El incómodo debate sobre la ayuda a morir

Hablar de la muerte no es nada popular. Siempre da lugar a debates incómodos que generan sentimientos de culpa y desatan tantos miedos, que es difícil que pueda considerarse un tema de debate atractivo. No lo es a nivel personal, mucho menos lo es a nivel político. Por ello siempre sorprenden noticias como la decisión adoptada en Francia de aprobar el derecho de todo paciente a la sedación terminal (ver aquí). No es la única. En los últimos meses han aparecido esporádicamente noticias sobre personas que han decidido elegir el día y la forma en que quieren morir. Britanny Maynard, una joven estadounidense de 29 años con un tumor cerebral conmocionó a la sociedad americana al elegir el 1 de noviembre del pasado año como el día que quería morir, asistida por un médico, en su cama, rodeada de sus seres queridos, y escuchando la música que le gustaba (ver aquí).

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, la vida siempre tuvo un precio, y no solía ser demasiado caro. Morir era sencillo, y se asumía como algo probable y habitual. El avance del progreso y la civilización ha ido parejo con el avance del respeto a la vida. El derecho a la vida se considera hoy un derecho fundamental de la persona, y es recogido no sólo en la declaración universal de los derechos humanos, sino en la mayoría de las legislaciones de todo el mundo.

Con estos antecedentes no deja de ser paradójico que si hace no muchos años solo las personas con poder y riquezas podían contar con cierta seguridad de estar vivos al día siguiente, hoy son las personas de mayor poder adquisitivo las que pueden optar por elegir la forma como quieren morir. Igualmente no deja de ser paradójico que sean los países que podemos considerar más avanzados, los que han aprobado una legislación que permite en distintos grados la ayuda en el camino hacia la muerte: Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Suiza, Suecia, Alemania y el estado de Oregón en Estados Unidos.

El debate sobre la eutanasia, asociado a facilitar el fin de la vida sin sufrimiento, parece haber vuelto, abriéndose paso en los países de nuestro entorno la idea de que las personas tenemos derecho a recibir “ayuda” en el momento de morir. El concepto de “ayuda” engloba muchas variantes, y no pocos eufemismos. La más habitual, la eutanasia pasiva, supone la posibilidad de rechazar o interrumpir un tratamiento de soporte vital. El siguiente paso, la eutanasia activa indirecta, es el derecho a recibir cuidados paliativos cuyo objeto sea evitar el dolor, aunque puedan acortar la vida. En este concepto es donde se incluye la sedación terminal cuando el dolor no puede controlarse. Estas posibilidades vienen habitualmente unidas a la facultad de dejar por escrito y designar a una persona que nos representará cuando no podamos ya adoptar nosotros este tipo de decisión, en el denominado testamento vital. Estas posibilidades constituyen hoy el consenso básico en la mayoría de los países de Europa occidental.

Algunos países han ido un paso más allá, hacia lo que se ha denominado suicidio asistido o eutanasia activa. La eutanasia activa supone la intervención directa de un médico, bajo ciertas condiciones, para inducir la muerte, por ejemplo mediante una inyección letal, mientras que el suicidio asistido, supone facilitar a otra persona fármacos que le llevarán a la muerte, pero que deben ser ingeridos por el propio paciente. La eutanasia activa está permitida en Holanda y Bélgica desde el año 2002. Luxemburgo la aprobó en el año 2008. En Alemania, Suecia, Suiza y el estado de Oregón se considera legal el suicidio asistido por un médico. Los socialistas franceses lanzaron el debate en Francia bajo el concepto de “ayuda activa a morir”, pero finalmente únicamente han recogido en la legislación aprobada la sedación terminal, un supuesto algo lejano a la ambición de una ayuda activa.

Canadá ha irrumpido recientemente en este debate con una sentencia controvertida y pionera. En la sentencia Carter versus Canadá, del pasado 6 de febrero, el Tribunal Supremo de Canadá reconoce la ayuda médica a morir como un derecho fundamental. El Tribunal Supremo revisó la ley que prohibía la ayuda al suicidio para enfermos terminales y concluyó que esa prohibición lesionaba el derecho a la vida, ya que forzaba a algunas personas a tener que quitarse la vida preventivamente, por miedo a no poder hacerlo cuando su enfermedad avanzase. La sentencia también afirma que la prohibición viola el derecho de libertad e integridad al provocar estrés y daño psicológico. La sentencia falla que es inconstitucional prohibir la ayuda médica a enfermos adultos competentes que la pidan a causa de una enfermedad o una discapacidad que les provoque sufrimiento permanente, intolerable e irreversible. La argumentación de la sentencia es sin duda controvertida, pero el reconocimiento de la ayuda a morir como un derecho está llamado a generar un interesante debate. La sentencia argumenta que la actual prohibición genera “deber de vivir” en lugar de un “derecho a la vida”. Esta sentencia es consecuencia de las demandas presentadas por dos mujeres Kathleen Carty y Gloria Taylor, que sufrían enfermedades crónicas degenerativas. Carty murió en 2010 en una clínica suiza que practica suicidios asistidos, mientras que Taylor falleció en 2012 a causa de una infección. La sentencia da un plazo de un año al legislador canadiense para revisar la actual legislación.

En los países con profundas raíces religiosas, el debate es complejo. La iglesia católica rechaza tajantemente cualquier forma de eutanasia. Considera que nunca es moralmente lícita la acción que por su naturaleza provoca directa o intencionalmente la muerte de un paciente, y por consiguiente, jamás es lícito matar a un paciente, ni siquiera para no verlo sufrir o no hacerlo sufrir, aunque él lo pida expresamente. El valor que la religión católica otorga a afrontar el sufrimiento provocado por las enfermedades como un medio de alcanzar la salvación eterna deja poco margen para el debate.

Y sin embargo, es preciso que el debate se abra camino en la sociedad española. Llámenme cobarde, pero no puedo encontrar un ejemplo mayor de estupidez humana que el prolongar la agonía y el sufrimiento de un enfermo incurable. No puedo encontrar mayor muestra de progreso social que el otorgar a un enfermo incurable que está sufriendo el derecho a poder elegir la forma como quiere renunciar a la vida. No puedo sino envidiar los debates sobre la ayuda activa a morir en países como Holanda, Bélgica, Suiza, Francia, Canadá o Estados Unidos.

