Nacionalidades sefardíes: un gran preámbulo y una mala ley

Coincido con el Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Isaac Querub, cuando escribe que la nueva ley de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España puede establecer un nuevo espacio de convivencia entre judaísmo e hispanidad. Esto, por supuesto, si algún recién llegado al circo político no lo desbarata con chistecitos, no “negros”, sino sencillamente malos y de mal gusto. La nueva ley que ya sólo falta para entrar en vigor que sea publicada en el BOE, contiene un Preámbulo sencillamente espléndido. Me gustaría saber quien lo ha escrito, quizás el propio ex ministro de justicia Ruiz Gallardón, pues está muy bien hecho y ya no es tan frecuente encontrar piezas jurídicas así.

Mas cuando nos adentramos en el texto legal, que es donde los parlamentarios me malicio habrán metido la pluma, la cosa se va complicando hasta hacerlo, casi, incomprensible, comenzando por el título. Para que a un sefardí le concedan la nacionalidad española tendrá que pasar por distintas pruebas, algunas lógicas como la certificación expedida por el Presidente de la Comisión Permanente de la Federación de Comunidades Judías de España o por la autoridad rabínica correspondiente que acredite la condición de sefardí.

Pero más complicado será para muchos sefardíes poder acreditar el uso familiar del ladino o “haketía”, entre otras razones porque debido al proceso de secularización, que también afecta a las comunidades judías, ya son muy pocos los que usan esa lengua incluso en las oraciones familiares. Los sefardíes hispanoamericanos no tendrás que demostrar nada pues, lógicamente, hablan español normalizado. Más complicado lo tendrán los sefardíes procedentes de Turquía o los Balcanes pues debido al escaso caso que, hasta ahora, se les ha hecho en España, han ido perdiendo sus centenarias tradiciones. Aquí se encontrará la ley con un primer aspecto discriminatorio según sea el lugar de procedencia del sefardí optante.

La “ketubah” la podrán aportar, solamente, los sefardíes que hayan contraído matrimonio religioso. He visto algunas sorprendentes, en las que se relatan las antiguas leyes de Castilla, pero son excepcionales. Eso podrá sustituirse con el informe competente de pertenencia de los apellidos al linaje sefardí, lo cual suele ser sencillo si se examina por aproximación, pues muchos apellidos han ido variando a lo largo de los siglos.

Todo ello se valorará “en su conjunto”, sin que se sepa todavía cómo se va a examinar ese “conjunto”, aunque para algunos sefardíes, he aquí otro punto discriminatorio, solo para los que no viven en Hispanoamérica, se dice que se les exigirá el nivel A2 “o superior” (sic) de conocimiento de la lengua española.

Y viene luego la endiablada cuestión del procedimiento. Hay unos cinco mil sefardíes que por los más diversos procedimientos ya habían solicitado la nacionalidad por carta de naturaleza antes de 2010, pues entendían que en ellos concurrían circunstancias extraordinarias. Durante los años 2004 a 2007 (gobernando Rodríguez Zapatero) se fueron concediendo regularmente, llegando, según mis cálculos, a otorgarse unas 500, entre sefardíes turcos y venezolanos. Cuando llegó el gobierno conservador (Rajoy) se paró todo ese desfile de otorgamientos porque, anunciaron a bombo y platillo los ministros de Justicia y de Exteriores, que iban a dar una solución general, o sea que no iban a hacer nada de lo que se había hecho hasta ahora. Aún así, Ruiz Gallardón firmó trece Reales Decretos a ciudadanos turcos y en ese momento quedó todo suspendido. Luego parece que el Ministro de Exteriores, el singular García Margallo, comenzó a poner dificultades, pues alegaba que los cónsules no iban a dar abasto con tano trabajo…

Ahora podrá suceder una curiosa circunstancia. Quienes ya habían solicitado la nacionalidad (disposición transitoria 5ª) podrán optar o por proseguir el procedimiento ya iniciado y quedar en una especie de limbo jurídico; o adaptarse a la nueva normativa con lo cual, entre pitos y flautas, podría ocurrir –ocurrirá seguro- que quienes presenten la petición de nacionalidad “ex novo” la obtengan antes de quienes llevan 6, 7 y 8 años esperando. Quizás Haya sido esto pensado para darle un toque católico a la ley y seguir esa máxima evangélica de que los últimos serán los primeros.

En fin, ya puede esmerarse el Ministro de Justicia para dictar las disposiciones que sean necesarias con el fin de ejecutar lo establecido en esta ley pues, de momento, quienes llevamos trabajando en este tema desde hace más de tres lustros, no sabemos por dónde empezar ni como digerir tan indigesto texto legal. Quizás el Reglamento que se dicte vuelva a estar a la altura del Preámbulo de la Ley.

