Tribuna de nuestra coeditora Elisa de la Nuez en “El Mundo”: El despertar cívico de las clases medias

 

¿Asistiremos el próximo domingo al primer acto del despertar cívico de las clases medias en España?  Ojalá, porque la imprescindible regeneración democrática sencillamente no es posible sin ellas como ha demostrado la historia de otros países que se enfrentaron con los mismos problemas antes que nosotros y consiguieron solucionarlos. El diagnóstico sobre el tremendo deterioro de nuestras instituciones y nuestro Estado de Derecho está hecho desde hace tiempo; la relación entre buenas instituciones y progreso económico, sociedades abiertas e inclusivas y, en definitiva,el buen gobierno está también muy estudiada. La corrupción que tanto parece preocupar -por fin- a los españoles es solo el síntoma de una enfermedad institucional grave, la sustitución en, la práctica,del Estado moderno y fuerte que establece nuestra Constitución  (lo que los expertos denominan “El Estado weberiano”) por un Estado débil y clientelar, presa fácil de todo tipo de intereses, empezando claro está por los intereses de los más poderosos. El caciquismo que durante un tiempo llegamos a pensar que era algo de otra época ha vuelto con fuerza, si es que alguna vez llegó a irse. Para demostrarlo ahí tienen dinastías de caciques como la de Carlos Fabra en la Diputación de Castellón que surgen en el siglo XIX y que llegan hasta hoy sin solución de continuidad.  Cierto es que Carlos Fabra está en la cárcel pero su hija es todavía diputada en el Congreso por el PP.

Conviene insistir en que el caciquismo y el clientelismo son consustanciales a la forma de hacer política de los viejos partidos, con sus listas cerradas, su falta de democracia interna, su financiación irregular, su ocupación de todas y cada una de las instituciones y en definitiva su control casi total sobre el dinero de los contribuyentes  que es el que permite, no lo olvidemos, atender a la cada vez más extensa clientela. Existe todo un entramado de personas físicas y jurídicas que no tendrían posibilidades de prosperar económica y hasta socialmente en entornos realmente abiertos y competitivos. Son aquellos que por falta de capacidad, mérito, esfuerzo y profesionalidad tendrían muy complicado conseguir un contrato o un puesto de trabajo de un nivel parecido a los que obtienen en el sector público gracias al patronazgo de un partido político. O los que sencillamente nunca han trabajado en otra cosa que en la política o en sus aledaños. Para entendernos, son los que le deben todo al partido.

Pero ¿cómo desmontar un Estado clientelar e ineficiente y alcanzar un Estado realmente eficaz y moderno? Ciertamente no es tarea fácil y suele llevar bastante tiempo. Otros países han necesitado -además de ese imprescindible despertar cívico de las clases medias-  lo que los expertos han denominado una “coyuntura crítica”, generalmente encarnada en una guerra. Afortunadamente ahora un acontecimiento bélico no es previsible ni tampoco parece necesario. Creo que nuestra tremenda crisis económica, que se ha llevado por delante el bienestar de tantas familias (se calcula que ha desaparecido un tercio de la clase media) y ha incrementado en nuestra sociedad  la desigualdad y la injusticia de manera tan notable puede funcionar perfectamente como coyuntura crítica a estas alturas del siglo XXI.

Pero además, contamos con un instrumento esencial: al menos formalmente, es decir, “aspiracionalmente”nuestro Estado es un Estado moderno. Si se fijan bien, no oirán ustedes a ningún político negar que tenemos un Estado homologable con el de otras democracias avanzadas, con instituciones razonablemente diseñadas, con un Estado de derecho sólido.Otra cosa es la realidad, claro, porque sencillamente muchas de nuestras leyes no se cumplen, o sobre todo no se cumplen por quienes se lo pueden permitir, que no somos la mayoría. Pero nadie a estas alturas se atreve a defender que el mejor modelo para España es el del Estado clientelar, que el capitalismo de amiguetes es una versión avanzada del capitalismo, que hay “caciques buenos” (salvo algún cacique gallego que sí se atrevió a decirlo)  o que alguien que ocupa un puesto público relevante no esté ahí “por sus méritos” aunque los méritos se reduzcan de forma notoria su relación con alguien importante.De ahí también la proliferación de cvs amañados, tesis plagiadas y carteras de clientes inventadas. Es precisamente de esa imposibilidad de reconocer como funcionan realmente las cosas de la que procede la perpetua esquizofrenia en la que vive instalada la vieja clase política, de Mariano Rajoy a Susana Diez; no hay manera de hacer coincidir lo que dicen con lo que hacen; porque lo que hacen de verdad, sencillamente, no se puede contar.

