A vueltas con el TTIP

El Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), del que ya se ha escrito en este blog (aquí ), ha reaparecido en los medios como objeto de controversia y de movilización de la opinión pública europea. A la vez que se multiplican las quejas sobre su secretismo—como si la negociación de los tratados internacionales alguna vez se hubiera hecho en la plaza pública—, se afirma con rotundidad las dañinas consecuencias que tendría el acuerdo para trabajadores, consumidores, el medio ambiente, o—incluso—la democracia. Cómo pueden sus detractores conocer con tanta seguridad las implicaciones de un documento supuestamente secreto (pese a las filtraciones de Greenpeace), y que en cualquier caso no deja de ser un borrador, es un misterio. Pero parece haberse extendido la percepción de que los gobiernos europeos serían rehenes de oscuros intereses, que les llevaría a actuar contra sus sociedades y, por tanto, contra sus propios intereses nacionales.

Recientes declaraciones contra el TTIP, como las de las autoridades francesas, reflejan en cambio una posición en el terreno que corresponde: la de discrepar en una negociación todavía en marcha. ¿Por qué hay que creer que Estados democráticos y guiados por el imperio de la ley van a ceder en la defensa de sus principios? La última palabra la tendrían siempre, por lo demás, los Parlamentos, órganos de representación popular a los que corresponde la ratificación de todo tratado.

Pese a compartir valores políticos y estrechas relaciones económicas, un pacto de este alcance nunca podría ser el resultado de un rápido consenso. Estados Unidos y la Unión Europea parten de distintos modelos y prácticas económicas, y divergen en multitud de normas regulatorias. Las dificultades que supone armonizar las reglas de ambos mercados pueden atrasar o incluso hacer irrealizable el acuerdo. Pero sin entrar en su contenido concreto, que—volvamos a insistir—aún desconocemos, los contrarios al acuerdo dan por sentado que éste permitiría a las “empresas transnacionales” (entiéndase, de Estados Unidos) imponerse sobre nuestros gobiernos, y limitar los derechos sociales y económicos propios del espacio europeo. Sin discutir los méritos de esta opinión—que, de ser correcta, reflejaría lo mucho que aún queda por negociar—, lo que brilla por su ausencia es el significado estratégico de la iniciativa.

El TTIP es el instrumento por excelencia para revitalizar las relaciones transatlánticas, en un complejo contexto global en el que se diluye gradualmente el peso de Occidente y de sus valores políticos, rechazados de manera explícita por algunos de los nuevos gigantes económicos. Washington cree que Estados Unidos y la Unión Europa, que aún suman la mitad del PIB global, deben intentar asegurar que no sean esos otros actores, poco amigos de las libertades y del Estado de Derecho, quienes, una vez consolidados como mayores economías del planeta, impongan sus reglas.

Desde esta perspectiva, el TTIP no puede entenderse sino como el hermano gemelo del Acuerdo Transpacífico (TPP), ya concluido y pendiente tan sólo de la ratificación de sus 12 Estados firmantes. En plena campaña electoral en Estados Unidos, los enemigos del TPP también han resurgido, con argumentos no muy distintos de los esgrimidos por quienes se oponen en Europa al TTIP. (En el fondo, la discusión en ambos casos es sobre elegir entre localismo y proteccionismo, o apertura e internacionalismo). Aunque las circunstancias del momento pueden retrasar su ratificación por algunas de sus partes, el TPP es ya una realidad. Que salga adelante el TTP y no el TTIP, reducirá aún más la posición internacional de Europa y perjudicará también, por tanto, a sus empresas y a las oportunidades de crecimiento y creación de empleo. Con el acuerdo, siempre que se corrijan sus supuestos desequilibrios, la Unión Europea, además de contribuir de manera directa a asegurar un orden mundial basado en reglas, facilitará a sus firmas el acceso al mercado norteamericano, y contará con una base más sólida desde la que negociar con las economías asiáticas. Sin el TTIP, además de su pérdida de influencia global, la competencia económica entre Europa y Estados Unidos en Asia podría agravarse.

