La kazajización de Cataluña

Vivo en Almaty, capital “cultural” de Kazajistán, desde hace casi un año. El país es fruto de la desmembración de la Unión Soviética, a principios de los noventa. Los líderes de la URSS fijaron sus fronteras actuales, bastante artificiales, delimitando un inmenso territorio en el que antes vivían diversos pueblos nómadas, pero en el que no había un Estado como tal. En general, los Estados de Asia Central son una creación soviética, no en el sentido de que no hubiera unidades políticas con anterioridad, pero sí en la medida en que su delimitación geográfica, su poder central y cuál debía ser su población fueron decisiones tomadas en gran medida por los Lenin y los Stalin de turno. Stalin, en concreto, deportó a Kazajistán a miles y miles de personas de todo “el imperio” –polacos, ucranianos, alemanes, coreanos…-, sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial y por eso, entre otras cosas, hoy en día hay en este país más de ciento cincuenta etnias diferentes, algunas con su idioma propio, como es el caso de los rusos. El ruso ha sido y sigue siendo, en gran medida, el idioma de la cultura y el idioma de los intercambios en todo el área de influencia rusa (antigua URSS y antiguos países socialistas), pero es que, además, los rusos se fueron asentando en Asia Central desde el siglo XVIII y, por ejemplo, en Almaty, durante los años noventa, la población rusa aventajaba en número a cualquiera de las otras etnias. La armonía que hoy reina en Kazajistán es en gran parte debida a su presidente -Nursultán Nazarbayev- que curiosamente lleva ganando las elecciones veinte años, por el ochenta por ciento de los votos.

Hace unas semanas asistí a una conferencia de un político kazajo (kazajo de nacionalidad y kazajo de etnia) que hizo un resumen de la historia del liberalismo en Kazajistán, hablando de la sintonía entre los liberales kazajos y los rusos, a principios del siglo XX. Sin embargo, se quejaba de que cuando llegaba la hora de hablar de la posible autonomía de Kazajistán –que entonces pertenecía sin más al Imperio del Zar- dichos liberales rusos se envolvían en una capa nacionalista y se cerraban en banda. Cuando la conferencia acabó, yo pregunté al ponente si él creía que, en el futuro, se obligaría a aprender kazajo a todo el mundo, en Kazajistán. La pregunta no le hizo ninguna gracia y se salió por peteneras diciendo que el problema se resolvería por sí solo, ya que, cada año, la población rusa disminuía y la kazaja aumentaba, porque los rusos, que se las ven venir, se marchan en cuanto pueden a la Madre Patria, a pesar de tener pasaporte kazajo. Ya se ve que al político no le gustaba el nacionalismo ruso pero no le hacía ascos al nacionalismo kazajo.

Me dio por pensar –lo siento si soy un catastrofista- que Kazajistán es un poco lo que será Cataluña cuando se independice de España. Probablemente quedarán dentro del nuevo Estado varios millones de personas que no querían la independencia y que incluso se sentían sinceramente españoles o tenían el español como lengua de uso diario. Sin embargo, como pasa en los nuevos Estados –y pasa en Kazajistán- las autoridades y la etnia preponderante sienten una necesidad acuciante de justificar su reciente existencia y multiplican los esfuerzos por afianzar una nueva y más fuerte identidad cultural. La población que no se siente identificada con el nuevo proyecto tiene sólo –a mi modo de ver, tres opciones. La primera es hacer de tripas corazón y volverse más papistas que el Papa; en el caso de Cataluña esto es fácil porque, ahora mismo, lo único que se requiere para ser catalán es hablar la lengua y querer una Cataluña independiente y, si me apuran, sólo lo segundo. Los rusos de Kazajistán lo tienen más difícil porque un eslavo nunca pude hacerse pasar por un asiático de ojos achinados; en cambio un andaluz sí puede pasar por catalán, a primera vista. La segunda opción es emigrar. A dónde emigrar es una pregunta difícil, puesto que los rusos vivían en Kazajistán desde hace muchas generaciones, igual que los charnegos en Cataluña. La tercera es hacerse fuerte en el que fue tu país y ya, poco a poco a poco, va dejando de serlo.

