Artículo en Voz Pópuli de Elisa de la Nuez: Meritocracia y competencia: una asignatura pendiente en las Administraciones Públicas españolas

A estas alturas es difícil que alguien niegue que una Administración Pública meritocrática, profesional e independiente es algo esencial para nuestro futuro como país. Los estudios realizados por el Instituto para la Calidad del Gobierno de la Universidad de Gotemburgo, dirigidos por el profesor Bo Rothstein, y donde trabaja el experto nacional Victor Lapuente, son suficientemente elocuentes cuando relacionan positivamente la meritocracia con la calidad del Gobierno y con la lucha contra la corrupción. En definitiva, los datos nos dicen que sin una Administración meritocrática y neutral no es posible un buen gobierno y una democracia de calidad.

Es verdad que nuestros políticos, especialmente los del PP, suelen presumir de meritocracia (“el gobierno de los más preparados”) pero la realidad se empeña en llevarles la contraria. Demasiadas veces lo de “bien preparados” no es más que un eufemismo. Los hechos nos demuestran que los candidatos se eligen por razones de afinidad o de proximidad, más que de competencia y profesionalidad. Una vez elegido, lo que se trata es de adornar el cv lo más posible, aunque esto exija inventarse algún título o algún máster por el camino o plagiar alguna tesis doctoral. Claro que a  veces ni de esa forma hay manera de adecentar una trayectoria de “apparatchik” pura y dura –sobre todo si no se tiene alguna oposición- pero eso tampoco representa un gran problema. Así tenemos casos como los de Ana Mato o Leire Pajín, por poner un ejemplo de de cada partido, ascendidas al Ministerio de Sanidad por sus muchos servicios a la organización y cuyos méritos y competencia para ocupar el puesto eran sencillamente inexistentes. 

Bueno, dirán ustedes, pero estos puestos son al fin y al cabo de políticos y para políticos. Nadie pretende que un Ministro o un Consejero autonómico sepa nada de nada. Pues la verdad es que yo debo de ser un tanto especial, porque a mí me parece que para ocupar un cargo público hay que saber bastantes cosas, o por lo menos algunas tan básicas como hablar bien en público, tener capacidad de liderazgo, saber gestionar un equipo y elegir con criterio a los colaboradores directos. Tampoco me parece mucho exigir, ya puestos,  algún conocimiento previo del sector que les toque en suerte. Así quizás nos evitaríamos pasar vergüenza ajena cuando abren la boca en un acto público. Si hay que recompensar a alguien que carece de esas mínimas competencias por los servicios prestados a un partido político (o a su líder) mejor que no sea con un Ministerio, una Consejería o un cargo público importante ¿no les parece?

Pero es que lo que ocurre es que un cargo público de estas características, que no sabe donde se mete, tiende a rodearse de un equipo donde priman las consideraciones de lealtad sobre las de competencia profesional y mérito, entre otras cosas porque alguien que no ha hecho una carrera meritocrática en un sector determinado es muy difícil que sea capaz de identificar correctamente la competencia y el mérito. En este punto conviene recordar algo muy importante: los puestos directivos de la Administración se eligen todos por libre designación y sobre todo de libre cese. No estamos hablando de los famosos asesores que se pueden nombrar libremente entre amigos y familiares, que son cargos de confianza y que constituyen el “botín” a repartir por los partidos que ganan las elecciones por lo que resultan tan difíciles de limitar incluso en épocas de crisis. Nos estamos refiriendo a puestos de funcionarios, que también han empezado a convertirse estos últimos años en otro botín a repartir, eso sí entre los funcionarios afines.

