Primarias aparentes

En los últimos años, ha comenzado a extenderse en el mundo de la política española la idea de que son necesarias las primarias para poder regenerar los partidos políticos y, consecuentemente, la democracia. Este pensamiento ha impulsado la celebración de elecciones primarias, que tienen como finalidad garantizar que la estructura interna de los partidos políticos y su funcionamiento sean democráticos.
El problema es que es difícil decir si las elecciones primarias que se han realizado en los últimos años en la mayoría de las principales formaciones políticas han sido verdaderas procesos democráticos para que los militantes puedan elegir con precisión a los candidatos para los distintos procesos electorales. En algunos casos, han sido claras las circunstancias de distorsión jurídica y práctica de las primarias por haberse configurado para que solo hubiera candidatos de la corriente de la dirección del partido o para impedir que aquellas personas que no estén vinculadas a la cúpula de los partidos políticos puedan tener éxito en las votaciones internas.
En las primarias que ganó Alfredo Pérez Rubalcaba, por lo que pudo comprobarse, se intentó controlar el resultado, y en las últimas, que ha ganado Pedro Sánchez, se presentó solo él, siendo extraño este hecho por la cantidad de movimientos que hubo dentro de la formación socialista hace algunos meses, cuando se pudo saber que distintos dirigentes del partido estaban cuestionando la autoridad del economista. Además, Ángel Gabilondo, según indicó el diario El Mundo, había puesto como condición para presentarse a la presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid con el Partido Socialista Obrero Español que no se celebraran elecciones internas.
En el Partido Popular no se debe conocer el concepto de primarias, ya que no han celebrado ningún proceso electoral interno y se han limitado a designar a los componentes de las listas de las ultimas elecciones basándose en criterios jerárquico-políticos, de modo que se han elegido a los miembros de las listas de las candidaturas partiendo de la discrecionalidad de la sede central del Partido Popular y de los centros de control regional de la formación. Sin embargo, los miembros de la formación han criticado los modelos empleados en otros partidos y están pensando en crear otro que sea verdaderamente democrático.
Los últimos dos procesos electorales internos del Partido Socialista Obrero Español han servido para legitimar al candidato presentado por la formación a las elecciones generales, pero no han sido realmente útiles para ejercitar la democracia interna.
Las primarias de Izquierda Unida que se celebraron en la Comunidad de Madrid fueron un autentico espectáculo en el que salió a la luz la división interna de la agrupación. Se inició una verdadera batalla que terminó con la salida de Tania Sánchez y con el riesgo de que se produjeran escisiones en la formación.
Los líderes de Podemos, que siempre han defendido la necesidad de implantar una verdadera democracia, han organizado unas primarias que no le gustan a las bases, ya que establecen un sistema de elección que bloquea la posibilidad de que puedan ganarlas candidatos de la formación que no formen parte de la corriente impulsada por Pablo Iglesias. Ignacio Varela señala que “el método que Pablo Iglesias ha ideado para designar a su antojo a los candidatos de Podemos en las elecciones generales tiene cabida en la categoría política de bromas pesadas y tomaduras de pelo”. Finalmente, hubo una baja participación en el proceso electoral interno del partido político de Pablo Iglesias.
En el seno de Ciudadanos se celebraron primarias para elaborar las listas para las elecciones locales y autonómicas, pero Albert Rivera fue elegido de forma directa al ser el único candidato en el proceso electoral que recopiló los avales necesarios para participar en las primarias. Aunque todo parece adecuado, hace algunas semanas, varios miembros de Ciudadanos se quejaron por no existir una verdadera democracia interna y se canceló la militancia de un componente del sector crítico con la cúpula de la formación.
Siempre sucede lo mismo. Los dirigentes de los principales partidos políticos organizan primarias para mostrar que hay democracia en sus respectivas formaciones, pero como tienen miedo de los posibles resultados que puedan derivar de las elecciones internas, las manipulan en la medida de lo posible. Este hecho se debe a la percepción que de las primarias tienen los principales dirigentes, que las consideran un arma muy peligrosa para los enemigos que tienen en sus partidos, ya que pueden servir para cuestionar la autoridad del que tiene el control y para romper la unidad. Juan Carlos Monedero afirmó en una entrevista que “si las primarias no sirven para legitimar las decisiones, para aumentar la ilusión y para invitar a la movilización, las primarias son un instrumento que no sirve, y eso lo vamos a ver en las próximas semanas”.
Es curioso que el artículo 10 de la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos, señale que la disolución judicial de un partido político será acordada por el órgano jurisdiccional “cuando vulnere de forma continuada, reiterada y grave la exigencia de una estructura interna y un funcionamiento democráticos, conforme a lo previsto en los artículos 7 y 8 de la presente Ley Orgánica”. Si se aplicara este precepto de un modo riguroso serían escasas las formaciones políticas que continuarían existiendo.
Si se quieren celebrar primarias, deben hacerse adecuadamente y con garantías, para lograr el desarrollo del funcionamiento de la democracia interna en los partidos políticos, que debe existir según el artículo 6 de la Constitución Española, siendo importante destacar el artículo 7.1 de la Ley Orgánica de Partidos Políticos, que dice que “La estructura interna y el funcionamiento de los partidos políticos deberán ser democráticos, estableciendo, en todo caso, fórmulas de participación directa de los afiliados en los términos que recojan sus Estatutos, especialmente en los procesos de elección de órgano superior de gobierno del partido”. Organizar obras de teatro que pretendan asimilarse a los procesos electorales internos que, realmente, no sirvan para que los militantes puedan participar efectivamente en las actividades de la formación no repercutirá de forma positiva, ya que solo servirá para crear una realidad que no será auténtica en el panorama político español.

