El impopular populismo

No existe nada más particular en el mundo de la política que el populismo, ya que es odiado y querido simultáneamente con la misma contundencia. Este hecho llama la atención en tiempos tan revueltos como los actuales, en los que parece que el bipartidismo, que lleva algunos años estancado, está siendo cuestionado por muchas personas que, hartas de los problemas, han decidido impulsar cambios.

El populismo es característico de la demagogia y de la hipocresía política más conflictiva según muchos ciudadanos, que solamente quieren que les digan lo que, según las reglas de la razón, deben oír. Para algunos, constituyen la representación de la degeneración de la democracia, que caracterizándose por encontrarse el poder para elegir a los representantes de la sociedad en las manos de la ciudadanía, tiene debilidades que son aprovechadas por los dirigentes políticos para exponer lo que la gente quiere escuchar para obtener beneficios electorales.
Es cierto que las tendencias radicales y electoralistas son los frutos que pueden recogerse después de haber plantado inseguridad y descontento los partidos políticos principales en el sistema político de un país. Como dice Javier Sáez-Benito Suescun, “normalmente los propios populistas de izquierdas y de derechas, pues siempre actúan simultáneamente, ayudan a extremar este tipo de coyunturas, pero las situaciones se van fraguando antes, y poco a poco”.

Muchos ciudadanos son los que rechazan el populismo. También es odiado por bastantes dirigentes de la esfera política, que suelen pedir responsabilidad, aunque luego puedan incurrir en graves contradicciones al actuar también de modo populista.

El populismo también es querido, tanto en el lado conservador como en el lado progresista, ya que los que lo utilizan son conscientes de que, en el caso de ser aceptadas sus propuestas, tendrán éxito en el campo electoral, que es lo fundamental para los dirigentes políticos, siendo cierto lo que dice Ignacio Sotelo, que indica que ”mientras un populismo apela al bien común, y el otro demanda justicia social, ninguno de los dos se esfuerza lo más mínimo en sacar estos conceptos de la niebla espesa que los rodea” y que “en el fondo únicamente pretenden gobernar lo antes posible”.

En las formaciones, la eficacia de un político, realmente, se mide por su capacidad para ganar elecciones y por su aptitud para lograr buenos resultados en los comicios en los que esté presente como candidato. Eso se consigue mostrando una buena imagen y para poder alcanzar una proyección positiva hay que alegrarle el corazón a los votantes, aunque ello implique ir en contra de lo que dicta la razón.

Es posible encontrar ejemplos de actitudes populistas por parte de los principales partidos políticos. Podemos presentó la renta básica universal como una de sus principales propuestas, pero la desradicalización ideológica de la formación ha terminado acabando con la medida. Posteriormente, Juanma Moreno Bonilla, que fue el candidato a presidir la Junta de Andalucía con el Partido Popular, propuso implantar ese beneficio social. Después, Pedro Sánchez hizo pública su intención de establecer una renta básica ciudadana si consigue alcanzar la presidencia del Gobierno. El hecho más curioso es que fueron varios los dirigentes del Partido Popular y del Partido Socialista Obrero Español los que criticaron la medida que, finalmente, decidieron presentar como algo propio y que ya generó conflictos en Extremadura.

Todos los partidos políticos son, generalmente, populistas, aunque son muchas las ocasiones en las que sus dirigentes son críticos con medidas de carácter presuntamente populista, ya que saben que se juegan mucho en las batallas dialécticas y políticas actuales, constituidas, principalmente, por criticas constantes frente a las medidas propuestas por los rivales, que provocan que el tablero político tenga mucho humo y que en el mismo no haya una verdadera intención de arreglar los problemas existentes.

Conviven el miedo a que triunfe el populismo ajeno y el deseo de que el populismo propio tenga un gran éxito. No es extraño, porque puede ser determinante en cualquier proceso electoral que se desarrolle, ya que todas las formaciones intentarán siempre lograr parte del control de los poderes públicos, con todas las implicaciones que conlleva.

José Álvarez Junco señala que “movimientos políticos que carecen de programa y no cuidan las instituciones no son fiables”. Si hay menos populismo y más actividades racionales desde las formaciones políticas, se podrán rebajar los efectos negativos de la mala gestión que desarrollan muchos dirigentes.

11 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    En cuanto salió a la palestra Podemos todos "caímos" en la cuenta de que el Populismo tiene fuertes raíces en América Latina y de que es el camino más rápido hacia el Totalitarismo. Así es.