Sentencias como la canadiense muestran los cambios en los valores respecto a la muerte que se están produciendo en las sociedades occidentales. De hecho, las encuestas muestran que la mayoría de la población está a favor de la eutanasia. En una encuesta del año 2009, realizada en España por encargo del Ministerio de Sanidad el 64% de los encuestados estaba total o bastante convencido de que lo correcto es ayudar a morir a un paciente en situación de sufrimiento, y solo el 15,6% se mostraba decididamente en contra (ver los resultados aquí).

Ciertamente el avance de la medicina, junto con el tradicional inmovilismo de las religiones, en particular la católica, nos ha llevado a una situación difícil e incómoda. El avance de la medicina ha permitido que la esperanza de vida de los españoles se haya duplicado en apenas cuatro generaciones. Si en 1910 de media un español vivía poco más de 40 años, en 2009 la esperanza de vida llegó a la edad de 84,5 en mujeres y 78,4 en hombres. Lástima que este incremento en la esperanza de vida no haya venido acompañada de una mejora igualmente comparable en la calidad de ese tiempo de vida que estas generaciones han ganado a la muerte. Las enfermedades crónicas degenerativas se han vuelto habituales, a medida que envejece la población. Una de las causas que más han contribuido a incrementar la esperanza de vida ha sido el control de las enfermedades cardiovasculares. Conociendo esto, no deja de ser paradójico que hoy, cuando una persona de edad avanzada, muere por un infarto fulminante, especialmente si ha sido mientras dormía, no solo no desencadena un sentimiento de compasión o pena, sino que más bien despierta un sentimiento de complacencia y cierta envidia. Sería hipócrita no reconocer que todos hemos pensado que “así querríamos morir cuando llegue el momento”. La medicina, que nos ha traído una mayor esperanza de vida, también nos debería proporcionar una mejor alternativa a una lenta y dolorosa agonía, mientras traduce esos años de vida en años que merezca la pena vivir.

Probablemente la generación que nos encontramos alrededor de los 50 años somos la primera que está viviendo con crudeza algunos de los efectos del envejecimiento de la población. Las enfermedades neurodegenerativas no paran de crecer, privando a muchas personas de las capacidades más básicas. Muchas enfermedades crónicas, o enfermedades particularmente agresivas como algunos tipos de cáncer, desembocan en lentas agonías no exentas de sufrimiento, en las que los cuidados paliativos no siempre evitan situaciones difíciles de asumir. Nuestra generación vive rodeada de casos que afectan a familiares, amigos y conocidos. Con el respeto y admiración que la forma como estas personas y sus familias afrontan estas difíciles situaciones, con el cariño, afecto e infinita paciencia que desarrollan los cuidadores, médicos y familiares de estas personas, algunos no podemos evitar pensar que no queremos vivir esa situación en primera persona.

Para muchos de nosotros no es cobardía, es insultante sentido común. A diferencia de la defensa del derecho a la vida, defender el derecho a morir dignamente no es popular, probablemente no de votos, y tampoco despierta ni simpatía, ni admiración. Pero ver que las sociedades más avanzadas son capaces de plantear el debate con serenidad y madurez induce a cierto optimismo.

25 comentarios
  1. Juan
    Juan Dice:

    En España el debate sobre la muerte digna es casi un tema tabú. El caso de las urgencias del Severo Ochoa, la denuncia en 2005 al entonces coordinador Luis Montes, y las dudas sobre la praxis de sedación en ese hospital contribuyeron aún más a enrarecer el debate en España.

    Y siempre permanece la leyenda urbana de que si tienes amigos médicos, será más sencillo el acceso a los cuidados paliativos, a la sedación y a una muerte tranquila. Leyenda o mentira, es un tema recurrente. Gracias por suscitar el debate.

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Juan Luis Redondo nos habla hoy de un tema inevitable, que socialmente está muy cerca del tabú y que suele estar en la penumbra de nuestros pensamientos y conversaciones. El Tránsito.

    El momento en el cual cesa la función de onda que somos y regresamos al estadio primigenio. Ondas inferiores al "Planck" que volverán a reconfigurarse en la variedad de funciones ondulatorias que tejen y destejen los incontables universos de los que somos parte integral y, mal que nos pese, igual de eternos que el resto.

    En general las mentes personales y sociales que se configuran durante lo que conocemos como ciclo de vida biológica, tienden a ver su final de modo negativo. Pero también puede ser considerado desde perspectivas… más amplias y razonables.

    No hace mucho he estado cerca de un buen amigo durante sus últimos días y su tránsito me recordó más un parto que una tragedia.
    Es cierto que morir no es tan fácil como parece. Muchos partos tampoco.

    Sin embargo, lo que ya no se entiende muy bien es que –justo en este instante histórico– vuelva a surgir la cuestión de la Sedación como un derecho. ¿Desde cuándo no lo ha sido? ¿Desde cuando nos han de dictar hasta los suspiros finales? ¿Van a promulgar nuestro derecho a respirar? ¿Lo han hecho ya?

    Mi madre murió en 1971. Lo hizo sedada y atendida por un médico del sistema sanitario español de entonces tras "una larga enfermedad". Igual que mi amigo hace cuatro meses lo hizo en otra habitación de su residencia habitual. Ambos con derivados de la morfina.

    En ambos casos su sedación corrió a cargo de un médico y ni se planteó nadie hacer pasar el proceso por Comité de Bioética Hospitalaria alguno. Hasta ahí podíamos llegar.

    Simplemente se hizo de forma natural porque a nadie le parece que el Estado deba Inmiscuirse también en este instante.
    Sin embargo….. Porfían.

    Mi amigo murió con 90 años. Era sacerdote y creyente. Murió rodeado de otros sacerdotes de su orden y de algún amigo.

    Ya hace tiempo que todos los Estados que comulgan con eso que se llama el Consenso de Washington –Canadá suele ser de los más obedientes– buscan formas de gestionar el final del ciclo.

    A los "Agentes" que nos gestionan –como bien nos recuerdan EB, De Lege Ferenda y Bourdieu– el asunto les interesa y piensan en él porque una gestión más proactiva del "Ciclo" comienza a ser una Necesidad Imperiosa del Sistema de Poder Social.

    En España ya se ocupó el Bipartito de ir Preparando Comités de Bioética para la Gestión y el Control del Proceso.
    Incluso hubo alguna prueba experimental que no salió del todo bien porque cantó la gallina antes de que la Opinión estuviese bien adormecida. La Infraestructura ya está dispuesta y los nombramientos hechos a falta de sueldo concreto. Esa es otra.

