pero sí en inglés. En el capítulo 9 aparecen las acusaciones. Obsérvese la tremenda retahíla de actos obscenos y depravados entre los que se encuentra adorar a un criminal crucificado:

    “I hear that they adore the head of an ass, that basest of creatures, consecrated by I know not what silly persuasion,–a worthy and appropriate religion for such manners. Some say that they worship the virilia of their pontiff and priest, and adore the nature, as it were, of their common parent. I know not whether these things are false; certainly suspicion is applicable to secret and nocturnal rites; and he who explains their ceremonies by reference to a man punished by extreme suffering for his wickedness, and to the deadly wood of the cross, appropriates fitting altars for reprobate and wicked men, that they may worship what they deserve. Now the story about the initiation of young novices is as much to be detested as it is well known. An infant covered over with meal, that it may deceive the unwary, is placed before him who is to be stained with their rites: this infant is slain by the young pupil, who has been urged on as if to harmless blows on the surface of the meal, with dark and secret wounds.“I hear that they adore the head of an ass, that basest of creatures, consecrated by I know not what silly persuasion,–a worthy and appropriate religion for such manners. Some say that they worship the virilia of their pontiff and priest, and adore the nature, as it were, of their common parent. I know not whether these things are false; certainly suspicion is applicable to secret and nocturnal rites; and he who explains their ceremonies by reference to a man punished by extreme suffering for his wickedness, and to the deadly wood of the cross, appropriates fitting altars for reprobate and wicked men, that they may worship what they deserve. Now the story about the initiation of young novices is as much to be detested as it is well known. An infant covered over with meal, that it may deceive the unwary, is placed before him who is to be stained with their rites: this infant is slain by the young pupil, who has been urged on as if to harmless blows on the surface of the meal, with dark and secret wounds. Thirstily–O horror!–they lick up its blood; eagerly they divide its limbs.”

    La respuesta de Minucio Félix (en boca del cristiano del libro) a la acusación de adorar a un crucificado está en el capítulo 29:

    “”These, and such as these infamous things, we are not at liberty even to hear; it is even disgraceful with any more words to defend ourselves from such charges. For you pretend that those things are done by chaste and modest persons, which we should not believe to be done at all, unless you proved that they were true concerning yourselves. For in that you attribute to our religion the worship of a criminal and his cross, you wander far from the neighbourhood of the truth, in thinking either that a criminal deserved, or that an earthly being was able, to be believed God. Miserable indeed is that man whose whole hope is dependent on mortal man, for all his help is put an end to with the extinction of the man.”

    De hecho antes, en el capítulo 23, ya dice que un dios no puede morir. Está claro que Minucio Félix, CRISTIANO, escritor y apologista del año 200, no conoce la biografía (los Evangelios) de Jesús. Explicación de que no la conociera solo hay una: que no estaba escrita:

    “Therefore neither are gods made from dead people, since a god cannot die; nor of people that are born, since everything which is born dies.”

    Texto completo de la traducción al inglés aquí:
    http://www.earlychristianwritings.com/text/octavius.html

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  11. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hay textos de Minucius Felix en español, latín e inglés disponibles. También libros de segunda mano.

    El autor y la obra son tenidos por menores aunque tiene partes de grandísima actualidad y vigencia. El propio texto incluyendo numerosísimas notas académicas no pasa de 26,000 palabras, un libro muy pequeño.

    Me parece que la traducción inglesa es más libre y la española (de Serafín Bodelón de la U. de Oviedo) es más académica. Las muestro abajo.

    El autor trata de rebatir unas acusaciones contra el cristianismo y entre ellas la de adorar a alguien condenado y muerto en la cruz, una muerte ignominiosa entonces.
    El ejercicio es un artificio para exponer la vacuidad del Paganismo vigente en Roma.

    Con todo, la interpretación que hace nuestro compañero GP no me parece que se corresponda con el texto dado que esta acusación es de las menos importantes que debe rebatir y le dedica apenas cuatro líneas y es posible que por aquel entonces (algún momento desconocido antes del AD 250) no estuviesen doctrinalmente delineadas las naturalezas (humanas, divinas o ambas) de la figura de Cristo.