    Las bibliotecas europeas están llenas de estudios y libros acerca del populismo en esa Iberoamérica tan de nuestro corazón. Tan nuestra.

    Hemos quizás olvidado que nuestros propios Nacionalismos Identitarios, tan Europeos, son una forma clásica de Populismo (tremenda, oiga) y que esta………………. "Forma de Organización Política y de Comunicación"…….. se basa esencialmente en la apelación a la Emotividad dirigida al substrato más Primitivo y Gregario de la conducta humana.

    Bastantes estudiosos del tema, y particularmente los más recientes, tratan de circunscribirlo a comportamientos "anómalos" a la Izquierda y a la Derecha ("Extremas", añaden). Luego citan a "Cinque stelle", UKIP, Jean Mª o Marine Le Pen, etc y se quedan tan anchos. ……………..Problema aislado y "resuelto".

    Me temo que yerran el tiro y no por poco si hacemos caso a lo que nuestros partidos dominantes en Europa practican.

    Por ejemplo:

    1. El texto de Cabecera del Político-Candidato y de los Directores de Campaña de Occidente ha sido………….."The Political Brain" de Drew Westen. Neurólogo, Psiquiatra y en ocasiones asesor del Partido demócrata USA. Un libro que aporta ejemplo tras ejemplo de cómo se lleva a cabo la Manipulación del Subconsciente del Electorado.

    2. El "Estructural PSOE" nos deleita continuamente con ejemplos de dicho libro (momento doberman, frase tremebunda………."miedo me da", etc) o con cosas como esta edificante muestra de sublime gestión del sistema educativo que también practica un "Mainstream" PP y a la que C's contribuye en Andalucía con un generoso silencio.
    http://sevilla.abc.es/sevilla/20151015/sevi-lubricantes-monodosis-sevilla-201510151239.html

    3. Qué decir del "Liberal" Sr. Mas (qué bochorno, Señor) que lleva años atufando urbi et orbe con su "Espanya ens roba" o con un "Dret a decidir" más falsos que un billete de medio Euro.

    4. O la campaña Europea "pro refugiados" a base de foto de "niño muerto en playa". Refugiados creados por gobiernos europeos donde no había ni uno solo y la gente ni se escapaba ni se moría hasta que nuestro dinero, nuestros agentes y nuestras bombas comenzaron a hacer el caldo gordo a esa gran democracia, cuna del progresismo global, que es Arabia Saudita y sus intereses que, por lo visto, son los nuestros.
    ————————-

    En fin, son tantos y tantos los ejemplos de manipulación populachera desde el corazón del sistema que lo que se entiende mal es que el Dato de Eurostat del 2013……………….el 3.5 sobre 10 de Valoración Ciudadana del Sistema Político en 28 países de Europa, no haya hecho Titulares y se circunscriba a algunos trabajos académicos de difusión restringida.

    El Sistema Político Suspende en toda Europa. No da la talla ni de lejos.

    Saludos y buenos días.

    • Diego Fierro Rodríguez
      Diego Fierro Rodríguez Dice:

      Los ejemplos que menciona son tan ciertos como preocupantes, pues muestran que el panorama es, por el momento, bastante desolador. Este hecho lo confirma el estudio estadístico al que hace referencia, cuya difusión no se ha producido a gran escala porque es más fácil gobernar a felices ignorantes que a conocedores de la realidad política con verdaderas intenciones de cambiar las cosas.

