Entradas por Abel B. Veiga Copo

Palos de ciego

Atrapados por la desconfianza. Atenazados por el miedo. Nos sentimos observados, en el ojo mismo de un huracán que puede arrancarnos con fuerza de un sueño irreal. Hoy Europa a pesar de sus múltiples problemas, no es el problema, es España. Sin la Unión no hay solución. No es la enemiga ni tampoco quién pende sobre nosotros una espada damocliana insensible e imperturbable. Hemos perdido todo atisbo de confianza. No somos serios, previsibles ni tampoco capaces de adoptar las reformas necesarias y contumaces que corten la hemorragia y empiecen a cauterizar. Donde hoy digo una cosa, mañana la desdigo, donde un real decreto regula apresuradamente una reforma a las semanas otro enmienda la plana, el contenido y el criterio. No había plan B en la oposición. La imprevisión, la superación, el desbordamiento y el criticar a otros y no a nosotros mismos, henchidos de soberbia y vanidad, no hacen sino que perdamos energía en lo verdaderamente importante y nos distraigamos en superficialidades y cortinas de humo que tanto gustan a los políticos, llámese Gibraltar, llámese respeto e himno oficial.   La Unión Europea, Bruselas, no doblega por el momento, nos hace pagar una contrición seria, rigurosa y efectiva. El Banco […]

Gestionar la victoria

Algunos ya llaman a este tiempo político y en un primer y temprano análisis electoral la “tercera transición”. Son muchos los retos que aguardan al próximo presidente del gobierno. Complejos, difíciles, improrrogables. En ellos medirá su capacidad, su convicción, su credibilidad, su coraje política y la decisión de gobernar y gestionar tras unos años de indolencia política y ausencia de competencia de gestión por parte del gobierno socialista. Las urnas han refrendado ese cambio. Un cambio que no se ha ganado contrastando programas, ni siquiera ocultos que unos y otros han tenido. Se ha ganado desde el hartazgo y decepción tremenda que ha supuesto el gobierno actual. Estas elecciones las ha ganado Mariano Rajoy, y acto seguido el partido popular. Las ha perdido en cambio el partido socialista y acto seguido Pérez Rubalcaba. La aplastante legitimidad que las urnas otorgan al próximo presidente del gobierno le habilitan para emprender decisiones y reformas duras, severas, rigurosas. Ha de hacerlo y debe hacerlo explicando muy bien por qué y para qué así como las consecuencias de la inacción. Son muchos los retos, los frentes que gestionar, donde actuar y esperar el resultado. Gestionar la victoria no será un dulce con el que […]

Sin tiempo para la euforia

Han ganado. Lo han hecho por mayoría absoluta. Era lo previsible. Las encuestas lo venían señalando desde hace más de un año. Victoria del partido popular contundente. Las elecciones de mayo no sólo situaron al partido popular en el cenit de su apoteosis de poder, sino que además no significaron el castigo decisivo para los socialistas. Este se ha producido ahora. Un resultado desastroso, sin paliativos, debacle socialista, el peor resultado en democracia. Pagan los errores, la ineficiencia de gobierno, la contradicción de discursos y medidas, la falta de reacción y realismo, la pérdida absoluta de confianza y el castigo por las nefastas consecuencias que ha supuesto la crisis a nuestro país, nuestra economía y sociedad. No supieron en abril hacer los cambios. Viejas guardias, cortocircuitos a nuevas generaciones. Pérez Rubalcaba hizo lo que pudo para un partido que debe renovarse de verdad y no aparentarlo simplemente. Mariano Rajoy lo tenía cada vez más accesible, hasta el punto que en septiembre su discurso se hace ya más serio, más riguroso, consciente de las enormes dificultades a las que tendrá que hacer frente. La estrategia era clara. No bajar al ring mediático en una confrontación dialéctica que podía hacerle perder votos, […]

¿Por qué no existen líderes en España?

  ¿O tal vez un mero desiderátum cuando no un imposible categórico? ¿Por qué no existen líderes en nuestro país? Líderes en lo social, en lo económico, en lo cultural, en lo intelectual, en valores, y como no, en la política. Desde hace semanas asistimos a la liturgia enmascarada de una anodina precampaña electoral sin ideas, sin proclamas, sin seriedad. Todo es cálculo, estrategia miope de cara a ganar y gobernar. Se dice por activa y por pasiva que no hay programa, también que ya no se vota a los programas porque se sabe que no se cumplen y que el  ciudadano vota con las vísceras. Se vota como se vota y a quién se vota, a veces también contra. Hoy más que nunca, en medio de la ciénaga de cuatro años de crisis y cuando no se avizora en el horizonte inmediato una salida clara y pronta, falta la energía de la acción, el coraje de la decisión, la valentía y arrogancia de atreverse a reformar lo que no funciona, es inoperativo e incluso insostenible.  Los dos grandes partidos se lanzan a la diatriba mediática, el minuto de gloria televisivo, la radio y alguna declaración en los periódicos, pero […]

¿Profesionalizar la administración concursal?