Estas cuestiones no parecen formar parte del debate. Aunque la dinámica política interna suele convertirse en nuestros días en el mayor enemigo de los intereses estratégicos a largo plazo, no está de más recordar que el TTIP no es un mero acuerdo comercial que responda a egoístas intereses de las multinacionales. Se trata de un medio para que Europa pueda corregir su declive y para que, en el sistema internacional del futuro, sigan vigentes los valores y principios que han definido a Occidente.

15 comentarios
  1. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Estupendo artículo que nos devuelve a los verdaderos asuntos de Estado que, tal como reconoce el autor, deben pasar por los Parlamentos Nacionales (siempre que éstos representen de verdad a los ciudadanos) e incluso por un referendum o consulta nacional de ratificación en cada país.
    El problema es que algo "público" se mueva en la opacidad. El problema es que algo que nos va a beneficiar a todos sea en principio propuesto por alguien de quien podemos fiarnos poco (a las pruebas me remito) por su interés hegemónico. El problema es que sacralicemos la "globalización" como la salvación de nuestro futuro, incluso sacrificando nuestras libertades por vía de imposición….
    Los tratados con lupa y de más aumentos según quienes lo propongan. Una cosa es un contrato en igualdad de condiciones que la imposición de cláusulas abusivas desde situaciones impuestas de adhesión. Pero, ojo con lo que firmamos y tengamos en cuenta lo que logramos con ello.
    En todo caso todos sabemos en el mundo del derecho que, cuantos más artículos, cláusulas y apartados hay en un documento, las trampas se multiplican en la misma relación.
    Un Tratado de Libre Comercio se sustancia en un par de folios y unas decenas de cláusulas pero…eso lo entendería todo el mundo y no podríamos jugar a la "criptografía".
    Un saludo.

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Buenos días y gracias por un artículo que tiene la virtud de comenzar a hablar claro una vez que resulta evidente que el TTIP no tiene mucho sentido económico y sí gigantescas Externalidades Económicas.

    Ahora que resulta que el Free Trade no va de Trade………….ni de Freedom.

    Va de Dominios Imperiales, de Bloques y de Poder de Coacción. Va de Guerras que ya nos rodean por todas parte menos por el Istmo que nos une………….al Continente. ¿Y quién las empieza todas?

    Es de agradecer que se reconozca y se hable con claridad.

    La respuesta a la pregunta del autor sobre cuándo los Acuerdos internacionales han sido Transparentes es, efectivamente, "Nunca".

    Pero esto es vieja política y se acabó. Debe acabarse.

    Como se acabó creer a ciegas en la tesis de David Ricardo barriendo con nocturnidad de la Academia los textos que explicaban –con números– en qué situaciones funciona y en cuales es demostrablemente falsa la novela del Free Trade y la Guerra del Opio, una de sus primeras Imposiciones.
    Textos que estaban en todas las facultades hasta hace cuarenta años y hoy han desaparecido.

    ¿Libertad de enseñanza?………. Por favor.

    Precisamente gran parte de nuestra situación actual se explica por acuerdos que exigen, por su nefasta naturaleza y efectos, nocturnidad y alevosía.

    Hoy, las contradicciones internas y la falta de credibilidad ya no resisten una Penumbra más.

    Hablando de "Transparencia"

    Es evidente que la Connivencia y el Silencio ante Contubernios Imperiales de este calibre invalidan cualquier pretensión de seriedad para hablar de Transparencia en otros asuntos.

    Es la puntilla a un Sistema de Creencias en el que ya nadie cree. Entre otras cosas porque sus pretendidos resultados son falsos y salen a la luz cuando se propone a la Unión Europea, hace dos o tres años, serlo de verdad con una unión aduanera desde la costa del Pacífico hasta Lisboa.

    ¿Este Free Trade no interesa? Vaya, hombre. ¿A quién no interesa? ¿Interesa uno y no el otro?

    Entonces alguien hizo rápidamente el cálculo de lo que podría suceder con el actual ranking imperial en dicho escenario y se imponen los cerrojos.

    A un lado y a otro de los dos grandes océanos.

    Este escenario tiene un problema: Si aceptas la situación te has caído con todo el equipo para los restos en lo que a Credibilidad y Legitimidad otorgada se refiere. A la vista de 2000 millones de personas.

