¿Es posible una reforma para evitar la repetición de elecciones?

Todo el mundo está de acuerdo en que la repetición de las elecciones como consecuencia de la falta de acuerdo de nuestros líderes políticos ha constituido un fracaso colectivo de primer orden. Por eso mismo, pienso que resulta interesante discutir si es posible diseñar una reforma que desincentive este comportamiento irresponsable en el futuro.

A continuación les propongo una sencilla posibilidad que pasa por dos reformas bastante simples, una legal y otra constitucional. Incluso la constitucional no sería ni siquiera necesaria si se llegase a un compromiso político en ese mismo sentido entre las cuatro principales fuerzas políticas.

La legal consiste en derogar la absurda regulación del Gobierno en funciones contenida en el art. 21 de la Ley 50/1997, caso único en la legislación comparada. El Gobierno en funciones debería tener las mismas competencias y facultades que un Gobierno ordinario, como pasa en todas partes, con la única salvedad de no poder disolver las Cámaras. Esto solventaría también el todavía más absurdo debate de si debe responder o no frente al Congreso o de si este puede o no pedir la comparecencia de los ministros durante esa fase.

La constitucional consistiría en añadir un inciso final al primer apartado del art. 99 de la Constitución para aclarar que el Rey solo podrá proponer un candidato si este cuenta con el respaldo de los portavoces de grupos que sumen, al menos, la mayoría simple del Congreso. Esta segunda reforma es necesaria para evitar críticas al Rey por acción o inacción, pero podría sustituirse por un simple pacto de caballeros entre los distintos líderes (preferiblemente antes de las elecciones). Por último, puestos a realizar esa reforma, habría que eliminar el famoso apartado 5 del art. 99 que ordena la disolución transcurridos los dos meses.

Ahora veremos el resultado de estas reformas.

Imaginemos que bajo esta normativa se produce un resultado electoral idéntico al que acabamos de experimentar. Mientras los distintos partidos negocian (o no negocian) el Gobierno sigue tomando decisiones y, correlativamente, el Parlamento puede pedirle cuentas. Lo único que ocurre es que el Gobierno no tiene por qué obedecer instrucciones que no comparte políticamente, porque el Parlamento siempre tiene la solución de nombrar otro. Pero, mientras no lo haga, el Presidente es Rajoy, que por supuesto no cesa (ni siquiera para continuar “en funciones”).

Del mismo modo, mientras no haya un acuerdo para sustituirle no empieza a contar plazo alguno, porque el Rey no puede proponer a nadie para perder, es decir, simplemente para que empiece a contar el plazo. ¿Que nos tiramos así cuatro años? Será porque sus señorías prefieren a Rajoy frente a cualquier otra alternativa. De una manera implícita le están confirmando en el cargo, y lo lógico es que siga. Por lo demás la tarea legislativa no debe resentirse, porque para sacar adelante leyes tendrán exactamente la misma dificultad que si hubiera nombrado Presidente a cualquier otro.

Pienso que simplemente la posibilidad de que la pasividad se interprete como confirmación de la Presidencia vigente en cada momento, sabiendo además que no existe la solución alternativa de las elecciones, generaría los incentivos necesarios para un acuerdo; incentivos que, en la situación actual, claramente han faltado.

14 comentarios
  1. Jordi Planas Manzano
    Jordi Planas Manzano Dice:

    Pienso que añadir un tercer punto tendría su efecto:
    Que los parlamentarios no empiecen a cobrar sus emolumentos hasta que sea elegido el Presidente del Gobierno.

  2. Cvm Privilegio
    Cvm Privilegio Dice:

    "Todo el mundo está de acuerdo en que la repetición de las elecciones como consecuencia de la falta de acuerdo de nuestros líderes políticos ha constituido un fracaso colectivo de primer orden."

    Sería más exacto decir "todas las personas con las que se comunica el sr. Tena opinan que la repetición…etc." O quizás "todas las personas cuya opinión el sr. Tena considera digna de mención opinan que la repetición…etc."

    Para demostrar la falsedad del enunciado que figura en el post, basta un contraejemplo: yo mismo, que no veo nada especialmente dramático en en todo esto. Más dramático me parecería un gobierno de coalición PedroPabloAlbert, como el sr. Tena creo que propugnaba.

