Digitalización y futuro: sobre el salario universal y los impuestos a los robots

Uno de los aspectos fascinantes de la revolución industrial se produce cuando la nueva burguesía propietaria de las fábricas entiende que el gran éxito para sus negocios vendría no de que todas las mayores fortunas del mundo comprasen los nuevos tejidos, o los nuevos coches, que eran capaces de producir las renovadas fábricas, sino en que fuesen los obreros de esas mismas fábricas los que pudiesen comprar los nuevos productos.

Como describe Niall Ferguson, en su libro Civilización, hoy nos puede parecer que la sociedad de consumo ha existido siempre, pero lo cierto es que es una innovación reciente, y uno de los elementos que resultaron claves para que la civilización occidental se adelantase al resto de civilizaciones del mundo.

La sociedad de consumo revela el equilibrio, siempre inestable, que existe en los sistemas económicos basados en el capitalismo, donde la búsqueda de eficiencias en los procesos productivos presionan para reducir los costes salariales, al tiempo que son las personas que cobran esos salarios, las que deben convertirse también en los clientes que adquieren esos productos, para lo que requieren unos salarios adecuados.

Expresado en otros términos, el crecimiento de la riqueza que se ha producido en el mundo,  de forma intensa y continuada tras la revolución industrial, y en particular tras el proceso de globalización, si no se traduce en una mejora del bienestar de todos los ciudadanos e incentiva las desigualdades, provoca inestabilidad y contestación social.

Si algo hemos aprendido en estos últimos años, es que las personas que sienten que están siendo marginadas por el modelo económico, no tienen mucha intención de quedarse calladas. El voto a Trump en Estados Unidos, el voto al Brexit en Reino Unido, o el ascenso de los partidos populistas en toda Europa no es sino una expresión del desánimo sobre el futuro. No podemos olvidar que estos acontecimientos se producen en un entorno de gran generación de riqueza agregada. EEUU tiene hoy una renta per cápita media 10 veces mayor que la que tenía en 1960. El PIB per cápita español se ha multiplicado por más de 100 desde la década de los 60. Nunca el mundo ha sido más rico.

Europa durante muchos años pareció encontrar el modelo perfecto, con un sistema capitalista, equilibrado por un estado del bienestar diseñado para no dejar a nadie atrás, y ofrecer a toda la sociedad los beneficios de la riqueza generada por  la economía liberal. Pero hoy ese modelo también afronta una crisis severa.

El gran “chivo expiatorio” de todos los males del mundo en los últimos años, la globalización, está dando paso a un proceso que tiene la capacidad de ser aún más disruptivo: la digitalización. Si la globalización destruyó puestos de trabajo en las sociedades más industrializadas de Estados Unidos y Europa para crearlos en los países emergentes, la digitalización embarcaría a estas sociedades en un proceso de automatización que podría acelerar la destrucción de empleo.

En los últimos meses el debate sobre el impacto de la digitalización ha empezado a asomarse a la agenda política. No la española, siempre ocupada en otros temas tan apasionantes como la secesión catalana, pero si la Europea, y la mundial. Es sintomático que si el Foro de Davos en el año 2016 analizaba en tono optimista el nuevo contexto económico global, en el año 2017, la cuarta revolución industrial y sus implicaciones centraban el debate, con un análisis de los grandes desafíos económicos y sociales que plantea.

El debate en estos momentos de incertidumbre se debe parecer mucho al que se vivió en los inicios de la revolución industrial. Algunos economistas e intelectuales se apuntan a una visión neo-ludita, donde el proceso de automatización impulsado por la digitalización desencadenaría un desempleo masivo, y un empobrecimiento de la mayoría de los ciudadanos, otros vislumbran un futuro en que máquinas y hombres coexistan en un futuro mejor que el actual.

Y lo cierto es que cualquiera de esas dos hipótesis puede ser cierta. Realmente, podríamos afirmar que la digitalización es un proceso que tiene la capacidad de incrementar la generación de riqueza, mejorar la productividad y dar un gran impulso a la calidad de vida. Pero es un proceso que pone en cuestión todo el orden económico y social construido tras la revolución industrial, y muy en particular tras la segunda guerra mundial. Lo que queramos que sea el nuevo orden derivado de la digitalización es algo que se está definiendo ahora.

Manuel Muñiz define con acierto la nueva situación, en un artículo sobre el colapso del orden liberal. El gran desafío que produce la digitalización es que se pueden generar incrementos de productividad, que no se van a traducir en incrementos de rentas salariales. La utilización de la tecnología permite aumentar la productividad sin generar empleo o remunerar mejor el que ya existía.  El trabajo, por encima de cualquier otro mecanismo social ha sido el elemento que en todos los países desarrollados ha garantizado la redistribución de la riqueza. Si este mecanismo deja de funcionar, si se genera riqueza, pero esta no se traduce en más trabajo y mejores salarios, todo el orden liberal entrará en crisis, y podemos esperar que derive desánimo y se abra paso la revolución populista.

