El coche eléctrico en España, otra vez en el furgón de cola

Ante la creciente preocupación por la contaminación de las ciudades y el cambio climático, el coche eléctrico se postula como una alternativa “verde” a los contaminantes coches tradicionales. Los coches eléctricos son mucho más eficientes que los de combustión interna (hasta el triple según el tipo de vehículo y la fuente de energía eléctrica) y llegan a generar hasta 3 veces menos CO2 (para un vehículo eléctrico puro usando el mix medio de fuentes de generación del sistema eléctrico español). Además la utilización del coche eléctrico sería especialmente beneficiosa en España debido a nuestra dependencia externa del petróleo y a la altísima implantación de energías renovables como la eólica. Los molinos generan una parte importante de su producción durante las noches que es cuando menos demanda hay. Si esa energía no se utiliza, se tira, fenómeno conocido como vertido eólico y que, según estimaciones de REE,  en 2020 podrá ser de 2.8 TWh. En la actualidad la energía anual “tirada” ya ronda 1 TWh. Y sin embargo, es por las noches cuando más frecuentemente se cargan los coches eléctricos que podrían fácilmente absorber esa energía. Esa energía vertida daría para mover hoy unos 300.000 coches al año en nuestro país (asumiendo optimistamente que el viento soplara todas las noches de forma regular, que no es el caso). Coches que se moverían con un coste marginal de energía próximo a cero, porque utilizarían una energía renovable que ahora estamos tirando. Sin embargo, el número total de turismos eléctricos en España (eléctricos e híbridos enchufables) en 2015 no llegaba a las 5.000 unidades. Un desperdicio socio-económico. Como curiosidad les diré que el Ministro Sebastián en 2009 se marcó el objetivo de contar con, al menos, un millón de coches híbridos y eléctricos en el 2014. Un visionario.

Efectivamente, en España, estamos claramente a la cola en la adopción de este tipo de vehículos en referencia a otros países desarrollados como se puede ver en la siguiente gráfica (la escala es logarítmica porque si no, ni se nos vería). En España tenemos 100 veces menos vehículos eléctricos por habitante que en Noruega. Podríamos corregir por PIB, coches totales matriculados, etc., pero daría igual dado lo abultado de la diferencia.

Coche eléctrico 1Fuente: International Energy Agency

Son diversas las causas que se apuntan: precios más elevados, una deficiente infraestructura de carga, falta de información, regulación inadecuada y como no, la diferente mentalidad española. Con la que claramente no estoy de acuerdo es con la última razón. No creo que en nuestros genes o en nuestra cultura haya algo que vaya contra el coche eléctrico. Como se demostró con la ley antitabaco o con la ley del permiso de conducción por puntos,  los ciudadanos (incluso los españoles) respondemos correctamente ante los incentivos adecuados. Es evidente que el coche eléctrico presenta unas grandísimas externalidades positivas, especialmente en España, pero que a su vez existen unas fuertes barreras que dificultan su extensión y que el mercado por sí solo no es capaz de compensar. Y es ahí donde las políticas públicas pueden y deben ayudar.

Más allá de factores genéticos y culturales, vamos a ver qué ocurre en España para estar en el furgón de cola. Y vamos a ver también su relación con las políticas públicas puestas en marcha. Claramente hay 4 políticas que pueden ayudar en este asunto: 2 políticas de demanda (precio e incentivos adicionales), una de oferta (de puntos de recarga) y una de lo que llaman los americanos “raising awareness”, algo así como despertar el interés del público. Por no alargarme no voy a entrar en políticas de I+D o innovación aunque también vendrían al caso.

Políticas de precio

En cuanto al precio, en general, todos los países están aplicando una política de subvenciones para tratar de compensar el mayor precio de los coches eléctricos (debido a su novedad, menor volumen de fabricación, mayor complejidad tecnológica y sobre todo el coste de las baterías). Y vemos que existe una relación positiva entre la cuantía de esas subvenciones y la penetración de coches eléctricos. Pero la relación no siempre se cumple. Vemos que en España (plan MOVEA y MOVELE), las subvenciones son razonablemente altas y no se corresponden con una alta penetración de estos vehículos, mientras que Alemania, con subvenciones casi inexistentes tiene una penetración más alta, muy parecida a la de Reino Unido con subvenciones bastante mayores. La conclusión es que la subvención es un factor a tener en cuenta, pero que debe haber algo más. Los resultados se ven en la siguiente gráfica (sigo usando una escala logarítmica en el eje y).

Coche electrico 2Fuente: EVObsession, International Energy Agency, World Bank

La forma de articular la subvención es también importante. Por ejemplo, en España suele haber problemas porque las partidas se agotan antes de finalizar el periodo y se crean incertidumbres que afectan a las ventas. En España también se ha puesto un límite al precio máximo del vehículo de 32.000 € (antes de impuestos). El legislador considera que no es razonable subvencionar coches más caros.

El mercado (oferta) también está empezando a ayudar. Este año, por primera vez en España, hay un fabricante que oferta su vehículo eléctrico (hibrido enchufable) a un precio inferior al equivalente diésel (una vez aplicada la subvención). Aunque se trata de un vehículo de gama media-alta es un hito reseñable que demuestra hacia dónde va el mercado.

