Disciplina fiscal y otras cuestiones

Hace unos días leí el discurso que pronunció el 28 de noviembre en Berlín el ministro de Asuntos Exteriores polaco, el Sr. R. Sikorski. Sus palabras se hicieron eco al día siguiente en la edición digital de varios medios internacionales. En él aborda cuestiones de singular trascendencia para el futuro de la Unión Europea como es la del papel que cabría esperar de Alemania en la coyuntura de la presente crisis o la de las consecuencias que pueden preverse en caso de fracaso del Euro. Para los lectores del blog interesados, el texto de este discurso (en inglés) se encuentra disponible aquí.

Sin ser su aspecto más interesante, me ha llamado la atención, en primer lugar, la referencia que contiene este discurso al denominado Six Pack. Se trata de una de las medidas europeas más esperadas en materia de política económica y fiscal desde el inicio de la crisis de la deuda soberana. Fue aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo en el mes de octubre y su entrada en vigor tuvo lugar justamente la semana pasada. Su objetivo principal es reforzar los mecanismos de vigilancia y de sanción del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y avanzar, por consiguiente, hacia una mayor disciplina fiscal. Y es que, desde su adopción, este Pacto ha sido objeto de incumplimientos repetidos a pesar de ser concebido como uno de los elementos esenciales para el funcionamiento adecuado de la Unión Económica y Monetaria. A día de hoy, por ejemplo, 23 de los 27 Estados miembros de la UE se encuentran sometidos al procedimiento de déficit excesivo. Aunque quizá lo relevante no se encuentra en este último dato, sino en la identidad de los Estados miembros infractores. Como destaca el discurso al que me he referido, « the Stability and Growth Pack has been broken […] not just by smaller countries in difficulty, but by its founders in the very core of the Euro zone » (pág. 3).

En esencia, el Six Pack pretende poner fin a la situación anterior a través de los siguientes medios.

En primer lugar, mediante el establecimiento de sanciones más rigurosas para los Estados miembros que incumplan las obligaciones del Pacto, así como de un nuevo procedimiento para decidir sobre su imposición. A partir de ahora, el Estado miembro concernido será objeto de una sanción a menos que una mayoría simple en el Consejo decida lo contrario (« reverse simple majority voting procedure »). Esta última fórmula pretende eliminar la posibilidad de que la imposición de sanciones se vea determinada, como en el pasado, por presiones políticas. Por otro lado, se incentiva el estatuto independiente de las autoridades nacionales de estadística y se prevé una sanción adicional para aquellos Estados miembros que falseen sus cuentas respecto al déficit o a la deuda.

En segundo lugar, se modifica el compromiso sustantivo en el que se ha basado el Pacto de Estabilidad y Crecimiento hasta ahora. En virtud de este compromiso, los Estados miembros habían de respetar en sus balances un ratio déficit/PIB del 3% y un ratio deuda/PIB del 60%. En adelante, la concurrencia de una deuda superior al 60% del PIB con otros factores adicionales podrá motivar la activación del procedimiento de déficit excesivo, incluso si no se da el requisito del 3% del PIB.

Por último, se armonizan una serie de aspectos formales que los marcos presupuestarios de los Estados miembros habrán de respetar a fin de poder verificar con mayor facilidad que cumplen con su obligación de no acumular un déficit público excesivo. Esto último se complementa, además, con el deber que tendrán los ministerios de economía y finanzas nacionales de mostrar sus cuentas a la Comisión y a sus colegas incluso antes de enviarlas a sus propios parlamentos.

(La presentación detallada de los aspectos técnicos del Six Pack, así como la conferencia que ofrecida por Olin Riehn, vicepresidente de la Comisión, con ocasión de su entrada en vigor, pueden encontrarse aquí).

Volviendo al discurso de R. Sikorski, quisiera destacar, en segundo término y brevemente, otras tres cuestiones, de diversa índole, que me resultan de interés y que someto a la reflexión de los lectores del blog.