    A mi modo de ver esto es lo preocupante. Que el Estado se meta a controlar y decidir sobre los últimos momentos de cada uno de nosotros. La mano que meces la cuna no es de Recibo.

    Esto, a mi modo de ver, es lo terrible.

    Que ni para irte te dejan hacerlo con libertad.
    Probablemente necesitan controlar cada cabeza del rebaño no sea que, visto a dónde nos conducen, optemos de modo masivo por acelerar el regreso.

    También esto es lo que está detrás de algo tan simple y tan natural como el Tránsito.

    Saludos

    • Juan Luis Redondo
      Juan Luis Redondo Dice:

      Manu, como siempre gracias por tus observaciones. Es interesante porque lo que tú propones como interés en controlar el ciclo mediante este tipo de legislación, los defensores de una ayuda activa lo ven con el mismo argumento en el otro sentido. Dejar a la libertad personal lo que no debería controlar ni el estado ni el gobierno, ese proceso de "tránsito".
      Te sientes más libre si te dejan optar a las opciones de ayuda activa, o si no te dejan y debes buscar tú el camino?
      En los temas de sedación, el consenso es muy amplio, y como contestaba a Pedro en otra entrada, salvo en irlanda y Polonia, donde ni siquiera ese consenso se ha alcanzado, en el resto de países de Europa Occidental, la sedación terminal entra en el consenso amplio, ampliamente aceptado y aplicado por todos los médicos. Más allá entramos en el tabú. Creo que en Italia tienen una situación no muy legal, pero ampliamente aceptada igualmente.
      Pero el debate que planteas sobre si sientes que el estado controla más el ciclo vital reconociendo o no el derecho a la ayuda activa en el proceso de la muerte es sin duda interesante.

  3. Pedro
    Pedro Dice:

    En España hace años que se puede hacer testamento vital. Por ej. en la Comunidad de Madrid la Ley 3/2005 regula el ejercicio del derecho a formular instrucciones previas en el ámbito sanitario y se crea el registro correspondiente. Así se da la posibilidad de rechazar o interrumpir un tratamiento de soporte vital e incluso el derecho a recibir cuidados paliativos cuyo objeto sea evitar el dolor, aunque puedan acortar la vida. Y es la praxis médica habitual en los centros sanitarios.

    Desconozco los entornos sociales del autor cuando dice que "A diferencia de la defensa del derecho a la vida, defender el derecho a morir dignamente no es popular…", lo que percibo es que la gran mayoría de ciudadanos españoles, salvo fanáticos religiosos, están a favor de lo anterior, e incluso de la regulación de la eutanasia activa, y claramente a favor de la actual regulación sobre el aborto.

    • Juan Luis Redondo
      Juan Luis Redondo Dice:

      Pedro, lo que comentas es lo que recoge el artículo como el consenso en la europa occidental: eutanasia pasiva, y eutanasia activa indirecta, junto con el testamento vital. Esa es la situación, pero con eso hay dos problemas. Aunque tú lo consideres la práctica habitual, dependiendo de comunidad y centro, hay un componente que depende del entendimiento de los médicos. Eso no debería ser difícil de solucionar, con una legislación clara y nacional que recoge lo que tú entiendes como práctica habitual. No debería haber problemas porque la mayoría de la sociedad lo asume así. Pero como tema tabú sigue costando.
      Lo que se debate en Canadá, Francia, Estados Unidos o Alemania es un paso más … ayuda activa a morir. Cuando quiero acortar ese proceso. Cuando en una enfermedad terminal larga no quiero llegar al final. Ese es el debate más complicado, y lo que se entiende por ayuda activa a morir. Qué pasa si en un cáncer incurable no quiero llegar a las etapas finales y prefiero yo elegir un momento anterior, donde la situación no se haya degradado tanto. Aún más complicado, qué pasa si quiero considerar que cuando pierdo las funciones cognitivas de forma irreversible, aunque mi cuerpo decida que quiere vivir otros 5 años yo no quiero seguir viviendo? Ahí el tema ya se vuelve bastante tabú …

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Estando de acuerdo con Juan Luis , creo que el debate también se inscribe en un contexto más amplio que el del Tránsito sin Dolor. Esto de la Sedación Terminal es un Subterfugio. Un double talk.

    Para nadie en España ha sido un problema la sedación. No recuerdo un solo caso en mi ya larga vida. Ni en España ni fuera de España. Desde luego tampoco hay ni hubo la menor oposición religiosa a la evitación del dolor.

    Además es una obligación médica desde el Juramento Hipocrático —que tiene del orden de 2,500 años– a pesar de los esfuerzos de no pocos Estados por Cargárselo. El juramento se Inmiscuye en "Sus Poderes".

    Lo que aquí está en cuestión es si se Puede o no se Puede poner Límites a la Intromisión del Estado en las vidas de las personas. ¿Hay límites o son superiores a Dios?

    Es evidente que el Estado –Sus Agentes y Controladores– hace todo lo posible para inmiscuirse incluyendo el infantil truco de Regalarnos Derechos que son Nuestros desde Antes de que cualquier Estado naciese. Nos los Regalan y nos los Cobran tres veces. ¿Se puede ser más hipócrita?

    Por eso hablo del Derecho a Respirar. Porque se lo están apropiando bajo cualquier pretexto.

    Otra cosa bastante distinta de la Sedación es el Derecho al Suicidio. Tampoco nos lo quieren dar. No nos dejemos engañar.

    Tampoco aquí actúan decentemente las Instituciones del Estado. Lo hacen nuevamente con Hipocresía y Doblez.

    Supongamos por un momento que yo fuera favorable a un Derecho Humano tan evidentemente incuestionable para muchísima gente: El derecho a poner fin a la Propia Vida Biológica.

    Es muy sencillo:

    Se suprime el 143 CP (Suiza lo ha hecho y allí se va el que quiere) con las garantías que se desee para que el decisor esté en uso de sus plenas facultades cuando decida marcharse.

    No se preocupe nadie, recuerden la escena final de Soylent Green y vean un futuro plausible, placentero y cercano.

    ¿Por qué quienes desde el Estado fomentan la Participación Estatal en la gestión del Fin de Ciclo Biológico no lo hacen Directamente y se dejan de Zarandajas y de Comités?

    Eliminen directamente el 143 CP y verán qué rápidamente deja de haber problemas.