Políticas de incentivo

Hay otro tipo de políticas públicas para incentivar este tipo de vehículos que son el dar ventajas a la hora de circular. Por ejemplo, en Madrid, el Ayuntamiento permite el aparcamiento libre y sin límite en toda la zona SER, el acceso libre a los carriles de BUS-VAO en los accesos a Madrid, y el circular sin restricciones cuando se impongan los límites por contaminación. En Cataluña no pagan los peajes de la Generalitat. La DGT ayuda proporcionando un distintivo único que facilite el reconocimiento de este tipo de vehículos en toda España para disfrutar de esas ventajas. Estas medidas, además de un buen ahorro, suponen una comodidad para el conductor de un vehículo eléctrico. Aunque yo creo que se podía ser un poco más generoso (Noruega es una referencia en ello), es de reconocer que aquí se están tomando medidas sensatas y útiles. Quizá el mayor problema es que la gente (incluso los propios vendedores de estos automóviles) las desconoce. Sería sencillo y útil, dada nuestra dispersión normativa y competencial, que alguna administración se encargara de recoger, promocionar y difundir adecuadamente las ventajas e incentivos que ofrece cada Ayuntamiento y Comunidad Autónoma de España.

Políticas para promover la existencia de puntos de recarga

Aquí es donde fallamos. La disponibilidad de puntos de recarga es un aspecto crucial que en España es un verdadero problema. Si nos fijamos en la siguiente gráfica vemos que la relación entre vehículos matriculados y puntos de recarga disponibles es muy clara. Y España está a la cola  en ambas variables (aquí uso escala logarítmica para ambas variables para que se vea bien donde estamos).

Coche electrico 4
Fuente: International Energy Agency, World Bank

Podríamos entrar a discutir si es antes el huevo o la gallina pero lo cierto es que en España tenemos 17 puntos de carga por millón de habitantes frente a los 1.209 de Noruega, los 709 de Holanda o los 130 de Francia. Vamos viendo que la baja penetración del coche eléctrico es España no responde tanto a diferencias culturales sino a puro sentido común. En España la gente no se compra un coche eléctrico porque no tiene dónde cargarlo. Los que tienen chalet con garaje y enchufe no tendrá problemas. Pero la inmensa mayoría de las personas en las ciudades de España, que son las que más se podrían beneficiar de este tipo de vehículos, viven en pisos y aparcan los coches en la calle o en garajes colectivos. Y ahí no hay enchufes.

En cuanto a los garajes, es cierto que recientemente se ha modificado el reglamento electrotécnico para baja tensión para contemplar este tipo de infraestructura de carga y que el propietario de una plaza puede instalar un enchufe con solo comunicarlo a la comunidad de vecinos, pero no deja de ser una complicación y llevará tiempo que los garajes cuenten de forma generalizada con esa infraestructura. Como dato muy positivo el nuevo plan MOVEA contempla una subvención de 1.000€ para la instalación de un punto de carga. Más vale tarde que nunca.

¿Pero qué pasa en la calle? Mejor no hablar. Les voy a comentar el caso de Madrid. ¿Saben cuántos puntos de carga hay en Oslo? Unos 1.100 para una ciudad de algo más de 600.000 habitantes. De ellos 700 son públicos y gratis. En Madrid, la cifra no está clara. Según algunos buscadores, en Madrid (y alrededores) pueden rondar los 200 para una población unas 5 veces mayor. Que funcionen es otra historia. Para ver las razones nos remontaremos a 2009, cuando Ana Botella ya era concejala de Medio Ambiente. En el marco del proyecto demostrativo MOVELE se instalaron en Madrid 24 puntos de carga gratuitos en la calle. También se instalaron unos 200 en parkings subterráneos. Esta actuación parecía responder más a un gesto estético que a la voluntad real de dar solución a un problema porque al poco tiempo dejaron de funcionar. En 2013 era casi imposible encontrar uno que funcionara. También es cierto que son tan pocos puntos (sobre todo en la calle) que da igual que funcionen o no.

Finalmente el ayuntamiento se quitó el problema de en medio y los cedió en concesión en 2014. El resultado se detalla en este artículo, léanselo porque no tiene desperdicio: opacidad en los precios (prácticamente tienes que comprar el producto para conocer el precio) y precios desorbitados (hasta el punto de ser más caro que conducir con gasolina lo cual es absurdo). Más allá de que resulta sospechoso hacer la concesión en base a un convenio, llama la atención que uno de los “adjudicatarios” sea una empresa en la que participa Repsol. No dudo del interés de Repsol en diversificar su negocio pero da que pensar el interés que pueda tener en desarrollar el vehículo eléctrico la principal petrolera de nuestro país. En su descargo hay que decir que la otra empresa “adjudicataria” tampoco parece estar haciéndolo mucho mejor.