Por esa razón, más que de rehacer nuestras instituciones desde cero se trata de revigorizarlas, de devolverlas a su verdadero ser.O dicho de otra manera, de intentar que las leyes(desde las que predican la independencia del Poder Judicial hasta las que establecen la igualdad de derechos y deberes de todos los españoles en cualquier parte del territorio nacional)se cumplan de una vez. Por todos, pero en primer lugar por los que debieran ser sus garantes y protectores, los propios responsables políticos. Y por supuesto por los más poderosos. Porque eso es precisamente lo que caracteriza a un Estado de Derecho moderno: que no hay nadie “intocable”. Sin duda, es crucial para conseguirlo la labor de jueces independientes y profesionales; pero los jueces son siempre agentes que actúan una vez que el daño ya se ha producido.De ahí la importancia de reactivar los controles previos, los controles preventivos. Recordemos que la mejor forma de luchar contra los delincuentes o los corruptos no son las patrullas externas sinolas internas.

¿Cuáles son esos controles internos? Pues son básicamente los que proporciona la existencia de una Administración meritocrática, neutral y profesional. La relación entre la debilidad de estos controles y el aumento de la corrupción es muy significativa, como se deduce del estudio que presentamos hoy en Madrid la Fundación ¿Hay Derecho?, una iniciativa de la sociedad civil en defensa del Estado de Derecho. Allí donde esos controles preventivos han sido sistemáticamente desmontados es donde más incidencia alcanza la corrupción política. Nada sorprendente, por otra parte. La arbitrariedad y el abuso están siempre ligados a la falta de controles y de rendición de cuentas. Si un alcalde puede cesar libremente a un interventor molesto o reducir el sueldo a un secretario de Ayuntamiento demasiado escrupuloso con el cumplimiento de la ley sin ningún problema, a cambio de obtener un buen número de votos favoreciendo ilegalmente a amigos y conocidos ¿por qué va a dejar de hacerlo? Los incentivos están claros.

El mérito, la capacidad, el esfuerzo y la profesionalidad son, precisamente, los valores esenciales de las clases medias porque son los valores que permiten a cualquiera, sea cual sea su origen, llegar a formar parte de ella. Por eso las clases medias son siempre las principales interesadas en salir de la trampa que supone un Estado débil y prisionero de los intereses de unos pocos (que para ellas será siempre “extractivo”) para alcanzar el objetivo de un Estado auténticamente moderno. En definitiva, el tipo de Estado que proclama nuestra Constitución. Nos toca por tanto a los que nos consideramos “de clase media”, es decir, a la mayoría de los españoles, despertar cívicamente. Sencillamente porque, si somos suficientes, podremos exigir que lo que proclaman nuestras leyes se haga realidad. Este año electoral nos ofrece una gran oportunidad, conviene no dejarla pasar si no queremos retroceder a sociedades pretéritas y tener que reescribir el clásico de Joaquín Costa “Oligarquía y caciquismo” en pleno siglo XXI.