En definitiva, estamos ante lo que la doctrina ha llamado “el dilema del techo de cristal del funcionario neutral”. El funcionario profesional, independiente y neutral tiene un problema cada vez mayor en las Administraciones españolas para llegar a los puestos más altos de su carrera profesional, porque son puestos de libre designación, y allí salvo honrosas excepciones se prefiere a “gente de confianza”. Estas personas de confianza pueden ser, además, personas muy capaces profesionalmente pero el problema es que no están ahí por ese motivo, ellos lo saben y sus jefes políticos también. En esas circunstancias no es fácil oponerse a las órdenes o incluso los deseos de los superiores, incluso aún cuando se trate de órganos de supervisión y control. Máxime cuando estamos hablando de los puestos mejor retribuidos y los que dan acceso a ventajas tales como viajes, dietas, charlas y en último término a la posibilidad de saltar en buenas condiciones a una empresa privada.  Porque la famosa “revolving door” solo funciona para los cargos públicos que tienen buenas relaciones políticas, no nos engañemos. Ninguna empresa regulada tiene interés en alguien muy competente pero que se ha peleado con el político de turno.

En definitiva, en las Administración española cada vez es más difícil tener una carrera profesional meritocrática, salvo en los escalones inferiores o para cubrir plazas no demasiado relevantes. Para alcanzar puestos directivos importantes, aquellos que son sensibles para los políticos, hay otros criterios que se valoran bastante más que la experiencia profesional, el mérito, la competencia y la independencia. Esto es un secreto a voces, pero conviene empezar a decirlo públicamente para que no nos engañemos demasiado cuando nuestros gobernantes nos hablen de mérito y capacidad. Y los que pagan este estado de cosas no son solo los funcionarios neutrales, son sobre todo los ciudadanos españoles. Porque una Administración politizada y desprofesionalizada equivale, pura y simplemente, a más corrupción y peor gobierno.

13 comentarios
  1. Enrique Titos
    Enrique Titos Dice:

    En una conversación reciente un funcionario de carrera me comentaba la circunstancia de su Director General, vinculado a un alto cargo político y sin ninguna experiencia “temática” en el área en cuestión. La historia de siempre: favores del pasado se “fungibilizan” en otro tipo de favores a futuro. Esta persona me comentaba que “no era un mal Director General”, que dejaba hacer y se apoyaba en sus colaboradores, ellos sí, profesionales de la función pública, pero que su nivel de aportación como experto en los procedimientos de la función pública o en la materia de su área era cero. Eso sí, algunos tienen peor suerte, y les toca un incompetente manirroto y pretencioso cuando no desleal que hace de su mandato un retroceso para todos.

    Parece que la solución podría ser que a partir de un cierto nivel, no sé si de direcciones generales en agencias del Estado o inferior, los puestos debieran de ser ocupados por funcionarios de carrera, expertos en el funcionamiento de la Administración, y donde a buen seguro que habría que actualizar una vez más los programas docentes para adaptarlos a las necesidades actuales.

    La parte también positiva es que los partidos políticos disminuirían su “siniestralidad” en casos de corrupción al tener una menor exposición potencial, y eso sí, verían disminuidos los incentivos que pueden otorgar a sus gentes próximas, pero se disminuiría el “cáncer” que los partidos políticos continuamente propagan en la Administración. En mi opinión, es tiempo de que alguna de las alternativas políticas “sin pasado” hagan propuestas en este sentido.

    • de Lege Ferenda
      de Lege Ferenda Dice:

      Pues la propuesta efectiva, tiene pasado; de mediados del Siglo XVIII. Se llama “Independencia del Poder Judicial”. Del asesinado Barón Charles Louis de Secondat.

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Los equipos políticos recurren a criterios de “Confianza” para su nutrida guardia pretoriana. En España sucede lo mismo en muchas empresas privadas españolas y esto es también una mala señal. Indica que “mimetizan” la conducta de su cliente más importante. Ojo con el asunto porque es todo un síntoma de la deriva.

    No hace falta ir a Ministerios, Consejerías o Concejalías para ello, basta ver las empresas públicas y sus Consejos de Administración a cada cambio de partido político. O los cambios en los Consejos Privados cuando hay cambios políticos.

    Impresiona ver su efecto en las agendas de tus vendedores para quienes el sector público ha pasado, en una generación, de ser Marginal a Fundamental para hacer cuota.

