Esta es mi historia: reproducción del artículo de nuestro colaborador Jorge Trías en El País

 

Hace tres años, El País publicó un artículo mío cuyos hechos –las irregularidades financieras dentro del PP- no solo no fueron rebatidos, sino que, uno por uno, con el tiempo han quedado confirmados y superados. Tras el resultado de estas elecciones creo que ha llegado el momentode explicar las razones que me llevaron a hacer esa denuncia y las consecuencias personales que ha tenido para mi. Esta es mi historia.

 

Empecé a ejercer la abogacía en Barcelona en 1971 y abrí despacho en Madrid diez años más tarde. Quería salir de Barcelona porque mi ciudad empezaba a perder su identidad cosmopolita y se inclinaba hacia un nacionalismo con el que no comulgaba. Mi primer trabajo fue como asesor del Ministerio de Justicia en la reforma penitenciaria. De ahí pasé a montar despacho y a tener éxito. Mi actividad profesional fue creciendo yen diciembre de 2012 mis ingresos me proporcionaban una vida confortable.

 

A lo largo de mi carrera profesional intenté siempre ejercer la abogacía de forma honesta, incluso fui elegido por mis compañeros diputado y tesorero del colegio de abogados de Madrid. Ese cargo lo desempeñéhasta 1996; puse orden en sus finanzas, ayudé a encauzar su servicio médico y organicé el “Aula de extranjería” para asesorar a una inmigración entonces incipiente.

 

¿Qué quiero decir cuando digo que ejercí la abogacía de forma honesta? Pues que siempre elegí mis casos según unos criterios éticos comúnmente aceptados. Incluso cuando defendí a los que se consideran personas impresentables, un narcotraficante por ejemplo, lo hice, ante todo, porque creo que el deber del abogado es defender a “buenos” y“malos”. Lo que sí puedo afirmar es que nunca he sido remunerado por gestiones que no fueran las profesionales.

 

Paralelamente a mi carrera de abogado, he ejercido como periodista, escritor y político. La política durante la Transición la viví intensamente tanto en mi casa como en la universidad. Eran inquietudes que entonces casi todos llevábamos dentro. Al convertirme en un abogado de éxito y columnista leído, José María Aznar, que no era todavía presidente del gobierno sino jefe de la oposición, me ofreció la oportunidad de presentarme a las elecciones a diputado por Barcelona. Acepté, salí elegido, y entre los años 1996 y 2000 fui representante de la soberanía nacional.

 

Durante los cuatro años que fui diputado contribuí en Bruselas y Estrasburgo a la redacción de la Carta de los Derechos Fundamentales de los Ciudadanos de la Unión que hoy forma parte del Tratado de Lisboa; y propuse, con poco éxito, el Contrato de Unión Civil, para que las parejas homosexuales tuviesen una alternativa al matrimonioal que entonces no tenían acceso. Pero, como yo no tenía fortuna personal, enseguida entendíque dedicarme a la política me iba a resultar incompatible con el ejercicio de la abogacía, ya que para mantener mi nivel de ingresos hubiera tenido que transgredir esa zona fronteriza de las incompatibilidades que hace 16 años y en pleno boom económico, no estaba suficientemente regulada. (Ahora tampoco). O dedicarme al pluriempleo partidista: un sueldo como diputado y otro del partido. Muy a pesar mío dejé la política.

 

En el año 2009, Antonio Pedreira, juez del TribunalSuperior de Justicia de Madrid, al que yo conocía desde hacía muchos años, me pidió que transmitiese a la cúpula del Partido Popular que no interfiriera y enturbiara la investigación sobre sus finanzas que había iniciado el juez Baltasar Garzón y que ahora llevaba él. Yo transmití el mensaje y a partir de entonces tuve diversas conversaciones con el juez, por un lado, y con la cúpula del Partido Popular, por otro, entre otros con Mariano Rajoy. No traspasé en ningún momento lo que pueden considerarse relaciones normales entre jueces y abogados. En éste caso, además, yo no era ni tan siquiera abogado personado en la causa. Por esta razón desde mediados de 2011 me mantuve alejado del caso. Sí es cierto que yo ya había adquirido un conocimiento preciso de las finanzas del Partido Popular e intuía la existencia de una  corrupción bastante extendida.