Por cierto está relacionada con ACS, ¿les suena? La competencia sana parece brillar por su ausencia. Eso sí, los 2 “adjudicatarios” cumplen los requerimientos del rimbombante Real Decreto 647/2011, de 9 de mayo, por el que se regula la actividad de gestor de cargas del sistema para la realización de servicios de recarga energética. Y les cito este Real Decreto porque algunos agentes del sector lo consideran una de las causas de la deficiencia en infraestructuras de carga en nuestro país. En el ánimo de nuestros legisladores de legislar hasta lo que no existe, decidieron aprobar este Real Decreto en el 2011 cuando en nuestro país debía haber unos 200 coches eléctricos. El resultado de esa regulación está a la vista en la gráfica.

Para mí, toda esta complejidad normativa y estas peculiares concesiones parecen responder a nuestro tradicional “capitalismo de amiguetes” que al final acaba promoviendo modelos económicos ineficientes y matando el emprendimiento y la innovación en claro perjuicio de los ciudadanos. Y, en este caso, es especialmente significativo dadas las tremendas externalidades positivas que tiene el coche eléctrico y cuyo desarrollo en nuestro país se ha mermado claramente con estas políticas. A falta de un análisis coste-beneficio más profundo y teniendo en cuenta los mencionados vertidos eólicos y nuestra dependencia del petróleo, creo que proporcionar un servicio de carga de los coches eléctricos público, amplio, de calidad e incluso gratuito estaría justificado ahora mismo (al menos hasta llegar a esos 300.000 vehículos). O en su caso promover la innovación y la competencia para que se desarrollara un servicio privado eficiente, de calidad y con precios razonables. Pero no, hemos conseguido que haya unas irrisorias decenas de puntos de carga en Madrid a precios disuasorios (claramente injustificados) y en manos de los de siempre. Y digo yo que los ayuntamientos progresistas y ecológicos podrían marcarse un buen tanto si, además de tanta prohibición al tráfico (que no digo que no sea necesaria), desarrollaran políticas de puntos de recarga de coches eléctricos sensatas que permitieran una solución de transporte no contaminante a los ciudadanos más allá de ir en bici o usar un transporte público que puede que no se ajuste a las necesidades de todos. Sin ir más lejos, apoyando a que las empresas los instalaran en sus aparcamientos para facilitar el “commuting” eléctrico. O más fácil, copien a otros (miren la gráfica para ver en qué países fijarse).

Políticas de “raising awareness”

Y finalmente quiero resaltar otro punto que creo que es importante: la desinformación y desconocimiento de nuestros ciudadanos. Seguro que muchos de ustedes no sabían en la situación en la que nos encontramos en España, lo beneficioso que podría resultar para nuestro país el tener en torno a 300.000 coches eléctricos que absorbieran una buena parte de nuestros vertidos energéticos, el ahorro personal que les puede suponer (consumo, mantenimiento, aparcamiento, peajes) y las subvenciones que existen para su comprar. Sería estupendo también anunciar las facilidades para la carga que podrían existir si nuestros “policy-makers” actuaran como es debido. En España a nuestros políticos les gusta mucho anunciar a los 4 vientos sus políticas posicionales y muy poco discutir, contar y dar a conocer las políticas públicas de verdad, que son aquellas que resuelven los problemas reales de los ciudadanos. Y, sin duda, transitar hacia una sociedad más sostenible es una de ellas. Y el coche eléctrico jugará un papel importante en esa transición. Con la ayuda (o no) de nuestros queridos políticos.

Para terminar les diré que me acabo de comprar un coche eléctrico. Y estoy encantado. Eso sí, tengo un garaje con enchufe. Si no, ni me lo hubiera planteado.

18 comentarios
  1. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Muchas gracias por el excelente detalle que explica parte de un problema español y de otro problema muy de esta Unión Europea.

    Me refiero a la adopción tardía de ideas viejas por un lado y, por otro, a una regulación y a un entorno legal que asfixia y aborta la iniciativa humana y la convierte en inviable hasta que no ha sido aprobada y regulada.

    De este modo nos hemos convertido en una "Sociedad Yerma" condenados a ser segundones o peor en cualquier manifestación espontánea de vitalidad y de albedrío.

    Socialmente seguimos un enfermizo modelo "top-down" y no lo contrario que es lo saludable.

    Aquí lo que funciona es alcanzar posiciones de "Libertad Positiva" para, a base de leyes desde arriba, negar la libertad de verdad. La libertad de elegir y de hacer. La mal llamada "libertad negativa".
    La semántica elegida para llamar a la buena libertad "Negativa" y la mala "Positiva" lo dice todo.

    Va a haber que comenzar por cambiar la definición.
    ———————

    Lo mismo que con el motor eléctrico– una tecnología ya casi bicentenaria– sucede, por ejemplo, con todo lo relacionado con el ciclo del Hidrógeno que usa principios tecnológicos tan viejos como la electrólisis.

    Por razones que no vienen a cuento he asistido durante casi una década a foros industriales para ir desarrollando el "Sistema de suministro" y la mejora progresiva de las cerámicas de las "pilas de hidrógeno" de altas prestaciones.

    En ambos casos la "tecnología" nació en Europa, sector privado, pero hoy los representantes de la UE –presentes en todos los foros globales– se destacaban por su Asiduidad y su pasiva Inoperancia.

    La UE iba siempre detrás y lo hacía, me temo, por diseño y dirección política.
    Casi de modo defensivo: una especie de……………….. "A ver qué sucede aquí que nos pueda romper los esquemas".