    Sin Credibilidad el sistema exige un grado de Coercitividad propio de situaciones de Guerra. Y están sucediendo porque no plantamos cara a las guerras que nos suben el PIB a costa de los muertos ajenos.

    Cuando un sistema pierde legitimidad otorgada a esta velocidad, el derrumbe es inevitable porque los derrumbes comienzan en nuestra mente cuando ésta deja de creer.
    En Occidente ya no podemos creer más en nuestras propias mentiras. Nos hace falta que entre el aire fresco de la verdad.

    Antes de hablar de libertad real o de comercio libre de verdad convendría repasar autores olvidados a pesar de su juventud y actualidad como Isaías Berlin o Ferrero, Reinert, James o Rodrik.

    Por falta de advertencia escrita no será.

    Bibliografía olvidada.

    1. Isaías Berlin: "Dos conceptos de Libertad y otros escritos"
    2. Guglielmo Ferrero: "Poder, los Genios invisibles de la Ciudad"
    3. Eric Reinert: "La globalización de la pobreza"
    4. Harold James: "The end of Globalization"
    5. Dani Rodrik: "The Globalization Paradox"

    Saludos cordiales.

  3. Enrique Fdz Mad
    Enrique Fdz Mad Dice:

    Puro artículo de opinión sin ningún respaldo de datos que lo confirmen y que simplemente repite la teoría liberal.

    Es muy discutible que los acuerdos de libre comercio (e inversiones) contribuyan a la creación de empleo local. Sí está claro que lo crean en los países con mano de obra más barata a través de la deslocalización de la industria cuando las diferencias salariales y estándares laborales son muy inferiores: véase México y EEUU tras el NAFTA. La internacionalización de empresas entre potencias similares puede dar resultados diversos y no siempre claros. Una empresa española que se internacionalice tenderá a contratar perfiles más internacionales (disculpen la redundancia) y no españoles (ni siquiera europeos), contratará con empresas de otros lugares, etc.

    Lo que sí se consigue es abaratar costes, algo que, por otra parte, no siempre es bueno, debido a que puede ir en detrimento de la calidad. Otros aspectos, como la exclusividad del arbitraje, también quedan en el aire.

    La competitividad de UE frente a otras regiones u otros bloques puede asegurarse igualmente a través de la investigación en ámbitos clave: materiales alternativos para electrónica, infraestructura y otros bienes (grafeno y óxidos para material electrónico, por ejemplo), energías renovables, productos agroalimentarios de cultivo multiestratificado urbano, etc. La financiación pública para ello se podría conseguir persiguiendo el fraude fiscal internacional y acotando la "ingeniería fianciera" (¿fomentada, quizás, a través de los acuerdos de apertura comercial y de inversiones?), además de medidas de eficiencia administrativa que tanto se han tratado ya en esta sede.

    Por otra parte, el empleo en la UE debería potenciarse mediante una transición hacia una economía circular, en la que la eficiencia en el uso de recursos no merma el factor trabajo. Hacer más con menos, gracias a la sustitución de la industria robotizada y deslocalizada por servicios (más intensivos en factor trabajo), sin perder el rendimiento y disfrute de los bienes (sectores de construcción/inmobiliario y transporte, por antonomasia).

    Recomiendo en este sentido un breve vistazo, aunque sea, a la Fundación Ellen MacArthur. Tiene estudios realmente esperanzadores (y serios) disponibles en su página web.

  4. Juan A. gabaldón
    Juan A. gabaldón Dice:

    Me parece muy adecuado este artículo, en la actual barahunda de opositores al mismo. Aunque es discutible, es negociable y se puede alcanzar un acuerdo, que no nos aísle a Europa del resto del Mundo.

  5. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    “que les llevaría a actuar contra sus sociedades y, por tanto, contra sus propios intereses nacionales”
    Ya lo diría Sargón el Grande, el comercio es bueno, – para mis arcas– (offshore). Por ello, estableció un Estado e unificó medias, expandió el área imperial (comercial), etc. Si bien, también nos ha dado la historia del saqueo continuo; los s-acadios.
    Como si fuese o fuera el primer Estado que ataca, explota a su población, absurdo.