    Sería lógico porque estas cuestiones no entran a tener peso más que a través de San Pablo (figura histórica y fundamental en el Cristianismo y en la memoria de un Jesús que ensalza incluso diciendo no haberlo conocido) y cuando ya la Iglesia entronca con el Poder y estas cosas comienzan a tener peso más allá de la praxis vivida que es lo esencial de nuestra religión.

    Puede haber incluso otras razones como por ejemplo el hecho, para mi evidente, de que tal documento no fuera el lugar para entrar en harina ni en finuras teológicas. Su objeto era “Un discurso contra el Paganismo” y no una explicación minuciosa del Cristianismo imposible en la época y muy difícil incluso hoy.

    Las respuestas a la acusación de adorar a un crucificado son solo estas.

    1. En versión inglesa:
    “As to the worship of a criminal and his cross with which you charge our religion, you are far from the truth in thinking either that a criminal deserved, or that a mortal had the power, to be believed to be a god”

    2. En la versión española del autor antes citado:
    “Respecto a que el hombre de nuestra religión es vicioso y le asignáis una cruz erráis muy lejos del campo de la verdad. ¿Por qué pensáis que Dios es creído o que mereció ser culpable o que pudo ser terrenal?”

    El documento, que desconocía, me ha parecido muy interesante y de plena vigencia pero no por la discusión entre los personajes sino por la profundidad filosófica y gnoseológica de las primeras páginas en cualquiera de sus versiones.

    Agradecer a GP haberlo traído a pesar de, como hace Colapso, discrepar de su conclusión. Me explicaré en otro momento.

    Saludos

    Responder
    • G.P.
      G.P. Dice:

      Sobre Pablo de Tarso, efectivamente una figura histórica real pero que no conoció a Jesús en vida y él mismo nos cuenta que todo lo que conoce de Jesús lo sabe por “revelación” (o sea, alucinaciones), también hay mucho que decir. En sus epístolas indudablemente auténticas (como sabrá, varias son falsas, algo incluso reconocido por la propia Iglesia, aunque como declara que son de de “inspiración divina” las deja allí puestitas en el Canon sin vergüenza alguna…) tampoco parece conocer bien la biografía de Jesús de Nazareth. Ni siquiera que murió y resucitó en Jerusalén…

      Responder
  12. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Del Belén y la Sra. Carmena hemos pasado a los lejanos principios de estos 2000 años de cristianismo. Las discusiones siguen, en general, centrándose en lo accesorio y en lo simbólico, evitando lo esencial del hecho religioso.
    Esta mañana quedé en avanzar un poco por esta ruta.

    Una religión es muchas cosas. Desde la acepción principal de búsqueda vital del vínculo entre nuestro origen y nuestro destino que se deriva de “Religare”, a un conjunto de dogmas, ritos, textos, jerarquías y símbolos que convierten a muchas estructuras religiosas en agentes de programación y control social así como en instrumento más o menos “higiénico” ( definido en términos de salud )

    Debemos distinguir entre ellas y ser capaces de separar el trigo de la paja.

    ¿Cuál sería por tanto la esencia de nuestra religión?

    No hay mucho que inventar. El filósofo francés Etienne Gilson lo explica con gran sencillez en su “El espíritu de la Filosofía Medieval” disponible en PDF y aún vivo en librerías.

    Hay dos aspectos esenciales del Cristianismo.

    1. El mensaje central del Antiguo Testamento que para Étienne Gilson se encuentra en aquel “Yo Soy el que Soy” (Ex 3,13-14). Es decir el Ser por si mismo y en si mismo.
    La esencia necesaria e inmutable del concepto de Dios. Causa primera.

    2. El mensaje central del Nuevo Testamento complementa lo anterior al transmitir que la esencia del cristianismo es el Amor/Agape.

    Es decir, la forma de amor que no espera nada a cambio y todo lo hace por el bien del ser amado.
    Esto exige tener una idea previa del Bien (un criterio moral) porque no se refiere a un bien meramente sensorial o inmediato. Se trata del bien en función de lo necesario para enlazar origen y destino de la vida en sentido amplio. Es decir: Horizonte.