Esta situación exige entender que estamos ante algo más que la necesidad de aplicar algunos mínimos ajustes al modelo económico y social actual.  El nuevo orden va a requerir repensarlo todo.

Quizás sea más sencillo entenderlo, al ver cuestionada la arquitectura fiscal que sostiene el estado del bienestar en los países desarrollados: el impuestos sobre beneficios  en la era digital se convierte en un impuesto que acaban pagando las empresas más por responsabilidad social, que por exigencia fiscal. El beneficio es un concepto que si ya era “difícil” en la economía tradicional, en la economía digital se convierte en un concepto etéreo fácil de trasladar a aquel país con una menor presión fiscal. Los esfuerzos de los países desarrollados a través de iniciativas como la acción BEPS de la OCDE, muestran la extraordinaria dificultad de hacer efectivo este impuesto en un mundo globalizado y digital.  Las dudas sobre el futuro del mercado del trabajo cuestionan también el futuro del impuesto sobre las rentas del trabajo, lo que socava los pilares de la fiscalidad en la mayoría de los países.

En este escenario, no es de extrañar que se hayan abierto muchos debates sobre diferentes aspectos que se verán impactados por el proceso de digitalización. Muy en particular sobre el futuro del trabajo. Ideas como la necesidad de que los robots paguen impuestos impulsado por el parlamento europeo, y apoyado por personas como Bill Gates, y cuestionado por muchos otros economistas,  es un magnífico ejemplo de los interrogantes que se están planteando.

El otro concepto que ha centrado las discusiones en los últimos meses ha sido el del salario universal. Este era un debate que tradicionalmente se había afrontado en un eje derecha-izquierda donde la izquierda lo ha defendido como un modo de garantizar una mínima calidad de vida a todas las personas, y la derecha lo veía como un modelo ineficiente, que debía superarse asegurando a todas las personas el acceso a un trabajo. El experimento de Finlandia sobre la renta básica universal abría los ojos a una perspectiva diferente. El debate sobre la renta básica ya no se desarrollaba en el tradicional eje derecha-izquierda, sino en la reflexión sobre como sumarse al imparable proceso de digitalización, aprovechando todas sus ventajas, pero sin dejar a nadie atrás.

Este es un debate que definirá el futuro de nuestra sociedad. No es un solo un debate económico sino en gran medida social. Preferiría la gente recibir una renta y no trabajar, o, como afirman otras doctrinas, entre ellas las de la Iglesia Católica, el trabajo dignifica, y por tanto la solución siempre debería ir encaminada a garantizar un trabajo y no una renta. Si alguien piensa que España es ajena a este debate, quizás viendo algunas convocatorias de empleo público, podría pensarse que nuestros gobiernos hace tiempo decidieron que el trabajo dignifica, y que la administración es un buen mecanismo para paliar la escasez de trabajo con un sueldo digno. Este debate merecerá otro post con un análisis más detallado.

Lo que esta situación pone de manifiesto es que muchos economistas parecen querer aplicar reglas del siglo XX a problemas del siglo XXI, y quizás lo que estos nuevos retos necesitan es una nueva generación de economistas y sociólogos, que afronten estos nuevos retos sin los prejuicios del debate económico en el eje derecha-izquierda que ha marcado el siglo XX.

La sociología, la economía política, la ciencia política, gran parte del Derecho político y constitucional y por supuesto las democracias liberales fueron en gran medida fruto de la revolución industrial. Todos ellos se mostraron como conceptos y ciencias necesarias para entender, estudiar y explicar lo que estaba pasando. Quizás la actual élite económica mundial debería dejar pasar a una nueva generación capaz de entender mejor una situación que poco se parece a las vividas en el pasado. De la capacidad de superar los prejuicios heredados del siglo XX dependerá la capacidad de diseñar un futuro acorde a las posibilidades que ofrece el proceso de digitalización.

 

 

 

 

19 comentarios
  1. Enrique Titos
    Enrique Titos Dice:

    El gran debate es como preparar a la sociedad, sobre todo occidental, para un cambio de expectativas ante la insostenibilidad del modelo del siglo XX (casi todo el mundo trabaja, las universidades preparan para trabajar, y los sistemas impositivos se autofinancian razonablemente con poca deuda estatal). Ciertamente hay que cambiar los perfiles de formación hacia capacidades y conocimientos digitales y científicos, pero no será suficiente y el proceso será largo y complejo, porque no hay alternativas que den resultados inmediatos. Pero cada país, como cada empresa, tiene que definir su propio modelo. España debería hacerlo apostando por una mezcla de turismo, gestión de sociedades envejecidas y desarrollo de la innovación como hub de sur de Europa en ciertos sectores como infraestructuras o ciencia aplicada. Para ello hace falta una visión política compartida con un horizonte temporal largo y acciones en frentes como formación, inversión y regulación.