    No lo van a Hacer…………….Porque lo que quieren es Intervenir y Decidir.

    Cualquier cosa antes de que una Decisión Ciudadana sea auténticamente libre y no controlada por ellos.

    Continuamente caemos en su trampa dialéctica cuando es difícil encontrar un argumento para negar el "derecho a poner fin a la propia vida" de adultos en pleno uso de sus facultades.

    A ver, una mínima razón en una sociedad que se cepilla a 120,000 niños no nacidos al año por la sencilla razón de que un polvo es un Derecho Humano superior al de la vida.
    Este ejemplo moral también lo estamos legando.

    No nos engañemos, Tras todo ello se esconde el ojo avieso de Leviatán.

    Es bueno salir un poco del tablero de juego. Cuando se hace se perciben cosas que desde dentro no se ven bien y se discierne un poco mejor.

    Saludos y gracias porque el tema está ahí y conviene aclararlo.

  5. Luis Angel Abad
    Luis Angel Abad Dice:

    Estimado Juan Luis:
    Parto mi disertación en clara oposición a su planteamiento, especialmente en lo que a visión religiosa se refiere.
    Doy por supuesto que usted no es católico o, si lo es, desconoce la doctrina al respecto. Me sorprende su sentencia final al decir: "…es insultante sentido común." No me referiré al clásico "el sentido común es el menos común de los sentidos", ya que disiento de tal afirmación, más aún si a tal sentido se le considera insultante, lo que me parece un desprecio a quien, con pleno sentido común, difiere, como es mi caso, de su planteamiento.
    Menciona usted la religión católica considera el sufrimiento provocado por las enfermedades como un medio de alcanzar la salvación eterna. Esto es radicalmente falso; si no, dígame, dentro de contexto, en qué parte de la doctrina católica se recoge tal afirmación. Lo que lleva a la vida eterna como católico es cumplir fielmente la voluntad de Dios, reflejo ésta en el ejercicio de la caridad humana, es decir, en olvidarse de sí mismo para serlo todo en el otro, en el ajeno. Ya decía S. Agustín aquello de "ama y haz lo que quieras". Este es al fin y al cabo el objeto de ser del cristiano: amar. Lo demás o el cómo vivan algunos cristianos su fe entra del ámbito de la subjetividad, sujeta como tal al error, a la equivocación, etc., inherente a nuestra condición de seres imperfectos.
    Respecto a los debates que susciten los diferentes tipos de eutanasia a nivel de encuestas…, nada que decir. Sólo faltaría que unos cuantos, por mayorías populares, decidieran cómo deberíamos actuar los que disentimos. Ejemplos tenemos muchos; tan solo ver la decadencia social en la que estamos inmersos, denunciada con atina en muchos post del presente blog.
    En cuanto a su denuncia del tradicional inmovilismo de las religiones, agradezco a Dios que su Iglesia no vaya acorde con los tiempos, porque acabaría tal cual como ellas, es decir, destrozada. Dudo que a lo largo de los siglos haya habido una institución, como la Iglesia, que haya soportado con tanta fortaleza el paso del tiempo y los envites de la raza humana. Justo por eso, porque no se deja llevar de mayorías oportunistas ni modas pasajeras, es por lo que hoy continúa dando soporte humano a quienes parece hemos perdido tal condición.
    Señalar, finalmente, que la vida no se mide por condiciones vitales, ni por caprichos sociales. La vida, al menos los católicos, lo consideramos como el mayor milagro, único y exclusivo de cada ser, de ahí que nada ni nadie estemos legitimados para cortarla de raíz a conveniencia propia, porque si abrimos la puerta a la posibilidad que usted plantea, Juan Luis, me pregunto: ¿dónde estará el límite de poner fin a la vida?, ¿quién o quiénes se atriburián la condición de jueces para tal decisión?, ¿qué entenderemos por calidad de vida?. Me temo, estimado Juan Luis, que ante estas cuestiones se nos abre un enorme agujero negro que difícilmente puede traernos buenas consecuencias.
    Dicho lo cual, a diferencia de usted, no envidio a esos países más avanzados de los que hablo. Más bien me dan pena porque, al creer que dan un paso hacia el progreso de la libertad individual, lo que están consiguiendo es justamente lo contrario, cercenar tal libertad en uno de los derechos más importantes en nuestra convivencia: el respeto a la vida.
    Un saludo

    • Tenpao
      Tenpao Dice:

      Menciona usted la religión católica considera el sufrimiento provocado por las enfermedades como un medio de alcanzar la salvación eterna. Esto es radicalmente falso; si no, dígame, dentro de contexto, en qué parte de la doctrina católica se recoge tal afirmación.

      ———————————————————————–

      En el artículo de la Wikipedia sobre la doctriona de la Iglesia Católica dicen tienen un apartado sobre el sufrimiento donde dicen lo siguiente:

      "… el sufrimiento, ya sea voluntario (ej.: la mortificación), como involuntario, pasó a ser, sobre la forma de sacrificio, una pieza fundamental en la salvación de la humanidad, mediante la participación personal y unión de los sacrificios individuales al supremo Sufrimiento de Cristo."

      Recuerde Luis Ángel que los artículos de la Wikipedia los puede corregir cualquiera, no dude en hacerlo para que las ovejas no se desvíen de la ortodoxia.

      Un saludo.

      Un saludo.

    • Pedro
      Pedro Dice:

      “Sólo faltaría que unos cuantos, por mayorías populares, decidieran cómo deberíamos actuar los que disentimos.” A ver, que nadie pretende obligarles a los católicos a nada, son Uds. los que quieren obligarnos a los no católicos a hacer lo que Uds. quieren bajo amenaza del Código Penal. Nadie le obliga a Ud. a divorciarse, casarse con otro hombre, abortar o practicarse la eutanasia. Se trata de que los no católicos tengamos la misma libertad que Uds. para poder hacer o no esa cosas, con las garantías y regulaciones legales adecuadas. Da vergüenza tener que explicar esto a las alturas del siglo XXI en que estamos, la verdad.

      Respecto a la vida humana y las preguntas que Ud. plantea:” ¿dónde estará el límite de poner fin a la vida?, ¿quién o quiénes se atribuirán la condición de jueces para tal decisión?, ¿qué entenderemos por calidad de vida?”, la respuesta es que, dentro de un marco regulatorio adecuado, cada uno es quien decide sobre su propia vida. Ud. decide sobre su vida lo que le parezca de acuerdo a sus creencias, y yo lo respeto, y yo decido sobre la mía, y Ud. lo respeta.

