Comentario a la sentencia 648/2015 de la Sala de lo Militar del TS (o el “lenguaje cercano” del Ejército español)

La historia militar nos demuestra que los ejércitos más efectivos en el campo de batalla son aquellos que logran una mayor complicidad entre mandos y tropa. En este aspecto el ejército israelí es paradigmático. Según Raful Eitan, que participó en la guerra de la independencia y terminó como General en Jefe del Estado Mayor (A Soldier’s Story: The Life and Times of an Israeli War Hero) las relaciones entre oficiales y soldados en el ejército israelí han sido siempre especialmente estrechas. Señalaba que la mayor parte de los ejércitos modernos no fomentan esas relaciones de confianza mutua y respeto, lo que en su opinión constituía un grave error, al menos para los ejércitos que aspiran a ser operativos en el campo de batalla. El oficial debe escuchar a sus subordinados, comprenderles, asistirles y saber jugar el papel de educador y motivador. El resultado es una relación de camaradería informal que choca a cualquiera que proceda de otra tradición.

No es ni el primer ni el único caso. Por citar otro localizado en las antípodas (y creo que más en las antípodas no puede estar): el ejército nazi. William Shirer (¿ha existido alguna vez un cronista mejor?), en la entrada del 27 de junio de 1940 de su legendario Berlin Diary, destacaba que uno de los factores decisivos que explicaban el fulgurante triunfo alemán en el Oeste era el espíritu de camaradería entre soldados y oficiales y, especialmente, la sorprendente relación de igualdad y respeto entre unos y otros, única en los ejércitos de la época. Con sus propias palabras:

“There is a sort of equalitarianism. I felt it from the first day I came in contact with the army at the front. The German officer no longer represents — or at least is conscious of representing — a class or caste. And the men in the ranks feel this. They feel like members of one great family. Even the salute has a new meaning. German privates salute each other, thus making the gesture more of a comradely greeting than the mere recognition of superior rank. In cafes, restaurants, dining-cars, officers and men off duty sit at the same table and converse as men to men. (…) The respect of these ordinary soldiers for their colonel would be hard to exaggerate. Yet it was not for his rank, but for the man. Hitler himself has drawn up detailed instructions for German officers about taking an interest in the personal problems of their men.”

Hemos visto la opinión de Raful Eitan y de William Shirer sobre una de las razones principales que convirtieron esos ejércitos en leyenda (en cuanto a su eficacia militar, al menos, que es para lo que los países suelen tener ejércitos). Comprobemos ahora la opinión del Capitán Erasmo (o quizás mejor -sin exagerar prácticamente nada- la opinión de la Justicia Militar española).

El capitán Erasmo, según nos dice la sentencia del Tribunal Militar Territorial Quinto, “en la creencia de que al hacerlo así era más fácil la compresión de sus instrucciones, al utilizar un lenguaje más cercano a sus subordinados”, solía dirigirse a ellos, “con una finalidad pedagógica” y “sin distinción de empleo ni de sexo”, con expresiones del tipo: “deja de hacerte pajas”, “no te hagas pajas mentales”, “no tienes ni puta idea”, “inútil”, “espabila”, “ponte las pilas”, “solo sabes que la pieza está pintada de verde”, “no quiero gordos ni gordas en mi Batería”, “menos abrir la nevera”, “estás gordo”, “vergüenza os debería dar poner la mano al final de mes para cobrar”, “¿os gusta ir al cajero y tener dinerito por la cara?”

En el caso concretamente estudiado en la sentencia, originado en base a una denuncia de una sargento de su unidad, ante una pregunta formulada por esta, contesta: “deja de hacerte pajas; no, mejor, como tú eres mujer deja de hacerte dedillos y piensa”; en otro contexto: “inútil, no tienes ni puta idea, ponte las pilas, ¿para qué coño te quiero, si no sabes ni siquiera alinear una formación?”; tras sufrir la sargento un accidente con un camión en el resultó lesionada: “eres una inútil, no te da vergüenza lo que estás haciendo, eres peor que un soldado renegado de Infantería, no me importa que estés grabando”, “¡lo que faltaba, la Batería tiene una sargento que se cae de los camiones y que encima le dan ataques de ansiedad!”; al poco tiempo “volvió a preguntarle de nuevo si estaba rebajada, cuestionando ante el personal que estuviera lesionada, diciéndole que se dejase de inventar cosas y de traer papelillos del acupuntor”, y otra serie de lindezas semejantes que omito, durante un periodo prolongado de tiempo.

En cualquier caso, el Tribunal Militar absuelve al capitán Erasmo, con todos los pronunciamientos favorables, del delito de abuso de autoridad del art. 106 del Código Penal Militar, cuyo tenor es el siguiente:

“El superior que tratare a un inferior de manera degradante o inhumana será castigado con la pena de tres meses y un día a cinco años de prisión.”

Parece deducirse de la sentencia de instancia que la absolución se fundamenta en que la conducta enjuiciada no reviste el mínimo de gravedad necesario, pues el trato del capitán a sus subordinados es indiscriminado, “sin distinción de empleo ni de sexo”, lo que en definitiva prueba no tanto una voluntad de humillar a la sargento, sino su “creencia de que al hacerlo así era más fácil la compresión de sus instrucciones, al utilizar un lenguaje más cercano a sus subordinados”. En definitiva, que el que humilla a todos, no humilla realmente a ninguno.

La Sala de lo Militar del TS confirma la sentencia (aquí) después de dedicar tres cuartas partes de su contenido a explicar lo difícil que es, conforme a la jurisprudencia de TEDH, casar una sentencia absolutoria y condenar a continuación (pues exige revisar exhaustivamente las pruebas con audiencia al procesado y respeto de los principios de inmediación y contradicción). Dado que el Tribunal de instancia ha hecho una valoración en base a una extensa prueba testifical, no procede revisarla de nuevo, pese a reconocer que la citada doctrina jurisprudencial no es de aplicación a los casos en que, manteniéndose los hechos probados, se discute únicamente su subsunción en la norma a través de un debate meramente jurídico.

