HD Joven: Regreso al futuro ¿Habrá pensiones en 2040?

Hace poco más de un año, Sam Collins, Director de la fundación Age Endeavour de Reino Unido, escribió un artículo muy interesante sobre el sistema de pensiones inglés donde se hacía referencia a una encuesta realizada sobre un grupo de estudiantes universitarios (aquí). En dicha encuesta, se preguntaba a los estudiantes si creían tener una mayor posibilidad de recibir una pensión pública o, en cambio, de encontrarse con un extraterrestre. Los resultados fueron asombrosos: la mayoría de los encuestados creían tener más posibilidades de encontrarse con un extraterrestre que de recibir una pensión pública.

Este nivel de escepticismo con respecto a los sistemas públicos de pensiones parece haber calado de forma similar en España, especialmente si atendemos al curso de los fenómenos demográficos y económicos, problemática a la que ya se ha referido este blog en anteriores ocasiones, como en este artículo de Santos Gil Carretero (aquí). La esencia del esquema “pay as you go” que se aplica en España y gran parte de Europa consiste en transferencias intergeneracionales desde la población ocupada hacia la población jubilada. Como sabemos, la sostenibilidad de este sistema de reparto implica que, o bien la base de la población que sostiene a los jubilados crece indefinidamente, o bien, en un escenario de estancamiento o envejecimiento de la población, la productividad laboral crece lo suficiente como para garantizar un incremento del salario medio que compense la reducción de la población activa. Esta problemática identifica, pues, dos retos: un reto demográfico y un reto del mercado laboral.

Respecto al reto demográfico, las estadísticas son poco halagüeñas: el IMSERSO estima que entre 2010 y 2050 en España, la población mayor de 65 años pasará del 17% a más del 30% de la población total, siendo uno de los países más envejecidos del mundo junto con Japón, Alemania e Italia (aquí). Este envejecimiento es global y apunta a un claro aumento del esfuerzo por parte de los trabajadores para seguir pagando las pensiones de jubilación y el resto de prestaciones por orfandad, viudedad, etc.

En cuando al reto del mercado laboral, España se encuentra en un contexto coyuntural, fruto de la crisis económica, de alto desempleo, siendo especialmente preocupante el que afecta a los más jóvenes con una tasa de paro cercana al 50%.  Los datos que ayer mismo ofrecía la Encuesta de Población Activa (EPA) con respecto al tercer trimestre de 2015 arrojan un saldo poco optimista: si bien el desempleo se reduce en 298.200 personas y la cifra total de parados consigue bajar de los cinco millones desde 2011, el número total de ocupados es de 18.048.700 personas, siendo 100.000 menos que en 2011.  En este sentido, la dinámica del sistema queda altamente mermada por la falta de nuevos trabajadores que se integren en el esquema de financiación de la Seguridad Social.

Sin embargo, frente a aquellas declaraciones políticas que sostienen que este problema es únicamente coyuntural, y que cuando la crisis económica se solucione el pleno empleo logrará invertir esta tendencia, es preciso recalcar su falta de rigor. La visión cortoplacista propia de los políticos a menudo empeora los problemas que pretenden solucionar. Más allá de la situación coyuntural, España tiene un mercado laboral que precisa reformas estructurales urgentes. Por dar un dato revelador, durante la fase del ciclo expansivo y pleno empleo previo a la crisis de 2008, España jamás bajó del 8% su tasa de paro, una cifra muy superior a todos los países de la OCDE. Esto evidencia que nuestro mercado laboral continúa siendo muy rígido y poco productivo.

Identificados estos retos, ¿qué han hecho los distintos gobiernos para plantear e implantar medidas contundentes? Fundamentalmente, negar la mayor. El mensaje que tradicionalmente escuchamos es que las pensiones públicas son perfectamente sostenibles. Sin embargo, las reformas que se han aplicado en España durante las últimas tres décadas ofrecen, cuando menos, una duda razonable a este mensaje:

  • La edad de jubilación se ha retrasado desde los 65 hasta los 67 años
  • El mínimo de años exigidos para cobrar la totalidad de la pensión por jubilación se ha incrementado desde los 10 hasta los 37 años de cotización.
  • Los salarios de referencia que se utilizan para el cálculo de la pensión han evolucionado de una media de los últimos dos años de salario hasta la media actual que abarca los últimos veinticinco años de salario.
  • Se ha suprimido la indexación de las pensiones al IPC para poner en su lugar un índice de revalorización basado en el denominado factor de sostenibilidad, que liga la cuantía de las pensiones a la evolución de la esperanza de vida.

