Flash Derecho: Presentación del nuevo libro de Francisco Sosa Wagner

La Plataforma Cívica por la Independencia Judicial y la Fundación ¿Hay Derecho? organizan el próximo lunes 20 de junio, a las 20 horas, una charla en la que el profesor universitario D. Francisco Sosa Wagner presentará su libro “La independencia del juez: ¿una fábula?”

El acto tendrá lugar en la sede del Club 567 (mapa). Estará presentado por el notario D. Ignacio Gomá, presidente de la Fundación ¿Hay Derecho?, y moderado por el magistrado D. Jesús Villegas, secretario general de la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial.

2 comentarios
  1. O'Farrill
    O'Farrill Dice:

    Tal como tuve ocasión de comentar al Sr. Sosa en un acto parecido en el Club Liberal, no parece que la responsabilidad judicial o de los actos judiciales deba atribuirse a los jueces, sino al legislador que impone las leyes, es decir al Parlamento. A eso se le llama "seguridad jurídica" por mucho que las leyes sean injustas o arbitrarias (tesis de quienes anteponen el principio de "legalidad", más cómodo, al principio de "justicia" que supone más trabajo, incomodidad y responsabilidad personal). Todo consiste en entender que los jueces son simples funcionarios públicos que, como dice "Podemos", se limiten a tener más en cuenta la herramienta, por defectuosa que sea, que el objetivo final: administrar Justicia. Dar a cada uno lo que le corresponde. Un inquietante, importante e interesante debate que aún no se ha resuelto. Un saludo.

  2. Teseo
    Teseo Dice:

    Decía García Trevijano que no le gustan los jueces de hoy en día. Se dedican a aplicar artículos sin entrar en el fondo del asunto. Hablaba de una palabreja: "hermenéutica" del derecho. Le pone la guinda con el término "positivismo legislativo". Estoy de acuerdo con que hay muchos DESPROPÓSITOS LEGISLATIVOS, con mayúscula.

    El lenguaje político tiene mucho que ver. No hay reformas constitucionales. Por poner un ejemplo, habría que acuñar otro término: "decreto constitucional" que es lo que hicieron la última vez que tocaron la constitución.

    Y habría que hacer dos cosas:

    – Que haya transparencia sobre el funcionario o abogado privado que redacte los textos legislativos. Nadie se cree que los analfabetos que campan por el Congreso tengan la más mínima capacidad (ni ganas) de dedicarse a elaborar una ley.

    – Crear delitos específicos que pueden cometer los parlamentarios al redactar las leyes y normas. (Sin ir más lejos, la escabechina que le hicieron a Sosa Wagner los agentes encubiertos del PSOE infiltrados en UPyD debería ser un delito).

    Pero respecto a los que aplican las leyes y dan fe, la aplicación de la constitución española y el título preliminar del código civil brillan por su ausencia. García Trevijano lo llama positivismo legislativo. Yo digo que no tienen dos dedos de frente.

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