Precisamente sobre este último punto empieza el único voto particular discordante a triturar la opinión de la mayoría. Si hay un caso en que es posible condenar sin repetir las pruebas es precisamente este, en el que los hechos están suficientemente probados y se discute únicamente su subsunción en el tipo. Apunta seguidamente que la intención con la que se realiza el trato degradante es completamente irrelevante, como ha señalado el propio TEDH, por lo que no es necesario sobre este punto ninguna nueva valoración de prueba. En cuanto al argumento de que el capitán trataba a todo el mundo igual (de mal), es obvio que esa circunstancia no puede constituir una eximente. Lo que esa generalidad excluye es la discriminación por sexo, no el trato degradante. Termina señalando que si un comportamiento semejante no se puede admitir en el ámbito civil, menos aun en el militar, donde los principios de jerarquía y disciplina no exigen nada parecido.

Es terrible darse cuenta de que hasta Hitler (véase la cita de Shirer) hubiera estado de acuerdo en este punto (aunque fuese por motivos exclusivamente operativos). No, sin embargo, un Tribunal Militar de un país democrático.

Pero con independencia de este voto particular, hay un punto de la sentencia del TS que merece reflexión: si es tan difícil casar una sentencia absolutoria, resulta absolutamente prioritario reflexionar sobre el funcionamiento y composición de nuestros Tribunales Militares. Si los que juzgan ostentan una mayor proximidad con los mandos que con los suboficiales y soldados (por diferentes motivos) tenemos un problema muy serio a la hora de condenar los abusos de todo tipo cometidos por los primeros. ¿Qué opinaríamos si los conflictos entre las sociedades cotizadas y sus accionistas los juzgasen una clase de jueces insaculados entre los consejeros de las sociedades cotizadas? Pueden ser muy honestos, ¿pero no apreciaríamos cierto sesgo un tanto peligroso? (Véanse, en cuanto a la composición de estos tribunales, los arts. 46 y ss de la Ley Orgánica 4/1987 de competencia y organización de la jurisdicción militar).

Mientras tanto el capitán Erasmo regresa a su Batería. Aunque el TS de una manera un tanto huera termina afirmando que la absolución no excluye que su conducta pueda ser “objeto de valoración en la vía disciplinaria propia de las Fuerzas Armadas, por si hubiera lugar a extraer consecuencias sancionadoras de estos hechos”, sus subordinados ya saben a qué atenerse. Cabe imaginar la relación de camaradería, confianza y respeto mutuo que reinará en esa unidad. Ahora solo hay que esperar a la prueba del fuego real. Quizás Eitan y Shirer estén equivocados.

45 comentarios
    • Jacobus
      Jacobus Dice:

      Acudir a esos tópicos tan manidos no deja de ser una gracieta sin gracia. Hace poco un ilustre magistrado de la Sala de lo Militar del T. Supremo -juez de carrera, no militar- precisamente resaltaba que se decía eso por desconocimiento de la justicia militar.
      Este comentarista es militar aunque colgó el uniforme hace muchos años y, desde entonces se dedica a la abogacía. Pues bien, tras muchos años de ejercicio en la “civil” y en la “militar” me decanto por la última sin ninguna duda pese a sus imperfecciones.
      Tengo numerosos compañeros de la milicia a los que difundí la sentencia y se han mostrado muy dolidos por la absolución de ese capitán. Incluso uno con muchos años de servicio en la Legión.
      El voto particular lo encuentro muy bien fundado, ya sabemos en derecho pueden sostenerse opiniones distintas y que todo depende, muchas veces, del tribunal o ponente que toque en suerte

  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Vaya por delante que creo que hay Dos Derechos Humanos que Occidente no fomenta o limita.

    1. El derecho a la Paz.
    2. El derecho a la Defensa propia (personal, claro)

    Analizar las posturas de nuestros países en la ONU al respecto del primer derecho que se está impulsando por mucha gente desde hace años–sin que los medios le den visibilidad alguna–, es altamente instructivo.

    Analizar el arquetipo humano sumiso que estas mismas sociedades promueven internamente también es muy revelador.

    Hoy hay generaciones europeas en plena madurez que no tienen formación militar y que tienen una mala opinión de este mundo a pesar de que nos afecta cada día más de cerca.

    Nuestro propio ejército se nutre de extranjeros mercenarios ( servicio con contrato y contraprestaciones espurias) No sería de sorprender que alguien tuviese la idea de hacer Outsourcing de algunas misiones como parece suceder en otros lugares.
    http://www.zerohedge.com/news/2015-01-25/out-my-face-please-why-are-us-soldiers-mariupol

    La cuestión de si las mujeres pueden o deben luchar está bastante superada por la vida. Llevan haciéndolo desde siempre aunque en ciertos momentos históricos esto se disimule, en otros escenarios es cotidiano.

    Pero la cuestión de fondo que suscita el artículo es cómo debe ser el trato en equipos humanos de los que depende la vida de ellos mismos y de otros.

    Es interesante ver la conducta grupal en entornos duros, por ejemplo la pesca de altura en invierno, para ver cómo el grupo expulsa a quienes suponen un hándicap por lo que sea.

    Una de las funciones en tiempo de paz es formar y moldear el grupo para esos momentos y ahí es donde entra “el trato ocasional” y, no menos importante, la “respuesta a dicho trato” (novatadas y sargentadas hoy peliculeras).
    Uno y otro son parte del proceso. Trato y Respuesta son parte de la representación.

    Una de las primeras necesidades es desarrollar la confianza ciega recíproca, otra seleccionar a quiénes no van a poder integrarse y que podrían ser un hándicap para el grupo.

    Un modelo gregario muy eficaz para la guerra es el Wolf Pack, la manada de lobos. Ampliamente probado.
    Lo describe bien Trotter en “Instinct of the Herd in Peace and War” (1916) En plena guerra.

    En este modelo el jefe de la manada no se anda con contemplaciones y el lobo subordinado lo acepta con un cierto orgullo y de buen rollo porque valora pertenecer a la jauría. Ambas cosas los hacen más eficaces en el ataque.
    La fuerza del grupo es inmensa. Muy superior a la suma.

    Ayer un periódico distribuyó “Cuando éramos Soldados” Vietnam 1965, donde se ven los resultados del ejemplo del coronel más el aparentemente degradante trato del sargento en la moral del grupo. Trato muy distinto en paz que en guerra

    Esto, en la paz, es inconcebible pero al mismo tiempo ese mundo cada día está peor preparado para guerras que cada vez tenemos más cerca.
    De hecho ya estamos en ellas.