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    • Juan Luis Redondo
      Juan Luis Redondo Dice:

      Gracias por el comentario Enrique. Quizás el debate empieza en el supuesto que planteas sobre el cambio de expectativas. Lo que es difícil explicar es que en un mundo esencialmente más rico cada día, las expectativas del siglo XX no puedan mantenerse en el siglo XXI. El modelo tiene que cambiar.
      Desde luego el cambio en el modelo educativo y en los perfiles es básico. Y el desafío del envejecimiento de la población es grande. Pero las expectativas deberían ser a un mundo esencialmente mejor.

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  2. Juan Rafael
    Juan Rafael Dice:

    Estamos pensando el futuro, por tanto debemos partir de nuevas teorias. Si sostenemos que el “trabajo dignifica”, ya no podrá ser el mismo trabajo que conocemos hoy, deberemos buscar nuevos empleos en un ámbito más comunitario y de menor duración temporal, diaria y de final de vida. Por otro lado, si las máquinas van a hacer todo el trabajo y cotizarán a la seguridad social, alguien deberá mantenerlas y reparalas, o diseñar futuras máquinas, y su propiedad no podrá seguir siendo privada, ya que su función será redistribuir la riqueza.
    En definitiva, por el hecho de ser persona, todo el mundo debería recibir o una renta básica o tener cubiertas sus necesidades básicas a cargo del Estado, se crearía una élite dirigente y una muchedumbre displicente (se llamó comunismo tiempo atrás)
    Si estamos pensando en un mundo nuevo, deberíamos releer a Marx i a Orwell.

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  3. David Sotomonte
    David Sotomonte Dice:

    Gracias por el post, Juan Luis. Se agradece empezar a debatir sobre las implicaciones de la revolución de la robótica y la inteligencia artificial, una pena que en España estemos enfangados con la secesión catalana y la corrupción y no subamos mínimamente la mirada. Dejo un link sobre una entrevista al fundador de Tesla sobre este tema. Puede parecer apocalíptica pero más vale prevenir que curar …

    https://www.xataka.com/robotica-e-ia/urge-regular-la-inteligencia-artificial-antes-de-que-se-convierta-en-un-peligro-para-la-humanidad-elon-musk

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  4. Noelia Gómez Sanz
    Noelia Gómez Sanz Dice:

    Fantástico post. Muchos temas apasionantes se insinuan en estos párrafos.
    Completamente deacuerdo en que el mundo nunca fue tan rico frente a los que afirman que cada vez somos mas pobres, los ricos son cada vez mas ricos pero no son los mismos ricos. El crecimiento que han experimentado países como China han provocado trasferencias de las clases medias de los paises desarrollados a los emergentes, ha habido ganadores y perdedores que unido a los movimientos migratorios, podrían ser parte de la expliación del descontento que se ha materializado en situaciones cómo las del Brexit o EEUU.

    Sobre el impacto de la tecnología, creo que esta ha provocado empobrecimiento, pero tambien ha dado oportunidades. Debemos buscar nuevas vías, ser capaces de reinventar el futuro. Coincido con Elon Musk en la línea de marcar desde ya mismo las líneas rojas, los códigos de valores que muestren el camino de cómo debemos desarrollar las nuevas tecnologías.

    La 4a Revolución Industrial va de poner por delante a las personas, de un nuevo Renacimiento, de que las inteligencias cognitivas estén al servicio de la humanidad. Las grandes decisiones no las delegaremos a las máquinas y debemos escribir hoy los códigos que nos guíen.

    Soy de la opinión de que una renta básica no conduce a la solución, creo en un sistema libre y para ser libre debemos de ser capaces de poder elegir en igualdad de condiciones. No podemos quitar la opción al ser humano de poder tener algo que ofrecer a través de su trabajo, el aburimiento empobrece, deprime. El trabajo dignifica al ser humano…..pero ese es un debate que temos pendiente Juan Luis Redondo…ese post lo escribimos juntos en Septiembre!!!

    Enhorabuena de nuevo por el post y a Hay Derecho por publicarlo.

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  5. AGonzalo
    AGonzalo Dice:

    Desde luego el futuro es un tema apasionante. Creo que lo suyo sería definir “el ideal” que se quiere, y mirar cómo avanzar hacia él. Personalmente considero que lo suyo es leerse una serie de libros de ciencia ficción: “La Cultura”, de Iain M. Banks ( https://es.wikipedia.org/wiki/La_Cultura ).

    Quizás podríamos considerar que habría que buscar parecerse a la civilización de “La Cultura”, donde, por ejemplo: las mentes biológicas y artificiales son consideradas, ambas, “población”. Los dirigentes son Mentes artificiales muy poderosas (no humanas = no corrupción). Todas las necesidades están cubiertas por máquinas “sin mente”, no hay escasez… y no hay dinero. Si alguna mente artificial o biológica quiere ofrecer algún servicio o ayudar a construir algo: pues puede hacerlo a voluntad…

    También hay descritas otras civilizaciones, con otras características (muy recomendable la novela “El Jugador”, que describe una sociedad completamente “meritocrática”… para sólo una de las 3 castas que la componen). Quizás alguien las encuentre igualmente inspiradoras.