 

Cuando los medios de comunicación empezaron a publicar las cantidades millonarias que el ex-tesorero tenía en cuentas en Suiza, decidí, a petición de El País,publicar un articulo explicando lo que sabia. La buena fe de quienes creímos en la limpieza de las cuentas populares había sido burlada. El artículo, que apareció en enero de 2013, tuvo una extraordinaria repercusión. Y a las pocas semanas este mismo diario publicó las fotocopias de los llamados “papeles de Bárcenas”. A partir de entonces el acoso de los medios de comunicación fue insoportable y no hice una sola declaración excepto a las que estuve obligado como testigo, primero en la Fiscalía Anticorrupción, y después en el Juzgado Central de Instrucción Numero 5 de la Audiencia Nacional. Mis únicas palabras hasta el día de hoy fueron y han sido: “He cumplido con mi deber”, el deber que tiene todo ciudadano de denunciar irregularidades manifiestas. Sobre todo, cuando como en mi caso, yo había sido portavoz del PP en la Comisión Constitucional encargada de reformar –intento fracasado entonces- la Ley de financiación de los partidos políticos.

 

Y, ¿ qué es lo que ocurre cuando un ciudadano cumple con su deber? Pues más o menos lo que me ocurrió a mí. Primero empezaron a publicarse artículos y opiniones difamatorias sobre mi persona. Se me acusó de bipolar, arribista, resentido, ambicioso y traidor. Poco a poco el silencio profesional se fue adensando. Los teléfonos dejaron de sonar y muchos de los asuntos que llevaba desaparecieron de mi cartera. Financieramente acorralado tuve que cerrar mi despacho y trasladarlo a mi domicilio. En el plano personal, mi familia estaba asustada. Mis hijas, todavía menores de edad,  tuvieron que soportar como a su padre le insultaban públicamente en parkings y restaurantes. Las sombras de duda que habían calado sobre mi, eran de tal calibre, que mis hermanos y los pocos amigos que me quedaban empezaron a preguntarse cómo yo había sido tan iluso o si podía estar escondiendo la verdad.

 

Decidí entonces investigar qué tipo de protección legal tenía ante ésta situación angustiosa y si algún partido político estaba dispuesto a defenderme. Solo lo hizo UPyD, el partido de Rosa Diez y de Andrés Herzog, quien me propuso como experto en la Comisión para el estudio de la Reforma de la Ley de Regeneración Política. Yo estuve en todo momento dispuesto a explicar mis opiniones ante el Congreso de los Diputados. Primero porque  creía que podía contribuir a la regeneración democrática; y segundo porque creía importante clarificar la cuestión de las donaciones anónimas, que era uno de los meollos de la corrupción en el seno de todos los partidos. Ni el Partido Popular, ni el Partido Socialista, ni Izquierda Unida quisieron que yo apareciese ante el Congreso; lo que querían era colocar a sus propios expertos y no escuchar a voces independientes como la mía.

 

Y ahora me preguntarán: ¿Y qué es lo que ha aprendido usted de todo esto? Las lecciones han sido múltiples: Cuando uno navega por aguas turbulentas tiene que saber dónde se mete y cómo salir. Yo me tiré con el corazón en vez de con la cabeza, lo cual es imperdonable en un abogado de mi experiencia. Debía haber diseñado una estrategia efectiva para que todo esto hubiese servido para cambiar algo, en vez de alimentar tertulias y chismorreos. También he aprendido que en los momentos difíciles uno está solo y que la solidaridad es un bien escaso. Y que a casi nadie le interesa la verdad. La verdad es incómoda porque exige compromiso y, a lo sumo, quienes se aproximan a ella, lo hacen desde la teoría, no desde la acción.  Son raros los que como Sócrates, dejan la piel. He aprendido  por último  que en la democracia hay territorios que solo se pueden explorar cuando uno está protegido por instituciones sólidas. Porque, sin ley que te proteja,  el “whistleblower” como Snowden, Assange o Falciani, en nuestro hablar hispánico el levantador de liebres, termina convertido en el saco de boxeo al que se dirigen todos los golpes.