A la vista de estas reformas, es forzoso concluir que la sostenibilidad del sistema de pensiones de la Seguridad Social ha distorsionado la relación de equidad individual entre lo que el trabajador aporta vía cotizaciones sociales y lo que recibirá como pensión en un futuro.

Para prevenir posibles desviaciones entre los ingresos y gastos de la Seguridad Social, en el año 2000 se decidió crear el Fondo de Reserva de Seguridad Social. La gestión de este fondo es muy conservadora, invirtiendo casi la totalidad de las reservas en deuda pública española y una pequeña fracción en deuda pública alemana o francesa. Sin embargo, entre 2011 y 2015 el fondo ha pasado de disponer de más de 66.000 millones de euros a menos de 40.000 millones. Según algunos estudios, el fondo se agotará entre los años 2020 y 2028 (aquí).

Si además consideramos algunas de las últimas propuestas que se están planteando actualmente y que pasan por dejar de financiar las pensiones de orfandad y viudedad a través de cotizaciones sociales para comenzar a hacerlo vía impuestos, es evidente que el mensaje político queda muy alejado de la realidad.

Por tanto, resulta necesaria una revisión completa del modelo de prestaciones. El propio Banco de España ha advertido en sucesivas ocasiones de la necesidad de ahorro previo para poder garantizar una jubilación digna en el futuro, dado que la pensión será más baja (aquí). Esta recomendación pone a prueba los incentivos que el propio sistema de reparto genera: dado que voy a recibir una pensión en el futuro, mi propensión al ahorro disminuye en el presente.

La necesidad del ahorro como elemento clave para financiar las pensiones se acentúa si consideramos nuestro reto de la productividad española, que únicamente podrá incrementarse mediante la inversión en capital físico y humano.

En conclusión, es preciso que las instituciones en su conjunto reconozcan los retos aquí expuestos y diseñen una agenda realista, gradual y orientada al largo plazo para garantizar un sistema de pensiones que sea sostenible, no a base de empeorar su calidad, sino mediante la generación de ahorro previo que asegure una renta diferida a los futuros pensionistas e incremente la productividad laboral para sostener a la Seguridad Social y así poder garantizar una mínima pensión pública.

De otro modo, la persistencia en negar esta evidencia y en no acometer la revisión del sistema en su conjunto, llevando a cabo las medidas de calado necesarias más allá de simples parches, nos aproximará a una mayor probabilidad de invasión extraterrestre.

16 comentarios
  1. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Excelente, Sr. Martínez. ¿Cuál es su propuesta? Si leemos sólo las pensiones del sistema de la seguridad social, sin añadir los datos del ahorro de los españoles en depósitos (vea el alto volumen), en fondos de pensiones (vea el bajo volumen) y en pisos (los españoles que pueden ahorran en forma de ladrillos y quien no lo vea claro no conoce la sociología nacional, en mi modesta opinión), y tal vez en fondos de inversión conservadores, tenemos sólo una cara del problema. Permítame exponerlo en otros términos: 1/ El dinero no existe, es una invención útil y virtual; 2/ Como tal, permite conservar una parte de la energía e inteligencia que uno gasta día a día para sobrevivir (ya sabe, primum vivere, diente filosofare, sed amen filosofare); 3/ Uno guarda parte de esa energía para gastarla en el futuro cuando no pueda o quiera trabajar; 4/ Como hay gente que no guarda energía sino que la gasta toda, ya sea en juergas ya sea porque la sociedad no paga una determinada forma de gasto de energía tanto como otra, se obliga a la gente a ahorrar colectivamente; 5/ El punto 4 es una invención tan útil para la paz social que las complejísimas normativas de pensiones y sus efectos fiscales opaca el problema de base; 6/ El ejercicio supremo de la libertad sería guardar o no energía en forma de dinero sólo si nos da la gana y ser viejitos sin hogar y pobres recogiendo papel por propia voluntad, pero Diógenes auténticos hay muy pocos y, además, hay muchas personas que no pueden permitirse ese grado de libertad absoluta.