9 comentarios
  1. Gonzalo García Abad
    Gonzalo García Abad Dice:

    Muy buen artículo. Los partidos políticos españoles funcionan en la dirección correcta en dos aspectos claves: su defensa del sistema democrático y una concepción abierta de las relaciones con el exterior; lógicamente visiones diferentes de cómo deben ser nuestras relaciones exteriores, pero abiertas en todo caso, y sin que haya prendido la xenofobia. No existe en España algo parecido al Frente Nacional francés. Creo que cada partido puede hacer aportaciones interesantes al debate político español. Sin embargo, por otro lado, tenemos el "capitalismo de amiguetes". Lo que fallan son determinadas personas, más que los idearios de los partidos. Favorecer el sistema de contrapesos puede ser muy beneficioso.
    Tenemos que conseguir una sociedad abierta con oportunidades. Creo que hay dos elementos para el optimismo. El primero es precisamente esa concepción democrática y abierta al exterior de nuestros partidos. El segundo es que los grandes cambios vendrán de fuera, como es acorde a una economía abierta al exterior.

    Un cordial saludo.

  2. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    La regeneración política a través de unas clases medias cómodas y sin compromiso cívico parece poco menos que improbable. No nos hagamos ilusiones. Precisamente es lo que debería haberse producido: la alternativa política desde esas clases más preparadas y hartas de lo que ocurre pero que siguen esperando a un "salvador". La regeneración política empieza por la regeneración social y ésta, a su vez, por la regeneración personal e individual. Si no cambiamos el "chip" que nos han instalado interesadamente y empezamos a ver el mundo de una forma diferente fuera de tópicos (por muy académicos que sean) asincrónicos y fuera de la realidad, seguiremos abundando en el error de preferir ser súbditos a asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos. ¿Qué significado tienen nuestras cuestiones domésticas en un mundo donde los niños mueren de hambre a miles todos los días? ¿Qué significado tienen nuestros partidos políticos y sus interioridades si no son capaces de darse cuenta de cual es la raíz de los problemas?
    Elisa dice que "al despertar cívico" debe añadirse una "coyuntura crítica" como una guerra pero que "ahora un acontecimiento bélico no es previsible". Siento discrepar sobre esto último. Precisamente estamos inmersos en un conflicto bélico a escala mundial que nos puede explotar en las narices en cualquier momento. La tensión provocada por quienes viven de las industrias militares y necesitan por su situación precaria "romper la baraja" de la estabilidad pacífica, está causando miles de muertos y gran destrucción de cultura y civilizaciones. ¿Acaso somos ajenos a ello? ¿Qué opinamos de las versiones "políticamente correctas" que se nos da de estos asuntos? ¿O preferimos esconder la cabeza como el avestruz y no darnos por enterados?

  3. José A Navarro
    José A Navarro Dice:

    Siento no poder compartir ese optimismo nacido de la dicotomía vieja política / nueva política. No hay nueva política, hay, a lo sumo, nuevos políticos y dentro de la novedad aluvión e improvisación. No me detendré mucho en una fuerza como Podemos basada en el odio y la envidia y desde luego que no viene a regenerar nada y sí en agudizar los males que nos aquejan con la politización de todo, mucho más de lo que ya está. Pero tampoco Ciudadanos parece centrar su mensaje en buscar un voto de clase media, es más, parece encaminada a mantener o acentuar muchas de las medidas que hace de las clases medias paganas de todos los males y beneficiaria de nada. Que otros partidos hayan olvidado promesas y principios no otorga legitimidad a quien es coherente en las políticas que se entienden olvidadas o traicionadas. Mañana puede que cambien algunas caras, algunas composiciones de parlamentos autonómicos o ayuntamientos, lo otro no lo veo, con lo que queda o votar en un voto blanco simbólico o arriesgarse a equivocarse con unos u otros. Nada más me gustaría que equivocarme en el sentido de que usted tenga en verdad razón y exista ese despertar.