      Y en cuanto a su alegría porque la Iglesia no vaya acorde con los tiempos, espero que lo diga por cosas como que el Sol gira alrededor de la Tierra, la teoría de la Evolución o el origen del Universo, y no por quemarnos en la hoguera a los herejes…..

    • Juan Luis Redondo
      Juan Luis Redondo Dice:

      Luis Angel, para clarificar los planteamientos .. sobre la doctrina de la religión católica, no pretendería entrar en debate. Seguro que tienes razón. Pero quizás despues de haber vuelto de la Semana Santa, y haber asistido a los ritos y los pasos con la crucifixión, espero que entiendas que genera ciertas dudas. Nunca he afirmado que el sufrimiento lleve a la salvación, sino la forma como debe afrontarse ese sufrimiento. Pero seguro que estaré equivocado. Igualmente que la vida es maravillosa, y es un regalo incomparable, no seré yo quien se lo discuta, no es el objeto del debate.
      Sobre las encuestas no puedo estar más de acuerdo. El artículo no defiende imponer nada a nadie. Como debatía con Manu, solo defiende que cada uno podamos ejercer nuestra libertad. Individualmente. Sin forzar a nadie. Pero sin que nadie me fuerce a mi.
      Y no puedo compartir sus palabras finales. No se piden jueces, ni límites. Yo no quiero tener que decidir por nadie, faltaría más. Pero tampoco quiero que nadie decida por mi. El único agujero negro que se abre es de la libertad. No puedo compartir que ejercer esa libertad de miedo, o sea un problema.

  6. Luis Angel Abad
    Luis Angel Abad Dice:

    Reitero, Tenpao, en qué parte de la doctrina católica se recoge lo mencionado en mi post. Me temo que la Wikipedia dista mucho de considerarse doctrina, créame, se lo aseguro, de ahí la falta de necesidad de ser corregido tal cúmulo de conocimiento.
    En todo caso, tomando el criterio que usted menciona, el sacrificio se torna como medio para un fin, no siendo el mismo el fin al que hemos de dirigirnos. Es decir, no se trata de sufrir por sufrir, sino en ofrecer el sacrificio como medio de unión con Dios cuando toca. Es por eso por lo que no se entiende el comportamiento de esta sociedad cuando trata de evitar patológicamente todo tipo de sufrimiento, siendo éste inherente a nuestra vida. Por tanto, ¿qué sentido tiene evitarlo?. Digo yo que será mejor encauzar a evitar lo inevitable. Para los católicos, este sufrimiento nos lleva a un fin superior. Pero insisto, el sufrimiento como tal no lleva a la gloria de Dios, sino tan solo el sentido que le aportemos. Lo demás son maniobras de faquires o de falacias orientales tan de moda hoy en día en nuestra cultura occidental.
    Saludos

    • Tenpao
      Tenpao Dice:

      Hay citas y citas de personas consideradas santas por la Iglesia en el mismo sentido. Acabamos de pasar la Semana Santa. Somos el país de Teresa de Jesús o de Ignacio de Loyola. No sé qué se gana negando lo evidente.

      Respecto al sufrimiento. Yo no quiero sufrir innecesariamente. Tal cual. Ni como medio para conseguir algo ni como fin en sí mismo. Ni para unirme con Dios, ni para desunirme al Diablo, ni para acercarme a Mitra o a Pazuzu. Y no me gustaría que mis familiares y amigos sufrieran, pudiendo evitarse. Entiendo que sufrir es parte de vivir y acepto ese sufrimiento, hasta cierto punto, pero no comprendo porqué se exige que muchos de nuestros seres más cercanos y queridos sufran cuando hay soluciones bien fáciles. ¿Acaso no anestesiamos a alguien cuando se le opera, o se le extrae una muela? ¿No damos un calmante a la persona que se rompe una pierna? ¿Por qué condenar a alguien a seguir (mal)viviendo una vida que no desea? Me remito a lo dicho anteriormente por Pedro: cada uno debe poder fijar los límites hasta los que quiere llegar, incluso pudiendo poder dejar instrucciones muy claras de lo que se debe hacer en caso de enfermedad incapacitante. ¿Quién tiene autoridad para prohibirlo? ¿En base a qué?

  7. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    El interesantísimo debate suscitado por el artículo pone en evidencia que es otra de las muchas asignaturas pendientes tan ligadas a la palabra LIBERTAD con que se nos restringen sutilmente nuestros precarios derechos. Unas veces desde ideologías políticas y otras desde ideologías religiosas, el ser humano está condicionado en su libre desarrollo por voces, opiniones y doctrinas que ahogan, tergiversan o manipulan lo que significa "libertad". Y viene a cuento hoy el tema por el desgraciado caso de los "espeleólogos" españoles en Marruecos. No estamos acostumbrando por una parte a protegernos (por ejemplo con el cinturón de seguridad, airabas, etc.) de los accidentes de tráfico, mientras alabamos, difundimos y hasta nos vanagloriamos de los "deportes de riesgo". Un despropósito más desde el punto de vista legislativo (¡hay tantos!) con el que se pretende evitar ¿daños a las personas o costes al Estado? por una parte y, por otra, no se impide que estos deportistas "de riesgo" puedan libremente afrontar, bajo su responsabilidad, tales riesgos. La decisión sobre la vida propia cuando ya no es vida, sólo corresponde a la libertad de quien la padece. Ni estado ni religión tienen nada que decir sin entrar en colisión con mi libertad, en cuestiones que sólo me afectan a mí. He escalado, he hecho espeleología, he tenido accidentes de montaña y subterráneos y sólo yo he sido responsable de hacerlo controlando los riesgos. Por eso no se me ocurre tirarme desde un puente o realizar "hazañas" peligrosas como las que diariamente nos muestran y difunden los medios de comunicación. Hay que distinguir entre deporte y riesgo y, cuando se apuesta por él, responsabilizarse libremente de sus consecuencias.