8 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Muchas gracias, Diego, por el trabajo que resume e ilustra estupendamente el uso del concepto "primarias" del que están haciendo uso casi todos los partidos en España. A través de los "medios" la palabra ya nos suscita una reacción neuronal que ha convertido en acto reflejo la Tríada: "Primaria"—-"Es Bueno"—"Lo Quiero".

    Voy a intentar salir algo del tablero de juego y explorar las cosas vistas de fuera. Luego regreso a la vida real y me adapto de inmediato a la rutina de lo vigente.

    Veamos lo que vamos viendo en las "Primarias" a través de los ejemplos que tan bien describe el artículo.—————————–

    En todos los casos sin excepción e independientemente del grado de idoneidad del electo, el proceso termina eligiendo candidatos mediáticos.
    Es decir, lo más miméticos posible con el estereotipo ya impreso en el sistema neuronal del colectivo que lo elige y deberá votar. Los que vivan el mundo del consumo sabrán el tiempo que se dedica a conocer esas impresiones mentales borrosas.

    Todos los que emergen son guapos, jóvenes, atractivos y mienten –como explicaba Edward Wilson, el biólogo de Harvard– creyéndose sinceramente lo que dicen y, en general, hacen todo lo anterior de forma un poco más natural que sus predecesores menos "democráticos".

    El caso citado del tránsito Rubalcaba-Sánchez es un buen ejemplo de que no se puede tener todo. "Something gives"

    El proceso de primarias parece una buena forma de obtener candidatos "neuronales" para el mercado de consumo de liderazgos políticos. Es decir, para su función más inmediata pero no para aquella a la que están destinados. ¿O sí?

    Si eligiésemos gladiadores para el coliseo, futbolistas o vendedores de gran cuenta de esta forma cerrábamos la tienda en cuestión de semanas.
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    ¿Mejora este proceso la selección de candidatos por su Competencia para su eventual Empleo en funciones de Dirección, Mando y Control?

    En absoluto, probablemente resulta en todo lo contrario porque excluye a la mayoría de personas con tal competencia y que está plagadita de individu@s nada mediátic@s.