  4. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Estoy de acuerdo con Dña. Elisa en que nos toca despertar, pero no veo cómo este año electoral nos puede llevar a ninguna parte dado el material entre el que elegir y las propuestas que se hacen, si es que se hace alguna consistente porque no se oye hablar nada más que de los tópicos habituales. Creo que en este punto estoy más con el Sr. Ariño que publicaba otro comentario en "Expansión" el mismo día que se publicó en "El Mundo" el de la Sra. de la Nuez. Lo que se nos propone son listas cerradas, "tickets" o "pulse aquí para entidades que gestionan en torno al 50% del gasto público o más (Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, de los que, además salen las opacas Diputaciones Provinciales) y todo un entramado de entes administrativos desconcentrados del que no hay siquiera un catálogo público unificado. Las clases medias deberían, como he escrito aquí más veces, tomar conciencia de clase, pero el discurso imperante no es de seriedad, rigor, transparencia y mérito porque todos esos valores no dependen de obtener una mayoría de votos. Ud. lo dice: "Ojalá", palabra de raíz arábiga que significa "si Dios quiere". Pues eso. Reconozco que el pesimismo no lleva muy lejos y que lo importante es hacer algo, como Uds. hacen, pero, insisto, estando de acuerdo en el fondo, no espero nada de este 2015, salvo tal vez disgustos. "Ojalá" esté equivocado.

  5. GABRIEL
    GABRIEL Dice:

    Me gusta su articulo y mucho más la referencia a Don Joaquín Costa y a su “Oligarquía y Caciquismo”.

    Me llena de Orgullo que entre los Abogados del Estado se reconozcan los méritos de este Gran Hombre de una familia de muchos hermanos y de sus comienzos tan humildes, como fregando suelos.

    Todos mis ELOGIOS para este EJEMPLO de Abogado del Estado, que le primaba antes la """JUSTICIA""" que defender al ESTADO, """PORQUE SÍ""". Ojalá la gran mayoría de abogados del estado fueran fiel reflejo del ""FIEL"" de la BALANZA de la ""JUSTICIA"" y no se inclinasen por principios por el PLATILLO del ESTADO. Mucho más en estos tiempos donde el PLATILLO, representa a ayuntamientos, autonomías, diputados, senadores, presidentes de gobiernos y recientemente a la anterior "" CORONA" cuyo tufo apesta en toda la """PIEL DE TORO""".

  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Un apunte rápido.

    Estuve en la presentación del Estudio al que alude Elisa. Me pareció un acto necesario desde una perspectiva civil y un estudio de ámbito limitado sobre la corrupción.
    Una contribución que ha de ser seguida y complementada por muchas otras. Un paso que hace camino y que desde aquí vuelvo a agradecer.

    Hay una forma de abordar las ciencias sociales que se basa en técnicas estadísticas y excluye por diferentes razones métodos de análisis cualitativos o incluso el análisis histórico.

    Esta técnica es criticada por sociólogos como Bourdieu de esta forma:

    “Un análisis estructural del juego implica un análisis de la historia del juego, del devenir que ha llevado a esta etapa, del proceso mediante el cual el propio juego engendra y mantiene las regularidades y las restricciones según las cuales se juega” (Lección del 15 de Febrero de 1990)

    En otro momento se lo transmitiré en más detalle a los autores del trabajo –que por una breve conversación me consta que son conscientes de ello– para que más adelante se hagan abordajes de la corrupción, de más amplio espectro.

    La corrupción es un fenómeno más sistémico y estructural de lo que el regeneracionismo –también como veremos un fenómeno sistémico– está dispuesto a aceptar.

    De ahí que se presente como soluble por aplicación de reglas de control y de nuevos negocios tipo "Certificados Aenor" que resultan de sentido común pero que no debieran representar costes o negocios estructurales añadidos.

    Verán ustedes que, por no analizar correctamente, terminaremos pagando el coste de "Auditorías de Transparencia y Gobernanza" mientras la corrupción, tranquilamente, muta y se desplaza discreta a zonas más fecundas.

    Mientras tanto, otro grupito pasará a convertirse en "Coste del Sistema" contribuyendo a hundirlo un poco más.

    ¿Recuerdan esos "Observatorios" que terminamos pagando todos y no resuelven nada excepto la vida de quienes viven de ellos? Pues eso.

    De alguna forma la referencia de Elisa a la Burocracia Weberiana es una correcta ubicación histórica de las limitaciones del enfoque.