  8. Luis Angel Abad
    Luis Angel Abad Dice:

    Estimados Pedro y Juan Luis:
    Pedro, Dios me libre como católico de obligarte a ti ni a nadie a hacer algo por pura imposición, y menos bajo el paraguas del código penal. No soy yo quien dijo que la Fe se propone, no se impone (Benedicto XVI), ni que al César lo que es del César (Jesucristo). Si alguien bajo la denominación de católico lo hiciera, ya te advierto que lo hace bajo su libre capacidad de acción, no en nombre de la religión que dijera profesar. De ahí que puede usted a bien guardar la vergüenza de la que habla para aquellas otras ocasiones en que pueda necesitarla. Respecto a lo que menciona de la teoría del sol, de la Evolución o sobre el origen del Universo…, no seré yo quien le recuerde los numerosos y mayúsculos fracasos a lo largo de los siglos de la ciencia médica, física, biológica, etc…, todas ellas supuestamente científicas. Yo, personalmente, me sigo fiando de Dios, no del acto humano.
    Estimado Juan Luis, estoy de acuerdo que su post alimenta un debate que no debe cerrarse al ánimo religioso, cierto, reiterando que de ningún modo la fe católica pretende imponer nada a nadie, sino tan solo, en su legítimo derecho, alimentar la conciencia de aquel que lo desee. Es mas, repruebo que el debate sobre los derechos fundamentales, como es el de la vida, para mí de los más esenciales, deba ser sustentado sobre el hecho religioso, ya que, considero, tiene entidad suficiente como para ser defendida como tal. Por ello, así lo entiendo, desde el momento en que no confiamos a Dios nuestra vida, ésta pasa a ser de uso único y exclusivo de uno mismo bajo criterios propios y, por tanto, subjetivos, es decir, susceptibles de mudanza en función del devenir personal y social, algo que jamás ocurre en quien mantiene firmes creencias religiosas. De aquí deriva la diferente interpretación de la libertad que hacen los católicos de los no creyentes. En todo caso, Juan Luis, Dios nos libre de afrontar un momento tan duro como la enfermedad terminal. Si le ocurriera algo así, tenga por seguro que me tendrá a su lado, no para proporcionarle el veneno de la "libertad", sino para acompañarle en tal trance con todo el amor que Dios me permita, porque para mí su vida tiene mucho sentido hasta el último suspiro. Y si no lo hiciera, que Pedro me meta en el capítulo de las pifias de innombrables católicos.
    Un placer y orgullo debatir con ustedes en un blog tan prestigioso. Gracias.

  9. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Un resumen de la doctrina católica puede encontrarse en Evangelium vitae, de Juan Pablo II que tiene muy poco que ver con lo que pueda decir la Wikipedia. Por otra parte el pensamiento católico e incluso la moral católica dista de ser uniforme e inamovible.
    Más allá de prejuicios, estereotipos o las propias conclusiones oficiales de la Iglesia, convendría leersebien esta encíclica para comprender en qué se basan y cómo desarrollan el proceso lógico-racional correspondiente. Para poder discrepar, incluso radicalementepero de forma fundamentada. Concuerdo en todo con lo que expone razonadamente Manu Oquendo, así como Luis Ángel Abad.
    De hecho, Jesús recomendó a sus seguidores que cuando hicieran ayuno se perfumaran y arreglaran para que nadie supiera que lo estaban haciendo, para que no se vanagloriasen, es decir que el valor moral del sacrificio radica en la respuesta al amor recibido del Señor y el ofrecimiento de la persona pero carece de valor en sí mismo.
    La doctrina católica siempre ha admitido los cuidados paliativos, aun cuando acorten la vida, la llamada ortotanasia o eutanasia pasiva, rechazando la eutanasia activa y el suicidio asistido. Por otra parte una diferencia entre la Iglesia y el Estado es que las "imposiciones" de la Iglesia no tienen ninguna consecuencia práctica para el no creyente y son muy relativas para el creyente. Sin embargo las del Estado tienen consecuencias prácticas inmediatas para todos, creyentes o no.

    • Pedro
      Pedro Dice:

      Totalmente de acuerdo con la diferencia entre las imposiciones de la Iglesia y las del Estado. Por eso la Iglesia debe hablar solo para los creyentes y no pretender que las leyes civiles que afectan a creyentes y no creyentes impongan a éstos sus creencias. Las leyes civiles deben permitir tanto a creyentes como a no creyentes desarrollar sus vidas como consideren. Igual que sería absurdo que una ley civil obligue a divorciarse, abortar, casarse con alguien de tu mismo sexo o practicarse la eutanasia, es absurdo que se lo prohíba a quien quiera hacerlo con las garantías de su regulación. Sin embargo la iglesia católica lo que pretende, y en España es evidente, es imponer a través de leyes civiles los comportamientos de todos, incluidos los no creyentes, en lo que no tendría que entrar. La imagen de decenas de obispos con pañuelos en la cabeza manifestándose por las calles protestando contra el fin de la prohibición para los homosexuales de poder contraer matrimonio civil es un lamentable ejemplo.

  10. Gmendezsardina
    Gmendezsardina Dice:

    He oído bien? Se cita a la wikipedia? Y si acudimos dónde debemos? Les parece bien Pío XII? Demasiado antiguo y conservador? Veamos: "el cristiano no tiene NUNCA obligación de aceptar el dolor por el dolor", es más " el hombre conserva … el derecho a dominar las fuerzas de la naturaleza y de utilizarlas para su servicio, y por tanto, de poner todos los recursos.que ella le ofrece para evitar y aun suprimir el dolor físico", y continúa " la resolución más perfecta y más heroica puede darse lo mismo admitiendo que rechazando la narcosis" (discurso pronunciado el 24 de febrero de 1957' sí, he dicho 1957' en el IX Congreso Nacional de la Sociedad Italiana de Anestesiología). Esta es la doctrina, si queremos conocerla y no hablar de oídas, y nos sorprendería como me ocurrió, y finalmente me permiten recordar que la Santa Congregación para la Doctrina de la Fe ( lo que siempre fue la Inquisición) publicó una Declaración sobre la eutanasia el 5-5-1980' en la que la sitúa en el mero nivel de las intenciones … Espero haber aclarado algo … Saludos … (http://www.biojurista.blogspot.com.es)

    • Tenpao
      Tenpao Dice:

      Admito mis carencias sobre teología y doctrina católica. No puedo decir que me interese demasiado el tema, sobre todo cuando parten de una postura que me parece deshonesta, puesto que sus partidarios son capaces de defender una cosa y su contraria, según convenga y apoyándose en los textos que escojan.