 

Por último, se preguntarán porqué he tardado tres años en contar mi papel en esta historia. Pues por algo tan humano como es el miedo. Miedo que ahora ya no tengo pues me queda poco que perder después de haberlo perdido casi todo. Y si hoy escribo sobre esto es porque creo que, en este nuevo escenario político hay que conseguir cambiar la estructura, funcionamiento y financiación de los partidos para que sean verdaderamente participativos y tansparentes, pues de lo contrario la democracia seguirá perdiendo su valor.

 

13 comentarios
  1. Fernando
    Fernando Dice:

    Una de las causas del reciente fracaso de UPyD tiene mucho que ver con lo que cuenta el Sr. Trías.

  2. Lorena Moreno
    Lorena Moreno Dice:

    Estimado Jorge;
    Cuenta usted con mi admiración por su honestidad, que no vale de nada -cierto-, pero cuenta usted con ella. Como cuenta con ella Ana Garrido Ramos (espero que algún día se le reconozca a nivel institucional su mérito) y otra gente.
    Muchos en mayor o menor medida nos podemos sentir identificados con Usted. Por poner un ejemplo; hace 2 meses fui despedida de la Gestoría en la que trabaja. Altas esferas se habían quejado de mi, me dijeron (Ni se me quisieron dar los nombres). ¿Quejas? Hay están los post que para este Blog escribí; denunciando abusos bancarios y registrales. Y otras tantas cosas. ¿Mi error? Entre ellos creer que “mi” cliente siempre era quien pagaba: Periquito de los Palotes y no el Banco de turno.
    En fin, puedo entenderlo y siéntase orgulloso… HACE LO CORRECTO 🙂
    Espero y deseo que poco a poco tengamos una democracia de verdad…
    Un abrazo.

    • ENNECERUS
      ENNECERUS Dice:

      Estimada Lorena, seguro que trabajo no te va a faltar.
      Acabas de comprobar la utilidad de los pseudónimos.

    • O'Farrill
      O'Farrill Dice:

      Estimada Lorena: lo que Vd. cuenta y se dice en otros comentarios del artículo, nos llevan a pensar que la actuación honesta no lleva a ninguna parte y condena al ostracismo, a la soledad… Muchos hemos conocido esa situación pero hemos salido adelante. Me gustaría que contara con que, la gran mayoría de quienes compartimos este blog, está con Vd. y nos sentimos tan agraviados como pueda Vd. estarlo. En todo caso le brindo mi apoyo personal y, si lo cree oportuno o lo necesita, le dejo mi contacto: tiempoliberal@gmail.com. Un cordial saludo.

  3. O'Farrill
    O'Farrill Dice:

    El relato del Sr. Trías, como el de otros casos de denuncias públicas o privadas, viene a ser siempre la lucha por la verdad donde sólo espera la soledad. Una sociedad acostumbrada a vivir en la mentira y el miedo como caldo de cultivo, no puede permitir gestos como el suyo porque, sencillamente, tal denuncia adquiere carácter social. Nos encontramos a más a gusto con los "cuentos" que nos infantilizan (¡aquélla canción de "Aguaviva"!) que enfrentándonos a las mentiras porque, al final, "todo el mundo lo hace". Mientras no asumamos nuestras responsabilidades personales en todo este juego, seremos cómplices del mismo. "El enemigo del pueblo" de Ibsen retrata ya estas situaciones de soledad por defender la verdad.
    Dicho este, debemos tener en cuenta que el sistema político tiene poco de "polis" y mucho de quienes aprovechan nuestra dejadez y comodidad para establecerse como garantes de la tutela que reclamamos. Por eso muchos se "premian" por su dedicación a lo que, al parecer, nadie quiere dedicarse. Tengo ante mí un magnífico artículo de Ubaldo Nieto de Alba que fue vicepresidente del Tribunal de Cuentas, escrito hace ya (¡cómo pasa el tiempo!) diez años. Su título "Irregularidades legales" ya es un aviso a lo que estaba por entonces ocurriendo con el control del gasto público y "la impunidad en la que se mueven algunos gestores de empresas públicas tras detectarse anomalías en la fiscalización de sus cuentas". Desde el momento en que la labor de la gestión pública "es cada día más empresarial y menos administrativa" (Borrell) se produjo ese caldo de cultivo propicio a todo lo que vamos conociendo de "corrupción". Todos han -o hemos- vivido a gusto en él sin querer darnos cuenta de su toxicidad. Los recientes casos en la Comunidad Valenciana no se han iniciado hace unos días probablemente, sino que han sido considerados "normales" por todos y justificados como "norma" de conducta humana. Tírese de un apellido y saldrá enredada la madeja de sus relaciones tanto con el PSOE (¿se acuerdan de aquel presidente que dimitió por lo que encontró?) como con el PP. Ahora nos tenemos que creer que estábamos en manos de "estadistas" como Felipe González. Es para troncharse.

