¿Es razonable no reconocer la eutanasia hoy en España?

El pasado 28 de marzo el Congreso votó a favor de la toma en consideración de una proposición de ley presentada por el Grupo Parlamentario Ciudadanos de derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de su vida, cuyo texto puede consultarse aquí.

Sobre el tema de la eutanasia escribimos un post en 2012 poniendo de manifiesto la necesidad perentoria de una regulación (aquí). Pues bien, pese a que la propuesta de Cs supone un avance importante respecto de la situación actual, al menos en teoría, cabe dudar de si es suficiente o debería haberse intentado ir más lejos (aunque todavía hay tiempo durante el trámite parlamentario).

La propuesta de Cs da carta de naturaleza a lo que en ocasiones se ha denominado eutanasia pasiva, aunque muchos rechazan reconocer esa denominación.  El art. 8 señala que “toda persona tiene derecho a rechazar el tratamiento, intervención o procedimiento propuestos por los profesionales sanitarios, incluyendo las medidas de soporte vital, tras un proceso de información y decisión libre, voluntaria y consciente, así como a revocar el consentimiento informado emitido respecto de una intervención concreta, lo que implicará necesariamente la interrupción de dicha intervención, aunque ello pueda poner en peligro su vida (…).El rechazo al tratamiento, intervención o procedimiento, o la decisión de interrumpirlos, en ningún caso supondrá menoscabo alguno en la atención sanitaria de otro tipo que se le dispense, especialmente en lo referido a la destinada a paliar el sufrimiento, aliviar dolor y otros síntomas, y hacer más digno y soportable el proceso final de su vida.”

Con ello se consagra el principio de no actuar para prolongar la vida de una persona que está en situación terminal (según el art. 2, que es el que determina su ámbito de aplicación) a solicitud de ésta, o de las personas legitimadas para tomar esa decisión cuando el enfermo no pueda hacerlo por sí mismo. Ahora bien, sin perjuicio de que efectivamente se trata de una regulación muy completa y detallada -intentando cubrir todas las facetas, desde el paciente menor e incapacitado, tratamientos paliativos, personal sanitario, centros e instituciones y también sanciones- cabe dudar si en el fondo supone un gran avance respecto de lo que ya existe en la actualidad. De hecho, el rechazo al tratamiento está reconocido en España (aquí) desde hace mucho tiempo (art. 2.4 Ley 41/2002 de autonomía del paciente), aunque es verdad que dentro de las medidas de soporte vital que pueden ser rechazadas la proposición incluye la nutrición forzada (art. 4 g), lo que ya ha suscitado voces pidiendo una mayor aclaración en este punto concreto (aquí).  Sin duda, es necesario detallar mejor la regulación vigente, así como el protocolo de aplicación de medidas paliativas a los enfermos terminales cuando puedan acelerar la muerte (por otra parte un protocolo bastante desarrollado en el ámbito de las CCAA) pero lo cierto es que el verdadero debate social está en otro lado.

Concretamente, en si se va a permitir, no simplemente rechazar un tratamiento, sino solicitar una actuación activa y directa para causar la muerte (eutanasia en sentido estricto), y ello respecto solo de los enfermos terminales, o también de otros que, sin estarlo, reúnan determinadas condiciones  objetivas y expresen claramente su voluntad en esos términos.

De entrada, el concepto mismo de enfermo “en el proceso final de su vida”, al que se limita el ámbito de aplicación de la proposición de ley, es impreciso. En el artículo dedicado a las definiciones se dice que ese enfermo es el que tiene “un pronóstico de vida limitado a corto plazo”. Pero hay que tener en cuenta que determinados pacientes sin práctica posibilidad de recuperación no tienen un pronóstico de vida limitado a corto plazo, especialmente si se les aplica determinados tratamientos, como la nutrición e hidratación artificial. En algunos casos extremos (comas duraderos) algunos especialistas en bioética consideran que el retirar esos tratamientos de soporte vital ni siquiera se incluiría en el concepto de eutanasia, pero lo cierto es que tal actuación quedaría al margen de esta ley (por su ámbito de aplicación definido en el art. 2). En otros casos cabe dudar, efectivamente, si estamos ante la vida “limitada a corto plazo” a la que se refiere la proposición (distrofia muscular progresiva, esclerosis lateral) pero, en cualquier caso, lo que está meridianamente claro es que no procede retirar ningún “soporte vital” ni aplicar medidas paliativas, por lo que no cabe más que la eutanasia o el suicidio asistido (que se diferencia de la anterior en que simplemente facilita al enfermo que se suministre el mismo el fármaco), también fuera del ámbito de la ley.