La primera se refiere a la siguiente afirmación: « Issues of money can be issues of war and peace, the life and death of federations » (pág. 1). En otros términos, la caída del Euro previsiblemente dará lugar, según su autor, a la desintegración de la Unión Europea. Lo que me parece llamativo de lo anterior es que contrasta con la tribuna publicada el 1 de diciembre en El País por J. H. H. Weiler, al que ya me he referido en una entrada previa. En su artículo, el profesor Weiler hace valer, por el contrario, que el mercado único, el logro económico más extraordinario y duradero de Europa, funciona independientemente de la pertenencia o no al Euro, de modo que unir el destino del Euro a la existencia de la Unión Europea no hace más que proporcionar a los líderes actuales una poderosa herramienta para coaccionar a los adversarios y a la opinión pública en general.

La segunda cuestión resulta igualmente de otra afirmación del discurso, que es probablemente la que más comentarios ha generado en las últimas semanas: « I fear German power less than I am beginning to fear German inactivity » (pág. 9). En este caso, se trata de un llamamiento directo a un liderazgo activo por parte de Alemania para que tome conciencia de que el riesgo de inflación en la zona euro es menos temible que el riesgo que se deriva de una eventual caída del Euro.

La tercera y última cuestión se refiere a la naturaleza de los mercados de deuda soberana como instrumentos de disciplina de la gestión de los poderes públicos. Este aspecto parece ser parcialmente abordado también en el discurso cuando se sostiene lo siguiente: « Let’s be honest with ourselves and admit that markets have every right to doubt the credibility of the Euro zone » (pág. 3). A este respecto, cabe destacar que comienza a debatirse la idea según la cual los mercados de deuda soberana pueden convertirse en un instrumento eficaz al objeto de disciplinar los gobiernos en su gestión del gasto público, de manera similar a cómo hacen los  mercados de control corporativo respecto a los consejos de administración en las sociedades cotizadas. Volveré a esta cuestión con más detalle en una entrada futura.

En fin, no quisiera concluir este post sin agradecer a los Editores la oportunidad de haber participado en el blog durante el año 2011 y desear un mayor éxito si cabe para este foro en el 2012.

(*) Las opiniones expresadas en este blog corresponden a su autor y no vinculan, en ningún modo, al TJUE

 

¿Lee el sr. Rajoy nuestro blog? Breves consideraciones sobre el discurso de investidura

En una primera lectura del discurso de investidura de hoy hemos comprobado que el sr. Rajoy o alguien de su entorno cercano ha leído nuestro blog, o al menos parte del mismo. De aquí que la música nos suene, y nos suene bien. Otra cosa es la letra, que todavía falta, porque solo aparecen los títulos de las canciones y la ejecución. En breve sabremos a qué grupo se le encarga.

Vamos allá. En primer lugar, el sr. Rajoy apela el diálogo como característica del estilo de su Gobierno, pero un diálogo basado en la transparencia, y que facilite el apoyo y la participación de  todos los ciudadanos y de sus organizaciones. Nada que objetar, este blog pretende ser un altavoz de lo que la sociedad civil puede hacer por contribuir al diálogo y por llevar temas que nos parecen relevantes al debate político para que sean tratados con la seriedad y el rigor que merecen.

Lo que no queremos y denunciamos es un diálogo entre partidos o grupos de intereses llaménse sindicatos, asociaciones de empresas,  lobbies o simplemente personas físicas poderosas que se realizan sin transparencia y sin participación de los ciudadanos y de la sociedad civil y donde hablan y solucionan “sus” asuntos y no de los nuestros.

El análisis de la parte económica del discurso se la dejamos a nuestros amigos de Nada es Gratis, aunque a estas alturas yo creo que cualquier lector avisado compartirá el diagnóstico, por ser conocido y de sentido común. Otra cosa son las propuestas y las soluciones. Y, de nuevo, la ejecución.

En cuanto a la parte  que nos toca más directamente, nos interesa destacar las referencias a la reforma de las Administraciones Públicas, con la finalidad de asegurar la gestión de los recursos de manera más austera y eficiente. Reforma que, lógicamente, no se puede limitar a la Administración General del Estado. Ahora bien, para el resto de las Administraciones Públicas se propone un “Pacto para la Austeridad y la Eficiencia” así con todas esas mayúsculas…y en nuestra opinión ya se nos ha pasado el arroz para los pactos, ahora toca comprometerse y cumplir. No sabemos si este Pacto tan altisonante es el peaje que hay que pagar a los nacionalistas catalanes y vascos, tan celosos ellos de sus competencias aunque sea para recortar en donde ellos prefieren (ya se sabe, embajadas autonómicas y televisión públicas lo último). Pero preocupa un poco que a estas alturas estemos todavía así con las CCAA, cuyo déficit sigue desbocado según los últimos datos.