    “¿Por qué hay que creer que Estados democráticos y guiados por el imperio de la ley van a ceder en la defensa de sus principios?”
    ¿Estados democráticos? ¿Acaso se vota a mayoría dentro del Estado?
    ¿guiados por el imperio de la ley van a ceder en la defensa de sus principios? ¿Los Estados tienen principios? ¿Este es un nuevo descubrimiento de la política?

    “(En el fondo, la discusión en ambos casos es sobre elegir entre localismo y proteccionismo, o apertura e internacionalismo)”
    En el fondo tal aseveración es un reducción absurda. Falso dilema.

    “orden mundial basado en reglas”
    ¿El sistema métrico decimal?

    “Se trata de un medio para que Europa pueda corregir su declive y para que, en el sistema internacional del futuro, sigan vigentes los valores y principios que han definido a Occidente.”
    ¿Acaso a Occidente lo definen unos “valores y principios”? ¿Cuales son esos “valores” y esos “principios”? Retórica absurda. ¿Acaso el colonialismo, el genocidio, la esclavitud no forman parte de la historia de Occidente?
    La característica principal de Occidente es la permanente tensión entre naturaleza, individuo, sociedad y oligarquía. Lo cual se manifiesta en toda intelectualidad, incluida religiosa. Y posteriormente en un “sistema de reglas” del beneficiado temporal.

    • antonio
      antonio Dice:

      ''¿Acaso el colonialismo, el genocidio, la esclavitud no forman parte de la historia de Occidente?''
      ¿No habrá escuchado, por causalidad, ayer Jueves, al sociólogo de la Universidad de Berkely Ramón Grosfoguel invitado al programa Via V de la Tv privada de La Voz de Galicia?. Este sociólogo repetía y advertía, exactamente y con este mismo orden, de los efectos 'colonialismo, el genocidio, la esclavitud' a la pregunta sobre la aportaciones de Europa al resto de países.Sea o no mera coincidencia- ¿o no existe la coincidencia sino la ilusión de su existencia?-, le envito a leer sus textos. Un pozo (profundo)de conocimiento sobre historia. Y sobre países dominantes y dominados. Saludos

  6. Hermes
    Hermes Dice:

    Hay un libro titulado "Quién me ha quitado mi queso". Esencialmente trata de una persona que tenía su comida asegurada, pero ese sistema que le facilitaba la comida caliente todos los días dejó de existir. El libro invita a salir del bucle de la negación de la realidad y de discusiones bizantinas. Invita a explorar y a trabajar para encontrar nuevas comidas, hacer nuevos amigos y, en definitiva, vivir mejor.
    Una parte de los europeos, y de los españoles, vive en la negación. No quieren aceptar que el mundo ha cambiado. Eso sí, les encanta comprar en Primark, cosas muy baratas. ¿Hechas en donde? En ¿Europa? no, en Asía, claro. Si no nos esforzarnos, si no aprendemos inglés, si no mejoramos la educación y el emprendimiento competiremos con Asía solamente en precio empobreciéndonos.
    Algunos ya lo han salido y se han esforzado. Y han vivido grandes aventuras en el camino, no echan de menos el pasado. Por ejemplo: Inditex. Perdón por el simplismo de la analogía, pero de fondo es así. Gracias por el artículo.

    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Amigo Hermes: tú mismo lo reconoces: "si no aprendemos inglés, no mejoramos la educación y el emprendimiento…." Precisamente estamos como estamos por haber seguido fielmente ese diseño "burbujeante" donde todo es artificioso y sólo contiene aire…. Lo del "inglés" me suena a Dña. Esperanza (si dominara el chino diría que el chino mandarín); el modelo educativo pragmático lo hemos copiado (o nos lo han impuesto como tantas otras cosas) los mismos a los que bobaliconamente hemos seguido como perritos falderos y así nos va (mucho título y escasa construcción personal y humana); lo del "emprendimiento" depende de que tengas "padrinos" de un tipo o de otro porque lo de crear industria productiva de verdad nos queda muy lejos. Un saludo.

  7. Dan Evans
    Dan Evans Dice:

    Enhorabuena por el artículo. Se esté de acuerdo o no lo cierto es que esta dimensión del TIPP, obvia por otra parte, no la he visto en los medios, no entiendo porqué. Saludos

    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Ni en los medios, ni -lo que es más importante- en las instituciones como el Parlamento de cada país. Quizas no sea tan difícil de entender porqué es así….