    Buenos días

  2. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    Señor Tena, quizás le lluevan los elogios por la valentía y progresismo de su post. Pero yo no me decido a dárselos…

    A ver. la sentencia de instancia dice, además de lo que usted reproduce, que ” El Capitán Erasmo es un Oficial bien conceptuado por el Mando de su Unidad y al que sus propios subordinados califican de perfeccionista y muy exigente, tanto con ellos, como con él mismo”; también dice que ” Los mandos y artilleros de su Batería no apreciaban en general [su] lenguaje pero, aunque no les gustase, no daban, salvo excepciones, mayor importancia a ello, por no apreciar un ánimo ofensivo en el lenguaje del Capitán.” Y también encontramos que el tribunal tras abundante testifical declara no probadas muchas de las peores expresiones que la sargento había puesto en su boca.

    Digo yo que, además del machismo y la estupidez (véase el primer comentario) que se supone a los juzgadores, algo también influirían algo estos hechos en la sentencia dictada.

    Pero vamos, seguro que me equivoco.

  3. Esaú Alarcón
    Esaú Alarcón Dice:

    Buenos días,
    En un aspecto tan supinamente especializado como el Derecho, resulta un tanto sorprendente dar una opinión sedicentemente jurídica de un aspecto de una rama del Ordenamiento tan alejada de la habitual de la práctica de la persona que escribe el artículo. Vamos, es como si yo, que sé algo de tributario y mucho menos de administrativo, me pusiera a opinar sobre el censo enfitéutico o el derecho de pernada…Y más teniendo en cuenta las especialísimas circunstancias del mundo militar que, a pesar de que hoy se considera un mero recurso de auxilio o policía, no está de menos recordar que su primera función es la Defensa de la Nación.
    En fin, sólo me queda recordar las numerosas anécdotas que mi padre, que con 17 años se fue al Sáhara voluntario a pasar tres añitos en la época de la marcha verde, me contó sobre lo que soportaban en esas tierras y el cariño que le seguía teniendo al sargento chusquero que tantas reprimendas y humillaciones le hizo pasar. La vida militar no es para blandos y, aunque esto sea opinable, lo bien cierto es que para hablar de algo sin conocimiento de causa es mejor callar.
    Saludos cordiales,
    Esaú

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      La vida militar no es para blandos, no, pero aparte de este profundo pensamiento, ¿me podría usted aclarar en qué más me he equivocado desde el punto de vista jurídico? ¿Quizás también hace extensivas sus críticas de ignorancia al magistrado autor del voto particular? ¿Podemos saber todos por qué motivo?

  4. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Estimado Rodrigo: Los códigos de Justicia Militar deberían ser aplicables sólo en circunstancias de guerra (fría incluso) pero nunca en las relaciones habituales entre compañeros o subordinados. Muchas de las condiciones de convivencia en cuartel son exclusivamente laborales o de socialización interna por lo que están de más los comentarios como los que enuncias porque, simplemente, son de mala educación. Lo que ocurre es que la mala educación, desgraciadamente, está relacionada con el papel del “macho”, como se podía leer en algún otro post (posiblemente tuyo): “los machos tenemos mayor tendencia a la violencia inmediata”. Eso lo vemos en cuanto se juntan unos cuantos “colegas” con cualquier motivo. Los comentarios que se hacen en el contexto grupal no son los mismos que se hacen individualmente al igual que los que se hacen desde cualquier tipo de prepotencia. A eso se le llama cobardía y la cobardía no tiene nada que hacer en el Ejército.

  5. Luis Bustillo
    Luis Bustillo Dice:

    Parece que estos comportamientos son habituales.Y no falta quien,como en el comentario anterior,justifica cierta excepción a las normas que rigen la convivencia por las especiales circunstancias que se dan en el ejército.Hombre,si están bajo el fuego enemigo en un momento de gran tensión todavia;pero en una oficina de intendencia o en un cuartel en tiempos de paz,me parece un poco forzado.La vida militar no es para blandos,seguro,pero la dureza la tendrá que poner el enemigo,no un despotilla en un cuartel.Y el autor no sabrá mucho de esto,pero Eisenhower si debía saber cuando,por algo parecido,mando a Patton a la nevera una buena temporada.

    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      Eisenhower jugaba a político antes de ser Presidente de los USA. Patton chocaba con los objetivos de Roosevelt, al ser partidario de llegar a Berlin antes que los rusos e impedirles que se hicieran con el control de la Europa del Este. La historia le dio la razón. Luego era chabacano y a veces despótico, pero sus subordinados le adoraban, despertando los celos del gran Ike.

  6. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    “Trato degradante”, don Rodrigo, es un concepto jurídico bastante indeterminado.

    “¡¡¡DEJA DE HACERTE PAJAS Y PIENSA!!!” ¿Decir esto es someter a un trato degradante al interpelado? Dice la sentencia que los mandos y los artilleros de la batería no lo consideraban así. Pero no; estas opiniones parece ser que no hay que tomarlas demasiado en consideración. Hay que aplicar un estándar de oro que coincide acaso con la conducta esperable de un pacífico notario -a quien, por supuesto, si hablara así a sus oficiales le meterían con toda justicia “un buen paquete” 🙂

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      “¿Decir esto es someter a un trato degradante al interpelado?” Yo creo que cuando se hace de manera constante y -sobre todo- el interpelado tiene que tragárselo, es trato degradante sin ninguna duda. Lo fundamenta bien el voto particular. Ese trato entre iguales sería simplemente mala educación. Entre superior y subordinado es intolerable, precisamente porque no hay más remedio que tolerarlo.

  7. Esaú Alarcón
    Esaú Alarcón Dice:

    Bueno, motivos hay varios, pero ya le he dicho que no soy especialista y no me gusta entrar a hablar del sexo de los ángeles sin conocimiento. Sólo le daré algunas opiniones, siempre subjetivas. La primera, que acusar de un crimen es algo muy grave, más aún en el ámbito militar, en el cual la disciplina es fundamental, sobre todo si tenemos en cuenta que esa dureza será la que se le exigirá al soldado si debe participar en una intervención armada. Si por unas afirmaciones desconsideradas se pudiera incriminar a un oficial, se le estaría negando el arma fundamental de su trabajo (por no hablar en caso de conflicto). Mutatis mutandis, poca seguridad me aporta a mí un soldado que se va al juez en un caso como éste.
    El segundo motivo de mi comentario es, básicamente, que entra dentro de dogmática habitual del progresismo mal entendido que se aplica igual al aborto, a la generación de energía eléctrica, a las preferentes (véanse mis críticas a tal respecto) o a la vida militar. Queda francamente bien situarse al lado de los desfavorecidos, pero eso de Derecho tiene poco. Por no hablar de aspectos “de género” que son más que visibles y en los que prefiero no entrar.
    Todo esto lo digo salvo mejor opinión mejor FUNDADA en Derecho, porque desde el minuto uno me considero no experto en la materia, pero desde la consciencia absoluta de que el ámbito militar es un bastión importante para la Nación, al que no se le pueden aplicar automatismos propios del ámbito civil, por mucho que hoy en día la sociedad considere residual el ámbito castrense.
    Si precisa cualquier otro intercambio de opinión, estoy a su disposición don Rodrigo, pero no se lo tome como la jura de Santa Gadea, que ni quiero que me destierre ni le deseo mal alguno ni a Usted, ni al Rey.
    Cordiales saludos,
    Esaú