Pero además, en el momento en el que el rechazo al tratamiento va asociada a la sedación “terminal” (art. 8), las fronteras entre lo pasivo y lo activo empiezan a desdibujarse. Aunque la frontera teórica entre sedación paliativa terminal y eutanasia parece teóricamente clara (la sedación se suministra con la intención de paliar el dolor y no para causar la muerte) en la práctica las cosas son mucho más complejas. Sencillamente, porque el concepto de “intención”  es tremendamente elástico en función de las circunstancias y de los efectos del medicamento suministrado. Así,  más de la mitad de los especialistas médicos confirman que la sedación paliativa es una forma de eutanasia que se suministra en gran parte de casos con la finalidad de acelerar la muerte. Para muchos de ellos el conflicto ético es evidente (sobre las complejidades de este asunto puede consultarse este artículo: “Palliative Sedation Versus Euthanasia: An Ethical Assessment”). Sumemos a ello la subjetividad del dolor y hasta del propio concepto de enfermo “terminal”, como hemos indicado. Precisamente, el hecho de que la eutanasia, pese a estar prohibida en muchos países, es una práctica clandestina en la mayoría, ha sido reconocido expresamente por el Consejo de Europa (Doc. 9898/2004).  Por todo ello, una regulación que se queda solo en el concepto cuidados paliativos sin mojarse en estos asuntos, no va a resolver esos conflictos, para desgracia de médicos y pacientes.

Aquello casos que quedan claramente fuera del ámbito de la proposición de Ley, por no ser terminales y/o no implicar ningún tratamiento de soporte vital que quepa retirar, merecen también una reflexión y un debate parlamentario. Hoy existe una abundante experiencia internacional sobre la materia (Bélgica, Holanda, Suiza, Oregón) que permite descartar cualquier riesgo de pendiente resbaladiza. Consentimiento informado, periodo de espera, cumplimiento de requisitos objetivos por enfermedades o dolencias graves, segunda opinión facultativa… son todas ellas garantías existentes en otros Ordenamientos que se han manifestado eficaces para evitar el abuso. Lo que procede es abandonar todo tipo de demagogias y debatir sobre todo ello de una manera franca y abierta. Ser liberal también es eso.

 

10 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hay dos medidas que son necesarias para que el sistema totalitario de poder en el que vivimos se complete y se cierre el círculo. Digo Totalitario porque lo es: el Poder –independientemente de la ruta de acceso al mismo –es monolítico y total sobre las parcelas más importantes de la vida y de la muerte. Nosotros no decidimos nada.

    La Primera de ellas es poner en marcha la estructura hospitalaria ya creada (comités de bioética, muerte asistida, protocolos de tratamientos, etc.) para que la decisión final de un ciudadano que “No Ha Decidido” qué hacer a la hora de morirse sea reemplazada por comités hospitalarios públicos. Creo que hasta hay plaza sindical en estos Comités que ya existen.

    Hay un clásico que todo ciudadano debería conocer: “Seducidos por la muerte” de Herbert Hendin. Dicen que por este libro decidió el TS USA que no había derecho constitucional al suicidio.

    La Segunda Medida es la idea emergente de un mundo en el cual el dinero sea electrónico. Kenneth Rogoff acaba de publicar un pasito más hacia la dictadura global: “The Curse of Cash”. El poder se lo agradecerá. Un mundo sin dinero en manos de su propietario es un mundo sin libertad. un mundo de “DEPENDIENTES” totales.

    Vivimos y viviremos muchas propuestas en ambos sentidos. Ambas son, en mi opinión, dos trampas a evitar en el camino al Leviatán Total.

    Los Paliativos terminales son completamente habituales en la actualidad como podrá comprobar cualquiera que haya tenido pérdidas familiares cercanas desde, al menos, 1970. Aquel año viví la primera y hace ahora dos años y medio la última. Por tanto nada más hace falta (caso de suicidio asistido aparte).

    Hay párrafos del artículo de D. Rodrigo que lo explican muy bien. Creo que en su caso va hacia la “decisión pública” en vez de la del equipo médico que proporciona el tratamiento paliativo que yo prefiero. Vean o lean “Soylent Green” para ver a dónde conduce la vía Pública.

    De momento nos evitaremos casos tenebrosos como los sucedidos con personas de edad en algún hospital de Madrid donde entraron hace unos años por urgencias y “el protocolo”, amablemente, evitó que salieran por su pie que es como habían entrado.