    Este fenómeno es, creo, mucho más acusado en naciones como España que en países Anglosajones pero, con la extensión de los Partidos Políticos, se ha agudizado bastante en todas partes.

    El resultado es lo que la Autora conoce y resalta:

    La progresiva degradación de la Función Pública, la creciente dificultad de carreras profesionales satisfactorias y sólidas en dicho ámbito y, por supuesto, la imposibilidad de ejercer desde ella funciones de “liderazgo”. Liderazgos hoy inexistentes y por ello se trata de “Comprarlos”

    Voy a detenerme en esta palabra porque hoy día con tanto “Coaching” y tanto “Business Educativo”, con tanto “Negociete”, han surgido como setas escuelas y universidades ofreciendo cursos para “Ser Líder”. Tanto en las “Nuevas Generaciones de cada Partido” como en el mundo privado y público.

    No me extraña que florezcan porque, en el campo de Cultivo que el Sistema, ha creado es imposible que florezca el “liderazgo” por muchos “masters” que se pretenda echar al tema.

    Es como los cursillos y reglas de “Gobernanza” porque no hay quien sepa ya que Gobierno consiste en “llevar la nave, carga y tripulantes a buen puerto”

    De esto hablaba ayer en casa con una persona de mi universidad que está ahora vendiendo lo mismo: promocionar grados para “Ser Líder”. A este paso las Universidades se nos han convertido en Tenderetes.

    El Liderazgo se aprende, como tantas otras cosas, a través del Ejemplo y de la Experiencia directa en la vida real. No se compra, ni se adquiere de otra forma.

    Por cierto que en este sentido hemos perdido mucho con el incremento de los divorcios y el abandono del Servicio Militar como experiencia generalizada de nuestro deber de Servicio Leal y de la Responsabilidad, también Leal, del Mando.
    Graves Pérdidas sin sustituto alguno.

    Si la posición que ocupas se debe a que “eres de una tribu concreta” mal vas a poder ejercer Liderazgo sobre nada. Lo llevas crudo porque todo el mundo sabe tus objetivos y tu función y lo desprecian con razón.

    La cuestión, sin embargo, es que han bastado muy pocos ciclos electorales e institucionales, menos de diez, para llegar hasta aquí y esto indica que el problema es otro.

    Saludos

    Take your pick

  3. E.Villaverde
    E.Villaverde Dice:

    La corrupcion tiene mucho que ver. Los funcionarios que intentamos que la ética sea nuestra guía lo tenemos muy crudo. Las cosas en Galicia han empeorado desde esta carta a Feijoo en feb 2012, que entendió no merecía ni una contestación. Hoy la Axencia Turismo de Galicia agrupa a unos 50 funcionarios y 200 empleados . Hacemos 1 resumen:
     
    … las declaraciones  de esa presidencia van en un sentido de ahorro y eficacia, los hechos van en el contrario, cuando la situación economica nos debe de hacer especialmente cuidadosos con los dineros que los ciudadanos nos confian.
     
    Como ejemplo analicemos la situación de la Secretaria Xeral de Turismo, que explica  la situación, cuyos datos son perfectamente constrastables y que conozco en profundidad.
     
    Desde noviembre del 2010 a junio de 2011, ocupe la jefatura del Servicio de Investimentos y Supervisión Tecnico Turistica. El servicio llevaba el control de obras de Turismo en toda Galicia, mas la supervisión de las subvenciones, ademas de tramitación, informes de idoneidad y otros. El resumen de mi trabajo figura en un informe a…y entre otros datos que hacían referencia a las dificultades de partir de la ausencia de un listado de obras existentes, se reflejaba el avance realizado y las carencias a cubrir para un adecuado funcionamiento del servicio, asi,
     