  4. Dan Evans
    Dan Evans Dice:

    No se me ocurre qué decir, sólo expresarle mi solidaridad. Lamentablemente no es el único caso que conozco. Alguien cercano a mi ha tenido que cerrar su negocio y trasladarse de ciudad por cuestiones como la que relata. Siempre he pensado que un mal que tiene la sociedad española es el "cortesanismo". Le hacemos mucho la pelota al poder y así se le envalentona . Espero que la valentía de unos pocos (como el autor) haga que cada vez sean menos los casos.

    Un abrazo

  5. DTS
    DTS Dice:

    No sé cómo expresarle mi más sincera gratitud y admiración por lo que acabo de leer.
    Espero que sus hijas hayan comprendido por qué le insultaban y puedan sentir el orgullo que Ud merece como padre, como ciudadano y como profesional.

    No se rinda. Creo que es muy útil que cuente Ud sus experiencias, tres, diez o veinte años más tarde de que ocurrieran. Porque inspiran, porque dan esperanza y porque le hacen a uno recuperar la fe en el ser humano.

    Muchas gracias!!

  6. Carlos
    Carlos Dice:

    Siento decir que tengo mis dudas sobre la actuación de el señor Trías fuera la correcta. ¿Si intuía que había corrupción generalizada por qué no abandono el partido antes? ¿Por qué espero al asunto barcenas para hablar? En cualquier caso se agradece sacar las ilegalidades a la luz, pero tendría que haber sido antes para que nadie piense que uno quiere zafarse de cualquier responsabilidad

    Además como ciudadano raso que soy no entiendo cómo y por qué tiene un juez que buscar intermediarios para decirle al sujeto de una investigación que se deje investigar. Es turbio cuando menos.
    Un saludo

    • Colapso2015
      Colapso2015 Dice:

      En general se habla mucho de ética (personalidad); pero todo se basa en percepciones de castigo o recompensa. Cuando él estaba dentro del sistema (cobrando del Estado) todo le parecía normal, "salvo alguna cosa", en lo relativo a su cosmovisión.
      El problema le surgió cuando decidió salirse de la recompensa (fidelidad al sistema; en este caso mercenarismo estatista corrupto); según la cosmovisión de Trias por un impulso de honestidad. Momento en el cual todos aquellos se guían por la recompensa (grupo solidario de beneficios) les pareció lesiva tal actuación.

      Es de esperar, pues los partidos pagados por el Estado y dentro del Estado son –- pura corrupción—, pues no hay relación directa con la sociedad civil. Curiosamente reclama ayuda al Estado y no a la sociedad civil,…, cuando es el mismo Estado (módulo partido político) quien articula toda esa podredumbre.

      Lo curioso del tema, haya aprendido en propias carnes que “Derechos Fundamentales de los Ciudadanos” carecen de sustancia sino hay una libertad anterior que los funda. La libertad colectiva,… Pues sin esa libertad, la moralidad que reclamaba como derechos, supuestos propios (los “amigos” de los que habla de forma concreta), suelen brillar por su ausencia.