  8. Pedro Ramos
    Pedro Ramos Dice:

    Entre negociar un tratado en la plaza pública y lo que están haciendo con el TTIP hay margen para términos medios, ¿no les parece?

  9. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Un amigo está preparando una conferencia (de las de Power Point con video que son más "diver") sobre cosas que han ocurrido y nunca se explicaron públicamente, pasaron rápidamente al olvido y tuvieron consecuencias insospechadas pero muy clarificadoras si conseguimos no olvidar lo que pretenden que olvidemos.

    Acaba de enviar este enlace de Bloomberg en 2010 debido a un comentario que hice ayer.

    http://www.bloomberg.com/news/articles/2010-11-25/putin-promotes-trade-zone-from-lisbon-to-vladivostok-update1-

    Putin (Europa, oiga) ofrece en 2010 Espacio de Free Trade inigualable y de repente emergen, Ucrania, Siria, Libia, el TTIP y el TTP.

    El enlace Pone blanco sobre negro por qué el truco imperial del Free Trade (conocido, documentado y practicado con éxito desde Enrique VII para hundir al adversario incauto) solo es bueno si conviene a quien debe convenir.
    ————————-

    Añadiría algunas cosas que también se saben.

    1. Los niños occidentales actuales ya muestran un IQ que es un 5% inferior a sus equivalentes chinos-
    2. En la politécnica de Shanghái (3000 plazas anuales y más de 3 millones de aspirantes) no entraría ningún universitario Inglés actual.

    Traigo esto porque si echamos una ojeada al panorama exterior hace años que China avisó oficialmente de que tecnológicamente pasaría al frente del pelotón en bastantes cosas. Por ejemplo en la economía del Carbono, la niña bonita de la UE.

    Me ha parecido entender de algún comentario que el modelo actual es inevitable.

    Creo que no es inevitable porque la élite intelectual global (la independiente que la hay) se lo lleva cuestionando bastante tiempo, primero discretamente y entre líneas y hoy ya más explícitamente.

    No debemos olvidar que Toda Fiscalidad –antes o después.. se termina Incorporando al Coste de Productos y Servicios que, inevitablemente, se hacen así aún menos competitivos. Esto arranca el proceso de la Deuda y finalmente el de la Dependencia de quien te Financia que termina por decirte cuanto te puedes gastar. Es decir, si no consigues que tus clientes estén peor educados que tu, a la larga gana Su Escala.
    Y es evidente que estamos perdiendo velozmente la Batalla Educativa porque no es un problema de Dinero.

    Nosotros ya estamos en la etapa tres.

    El modelo que todavía y ya sin fuerza intelectual nos propone el Consenso de Washington es, básicamente, un modelo que en último análisis es………….. Elysium.

    1. La masa opera en condiciones Asintóticas con Vietnam –Esto es realmente el modelo free trade con servicios redistributivo-paliativos, outsourcing territorial y libre movilidad de Mano de Obra (Modelo Arabia y Golfo pero ya no solo)

    2. La Élite (menos del 1%) se "deslocaliza" al Imperio-Paraíso Fiscal con parada intermedia (o no) en Londres. Recordemos que la Élite pasa olímpicamente de ideas para la Masa como Izquierda o Derecha. Sus intereses no dependen de ese eje porque su interés es el Poder sin Adjetivos. Son gente seria.

    3. Como el Demos de occidente es rebelde, mal criado, exigente, descreído y de Bajo Nivel Reproductivo podemos confiar en que irá desapareciendo y habrá que sustituirlo con otro tipo de "Demos" menos exigente, más creyente, más económico y más manejable. Esto es evidente para la élite al menos desde 1975. (Huntington Report sobre la crisis de estas democracias)

    4. El Imperio, que sufre el mismo problema pero no ha perdido la capacidad de pensar "globally", sabe que debe especializarse en el desarrollo del Poder Militar.
    En tres o cuatro generaciones se consigue y este proceso ya está en estado avanzado.

    Esto, nos guste o no, está pasando delante de nuestros ojitos mientras nos concentramos en la punta del dedo índice.