    a)      No se cubre mi plaza de jefe de seccion, mientras ejerzo de jefe de servicio, con lo que el volumen de trabajo existente, mas del doble del actual, es asumido por otro tecnico y por mi. La petición al Subdirector de cubrir mi plaza, y a ser posible con un ingeniero o ingeniero tecnico que cubriera las carencias existentes con respecto a instalaciones, no fue atendida.
    b)      En varias obras se obtuvieron rebajas en la contratación de mas del 20% y prácticamente no hubo modificados, hechos bastante raros en la Administración que usted preside.
    c)      Aun asi por parte del Subdirector se me indica que no soy la persona indicada para el puesto.
    d)     La plaza de libre designacion, fue ocupada por un economista , recien llegado a la Administración y sin ninguna experiencia en obra aun optando a ella tecnicos con importante experiencia en obra . Durante meses, ademas de sustituir al nuevo jefe de servicio en mesas, no siendo mi competencia, tengo que oir las criticas de empresas y tecnicos, ademas de políticos de distintos ayuntamientos, que ante la dificultad de hacerse entender al hablar de unidades de obra, con alguien que no tiene claro conceptos como apeos, refuerzos estructurales o diferencias entre superficies utiles o computables, me llaman constantemente.
    e)      Hoy, recien incorportada después de una baja de 2 meses, debida a una intervención quirurgica, veo que el servicio se ha duplicado, cuando el volumen de obra se ha reducido
    f)       Que se va a incorporar un nuevo jefe de servicio, esta vez arquitecto para el nuevo servicio creado.
    g)      Se estan tramitando dos asistencias tecnicas, cuando hay tecnicos en varias consellerias sin trabajo e incluso el volumen existente en este departamento.
     
    En resumen, donde antes estabamos 2 tecnicos, vamos a estar 5 con un volumen de trabajo del que se ha eliminado la tramitación de exptes de contratación y donde el volumen de obra se ha reducido considerablemente.
     
    (Si este ejemplo se traslada a otros departamentos, y puede hacerse, parece que estamos recreando el chiste de los remeros japoneses y españoles, donde el equipo español para ganar la regata, pasa de un remero + 5 directores, a un remero, 5 directores + un equipo asesor + un ps

  4. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Se trata de una cuestión muy relevante, porque afecta a la propia concepción de los partidos políticos. En cierto modo, la confianza sola convierte a los partidos en un mero instrumento de reparto de poder, y en cierta medida, de lucha por el poder. Los líderes tienen mucha influencia, más allá de si hay o no primarias, en la confección de los equipos. Puede haber la tentación de elegir a gente que no “haga sombra”, que refuercen su imagen de liderazgo y que tengan una fuerte dependencia del líder.
    Sin embargo, en la democracia la confianza es fundamental. De hecho, los propios ciudadanos votamos a aquél en el que más confiamos, el Congreso elige al Presidente del Gobierno en el que confía, éste a su equipo de confianza. Creo que sin confianza nada se puede hacer. Creo que las herramientas deben venir desde arriba y desde abajo. Desde abajo, lo que hay que conseguir es mejorar la capacitación en general de la población, de manera que se minimice el impacto de las malas decisiones. Desde arriba tenemos esa responsabilidad en votar adecuadamente a los mejores selectores.
    Una cuestión muy importante es la de que a priori no sabemos para qué deben estar preparados los políticos. Los políticos presentan un programa, de manera que podríamos pensar que deberían estar preparados para desarrollar ese programa. Pero después, los acontecimientos imprevisibles son los que marcan una legislatura.¿Alguien pensó en el 11-S al elegir en Bush y Gore en las elecciones de 2000? La confianza es en términos generales, porque las vicisitudes más importantes a las que se enfrenta un país son imprevisibles. Por eso es muy importante la formación general del político, mucho más que la específica.
    Un cordial saludo.

  5. E.Villaverde
    E.Villaverde Dice:

    Me van apermitir que me extienda publicando la 2 parte de la carta en la que se proponían soluciones. Tampoco ninguna se ha tenido ec cuenta

     
    1º.- Un técnico experto en instalaciones: La aplicación del CTE hace necesario su cooperación, dada la complejidad de las instalaciones.  Durante mi jefatura pedi ayuda al ingeniero tecnico de mantenimiento de la Conselleria de Presidencia, logrando un ahorro de mas de un 20 % en la instalacion de 2 grupos electrogenos(el ahorro fue de un 50% si hacemos caso del proyecto encargado por Turgalicia) y unos buenos indices de calidad, que no serian posibles sin su ayuda. Ahora, aun duplicando personal, se pasa de 2 a 5 tecnicos, sigue sin cubrirse dicha necesidad .
     