    Obviamente para lograr acercarse al “ideal” aún falta muchos años. Mientras tanto creo que lo suyo es eliminar cualquier tentación de subsidio económico (si las empresas quieren consumidores -> que ofrezcan salarios), de manera que los que no tengan un salario tengan que hacer X “servicios públicos” para que “el Estado” les cubra la necesidad Y (en realidad supongo que la cosa podría ser autosuficiente -> ¿economía “estatal” planificada / “comunismo”?).

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  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Deberíamos tratar estas cuestiones con algo más de frecuencia y quizás más a fondo porque es muy fácil vestirlas de lugares comunes que en una sociedad consumista de todo y dependiente del Smartphone hasta para respirar causa estragos en una masa plagada de droga legal e ilegal (40% en los controles de la Guardia Civil).

    La abrumadora evidencia en la cuenca del Atlántico Norte es que la clase media trabajadora vive mucho peor hoy que hace 40 o 45 años. No solo eso, los hijos y nietos de estas generaciones lo tendrán muchísimo peor. De hecho ya lo tienen ¡.

    Nuestros políticos al más alto nivel lo saben perfectamente y por eso fomentan deliberadamente políticas y acciones restrictivas de las libertades públicas e impulsan –incluso haciéndolos obligatorios– los medios digitales de control social.
    De momento nuestra población penal es 15 veces superior a la de la España de Franco que conocimos en los cincuenta y sesenta y esto es solo la punta del iceberg. Vaya, hombre! Qué curioso y qué silencio se escucha. Me temo que nuestros padres tenían bastante más cabeza y criterio que nosotros.

    Estos medios de momento digitales han traído grandes ventajas en flujos de información y en reducción de costes de mano de obra –sin evitar por ello una pavorosa inflación de origen monetario, inflación también escamoteada– pero son un eslabón acrítico de formas de control y manipulación social nunca posibles en la historia.

    Somos más eficaces en producir pero todo cuesta mucho más de lo que costaba. Where’s the catch?

    Lógicamente nuestras lumbreras,. en vez de sacar esto a la luz se dedican a la más rentable labor del papanatismo pseudo tecnológico connivente. El resultado viene acompañado de una intensa labor mediática de manipulación de métricas económicas dirigidas a ocultarlo.

    Cómo será la cosa que los defensores del nuevo orden lo justifican diciendo que 1500 millones de chinos, vietnamitas, indonesios etc. viven mejor de lo que vivían. Genial.

    Uno de los problemas que hemos tenido con lo exacerbado de la confrontación Hillary Clinton/Donald Trump es que los mensajes de Bernie Sanders (expulsado con trampas por los partidarios de Hillary) pasasen desapercibidos en Europa. Una Europa que comienza a ahogarse con gran pobreza sistémica incluso en la locomotora: Deutschland.

    Plantear la Globalización como beneficiosa para nuestras poblaciones –hablo siempre de clase media trabajadora en Europa y EEUU– es coadyuvar a un fraude intelectual y político mayestático.

    Por otra parte la “sociedad de consumo” dista mucho de ser un paraíso a fomentar. Es un escenario de degradación social y humana cuya realidad y cuyas externalidades –tan sistemáticamente ocultas– son profundamente autodestructivas.

    Tanto es así que los autores (Wilhelm Röpke, por ejemplo) que lo exponen desaparecen del mapa cultural en un pis pas.

    La renta básica universal es una imperiosa necesidad del Poder y del Elysium para durar un poco más. A fin de cuentas a esta gente nunca afecta ni la fiscalidad ni las reducciones de poder. El voto se compra con cargo al presupuesto y ya decide el Poder quién va a pagarlo o qué generación se va a comer la deuda que la compra del voto genera.

    Esta dinámica es mortal y no querer verlo es lo que los terapeutas conocen como Disonancia Cognitiva. (León Festinger. 1957. Investigación financiada por la Fundación Ford)

    El uso inteligente de la Técnica (no confundirla nunca con tecnología) consiste en saber aplicarla para el bien social y personal. No lo contrario.

    Naturalmente esto exige un criterio moral sobre el bien y el mal y una antropología acorde. Una idea del ser humano que se oponga a las presiones incesantes para su degradación.
    Y, observarán ustedes, el Sistema Político y el Sistema de Poder del Estado Profundo –Deep State– trabaja sistemáticamente para todo lo contrario.

    Saludos y gracias por el artículo.