    Tal como lo expresa el filósofo francés, en estos dos mensajes se resume la esencia de nuestra religión y, añadiría, de todas las que de ella han salido o la han precedido.

    En mi opinión el resto es…. “surplus to requirements”, accesorio y de menor importancia.

    El Cristianismo arranca así, luego lo hemos complicado y muy particularmente a partir de Constantino.

    En buena medida la Iglesia está hoy tratando de “aligerarse” para retomar la esencia pero, evidentemente, esto dista de ser un ejercicio sencillo.

    El libro de Minucius Felix, citado por GP hace un buen trabajo en relación a estos dos aspectos esenciales del cristianismo.

    Buenas Noches

    Responder
  13. G.P.
    G.P. Dice:

    “Cuál sería por tanto la esencia de nuestra religión?”

    Hombre, si el hecho de que Jesucristo existiera o no es “centrarse en lo accesorio” del cristianismo… Mire, sin Jesús MUERTO Y RESUCITADO no hay cristianismo. Punto. Mal defensa se puede hacer del cristianismo si se empieza por considerar irrelevantes esos supuestos hechos.

    Lo “esencial” del cristianismo, o sea, en lo que hay que creer para poder ir al Cielo (??!!) es que un Dios único nos castigó a todos los humanos por una desobediencia que no cometimos nosotros (¡¡??) sino unos lejanísimos antepasados. Como eso no es suficientemente absurdo, a ese Dios no se le ocurrió otra cosa que enviar a Jesús, su supuesto hijo (en realidad no queda muy claro si es él mismo, o un hijo, o qué) para que lo torturemos y lo matemos y así poder perdonarnos (¡?¡?!) un castigo que nos puso él mismo (???!!). O sea, que lo “esencial” del cristianismo es COMPLETAMENTE ABSURDO.

    Ser cristiano es creer una doctrina muy específica y unos hechos muy claros. Para lo del “amor” al prójimo y tal, no hace falta el cristianismo. Repase el “Credo”… que le veo muy hippy.

    Responder
  14. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    Visto el desparrame “Tertuliano” que aquí tenemos en el tema de “Lactancio”, sólo unos apuntes.

    El cristianismo puede existir sin Cristo, usted que ha citado a “Skywalker” debería saber que en términos globales es la fantasía humana (cosmovisión) la que rige el comportamiento. Por lo tanto es indiferente que exista o no Cristo para un creyente. No es la lógica (griega) su forma de vivir y conocer el mundo. Cuando decenas de miles acuden a un concierto, a un teatro para que les cuenten -un cuento- de amor incondicional,…, todo el mundo quiere ver vida en ello, aunque no tenga lugar en este mundo. De hecho, la pulsión irracional es lo que mueve el mundo, no la fe. Algo se percibe por ejemplo en los anuncios con gente guapa, rica, sexualmente muy apetecible que se entrega “al sentimiento”, la vida y la felicidad eterna sin trabas.

    Si retrocedemos atrás, sólo en el tiempo, porque en lo social poco ha variado. El freno a la pulsión la representa el estoicismo, algo muy similar al cristianismo pero sin Cristo. Minucio Felix recoge por ejemplo la muerte de Sócrates como parte de un MAL. Sócrates maestro de Platón (la academia), Antístenes (“cínica”) que da base al origen del estoicismo aunque parezca lo contrario (Diógenes Laercio). Minucio Felix, parece ser era un abogado pudiente (incompatible con el cristianismo radical de la época), por ello, probablemente su texto se dirija a la clase alta (élite y erudita) que ya profesaba en gran medida el estoicismo.
    La diferencia radica en el origen de la “escatología”, en el primero el origen es mundano. En el segundo divino (una representación del poder no cuestionable, EL BIEN).

    Esto se debería ver en un entorno de confrontación de cosmovisiones, entre lo humano-pagano (hoy representado por la ciencia y no la superstición) y lo divino-fe. Y en lo político en la confrontación entre el “polités“, es decir entre el hombre político y el ciudadano dentro de un imperio. Que se creó 27 años antes del nacimiento de Cristo. Se confrontan muchos aspectos como la labor (Cristo carpintero) frente al hombre liberado de la tortura (“polités”),…

    Responder
    • G.P.
      G.P. Dice:

      “Por lo tanto es indiferente que exista o no Cristo para un creyente.”