    2.- En las ultimas mesas de ayudas a establecimientos turisticos, se vio que habiendo  mas 30 solicitudes, apenas 7 cumplian los requisitos, en la mayoria tecnicos. El trabajo en vano tanto para la Administración como para los solicitantes que ello supone, deberia hacernos replantear la composición de los departamentos. Parece basico que exista al menos un tecnico con conocimientos y experiencia en urbanismo en cada provincia y que desde el principio filtre aquellas actuaciones que pueden ser subvencionables de las que no, evitando un trabajo improductivo para la Administración y un gasto para los solicitantes.
     
    3º.- El dividir el servicio en dos, ademas de costoso, es a nivel practico no recomendable. El desconocimiento basico de los elementos y tiempos de una obra, en un mundo cada vez mas complejo como la construccion, hace que se contraten  a veces entelequias ( ej. Pavimentaciones en enero en zonas de montañas, donde las temperaturas no permiten hormigonar o reducciones en el plazo de obra inviables).
     
    4º.- Parece claro, que de la misma manera que el jefe de un equipo de trasplantes, debe de ser un medico cirujano, la jefatura tendria que ser ejercida por un arquitecto, ingeniero, arquitecto tecnico o ingeniero tecnico, CON AMPLIA EXPERIENCIA EN OBRA. Si las prioridades del departamento van por la imagen y el diseño, la persona idonea es un arquitecto o ingeniero. Si lo que se busca priorizar es el tema economico, entonces deberia ser un arquitecto tecnico o un ingeniero tecnico. (en los periodos en que la jefatura de servicio fue ejercida por un no tecnico, ademas de las desviaciones presupuestarias, se han producido situaciones que desdicen la imagen de competencia y claridad que debe de dar cualquier administración).
     
    5º.- Jefatura de Servicio-Incompatibilidad: Deberia ser total para cualquier actividad vinculada a la contruccion, no solo porque en la situación actual se ejerce una competencia desleal con otros tecnicos no funcionarios (en este sindicato se han recibido quejas de varios profesores de la ETSA en ese sentido), sino porque lo contrario a dado lugar con demasiada frecuencia a la corrupción como se ve en hemerotecas recientes y en servicios vinculados a la Conselleria

  6. ALMAZÁN
    ALMAZÁN Dice:

    Desde hace años y sin protesta de nadie, España ha abandonado el sistema de carrera administrativa que, con todos sus defectos (conformismo, clasismo, conseradurismo cultural, etc.), facilitaba la existencia de un funcionariado independiente, capaz y profesional, por otro -todavía no catalogado dogmáticamente- en que el acceso a la Administración se realiza sin control alguno (sobre todo en determinadas Autonomías, como la andaluza), y una vez dentro de ella, todos los cargos de responsabilidad en la escala administrativa son de libre designación, con atención a criterios de confianza personal o ideológica.
    Quienes así se conducen creen que, más allá del lógico disgusto del funcionario sistemáticamente olvidado, la cosa no va más allá. Se trata de una pequeña corruptela sin mayores consecuencias y que todos, en cuanto pueden, practican.
    Sin embargo, no es así. El nepotismo en la función pública es una de las formas de corrupción más graves -en mi opinión, peor aún que meter la mano en la caja-, pues devalúa la calidad de los servicios públicos, con consecuencias visibles, aunque no fácilmente individualizables a corto plazo.
    Voy a explicar lo que quiero decir con un ejemplo.
    En el siglo XIX, la administración civil y militar inglesa estaba dominada por el sistema de “patronage”, que dio lugar a una clase de empleados públicos incapaz e ineficiente, más preocupados por la intriga, que por el trabajo, el esfuerzo y la preparación.
    La consecuencia: además de unos servicios públicos penosos, fue el desastre de la Guerra de Crimea.
    Los ingleses supieron revertir la situación, reformando a fondo su Administración mediante la creación del mundialmente prestigioso “Civil Service”.
    Mientras tanto, nosotros seguimos descendiendo felices por la pendiente.
    ¿Cuál será nuestra guerra de Crimea?