  2. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    ¿Qué es "populismo" y qué significado tiene? No es lo mismo la versión interesada de unos que la de otros. El lenguaje no es inocente y, desde luego, puede aplicarse a discreción. Si vamos a sus raíces la democracia o gobierno del pueblo sería la esencia más pura del "populismo", luego estar contra él, sería estar contra la propia democracia. El autor dice que el "populismo" es decir al pueblo lo que quiere oír. Yo cambiaría el sentido para decir que el "populismo" dice lo que la gente piensa y no se atreve (o no puede) decir. Por ejemplo, el pasado seminario sobre "capitalismo clientelar" organizado por "Hay Derecho" ¿era "populista"? Es mejor no hacernos trampas en el solitario porque nos estamos engañando nosotros mismos que es lo peor que podemos hacer. El intentar asimilar cualquier movimiento político a los esquemas simplistas en que nos sentimos cómodos (izquierda, derecha y ese "centro" que no se sabe qué es pero que es con lo que se identifica la gente porque no hay nadie que quiera colgarse el cartel de identificación del cuello que pretenden los "medios" y los "miedos"). No, no se trata de un error. Son nuestros miedos los que buscan la manera de identificar a los que no entendemos porque eso sería mucho trabajo. Recuerdo que cuando se produjo el 15M asistí a una conferencia sobre el tema de alguien que confesó no haber estado en el mismo, pero pretendía pontificar sobre él en base a lo "oído" y "publicado". Seguimos sin enterarnos de que estamos en una época de cambio profundo y, en ese cambio, en su solidez intelectual y política, está nuestra propia supervivencia. Si no participamos y seguimos viendo los toros desde la barrera, no nos quejemos de lo que ocurra en la plaza. El "populismo" consiste en la participación efectiva de los ciudadanos en el sistema legislativo (aquí lo reducimos a representantes que luego no son tales del pueblo). El mundo político y mediático en una admirable combinación siguen aferrados a los antiguos modelos, incluyendo los "personalismos políticos" (auténticas dictaduras partidarias si en realidad son como los entienden los medios). Empezó con el "felipismo" al que se contraponía el "guerrismo" y seguimos pensando que la democracia es un juego entre líderes, no entre alternativas ideológicas o de gobierno. Cómo si el Parlamento (con todos sus despropósitos electorales y de funcionamiento) fuera un simple ornamento al igual que el resto de las instituciones públicas. Seamos pues coherentes y, a ser posible, no caigamos en las trampas del lenguaje como auténticos pardillos.

    • Diego Fierro Rodríguez
      Diego Fierro Rodríguez Dice:

      En primer lugar, debo comentarle que agradezco su intervención. En segundo lugar, debo decir que pienso que su exposición parte de pilares algo distorsionados y de cierta indefinición, por no englobar todos los aspectos que yo intento analizar, si bien es cierto que estoy totalmente de acuerdo en la parte de su planteamiento que se refiere a la colocación del cartel ideológico para los dirigentes políticos por los medios y por los propios ciudadanos, que no buscan otra cosa que saber cuál es el camino que va a elegir un líder político si llega al poder y cuál es la rentabilidad de apoyarle. Así pues, el encasillamiento pretende lograr cierta seguridad, garantizando que las actuaciones ejecutivas del futuro puedan ser algo predecibles.

      En mi artículo he intentado no limitarme al desarrollo de conflictos conceptuales o de disputas dialécticas porque, conociendo la importancia del lenguaje, que ha mencionado, considero preferible acudir a una parte más profunda del problema. Usted mismo ha comentado que "yo cambiaría el sentido para decir que el populismo dice lo que la gente piensa y no se atreve (o no puede) decir", pero no debe olvidarse que al final se retorna al punto del que yo he partido.

      Los políticos expresan, entre otras muchas cosas, ideas que la gente piensa y que no puede o debe decir para atraer los votos de los ciudadanos, considerados en muchas ocasiones como ratones a los que es posible cazar poniendo un pequeño trozo de queso en la base de una trampa para roedores de la que nadie puede escapar, debiendo destacarse el conjunto de cambios radicales de postura que se materializan y las afirmaciones contradictorias. Las manifestaciones de esta naturaleza son lógicas, ya que el populismo, en realidad, es una herramienta para poder lograr el cumplimiento de objetivos electorales, que necesariamente deben alcanzarse para poder ejecutar actividades con fines muy concretos. Por lo tanto, es un medio empleado por líderes que se esconden detrás de una ideología apoyada por muchos electores, debiendo tenerse presente que los líderes nunca han estado ausentes y que, si tienen que renunciar a ideas propias, lo acabarán haciendo sin demasiados remordimientos.

      Podemos analizar dos casos:

      – Mariano Rajoy prometió que, si lograba ser presidente del Gobierno de España, bajaría los principales impuestos. Todos sabemos lo que pasó finalmente y en que momento se han comenzado a implantar rebajas fiscales para reducir las cuotas. El problema es que cualquiera puede decir que quiere que se aminoren los impuestos y a toda persona le alegrará el establecimiento de reducciones tributarias, de forma que su definición de populismo es incompleta (http://www.20minutos.es/noticia/1858268/0/subidas-impuestos/gobierno/mariano-rajoy/).