    El sistema va a intentar entrar fuerte en ambos campos, lo está haciendo y alistando ayudas y lobbies para ello. Las políticas del PSOE vienen promoviendo activa y silenciosamente el primero de ellos que ya está dispuesto para ser activado cono órgano oficial y remunerado (hoy es voluntario) en cualquier momento.
    Que C’s se meta en estos jardines es sorprendente. Más lo es que se ponga al frente de un entierro y no me va a quedar más remedio que aconsejar a algún amigo hoy en la cúpula que se vaya alejando antes de que le salpique.
    Habrá que pedir a nuestro colega O’Farrill cómo se les ha colado C’s dentro del Liberalismo.

    Más bien parece que no se busca mejorar nada para el ciudadano normal. Si se buscase esto lo más sencillo sería eliminar los artículos del CP que penalizan el Suicidio y la Inducción al Suicidio. Facilitarlo y dejar que la gente sana decida libremente.
    Medios libres no iban a faltar incluyendo garantías notariales.

    Pero lo que se busca es Reafirmar el Poder del Estado sobre vidas y haciendas. Somos Ateos pero seguimos buscando desesperadamente al Dios Protector en el Estado. El colmo.

    Hoy se suicidan en silencio 10 personas cada día y, claro, buscan mayormente el Tren o el Automóvil como método expeditivo porque el Leviatán se lo Prohíbe. ¿Por qué?

    La lógica de la supervivencia del Sistema de Poder, hoy, exige.

    1. Actuar sobre los costes terminales de la Vida. Una gran losa sistémica consecuencia del proceso de compra del voto.

    2. Controlar el Orden durante el proceso de empobrecimiento de una población crecida y moldeada en la idea contraria: no hay límite al gasto.

    Los Partidos –los principales beneficiarios del sistema– están trabajando solícitos en ambas direcciones. Pero no trabajan para nosotros ni mucho menos están dispuestos a darnos la menor libertad.

    Buenos días y gracias por el artículo.

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    • Irene
      Irene Dice:

      Me parecen muy acertados sus comentarios.

      Me pregunto si este blog hace las cosas por inocencia o de forma dirigida.

      Mi experiencia es que la eutanasia existe. Cuando un paciente está sufriendo como un perro el personal médico le dice: mira, ésta es la inyección de morfina. Aprieta aquí si sufres mucho.

      El resultado lógico es la muerte que de todas formas es inevitable.

      ¿De verdad que hace falta regular esto?

      Por cierto, espero con ansia viva un nuevo post con el encaje jurídico del asesinato de una pareja lesbiana a manos de otra lesbiana. Desconozco el rol de cada cual pero siento verdadera curiosidad acerca de qué ideología de género se aplica……

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      • Colapso2015
        Colapso2015 Dice:

        El género es diferente del sexo. Por lo cual, se puede ser de sexo femenino y género masculino en la ideología de género. La identidad sexual es distinta del sexo. Un varón puede sentirse de género femenino con tendencias homosexuales. Por lo cual, podría registrarse como sexo varón y género femenino en el ayuntamiento. Y si no va contra los “Derechos Humanos”.

        “La Organización de Naciones Unidas en la IV Conferencia Mundial de 1995 reconoció ya que la violencia contra las mujeres es un obstáculo para lograr los objetivos de igualdad, desarrollo y paz y viola y menoscaba el disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Además la define ampliamente como una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. Existe ya incluso una definición técnica del síndrome de la mujer maltratada que consiste en «las agresiones sufridas por la mujer como consecuencia de los condicionantes socioculturales que —actúan sobre el género masculino y femenino—, situándola en una posición de —subordinación al hombre— y manifestadas en los tres ámbitos básicos de relación de la persona: maltrato en el seno de las relaciones de pareja, agresión sexual en la vida social y acoso en el medio laboral».”

        “Se considera violencia de género, aquella que se ejerce por los hombres contra las mujeres, por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado unidos a ellas por relaciones de análoga afectividad, aun sin convivencia en el momento de producirse los hechos.”

        Es decir, para ser aplicable el derecho penal de autor y la discriminación negativa por —razón de nacimiento y sexo— debería nacer varón y desarrollarse como hombre. Pues el “heteropatriarcado”, es lo que transforma varones en hombres machistas.
        No son mujeres y hombres violentos, simplemente, ¡ NO !, sólo son varones con el chip integrado del “heteropatriarcado”, que se benefician de unas “relaciones de poder históricas”.

        En España 2/3 de los asesinados suelen ser varones.
        Pero eso da igual porque se presupone “son parte” del “poder del heteropatriarcado”.

        El varón ha tenido poder histórico dicen,…, si caen como moscas en guerras, accidentes laborales, suicidios, …, si eso es “poder histórico”,…
        ¿Será histórico desde el neolítico?, donde sólo 1 de cada 17 varones conseguía reproducirse, o ¿antes de eso?.