El nacionalismo –el centrífugo y el centrípeto- no tiene ningún sentido. Los Estados cumplen una función práctica, la de evitar la anarquía, pero pretender que a cada población le corresponde un Estado es una locura. Por ejemplo: no existe ningún grupo humano con una identidad más fuerte que la familia. Su identidad genética es máxima; también su identidad cultural, fruto de una cohabitación extrema entre los miembros del grupo. ¿Tiene que tener derecho a un Estado cada unidad familiar? Se me puede objetar que una familia no tiene literatura, no tiene arte, no tiene lengua. Muchos de los Estados salidos de la descolonización tampoco tuvieron nunca un Cervantes o un Gaudí y en cuanto a la lengua, mucho habría que decir sobre el hecho de que se considere a la lengua como el factor determinante para otorgar a un pueblo el calificativo de tal. ¿Es que todos los países donde se habla inglés forman un pueblo? ¿Es que la India, donde conviven tantísimas lenguas, no lo es? También se puede alegar que sólo tienen Derecho a ser Estado las unidades territoriales capaces de vivir autónomamente en lo económico. Esta objeción tiene una contestación fácil: no existen, hoy en día, las unidades territoriales –sean Estados o no- capaces de vivir en la autarquía.

¿Se convertirá Cataluña en Kazajistán y España en la Rusia postsoviética? Estoy convencido de ello. Me da pena, como he dicho, por los no nacionalistas que queden en Cataluña pero como dijo aquel político kazajo, será un problema breve, de una o dos generaciones: los más listos se adaptarán y los que no, volverán a Andalucía.

6 comentarios
  1. EB
    EB Dice:

    Este post me motivó a leer la entrada Kazakhstan en Wikipedia (prefiero leer las entradas en inglés, a pesar que muchas están en español, porque son más completas). Me sirvió para recordar estadías de trabajo en Mongolia luego de la caída de la Unión Soviética. Su lectura no me trajo ningún recuerdo de mis muchas visitas a Cataluña y Barcelona en particular.

    Recomiendo la lectura de la entrada en Wikipedia para entender por qué considero un error pretender hacer reflexiones sobre Cataluña (ayer, hoy y cualquiera sea su mañana) a partir de la historia de Kazajistán. Yo, sin embargo, tengo una respuesta clara a la pregunta con que el autor termina su post: ni Cataluña será Kazajistán, ni España será Rusia. Ni Cristiano Ronaldo podría ser Messi, ni Messi podría ser CR, algo obvio para el 99% de la población mundial a pesar de que ambos jueguen el mismo deporte. Pero siempre hay un 1% que querrá convencerse de que sí es posible, sea porque cree tener conocimientos profundos de la naturaleza humana, o simplemente porque quiere negarle a uno de los dos jugadores su individualidad.

  2. Alfonso
    Alfonso Dice:

    Nota pedante o quizá me equivoque: en la India se hablan casi tantos dialectos como provincias. Por lo que me han contado, son tan diferentes que una persona que viaje de una provincia a otra puede perfectamente no entender absolutamente nada de lo que dicen los nativos. No estamos hablando del castellano de Cádiz versus el de Bilbao, por poner un ejemplo de variantes que suenan muy diferente, pero que es posible entender. Estamos hablando de la diferencia entre el Francés y el Italiano, por ejemplo.

    Pero bueno, el autor da en el clavo. Yo siempre he pensando que si los actuales catalanes quieren ver cómo será su país en caso de independizarse, no tienen más que darse una vuelta por Lisboa e imaginarse algo parecido pero más pequeño y pobre.

  3. Jose
    Jose Dice:

    Pues ya está pasando.
    Por que ante la debilidad social, económica y política de España, es normal que partes de ella, con una razón u otra, que no importa, intenten separarse.
    Pero aquí, junto a cuestiones emocionales del articulista, que no vienen al caso (la realidad es la realidad), resulta que tenemos unos grupos que están forzando el proceso. No es una casualidad y tienen nombre y apellidos. En concreto en Cataluña, llevan 30 años de catalanización forzada de la sociedad junto con el empleo de técnicas de ingeniería social para hacer creer a la población que son una nación diferente de la española.
    También el articulista da por sentado que Cataluña es una nación:
    Los francos serán una nación (por su lengua, cultura e historia). Pero los barneses son otra, (por que tienen una lengua, una historia y una cultura propia y diferente). Hoy hay otra nación en Cataluña: la de los musulmanes (700000 habitantes) grupo social homogéneo que tienen unos intereses totalmente diferente a los de los francos y los barneses.
    Ni todos los francos son independentistas, ni todos los barneses son unionistas, ni los musulmanes son catalanistas.
    Sin contar con que Barcelona no es Cataluña, sino una metrópolis internacional de referencia mundial con una población cosmopolita.
    El proceso de autonomía / federalización ha fortalecido esta tendencia confundiendo eficacia y proximidad en el servicio (?) con reparto de poder entre élites locales en nombre de una patria irredenta (da igual la patria ni el siiglo, que vale cualquier excusa)
    Pero lo que subyace en todo este problema es la estructura económica, por que es la base de la sociedad: España no solo no se ha industrializado, sino que ha perdido industria con la democracia, el ingreso en el Mercado Común y la especulación del suelo.
    Por tanto, ni las cosas funcionan -no hay la cultura de la eficacia que imponen las empresas-, ni hay oportunidades para todos -lo que aumenta el conflicto social y territorial-; hay un sentido de que España es inferior a otros países (que sí están industrializados); hay la corrupción típica de los países en vías de industrialización….etc
    Estas tensiones localistas y sociales están en otros países, pero la estabilidad económica y social impide que sean importantes. Por ejemplo existen en Estados Unidos, en Gran Bretaña, en Alemania, en Francia….
    Para más inri, la reacción a la política de Franco, azuzada por los políticos de la democracia, y la poca altura profesional y moral que han demostrado (no son estrategas ni patriotas ni honrados), han hecho el resto.
    Preocúpese menos de la independencia de Cataluña y más de la industrialización de España.
    Y si quiere afinar más, que esa industrialización esté más repartida (Cataluña, C Valenciana, P Vasco ¿no le parece una casualidad? )
    Por que a parte de desequilibrar España y de fomentar prejuicios y agravios, ha convertido a los antiguos países castellanos en colonias comerciales cautivas de Cataluña y el País Vasco, que son las metrópolis industriales.