      Imaginemos que le pasaría a alguien con problemas económicos,…, y encima las perrerías de toda la panda de “militia aerarius” que pululan por ahí.

  7. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Entre los instintos escasamente analizados de nuestra especie está el Gregarismo.

    No solemos estudiarlo porque somos muy presumidos y nos negamos a dedicar atención a cosas que nos acercan a otros seres vivos que despreciamos y usamos. Pero es un instinto fuerte y muy poderoso. Tan es así que ni siquiera figura entre los instintos "oficiales" del ser humano excepto para unos pocos tratadistas hoy casi olvidados.

    Wifred Trotter, neurocirujano inglés coetáneo y amigo de Freud, fue uno de ellos. Su Obra, "Instincts of the Herd in Peace and War" es de las citadas por Freud en su trabajo sobre Psicología de Masas.

    Lo que el Autor, Sr. Trías, nos relata es un caso particular de conducta observable en todas las especies gregarias.

    Cuando alguien no específicamente designado por la Manada para las funciones de Denuncia o Aviso de Peligro, pasa inopinadamente a ejercer dicha función, la primera Reacción colectiva es ignorarlo.

    Si insiste en dicha conducta el individuo –que está alterando la armonía del conjunto– comienza a ser visto con recelo y se le da la espalda.

    Si sigue molestando y los Jefes siguen sin dar señales de que está en lo cierto y de que ellos asumen la responsabilidad de "su cargo", entonces la manada comienza a comportarse agresivamente con el infractor y suele expulsarlo incluso con violencia.

    Este comportamiento natural está en el ADN de la Vida y en la base del casi universal rechazo instintivo al infractor.
    También explica por qué la Iglesia Católica, –un monumento a la capacidad de supervivencia de selectas organizaciones humanas–, ha optado siempre por………..odiar el pecado y amar al pecador.

    El instinto gregario que nosotros tendemos a ignorar es el que habitualmente es usado por el Poder para gestionar la masa.

    Del Relato del Sr. Trías destacaría por tanto el siguiente párrafo:

    Cita:————

    "Y ahora me preguntarán: ¿Y qué es lo que ha aprendido usted de todo esto? Las lecciones han sido múltiples:

    Cuando uno navega por aguas turbulentas tiene que saber dónde se mete y cómo salir. Yo me tiré con el corazón en vez de con la cabeza, lo cual es imperdonable en un abogado de mi experiencia. Debía haber diseñado una estrategia efectiva para que todo esto hubiese servido para cambiar algo, en vez de alimentar tertulias y chismorreos. También he aprendido que en los momentos difíciles uno está solo y que la solidaridad es un bien escaso. Y que a casi nadie le interesa la verdad. La verdad es incómoda porque exige compromiso y, a lo sumo, quienes se aproximan a ella, lo hacen desde la teoría, no desde la acción".————- Fin de cita.

    Lo habría firmado el mismo Wilfred Trotter.

    El proceso de expulsión de la manada es el del Lobo o del Ñu solitario que, sin saberlo, se prepara para iniciar su propia manada que, cuando crezca en número, seguirá las mismas reglas instintivas o no sobrevivirá fácilmente.

    Afortunadamente también eso es natural.

    Un abrazo cordial al autor al quien deseo todo lo mejor tras su dura experiencia que es mucho más frecuente de lo que nos creemos.