    Se regenera un esqueje de forma que el nuevo árbol o la nueva rama pueda crecer saludable.

    Pero los árboles siempre producirán el mismo fruto. Bueno o malo. Y en este caso se trata justamente de ello. De dejar de tener cosechas de naranjas amargas.
    No de que las naranjas sean más o menos hermosas de aspecto.

    Evidentemente no es políticamente correcto manifestarlo y quienes lo hacen desde hace muchos años son gradualmente llevados al olvido por los intereses y los incentivos que el sistema ofrece.

    Desde gente tan actual como De Tocqueville –hoy tratado poco menos que como pieza de museo– hasta en la primera mitad de Siglo XX Guglielmo Ferrero o recientemente juristas tan notables como Luigi Ferragioli o historiadores "contextualistas" como Pocock.

    Son legión y van siendo trasladados hacia las tinieblas porque su mensaje es incómodo e…inexorable.

    Hace unos días se presentaron en Madrid dos testimonios imprescindibles para entender lo que aquí ha sucedido (también en la corrupción) y de lo poco que nos diferenciamos de lo que ha sucedido en otras democracias de última generación occidentales y….. también obsoletas.

    "Lo que yo viví" de JM Otero Novas y
    "Desafección, Posdemocracia, Antipolítica" de José Miguel Ortí Bordás.

    Dos obras de dos excepcionales Testigos y Agentes del cambio político producido –desde el franquismo hasta hoy– nos ofrecen, en las reflexiones públicas más importantes de sus avanzadas vidas, conclusiones que coinciden con las de los nombres antes citados y apoyan su vigor y su plena vigencia actual en ejemplos vividos en directo.

    El diagnóstico de los males actuales, me temo, exige algo mucho más profundo que lo que hasta ahora y predeciblemente nos muestra el regeneracionismo.

    ¿Por qué es esto así? Responder a esta pregunta no es fácil, ni banal, ni cómodo para nadie.

    Hoy nos sucede lo que sucedió en el siglo XVIII. También entonces hubo un regeneracionismo monárquico. Uno que buscaba la "sana relación" Monarquía/Estamentos (Nobleza, Clero y Tercer Estado)

    Fueron barridos por el viento de la historia porque mientras ellos intentaban salvar lo insalvable otros trabajaban lo nuevo.

    Hoy nos sucede algo parecido.

    El mismo clientelismo que aquí vivimos, con las correspondientes diferencias de matices, se da en Bruselas, en Hamburgo, en Cracovia, en Bristol o en Marsella por no hablar de los grandes cambalaches trasatlánticos hoy en silenciosa gestación (aplaudida ya por nuestra ministra de Agricultura). Es intrínseco a un sistema que………..permite comprar el voto.

    Este sistema se basa en eso, en comprar votos decidiendo quién los va a pagar y sin límite.

    La solución a la corrupción no vendrá de quienes viven de ella, vendrá de quienes pagan la compra del voto si son capaces de llevar los límites a Constituciones de nueva generación.

    Buenas tardes

  7. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Sobre el concepto de corrupción estructural voy a dar un ejemplo real de los 90 y de la primera década de este siglo bajo la cariñosa mirada del Directorado XIII de Bruselas.

    Tiene que ver con maquinaria Radiológica hospitalaria. Unos productos vendidos a precios astronómicos principalmente a la Sanidad pública en toda Europa.

    Son aparatos que miden el flujo de partículas radioactivas a través del cuerpo y que producen imágenes de ello para diagnósticos varios.

    Hay muchas, son útiles y funcionan reflejando pixels (unos y ceros en cada posición de un gráfico).
    Es decir, el Output de la Máquina, ya en los 90, era digital, no analógico.
    Podría producirse directamente un gráfico en papel o una imagen digital directamente para su estudio por el especialista.

    Tradicionalmente, sin embargo, el chorro de datos electrónico se proyectaba sobre una lámina de acetato que es lo que tras su proceso de revelado observaba en un pantógrafo el especialista. Esa que todos hemos ido a buscar y que sigue existiendo a unos precios de muerte.