La proyectada reforma de la norma concursal deja, en el ámbito de la administración concursal no pocos interrogantes y no pocas modificaciones sugeridas. Lo hizo el Anteproyecto del pasado diciembre y lo hace ahora el proyecto del gobierno del pasado 18 de marzo y presentado en las Cortes con fecha 1 de abril|. Las variaciones son grandes, la filosofía sin embargo diversa. Se incide en su nombramiento,  en sus condiciones subjetivas, se abre una espita a la posibilidad o no de que las sociedades, las personas jurídicas que integren en su estructura a ambos tipos de profesionales –el jurista y el economista o auditor-,  se racionaliza el uso de la lista en los juzgados pero se elude profundizar en el concepto ambiguo de experiencia de los letrados, se da un nuevo énfasis y rigor en la aceptación del cargo y, sobre todo se exige, afortunadamente, un seguro de responsabilidad civil o garantía equivalente proporcional a la naturaleza y alcance del riesgo cubierto. Lo malo es que no se nos dice qué tipo de pólizas, qué maximum de coberturas, límites temporales, cuantitativos, cláusulas excluidas, juegos del dolo y la mala fe, así como el aparentemente dislate de exigir que en el […]

¿Justicia o venganza? Caso Bin Laden (I)

A medida que van pasando las horas y los días la polémica lejos de diluirse se aviva. Dudas, sombras, controversias, ambigüedades, comparecencias contradictorias y refutadoras de versiones anteriores y fotos que muchos piden y no llegan.  Hasta cierto punto es normal. Todo se cuestiona. O es susceptible de cuestionarse. Todo es noticiable, también noticia por el momento. Vende y mucho. Poner en duda la veracidad de lo sucedido no conduce a ninguna parte, lo que no quiere decir que no puedan cuestionarse los métodos empleados. Saber, realmente conocer qué sucedió en verdad, probablemente nunca lo sabremos, cómo tampoco qué ha sucedido en su caso con el cadáver de Bin Laden. Ni iba armado ni utilizó a ninguna mujer como escudo, afirma ahora Washington, que ha caído atrapado en una telaraña informativa destructiva y voraz. Las medias verdades nunca conducen a nada, tampoco dan réditos. Mas ¿estamos preparados para saber toda la verdad? ¿y qué se arriesga realmente ofreciéndonos esa verdad?| La Casa Blanca, o el guión que están ejecutando distintos portavoces, alimenta la contradicción. Y esto no es positivo. Aparte de que si estaba o no armado, ahora se nos dice que no, pero que opuso resistencia sin embargo, se […]

Nuevas garantías: globalidad y sobregarantía

Las actividades de producción e intercambio de bienes y servicios exigen el recurso al crédito. Es el sino de la economía de mercado, de la actividad empresarial en sus múltiples facetas. La fuerza del mismo, su expansión, su necesidad no sólo condiciona el avatar económico, sino también la estructura o instrumentación jurídica. Pero además, el crédito es confianza, fiducia en el deudor, o más bien en los  activos de ese patrimonio deudor garante genérico conforme a los postulados de la responsabilidad patrimonial universal o el de un tercero garante que afecta adicionalmente su propio patrimonio para la satisfacción de un crédito de tercero.| La finalidad de un derecho real de prenda, como también de una hipoteca, una anticresis, no es otra que la de garantizar un crédito. Mas ¿sigue siendo efectivo y real la vieja esencia del derecho real de prenda que, en sentido estricto, proclama y exige el desplazamiento posesorio de la cosa o bien garantizado a favor del acreedor prendario? Posesión instrumental y exteriorizadora de una realidad limitada y garantizadora que facilita y asegura las pretensiones del acreedor a la realización en su caso del bien garantizado. Hace mucho que los viejos moldes y arquetipos de las garantías […]

¿Bonus con dinero público?

Han tenido que venir mal dadas y en medio de una crisis económica y financiera tan imprevisible como incierta en su devenir inmediato para que algunos tomen conciencia, curiosamente, de los excesos que sin duda, los administradores de no pocas sociedades, y máxime de algunas entidades financieras han venido o bien cobrando, o bien aprobando y provisionando de cara al futuro, a modo de pensiones y otros ingresos. Por sí mismos no son perversos, al contrario, estimulan, incentivan, inducen a los administradores a una gestión a priori más eficaz y eficiente y sin duda rentable para las entidades. Cuestión distinta es a quién favorece mejor esa eficiencia, si a los propios administradores que reciben los pluses, bonus y demás planes que completan y blindan su retribución o a las propias entidades que son gestionadas con más o menos acierto, que no diligencia que se presupone, por estos administradores. Ahora bien, el tema de la retribución de los administradores siempre ha dado que hablar, como lo hace asociarlo al goiberno corporativo y a toda norma ética. ¿Qué es un bonus y a qué está asociado y condicionado? Es quizás el primer interrogante que deberían respondarnos. No se buscaban objetivos concretos, sino […]

Las cajas, una lenta transformación (primer asalto)