    PS. YouTube. Buscar a la Elizabeth Warren de cuando era profesora –ahora es Senadora–
    “The coming Collapse of the american middle class”

    Pregunta del día. ¿Quién es más populista, quien se queja con falsas soluciones o quien te miente desde los Mass Media?

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  7. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Muchas gracias por los comentarios. Creo que estos temas merecen mucha más atención de la que medios, filósofos, sociólogos, economistas e intelectuales están dedicando en este país. No creo que la clave sea buscar esa sociedad ideal en los libros de ciencia ficción, sino sobre todo tener claro uno de los aspectos que señalan Manu, Noelia y David: Se supone que todo lo que hacemos tiene que ir encaminado a mejorar el bienestar de todos los ciudadanos. Si no es así, y lo que hacemos nos lleva a un mundo peor, deberíamos preguntarnos por qué lo queremos hacer. La idea de un mundo apocalíptico en que la automatización nos lleva a la miseria y la pobreza debería hacernos pensar que algo estamos haciendo muy mal, cuando somos nosotros los que impulsamos esa automatización. Ese futuro no debería tener sentido, con lo cual claramente necesitamos pensar bien que queremos. La automatización como la digitalización puede generar una extraordinaria riqueza y bienestar. Necesitamos canalizarlo en la dirección adecuada.
    Sobre la globalización Manu, me parece que las cifras las manipulan todos. Cada economista según se sesgo publica unos datos u otros, y a veces es difícil encontrar la realidad entre tantas cifras sesgadas. Pero yo no infravaloraría lo que ha supuesto sacar de la pobreza a todos los países que no vivieron y no se beneficiaron de la ola de la revolución industrial y se quedaron atrás. Desde luego las clases medias de Europa y USA no han salido muy favorecidas, pero para otros muchos países ha sido su gran oportunidad, y eso es difícil negarlo con datos tan abrumadores.
    El debate sobre la renta universal me parece un debate atractivo, porque permite poner encima de la mesa las opciones y ver las consecuencias de las decisiones que se tomen. No parece que haya soluciones perfectas, pero hace falta debatir y valorar todas las consecuencias y no despreciar las opciones con prejuicios que quizás ya no son aplicables.

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  8. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    No deberíamos abordar el debate sobre la globalización obviando las posiciones y los intereses del Poder. Tampoco la evidencia que se nos escamotea desde los medios públicos y privados a su disposición. Hemos de intentar ir más a fondo teniéndolos en cuenta. Sin embargo no me parece acertado decir que “todos manipulan” porque no es verdad. Existe la verdad y existe la falsedad.

    La UE hoy tiene la posición estratégica de una Colonia al servicio de un Imperio y se niega a verse en el espejo. Mientras no lo hagamos no seremos capaces de dar el primer paso para salir de esta situación porque no sabremos ni hacia dónde darlo.

    Al final traigo nuevamente la conferencia de una hora de la Profesora Warren –Derecho Concursal, Harvard–, explicando por qué…………………… una familia media USA con tres hijos y un sueldo vivía mucho mejor en los 70 que esa familia en la actualidad con dos hijos y dos sueldos. Datos contrastados y contrastables.
    Es tan palpable que nadie puede replicar ante la evidencia.

    https://www.youtube.com/watch?v=akVL7QY0S8A

    Esto hay que digerirlo para entender lo que ha sucedido y por qué..

    Lo mismo que en USA sucede en Europa con menor endeudamiento directo de los hijos (1.6 Billones –billones españoles– de dólares era la deuda de estudiantes en USA en 2016 creciendo rápidamente) y de momento con mejor cobertura sanitaria. Pero la misma tendencia. Además los europeos estamos en una situación de fiscalidad que es un 25% superior a la de nuestros principales competidores (USA y Japón) con un nivel de vida semejante.

    La fiscalidad y la deuda siempre se incorporan al coste de los Productos y los Servicios. No se evaporan. Terminan siendo coste.

    Por lo tanto…………. ¿Cómo vamos a competir desde la UE si resulta que nuestro gasto público es muy superior y tecnológicamente no solo no tenemos superioridad sino que, –precisamente en la industria del autor de este artículo, Sr. Redondo–, tenemos una dependencia que es literalmente insalvable en Hw y en Sw?

    Una posición que hemos perdido con el empuje entusiasta de nuestros gobiernos.

    ¿Esa es la Industria de la que hemos de vivir? ¿Cómo? ¿Haciendo aplicaciones para que nos las aprueben Google, Facebook o MS? ¿ o el Ministerio de Defensa USA cuyo VºBª necesitamos para cualquier iniciativa no contemplada por las leyes e intereses USA? ¿Haciendo robots que cumplan las condiciones y limitaciones del propietario de los SO y otras utilidades que no son nuestras?
    Japón, China, Rusia, India, Corea del Sur, todos tienen proyectos alternativos que al menos preservan buena parte de su autonomía y de su soberanía.