  7. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Hace unos años se me ocurrió presentarme para la dirección de un organismo público. Ya se me advirtió que ya estaba previsto el nombramiento de X a pesar de la convocatoria formal. Pese a ello preparé y me trabajé un proyecto de gestión y con toda mi candidez ¿o era provocación? esperé resultado. Cuando se me dijo que podría designar cinco personas “de confianza” mi respuesta fue contraria a tales prácticas y que, si era preciso designar responsables, se podría hacer por promoción interna del personal de dicho organismo. Cuando además de eso quise bucear en sus estructuras organizativas y presupuestarias y saber qué hacía cada persona, qué régimen jurídico le correspondía a su personal (alrededor de 200 personas) empecé a darme cuenta de las pocas posibilidades que tenía. Al recoger mi proyecto de gestión tras ser desechado y preguntar a la funcionaria de turno si los demás candidatos habían recogido el suyo, se me dijo: “Si no hay más proyectos que el suyo…!”

  8. Joaquin L.M.
    Joaquin L.M. Dice:

    Hola, tema interesante este de la preparación. Hay conceptos en los que me parece interesante profundizar.
    La preparación y la competencia tienen cierta connotación técnica o especializada, y es fundamental para áreas específicas. Nadie se le ocurre entrar en un quirófano y dejarse intervenir por un chapista ni llamar a un cirujano para que le pinte el coche. Esto lo tenemos claro.
    El mérito ya tiene otra connotación: esfuerzo, constancia, sacrificio. Un profesional competente y preparado si además ha cultivado el mérito nos lleva ante cierta excelencia, porque trasluce un nivel sobresaliente.
    Pero qué duda cabe, aún existen escalones superiores, el de aquellas personas que suman a lo anterior una formación integral en el ámbito ético y en el moral. Personas que, además de tratar de ser magníficos profesionales en sus áreas, distinguen el bien del mal y se exigen hacer el bien por encima del mal.
    Personas que tienen la formación ética y moral, para saber que el bien no es un concepto utópico o religioso, sino algo que tiene consecuencias en la vida diaria de los demás y en la de uno mismo y que el mal lo es, por el daño que provoca y no porque a alguien se le ocurrió calificarlo así. También porque cuando toman decisiones, distinguen entre motivaciones éticas y morales o mezquinos intereses.
    Personas que distinguen entre ocurrencias y principios y estos últimos ocupan un elevado lugar en su escala de valores.
    Personas que distinguen lo circunstancial de lo trascendental.
    Nada de esto es gratis, ese patrimonio se obtiene con gran esfuerzo personal y marca una línea definitoria entre los que lo poseen y los que no.
    Es un patrimonio que debería ser exigible, a todo aquel que tenga que tomar decisiones que afecten a terceros.
    En definitiva, individuos con este bagaje escasean excesivamente y los que hay no dan para tanto cargo público y privado.

    Saludos

  9. carmen
    carmen Dice:

    Totalmente de acuerdo. Esta forma de proceder tiene un efecto desincentivador sobre los funcionarios que, en lugar de esforzarse por mejorar su competencia técnica, dirigirán sus esfuerzos a mejorar sus relaciones personales. Es decir que, bajo este sistema, sale más ” rentable” jugar al pádel con el Secretario de Estado que hacer un Máster, por ejemplo.
    Saludos,

  10. carmen santiuste
    carmen santiuste Dice:

    Poco puedo añadir a tales declaraciones. La bola de la corrupción rueda y rueda y se hace gigantesca por días. Llevo 25 años trabajando en el ICEX y compruebo la realidad que plasmas día a día, frente a la pasividad de la mayoría del personal. Es todo un fenómeno psicológico, digno de analizar.
    Un saludo,
    C. Santiuste