      No, amigo Colapso. El cristianismo no es solo un manual ético. Para ser cristiano no basta con estar de acuerdo con una forma de comportarse. Para ser cristiano HAY QUE CREER QUE SUCEDIERON UNOS HECHOS. Y estos HECHOS en los que hay que CREER son que Jesús sufrió, murió y resucitó. El que no crea que eso ocurrió no es cristiano.

      Responder
      • Colapso2015
        Colapso2015 Dice:

        Para creer, no es necesario que tal cosa ocurriera,…, sólo -creer que ocurrió- (creyente). Perciba el matiz,…, como ya he dicho el creyente no afronta el mundo con la lógica (griega). El precipicio griego que representa la muerte es en esencia una pregunta sin respuesta, por su parte todo el relato religioso (judío, cristiano, musulmán,…) responde la pregunta sin base, sin lógica, sin física (~empírico). La realidad no pinta nada en la ecuación,…, es creencia, fe.

      • G.P.
        G.P. Dice:

        Sí, entiendo lo quiere decir. Lo que yo planteaba es que no ha existido el Jesús físico (el simple predicador de Galilea). No que no solo no haya un “hijo de Dios resucitado” (algo que obviamente no existió), sino que ni siquiera haya existido ese simple predicador del siglo I llamado Jesús que tuvo la mala suerte de ser ejecutado joven y al que se le adjudicaron posteriormente filiación y hechos milagrosos. Que no hubiera existido ni siquiera un mundano personaje real en el que basarse la leyenda. Que el cristianismo original nada tuviera que ver con un predicador sino que fuera, por ejemplo, un culto mistérico de los que florecían en su tiempo al que posteriormente se adornó y dió caché con la invención de un supuesto profeta milagroso.

        Como le comento a Don Manu, creo que en ese caso los cristianos tendrían como salida creer en lo que cuenta Pablo de Tarso en sus epístolas: creer en ese extraño ser, Cristo, que parece haber sido sacrificado fuera de nuestro mundo y que le habla por medio de “revelaciones”, ya que Pablo (como todos los escritos de los primeros 150 años de cristianismo) no da muestras se creer en un Jesús que haya estado en nuestro mundo, pisando nuestro suelo y paseándose y predicando entre nosotros, sino en “otra parte” (algún lugar entre el Cielo y la Tierra en el que debían creer los cristianos primitivos y posiblemente otras creencias mistéricas de la época).

        Desgraciadamente, desde los primeros Concilios la Iglesia fue “limpiando” la doctrina de restos de cristianismo primitivo que iban quedando y consideraba herético, y el origen real del cristianismo ha quedado en una nebulosa sin prácticamente documentación más allá de la que corrobora el Canon que se decidió establecer (el texto de Minucio Félix es una pista que avala esta tésis de un Jesús inventado posteriormente). Aquellas decisiones por parte de la Iglesia primigenia de mandar a la hoguera todo lo que estuviera fuera del canon fueron muy razonables desde un punto de vista organizativo (prácticamente cada comunidad estaba sacando “su” propio evangelio y aquello empezaba a ser un gallinero teológico), pero ha sido una tragedia para el estudio de la Historia y del nacimiento del cristianismo, y su sorprendentemente rápida expansión.