    También se excluyen los tímidos, los discretos y horrorizados por una cámara o por un micrófono pero que saben hacer muy bien el trabajo para el cual estamos tratando de encontrar candidatos idóneos.

    Excluye igualmente a todos aquellos que ya viven bien de dirigir organizaciones y que maldita la gana que tienen de meterse en fregados que nada tienen que ver con sus capacidades reales.

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    Es decir, el proceso de identificación y elección de "Personal" que se usa en las Primarias parece tener por objetivo la identificación de Candidatos con unos determinados rasgos de Carácter y Físicos que les permitan conducirse con éxito en los "Concursos" Electorales tal y como estos se proyectan a través de los Mass Media. Mass Media que, recordemos, ya están oligopolizados a niveles inauditos.

    Tan es así que estamos asistiendo a la constatación de la futilidad de los "Programas". Necesitamos empatía en la TV, no programas.

    Varios partidos del Espectro Parlamentario ni se molestan en prepararlos: Simplemente ceden la "Bué" al "Pueblo" y lo que éste diga es lo que el Partido Considerará su Programa. Los ejemplos ahí están desde las últimas elecciones.

    El Programa es un obstáculo (una "Seria e Innecesaria Restricción") para el fluir armónico de un proceso que ya no esconde su intención Neuronal. Lo de Cataluña es otro ejemplo de la futilidad de todo lo que no sea "E-motion". Nada es racional.

    Podría dar bastantes más ejemplos porque una profesora amiga se ha pasado los meses de verano en una biblioteca inglesa estudiando estas cosas y ha enviado un resumen acerca de cómo el Creciente Populismo Emotivista, en Europa, se está apoderando del escenario. Lo omito por no gastar toda la "cuartilla" pero ya están en ello hasta los grandes.
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    Cierro, por no abusar, con un par de datos que la profesora citada ha tenido a bien compartir.

    Son recientes, de Eurostat del 2013, —antes de que lo de Ucrania, Libia y Siria abriese masivamente los ojos de la ciudadanía—, decía lo siguiente.
    Es la Media de los 28 países democráticos europeos………Los Pata Negra Global (PNG)
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    1. Confianza en el Sistema Político: 3.5 sobre 10.
    2. Confianza en el Sistema Legal: 4.6 sobre 10.

    Es decir nuestro Legado, aquello de lo que presumimos "ante Dios y ante la Historia", recibe un sonoro suspenso.
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    El sistema entero está en cuestión, las primarias son una especie de "Gran Concurso" que no pide, de momento, que sepan bailar bien. Esto será en la siguiente ronda porque se está imponiendo el bailongo, por lo cual difícilmente podrán salir de él…………..soluciones a nuestros graves problemas reales.

    Entre otras cosas es ya un axioma que los liderazgos elegidos por las Democracias Occidentales tienen graves carencias para el desempeño de sus funciones y no dan la talla cuando se miden con líderes surgidos de otros entornos político-sociales.
    Un tema que se lleva tiempo escuchando de personas que viven en ese mundo.

    Buenos días y, de nuevo, enhorabuena al autor.

    PD. The Winners…………..596 millones.

  2. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    Las verdaderas emociones no son electorales. En las elecciones se hacen valer FALSAS emociones.
    Emociones que en realidad representan ausencia de razón, reivindicaciones personales convertidas en sloganes con pretensiones multitudinarias. No cabe el compromiso en este sistema de falsa emotividad.
    Las verdaderas emociones no afloran fácilmente en los escenarios. Tampoco en los "politiqueos electoralistas", claro.
    El hacerlo a gusto de todos solo es posible en rangos de tiempo "micro". Pero este "tiempo micro" no tiene nada que ver con el "ahora"; mira al después. Tampoco hay aquí Libertad.
    A la emotividad que surge del corazón presente en un escenario, que se desarrolla en el "ahora" y resulta indeleble, asumida interiormente, porque surge en verdad del interior, la llamamos "RAPPORT".Un ejemplo ("el ejemplo", mejor diré, por su espectacularidad.
    https://www.youtube.com/watch?v=mH5ZE3N8cxU
    Así se comparten los sentimientos verdaderos.
    Gracias por el artículo.