    • Jaime Martínez
      Jaime Martínez Dice:

      Hola Jesús,

      Muchas Gracias por tu comentario y disculpa la tardanza. Estoy muy de acuerdo con lo que ha expuesto, especialmente en el problema que supone la falta de ahorro que debe ser sufragado por las generaciones venideras con la creciente carga de deuda que ello supone. Por eso mi propuesta se dirige hacia un sistema mixto que combine un modelo de capitalización donde cada trabajador ahorre y vaya depositando su contribución nominal en un plan de pensiones (sea de la empresa o individual), de tal manera que recibe en función de lo que contribuye, garantizando no obstante un modelo público de tipo asistencial de pensiones mínimas para aquellas personas que por mala previsión o mala "suerte" no hayan podido acumular ahorro suficiente como para financiar su pensión. Creo que esta propuesta, sin ser perfecta, es la que genera los incentivos necesarios de responsabilidad y planificación financiera a los ciudadanos, algo que el Estado paternalista no nos atribuye, a pesar de que sí nos exige sin embargo la responsabilidad política para formar el gobierno que represente a dicho Estado. Este sistema mixto aliviaría en el largo plazo (ya que por supuesto sería una reforma, como digo en el post, gradual) la carga de deuda que ahoga la sostenibilidad del sistema de pensiones de reparto.

      Un saludo,

      Jaime.

    • Goldfever
      Goldfever Dice:

      Una observación nada más:

      En cuanto al punto 4, tal "ahorro colectivo" no existe, si con eso se refiere a las cotizaciones al sistema de pensiones. Prácticamente todo lo que se cotiza se "volatiliza" inmediatamente en el pago de pensiones a los actuales perceptores de las mismas.

      A lo que se obliga no es a ahorrar colectivamente, sino a todo lo contrario, a no poder ahorrar porque el Estado ha de saquearnos colectivamente para mantener a aquellos a quienes saqueó previamente.

      Ahorro sería que TODO lo que cotizamos estuviese ahí, guardadito o bien invertido y produciendo, para recogerlo al cabo de los años, cuando tal cosa sólo ocurre con una parte ínfima de lo cotizado, en no mucho tiempo ya no ínfima, sino inexistente.

      Creo que es muy diferente lo uno de lo otro, porque de hecho, un sistema de ahorro colectivo estatal podría convertirse sin ningún tipo de problemas en un sistema de ahorro privado individual, tan sólo habría que devolver a cada uno lo cotizado para que haga con ello lo que quiera. Pero a ver cómo se devuelve a cada uno lo cotizado, cuando eso ya se gastó, no existe. En un verdadero sistema de ahorro cada uno SÍ tendría claro y asegurado lo que va a cobrar en función de lo que ha ido aportando a lo largo del tiempo, cosa imposible cuando tal percepción futura depende de lo que el Estado pueda saquear a unas generaciones futuras que ni han nacido.

      El sistema de pensiones no es un "sistema de ahorro", es un sistema de saqueo y reparto, nada que ver.

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    La gente suele ser racional.

    Y como lo es, sabe que la Probabilidad de encontrar un Extraterrestres CRECE con el tiempo mientras que DISMINUYE la probabilidad de supervivencia de las Instituciones del Sistema. Escuchen a Hawkins porque dice lo mismo.

    Esto es tan cierto como que la noche sigue al día….mientras el cosmos funcione como funciona.

    Lo que sigue son extractos de prensa (F. Núñez, El Mundo y otros) sobre un Trabajo de Alonso Messeguer que publicado hace unos años en FUNCAS explica cómo los Gobiernos de González, Aznar y Zapatero usaron los SUPERÁVITS de contribuciones de los Cotizantes a la SS para………….en resumidas cuentas………Comprarse Votos con dichos Fondos evitando de tal modo tener que Incluir sus "Dádivas" y "Liberalidades" en los Presupuestos del Estado.