    Buenos días

  8. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    Como decía el Senador Graco, por la boca de Charles Laughton, bajo la atenta mirada de Kubrik, Puedo soportar la Corrupción si conservo la libertad, pero no puedo soportar una dictadura en la que no hay libertad.
    Y esta es la elección actual: Dictadura Globalista de la "Nueva Política" para el New World Order, que ha asumido la Izquierda Globalista y guerrera, o corrupción neocom, de la Derecha Globalista y guerrera.
    Como residuo, quedan opciones sin representación. La del Estado de Derecho y la convivencia pacífica y solidaria.
    El escenario es deprimente. La elección complicada. Pero necesaria.
    Pero puesto ante su cruda realidad, debo confesar que prefiero la Corrupción; siempre que conservemos la Libertad para luchar contra ella.
    En la Dictadura, la corrupción es omnipotente. Y las Libertades meros espejismos para la inmensa mayoría de nosotros.
    La "nueva política" versión Podemismo p$oero, es la opción por la Dictadura. Están en contra de los Derechos Humanos; son burgueses, dicen los comunistas de pacotilla.
    Pero bien que se agarran a ellos cuando lo necesitan. Derechos para los de su secta.
    Como aquél adagio P$ocialistero "al amigo, la mano; al enemigo, el puño; y al indiferente, aplíquese la legislación vigente".
    Esta es la "Nueva Política" que nos quiere liberar de nuestras libertades.
    La de quienes, para poder proteger nuestros Derechos Humanos, han de empezar por vulnerarlos – como siempre, impunemente.
    Nuestro carácter gregario, querido Manu, es el alimento de la Corrupción Informativa. Porque la primera víctima de las "Revoluciones" (también de las de pacotilla, como la Spanish Revolution), es LA VERDAD.
    Y hace tiempo que la verdad esta ausente de la Información que recibimos. No, lo de la "Nueva Política" no es de ahora. Ahora lo que vemos es el desenlace.
    EL Gobierno de los GAL tuvo como Ministro de Cultura y de Educación y Ciencia, durante los años 1982 al 1992 a Javier Solana. Suyo es el éxito educativo de aquélla Generación (y de las que le siguieron, siempre a peor desde entonces). Esa que se sabe de memoria los jugadores de los equipos de futbol y ni uno solo de sus derechos fundamentales. La generación perdida, la que nos lleva a la perdición a todos. La generación de los paniaguados del régimen corrupto, que nos da lecciones de transparencia y honradez desde sus atalayas mediáticas.
    El Gobierno de los Peores es un concepto relativo. Nos vamos a enterar.

  9. IVP
    IVP Dice:

    Sr. Trias, leyendo su descripción de lo que ha sufrido he revivido, paso a paso, lo que ha padecido mi marido en el terreno privado, concretamente con el reparto de una herencia familiar. Efectivamente, igual que usted, ha puesto siempre el corazón por encima del cerebro y lo que ha sufrido y sigue sufriendo, mas por la actuación de parte de sus hermanos que por el valor de lo perdido, es incomprensible que una persona de tanta bondad y honradez como mi marido esté sufriendo este daño por parte de sus hermanos, apoyados por un abogado que conocía las debilidades de la familia desde hace más de 30.

    Esto me lleva a pensar que no solo hay que pretender mejorar el sistema judicial sino buscar alguna forma podamos defendernos de los profesionales de dudosa honestidad e incluso que queden reflejados en una relación pública como la relación de morosos. ¿como se que el profesional jurídico que contrato es honesto?. Estoy hablando de personas que por poder adquisitivo y por el valor de lo que se solicita si acudimos a un gran despacho nos cuesta más la gestión que el valor de lo que se solicita.

    Mi opinion es que hay muchas personas honradas pero lo que nos falta es un equipo de gente honrada que dirija este pais

  10. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    Es el instante pasado. Ahora viene la extensión al resto del ordenamiento jurídico del denominado Derecho Penal del Enemigo.
    Pero sobre este esencial asunto, la CENSURA es total; a derecho e Izquierda, y en el centro.
    Acabamos de presentar una Demanda de Amparo sobre un asunto más que mediático, el Rodea el Congreso del 25A. Hast aquí llegó el carácter mediático de la noticia. Tras la Demanda de Amparo, nada. Solo Censura.
    Como tantas otras veces.
    Aquí se puede leer y descargar:
    http://ausaj.org/node/60
    "Demanda de Amparo contra la Sentencia Condenatoria contra Francisco Molero por su participación en la Manifestación del 25A, fundada en la aplicación inconstitucional del denominado "Derecho Penal del Enemigo", entre otros fundamentos".

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