  15. Millán García-Tola
    Millán García-Tola Dice:

    Amigo y admirado D. Javier, he leído con interés tú blog (¿), con el que estoy sustancialmente de acuerdo, excepto en un par de cosillas, tan nimias como son el significado que hay que dar a determinados vocablos/ideas polisémicos/as (“lugar público”, “símbolo cultural de nuestra tradición”, “nuestra tradición”, “creencias religiosas de la sociedad española”, “sociedad española”, etc., etc.) para aue cuando las mencionamos, todos tengamos una identidad de entendimiento. Algo así como cuando tú y yo hablamos de determinadas personas a las que conocemos y que, cuando las adjetivamos –de forma cariñosa, eso sí- ambos damos el mismo significado al adjetivo en cuestión.
    Dicho todo lo anterior para nada, que es el mejor destino de las cosas que decimos, paso a darte una somerísima versión personalísima de los belenes, que, tal vez aclaren la relevancia de si se ponen o no y dónde. Los Belenes no son un episodio objetivo: son algo así como la Tomatina de Buñol, pero a lo bestia, o, incluso, a nivel planetario-terrestrino, si me obligas a que precise su ámbito territorial. O sea, se viene a tratar de una peculiar fiesta que congrega todos los años a ingentes multitudes de personas dispuestas a pasar un buen rato de diversión a base de villancicazos ininterruptos.
    Algo que, ingenuamente, podríamos afirmar, defendiéndolo incluso con la vida de nuestros más odiados delanteros centros de nuestros más odiados clubes de futbol, se celebra cada año en un día concreto. Pero esto tampoco es algo objetivo, de tal modo que, como es sabido y desde una perspectiva celestial, cuando en determinados lugares del planeta (los más este, claro) empieza la juerga belenística, en otros (los más oeste, claro), ni siquiera se han comprado las piezas en sus Plazas Mayores.
    Lo que me cuesta entender es que los Belenes no estén prohibidos, ya que deberían estarlo, al menos desde un punto de vista Católico. Y ello porque la Biblia nos reitera que “No debes hacerte una imagen tallada ni una forma parecida a cosa alguna que esté en los cielos arriba o que esté en la tierra debajo o que esté en las aguas debajo de la tierra. No debes inclinarte ante ellas ni ser inducido a servirlas, porque yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción exclusiva (Éxodo 20:4, 5)”, “Mi gloria no la daré a otro, ni mi alabanza a las esculturas (Isaías 42:8)”, “Guárdense de los ídolos (1 Juan 5:21)”, etc., etc. Ya sé que en los Belenes no se adora la imagen de Dios -que es uno y trino-, sino solo a un 33,33% de su ser, representado por su hijo (los otros dos tercios son Él mismo más el Espíritu Santo).
    Pero centrándome, lo que me cuesta lo suyo, en algunas ideas que expresas paso, casi de puntillas por no hacerlas daño, a hacerlas breve comentario:
    – “estos son símbolos culturales de nuestra tradición, con independencia de que uno profese o no el concreto sistema de creencias que está en su origen histórico”, al igual que la Tomatina, los toros o el casarse para culminar aquello que llamamos noviazgo. Todas ellas discutibles, pero que, para no molestar al prójimo deberían circunscribirse al estricto ámbito personal. Que cada uno instale su belén dentro de sí mismo y deje que visiten su interior sus seres más queridos o a aquellos a quienes no les importe ver y oler las tripas de los otros.
    – “El Estado no se pronuncia sobre si Jesús era Hijo de Dios o no”. ¡Pues debería hacerlo¡ Sería fantástico oír o leer las barbaridades que nuestros inteligentes políticos dirían al respecto. ¡Debemos obligarles a que lo hagan¡
    – “Así, el PP al final se ha tragado el matrimonio homosexual y la actual de la ley del aborto y supongo que lo ha hecho porque se ha quitado de los ojos el velo ideológico, viendo el daño que hacían sus prejuicios” ¿De verdad? ¡Jó que pena, y yo sin enterarme¡
    – “… los principios son como señales de tráfico, que nos ahorran pensar marcando el camino, pero hay que aplicarlos con flexibilidad, conforme a su espíritu, so pena de extraviarse”. No, hombre, no, ahora continuando con el esfuerzo, en plan más o menos serio, ¿cómo es que tengo que recordarte que los principios, acudiendo a Aristóteles (Metafísica, libro quinto), además del “… principio de la línea, del viaje (…) Principio se dice también de aquello mediante lo que puede hacerse mejor una cosa; por ejemplo, el principio de una ciencia (…) Las causas se toman en tantas acepciones como los principios, porque todas las causas son principios. Lo común a todos los principios es, que son el origen de donde se derivan, o la existencia, o el nacimiento, o el conocimiento. Pero entre los principios hay unos que están en las cosas y otros que están fuera de las cosas. He aquí por qué la naturaleza es un principio, lo mismo que lo son el elemento, el pensamiento, la voluntad, la sustancia. La causa final está en el mismo caso, porque lo bueno y lo bello son, respecto de muchos seres, principios de conocimiento y principios de movimiento.”
    Por eso, los principios nos valen de un modo genérico, hasta que entramos en la distinción entre principios morales y principio éticos. No hay duda que el Belén forma parte de los primeros, y la Tomatina, de los segundos.