    Cita
    "Según Alonso, el Fondo de Reserva, creado a partir de este último año (1999) , debería representar el 34,33% del PIB de 2004. Sin embargo, «sólo ha alcanzado 4,14%», es decir, más de treinta puntos menos. Por tanto, a esa fecha, el superávit real de las pensiones debería haber sido de 309.000 millones de euros y, sin embargo, a finales de 2008 sólo alcanzó, después de 10 continuados de beneficios oficiales, los 57.000 millones, es decir, casi seis veces menos"
    Fin de cita.

    O esta Otra.

    " Por ejemplo, en 1989 el PSOE decidió que la sanidad debería ser universal (para el conjunto de todos los españoles), cotizasen o no. Desde ese año, y progresivamente hasta 1997, ya con el PP en el poder, la caja de las pensiones pagó la factura de este servicio"

    Fin de cita

    O esta:

    "Pero, tras llegar a La Moncloa, y en pleno desarrollo del Pacto de Toledo (suscrito por todos los grupos políticos y sindicatos), los populares también utilizaron la caja de las pensiones para favorecer la convergencia española a la UE."

    Fin de cita.

    Está igualmente en hemerotecas que…………..

    El último año de R. Zapatero hubo un superávit de Cotizaciones de 8,000 millones y solo 2,000 de ellos se fueron a la reserva, el resto se lo fundió como de costumbre desde Felipe González.

    Cualquier Actuario capaz de aprobar la asignatura sabe que el Sistema es Perfectamente Sostenible si se Respeta la regla básica de no meter mano en la Caja y no dar más de lo que se aporta más intereses menos costes todo ello administrado honestamente por cualquier funcionario del Estado bien formado.

    Lo que no es sostenible es Un sistema de Poder que puede Meter la Mano en La Caja Impunemente.

    Así que llamemos a las cosas como son y si algo hay que arreglar Identifiquémoslo Correctamente.

    El "Estafo" (1) español debe (Pasivo Contable No Reflejado en Libros) no menos de 250,000 millones de Euros de Contribuciones a la SS para pensiones que se ha Gastado en otras cosas.

    No caigamos en complicidades.

    Saludos cordiales

    (1) Cuando iba a escribir estado me salió tal cual………. "estafo". Un ejemplo de libro de acto oral fallido. Lo dejo como me salió sin se consciente de ello.

    • Jaime Martínez
      Jaime Martínez Dice:

      Hola Manu,

      Muchas Gracias por tu comentario y disculpa la demora. Creo que la hemeroteca que has reflejado señala muy bien lo que supone dejar algo tan importante como el seguro y la previsión de nuestra jubilación en manos de los diferentes gobiernos que, como señalo en el post, tienen el problema del cortoplacismo puesto en evidencia por la escuela de la Public Choice. Los políticos no gobiernan para aquellos que aún no han nacido o que son menores de edad y que tendrán que soportar una mayor carga por parte de una población envejecida cada vez mayor.
      En el post no digo que en el sistema de pensiones público sea insostenible. Lo que digo es que para mantener esta sostenibilidad los políticos han ido dañando el sistema de reparto hasta tal punto que, en términos actuariales, se ha roto el equilibrio entre el objetivo de equidad individual de que cada uno reciba en función de lo que ha contribuido, con el objetivo de asistencia social y universalidad de las pensiones. No se posible que un contrato de seguro sin un ahorro o contribución previa ni tampoco es social un sistema donde, además, aquellos que más contribuyen al sistema a lo largo de su vida laboral (aquellos más pobres que se ven obligados a dejar los estudios y trabajar a edades más tempranas) sean quienes menos pueden recibir (estas mismas personas viven menos años que la media). Este conflicto lo señaló Milton Friedman atendiendo al ciclo vital en los sistemas de pensiones de reparto. Esta realidad en la que, a base de mantener un modelo que disuade de ahorrar, se prolonga la edad de jubilación y se recortan nuestras pensiones es la que me hace concluir, al igual que a muchos actuarios (véase Huerta de Soto), que es preciso una revisión integral de la Seguridad Social.