De la idea de apoyar a los emprendedores mediante leyes, de conseguir que una misma autorización valga para todo el territorio nacional, simplificar procedimientos administrativos, etc, etc, qué decir. Las hemos oído muchas veces (¿se acuerdan de la famosa “ventanilla única” para todas las Administraciones?  veamos en qué se concretan y opinaremos. Lo mismo cabe decir de la referencia a un “mecanismo rápido de solución de conflictos” en el ámbito del reconocimiento mutuo de autorizaciones y licencias para recuperar la unidad de mercado.  Es demasiado vago. Porque aquí, mecanismos rápidos de solución de conflictos, pocos o ninguno.

Nos gusta que el sr. Rajoy prometa presentar una Ley de Transparencia, Buen Gobierno y Acceso a la información pública en un plazo de tres meses, es muy importante que no se quede corta. Como termina su discurso señalando que pretende el escrupuloso respeto al derecho ciudadano a conocer la verdad, recordamos desde aquí que la transparencia y el gobierno abierto son la mejor fórmula para hacerlo efectivo.

También habla de revisar el modelo de televisiones públicas, mejorar los sistemas de concesión de subvenciones eliminando con carácter general las nominativas, reforzar los controles previos para el gasto público y exigir responsabilidades a los gestores públicos para garantizar que no asuman compromisos de gasto sin respaldo presupuestario… sobre todos estos temas hemos hablado en este blog, nos parecen bien y veremos en qué se concretan.

En cuanto a las referencias a la educación, bienvenido sea el reconocimiento –aunque sea en términos muy políticamente correctos- de que el sistema educativo español es un desastre. Algo es algo, porque todavía hasta hace dos días podíamos oír voces hablando de las maravillas de la igualación por abajo, como decimos aquí, el día en que todos seamos analfabetos ya la educación no podrá ser más inclusiva. Lo más interesante, a nuestro juicio, es la referencia a un nuevo sistema nacional de acceso a la función docente para atraer a los mejores profesionales. A ver si es verdad y como lo hacen. ¿Será posible volver a tener algo parecido al cuerpo de catedráticos de Instituto? Parece ciencia ficción dada la situación actual, pero esperaremos.

Por lo que se refiere a la educación universitaria, la referencia es muy breve y no menciona el problema de la gobernanza. Quizá por falta de tiempo.

Es Interesante el diagnóstico relativo a la política energética. Vamos a ver si se atreven con el Superlobby y los intereses creados.

Hace referencia al  apoyo a la internacionalización de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas, fundamental. Este apoyo se basa, según el discurso, en instrumentos obsoletos, forma muy elegante de nuevo de decir que hay revisarlo todo en este campo. Empezando opr el ICEX y terminando por los organúnculos autonómicos que hacen lo mismo pero todavía peor.  Por eso se propone integrar y modernizar los instrumentos de apoyo…de nuevo habrá que esperar.

Y llegando por último a uno de los temas estrella de este blog, el mal funcionamiento de nuestra Administración de Justicia, nos encontramos con que se define como un “servicio público”, como aquí se propugna, que como tal debe de aspirar a la calidad y a la modernidad, mencionando la incompatibilidad de los sistemas informáticos (en el sentido del post de hoy) y abordando el cambio de modelo en la oficina judicial para garantizar la unidad de gestión en todos los órganos jurisdiccionales. Nos suena a música celestial.

Se habla también de reducir la litigiosidad y mejorar la seguridad jurídica a través de un marco normativo claro, menos y mejores leyes.  Aquí si parece que se han leído muchos posts de este blog!

Y también nos gusta que destaque la necesidad de reforzar la jurisdicción voluntaria y  de establecer mecanismos alternativos de solución extrajudicial de conflictos.

Hay más cosas que nos suenan bien, pero todavía muy de oído. Y ojo con a quien se encomienda la ejecución, porque hay personas que ya han tocado en sus respectivas CCAA y Ayuntamientos lo han hecho muy mal.

Y lo del cambio del sistema electoral no le gusta nada..habrá que escribir sobre ese tema.

En conclusión, el sr. Rajoy o alguien de su entorno cercano lee nuestro blog…lo que nos anima a nosotros a seguir escribiéndolo y esperamos que a ustedes a leerlo.