Es posible que nada vuelva a ser igual en el mercado financiero. La reestructuración financiera, primero saneando y prestando para reestructurar y dotar de solvencia a no pocas cajas de ahorro en dificultades y ahora, dotando de nuevos ropajes jurídicos a las mismas, ha supuesto un verdadero cataclismo en el sector por mucho que todos prefieran silenciar este término. Una catarsis en toda regla, necesaria sí, pero imprevisible hace un par de años. De un lado se han reducido a la mitad el número de cajas, bien a través de fusiones o procesos de concentración, eso sí, sui generis, y donde la identidad regional y autonómica ha pesado incluso más que los ratios de solvencia y liquidez, eficacia y sobre todo viabilidad en un próximo futuro, y de otro, a través de fusiones frías, término eufemístico que en el fondo no es sino la creación de un grupo de cajas. Se inicia un camino de no retorno. Por ahora un maquillaje formal, la realidad vendrá luego. Los mercados hablarán. Guste o no. Ya lo están haciendo. Las declaraciones de la ministra de economía el pasado lunes, acompañada del secretario de estado, marcan una hoja de ruta compleja, difícil y sin […]

Las cajas, una lenta transformación (segundo y tercer asaltos)

SEGUNDO ASALTO Lunes tarde, 24 de enero. A cuentagotas llegan informaciones. Se especula y se lanzan órdagos, pero esta vez parecen reales. Hay que conocer todavía los estados financieros, los reales, y buen auditados. Desde hace unas semanas se nos venía advirtiendo que el gobierno iba a tratar de dar una vuelta de tuerca más a la reestructuración financiera. El guión cobra una nueva partitura. Ya no se trata de reducir el número, ahora se llama recapitalizar, cambiar la estructura y personalidad jurídica, hacerlas bancos, emitir capital, acciones, y en último caso si los mercados no responden, o discriminan toda vez que las cajas no informan de sus pérdidas, el Fondo de Rescate inyectará capital público, y entrarán durante un máximo de cinco años en los órganos de gobierno de las cajas. ¿Tan mal estaban las cajas de ahorro y algunos bancos para ahora adoptar medidas tan exigentes y que nada tienen que ver con las fusiones del pasado año? Lo peor es la zona de penumbra que estos días impregna la atmósfera. Dimes y diretes, posibles medidas, plazos, solvencias, nacionalizaciones. Todo ello bien sazonado de incertidumbres y términos deliberadamente ambiguos. ¿Acaso no es mejor adoptar una regulación seria y […]

Estado, Afinsa y Fórum

El Tribunal Supremo acaba de rechazar el recurso planteado por los afectados de Forum y Afinsa en la que se pretendía se declarase la responsabilidad patrimonial del Estado por la ausencia de actuación del Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Agencia Tributaria, etc. La Sala Tercera ratifica así la sentencia del febrero pasado de la Audiencia Nacional. Ambas entidades hoy concursadas y envueltas en un enfangado procedimiento de múltiples intereses cruzados no eran ni entidades de crédito ni tampoco sociedades de valores. No captaban fondos reembolsables cuál bancos o cajas. El panorama es desalentador para una ingente masa pasiva de acreedores, la inmensa mayoría acreedores ordinarios, cuando no subordinados. Otros, los privilegiados, máxime especiales, ya habrían tenido buena ocasión para antiseleccionar sus riesgos y proveerse de cómodas y generosas garantías reales. Pero esta es otra historia. Ahora se reclama esa responsabilidad patrimonial del Estado que venga a “reembolsar” esos más de cuatro mil quinientos millones de euros. Un guiño al blindamiento de la especulación, la falta de prudencia, el engaño manifiesto o no tanto, según se mire y la sempiterna retahíla de la maximización del beneficio para unos pocos y la socialización de las pérdidas para […]

Repensar la política

Se habla de regeneración de un tiempo hacia acá. Tiempo de silencios, tiempos de aflicción. De vacíos y ausencias, de irresponsabilidades Demasiadas medianías, superficialidades. El poder es el poder, incluso el político es una mera marioneta aunque consciente rehén de otros poderes, los económicos, industriales. No es nuevo, siempre ha sido así. Lo acabamos de volver a ver a propósito de los cables diplomáticos de Estados Unidos. Éste es y sigue siendo el país indispensable, pero moralmente su actitud, sus intereses, sus formas de actuar no son las que cabían esperar de alguien que blasona ser la cuna de la democracia, los valores y las libertades. Otros países hacen exactamente lo mismo. No importan los ciudadanos, menos los de otros países o estados en los que se interviene política, económica y socialmente alimentando polvorines de inestabilidad, de exclusión, cuando no de vana involución. América Latina y África saben mucho de estas injerencias. Nunca extrañas. Son las máscaras de la política, del poder. Son en suma los intereses de una diplomacia cínica y mendaz, tal vez de una insensible e inmutable diplomacia de intereses. Sí, máscaras políticas en la gran mascarada en que se ha convertido esta silente sociedad. Máscaras políticas, […]