    Para ser realista tenemos una ayuda: Leer la letra pequeña de las licencias del Software “mission critical” que usamos bajo el paraguas obligatorio de las leyes, limitaciones de uso y otras restricciones USA.

    Europa hace 70 años que dejó atrás su posición de liderazgo tecnológico y de conocimiento en sectores fundamentales de futuro. Lo seguimos siendo en mecánica y algo en química. Si no espabilamos, estamos encadenados al nicho de “Parque Temático”.

    Lo primero que necesitamos es percibir nuestras fortalezas, –algunas tenemos al menos en nuestra tradición cultural–, y conocer nuestras inmensas debilidades y lo difícil que es salir de ellas. Comenzando porque es en interés de nuestros gobiernos ocultarnos la realidad.

    Sobre el tema de la Globalización, –que ya ha comenzado a resquebrajarse en otro final de ciclo–, debemos leer a personas como Rodrik, Reinert, Harold James, Arnold Toynbee, y otros. Llevan años advirtiéndonos. ¿En vano?

    Recordemos que el paradigma que la sostiene –desde la economía– es David Ricardo que está hoy más tocado que el Topolino a manivela.

    Evidentemente que llegaremos al futuro. Pero cómo vamos a llegar es función de muchas cosas comenzando por saber de dónde salimos.

    Saludos y gracias

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    • antonio
      antonio Dice:

      La Fiscalidad es un coste. No se evaporan los impuestos. Desde luego, ¿quien lo duda?. ¿Pero ese que este coste no paga un producto, bien o servicio necesario y beneficioso para el consumidor a día de hoy?. Si. ¿Rebajando o eliminando los impuestos desparecería ese coste para los consumidores?. No. Los consumidores deberían pagar ese mismo coste (superior en realidad segun la evidencia empírica ) a ofertantes privados en vez de a públicos. Si se oculta esto (y esta ocultación se hace de modo sistemático como si el lector fuese un analfabeto funcional) se esta ocultando TODO. Trabajo de ocultación, es de suponer, que debe estar bien remunerado a juzgar por la insistencia.

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      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Estimado Antonio.

        Alertar sobre el hecho evidente de que la fiscalidad es un coste no significa que estemos en contra de la fiscalidad.

        Simplemente es un recordatorio de que hemos de tenerla en cuenta porque en nuestra forma de democracia garantista –compra de votos y subasta de pseudoderechos que de una u otra forma pagará la mayoría sin representación eficaz– no hay límite al gasto y por lo tanto, en un escenario globalizador, lo que se produce es una Incompatibilidad conceptual.

        Es decir, el destino de la UE –el 50% del gasto social del mundo con el 7% de la población– es asintótico con el productor mundial de más bajo coste.

        Algunos pretenden compensar con otras ventajas competitivas –Tecnología y conocimiento, por ejemplo–. Pero es una salida falsa porque la UE hace mucho que salvo en mecánica y algo en química ha perdido cualquier liderazgo tecnológico. Especialmente en todo lo “digital”.

        La UE, consciente de ello, ha intentado promover la “economía de las energías alternativas” pero también en esto va muy por detrás. De hecho China es el productor más eficiente de fotovoltaicas y eólicas (incluso para uso doméstico). USA va muy por delante también en aplicaciones concretas de generación basada en el hidrógeno.

        Es decir, el vigente paradigma de la EU es una falacia que terminará por ser evidente para todos, una huida hacia adelante y sus ideólogos van a tener que repensar muchas cosas o desaparecer del mapa.

        Saludos.

      • antonio
        antonio Dice:

        ”no significa que estemos en contra de la fiscalidad” ¿Seguro? Cualquiera lo diría. Otra cosa: que Europa tenga el 50 % del gasto social mundial (no será sólo el social, será el total estatal) sólo significa que tiene mucha más economía publica (los restos de la privatización imparable del Estado del Bienestar-que usted no la percibido, parece-que el resto de paises (muy liberales ) del planeta. Pero, otra vez, debe preguntarse si esta a favor de una fiscalidad eficiente, competitiva, con máximos servicios y mínimo coste, o, más bien, a favor de reducirla drasticamente o eliminarla, sin importar si es eficiente o no. Para saberlo, entre otras cosas, debería mencionar estudios comparados con otras fiscalidades y con otros proveedores de eses servicios de caracter privado. Si no hace ese estudio comparado no puede afirmar si una fiscalidad es correcta o no. Eso es todo.

  9. Tomás Prieto
    Tomás Prieto Dice:

    El post me gusta y está escrito en el momento ideal para traer a colación un debate muy importante pero que en nuestro país no existe. Y no nos engañemos, Europa tampoco pinta nada en el “Tsunami digital”

    Creo que faltan variables a tener en cuenta y que no sabemos la deriva que pueden tomar.