  3. Pedro L. Egea
    Pedro L. Egea Dice:

    Hola: Volver sobre el tema de las primarias en estos momentos, claramente preelectorales, tiene una carga de sesgo que habría que evitar. Y ello se nota en el análisis que se hace en el artículo.
    Dicho esto hay que considerar que las primarias no garantizan nada salvo que se arbitren sistemas de equidad, máximo de avales necesarios y mínimo escaso, provocando, con certeza, un aumento de costes en la vida del partido correspondiente. La democracia interna se demuestra con otras cuestiones, sobre las que en el artículo ni se habla y tienen que ver, entre otras, con la financiación, sus orígenes y destinos.
    La ley de partidos que se cita demostró su valor cuando en 2003 el Partido Popular eligió a su candidato a la Presidencia del Gobierno en las elecciones de 2004.
    Por cierto, es Ángel y no Miguel Ángel. Saludos,

    • Diego Fierro Rodríguez
      Diego Fierro Rodríguez Dice:

      Agradezco su comentario y la exposición de su postura. En cuanto a la publicación del artículo, el mismo fue elaborado y remitido a los editores hace varias semanas, pero parece ser que, por problemas en la agenda de publicaciones del blog, no se ha podido insertar hasta esta semana.

      En lo que se refiere al sesgo político del texto, poco o nada se observa, pues existen críticas dirigidas hacia todos los partidos, que se formularon con anterioridad a las elecciones catalanas. De todos modos, siguiendo su criterio, como 2015 es un contundente año electoral, habría que evitar todos los análisis jurídico-políticos, lo cual no parece adecuado por el interés que suscitan los problemas políticos actuales.

      El objeto del artículo no es analizar el aseguramiento de la democracia en las formaciones políticas, al que ya me referí en otro texto publicado en "¿Hay Derecho?", ya que se trata de analizar el funcionamiento de las primarias en los partidos políticos y de denunciar su uso mediático. Las cuestiones a las que hace referencia habría que estudiarlas en otro artículo.

      Gracias por la corrección, que deberá ejecutarse, del nombre de Ángel Gabilondo, que redacté erróneamente por un pequeño descuido, aunque me conformo con saber que ha leído atentamente el contenido del trabajo.

      Un saludo.

  4. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Coincido con los comentarios anteriores. Las llamadas "primarias" esconden el agujero negro de los partidos políticos que va desde su constitución a su organización, funcionamiento, desarrollo y mantenimiento económico. Un partido real, no artificial, surge de la voluntad colectiva identificada con unos ideales y una estructura piramidal donde la base es lo más importante porque es la que depurará y seleccionará a sus representantes. Cuando ya de entrada en España tenemos unos partidos procedentes en parte del antiguo régimen, en parte de sus cachorros, en parte de los intereses económicos y financieros, en parte del mundo sindical y en parte de las subvenciones públicas, con un sistema electoral claramente injusto y discriminatorio ¿qué más da hablar de "primarias" o "secundarias"? Las primarias de verdad es el liderazgo natural de quien arriesga todo por una causa que nunca es la suya ¿cuántos conocen así? El mantenimiento de un partido no depende de las subvenciones privadas o públicas, sino de la voluntad y dedicación de sus miembros ¿conocen a algunos así? Todo el sistema está montado sobre lo artificioso de lo "democrático" pero le falta el impulso vital que lo hace realidad. Entonces ¿para qué sirven las "primarias"? Es muy fácil, para esconder las vergüenzas reales y entretener al personal. Un saludo.