      – Pedro Sánchez ha defendido en diversas ocasiones que, si se convierte en presidente del Gobierno estatal, derogará la reforma laboral del año 2012. Sin embargo, en los últimos días se ha podido conocer que ya no va a destruir jurídicamente dicha reforma y que se va a limitar a realizar diversas modificaciones jurídico-laborales (http://www.eldiario.es/malditahemeroteca/REFORMA-LABORAL-GUSTABA-ABARATAR-DESPIDO_6_441365906.html y http://www.eldiario.es/politica/Pedro-Sanchez_0_442006205.html).

      Por lo observado, es fácil ver, consecuentemente, que su planteamiento tenía ciertas lagunas, pues no ha tenido en cuenta el carácter instrumental del populismo para los líderes, ha ignorado que la presencia de dirigentes con intereses privados y se ha olvidado de las contradicciones en las que incurren los grandes dirigentes políticos.

  3. Argantonio rey de Tartessos
    Argantonio rey de Tartessos Dice:

    El populismo, aunque el autor no lo diga seguramente por prudencia, apela a lo básico. "Eso lo arreglo yo en media hora", "Se hace tal cosa y… punto pelota", "Si ruedan cabezas, pues que rueden", es lo que oímos generalmente en las conversaciones "de bar", tan españolas, pero también en las tertulias donde participan políticos con pretensiones. El populismo apela al pueblo, pero es una gran mentira, porque sigue aquello de "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". Sencillamente es una artimaña para conseguir el apoyo electoral. Los políticos cuando hacen populismo saben que están mintiendo descaradamente, pero no se inmutan, porque lo importante es ganar votos. Lo malo es que el electorado se deje engañar. Estoy de acuerdo con O,Farrill respecto a que estamos en una época de cambios profundos, pero también hay que tener muy claro que no hay soluciones mágicas. El mundo actual es muy complejo y los intereses, recursos, estrategias y aliados de los múltiples agentes en juego también juegan un papel. Y si nos creemos que estos señores que controlan los resortes del sistema se van a quedar tan tranquilos tomándose su gin-tonic y paseándose en yate mientra que un hipotético gobierno ponga en marcha medidas que vayan contra sus intereses, es que no tenemos ni idea de como funciona el mundo. Puedes estar en la plaza y saltar al ruedo como espontáneo, viendo que el torero "no hace nada", con el resultado de que te cornee el toro. Estoy de acuerdo en que hay que ir cambiando las cosas, porque estamos en una auténtica ruptura histórica, con toda probabilidad hacia un mundo más inseguro, más inestable y más convulso (que ya ha llegado a las sociedades europeas), pero no se puede entrar en política como un elefante en una cacharrería. Eso es lo que hacen los populistas, dicen que "van a soltar al elefante" hasta que llegan al sillón, pero no es lo mismo gobernar que dar mitines, porque cambiar las cosas es muy complicado y hace falta mucha prudencia y astucia (que la mayoría de nuestros políticos no tienen, salvo para sus maniobras para colocarse bien posicionados en las listas electorales y mirar por sus intereses personales). Y luego vienen las decepciones del electorado, porque dejarse seducir por estos "cantos de sirena". Inmovilismo no, pero tampoco demagogia ni sueños imposibles, que es lo que vende el populismo.

  4. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Su entrada, Sr. Fierro, que da para volver a pensar como los comentarios del Sr. Oquendo y de Mr. O´Farril no nos aclara qué entiende Ud. por "populismo". Esto dice el Diccionario que es:
    1. m. popularismo.
    2. m. Tendencia política que pretende atraerse a las clases populares. U. m. en sent. despect.
    Y de "popularismo" (primera acepción) dice: 1. m. Tendencia o afición a lo popular en formas de vida, arte, literatura, etc.
    Por tanto hay que buscar "popular":Del lat. populāris.
    1. adj. Perteneciente o relativo al pueblo.
    2. adj. Que es peculiar del pueblo o procede de él. Lírica popular.
    3. adj. Perteneciente o relativo a la parte menos favorecida del pueblo. Apl. a pers., era u. t. c. s.
    4. adj. Que está al alcance de la gente con menos recursos económicos o con menos desarrollo cultural. Precios populares.
    5. adj. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general.