        Y eso en el país de Isabel I de Castilla, …

        Saludos,

    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Como siempre, Manu Oquendo pone el dedo en la llaga de la realidad que se nos oculta. Y a muchos que prefieren el artificio de lo “correcto” posiblemente les escandalice. Se ha repetido hasta la saciedad que mientras prevalezca la opinión de cualquier funcionario-servidor público sobre la de quienes le pagan, esto no tiene remedio. Es más, se ha producido una metástasis de ese cáncer a las entidades privadas (que ya no lo son) y todas las instituciones llenas de “expertos” que nos dicen o imponen sus opiniones, incluso en el mundo judicial, donde la “responsabilidad” de ejercer Justicia, se traslada a las opiniones de tales “expertos” en muchas ocasiones. ¿Es posible que solo unos pocos sean capaces de ver lo que está sucediendo a nivel global? Pues sí. Nos han preparado y acostumbrado al cómodo sometimiento. El derecho a vivir y morir de acuerdo con nuestra libre decisión personal está sometido a miles, muchos miles de normas. Es lo que pasa cuando se entiende que “gobernar” es “legislar” sin parar. El verdadero estado de Derecho se resiente y, al final, cada uno se crea el suyo propio.
      Por cierto, una cosa es que C,s se declare “liberal” y otra muy distinta que lo sea. Tenemos muchos ejemplos de cómo, cuando conviene, somos todos liberales. Luego los hechos lo desmentirán. Un saludo.

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  2. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Impresionante el comentario de Manu Oquendo.
    Habiendo superado ampliamente la distopía de 1984, estamos dejando atrás la del mundo ¿Feliz? de Aldous Huxley. Para empezar, el interrogante de la novela sobra. El mundo va a ser mucho mejor y más feliz cuando regulemos el derecho a que nos eutanasien, “por el interés general”, sólo faltaba.
    Al fin y al cabo así se hace en Holanda, país que no se caracteriza precisamente por la calidad de su sistema sanitario (ni público ni privado) y del que huyen sus ancianos ante la sospecha de que puedan ser “retirados” antes de tiempo. Aparte del mal tiempo y de una gastronomía manifiestamente mejorable, claro.
    Que tiempos aquellos de la Transición cuando para la apología de la Democracia los anuncios oficiales decían “Que nadie decida por ti”.
    Hoy sería “La mayoría decide por ti”, transición hacia “El estado decide por ti”.
    Gracias Benito. Gracias Adolfo. Gracias José. Gracias Mao.

    Responder
  3. Alejandro Colomer
    Alejandro Colomer Dice:

    Ciertamente es un tema muy delicado el de reconocer o no la eutanasia, con opiniones diferentes al respecto.

    Tal vez es momento debatir seriamente sobre ello y tomar decisiones en función del debate.

    Un saludo

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    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      Luego nos quejaremos de que a los más pobres no se les apliquen tratamientos médicos caros porque no merece la pena prolongar una vida achacosa y es mucho mejor aplicarles una inyección letal que acaba para siempre con su sufrimiento físico.
      Al fin y al cabo eso ya ha pasado y el villano hoy es reconocido generalmente como un héroe.
      Y además, seguro que soy yo quien lo decido libremente y con el consentimiento informadísimo, cuando ya no esté para decidir nada. Aunque sea de forma transitoria.
      Menos mal que papá Estado sólo se equivoca cuando gobiernan los malos, que si no, sería para preocuparse.

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      • izaskun
        izaskun Dice:

        Mi visión es limitada (será la presbicia), y no tengo tu alcance visual-argumental; no llego a ver (ni con prismáticos ni con microscopio) que tiene que ver una cosa con otra. Siempre defenderé que al pobre, si lo necesita y lo requiere, se le apliquen los tratamientos que sean precisos, siempre, aun los más caros.

  4. Angel
    Angel Dice:

    Lamentable,ver como la vida de familiares, amigos se apaga y cuando su sufrimiento es intenso e insoportable, le aplican,
    parches, inyecciones de morfina y si el dolor llega a ser insoportable le aplican maquina bomba de morfina directamente
    todo ello pasando por un calvario de sufrimiento Porque no nos quitamos la venda de los ojos Para que prolongar la
    agonía, si es de sobra sabido el final
    Se tiene que hacer todo lo posible por recuperar Pero si el final es inevitable hacer sufrir por sufrir teniendo los medios
    es completamente inaceptable
    Y no es jugar a ser dioses es aplicar, humanidad, sentimientos y sentido común

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