      En el siguiente documento, de la web del Vaticano, se comenta el Evangelio del sufrimiento de Juan Pablo II:
      http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/csaints/documents/rc_con_csaints_doc_20031213_martins-sofferenza_sp.html#_ftn6

      “Impresionan profundamente las palabras del Santo Padre sobre el valor del sufrimiento, cuando afirma que «parece que forma parte de la esencia misma del sufrimiento redentor de Cristo el hecho de que haya de ser completado sin cesar». De este modo, «cada sufrimiento humano, en virtud de la unión en el amor con Cristo, completa el sufrimiento de Cristo. Lo completa como la Iglesia completa la obra redentora de Cristo».”

      Por lo que parece el sufrimiento tiene valor y se debe completar sin cesarlo, incluso cada sufrimiento humano completa el sufrimiento de Cristo, así de importante es. Más tarde, Juan Pablo II habla sobre los padecimientos que sufrió después de su atentado:

      “Por medio de María quisiera expresar hoy mi gratitud por este don del sufrimiento… Quiero agradecer este don. He comprendido que es un don necesario.”

      El sufrimiento es un don (una dádiva, un presente, un regalo), y por ello lo agradece, pero además es un don necesario. Más tarde:

      “Y he comprendido que debo llevar a la Iglesia de Cristo hasta este tercer milenio con la oración, con diversas iniciativas, pero he visto que eso no basta: necesitaba llevarla con el sufrimiento, con el atentado de hace trece años y con este nuevo sacrificio. ¿Por qué ahora? ¿Por qué en este año? ¿Por qué en este Año de la familia? Precisamente porque se amenaza a la familia, porque se la ataca. El Papa debe ser atacado, el Papa debe sufrir, para que todas las familias y el mundo entero vean que hay un evangelio -podría decir- superior: el evangelio del sufrimiento, con el que hay que preparar el futuro…”

      Al parecer para llegar al tercer mileno no basta con la oración ni con otras iniciativas, también es necesario el sufrimiento del Papa, que debe sufrir para que se vea ese evangelio del sufrimiento, que es superior por cierto.”

      Después:

      “Para llevar a la Iglesia hasta el tercer milenio y acompañarla en él, no bastan las iniciativas, incluidas las más geniales; ni siquiera basta la oración. Hace falta el sufrimiento de los hijos de Dios, las tribulaciones de los santos, el dolor del Vicario de Cristo y de «todos los que sufren con Cristo, uniendo los propios sufrimientos humanos a su sufrimiento salvador»”

      ¡Vaya por Dios!, ahora resulta que nos toca sufrir a todos, y yo aquí tan tranquilo. Pero seguro que lo estoy entendiendo mal, seguro que realmente Juan Pablo II no dice lo que yo entiendo sino todo lo contrario, y naturalmente habrá otra carta, encíclica o comentario en la que se diga otra cosa. Me parece evidente que a lo largo de dos milenios una parte importante del cristianismo no sólo ha aceptado el sufrimiento, sino que lo ha buscado con deleite. Me refiero a los movimientos ascéticos, a los flagelantes, a las mortificaciones, a las penitencias, a las renuncias, etc. No sé si lo hacen para buscar la salvación, para que se les perdonen pecados, para que se produzca un milagro, para entrar en el tercer o en el cuarto milenio de Iker Jiménez, o por otra razón. Tampoco sé si esta búsqueda está dentro de la doctrina, de la costumbre, o de la herejía, pero existe, está ahí, es y ha sido importante y me parece ridículo negarlo.

  11. Juan Pablo Villar
    Juan Pablo Villar Dice:

    En este debate es interesante ver qué ha sucedido en los países en los que la eutanasia lleva años aprobada como Holanda. Creo que este artículo es bastante esclarecedor sobre las consecuencias negativas de legalizar la eutanasia: http://www.dailymail.co.uk/news/article-2686711/Dont-make-mistake-As-assisted-suicide-bill-goes-Lords-Dutch-regulator-backed-euthanasia-warns-Britain-leads-mass-killing.html
    Coincido con Luis Ángel Abad en que lo realmente avanzado es proteger la vida en todas sus etapas y no ir por el camino fácil de eliminarla cuando alguien, para sí mismo o para otros, considera que no es digna de ser vivida.

    • Juan Luis Redondo
      Juan Luis Redondo Dice:

      Juan Pablo, el argumento del "slippery slope" es un argumento mil veces utilizado y mil veces rebatido. No hay datos que soporten ese argumento, y creo que tu afirmación de que es un artículo esclarecedor es un poco aventurada. Es un artículo que defiende un punto de vista con una base factual muy poco sólida. En ningún país el soporte a la ayuda activa a morir ha desembocado en una "avalancha" de suicidios, sino en algo bastante razonable considerando el porcentaje de enfermos terminales, y tipos de enfermedades. Y tampoco desemboca en una actitud más laxa sobre el suicido. Creo que otra visión de esos datos es sesgada.
      Y sobre tu afirmación final es preciosa, pero decirle eso a un enfermo terminal que sabe que sufrirá una lenta y dolosrosa agonía y degeneración hasta su muerte., o alguien que sabe que perderá sus capacidades cognitivas, pero vivirá … quien sabe cuanto tiempo .. suena "excesivo". La frase es preciosa, pero estaría bien darle un marco de libertad individual. Por qué no dejar que la gente pueda decidir por sí misma? Por qué ese miedo a la libertad? El camino fácil? El camino del dolor y el sufrimiento inútil, y prescindible. para qué? por qué? Estaría bien poder entender el sentido del camino difícil. Creo que es precisa una explicación un poco más fundamentada que el amor y el respeto a la vida, porque eso lo compartimos todos. Y habría que explicar bien por qué la sedación terminal, con pérdida de conciencia durante x días / meses / .. hasta la muerte es admisible, pero adelantar la muerte esos días / meses no lo es. La diferencia es .. cuál? Solo la valoración moral. Del que lo sufre? De la sociedad? De la religión?

  12. Martin Quixada
    Martin Quixada Dice:

    Obligar a una persona a vivir contra su voluntad o a sufrir por creencias absurdas de un tercero pronto sera un delito. Existe un lado oscuro y demoniaco de la humanidad encarnado por el credo catolico que invoca el derecho a la vida para violar la libertad y la conciencia del individuo. Es el culto al sufrimiento que no se aplican a si mismos sino a vidas de otros. Hay detras de ello una extraña industria o negocio. Los inhumanos estan entre los humanos.