      Un saludo,

  3. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    La solución es sencilla: Las pensiones tienen que tener tres patas. La primera es personal. Es tu pensión y te tienes que preocupar tú por tu futuro (seguros, planes de jubilación, ahorro privado, etc.). La segunda es empresarial. Tienes y devengas derecho a pensión porque trabajas y la empresa retiene parte de tu retribución y la ingresa en una cuenta personal tuya de la que podrás disponer cuando te jubiles o tus herederos, si te mueres antes. La tercera es pública. Para prever circunstancias excepcionales, se establece un sistema público de solidaridad interpersonal e intergeneracional que asegure a todos un mínimo vital de subsistencia, pero que no genera un derecho subjetivo previo sino una mera expectativa.
    La forma de financiarlo es mediante la transición del sistema de reparto, en manos de políticos y "expertos" a uno de capitalización, donde cada ciudadano tiene fondos de su propiedad de los que podrá disponer en determinadas circunstancias. La experiencia chilena fue exitosa y, de momento, no ha sido sustituida, aunque no faltan ganas entre algunos políticos socialistas del país andino.

    • Jaime Martínez
      Jaime Martínez Dice:

      Hola Ennecerus,

      Muchas Gracias por tu comentario. Sólo puedo decir que estoy muy de acuerdo con lo que dices. Hay mucha literatura respecto al éxito o fracaso del modelo chileno, pero efectivamente creo que hay mucho oportunismo político, ya que el ahorro que ha conseguido acumularse en Chile mediante el sistema de capitalización es muy elevado.

      Un saludo,

      Jaime.

  4. Enrique Rus
    Enrique Rus Dice:

    Realmente interesante, solo discrepo en esto: "La gestión de este fondo es muy conservadora, invirtiendo casi la totalidad de las reservas en deuda pública española y una pequeña fracción en deuda pública alemana o francesa" No veo que sea conservador, sino arriesgado, invertir en deuda española.

    • Jaime Martínez
      Jaime Martínez Dice:

      Hola Enrique!

      Encantado de verte por aquí 🙂

      Gracias por tu comentario. Efectivamente hoy el mercado de deuda pública arroja mucha incertidumbre, pero me refería a que tradicionalmente el Fondo de Reserva ha invertido, porque así le obliga la ley, en renta fija, lo cual siempre se ha considerado más convencional que la renta variable al minimizar el riesgo a una rentabilidad muy moderada.

  5. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Alabo el optimismo del autor cuando piensa ya en el año 2040 con respecto a pensiones de jubilación. ¿Está seguro de que habrá "jubilaciones"? ¿De qué tipo y de qué actividades? "Largo me lo fiáis, amigo Sancho…" En todo caso el Fondo de Reserva de la Seguridad Social no ha sido custodiado ni gestionado como se debía y, como dice Manu, los superávits existentes se quemaron en pólvora para salvas y otras cuestiones por decisiones políticas que, quizá algún día, tengan consecuencias penales tal como ocurre con otros casos de actualidad. Por otra parte seguir creyendo en las cifras sobre este tema (como lo del paro) con que se nos bombardea sin tener en cuenta su posible manipulación interesada, me parece demasiado ingenuo. Al final hay que ser como Santo Tomás: "Si no lo veo, no lo creo…". Hay sobrados motivos para ello.

    • Jaime Martínez
      Jaime Martínez Dice:

      Hola O`Farrill,

      Gracias por tu comentario. Debo decir que el título del post (y la fecha de 2040) no es mía, sino de los editores, pero en realidad sería absurdo tratar de sacar una bola mágica y vaticinar una fecha de quiebra de las pensiones. En realidad no creo que llegue tal fecha, sino que el sistema de reparto permanecerá, pero únicamente ligado a un modelo asistencial de pensiones mínimas y públicas.