    La UE continental es una Institución Social-Demócrata y se nota en su incapacidad estructural para estimular, acoger, engendrar y facilitar Iniciativas que no pertenezcan al ámbito de la mayor burocracia mundial y de las consecuencias de la Ley de Ashby. Las iniciativas desde abajo son sospechosas y hemos de estar vigilantes.

    Somos una máquina infernal de regulación y control.

    Su fruto natural es una Sociedad Mortecina, muy lejos de la Fertilidad necesaria y siempre con la Perversa Mochila de un río de Controladores.

    A su vez el "problema español" lo pueden explicar los navegantes, a vela o motor, o los pilotos de avión deportivo o privado comparando las diferencias entre un mundo libre (sin exigencias de titulaciones varias –o mucho más livianas–, matrículas, registros, ITV's, inspecciones de grada y fabricante, certificaciones y recertificaciones,
    tasas y más tasas, revisiones médicas, sellos y revisores ad hoc que viven precisamente de sacarte la sangre por no seguir el camino gregario de la manada, etc, etc).

    Hemos sido destacadísimos pioneros en ambas "tecnologías", disponemos de excepcionales condiciones para haber sido potencias en ambos productos y………………. estamos de nuevo a la cola.

    Tanto que por tener 28 aeropuertos nos hacemos un lío mientras un pequeño estado como Connecticut tiene el doble, no pasa nada y un avioncito privado te cuesta más o menos lo que un buen coche y no es pecado.

    El tejido social resulta ser completamente diferente, uno impulsa y otro frena.

    Una de las diferencias principales es la cantidad de permisos que hay que pedir para mover un dedo y ejercer tu libertad de hacer.

    Esta Europa es un poder subordinado y por tanto siempre verá la innovación como una amenaza a cualquier cosa que no venga Impuesta por el Poder.

    Quizás nos convendría parar un poco, pensar el por qué de lo que sucede. Arreglarlo y renacer.
    Sería estupendo.

    Buenos días.

    • De Lege Ferenda
      De Lege Ferenda Dice:

      Manu, te veo Kantiano.
      Como dejó escrito en el inicio mismo de su Metafísica de las Costumbres, "El Deseo es la facultad de ser causa de los objetos de nuestras representaciones por medio de estas representaciones mismas. La facultad que posee un ser de obrar según sus representaciones se llama la vida".
      Luego desarrolla la idea Libertad Negativa como contraposición al Derecho de Resistencia a la opresión, que niega, y que luego sería positivizado por los Revolucionarios de 1.789.
      Me quedo con el párrafo trascrito. Desear es el principio del cambio. Cuando el deseo es compartido comienza a existir materialmente. Solo le falta desarrollarse y prosperar para imponerse.
      ¿Que deseamos como sociedad?
      ¿Nuestros deseos son compartidos por nuestros representantes?
      Un abrazo

  2. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Gracias. Tengo todos los días un mínimo de 20 Km x 2 trayectos de desplazamiento, carril BUS-VAO si vamos dos personas convencimiento de que debo contaminar lo mínimo posible. De lo que llevo visto, si quiero un eléctrico puro, que cuesta un riñón más que el mismo modelo (si existe) de combustible fósil, tengo tal vez que adaptar mi garaje en casa (incluso toda la toma de corriente de casa). No he visto plazas eléctricas en mi garaje en el centro, pero tal vez las hay. En algunos sí las hay, pero yo tengo uno y no quiero cambiarlo. Si aparco en la calle, no hay plazas con surtidores eléctricos, como en otras ciudades europeas. Si quiero un híbrido, cuesta más que el mismo modelo de combustible fósil. Ignoro por qué esta tecnología tiene que estar subvencionada, ya que no me parece plausible que la producción eléctrica (salvo geotérmica, que en España casi no hay) no tenga un impacto medioambiental tan serio como el CO2. Desde luego, cómo han dejado el paisaje los molinillos y sartenes eólicos y solares tiene impacto de todo tipo, las centrales de ciclo combinado y carbón también y mientras esto escribo mi ordenador está tirando electricidad sobre todo para producir un calor innecesario para calcular, y eso que es bastante nuevo. Si hago números no me salen y, además, no sé qué sucede con las baterías si se estropean. Unos taxistas dicen que tienen unas garantías muy amplias, otros (mismo híbrido) lo contrario. En fin, el automóvil eléctrico que adquiera no me sirve para viajes, sólo para el "commuting" diario. Si compro un híbrido, puede ser. La última duda que me planteo es estética. ¿Por qué tienen que diseñar tan feos los coches eléctricos? Algunos no queremos ser fichados por una NASA "kitsch", sólo desplazarnos generando la menos huella de carbono. En fin, ya les contaré si finalmente me lo compro y estoy encantado como el Sr. Rivera o menos.
    Por cierto, Sr. Rivera, ¿tiene Ud.los números globales del coche eléctrico? ¿Comparados con otras partidas presupuestarias?¿Incluyendo reducciones de ingresos por impuestos?