    ¿Qué les parecería a ustedes una Industria que contractualmente obligase a sus clientes a usar el proceso de los Acetatos a pesar de haber comprado la Máquina?

    ¿Qué les parecería que los concursos públicos de adquisición de la máquina, en toda Europa, lo siguiesen al pie de la letra y no exigiesen acceso a los datos electrónicos originales?

    Todo ello con solo tres fabricantes occidentales de máquinas, uno americano, otro europeo y otro japonés.

    Y qué les parecería si ustedes hubiesen tenido que enfrentarse al cabreo del entonces Jefe del Directorado XIII bruselensis disgustado porque dos hospitales españoles (Central de Asturias y la Fe de Valencia) desarrollaron un proceso alternativo que podía mover la imagen electrónicamente desde las Máquinas a UCI y Quirófanos evitando la dependencia del acetato? A menos del 2% del coste y de modo instantáneo. Sin demoras.

    Lo de menos, créanme, son los langostinos, el jabuguillo, las angulas o el sauternes rarito, que suele ser lo que hace titulares.
    Como los trajes de Camps, las cuatro perras del Gurtel y Bárcenas o el bolso de la alcaldesa de Valencia.

    La corrupción fluye a chorros por el sistema arterial y lo hace gracias a Instituciones a las cuales hemos entregado nuestra capacidad de decisión. El Poder.

    Pienso que, al lado de la realidad, nos concentramos excesivamente en los capotes que nos ponen ante los ojos.

    Para terminar una pregunta necesaria.

    ¿Por qué puede Cameron plantearse –por segunda vez tras el éxito de la primera– una renegociación de su pertenencia a la UE y nuestros partidos se callan la boca cuando nos es igual de necesaria?

    ¿Eso qué es? ¿Están haciendo CV?

    Buenos días

    • O,Farrill
      O,Farrill Dice:

      Como siempre, Manu pone el dedo en la verdadera llaga de la situación, no con la que se nos pretende identificar. Se nos han tendido y se nos tienden trampas continuamente en las que vamos cayendo con nuestra ingenuidad o nuestra inocencia pero que, en todo caso, tapan o impiden la posibilidad de la verdad. Lo que me llama la atención es que no nos atrevamos a buscar esa verdad que nos hace libres (según la Cía) y prefiramos seguir dando rodeos sobre cuestiones variopintas para sortear ese enfrentamiento, a veces muy duro, con la verdad. Confundimos la "Política" con el "Poder", la "Democracia" con el "Sistema", la "Regeneración" con el "Cambio"…. Tenemos miedo, nos han infundido miedo y actuamos con miedo. Un miedo no definido pero que nos ha ido creando una dependencia de quienes nos tutelan y orientan de una forma paternal. No hemos madurado como sociedad porque hemos preferido mantener nuestra inocencia infantil. Nos han dado juguetes varios para distraernos (como a niños) para no molestar a los "mayores", a los que deciden y actúan por nosotros. La sabiduría de Manu lo ha dicho muchas veces: el poder está en el relato y en quien tiene la posibilidad de venderlo. Por eso se puede o se debe buscar donde, en qué y porqué intentan adoctrinarnos con unas cosas o con otras, hablar sobre ello y, en su caso, desmontar las trampas tendidas en cada relato. Vuelvo a proponer o a sugerir a "Hay Derecho" la posibilidad de encontrarnos con una frecuencia semanal al menos para debatir sobre ello. Se puede hacer desde la fundación. En todo caso reitero mi oferta a los interesados para crear ese espacio de debate activo a través de: "tiempoliberal@gmail.com" y mi contacto personal: 616 35 96 76. Un saludo a todos.

  8. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    ¿Esto es el despertar cívico de las clases medias, el 24-M? O yo estoy confundido totalmente o, el último, que apague la luz. Esperemos a ver…pero ya sabemos qué es lo que vamos a ver y yo entendía otra cosa como "clase media2, "sociedad civil" y "mérito y capacidad". Melancolía o exilio.

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