    La tarea es, quizás, excesiva. ¿Nos unimos al Elysium?

    Buenos días

    Nota 1.
    "The origins of development economics" Erik Jomo & Sophus Reinert. Zed Books,

  10. Herminio
    Herminio Dice:

    Resulta sorprendente ver como ciudadanos españoles se declaran defensores de un tratado con puros motivos de hegemonía geopolitica, y que está diseñado para beneficiar a unos poderes internacionales que nos han ignorando o o maltratado durante el sigo pasado, y que hoy nos han hecho su blanco europeo preferido para mantenernos hundidos y axfisiados por la deuda.

    ¿Cómo es posible que un sólo español quiera firmar ese tratado?. Sin duda es tan solo por el famosos analfabetismo español

    Ni siquiera algunos tienen el seso de preguntarse porqué nos asfixian tanto a nosotros y no a los alemanes o a los holandeses, ni a otros paises de la UE aunque en realidad tienen una deuda igual o mayor.

    Imagínense los planes que sus amigos anglosajones del mundo financiero nos tienen reservado en su fantástico TTIP. Si esto fuera Alemania o Irlanda igual nos lo podríamos pensar, pero no es el caso.

    El TTIP es una amenaza de primer órden para el futuro de todo el frente mediterráneo del sur de Europa.

  11. Ramonet
    Ramonet Dice:

    Podría extenderme de lo que realmente representa el TTIP para las empresas, por ejemplo, españolas i concretamente para las explotaciones agrícolas y ganaderas, por la imposibilidad de competir en volumen contra la grandes empresas comerciales estadounidenses, por poner un ejemplo, una explotación considerada grande de vacas lecheras del pirineo, pues tendrá unas 500 vacas, pudiendo llegar a las 2000 las muy muy grandes, las estadounidenses llegan perfectamente a las 10.000, imposible competir en producción i precios. I así las demás empresas implicadas en el TTIP. Muy Claro y sin ninguna duda lo deja explicado Susan George en su libro, “Los usurpadores. Como las empresas transnacionales toman el poder”, libro que recomiendo leer para entender cómo y quién cuece el TTIP y con qué intenciones. En fin, aquí les dejo un ejemplo muy esclarecedor: http://www.eldiario.es/sociedad/TTIP-permitira-desinfectar-camuflar-enfermedades_0_517948864.html

  12. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Transcribo: "Barack Obama, en sus viajes por Asia y Europa desde 2014, se ha dedicado a mendigar y amenazar a unos y otros. Pretende varias cosas. Por un lado el enésimo intento de las élites extractivas occidentales de mantener sus tasas de ganancias a costa de sus conciudadanos a través del Tratado de Comercio Transatlántico (TTIP). Por otro, como objetivo final no escrito del mismo, la creación de un área monetaria del hemisferio occidental, unificando el euro y el dólar….imponiendo en todas las transacciones comerciales y financieras esta moneda…..para seguir financiando un stock de deuda priva y publica impagable. Obama reclama un incremento del gasto de defensa en Europa,,,,," Continúa un estupendo artículo de Juan Laborda en "Voz Populi".
    Hace un par de meses asistí a un foro organizado organizado por la Asociación de la Alianza Atlántica, presidido por D. Eduardo Serra (que no hace falta presentar) sobre lo poco que gasta España en defensa y el "tirón de orejas" que Obama nos había dado por eso cuando "la amenaza yihaddista" está ahí. Otro miembro de la mesa, directivo de "Indra" lo explicó bien: "el año 2007 fue el año mejor ("chollo" lo llamó) para la industria de defensa en España con un presupuesto de unos 2.500 millones de euros que ahora, con Rajoy, han quedado reducidos a unos 400 millones solamente. Quizás empezamos a entender un poco el ¡váyase Sr. Rajoy! que se oye desde las supuestas derechas, centros e izquierdas y los medios de comunicación en general. No hay que recordar que, entre otros, el ahora tan alabado Suárez fue obligado a dimitir por ser poco belicista y ponerse un poco de perfil ante las exigencias militares externas, tal como ocurrió con Rajoy en la guerra de Irak o ahora en los conflictos de Oriente Próximo. Un saludo.

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