    La cosa se supone que empieza con los "optimates" y los "populares" en las grandes familias que dominaban la Res Publica romana, compitiendo entre ella, y acaba, ya saben Uds. con os Gracos, con las horribles proscripciones de Sila, con Mario armando a sus legiones con préstamos, y, en fin, en Pompeyo y César y finalmente en la "Pavorosa Revolución" del joven Octaviano, esto es, en el Principado, si es que a Uds. les gusta llamar así a la primera parte del Imperio. Conviene saberlo, porque como no estamos atados al mástil de nuestra férrea voluntad como la de Odiseo i nuestros remeros se han taponado los oídos con cera , los cantos de sirena (bellísimos como suenan) hacen que la nave tenga puesta la proa hacía los bajíos. De nada sirven las advertencias de quienes, pasajeros a la fuerza, advertimos de que vamos con rumbo equivocado. Franco era populista, Stalin era populista y, lamentando mucho no compartir su oximoron, el populismo es populista. Es curioso que no citen Uds. nunca a los "nuevos" partidos pues son parte de lo mismo. Bien, supongo que nos lo tendremos merecido. Si firmo "Casandra" no recuerdo a qué heterónima comentarista cito. Esto de "la Red" es lo que tiene, que es un a red y ata, desde el censurable y popular anonimato o heteronimato. Menos mal que llueve.

    • Diego Fierro Rodríguez
      Diego Fierro Rodríguez Dice:

      Me gusta ver que ha acudido al Diccionario de la Real Academia de la Lengua, Sr. Casas, al igual que yo cuando comencé a elaborar el texto del artículo, aunque es cierto, como puede comprobarse fácilmente, que el concepto que se muestra es poco satisfactorio. También debo decir que me alegra poder observar que ha leído los interesantes comentarios de Manu Oquendo y de O´Farril, pero me entristece ver que no ha comprobado atentamente mi respuesta al mensaje del segundo, ya que en ella señalo que “el populismo, en realidad, es una herramienta para poder lograr el cumplimiento de objetivos electorales, que necesariamente deben alcanzarse para poder ejecutar actividades con fines muy concretos” y que “por lo tanto, es un medio empleado por líderes que se esconden detrás de una ideología apoyada por muchos electores, debiendo tenerse presente que los líderes nunca han estado ausentes y que, si tienen que renunciar a ideas propias, lo acabarán haciendo sin demasiados remordimientos”, dando de esta forma un concepto más preciso de populismo, en el que destacan la mala fe y las incoherencias de los discursos políticos impregnados por la misma.

      Es cierto que la comparación con la parte de la resistencia que Ulises impuso frente al canto de las sirenas en La Odisea es muy adecuada para analizar el momento actual. El problema es que faltan tapones y cuerdas para bastantes personas.

      En cuanto a su idea del populismo populista, no veo posible negar que el populismo ha sido muy utilizado a lo largo de la Historia universal, aunque yo no estoy conforme con el tiempo verbal que ha empleado, ya que en la actualidad se tiende a usar con bastante fluidez el calificativo de “populista” como un auténtico insulto por implicar falta de responsabilidad y demagogia. La razón puede ser que antes se aplicaban medidas populistas pero no eran tan rechazadas como ahora por existir ya una mayor divulgación de noticias y una mayor cantidad de vías para conocer la realidad, aunque muchos no la quieran ver, de modo que ahora hay un mayor margen para criticar medidas poco creíbles.

      Las referencias a los nuevos partidos deben realizarse como es debido cuando sea debido, al igual que las menciones a los antiguos partidos. Yo ya he comentado en el artículo que hay populismos relacionados con todas las ideologías, de modo que puede comprobarse sencillamente que no excluyo a ninguna formación política de las corrientes populistas. Además, he puesto un ejemplo bastante claro de cómo funciona la hipocresía en España con el caso de la renta básica universal, que no es apoyada por Ciudadanos, razón por la que no he podido incluir a ese partido, aunque hay gente que piensa que la formación dirigida por Albert Rivera es populista (http://www.negocios.com/noticias/ciudadanos-populismo-centro-18022015-1606).

    • Diego Fierro Rodríguez
      Diego Fierro Rodríguez Dice:

      No es erróneo lo que comenta. También podrían llegar a ser considerados como populistas Napoleón Bonaparte y Lenin.

  5. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Una amiga –profesora de C. Políticas– ha pasado los meses de verano en una vieja universidad inglesa preparando un libro sobre este asunto de los populismos.