¿Lee el sr. Rajoy nuestro blog? Breves consideraciones sobre el discurso de investidura

En una primera lectura del discurso de investidura de hoy hemos comprobado que el sr. Rajoy o alguien de su entorno cercano ha leído nuestro blog, o al menos parte del mismo. De aquí que la música nos suene, y nos suene bien. Otra cosa es la letra, que todavía falta, porque solo aparecen los títulos de las canciones y la ejecución. En breve sabremos a qué grupo se le encarga.

Vamos allá. En primer lugar, el sr. Rajoy apela el diálogo como característica del estilo de su Gobierno, pero un diálogo basado en la transparencia, y que facilite el apoyo y la participación de  todos los ciudadanos y de sus organizaciones. Nada que objetar, este blog pretende ser un altavoz de lo que la sociedad civil puede hacer por contribuir al diálogo y por llevar temas que nos parecen relevantes al debate político para que sean tratados con la seriedad y el rigor que merecen.

Lo que no queremos y denunciamos es un diálogo entre partidos o grupos de intereses llaménse sindicatos, asociaciones de empresas,  lobbies o simplemente personas físicas poderosas que se realizan sin transparencia y sin participación de los ciudadanos y de la sociedad civil y donde hablan y solucionan “sus” asuntos y no de los nuestros.

El análisis de la parte económica del discurso se la dejamos a nuestros amigos de Nada es Gratis, aunque a estas alturas yo creo que cualquier lector avisado compartirá el diagnóstico, por ser conocido y de sentido común. Otra cosa son las propuestas y las soluciones. Y, de nuevo, la ejecución.

En cuanto a la parte  que nos toca más directamente, nos interesa destacar las referencias a la reforma de las Administraciones Públicas, con la finalidad de asegurar la gestión de los recursos de manera más austera y eficiente. Reforma que, lógicamente, no se puede limitar a la Administración General del Estado. Ahora bien, para el resto de las Administraciones Públicas se propone un “Pacto para la Austeridad y la Eficiencia” así con todas esas mayúsculas…y en nuestra opinión ya se nos ha pasado el arroz para los pactos, ahora toca comprometerse y cumplir. No sabemos si este Pacto tan altisonante es el peaje que hay que pagar a los nacionalistas catalanes y vascos, tan celosos ellos de sus competencias aunque sea para recortar en donde ellos prefieren (ya se sabe, embajadas autonómicas y televisión públicas lo último). Pero preocupa un poco que a estas alturas estemos todavía así con las CCAA, cuyo déficit sigue desbocado según los últimos datos.

De la idea de apoyar a los emprendedores mediante leyes, de conseguir que una misma autorización valga para todo el territorio nacional, simplificar procedimientos administrativos, etc, etc, qué decir. Las hemos oído muchas veces (¿se acuerdan de la famosa “ventanilla única” para todas las Administraciones?  veamos en qué se concretan y opinaremos. Lo mismo cabe decir de la referencia a un “mecanismo rápido de solución de conflictos” en el ámbito del reconocimiento mutuo de autorizaciones y licencias para recuperar la unidad de mercado.  Es demasiado vago. Porque aquí, mecanismos rápidos de solución de conflictos, pocos o ninguno.

Nos gusta que el sr. Rajoy prometa presentar una Ley de Transparencia, Buen Gobierno y Acceso a la información pública en un plazo de tres meses, es muy importante que no se quede corta. Como termina su discurso señalando que pretende el escrupuloso respeto al derecho ciudadano a conocer la verdad, recordamos desde aquí que la transparencia y el gobierno abierto son la mejor fórmula para hacerlo efectivo.

También habla de revisar el modelo de televisiones públicas, mejorar los sistemas de concesión de subvenciones eliminando con carácter general las nominativas, reforzar los controles previos para el gasto público y exigir responsabilidades a los gestores públicos para garantizar que no asuman compromisos de gasto sin respaldo presupuestario… sobre todos estos temas hemos hablado en este blog, nos parecen bien y veremos en qué se concretan.