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      No me lo tomo a mal, tranquilo, sigo simplemente esperando que me explique por qué un jurista no puede opinar algo que es evidente hasta para un ciudadano medio: Si las sentencias absolutorias son de casi imposible revisión, tenemos un problema serio con una jurisdicción penal cuyos integrantes presentan un claro sesgo a la hora de resolver estas situaciones.

    • Panóptico
      Panóptico Dice:

      Precisando, mis anteriores comentarios, resulta que precisamente HOY se hace publico por la Sala Penal del Tribunal Supremo, una que sera FAMOSA Sentencia (del tipo, doctrina Botin, doctrina Atuxa, etc) dado que supone un gran CAMBIO ya que la Audiencia Nacional, habia ABSUELTO y el TS ahora condena.

      Ver la STS núm. 161/2015 de 17 de Marzo de 2015, sobre los Asaltantes del Parlamento de Catalunya:

      “……Una precisión inicial resulta obligada. Como hemos señalado supra (FJ 4, apartado B), la anulación de una sentencia absolutoria y su sustitución por otra de condena está sometida, en el estado actual de la jurisprudencia constitucional y de esta misma Sala, a los límites derivados de la necesidad de no transgredir el significado del principio de inmediación y la vigencia del derecho de defensa. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha declarado – en relación con la posibilidad de revocar sentencias absolutorias mediante la
      estimación de un recurso de apelación- que cuando el Tribunal ad quem ha de conocer de cuestiones de hecho y de derecho, estudiando en general el tema de la culpabilidad o la inocencia, no puede, por motivos de equidad………..”

      En la famosa Sentencia 571 de 29-07-2012 (Caso condena prevaricacion al Juez Serrano) tambien se elevo la pena de prevaricacon culposa (2 años que impuso el TSJA) a dolosa (10 años) y se fundamento entonces en que el JUEZ CONDENADO, habia asistido FISICAMENTE en Estrados, con Toga de Letrado y por ello no se vulnero el principio de inmediacion.

      En fin estamos en un mundo cambiante, porque evidentemente este caso de hoy, llegara al Constitucional.

      Saludos

  8. Esaú Alarcón
    Esaú Alarcón Dice:

    Perdonen, no había visto el comentario de Luis, en clara referencia a mis palabras anteriores.
    Bien, sus palabras se contestan por sí mismas: comparar el caso del post con el del general Patton -que no fue acusado de crimen alguno, por cierto- es salirse algo de madre. Lo mismo que lo sería comparar este caso con el de la soldado Zaida, que nada tiene que ver y que con muy buen “seny” como decimos los catalanes, no ha sido utilizado ni siquiera dialécticamente por el autor.
    Saludos,
    Esaú

    • Luis Bustillo
      Luis Bustillo Dice:

      I clearly understand that firm and drastic measures are at times necessary in order to secure the desired objectives. But this does not excuse brutality, abuse of the sick, nor exhibition of uncontrollable temper in front of subordinates.” … “I feel that the personal services you have rendered the United States and the Allied cause during the past weeks are of incalculable value; but nevertheless if there is a very considerable element of truth in the allegations accompanying this letter, I must so seriously question your good judgement and your self-discipline as to raise serious doubts in my mind as to your future usefulness

      Carta de Eisenhower a Patton, 17 de aosto de 1943. Censura la brutalidad y el abuso en el comportamiento con sus subordinados. La firmeza y las drásticas medidas que son a veces necesarias para asegurar los objetivos no justifican ni la brutalidad ni el abuso… Y eso en una guerra de verdad, no en un cuartel ni en unas maniobras.

      En cualquier caso, el comentario historico era la anécdota. El comentario quería poner de relieve como determinados comportamientos se excusan a veces por la supuesta singularidad de la actividad militar. Así, parte de la opinión pública justificó en su día las declaraciones del Teniente General Mena, que llamaban a subvertir el orden constitucional, sobre la base de la “especial sensibilidad de los militares”, como si no fueran funcionarios, sujetos, como todos y en todo, al ordenamiento juridico

  9. JMZ
    JMZ Dice:

    Sr. Tena:
    Ya que Ud. tanto aboga por el Derecho y la Justicia, por qué titula esta entrada como “El lenguaje cercano del Ejército español”?
    Le parece justa esa generalización?
    Que tiene que ver el lenguaje soez de un oficial con el lenguaje cercano (?) del Ejército español?
    Y sabe Ud. cual es lenguaje cercano de la Armada? Y el del Ejército del Aire?
    Por favor, más rigor y menos prejuicios

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Antes de comentar creo que debería leer los post con mas atención. La sentencia de instancia justifica la absolución en base a la intención del imputado de emplear un lenguaje “cercano.”

  10. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Creo que el autor del artículo parece desconocer el contexto en el que se desarrolla la vida castrense o si lo conoce es de forma muy superficial. No hace falta tampoco ser un experto avezado en ellas para distinguir entre la conducta del oficial español absuelto con la del coronel magistralmente interpretado por Jack Nicholson que ordena aplicar un código rojo a un marine en Guantánamo, con resultado de muerte en la película Uno de los nuestros.
    Muchas de las expresiones de esa sentencia son utilizadas por entrenadores de fútbol a sus jugadores en entrenamientos y partidos … de categoría infantil.
    No soy un especial admirador de la jerarquía militar ni de la militarización del pensamiento. Son necesarios en su ámbito, pero deben estar estrictamente reducidos al mismo. No hay más que ver los resultados que se producen fuera de él, por ejemplo, en Venezuela.