    Por cierto, en las consideraciones sobre la no formación de mayorías se suele olvidar que ello no se ha debido al fin del bipartidismo, sino al asilvestramiento de los catalanistas. De no haber 9+8 diputados catalanes cimarrones, se habría llegado a alguna mayoría (haga usted las cuentas).

    Así que, también para esto de la formación de gobierno, antes de firmar un "pacto de señoras y caballeros" arreglemos lo de Cataliña.

    • DB
      DB Dice:

      Muy de acuerdo con todo el comentario anterior, lo que no obsta para que esta, como cualquier otra cuestión de lege ferenda respecto de la reforma constitucional, deba ser tenida en cuenta muy seriamente.

  3. ESTHER GONZALEZ
    ESTHER GONZALEZ Dice:

    Que haya que aclarar constitucionalmente que el Rey solo puede proponer un candidato que" cuente con los con el respaldo de los portavoces de grupos que sumen, al menos, la mayoría simple del Congreso" es innecesario porque no puede ser de otra manera. Lo que hace el Rey es canalizar la conformación política de la Cámara resultante tras las elecciones, lo que no significa en ningún caso que pueda hacer otra cosa que proponer a otro candidato que o bien tenga la mayoría absoluta en primera vuelta o la simple en segunda. Hay queda su labor, porque salvo excepciones la actuación del Rey se limita a canalizar/recoger la decisión de la soberanía popular de la que emanan todos los poderes del Estado (art. 1.2 CE). Por tanto, la mayoría de las actuaciones del Rey son "actos debidos", como es el caso que nos ocupa. El pueblo español habla en las elecciones y el Rey se reúne con los "representantes de los grupos políticos con representación parlamentaria" y echa cuentas.Tan sencillo como eso: hace cuentas y comprueba cual de los candidatos tiene más posibilidades para formar gobierno en el plazo más breve posible. Punto y final. Que un candidato tiene mayoría absoluta pues no hay nada que discutir. Que tiene mayoría simple, como ocurrió con la segunda Legislatura de Zapatero pues tampoco. Por tanto, esa aclaración es innecesaria porque debe ser así, salvo que queramos poner a la Jefatura de Estado en una posición que debilitaría su posición, que es lo que parecen pretender aquellos que le acusan de no hacer nada, que probablemente quieran que haga algo que está fuera de sus competencias constitucionales para reabrir el debate sobre Monarquía o República. Los que deben decidir quién es el próximo Presidente son los diputados en el trámite de la otorgación de la confianza, dado que nuestra forma de gobierno es la propia del parlamentarismo. Otra cosa, es lo que ha sucedido, que el candidato inicialmente con más opciones se haya negado a asumir con su responsabilidad de solicitar la confianza de la Cámara por no pasar ese trance que todavía le iba a situar en peor posición y que, de no haberse presentado Sánchez hubiésemos estado en un situación de bloqueo. Ahí en ese caso, es en donde se activa una de las competencias reconocidas constitucionalmente al Rey "arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones" (art. 56.1 CE). Como por falta de responsabilidad de los eventuales titulares de las mismas se corre el riesgo de bloquear el sistema el Rey propone un candidato, a sabiendas de que no saldrá simplemente para reconducir la situación a los márgenes constitucionales para que, en el caso, de que los diputados no consigan ponerse de acuerdo sea esa misma soberanía popular de la que hablábamos antes, esa de la que derivan todos los poderes del Estado (art. 1.2 CE) la que decida, con su voto cómo salir del entuerto, pero vamos apostar porque siga el que estaba, es cuanto menos, discutible, porque podría darse la paradoja en la que habríamos estado de aceptar tal tesitura: como el resto no es capaz de ponerse de acuerdo yo con no presentar no aceptar mi candidatura sigo sin haber logrado la confianza de la Cámaras hasta que escape y si voy cerrando acuerdos puntuales para sacar según que normas… pues para qué…Así hasta que el cuerpo aguante y hacemos saltar por lo aires las bases del parlamentarismo que no son otras que los ciudadanos eligen a sus representantes en el Congreso para que legisle pero como ellos mismos no pueden ejecutar las leyes que aprueban eligen a un "ejecutor", id est, el "Poder ejecutivo" dándole su confianza para que lleve a cabo esta labor, id est, el tramite de investidura. La misma CE lo deja bien claro en su art. 99. Precisamente por eso, es posible que el Congreso pida cuentas a este "ejecutor" a través del del tan repetido control parlamentario. Por eso el Gobierno en funciones dice que no debe responder antes las Cámaras porque estas no le han "confiado" la ejecución de las leyes.
    No sigo porque habría mucho más que explicar correctamente… pero por no aburrir…