    Responder
  16. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Apreciado GP.

    Tengo la sensación de que no he conseguido comunicarme correctamente porque doy por hechos compartidos cosas que no lo son.
    Me explico.
    En el texto que usted comenta verá que –dentro de la esencia del cristianismo de Gilson–, la segunda parte decía ….”El mensaje central del Nuevo Testamento complementa lo anterior al transmitir que la esencia del cristianismo es el Amor/Ágape”…..

    Y si algo conforma el NT es la figura de Jesús y del Cristo resucitado.
    A través de su muestrario de comportamientos ejemplares es como cabe deducir del NT que un rasgo esencial del Cristianismo es el Amor/Entrega. El Amor que Parte y Reparte. El “Ser” que “Se Reparte”, se entrega.

    Si al NT se le priva de Jesús bien poco queda.

    Por tanto no estamos diciendo cosas distintas ni tenemos necesidad de argüir sobre dicha cuestión concreta.

    Tampoco pasaría nada si lo hiciéramos porque lo esencial a nuestros efectos es dicho Ejemplo y no tanto las disquisiciones acerca de si nació, dónde lo hizo, si de verdad murió en la cruz o, si en ella murió, si llegó a resucitar y cómo ha de entenderse dicha resurrección.

    El relato del ejemplo, nuevamente, es lo crucial. La levadura de la masa madre es el Relato.
    No se si el comentario de Colapso va por este sendero que, en todo caso, es el mío.

    Saludos

    Responder
    • G.P.
      G.P. Dice:

      “Si al NT se le priva de Jesús bien poco queda.”

      Pues fíjese que con esta frase me ha hecho usted pensar. ¿Qué quedaría del cristianismo si se demuestra que los Evangelios son una biografía inventada sobre una persona que no existió físicamente? Pues nos queda Pablo de Tarso, ¡que no es poco! (de hecho el cristianismo debería llamarse en realidad “pablismo”…).

      Pablo, en sus epístolas, nunca da a entender claramente que Jesús vivió y murió sobre la Tierra. Parece desconocer la biografía “física” de Jesús (esto es, sorprendentemente, un comportamiento general entre los testimonios escritos de los primeros 150 años de cristianismo: nadie parece conocer bien la vida de Jesús, pero sí la doctrina cristiana, lo que hace pensar que la existencia de un Jesús histórico es inventada posteriormente). Por ejemplo, Pablo cuenta su primera visita a Jerusalén como si fuera una visita a Palencia (¡ni una referencia a que está en la ciudad en cuyas calles, las que él estaba pisando, Jesús sufrió, murió y resucitó hacía “cuatro días”!) De hecho, como ya dije antes, Pablo siempre insiste en que recibe sus conocimientos sobre la doctrina de Jesús por “revelación”. Afirma no haber conocido a Jesús y nunca dice conocer a nadie que lo hubiera conocido.

      Teniendo en cuenta que las epístolas de Pablo son los documentos cristianos más antiguos, el hecho de que los Evangelios fueran falsos (que la biografía física de Jesús fuera inventada posteriormente, entre el 150-200 dC) no significaría que el mensaje de Cristo a Pablo a través de (supuesta) revelación fuera necesariamente falso, pues al omitir Pablo los datos biográficos, no se puede decir que se esté inventando nada. ¡Salvados!

      Mmmm, sí, parece que los cristianos más recalcitrantes tendrían un clavo ardiendo al que agarrarse en caso de que se confirmara un Jesús de Nazareth puramente mítico. Eso sí, iban a tener que darle un buen repaso a su iconografía y a su folclore… y empezar a llamarse pablistas.