    • Rafael
      Rafael Dice:

      Estimado Jesús,

      no quiero convertirme en un vendedor de coches eléctricos, de momento no me dedico a eso, aunque uno nuca sabe lo que le deparará el futuro :). Pero le diré que usted podría ser el usuario potencial de uno de ellos. Un hibrido enchufable le daría autonomía suficiente para ir y volver sin gastar gasolina (o gastando poquísima) con un coste al día inferior a 1€ si lo carga usted por las noches (y le diré que haría el viaje de forma mucho más placentera). Haga usted las cuentas de lo que se ahorraría. Podría usar el BUS-VAO aunque fuera solo y aparcar en cualquier sitio de la zona verde o azul gratis y sin límite. Seguramente tendrá una bonificación del 75% en el impuesto municipal de vehículos. Y el mantenimiento es más barato (el motor eléctrico es mucho más sencillo que uno de explosión, apenas se usan los frenos, no hay caja de cambios). Aparte lo podría usted usar para sus viajes sin problema usando el motor de combustión (ahora, si hace muchos viajes largos a lo mejor no le compensa). Le valdría cualquier enchufe normal de su casa, asumiendo que tiene usted una instalación de menos de 20 años. Posiblemente ni tenga que aumentar la potencia contratada, a no ser que en su casa haya una gran "actividad eléctrica" de madrugada. En cuanto al precio ya he comentado que hay modelos que cuestan menos que el equivalente diesel y son estéticamente idénticos. Eso si, para gustos los colores. Lo de las baterías es todavía un tema desconocido porque estos coches llevan pocos años en el mercado. Aquí puede usted encontrar información al respecto: https://en.wikipedia.org/wiki/Electric_vehicle_battery. Pero los fabricantes (al menos los que yo he mirado) las garantizan por 8 años. Y, en cualquier caso, si al cabo de ese periodo las tuviera que cambiar, es seguro que habrán bajado muchísimo de precio. Otro tema que suele preocupar y usted no ha mencionado es el posible precio de reventa más bajo de estos coches. Al final no deja de ser un producto nuevo que tiene ciertas incertidumbres (digamos que estamos pasando de la fase de "early adopters" a la de "routine users").

      Más allá de las ventajas "personales" lo más importante es que, en España, las noches que haga viento (muchas) estará usando energía eólica para mover su coche, energía que de otra forma es muy posible que se tirase (no entro en lo de los molinos porque esos ya están ahí se compre usted o no el coche eléctrico). Y si no hace viento, posiblemente usaría energía nuclear que es la que se mantiene activa por las noches y que no genera CO2. Y aunque usase una central de ciclo combinado la eficiencia es muy superior a la de su coche actual. En definitiva, usted estará contaminando mucho menos, al menos con su transporte. Es cierto que en España hay 20 millones de coches, así que uno más o menos no tiene impacto. 300.000 en las ciudades empezaría a tenerlo.

      Y la justificación de las subvenciones es muy clara. Los coches de combustión tienen un coste social que no está repercutido en el precio, lo que se llaman externalidades negativas, básicamente contaminación y cambio climático. Pagamos por ellos menos que el coste social de su contaminación. Una opción sería poner una tasa "verde" a esos coches para penalizarlos frente a los eléctricos hasta que reflejasen su coste social real. Y la otra es subvencionar a los que no contaminan por su "no externalidad negativa" que es, lo que de momento, se está haciendo.

      En cuanto a los números que me pide no sé exactamente a que se refiere. Si son los datos del plan MOVEA los puede ver aquí: http://movilidadelectrica.com/plan-movea-2016-2/

    • Rafael
      Rafael Dice:

      Fernando, en España la situación es muy diferente a la de China. Las renovables en el 2015 cubrieron un 37,4% de la demanda y se vertió casi 1TWh de energía eólica.La nuclear un 21,7% y las de ciclo combinado un 10%. Todas ellas contaminan menos (algunas muchísimo menos) que los coches convencionales. Y eso que el carbón subió mucho en el 2015, hasta un 20% (posiblemente porque llovió menos e hizo menos aire), por ejemplo en el 2013 fue solo de un 14,6%. Para el que tenga curiosidad aquí puede ver el mix de generación eléctrica en tiempo real o en cualquier fecha: https://demanda.ree.es/movil/peninsula/demanda/total . Hoy el carbón anda en un 8% y las renovables están cubriendo en torno al 50%.

      Y solo quiero hacer una última reflexión.

      Mi intención con este post no es convertir hay derecho en un foro de automóviles ni vender a nadie las "bondades" del coche eléctrico.

      Lo que he pretendido demostrar se resume en estos puntos:

      – Los coches de combustión interna tienen un alto coste social por su contaminación.
      – Frente a ello, los coches eléctricos ofrecen un notable beneficio a la sociedad, especialmente en España debido a la alta penetración de energías renovables.
      – A nivel indivudal el mercado no proprociona (todavía) incentivos suficientes para la adquisición de coches eléctricos. Ello provoca un desajuste entre el beneficio individual y el social (externalidad positiva).
      – Las políticas públicas se pueden y deben usar para corregir ese desajuste de forma que se alinee el interés individual y el social.
      – En España se han hecho algunas políticas bien y alguna francamente mal. Eso hace que estemos en el furgón de cola.
      – El objetivo de mi post no es criticar a los gestores públicos sino concienciarles del problema, porque creo que costaría poco hacer bien lo que ahora se está haciendo mal. Ello redundaría en beneficio de todos.