En cuanto a las referencias a la educación, bienvenido sea el reconocimiento –aunque sea en términos muy políticamente correctos- de que el sistema educativo español es un desastre. Algo es algo, porque todavía hasta hace dos días podíamos oír voces hablando de las maravillas de la igualación por abajo, como decimos aquí, el día en que todos seamos analfabetos ya la educación no podrá ser más inclusiva. Lo más interesante, a nuestro juicio, es la referencia a un nuevo sistema nacional de acceso a la función docente para atraer a los mejores profesionales. A ver si es verdad y como lo hacen. ¿Será posible volver a tener algo parecido al cuerpo de catedráticos de Instituto? Parece ciencia ficción dada la situación actual, pero esperaremos.

Por lo que se refiere a la educación universitaria, la referencia es muy breve y no menciona el problema de la gobernanza. Quizá por falta de tiempo.

Es Interesante el diagnóstico relativo a la política energética. Vamos a ver si se atreven con el Superlobby y los intereses creados.

Hace referencia al  apoyo a la internacionalización de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas, fundamental. Este apoyo se basa, según el discurso, en instrumentos obsoletos, forma muy elegante de nuevo de decir que hay revisarlo todo en este campo. Empezando opr el ICEX y terminando por los organúnculos autonómicos que hacen lo mismo pero todavía peor.  Por eso se propone integrar y modernizar los instrumentos de apoyo…de nuevo habrá que esperar.

Y llegando por último a uno de los temas estrella de este blog, el mal funcionamiento de nuestra Administración de Justicia, nos encontramos con que se define como un “servicio público”, como aquí se propugna, que como tal debe de aspirar a la calidad y a la modernidad, mencionando la incompatibilidad de los sistemas informáticos (en el sentido del post de hoy) y abordando el cambio de modelo en la oficina judicial para garantizar la unidad de gestión en todos los órganos jurisdiccionales. Nos suena a música celestial.

Se habla también de reducir la litigiosidad y mejorar la seguridad jurídica a través de un marco normativo claro, menos y mejores leyes.  Aquí si parece que se han leído muchos posts de este blog!

Y también nos gusta que destaque la necesidad de reforzar la jurisdicción voluntaria y  de establecer mecanismos alternativos de solución extrajudicial de conflictos.

Hay más cosas que nos suenan bien, pero todavía muy de oído. Y ojo con a quien se encomienda la ejecución, porque hay personas que ya han tocado en sus respectivas CCAA y Ayuntamientos lo han hecho muy mal.

Y lo del cambio del sistema electoral no le gusta nada..habrá que escribir sobre ese tema.

En conclusión, el sr. Rajoy o alguien de su entorno cercano lee nuestro blog…lo que nos anima a nosotros a seguir escribiéndolo y esperamos que a ustedes a leerlo.

¿Por qué hacerlo 1 vez si lo podemos hacer 17?

Como ya se ha comentado en el blog, hace unos días celebramos junto al Colegio Notarial de Madrid una jornada sobrela “Situaciónde la Justicia en España: diagnóstico y posibles soluciones”. En particular mi ponencia fue sobre las claves para aplicar con éxito la tecnología a la modernización de la Justicia.

Me voy a centrar en la primera clave (quizá la más importante) que está resumida en el título del post, ¿por qué hacerlo 1 vez si podemos hacerlo 17? Y con ello me refiero a los departamentos de sistemas informáticos, cada uno con sus correspondientes aplicaciones, que han proliferado por las consejerías de Justicia de las comunidades autónomas. La historia comenzó a raíz de la sentencias 56/1990 y 62/1990 del Tribunal Constitucional en las que se decidió admitir la adecuación a la  Constitución de las transferencias autonómicas en materia de Justicia siempre que se tratara de la “administración de la administración de Justicia”, es decir de los medios materiales y del personal no judicial de los órganos judiciales. Esto de “derivar” en sentido matemático hasta encontrar un orden de derivada que nos sirva, es muy curioso. Si la administración de la administración no hubiera colado podíamos haber seguido con la administración de la administración de la administración y así sucesivamente. Aunque vista la gran “flexibilidad” de nuestro Tribunal Constitucional no hace falta llegar a tanto, con una única derivada suele ser suficiente.