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Un buen amigo del cuerpo diplomático, –que ha servido muchos años en Rusia y repúblicas anexas de la Ruta de la Seda– me envió anoche el enlace siguiente. http://www.sott.net/article/294197-Crimea-The-Way-Back-Home-EN-Subtitles-Full-Documentary-VIDEO

    Es largo, es de un periodista ruso y en él viene la cara del nacionalismo que en España ningún gobernante –Europeo– ha querido ver ni mucho menos actuar sobre ella. Les aqueja una especie de Síndrome de Disonancia Cognoscitiva que se lo impide. O algo peor.

    Guárdenlo y de vez en cuando échenle una ojeada. Es un documento histórico.

    La Sra. Clinton está muy preocupada, dice, porque su gran nación está "Perdiendo la Guerra de la Información". Frase tremenda porque si lo que se distribuye a raudales es verdad nunca se puede perder esa guerra con una fracción de los medios a su disposición. El problema es cuando la mercancía está averiada.

    No creo que lo que pronostica el artículo de Nicolás Zambrana suceda aquí, básicamente por lo que argumentan algunos comentarios (José y EB, por ejemplo). Por cierto, me he quedado con la impresión de que el Sr. Zambrana ya usa la semántica nacionalista. Cuidado porque la derrota comienza por la semántica.

    A mi modo de ver el problema no son los nacionalistas.
    Estoy rodeado de ellos en la familia y son manejables. Tienen un problema de Narcisismo insatisfecho desde la infancia que tiene solución a través de un proceso de Crecimiento Personal. Educación por parte del Estado.

    El problema es malcriarlos y dejarles que se crean diferentes o mejores que sus hermanos. O que estén gobernados por una mafia que lucha por su supervivencia frente a otras mafias. Esto, que es la hipótesis de uno de mis hijos, sí que es grave.

    Echen otra ojeada a otro documento histórico que los actuales dirigentes del PSOE han olvidado. La Resolución 2ª del Congreso de Suresnes en 1974.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Congreso_de_Suresnes

    Les recomiendo igualmente que la Copien y Guarden porque el día menos pensado lo retirarán de la Wiki y nunca habrá sucedido.

    Esto sí que es un problema. Un partido que no sabe si va o si viene.

    Como lo es que el otro gran Partido haya agachado la cabeza tantas veces ante literales matones de pueblo.

    ¿Por qué?
    ¿Verdad que resulta imposible entenderlo?

    No es posible entender los problemas de los Estados nación Europeos actuales, su gradual desaparición diseñada desde fuera, sin entender el diseño y las políticas del poder hegemónico. Braudel, un repaso nos ayuda a entender mejor nuestro mundo.

    En tanto en cuanto se mantenga la servidumbre europea no hará falta activar más fragmentación que la ya conseguida. Es otro factor de dominio latente.

    Nuestros Estados hoy son peones en el Gran Tablero. Su ciudadanía es impotente porque ya no tiene apenas soberanía.

    Por no hablar de que hoy asistimos a otro capítulo de una guerra entre grupos muy tocados por lo que cada uno sabe acerca de la corrupción del otro.
    Otro gran problema.

    ¿Solución?
    Creo que todavía no está en el tablero.
    Y no lo está porque la solución pasa por la "ciudadanía"………..que tampoco está en el Tablero.
    Ciudadanía no es "Pueblo".

    Hay que construirla.

    Es otro de los puntos de vista.
    Saludos

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