    • EL ÚNICO PARAÍSO ES EL FISCAL
      EL ÚNICO PARAÍSO ES EL FISCAL Dice:

      La película a la que se refiere se titula “Algunos hombres buenos”.
      “Uno de los nuestros” es un film de gángsters de Scorsese.
      La corrección no quiero hacerla por prurito cinematográfico, sino para evitar que se pueda generar la duda de que quiere vincular a los militares con la mafia.
      Un saludo.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Jaja, me hace gracia eso de que el autor desconoce la vida castrense… La conozco lo suficiente en mi condición de humilde soldado del ejército español durante el plazo de 13 meses de mi vida. Si me acuerdo tan bien de las citas de Eitan y Shirer es porque me chocaron tras haber pasado por la experiencia. Y puedo garantizar que los suboficiales “chusqueros” no eran los más alejados de ese ideal, sino algunos suboficiales y oficiales de la IMEC, es decir, los compañeros que luego que te encontrabas en la universidad. Al principio me resultaba asombroso, hasta que leí los experimentos de Milgram y lo comprendí todo….
      Ennecerus, ¿usted qué experiencia tiene?

  11. Panóptico
    Panóptico Dice:

    La respuesta a tu duda, sobre la revision judicial de la apelacion en la instancia, puedes verla en el TEDH precisamente al resover un caso de un Notario (mejor dicho de su viuda, por sucesión procesal al fallecer este) donde se resume la ultima doctrina al respecto:

    ASUNTO LACADENA CALERO c. ESPAÑA (Demanda no 23002/07)
    SENTENCIA ESTRASBURGO de 22 de noviembre de 2011

    Ciertamente, la valoracion de las PRUEBAS PERSONALES (testificales en este caso) son competencia (art. 741 Lecrim) del Juzgador de instancia “que puede ver con sus ojos” en base al principio de inmediacion la Prueba, aportada por las acusaciones y estimar VALORANDO la misma, si es suficiente o no lo es. Salvo que los propios argumentos de Juez, sean irracionales, faltos de motivacion, etc, no es plausible que otro organo judicial superior en Apelacion o Casación, modifique o valore de nuevo una Prueba PERSONAL (distinto seria una Documental) sin tener la posibilidad de escuchar presencialmente al imputado, que ya fue declarado absuelto.

    Saludos

  12. KC
    KC Dice:

    Vamos a intentarlo por segunda vez, que el ojo algodonado del administrador vuelve a hacer de las suyas. Digo yo que si alguien no quiere leer un comentario mío tan sólo tiene que bajar al siguiente, no es tan complicado Sr. Administrador. El Sr Tena ha resumido perfectamente un tema importante, como es la antropología militar española, que por alguna razón sigue siendo la que es y que dista mucho, como explicaba, de la británica (que es la que yo he visto, eso sí, de lejos). Pero ojo, a mí si un señor le dice a otro “usted no tiene ni puta idea” cuando ese otro efectivamente no tiene ni puta idea, me parece del todo justificado, por ejemplo. Ocurre, paradójicamente, que la mayoría de los que no tienen ni puta idea de algo se ponen a dar lecciones magistrales y es cuando nos da que pensar que decirle a alguien “usted no tiene ni puta idea” (o como se prefiera) es algo ilícito en toda circunstancia. Pues no, yo estoy hasta la pirindola de ver desgraciados dar lecciones magistrales de cosas sobre las que, efectivamente, no tienen ni puta idea. Otra cosa muy distinta es hacer referencia a la fisionomía de alguien, cuyo objetivo esencial y posiblemente único es obvio que es la descalificación. No veo tan clara esta descalificación cuando alguien advierte a otro de que no tienen ni pajolera idea cuando efectivamente es así. Pero que el ejército español tiene un problema con las jerarquías, la camadería y los grupetes de amiguetes es más que claro. Y sí, el que afirme que el sesgo que defiende el Sr. Tena no existe en según qué casos de esa jurisdicción especial es para reírse en su cara, sinceramente. Tras lo añadido, decir que existe una parte del ejército español muy digna, honesta y objetiva, pero desde luego que palurdos grupales, al igual que sucede con la política, los hay y no son pocos. Porque, por si todavía no se han enterado de la película, España tiene un grave problema de criterio individual en muchos aspectos y el grupo, políticamente entendido, genera muchas veces problemas serios por falta de objetividad (vamos, la misma que genera la lucha de poder cuando tienes a una sarta de ignorantes poniendo cualquier tipo de zancadilla para llegar a tocar cierto poder de hacer. Porque el poder en España, antes que ninguna otra acepción, queridos contertulios, es entendido exclusivamente como PODER HACER. Lo que al español se ha venido traduciendo estos últimos 500 años como: con poder hago lo que me sale del pinrel. No sé si me captan. Seguro que sí.

  13. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    El asunto es que no hay que valorar ni practicar Prueba personal o documental. De los Hechos probados no hablamos. Hablamos de la inaplicación de una Jurisprudencia que ciertamente el “inaplicador” conoce.
    Es este apartamiento de las fuentes del derecho el que aprovecha la impunidad que generan este tipo de conductas de la judicatura, más aún cuando se trata de Magistrados del Tribunal Supremo.
    Saludos

    • Panóptico
      Panóptico Dice:

      Que yo sepa, la jurisprudencia del TS (art. 1.6 CC) no es fuente del derecho. Solo la complementa.

      La verdadera y unica fuente del derecho vigente, es la que emana del Tribunal Constitucional, como unico organo competente y VINCULANTE (art. 5.1 LOPJ) para los Tribunales Ordinarios y resto de los poderes publicos (art. 163 CE y art. 38 LOTC) asi que el Tribunal Supremo en via de casación, tiene limitadisimo
      el ambito de actuacion por el Recurso mismo (art. 448.1 LEC) y el gravamen que le cause al recurrente.

      No es posible VALORAR las Pruebas “personales” (testificales y periciales) en otra instancia superior, por faltarle a este organo judicial revisor, la INMEDIACION, y mucho menos en caso de Sentencia absolutoria.

      Esto no admite hoy discusión.

      No olvide que los RECURSOS que jurisdiccionalmente nos brinda el LEGISLADOR, son todos de configuracion LEGAL, es decir creados por la LEY y no son un derecho fundamental (art. 24 CE) sino que estan LIMITADOS por la propia configuracion legal (procesal) que lo crearon. Salvo el derecho a la segunda instancia penal, en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Politicos de 1966, pero en este caso estamos hablando de CASACION, que no de apelacion a la segunda instancia.