      A partir de ahí que cada uno se compre el coche que quiera.

  3. Rafael
    Rafael Dice:

    A raíz del comentario de Fernando he profundizado un poco más en lo de China. Aquí se puede ver el mix de generación de China: https://en.wikipedia.org/wiki/Electricity_sector_in_China. El carbón es casi el 80% de su producción frente al 20% de España (en un año malo, 14% en uno bueno). Y supongo, aunque no soy un experto, que las centrales españolas de carbón contarán con sistemas de filtrado de particulas bastante más avanzados que las Chinas. Así que extrapolar el estudio de China a lo que se debe hacer en España es bastante osado.

  4. G.P.
    G.P. Dice:

    La verdadera revolución del coche 100% eléctrico vendrá de la mano de los coches de conducción autónoma. A diferencia de lo que la gente piensa, no compraremos coches autónomos, como no compramos robots para que vayan a trabajar por nosotros. Dejaremos de comprar coches, así de simple. Pensémoslo: compramos carísimos coches para poder tener a nuestra disposición uno en cuanto lo necesitamos. La mayor parte del día está parado esperándonos. Empresas de grandes flotas de baratos coches autónomos funcionando todo el día (como taxis pero sin su carísimo conductor que tanto los encarece) nos pondrán a nuestra disposición un coche autónomo en cuanto lo necesitemos, y nos llevará donde queramos (todo ordenado desde nuestro teléfono). Serán máquinas de bajo costo funcionando todo el día (con baratos motores eléctricos sin casi piezas móviles que reparar y sin necesidad de gran potencia), sin excesivo adorno ni caro diseño, ni mandos, etc. Asientos y climatización, eso es todo. No necesitarán demasiada seguridad pasiva ni caros seguros (los coches autónomos no tiene accidentes), no tendrán caros ni sobredimensionados neumáticos (los que más duren valen), y no tendremos que preocuparnos de la carga de su batería (cuando lo necesite, entre cliente y cliente, él solo irá a la estación a cargarse). Una cuota mensual y tendremos un coche esperándonos en la puerta con solo mover un dedo sobre el teléfono. Así cada miembro de la familia. ¿Comprar coches? ¿Para qué?
    Sí, no son buenas noticias para el sector automovilístico (y Apple y Google lo saben… y Uber también…), ni son buenas noticias para las compañías de seguros, ni talleres mecánicos, ni taxistas, ni concesionarios, y a saber para cuanta gente más, pero así es el mundo: las cosas cambian.

    • Rafael
      Rafael Dice:

      Totalmente de acuerdo contigo. Pasaremos del concepto de coche en propiedad al concepto de movilidad como servicio. Car2go va en esa línea, solo le falta que sean autónomos. Y para el cada vez más habitual "commuting" el servicio posiblemente será compartido. Será una hibridación entre el transporte público actual y el privado, una especie de transporte compartido personalizado. Un autobus de 60 plazas no puede hacer rutas personalizadas. Pequeños y eficientes vehículos eléctricos de 4 plazas sin conductor si. Esperemos que los reguladores estén a la altura de esta evolución-revolución.

  5. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Además de presentar el tema de modo muy atractivo el breve del Sr. Rivera, Rafael, ha tenido la virtud de promover comentarios bien interesantes. Desde el de D. Jesús Casas al del señor GP, siempre creativo, y pasando por el enlace de D. Fernando con unos "modelos" de coche eléctrico que explican que el Ethos del "Buen Rollito" ha llegado al Diseño industrial.

    España ha dejado de tener fabricantes significativos de Vehículos de motor pero todavía mantenemos un peso industrial importante por las Montadoras extranjeras que siguen aquí. Todas ellas tienen sus planes eléctricos y de hidrógeno (hay un Rally anual paralelo al de Montecarlo por el mismo circuito con coches cuyas prestaciones superan de largo al motor de explosión). Se irá introduciendo muy lentamente porque estas cosas son muy lentas y quizás deben serlo para no producir rotos monumentales en lo que queda de nuestra estructura industrial. Entiendo como tal la aquí localizada y generadora de empleo.

    Al igual que el autor echo de menos iniciativas de más calado en la "Remotorización" y en Pilas. Se cerró en tiempos de Zapatero la última fábrica local de pilas. Estos dos segmentos son cruciales y no estamos. China se ha focalizado en este segmento al igual que lo hace en todos los que sean estratégicos desde su perspectiva y hoy es un claro líder emergente decidido a copar.

    Se habla mucho de Investigación en España pero hasta las quejas son de interesadas. De lo que se habla es de Crear Funcionarios Investigadores.

    ¿Qué se puede investigar si no fabricas? No mucho. Esto es lo que hay que cambiar y empujar como sea y a pesar de las Dificultades que Plantean los Tratados Firmados alegremente y tratar de promocionar nuestra propia fabricación.
    A pesar de nuestros gobiernos que más bien trabajan para otros intereses. Otro filón este asuntito.

    Buenos días.