      ¡Alguien debería escribir una novela con esto!

      Un saludo, y que los Reyes le sean generosos: seguro que se lo merece.

      Responder
  17. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hay muchas novelas escritas sobre las hipotéticas vidas de Jesús pero creo que hoy lo razonable es no especular en exceso sobre su existencia histórica.

    De entrada esta nos llega a través de Juan Bautista de cuya realidad histórica no hay dudas y por los fragmentos de manuscritos de Qumran arrojan luz sobre esta época tan turbulenta de la vida de Israel que termina con la total destrucción del Templo en torno al año 70.

    Más o menos sobre esa época, John Alegro –traductor no creyente de los manuscritos de Qumran– sostiene que tiene lugar la huida de Pablo de Tarso a Damasco porque pesaba sobre él una condena a muerte de dicha comunidad judía de las cuevas del Mar Muerto.

    Hay también muchos libros que abordan la escasa faceta histórica de Jesús.
    Pagola, por ejemplo es uno reciente de mucho éxito y mucha polémica.

    Hay incluso leyendas europeas –la de la dinastía Merovingia– que los hace herederos de sangre de Jesucristo (Sang-royale) que habría emigrado a la Galia entrando por Narbona como ciudadano romano tras su muerte fingida bajo precio pagado a los centuriones romanos que lo crucificaron.

    Especulaciones no nos faltan. Pero esto nos lleva a pensar a fondo en los argumentos de Colapso porque tienen su peso.

    A mi personalmente estas especulaciones no me afectan ni en un sentido ni en otro porque creo que un relato como el del NT es muy valioso en si mismo y sus ejemplos de vida entregada tan poderosos que tanto da que sean o no reales. Son posibles y por tanto valen como modelo que de eso se trata.

    Sobre estos asuntos tengo mucha bibliografía agnóstica y judía amén de cristiana más o menos herética y de algún autor islámico. El Islam que hoy conocemos es un derivado tardío de la Biblia de Damasco del Siglo III y con las mismas figuras históricas o no.

    Hoy nos hemos olvidado de que el relato oral es una fuente esencial de la historia. Estos libros son esencialmente fruto de siglos de tradición oral y solo se escriben cuando la religión (la forma de vida) se institucionaliza y se convierte en institución con relaciones con el Poder.

    En resumen, la simple vida biológica, sin una proyección trascendente no tiene mucho sentido y, ya nos podemos poner como nos pongamos, los seres humanos seguiremos intentado unir nuestras raíces con nuestros destinos para que esto tenga sentido y razón de ser.
    Gracias a este esfuerzo hemos progresado evolutivamente.

    Esto me parece tan de sentido común que la alternativa no me cabe en la cabeza.

    Me gustaría recordar que, como saben aquellos que siguen a la Iglesia de cerca, el papel de esta institución es muy difícil.

    En primer lugar sus sacerdotes no tienen motivaciones materiales. Por lo tanto suelen ser gente rebelde e independiente que necesitan creer en lo que hacen y dicen. Gestionarlos y dirigirlos es muy difícil.
    En segundo lugar es una institución con mucho poder (tiene influencia sobre mucha gente) que está bastante bien organizada, posee un capital humano único y una curva de experiencia imbatible: Dos mil años de experiencia.
    En tercer lugar es una institución bastante más democrática que cualquier organización laica.
    Una democracia en la que rige el principio siguiente para elegir Cargos: “Si quiere serlo no sirve para el Cargo”. Con esto les sobra para tener liderazgos de un nivel imposible en la sociedad civil.
    En cuarto lugar sus fieles tienen una inmensa diversidad cultural e intelectual. Muchos de ellos prefieren un relato más tradicional y otros lo rechazan y exigen actualizaciones, etc. Complicado.

    Es, en suma, una organización muy compleja que se extiende por todos los niveles de la sociedad, que no suele ser sumisa al poder y que no se ha rendido a él en muchos momentos de la historia con lo cual también tiene un capital de credibilidad entre sus fieles superior al de cualquier otra institución.

    Saludos cordiales

    Responder

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