El problema de la educación en Baleares: la gran ceremonia de la confusión

 Ante la enorme polémica que se ha generado en las Islas Baleares por la entrada en vigor en el sistema educativo del TIL (Tratamiento Integrado de Lenguas) propuesto por el ejecutivo del popular José Ramón Bauzá, polémica que se ha trasladado con profusión a todos los medios de comunicación nacionales, voy a intentar trasladarles, de la forma más aséptica de la que sea capaz, en mi triple condición de padre, jurista y ex presidente de la Asociación de Padres y Madres de un centro escolar concertado, la compleja problemática que la implantación de este Decreto ha sacado a relucir.
Para que ustedes, amigos lectores del blog, puedan hacerse una idea aproximada sobre las causas de la polémica, más poliédricas y complejas de lo que algunos se empeñan en trasladar a algunos medios, voy a exponerles, a modo de “antecedentes de hecho”, una serie de hechos de gran importancia práctica que muy pocos pueden discutir sin faltar gravemente a la verdad:
1)    El Decreto del TIL establece un sistema de educación trilingüe en castellano, catalán e inglés, que exige que el profesorado, que ha dispuesto de muy poco tiempo para formarse adecuadamente, imparta en idioma inglés algunas asignaturas, lo que presenta problemas técnicos y prácticos de enorme importancia para su correcta implantación.
2)    El sistema de educación trilingüe figura en el programa electoral del Partido Popular, que gobierna las Islas Baleares con mayoría absoluta desde el verano de 2011.
3)    La tramitación e implantación del TIL ha sido bastante precipitada y desafortunada, mediante una Ley inicial que fue suspendida cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Baleares, y un Decreto posterior del ejecutivo de Bauzá que lo ha impuesto a finales del verano para el inicio del presente curso escolar, lo que ha motivado una huelga indefinida del profesorado desde el principio del curso, que aún persiste.
4)    Las Islas Baleares constituyen una de las Comunidades turísticas por excelencia, en la que resulta no sólo conveniente, sino absolutamente necesario, el conocimiento de idiomas extranjeros, cuantos más mejor. Hoy en día ello sólo es posible en la educación privada, pero no en la pública, con la enorme desventaja que esto supone para las clases sociales menos pudientes.
5)    Según  el Informe PISA de 2009, la Comunidad balear figura a la cabeza del abandono escolar en el Estado español, y a la cola en comprensión lectora, matemáticas y ciencias.
6)    Las reivindicaciones del profesorado no se ciñen sólo a la retirada del TIL, sino que abarcan otros importantes problemas generales que afectan a la calidad de la enseñanza, habiendo presentado un listado de una decena de cuestiones más.
7)    Una importante mayoría del profesorado en las Islas Baleares, especialmente en la escuela pública, tiene una ideología predominantemente catalanista. Y los que no la tienen, constituyen un grupo silencioso, siempre oscurecido por el carácter reivindicativo de los anteriores. Muchos profesores han manifestado públicamente que consideran el TIL como “un ataque a la lengua catalana”.
8)    Hasta ahora ha existido en Baleares lo que muchos han denominado “consenso” en materia educativa, que ha consistido, básicamente, en que los sucesivos gobiernos de las islas, de uno u otro color, han hecho dejación de sus funciones constitucionales y estatutarias, consintiendo que en muchas escuelas de Baleares no se enseñe una sola palabra en castellano. O sea, que unos iban haciendo y los otros miraban para otro lado. Cuando un gobierno, aunque sea de manera torpe y precipitada, pero en el legítimo ejercicio de su función, ha intentado regular el tema lingüístico de conformidad con el Estatuto de Autonomía y su programa electoral, la autodenominada “comunidad educativa” ha considerado que ha roto el “consenso” y le ha paralizado el sistema educativo mediante una huelga indefinida.
9)    Cataluña lleva muchos años invirtiendo en Baleares grandes cantidades de dinero mediante subvenciones a entidades pancatalanistas y de fomento del idioma y la cultura catalanas. Y los principales políticos catalanes se han manifestado estos últimos días de forma entusiasta a favor del movimiento huelguista balear.
10)  El pasado día 29 de septiembre se manifestaron en Palma de Mallorca entre 80 y 90 mil personas para protestar por la implantación del TIL y reivindicar otras medidas para el sistema educativo, la mayor manifestación conocida en la historia de las Islas. Junto al profesorado y a numerosos padres y alumnos, bastantes de ellos menores de edad, han aprovechado para manifestarse contra el PP todos los partidos de la oposición, y especialmente los grupos catalanistas e independentistas, que poblaron la manifestación con numerosas banderas y eslóganes propios. Éstos últimos han ido adoptando, con el paso de los días, un papel cada vez más importante en la dirección del núcleo huelguista, hasta el punto de que en la mesa de negociación abierta con el Gobierno Balear figuran, junto a varios docentes, dos representantes del “Lobby per a la Independència”, organización catalanista radical.
 
Expuesto todo lo anterior, que son hechos que todos los ciudadanos de Baleares conocen bien y que casi todos los medios de comunicación, en mayor o menor grado, han acabado reconociendo, tengo que concluir, supongo que con la mayoría de los lectores que han tenido la amabilidad de llegar hasta aquí, que ésta no es simplemente una huelga del profesorado por problemas docentes, aunque también lo sea, y no poco importante. Estoy absolutamente convencido de que muchos profesores y padres bienintencionados están en huelga por defender sus convicciones personales y profesionales, completamente legítimas y defendibles en un sistema democrático. Pero en esta batalla, y tal vez cegados por el entusiasmo de la “marea verde” (color de las camisetas que portan a diario los huelguistas), han dejado alegremente que se les suban al autobús unos peligrosos compañeros de viaje, cuya nada desinteresada compañía acabarán pagando muy cara. En este movimiento, seguramente iniciado por un grupo de docentes responsables y consecuentes con sus ideas, pero rápidamente secundado por organizaciones políticas de diferente cuerda e intenciones menos confesables, se está dilucidando bastante más, sobre todo para aquellas personas y entidades que han hecho de la lengua catalana un “modus vivendi”, social, político y sobre todo económico, los cuales ahora ven  “amenazada” su situación de predominio en el panorama educativo balear.