      Desde la importante STC 167/2002, en nuestro ordenamiento juridico, no existe otra posibilidad de revision en cuanto hablamos de Sentencias ABSOLUTORIAS y de valoracion de Pruebas PERSONALES.

      Asi se lo explicamos, a los alumnos de Derecho.

      Cordiales saludos

    • De Lege Ferenda
      De Lege Ferenda Dice:

      En efecto, ” La jurisprudencia complementará el ordenamiento jurídico con la doctrina que, de modo reiterado, establezca el Tribunal Supremo al interpretar y aplicar la ley, la costumbre y los principios generales del derecho”.
      Es decir, “complementará”. No es “no complementará”.
      Para no aburrir con clases de procesal a la audiencia, puede usted informarse antes de hablar o escribir al respecto sobre el “Principio de intangibilidad de las Resoluciones Judiciales”, que como Principio General del Derecho convendrá conmigo en que se encuentra dentro de las fuentes de derecho, conforme al art. 1, 1º del Código Civil.

    • De Lege Ferenda
      De Lege Ferenda Dice:

      En cuanto a su desafortunada -por innecesariamente hiriente- referencia a alumnos de derecho, le significo que en el supuesto abordado, no se habla de valorar pruebas, sino de que los hechos declarados probados, permaneciendo incólumes, dan lugar a otra decisión, en aplicación de la Jurisprudencia, no solo del Tribunal Supremo, sino, según el Sr. Tena, parece que de la misma Sala de lo Militar (quizás incluso de la misma Sección, aunque esto no me ha quedado claro).
      En todo caso, mi interés por la Jurisdicción Militar está entre cero y nada, por lo que doy aquí por acabada la conversación.

  14. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Salvo algún militar profesional que participa en el blog supongo que casi todos los que hemos comentado el artículo de Rodrigo tenemos una experiencia militar parecida: el servicio militar obligatorio o voluntario y la IPS de mi tiempo o el IMEC posterior. La mayor parte de los letrados habrán pasado por Infantería

    A mí las “Milicias” me tocaron en Artillería y durante el segundo campamento, las prácticas y maniobras tuve que hacer varias veces de jefe de línea de piezas con diversos tipos de material y equipos.

    Lo digo porque uno de los comentarios de la Sentencia es interesante para percibir algo que no hemos comentado dado que nos hemos concentrado en el lenguaje del oficial que, personalmente, me cuesta reconocer y eso que tengo bastante relación con militares. De pena y bochornoso además de innecesario.

    Ese pobre hombre se desprestigia a sí mismo cada vez que abre la boca pero no me parece mala persona. Es simplemente un problema para sus compañeros y algún jefe se lo debía de haber aconsejado y corregido a tiempo.

    Cito de la Sentencia:
    …..Para ello y al encontrarse el Capitán a una cierta distancia de la pieza de la Sargento, en el otro extremo del despliegue, alzó la voz y gritando le preguntó “¿Has quitado el seguro de la pieza?” y al contestar la Sargento que el sirviente de la misma era el Soldado Franco , aquél replicó: “no sabes nada, lo único que sabes es que la pieza está pintada de verde, tiene que contestar un Soldado por ti.”
    Fin de cita

    El Capitán está en ese momento haciendo el papel de Jefe de Línea de Piezas y se dirige al Sargento para saber la situación de una pieza.
    El Sargento no responde ni pregunta al Artillero a cargo de la pieza, simplemente dice que eso es responsabilidad del “Soldado Franco”.

    De manual sindical en Convenio Colectivo.

    Vamos, eso no es que sea problema de conducta militar, es que en un Juzgado también sería para chorrear al Secretario porque, evidentemente, no está ejerciendo sus funciones y parece desconocerlas.

    Supongo que los jueces, tras haber leído esta respuesta del Sargento de Artillería, Dña Mª Inmaculada, han entendido perfectamente la situación de tal modo que la cosa quedó vista para sentencia.

    Los jueces tratan frecuentemente de no empeorar las situaciones que les llegan. Y les llega de todo.

    Hasta letrados que son capaces de contar a un Juez lo que el abogado del Sargento escribe. Cobrando, supongo.

    Saludos

  15. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Efectivamente se me fue la pinza, me refería a “Algunos hombres buenos” como muy bien me corrige “El único paraíso es el fiscal”. Estaba pensando en otra cosa al contestar rápido y de ahí el lapsus.
    Querido Rodrigo, la experiencia de una mili desprestigiada y cuestionada (¿universitaria?) de 13 meses hace 30 años, obligatoria sólo para los hombres, en un ejército obsoleto con presupuesto rácano y llamada a su extinción, abordada por Aznar, “el guerrero”, no creo que pueda hacer a nadie experto en la cuestión, aunque se trate de una persona de su indiscutible valía. Claro que podría estar equivocado.
    Me pide usted cuál es la mía. Se la proporcionaré gustoso. En cuanto a la mili, le gano ampliamente, 20 meses de “voluntario” entre comillas pues maldita la gracia que me hizo tener que compaginar mis estudios universitarios con tan “provechosa” actividad. Pero lo que me hace conocer profundamente el mundo militar es que es la profesión de mi padre, un hermano y un cuñado. Desde niño he vivido, amado, padecido, sufrido y odiado el mundo militar, en el que me crié y crecí. Viví el golpe del 23-F con mi padre ilocalizable en Madrid hasta las 4 de la mañana en un mundo sin móviles, sin Internet y sin más información que la de José María García en la SER. He vivido unos Sanfermines desde la perspectiva de jóvenes que salíamos a divertirnos como los demás … pero con escolta armada. He asistido a muchos funerales por padres de amigos asesinados por la barbarie terrorista vasca y sé lo que se siente cuando tu padre está en una lista de objetivos o tus familiares en “misión de paz” en Afganistán, Kosovo o el Líbano.
    Con el tiempo he aprendido a valorarlo de forma desapasionada y equilibrada, con sus valores y sus limitaciones.
    Tan pésimo es militarizar la política como politizar el mundo militar. Es obvio que los valores democráticos, de respeto a las personas y sus derechos deben impregnar el mundo militar desde el cuerpo de guardia hasta la sala de banderas. Pero no se debe olvidar que la disciplina es esencial en las FF.AA. No sólo para su operatividad sino precisamente para que no se constituyan en un poder independiente del legítimamente constituido. Si importante es la del soldado respecto del sargento, mucho más lo es la del general respecto del ministro.
    En definitiva, siendo discutible si el comportamiento del enjuiciado en ese caso concreto fue o no adecuado (en mi opinión, NO), me parece que el artículo es excesivo y desenfocado en su planteamiento y conclusiones, quizás por no colocar los hechos en su contexto y circunstancias. Por otra parte creo que por vía disciplinaria en vez de la penal el desenlace habría sido bien distinto.
    Quizás la justicia militar no sea lo imparcial e independiente que debiera pero en comparación no sale malparada en absoluto respecto de la contenciosa, siempre atenta a proteger a la administración, la penal, con jueces nombrados por políticos en los puestos clave, o la social, trufada de sindicalistas.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Vaya hombre… voluntario e hijo de militar… lo que entonces llamábamos una “mili de lujo”. Pero dejémoslo aquí, por favor, solo falta empezar contando nuestras propias historias de la… mili.