      Un saludo,

      Jaime,

  6. Pedro L. Egea
    Pedro L. Egea Dice:

    Buenos días: Cuando se habla de las pensiones y del Fondo de Reserva de la Seguridad Social hay que ser algo más precisos con la realidad.
    El sistema de pensiones públicas ha sufrido varias modificaciones en su funcionamiento en los últimos años, pero la prolongación de la edad de jubilación y el aumento paulatino del periodo de cotización necesario no se han efectuado por el gobierno actual. Y todo el mundo se apuntó al lema de que "el gobierno socialista laminaba el estado del bienestar". Y así nos va.
    El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, creado en 2003, fue acumulando fondos desde dicha fecha hasta 2011. Las disposiciones al fondo no se hacen, en términos netos, hasta 2012. Pero es que en 2015, que no se incluye en su artículo, ya se preveían unas disposiciones de 8.500 millones de euros. La Seguridad Social, cuya transparencia brilla por su ausencia, no publica datos detallados mensuales de la evolución del Fondo de Reserva, pero por los datos de déficit a agosto ya sabemos que los 8.500 millones se quedarán cortos. Lo que significa que el Fondo de Reserva puede tener un saldo de 31.000 millones al final de 2015. Y a este ritmo de deterioro se acabaría en 2017-2018.
    Porque el deterioro va a seguir como consecuencia del deterioro de los salarios actuales, que son los que cotizan.
    Dígase alto y claro, el problema es de contracción salarial y de reducción de la actividad contratada, la actividad real, que incluye la fraudulenta por no estar retribuida, no computa.
    El actual gobierno no ha hecho nada para ayudar a encauzar el problema de las pensiones, como en tantos temas en los que ha pretendido legislar y dejar huella y lo que ha logrado es dejar marcas de sucio aspecto.
    Si queremos abordar el problema de las pensiones, destaquemos que la situación no se puede llevar a 2040 ni, tan siquiera, a 2024.
    Y todo ello sin olvidar que somos un país, Cataluña incluida, de población menguante.
    Saludos,

    • Jaime Martínez
      Jaime Martínez Dice:

      Hola Pedro,

      Muchas Gracias por tu comentario. Creo que el análisis crítico no depende tanto del partido político de turno que estuviese en el gobierno en el momento de cada reforma. Todos han ido deteriorando el sistema a base de negar su inconsistencia por el problema del envejecimiento y de la rigidez del mercado laboral que tú has apuntado.

      Un saludo,

      Jaime.

  7. O,Farrill
    O,Farrill Dice:

    Estimado Jaime: creo que el problema no es tanto técnico (cifras aleatorias) como político (proyectos de futuro) a corto, medio y largo plazo. En el primer caso estamos ante una situación delicada de carácter bélico que puede alterar sustancialmente esas cifras (ojalá me equivoque) y el horizonte de futuro que pueda venir. Lo que ocurre es que preferimos "rodear" el tema porque no sólo es complejo, sino de asustar. Ciñéndome al caso español y a la situación actual la CNMC sitúa en unos 48.000 millones de euros el despilfarro en los presupuestos públicos. No hay que esperar a 2040 sino coger el toro por los cuernos y saber qué se ha estado pagando de más y porqué. Luego están los tribunales de Justicia para poner las cosas en su sitio. Si a esa denuncia le añadimos el coste innecesario de gran parte del entramado público (autonomías y municipios sobre todo) veremos que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social quizá estaría más boyante. Creo que es un error caer en el debate de lo periférico (lo técnico) para que no nos fijemos en el meollo de la cuestión. Ese meollo es una vuelta de calcetín a todo el sistema donde se salven los muebles útiles, pero nos deshagamos de todo lo inútil por muy "necesario" que se nos venda. Esa es la auténtica reforma constitucional que necesitamos. Un saludo.

  8. LD
    LD Dice:

    Hola Jaime
    Veo que te interesa mucho la cuestión de las pensiones. Yo creo que mucho más grave que el tema del envejecimiento poblacional o el sentido del sistema de reparto es el hecho de que en España hoy día un 30% de la población viva de una paga del estado. Creo que son unos 16 millones entre pensionistas, funcionarios, desempleados… Esto en mi humilde opinión es insostenible. El estado de bienestar (aunque sea un invento americano, que se olvida) se desarrollo en un momento muy concreto de la historia que ya paso (Europa de la posguerra, tras una inmensa recepción de ayudas del plan Marshall y en un momento de crecimiento económico sin precedentes). Este sistema hoy es insostenible y colapsara más pronto que tarde.
    Espero leer pronto un nuevo artículo tuyo. Fuerza!

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