    PD.
    En términos de ese CO2 liberado desde Fósiles que tanto nos preocupa…………….. ¿Qué es Peor, el coche de motor a explosión o el chorreo de Incineraciones –a 5 horas por barba– que se ha impuesto como tecnología de transporte al Más Allá.
    Me temo que el CO2 se parece al Colesterol: Hay del bueno y del malo.

    Para poder tener "Taxes of Sin" hay que crear el Pecado.

    • Rafael
      Rafael Dice:

      Manuel,

      es evidente que el sector automovilístico va a experimentar una revolución en 10 años debido a la conducción autómoma y a Internet. Y como bien comenta GP eso pondrá en jaque a la industria automovilística convencional. Y, en España, esa industria es crucial porque representaba en 2013 el 10% del PIB y el 17,7% del total de las exportaciones.

      En esta situación nos quedan 2 tesituras. Aprovechar la innovación para hacer el tránsito y mantenernos líderes en ese sector o dormirnos en los laureles y dejar que el tren nos arrolle. Y en eso, nuevamente nuestros "policy-makers" jugaran un papel importante. El capitalismo de amiguetes y la investigación clientelar pueden jugar en nuestra contra así que más nos vale que espabilemos. Eso daría para otro extenso post.

  6. Rafael
    Rafael Dice:

    Viene muy a propósito esta noticia aparecida ayer en el mundo sobre los acuerdos PSOE-ciudadanos (http://www.elmundo.es/espana/2016/02/23/56cc930de2704ebf728b4640.html) :

    Otro de los acuerdos pactados es una decidida apuesta por el coche eléctrico: el conocido impuesto de matriculaciones se sustituye por uno de emisiones. La pretensión es buscar una renovación del parque automovilístico y premiar a los que menos contaminen.

    Una nueva propuesta para alinear el coste individual y el social, pero que no se olviden de los puntos de carga!!!

  7. G.P.
    G.P. Dice:

    En mi opinión la industria del motor tal y como la conocemos está acabada. Diseñar una simple vaina con unos asientos, un sencillo motor “de ventilador” y cuatro ruedas no requiere las enormes inversiones en diseño industrial necesarias para un coche actual. A nadie le importará si un “taxi autónomo” es bonito, lleno de gadgets, muy potente o alemán (como a nadie le importa cómo es un autobús) por lo que su simplicidad hace más fácil la automatización del proceso de fabricación (adiós a los currantes de cuello azul…). La competencia entre marcas por ganarse al consumidor de la calle se ha acabado. Una de las inversiones más apabullantemente caras y complejas que una empresa puede afrontar es la creación de un nuevo motor de explosión. Hoy muy pocos fabricantes pueden hacerlo. Pues eso pasará a la historia como pasó la fabricación de carros de caballo, y nadie de las miles de personas que participan en ello serán necesarios ya (adiós a los currantes de cuello blanco…).
    ¿Podrán las gigantescas empresas automovilísticas con todas sus inercias afrontar este cambio de rumbo? Pocas, o ninguna. Los dinosaurios no se adaptaron a un cambio brusco, pero los pequeños mamíferos roedores sí. Y ahí, agazapados como pequeños roedores subterráneos preparándose para el cataclismo, están Apple, Google, Tesla, etc, para empezar de cero un nuevo modelo de negocio que no tiene nada que ver con el antiguo.
    También todo el negocio alrededor de la publicidad del automóvil desaparecerá (con repercusiones en medios audiovisuales o escritos) así como sufrirán enormemente las grandes empresas aseguradoras. ¿Litigios alrededor de accidentes de tráfico?… eso se acabó también. ¿Talleres mecánicos por todas partes? Ni uno. ¿Gasolineras? je, je,je….
    Esto si será una revolución, no falta tanto y será más rápido de lo que piensan. En cuanto sea más barato llamar a un autónomo que mantener nuestros vehículos, cada uno de nosotros nos los quitaremos de encima lo antes posible. Será rapidísimo.

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Apreciado GP.

      El coche, como tantos otros productos, está cargado de atributos.
      Unos son funcionales, otros son psicológicos o fiscales, unos son intrínsecos y objetivables y otros solo están en la mente de quien los percibe. Generan más "valor de intercambio" los segundos que los primeros.

      Es cierto que hoy, lo menos importante de un coche son sus atributos funcionales pero cada vez son más críticos los otros: Los fiscales y los psicológicos.

      Si fuera por funcionalidad elemental todos vestiríamos igual. Yo no tengo el menor problema con ello pero siempre me he encontrado rodeado de congéneres que no estaban de acuerdo.