    – En pocos años (2020) entramos en la “era de la sigularidad”, una singularidad denomimada “tecnologías exponenciales”; que van a acelerar todo tipo de procesos. ¿En qué tecnología es líder la UE?, en ninguna. Este tipo de tecnologías crearán nuevos puestos de trabajo.
    – El mapa mundi que toda la vida hemos visto, Europa, África y las Américas, hoy en día se ha dado la vuelta, y lo que se ve es Asia; Japón, India, Corea del Sur y China que están a la caza de los EEUU en cuanto a tecnología se refiere y ya hay quienes pronostican que por culpa de Trump China será la nueva potencia mundial tecnológica.
    – En muchos casos no son robots lo que llegarán, hay líneas de investigación y creación de Cobots, que serán robots cooperativos y no sustitutivos, por tanto no se va a sustituir tanta mano de obra.
    http://news.nationalgeographic.com/2016/05/financial-times-meet-the-cobots-humans-robots-factories/
    – Muchos tecnólogos (como Luis Cordeiro ingeniero de la Singularity University), hablan del nacimiento de nuevos trabajos, y muchos de los que existen serán modificados.
    – Se está produciendo un nuevo orden mundial en el que Europa pinta poco, y nosotros mirando hacia Cataluña.
    – Habría que mirar otro mapa que está evolucionando y que determinará el nuevo orden mundial. ¿De quienes son los cables submarinos que llevan Internet al resto del mundo?, ¿Cómo va ser el futuro Internet global y quienes sus controladores?… Porque ahí estará el control del poder. La geopolítica de Internet es la que a día de hoy marca las estrategias de las grandes potencias.
    – Se necesita más que nunca a los Filósofos, Sociólogos, Matemáticos y Estadísticos. Las ciencias del ser van resurgir para crear máquinas coherentes que ayuden y mejoren la sociedad. Yo soy optimista.

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  10. G.P.
    G.P. Dice:

    Me hacen gracia estos debates. Sobre cómo será el futuro y qué podemos hacer ¿liberalizamos más? ¿damos una renta básica? ¿potenciamos la educación de cara al futuro? ¿y en qué sentido si no sabemos el futuro? Si los robots vienen quitándonos la silla ¿formamos ingenieros o actores? ¿informáticos o escritores? ¿médicos o enterradores?

    Y me río, no porque no me parezca interesante, que lo podría ser si se diera el caso, sino porque leyéndoles parece que seamos nosotros los que lo vamos a decidir según lo que mejor nos convenga. Como si mandáramos nosotros. O como si los gobiernos velaran por nosotros. ¡Venga, vamos a debatir y encontrar soluciones! Qué risa.

    Aquí, hoy, lo primero que deberíamos preguntarnos es quiénes mandan realmente, declararlos enemigos y debatir cómo librarnos de ellos, porque lo que está pasando no es casualidad: se está llevando a cabo un plan que empezó a finales de los 70 y que muchos de los que dicen ahora que vienen a cambiar todo eso (los Trump, los del Brexit, los Le Pen, etc) vienen a todo lo contrario, a afianzarlo para su propio interés.

    Y luego habrá que pensar quién y cómo se va a sustituir en el poder a nuestros enemigos para que por fin se haga lo que entre todos consideremos que es lo mejor para todos, porque si algo está claro es que el método actual no funciona.

    Casi nada… y eso teniendo en cuenta que realmente exista un sentimiento generalizado de que se quiera cambiar algo, cosa que está por ver porque en cuanto se rasca un poquito a los que dicen que lo quieren cambiar, demasiadas veces aparece la pintura de siempre.

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    • Tomas Prieto
      Tomas Prieto Dice:

      Muy de acuerdo. Antonio Negri, filósofo y pensador italiano, dice que “hay que conquistar la tecnología. La lucha de clases se hace como siempre sobre las tecnologías. . .y la estamos perdiendo ¡¡

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  11. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    G.P. la verdad lo que resulta un poco aburrido a estas alturas son las teorías de las conspiraciones. Claro que se pueden cambiar muchas cosas. Que se lo cuenten a los canadienses. Lo que menos nos hace falta son personas que consideran que no hay nada que hacer, que el poder y una conspiración iniciada en los 70 lleva el mundo a la esclavitud y la miseria. A mi eso sí me hace mucha gracia. Tantos años escuchándolo. Yo voy a seguir debatiendo sobre el futuro que deberíamos buscar que me resulta mucho más interesante.

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    • G.P.
      G.P. Dice:

      ¿Conspiración? ¡De eso nada! Es simplemente el triunfo de las políticas liberalizadoras (de las que, por cierto, yo fui entusiasta seguidor), desde finales de los setenta.

      Yo, como se puede ver, me he bajado del carro ante tantos desastres económicos que ha producido: ¿cuántas crisis llevamos ya desde entonces con estas teorías económicas que prometían el final de las crisis cíclicas? Liberalizaciones que prometían crecimiento y reparto de riqueza mediante sueldos: ¿dónde están esos incrementos del poder adquisitivo de clases bajas y medias? Pues pese a ver una y otra vez que las crisis son cada vez más profundas y los únicos que ganan son las clases más altas, se insiste en la receta.