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Estimada Esther, creo que no ha entendido mi propuesta. Se lo explico de otra forma más sencilla. Se trata de suprimir sin más la posibilidad de que se active el plazo de disolución. Se puede conseguir de dos maneras: o suprimiendo el 99.5 (lo que es más complicado) o, sin reforma constitucional, pactando que solo se aceptará el encargo si se tienen los apoyos suficientes (por lo que en consecuencia nunca se activará el plazo). En cualquiera de estos casos el régimen del Gobierno en funciones tiene que cambiar.

      • ESTHER GONZALEZ
        ESTHER GONZALEZ Dice:

        Estimado Rodrigo, Lo entendí a la primera. Otra cosa es que lo comparta. No veo ninguna necesidad de reformar el art. 99 CE/78. En relación con lo que plantea dos cosillas. La primera que, tal vez, le interese leer:

        http://revistas.uned.es/index.php/derechopolitico/article/viewFile/8909/8502

        La segunda, que podría ser la solución a su preocupación por el régimen de control del gobierno en funciones: Artículo 26 Del control de los actos del Gobierno 50/1997:
        1. El Gobierno está sujeto a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico en toda su actuación.
        2. TODOS los actos y omisiones del Gobierno están sometidos al control político de las Cortes Generales.
        3. Los actos del Gobierno y de los órganos y autoridades regulados en la presente Ley son impugnables ante la jurisdicción contencioso-administrativa, de conformidad con lo dispuesto en su Ley reguladora.
        4. La actuación del Gobierno es impugnable ante el Tribunal Constitucional en los términos de la Ley Orgánica reguladora del mismo.

        Un saludo

      • Rodrigo Tena Arregui
        Rodrigo Tena Arregui Dice:

        Por lo que entiendo su discrepancia consiste en defender que en caso de falta de pacto es mejor volver a unas nuevas elecciones que mantener al saliente indefinidamente, porque se frustra la soberanía popular. Me parece respetable, pero creo que se frustra más desoyéndola y pidiendo al electorado que rectifique.
        En cuanto a la actuación del Gobierno no me preocupa nada su control, me preocupan sus enormes limitaciones durante esta fase, consagradas claramente en el art. 21 antes citado.

  4. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    Democracia.
    ¿Es posible sin representación? Sí.
    ¿Puede existir sin ningún tipo de vínculo representativo? No.
    ¿Hay en España? No.
    ¿Representan a alguien, mas que a ellos mismos, los partidos políticos(*)? No.
    ¿Por qué no renuncian a las subvenciones?
    Capturar todo el aparato administrativo del Estado en beneficio propio (más de un 45% del flujo monetario).
    ¿Tolera adjetivos? Sólo por exclusión. Ejemplo: popular, es de todos una vez excluido el pueblo. Representativa, es de todos una vez excluidos los representados.
    ¿Y si los elegidos son partidos políticos, o listas de partidos políticos, no personas?
    Estatismo anti-democrático. En su versión de izquierdas (comunismo) o de derechas (fascismo).
    “¿Es posible una reforma para evitar la repetición de elecciones?”
    ¿Qué elecciones? ¿Acaso se ha elegido algo? ¿Eligió entonces “el populacho” nuevas elecciones?
    Simplemente es ridículo, ilógico. Carente de cualquier tipo de racionalidad.

    ¿Hay alternativas?
    Sistema mayoritario a doble vuelta con revocación de mandato.