  13. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    Hombre, eso de la eutanasia no parece que sea muy tabú, al menos en este blog:

    <a href="https://hayderecho.com/2012/10/29/la-eutanasia-en-espana/&quot; >(1)</a>

    <a href="https://hayderecho.com/2013/06/21/se-abre-una-puerta-en-europa-a-la-despenalizacion-del-auxilio-al-suicidio/">(2)</a&gt;

    Es oportunio que se vuelva a tratar este tema. El suicidio asistido puede resultar conveniente para personas físicas y aún jurídicas, como puede verse estos días en el caso de UPyD, si se me permite la eutrapelia.

    No se me desasosiegue el sr. Redondo: tendá eutanasia, eugenesia y eufemismos, en la cantidad que desee e incluso mayor.

    Por cierto, sr. Redondo, un comentario: en un texto en castellano queda un poco pedante escribir "slippery slope". Y no le discuto que tal argumento haya sido "mil veces rebatido". Le creo sobre su palabra, pero quizás fuera conveniente exponer diez o doce de esas mil refutaciones.

    • Juan Luis Redondo
      Juan Luis Redondo Dice:

      Apreciado Cvm, una búsqueda rápida de algunas referencias sobre la "pendiente resbaladiza" : http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3185895/,

      Este es más antiguo, pero claro en el planteamiento:
      http://www.eutanasia.ws/hemeroteca/pendientelewis.pdf

      Encontrará muchas otras referencias en estos mismos artículos.
      Los argumentos a favor y en contra de la "pendiente resbaladiza" son bastante claros. Como en otras situaciones de este tipo, la discusión sobre la interpretración de los datos, y la valoración de los mismos, hace que sobre los mismos datos, se encuentren estudios e informes que defienden una cosa, y la contraria. Aún así, las cifras son pequeñas, y las opiniones sobre como en Holanda o Oregón se va "descendiendo la pendiente" son "muy, muy subjetivas y valorativas".
      Sobre el uso de términos ingleses, solo recordarle que el artículo original referenciado estaba en inglés. Como siempre, gracias por sus comentarios.

  14. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    El número de suicidios diarios en España está entre 9 y 10 personas. Es una información que no se publica en titulares ni se investiga pero la cosa no es broma. Son entre 3000 y 4000 personas al año. No pocos de ellos lo hacen tirándose al tren que no suele fallar. La cifra crece.

    Por otra parte el porcentaje de la población cautivo de drogas –legales e ilegales– es más que epidémico, es masivo.

    Tampoco se habla de ello salvo algún recorte de prensa tras controles policiales de tráfico en los que hasta el 50% da positivo. Muchas drogas legales con receta también son un riesgo para la conducción de vehículos.

    Hace unos años, Osakidetza hizo un estudio de los "medicados" –solo por el sistema público vasco– y daba como un 22% de la población con segmentos concretos que lo estaban por encima del 45%. Por ejemplo mujeres y hombres divorciados y parados con familia se salían de las tablas.

    El 22% de la población (ojo, incluye niños) es también un dato para toda España por un psiquiatra que alertaba sobre lo que denominaba un problema "epidémico y creciente". Esto lo leí a principios del XXI y he perdido la pista de aquel libro. Creo que era del Dr. Garrido pero no estoy seguro.

    La liberación del suicidio de la que hablamos ayer —por supresión del 143 del CP–ayudaría a un proceso mucho mejor gestionado, divulgado y conocido. Dejaríamos de tener el espectáculo tremendo y traumático que supone el levantamiento de cada uno de ellos hoy día.

    Hoy, simplemente, se trata de Ignorarlo y de Ocultarlo porque vivimos en la pretensión del mejor de los mundos posibles.

    El caso es que el artículo de Juan Luis trae muchas cuestiones a la luz y entre ellas el supuesto Derecho del Estado a negarnos el Derecho a no estar. Este poder del Estado a mucha gente muy sensata les parece mal. El derecho a irnos y hacerlo de un modo distinto de la línea de cercanías a su paso por las Matas o por Cornellá.

    ¿Por qué lo hace?

    Tradicionalmente, en esto, los estados se han refugiado tras la Religión (que proporciona al Estado un papel de bóveda arquitectónica que el Estado no puede ofrecer) pero esto no parece suficiente hoy día en estados laicistas.

    El Poder del Estado necesita ser total para poder ser coactivo. No puede haber escapatorias ni éstas ser facilitadas. O es Estado Propietario real de Vidas y Haciendas o corre el riesgo de un boquete monumental por el cual se escape un torrente en cuanto la gente cambie de Cosmología como ya está cambiando.

    Precisamente el estado moderno es impotente contra el Terrorismo suicida de base Ideológica porque los Agentes de este último no están restringidos por la escala de valores que establecen la Vida Biológica como valor supremo.
    Una creencia laicista que en muchos casos está dejando de funcionar porque hasta su propia ciencia oficial comienza a contradecirla.

    Y si no compartes ese valor supremo realmente el poder del Estado disminuye enormemente hasta tal punto que según los Sociólogos Michael Mann y John Hall ("Power in the 21st Century") el estado llamado democrático se ve abocado con esta gente a una estrategia como la usada en España con ETA por R. Zapatero "Make Friends with them and Buy them off" (sic).
    El libro es muy instructivo sobre lo que se mueve en el corazón del Leviathan porque son dos de los más relevantes especialistas de dicho campo hoy día.

    Es interesante darle vueltas a estos asuntos aparentemente trillados pero con ángulos de geometría variable.

    En cualquier caso no se pierdan la escena del Tránsito en Soylent Green.

    https://www.youtube.com/watch?v=edQNjJZFdLU

    Revolucionaria.

    Muy buenos y fructíferos días.

  15. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Cuando hablamos de "doctrina católica" es lo mismo que cuando hablamos de "doctrina jurídica". En ambos casos simples referencias relacionadas con diferentes momentos y sociedades. No es lo mismo la difundida con un pontífice que con otro, como demuestra el vuelco doctrinal que está imprimiendo el actual Papa. Seguro que se están revolviendo en sus tumbas algunos de los anteriores. La religión y la fe corresponden a la intimidad de cada persona y, sobre todo, a su libertad de elegir, decir, hacer y sentir. El debate es muy interesante pero nos lleva de nuevo a subjetivarlo bajo el prisma personal de creencias y experiencias, de ideologías en suma, cada una de ellas respetable en tanto en cuanto no la trate de imponer a los demás.

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