      Un saludo

  8. De Lege Ferenda
    De Lege Ferenda Dice:

    Gracias por el artículo. Una matización: La energía producida en horario nocturno, que en su mayor parte solo sirve para calentar la atmósfera, no tiene su componente principal en el vertido eólico, sino en la producción de las Centrales de base (esa producción eléctrica que dio lugar a aquélla tarifa nocturna, que luego se eliminó, reconduciendo el interés general a la protección ambiental a los límites fijados por la sed de ganancias de las insaciables eléctricas). Mejor tirar que regalar. Contaminación como externalidad sin responsabilidad.
    Supongo que a nadie se le ocurrirá pensar que una central nuclear, una central térmica, de ciclo combinado o no, o una gran presa pueden encenderse y apagarse con un interruptor, como la luz del pasillo de casa. Son operaciones complejas que obligan a dejar la producción en marcha también en las "Horas valle"; esa es una pérdida muy relevante de eficiencia energética; más que el vertido eólico.
    Lo que fortalece la argumentación de que no se hace más porque no hay voluntad por parte de los verdaderos amos del Estado; Repsol, ACS y demás parásitos corporativos paraestatales centrales.
    ¿"Capitalismo de amiguetes"? NO. DELITOS DE COHECHO.
    ¡¡Pero que contentos todos con la actuación Carmenera de prohibir sin dar soluciones!!
    Será casualidad, pero que bien se complementa la Kasta con los Señoritos de toda la vida. Ya coinciden hasta en el Ritz. Somos una especie sorprendente por su adaptabilidad al medio que más calienta nuestro propio, individual y prsonal culo.
    Tal como vamos, pronto inventaremos las lámparas de Carburo.

  9. G.P.
    G.P. Dice:

    El factor psicológico, mmmm… ¿No se han dado cuenta de algo curioso? a los jóvenes cada vez les interesan menos los coches como tales. Sí, les gusta la libertad que les dan, pero ya no son máquinas que viven con pasión. Cada vez menos gente (si es que queda alguien) ama a su coche, lo lava, lo encera y lo mima como antes. Ni siquiera se disfruta el coche (¿hay algo más aburrido que tres horas en una autovía?… sí, un atasco). Es solo una herramienta, que, como hace falta, nos lo compramos para que marque estatus social de paso, pero eso no es amor, es un matrimonio de conveniencia. Para mucha gente es incluso una enorme carga económica de la que se librarán en cuanto puedan. Las mujeres las primeras: ellas siempre han sabido desde el primer día que esto de conducir es un asco (¡a mi me ha costado años darme cuenta!).
    Las publicaciones sobre coches van de capa caída incluso en Internet. Cada vez interesan menos los deportes del motor: la Fórmula 1 lleva muchos años en crisis de espectadores en todo el mundo, y el resto de competiciones deportivas no le interesan ya a nadie (ni Le Mans, ni los Rallys ni mucho menos categorías menores). El coche, la máquina fascinante tal y como lo se le veía en el siglo XX, ha muerto. Que se mueva autónomamente es su ataúd de plomo. Las próximas generaciones ni siquiera sabrán conducir, una habilidad que pasará al olvido, como montar a caballo ¿quién va a querer comprar algo caro, innecesario y que ni siquiera disfruta manejándolo? Hasta ir en bicicleta al trabajo será más emocionante. Me imagino el futuro anuncio ensoñador de BMW: "¿Te gusta pedalear?… ¿no? es igual: es eléctrica".

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Apreciado GP.

      Sobre los nuevos gustos tendré que consultar con mis nietos porque momento sus padres no parecen haber cambiado mucho de comportamiento en lo que a sus vehículos toca.
      Bien es cierto que no somos familia "urbanita" y dependemos en alto grado del transporte Libre y Autónomo.
      Un Derecho Humano de los que hacen época.
      Habrá que decir a la Sra. Colau que lo ponga en la lista de los próximos Derechos Constitucionales porque este es de los de verdad. Las "brechas" de movilidad son intolerables, etc.

      Es cierto que los coches privados tienen muy poco uso a lo largo de su vida útil. Mas cuando miramos a otra de sus funcionalidades, la Fiscal, la cosa cambia mucho porque son una Máquina de Recaudar perfecta.

      Lo hacen cada minuto de sus vidas, —desde antes de nacer– y en el momento inevitable del desguace. Eficacia probada al 100%. Funcione o no funcione, paga al consumir combustible, al ser mantenido, al ser inspeccionado, al ser multado, al aparcar y encima consiguen que vivamos acogotados por la mala conciencia.

      ¿Qué vamos a hacer sin ellos? ¿Qué otro objeto podrá ser igual de eficiente en el desempeño de su funcionalidad Recaudadora?

      No termino de entender por qué nuestra Izquierda odia tanto el mejor instrumento fiscal ideado por la mente humana. Hasta es progresivo en función de sus características.

      Este es uno de los hándicaps todavía ocultos del coche eléctrico.

      Con los precios de la electricidad renovable, la desaparición de la Nuclear y el castigo al carbón y al ciclo combinado me temo que se va a duplicar el precio del Km eléctrico solamente para que sea posible sostener el nivel de recaudación actual.

      Esto será así para el coche eléctrico y lo es con mucha más razón para los movidos por pilas de Hidrógeno que se generan la electricidad que consumen.

      ¿Recuerdan cuando todos los gobiernos incentivaban la fabricación y el consumo de motores Diesel? Pues lo mismo corregido y aumentado se nos viene encima con el eléctrico. El de Hidrógeno probablemente se prohíba porque nada puede ser gratis.

      Estamos pillados por nuestros niveles de dependencia de altas fiscalidades. El Gulag fiscal necesitaría a un Gorki para ser glosado.

      Un saludo cordial

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