    *:“Esta radical modificación de la estructura del Parlamento actual es una consecuencia del hecho de que en el transcurso del siglo pasado haya ido sustituyendo paulatinamente a la clásica democracia representativo-parlamentaria el moderno Estado de partidos, asentado en la democracia masiva. En él desempeñan los partidos la función de unidades protagonistas de la acción política, encargadas de organizar y reunir en grupos capaces de actuación política a los millones de ciudadanos activos que hayan alcanzado la mayoría la edad política. Únicamente con su concurso puede el pueblo desorganizado, o sea, la masa de los ciudadanos activos, comparecer en el terreno político como una unidad de actuación efectiva; Consecuente con este democrático Estado de partidos, ––el Parlamento tiene que perder cada vez más el que fuera su peculiar carácter representativo—-, al paso que aumenta el número de los diputados incapaces de mantenerse a la altura de la tradicional exigencia moral, de tomar libremente sus decisiones, y en los asuntos de primera importancia, adoptar en las sesiones plenarias del Parlamento, actitudes discrepantes respecto de los partidos y de las fracciones. El legislador como amenaza para la libertad en el moderno estado democrático de partidos .Gerhard Leibholz”

  5. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    En el contexto analítico del artículo poco que objetar se me ocurre a esta hora. Es lógico y responde al punto de vista que prevalece en este momento en los medios.

    Las premisas son que tener gobierno es importante y que cualquiera que esté en funciones debe ser, como "gobierno", lo más normal posible. Es decir con las máximas competencias y responsabilidades que se pueda. Su lógica interna me parece sólida y con sentido común.

    Sin embargo he preguntado sobre esto a mucha gente estos meses y la abrumadora mayoría prefiere nuevas elecciones a que se apañen los partidos. Es decir, mi entorno discrepa fuertemente de la opinión publicada. Mi entorno no es especialmente revolucionario.

    Como estas discrepancias son cada vez más frecuentes –y en más temas– supongo que será cuestión de ver quién de los dos grupos (Mass Media o "Gente" discrepante) termina ganando influencia en este y otros asuntos. Lentamente creo que vamos ganando "terrenillo" los discrepantes. Pero la verdad es que casi no se nota porque la marea mediática es de las de Marzo. Además ha dicho la Señora Clinton que no está por la labor de seguir….."losing the information war".

    Lógicamente las discrepancias tienen que ver con valoraciones diferentes del contexto y es en estas posiciones donde hay cuestiones de calado incluso dentro del "sistema".

    Entre ellas una bastante básica y neutra:

    ¿Debemos buscar mayorías claras de gobierno a través de las reglas electorales (USA, UK, Francia, etc) o sería mejor buscar pactos postelectorales de amplio espectro?

    No es una pregunta menor ni que se pueda responder sin pensar a fondo cuestiones como el tipo de sociedad y de nación que uno y otro enfoque representa. Peso específico global o continental, tradición, eje unitario/fragmentado, descentralizado/centralizado–, poder geopolítico y estrategia, Soberanía real, etc. de los que debe ocuparse el gobierno en cuestión.

    Sobre el tema Constitucional cada vez tengo más claro que entrar en un proceso de reforma limitada de las manos del actual espectro de partidos –muy capturados– es muy mal camino. Nuestros problemas tienen poca relación con los intereses de los partidos que hoy tenemos.

    Para comprobarlo sugiero echen una ojeada al 135 CE, versión anterior y posterior a la reforma exprés.

    Y ello sin olvidar que la Constitución Mexicana es copia de la de EEUU. Es decir, no se puede legislar muy lejos de la cultura social porque al final se impone desde fuera de la ley.

    Buenos días

    • Rodrigo Tena Arregui
      Rodrigo Tena Arregui Dice:

      Me parece interesante que muchas personas en el entorno de Manu "prefieran" la repetición de elecciones al pacto. Lo curioso es que no está claro qué "prefieren" exactamente. Supongo que prefieren que en esas elecciones los que han votado otra cosa distinta de ellos se arrepientan y vean la luz. Pero eso es algo distinto que "preferir" la celebración de elecciones. Más bien eso entra en la categoría del wishful thinking. Cuando se repiten elecciones al poco de haberse celebrado, lo normal es que salga lo mismo o algo tan parecido que plantee exactamente los mismos problemas de negociación. Yo también "preferiría" que ganase mayoritariamente mi opción "preferida". pero eso no implica necesariamente que "prefiera" que haya nuevas elecciones.

      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Muy de acuerdo, querido Rodrigo, con tu calificativo de wishful thinking aunque me temo que es aplicable a todos. A quienes están encantados en este ínterin y quienes prefieren ver al pastor al frente del rebaño.