    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      Pues no querido Rodrigo. Voluntario en la Cruz Roja en un puesto de socorro conduciendo ambulancias, llevando accidentados a hospitales o teniendo que dar la triste noticia del fallecimiento de un ser querido. Desde luego menos enchufado que tú, a bien seguro. Mili de lujo dice alguien que se autocalifica como justo sin conocerme siquiera.
      Sinceramente, me decepciona tu descalificación ad hominem y la posterior conmutación de tu sentencia de muerte civil, dialécticamente hablando. Como soy hijo de militar, no puedo opinar y si lo hago, mi opinión es como mínimo irrelevante. Vamos, como si yo dijera que algo raro te debió pasar en la mili para que tengas esa rabia contra lo militar, por más que trates de aplacarla con sesudas lecturas.
      Desde luego no te hace ningún favor.

    • De Lege Ferenda
      De Lege Ferenda Dice:

      En mi época no había Objeción de Conciencia; era cárcel o mili. Hice la “mili” en los Boinas Verdes (COE 12; hicimos las guardias a los Imputados por el 23F en el Museo Geográfico; lo que pasó allí daría para muchos análisis políticos, no militares). Los malos tratos eran la norma. Físicos. Entre las “Fases” de la instrucción estaba, por ejemplo, la de “Fuga y escape”, que incluía ser torturados durante días. Era muy real. Un suboficial me lesionó un tímpano; con pérdida del 70% de audición. Ni se me pasó por la cabeza denunciar al sargento autor de la lesión. Gajes del oficio.
      ¿De que se queja la señorita militar de autos????
      Está en el ejército. Lista para matar o morir. Por España o por dinero, ella sabrá.

  16. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Y aterrizando en el caso concreto, además de lo magistralmente comentado por Manu Oquendo, como corresponde a su condición de artillero, que conozco muy bien, como hijo y hermano del Arma, se entienden muy bien las expresiones que cita Rodrigo y que fuera de contexto producirían justificadísima alarma social.
    Sabido es el dicho de que el peor enemigo de la infantería es la artillería … propia y el desdén y retranca con que los artilleros se refieren a los “pisahormigas” o cuando refieren que la diferencia entre un militar de caballería y un caballo es la mirada inteligente del animal.
    Para quien no lo sepa, la artillería es el arma militar más tecnificada y sus miembros están sujetos a unas exigencias docentes, técnicas y científicas desconocidas para sus colegas de otras armas y cuerpos, con excepción quizás del de ingenieros. De ahí que expresiones del tipo “eres peor que un soldado renegado de Infantería” sean o puedan ser habituales en un momento de tensión, en unas maniobras con fuego real y bien peligroso, por cierto … y también en el bar de oficiales con unas copas de más.
    Respecto de lo demás, el comportamiento del capitán sólo puede ser calificable como bochornoso, disciplinariamente corregible y penalmente discutible. Tanto como lo indiscutible del hecho de que la Sargento no valía para las funciones que estaba desarrollando y que en este punto, más allá de las formas, el capitán tenía toda la razón.
    Recordemos por otra parte que los militares (todos) son los ciudadanos que tienen más restringidos sus derechos políticos, careciendo del de afiliación política, sindicación y asociación profesional y teniendo muy limitados los de asociación, reunión, manifestación y expresión, hasta el punto de que un militar prestigioso fue fulminantemente cesado por expresar en respetuosísima forma que no gustó al poder político sus temores en relación con el proceso independentista catalán.
    Y además, en el ejército no hay puertas giratorias, el que se va a la política es para no volver, a diferencia de lo que pasa con los jueces. Excepto para el ministro, que viene de la industria militar, a la que volverá cuando cese en su cargo si quiere.

    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      Lamentable lo que cuentas, de lege Ferenda. Condenables tan abyectas prácticas que eran toleradas por los mandos que teóricamente no se enteraban de nada y generalizadas en determinadas unidades.
      En los colegios mayores universitarios las novatadas eran la norma en aquella época e incluían vejaciones que dejan en mantillas a las sufridas por la Sargento. Hasta que un día a alguien borracho como siempre se le fue la mano con el resultado de un muerto. Ahí se acabaron las novatadas.

  17. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Supongo que una batería de artilleros es un arma ofensiva. Los obuses que lanzan (si es que se llaman así) no dispersan flores sobre el objetivo. La Sargento recurrente se supone que tiene un oficio en el que el trato al enemigo no es vejatorio de palabra sino de obra. El problema no está en la Sentencia sino en qué mandos antes del recurso a los tribunales no han tenido la inteligencia, también emocional, necesaria para zanjar esta disputa en el ámbito castrense. Tanto la sentencia como el voto particular (minoritario, claro) están fundamentados y razonados y aluden a la prueba practicada y admitida. Yo no veo violación del 106, comparto el criterio de la sentencia y considero que deberíamos oír a los subordinados del Capitán recurrido y saber si lo que dice el Sr. Oquendo no es la clave de todo. No veo a los soldados de primera linea con tutú ni modales de salón intelectual. Mejor si evitan este lenguaje, pero si un Sargento no aguanta esas expresiones y aprende para la siguiente, entonces tal vez se ha equivocado de profesión o, por lo menos, de arma.