      ¿Por qué?

      Muy sencillo: porque una exclusiva minoría ha capturado el poder que se suponía era, mediante el sistema político actual (mal llamado “democracia”), de la mayoría.

      ¿Conspiración? Ninguna: es solo que el nuestro es un sistema político que no funciona.

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  12. Juan Luis Redondo
    Juan Luis Redondo Dice:

    Manu, la afirmación sobre la manipulación se refiere a la dificultad en un proceso tan amplio como es de la globalización a la hora de estudiar sus efectos. Demasiados economistas cuando muestran datos para hablar de desigualdad o de situación de la sociedad, escogen aquellos datos que les resultan interesantes para avalar sus hipótesis escondiendo otros que podrían cuestionarlas. Se necesita leer mucho de varios lados, que muestran diferentes indicadores y series para hacerse una idea más acertada.
    Creo que es poco discutible que desde el comienzo del proceso de globalización la riqueza no ha dejado de crecer. Inapelable que globalmente nunca se ha vivido mejor, ni ha habido más riqueza en el mundo. Negar eso suena a cuando alguna persona “bastante mayor”, está viendo el telediario y dice … nunca el mundo ha estado peor. Para personas que han vivido varias guerras, post-guerras, hambrunas, …., la afirmación hay que “ponerla en contexto”.
    Es igualmente discutible que la riqueza se ha repartido de forma diferente. Y los grandes perdedores han sido las clases medias europeas y americanas. Las grandes beneficiarias del proceso de revolución industrial.
    Creo que tampoco se puede despreciar lo que ha supuesto sacar de la pobreza extrema a cientos de millones de personas en China y sudeste asiático.
    A partir de ahí los datos sobre si la desigualdad crece o disminuye se vuelven demasiado manipulados. En este lado parece evidente que crece. En Latam o Asia no es tan claro. Prometo ver el vídeo y leer lo de la familia media americana porque … me cuesta creerlo, pero sin duda será cierto. Pero hay que tener cuidado con el manejo de expectativas. A veces esas comparaciones omiten lo que es “básico” para una familia ahora y lo que era en los 70s, pero si es tan incontestable no puedo ponerlo en duda.
    Y sobre el papel de Europa, creo que como nos sucede con España, tendemos a infravalorarnos muchísimo. Europa ha marcado el paso en temas como privacidad. El GDPR se va a convertir en la referencia en el mundo, ante la ausencia de USA. La tradición europea en derechos y valores es un valor que ahora mismo está muy al alza en un mundo tan globalizado. Estados Unidos, capturado por su industria tecnológica, se ha retirado de ese debate, y Europa está ocupando un papel que antes ocupó USA.
    A nivel industrial Europa ha aprendido mucho en este proceso de globalización, especialmente Alemania. Hay más historia de la que se suele contar. Las grandes tecnológicas americanas han recorrido un largo camino en sus posiciones de dominio, pero parece que mucho del glamour y el deslumbramiento por las tecnológicas americanas está cayendo. La multa a Google es un síntoma. Aún incipiente, pero un síntoma.

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    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Gracias por tu comentario, Juan Luis.

      Me temo que lo que ambos decimos es cierto: Las clases medias de Occidente (cuenca del Atlántico norte) están hoy peor que en los 70. Basta mirar.

      Otro dato de hace unos días: El paro en USA medido por las Shadow Statistics llega al 22%, cuatro veces las estadísticas oficiales. No tengo a mano el enlace pero lo he visto esta semana citado por Zero Hedge. Es un goteo constante.
      Es cierto que hay una masiva redistribución internacional del trabajo que ha producido la salida de la pobreza de unos mil o mil quinientos millones de personas.

      Pero la caridad redistributiva internacional no es lo que pedimos a nuestros políticos en una democracia. Ni Corbyn, ni Sanders, ni Trump, ni May –o quien sea que se sienta directamente responsable ante sus votantes– pueden mantener su posición diciéndoles: “Sí, estáis peor, pero en compensación en Bangladesh os hacen las camisas y viven mejor”. Es evidente que los no electos miembros de la cúpula de la UE no son responsables ante nosotros. Por tanto este asunto no les preocupa porque a ellos, personalmente, les va de cine en sus actuales papeles.

      Tardará más o menos pero el vigente paradigma globalizador, creo, tendrá que recorrer el camino de los que le precedieron y recuperar algún equilibrio.

      Salvo que estemos condenados a vivir en un planeta totalitario.
      Llevo desde 1965 metido en las TIC`s americanas a ambos lados del Atlántico. Si usas mi email podemos hablar más a fondo porque si Europa no cambia mucho nunca tendrá liderazgo fundamental en esta industria.

      Saludos y enhorabuena por tocar un asunto crucial para nosotros.

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