  11. Isidro Elhabi
    Isidro Elhabi Dice:

    Estupendo artículo como de costumbre Elisa. Tenemos muy buenos funcionarios, de muy alto nivel, pero ese “techo de cristal” político, incompetente, ineficiente y en ocasiones, también corrupto. Jueces cuyo órgano de Gobierno es puesto a dedo, y su presidente nombrado por politicos también a dedo. Fiscales cuyo FGE es nombrado a dedo. Inspectores de Hacienda que tienen por encima a políticos nombrados a dedo. Diplomáticos cuyo Ministro de Asuntos Exteriores es un inepto y un bocazas y las principales embajadas ocupadas por políticos de tal calibre como el Sr. Trillo. Etc. Etc. Etc. Los políticos han ocupado todo, todo lo han contaminado y lo han podrido echándolo a perder. Todos esos nombrados a dedo están sobrando. Hay que echarlos de las instituciones del estado donde no les corresponde estar. El ser elegidos democráticamente no les legítima para ocupar todo un estado de derecho y sus instituciones porque pasa lo que tenemos, que se cargan la independencia judicial, la imparcialidad del Ministerio Fiscal, el contrapoder que ha de ejercer una Administración Pública profesional e independiente y cualquier otro tipo de “check and balances”.

  12. Iñaki
    Iñaki Dice:

    El Tribunal Supremo ya le ha enmendado la plana a la “libre designación anticonstitucional”, es decir, aquella que no valora objetivamente los méritos y la capacidad.El TS ha tumbado LD que carecían de fundamento : no se motivaba la designación. “Libre” no equivale a caprichosa, ni a la valoración única de “méritos políticos” (sic).

    Pero hay que ir más allá de los recursos individuales ante el TS. Hay que cambiar los Reglamentos de provisión de puestos de trabajo de los funcionarios.Y hay que poner en práctica, de una vez, la evaluación periódica del desempeño . ¿Por qué no se realiza esta evaluación en casi ningún sitio, salvo en la Guardia Civil y poco más?

    Hay Instituciones que hace mucho tiempo han puesto en práctica buenos sistemas de selección y ascenso de sus empleados. Por ejemplo, el usado por el Ejército alemán , que , para calificar a cualquier militar, con vistas por ejemplo a un nombramiento, pide opinión no sólo a sus superiores, sino también a sus iguales e incluso a sus subordinados , tanto de su destino actual como de los anteriormente desempeñados.

    ¿Y qué decir del sistema empleado para seleccionar a los alumnos de la Escuela de Estado Mayor del Ejército alemán utilizado durante la República de Weimar? Se basaba en que era obligatorio para todo militar el presentarse a las pruebas previas al ingreso en dicha Escuela , para así evaluar absolutamente a toda la plantilla militar ( anteriormente, y después de Weimar, es voluntario presentarse a esas pruebas). Las pruebas eran de lo más riguroso. Claro que el Estado Mayor alemán era el auténtico cerebro de aquel Ejército, calificado como el mejor del mundo por aquellos años de Weimar…Sólo los mejores eran seleccionados.

    ¡Qué diferencia con nuestro actual sistema de “enchufes”! Rescato un concepto usado por el Manual del Ejército alemán en los años 30 – H.Dv. 300 Truppenführung – , según el cual lo que distingue a un buen Jefe, el rasgo más esencial de todo Jefe, es la “Verantwortunsfreudigkei”, que podría traducirse como la disposición interna a asumir responsabilidades con alegría. Lo cual no equivale a usar los cargos públicos como botín personal o de partido, sino al servicio de la colectividad, y con la conciencia de estar muy bien preparado profesionalmente para ser directivo, lo cual no se suple nunca con la posesión de un carnet político. Ahí tenemos a la actual Ministra de Empleo, que nunca en su vida ha trabajado en el mundo laboral real – su vida dentro del PP no puede calificarse así -.

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