  5. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Gracias, Sr. Fierro. Lo que hecho de menos en su artículo es la parte jurídica. Si la Ley Orgánica aplicable dice (cito su cita) : "7.1 de la Ley Orgánica de Partidos Políticos, que dice que “La estructura interna y el funcionamiento de los partidos políticos deberán ser democráticos, estableciendo, en todo caso, fórmulas de participación directa de los afiliados en los términos que recojan sus Estatutos, especialmente en los procesos de elección de órgano superior de gobierno del partido”, entonces lo relevante son los Estatutos vigentes de los partidos que Ud. cita (y de los demás), por lo que un análisis correcto requeriría examinar lo que dice el Estatuto y lo que hace cada partido. De paso, si me dice Ud. cómo se afilia uno a Podemos y dónde están los Estatutos. Porque esto no son unos Estatutos (http://podemos.info/wp-content/uploads/2015/06/Documento-organizativo.pdf ). Lo que habría que hacer es superar los colorines de los partidos, una antigualla decimonónica que no sirve en sociedades avanzadas donde las personas y los grupos deberían contar por sus ideas, no por sus maquinarias de poder. O tal vez es que 150.000 años de homo sapiens, como se ha visto ayer en Ankara o en Tierra Santa, o todos los días en todos los sitios, no son suficientes para que actuemos de modo racional en vez de tribal y con respeto a la libertad y los derechos individuales y civiles.

  6. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Me gustaría resaltar los datos aportados por Manu Oquendo procedentes de Eurostat porque coinciden mucho con otros estudios realizados sobre la confianza de los ciudadanos en sus partidos políticos con una desafección que ha ido cayendo en picado en los últimos años. Las cifras aportadas de "confianza en el sistema político y legal" son suficientemente clarificadoras de la situación real: sólo una minoría (¿clientelar?) está conforme con lo que hay, frente a una mayoría que lo sufre mejor o peor. ¿Podemos entonces pensar que el problema de los partidos políticos son detalles como las "primarias"? Creo que estamos ante una crisis política de mayor calado y que nuestro miedo nos hace aferrarnos a "lo malo conocido" antes que explorar otras alternativas diferentes. Quizá ha llegado el momento de entender la convivencia entre los pueblos y sus ciudadanos de manera distinta a la que nos ha llevado la teoría política oficial. La política es el arte de mantener esa convivencia en paz y armonía, evitando las confrontaciones y, sobre todo, el último recurso que es la guerra. Para eso tenemos la ONU y sus múltiples agencias y para eso está la diplomacia. Lejos de ello estamos asistiendo al fracaso de estas organizaciones, a la falta de recursos elementales para una gran parte de la población del planeta, al diseño de conflictos bélicos sobre supuestos artificiosos que encubren intereses y finalmente a la muerte de miles y miles de personas, a su desplazamiento obligado en busca de refugio que se les niega o se les discute. ¿Estamos orgullosos de nuestros sistemas políticos? Evidentemente no por mucho que -incluso- pretendamos dar lecciones a otras naciones o culturas. Olvidarse de las raíces del problema es esconder la cabeza como el avestruz para no enterarnos de lo que nos espera. Olvidarse de que nos puede tocar en algún momento la visita del fantasma de la guerra y sus brutales consecuencias. Hemos hecho un mundo destinado a la destrucción con armas cada vez más peligrosas y llenado los arsenales con ellas sin percatarnos de los "daños colaterales", como ese reciente bombardeo injustificable de un hospital que, curiosamente, no ha tenido mayor relevancia que pedir disculpas y prometer indemnizaciones. ¿Somos de verdad la consecuencia de un proceso de civilización basada en los derechos humanos o somos la sociedad más perdida del último siglo? Basta echar una mirada alrededor y tener la valentía de reconocernos en ese ciego hedonismo tecnológico y de apariencias banales en el que nos encontramos cómodos. Un saludo.

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