    Hay temas que no pueden desbrozarse en unos instantes como bien apunta alguien en este hilo y cuando ella resume su trabajo de estos meses apenas consigue hacerlo en 28 páginas de las cuales dos y media en letra pequeña es la Bibliografía que ha cubierto en esas semanas. Espero que, en alguna revista académica, se publique este anticipo en breve.

    Hemos departido bastante sobre el asunto de un modo genérico y, como apunto en mi comentario de esta mañana, desde la perspectiva Europea y Latino Americana.
    Lo único peculiar de España es que "no se ven populismos de extrema derecha" si bien, en mi opinión, esto es porque la Parte más Coactiva de nuestro espectro político está ocupada por los Nacionalismos y nadie se atreve a llamarlos por su Nombre de Pila.

    Si después de unas horas de lectura y conversación tuviese que sintetizar el Populismo Político lo haría como apunté esta mañana…………………………….

    ……………………….Forma de Organización Política para la Comunicación y el Gobierno fundamentados en la Gestión de las Emociones Primarias y del Instinto Gregario de las Masas.

    Se delatan por su Semántica……………."Pueblo" en vez de "Ciudadanos", por las políticas del enfrentamiento y la envidia, por la Muerte de Montesquieu y porque una vez conseguido el Poder toman el control de todos los mecanismos que les son necesarios para su monopolización y no renuncian a ellos sin violencia.

    Por eso casi nadie puede librarse del sambenito y hace muchos años que D. Pedro de Vega escribió aquello de "El Constituido ha Capturado al Constituyente" y el maestro Ferrajoli ("Principia Iuris") explicó por qué estos sistemas constitucionales están Obsoletos: Porque han servido, precisamente, para facilitar la Captura del Constituyente.

    Toda Europa lo sabe y por eso El Sistema Político recibe un sonoro Suspenso. 3.5 Sobre 10.

    Saludos

    PD. Si alguien quiere la bibliografía suministrada por nuestra amiga profesora puedo hacérsela llegar a través de Admin. Son unos doscientos títulos. Y si publica traeré el enlace, naturalmente.

  6. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Estimado Diego: Acepto, porque son lógicas, mis "lagunas" sobre el tema ya siempre pretendo hacer unos comentarios breves al mismo. Los liberales tenemos (o deberíamos tener) un elemento común: la duda sobre cualquier tipo de dogmatismo o cuestión surgida desde lo "correcto" política y socialmente. Es nuestra cruz. la falta de verdad absoluta y la desconfianza hacia las "verdades" impuestas por las convenciones sociales o políticas. En el caso de la palabra que nos ocupa vemos con desconfianza su uso interesado por unos y otros y, como radicales, buscamos el porqué del mismo. Por unas y otras partes se busca el desprestigio del contrario sin darse cuenta de que, en muchos casos, ocurre al revés (es lo ocurrido con "Podemos" o "Ciudadanos" en menos de dos años). Por otra parte, intentar trasladar lo que se conoce como "liberal" (por ejemplo) en EE.UU a lo que es "liberal" en Europa , es una muestra de ello. Cuando se habla de "populismos" en Hispanoamérica, no podemos trasladarlos a Europa por razones que no creo necesario enumerar. Lo que sí parece claro es el "miedo" a lo nuevo, a lo desconocido y una sociedad que se rige por el miedo (hay un gran libro del Prof. Gil Calvo) en lugar de por la esperanza, es una sociedad perdida. Hoy en un debate en TV el representante del PP abundaba en el mensaje del miedo: "los mejores gobernantes son los que tienen experiencia". Se lo puso fácil a otro contertulio: "entonces tendría que haber seguido el franquismo". No se daba cuenta este bienintencionado joven del PP que estaba criticando su propia inexperiencia. Las trampas del lenguaje son muchas, como lo son las de la ingeniería contable o el propio sistema electoral. Decía Tolstoi ya a principios del siglo XX sobre "la esclavitud moderna" cómo se ha producido el cambio sutil del dominio de unas personas sobre otras. Antes era por conquistas militares y fuerza; ahora es creando necesidades ficticias para obligar a endeudarse y nosotros lo estamos a través de los gobiernos respectivos. Gobernar no es legislar, menos aún tirar con pólvora ajena (impuestos y deuda), es mantener el equilibrio razonable necesario para que funcione un pais en paz y libertad. Con respecto al comentario de Argantonio sobre "cómo funciona el mundo", creo que todos lo sabemos y estamos pagando las consecuencias pero… ese es otro debate. Un cordial saludo.

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