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Creo que de nuevo nos estamos desviando bastante de la cuestión. Esta no es si la sargento era competente o no. Si no era competente se la expulsa o se la degrada (de rango) no se la humilla ni se la degrada (de palabra). Tampoco se trata de si en el ejército es necesario o no un determinado carácter. Como explican bastante bien los ejemplos que he puesto -y el comentario de Iñaki que sigue- una cosa es el carácter y otra el trato degradante. Lo primero existe en todos los ejércitos funcionales, lo segundo no solo no es necesario sino tampoco conveniente.

  18. Iñaki
    Iñaki Dice:

    El Ejército : ese gran desconocido.Y en particular, el Ejército alemán, tan ridiculizado en las películas norteamericanas…Convendría repasar la verdadera historia del Ejército alemán, considerado de siempre como el mejor del mundo.La prueba es que sus métodos han sido copiados por los Estados Unidos, Rusia, etc…

    Un ejemplo : en la República de Weimar, su pequeño Ejército, dirigido por Seekt, ya era considerado el mejor del mundo. Su doctrina se contenía en el Manual “H.D 300,Truppenführung” ( el actual Manual del Ejército norteamericano – US Army Field Manual -se inspira en él) . Alguna perla de ese Manual alemán :

    “7. El Oficial es el jefe y educador en todos los campos.Debe tener buen conocimiento de las personas.
    8.- El ejemplo y la conducta personal del Oficial son de una influencia decisiva sobre la tropa.Debe llegar al corazón de sus soldados, y conseguir su confianza, mediante la comprensión de sus sentimientos y pensamientos.La confianza mutua es el fundamento más seguro en las situaciones de peligro.
    9.- La disposición alegre a asumir responsabilidades, es la máxima cualidad de un Jefe.
    12. El Jefe tiene que vivir con la tropa, y compartir con ella los peligros, las alegrías y las penas..”

    En cuanto a la forma de dirigir, el sistema militar alemán fue la “Auftragstaktik” : el mando fija los objetivos y facilita los medios para conseguirlos ( material, recursos humanos…), pero dejando en libertad a los Oficiales sobre los modos y maneras de conseguir esos objetivos.Incluso estaba permitido desobedecer órdenes, si ello contribuía ffinalmente a conseguir los objetivos. ¡Qué lejos del falso cliché ofrecido por las películas de los vencedores, que confunden el partido nazi con el Ejército alemán!

    Los Ejércitos anglosajones eran más inflexibles . Lo explica muy bien Martin Samuels en su libro “Command or control? Command, training and tactics in the British and German Armies, 1888-1918.”,1995, Frank Cass, London.

    Lo dicho : la sociedad civil debería conocer mejor al Ejército. Se habla mucho de transparencia en las Instituciones públicas españolas. Echo en falta más transparencia con respecto a nuestras Fuerzas Armadas . Lo importante no son los desfiles y esas jornadas de puertas abiertas sólo durante un día al año. Lo decisivo es mostrarnos el elemento humano de nuestro Ejército. De él puede aprender mucho la sociedad, ahora que tantos valores se están derrumbando en España.

  19. Eduardorote
    Eduardorote Dice:

    Estupendo artículo que sorprende por los comentarios recogidos. Las FF. AA. españolas necesitan una profunda reforma y adecuarla a nuestro sistema democrático. Esos valores chuscos que algunos ensalzan son fiel reflejo de su pasado histórico. transparencia no solo de valores si no también en sus cuentas.

  20. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Un amigo se dedica a auscultar estados de opinión en diferentes países. Tiene también una larga experiencia al frente de instituciones que se dedican a ello y una respetable trayectoria académica.

    Hace un poco menos de un año asistí a una de sus intervenciones públicas. En ella trataba de resumir el estado de la opinión en España y en Occidente.

    De su resumen —que creo que traje a este excepcional foro en Junio del 2014– había un punto relevante para la discusión. Es decir, lo que colectivamente pensamos del estamento militar.

    Entonces, Junio del 14, este amigo “demóscopo” decía lo siguiente.

    …. la opinión pública considera que los partidos políticos son el principal problema seguido por la corrupción. Es muy frecuente que la institución mejor valorada, dijo, sean las fuerzas armadas. En el caso de España incluyendo a la Guardia Civil.
    Esto, añadió, era también el caso en la mayor parte de la OCDE y otros países.

    Y no pienso que seamos muy diferentes del resto….. excepto en la destructiva Aberración de las Taifas. Uno de Nuestros Dos Grandes problemas.

    En mi opinión, las Fuerzas Armadas son un gran colectivo humano y una de nuestras mejores instituciones. Vale la pena conocer y tratar a sus gentes.

    Aparte de que pocos foros como éste son conscientes de que nos podríamos dar con un canto en los dientes si pudiéramos decir lo mismo de los Partidos, del TC, del CGPJ, de los Parlamentos Autonómicos, De las Juntas, Generalitats, Xuntas, Lehendakaritzas, Consejerías, Concejalías de Urbanismo, Universidades, etc, etc, etc.

    Desde luego no tendríamos ni la quinta parte de los problemas que tenemos.

    Por eso es especialmente de lamentar la conducta de este oficial. Porque hace daño a su institución.

    Saludos

    • Josef K
      Josef K Dice:

      Con todos mis respetos, Sr. Oquendo, como decía Francisco de Quevedo, “Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez”

    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      Concuerdo amigo Manu. Actitudes como esa no son propias de un oficial del ejército español. Ni tampoco de una suboficial. Un asunto de este calibre no llega al TS porque sí. Conozco un caso concreto de abuso de autoridad de un jefe a un oficial que tras la sentencia firme contencioso-administrativa militar se ha deducido testimonio para que se abra el correspondiente juicio por la vía penal militar (al jefe). Oficial al que no caben más condecoraciones y medallas en su hoja de servicios y que se ha jugado la vida por nuestra libertad en multitud de ocasiones.
      Y no se trata de insultos ni vejaciones. Se trata de cosas mucho más graves, pero que por las circunstancias del caso no creo que adquieran notoriedad pública.

  21. pobrecitohablador
    pobrecitohablador Dice:

    Lenguaje castrense de toda la vida. Si esas expresiones se emplean en el bar, se aceptan como muestra de virilidad; si se emplean en el cuartel, ya no gusta tanto porque "el soldado no es de plomo y también tiene sentimientos". Además, jurídicamente, el CPM se refiere a casos donde se “tratare a un inferior de manera degradante o inhumana”. ¿Y hay algo más humano y unificador que la práctica del onanismo?

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