Pues aquí empezaron nuestros males. Porque si ya resulta extraño que la transferencia de los medios humanos y materiales fuera a mejorar algo, más allá de calmar temporalmente el apetito insaciable de transferencias de algunas de nuestras autonomías, en el caso particular de las aplicaciones y servicios informáticos, que también cayeron en el paquete, es seguro que no solo no lo iba a mejorar sino que cualquiera que supiera un poco del tema sabía que iba a provocar el caos en el que ahora nos encontramos. 17 comunidades cada una con su plan de modernización, desarrollando cada una sus propios sistemas, el Ministerio tratando de poner orden en el caos en base a complejos proyectos de interoperabilidad. El Consejo desarrollando aparte sus propias aplicaciones y estableciendo un test de compatibilidad para que las Comunidades puedan hablar entre sí gracias al proyecto del Ministerio.  Y en el camino todos ellos despellejándose, que de eso si sabemos los españoles.

Como una imagen vale más que mil palabras aquí tienen algunas que muestran esa dispersión de planes y aplicaciones.

 

 

Supongo que la modernización de un juzgado de Albacete debe diferir mucho de la de uno de Almería para exigir tener planes diferentes y lo peor, sistemas informáticos diferentes.

Es absurdo.

De verdad, es que no encuentro ninguna razón para justificar el hecho de que haya sistemas de gestión procesal diferentes entre las comunidades autónomas. Y sin embargo encuentro muchísimas para no hacerlo. ¿Ustedes se imaginan que banesto, el corte inglés, zara tuvieran aplicaciones diferentes en cada provincia?. ¿Qué fueran a sacar dinero a una sucursal de su banco en otra provincia y le dijeran que no pueden darle dinero porque no están conectados?. Todas las organizaciones modernas de servicio que se precien (y la Justicia lo debería ser) tienen todas sus sedes interconectadas, su información centralizada y a disposición de los interesados. Y no solo a nivel nacional, sino internacional. Y aquí no podemos consultar desde el juzgado de Albacete la información del de Valencia. Y ya no digo que un procurador pudiera acceder a toda la información de sus expedientes judiciales desde su oficina, eso ya sería increíble, ¿verdad?

Y además tiene otros efectos perversos. ¿Se imaginan al pobre Secretario Judicial que se muda de Córdoba (Adriano) a Valencia (Cicerone)? Tendrá que aprender la aplicación otra vez porque es totalmente distinta. Algún espabilado se atreverá a decir que es lógico que sea distinta para poder atender al hecho diferencial de los juzgados valencianos frente a los cordobeses. En fin.

A partir de ahí el Ministerio ha hecho un esfuerzo muy grande para tratar de poner orden y ha puesto en marcha costosos proyectos de interoperabilidad que, sinceramente, en el entorno actual nunca conseguirán nada. Y no conseguirán nada porque el caos no se puede ordenar. El caos se tiene que evitar. Nadie es capaz de coordinar a 17 comunidades autónomas con sistemas diferentes porque el propio entorno hace que el caos sea cada vez mayor. Y si no me creen echen un ojo a los informes del observatorio de la interoperabilidad, como este de Septiembre. A partir de la página 21 pueden ver la situación de los diferentes proyectos. Incluyo el texto de uno de ellos (solo de uno de ellos, el de itineraciones), bastante indicativo de lo que hay:

 

Tienen en ese informe varias fichas como esta, imagínense. Pero como no hay mal que por bien no venga, al menos estos informes demuestran que el Ministerio está haciendo un esfuerzo de transparencia, algo que como ciudadanos agradecemos.

La única alternativa a este caos es que haya una única solución informática para todos los juzgados españoles. Es la única, y acabará llegando, por razones de coste y de calidad de servicio.

Cuando he comentado esta propuesta a algunos compañeros, me miran asombrados ante tamaña dosis de sensatez y obviedad y me dicen: “bueno si, pero es que eso es política”.  Claro, claro, pero es que yo creo que la política debe estar al servicio de los ciudadanos, y no los ciudadanos y sus impuestos al servicio de la política, porque no me negaran que lo de la “administración de la administración de Justicia” no es más que una veleidad política que le cuesta muy cara a los ciudadanos, tanto en términos económicos como de calidad del “penoso” servicio ofrecido.

Como ha dicho el profesor Julio Banacloche en el informe 2009 del Foro dela Sociedad Civil, el Estado debe asumir “al menos, la informatización de todo el sistema judicial y la centralización de toda la información relativa a los procesos en curso”.

Comparto plenamente con él esta afirmación. Antes que después llegará. No queda otra.