        La cuestión de fondo, a mi modo de ver, es la discrepancia, entre el "Slant", el vector de fuerza, de algunos Medios –acerca de lo mal que estamos sin gobierno y sin que los partidos pacten– y lo que mucha gente piensa: Que preferimos votar diez veces a que se entiendan ellos por lo del viejo dicho vasco: "Reunión de pastores, oveja muerta"

        Esto dicho en un contexto donde no cabe ignorar por mucho más tiempo que la ciudadanía Europea suspende su Sistema Político y, por si esto fuera poco, también el Legal.
        En dichos datos –de Eurostat– los españoles calificamos con un 1.9 sobre 10 al sistema político y un 3.1 sobre 10 al Sistema Legal.

        Y dado que estamos en un foro Regeneracionista ( en mayor o menor medida casi todos preferimos una línea suave a una traumática) la pregunta sería saber si una situación como la descrita –y ratificada por la abismal exhibición de los Liderazgos Emergentes que acabamos de ver– se puede arreglar con retoques o requiere algo más fundamental.

        Me parece que esta es la gran y muy necesaria pregunta que hemos de hacernos. Es un debate que está reventando en todo Occidente y que en España no termina de cuajar a pesar de que nuestros problemas son aún mayores.

        Saludos cordiales

  6. O,farrill
    O,farrill Dice:

    Estimado Rodrigo: como verás por los comentarios no es tan "grave" la situación que tenemos y hay que deshacer falacias interesadas, tal como muy bien lo explica Esther González basadas en "interpretaciones" personales del desastroso texto constitucional que hemos cuasi "sacralizado". Lo he dicho en varias ocasiones: hay un Parlamento (o había hasta hace unos días) con plenas funciones entre las cuales está la designación de un ejecutivo. No para que "mande" sino para que haga cumplir las leyes surgidas de la representación nacional. Hay también un código de leyes que cumplir y un gobierno "en funciones" o de transición que mantiene su relación institucional con el Parlamento (por eso debe acudir cuando se le llama) pero ¡oh, desgracia! ¡no puede legislar! Es decir no puede apropiarse de la función legislativa. Dicho de otra forma, no pude orientar la "política" por donde y cómo le parezca, sino que debe ajustarse a la "política" diseñada por el Parlamento (es un simple portavoz del mismo). El poder judicial también parece que sigue funcionando…. entonces ¿donde está la gravedad de la situación? ¿o lo grave es que comprobemos lo bien que se está sin "gobierno titular" que entiende que gobernar es hacer leyes?
    Más tranquilos que un ocho los ciudadanos normales; menos tranquilos aquellos que tienen intereses personales o corporativos en una u otra opción de gobierno.
    En cuanto a calificar lo sucedido como "fracaso colectivo de primer orden" me remito al párrafo anterior. Y si los resultados de la segunda vuelta son más o me nos similares NO PASA NADA. Salvo para aquéllos ansiosos de "mandar" no de "administrar" y que son presionados por otros intereses para ello. Creo que lo entiendes.
    Por cierto, si el único argumento entre las variantes socialdemócratas partidarias es "echar a Rajoy" prefiero seguir así. Un cordial saludo.

  7. G.P.
    G.P. Dice:

    Es fascinante ver el interés que tiene todo el mundo en seguir participando en elegir a su señor para seguir siendo vasallo, y que la discusión sea si volvemos a elegir señor otra vez, en vez de si queremos dejar de ser vasallos.
    Pues nada, sigan esperando que "salga" un señor "bueno" que nos trate bien.
    Repetir siempre el mismo experimento esperando que el resultado sea distinto es inútil.

  8. de Lege Ferenda
    de Lege Ferenda Dice:

    ¡¡Que bueno!!
    Un Pacto de Caballeros.
    Uno como los Programas electorales, redactados para incumplirse.
    Un acto de fe.
    Es curioso como la Política va adquiriendo caracteres de lo "Religioso".
    ¿Religando pueblo y estado?
    Por la Fe en los corruptos.
    Con Esperanza y Caridad.
    Los tecnócratas franquistas de aquél Opus de los "López" que rodaban montaña abajo en La Codorniz, que nunca se fueron, están que se salen en este nuevo milenio.
    Gobierno de los Jueces, como en el Antiguo Testamento.
    Los "antisistemas" que eligen jueces, son el Nuevo Pueblo de los Elegidos.
    Algún día sabremos para que.
    Nos van a volver a colocar a unos "padres de la Nueva Constitución", cuyo aposento en otras circunstancias sería el presidio.
    Tengamos fe, ya que decencia no queda.

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