6 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    En el breviario de Jesús María de Azcue, viene un término muy antiguo: Azken-nain –Testamento– que es tan próxima de Azkenazi que llama la atención a cualquiera interesado en esto de los orígenes de las palabras, sus idas y venidas.

    El otro día hablábamos de Ruiz Gallardón en una tertulia doméstica.

    Su trayectoria con Rajoy es de lo más curioso.
    Realmente lo que tenía que hacer y no hizo no era tan complicado:
    Un Poder Judicial algo más independiente y menos Taifeño, Supresión de la Ley del Aborto de Rodríguez Zapatero (dejemos de lado la sentencia del Constitucional que sigue bochornosamente pendiente) y Tratar de mejorar la gestión ordinaria de los Juzgados para que la gente viese algo más de rapidez procesal, etc.

    Seguro que hay infinidad de otros temas y que ignoro la complejidad de hacerlo.
    Pero difícil no es porque está todo escrito, probablemente de modo muy detallado desde hace décadas. Y buenos profesionales todavía quedan en la Admón. del Estado.
    Se trataba de "Hacer" y de "Hacer hacer"

    Pero la sensación que queda de su paso es que se dedicó a Marear la Perdiz, a "No hacer" excepto la sandez del subidón de Tasas y claudicar rápidamente ante el diseño PSOE del Poder Judicial que tenemos.

    Es decir, de motu propio o siguiendo órdenes, propinó un buen mordisco al voto de uno de sus partidos del alma. Vamos, que le costó mucho al supuestamente inútil de Rodríguez Zapatero revocar lo que le dio la gana y a cualquier precio.
    Cuestión de querer.

    Lo de concesión de la nacionalidad ya lo hacía Franco estupendamente con los Sefarditas. Conozco unas cuantas familias en países bien alejados que llegaron a ellos gracias al pasaporte español concedido durante toda la duración de aquel régimen.

    Conocer por Isidro Elhabi lo complicado que ha sido producir este decreto refuerza la sensación de que las cosas que no pasaron no eran queridas y las que pasaron sí lo fueron pero luego se arrepintieron.

    Todo muy raro.

    Buenos días

  2. Bernardo
    Bernardo Dice:

    Sefardíes alejados de España puede referirse (ojo, no descartemos que sea una metedura de pata de nuestra fantástica clase política) al hecho de que en Israel se suele denominar sefardí a todo aquel judío no originario de Europa Central y Oriental (asquenazi), ni de países árabes asiáticos o norteafricanos (mizrají) ni de Etiopía (falasha). Lo cierto es que el término suele emplearse en sentido amplio para todo aquel no asquenazi ni etíope.
    Además no debemos olvidar que Sefarad no se corresponde con el concepto actual de España, sino Península Ibérica (España, hasta que Portugal se independizó en 1640, era sinónimo de toda la Península e islas adyacentes), por lo que también cabe suponer que existen sefardíes de origen portugués, como el filósofo Baruj Espinoza.

    • RC
      RC Dice:

      Aunque la familia de Baruj Espinoza pasó por Portugal en su diáspora (como muchos otros tras el decreto de expulsión), el apellido era originario de Espinosa de los Monteros, un pueblo de Burgos emblemático del Reino de Castilla, ya que de ahí provenían los Monteros del Rey, la guardia personal del rey de Castilla desde tiempos de Sancho García y todavía hoy una de las compañías de la Guardia Real…

      Por lo demás, si me parece justo intentar reparar la injusticia histórica contra los sefardíes y me enorgullezco de haber conocido sefardíes orientales (de Salónica y Estambul) que habían mantenido el uso del ladino, me parece que el agravio comparativo contra esos sefardíes orientales palidece ante el mucho más obvio contra los descendientes de moriscos, por no decir nada de las víctimas de una injusticia mucho más reciente, nuestros compatriotas saharauis despojados de su nacionalidad, y de su tierra, hace tan siquiera cuarenta años. ¿Tendrán que esperar también cinco siglos más para merecer al menos un buen preámbulo? Por el momento parece que vamos a ignorar incluso el aniversario de esa injusticia…

  3. Jorge Trias Sagnier
    Jorge Trias Sagnier Dice:

    Como colofón me gustaría añadir una cosa: no conozco hecho histórico más extraordinario que el de los sefardíes que, después de haber sido barridos de la Península, muchos de ellos siguen conservando la lengua y el amor a su antigua patria…

    • R.O.S.
      R.O.S. Dice:

      Creo haber leido un articulo en los que les llamaban la provincia española fuera de territorio español.

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