El “consumidor financiero” necesita una autoridad pública que le proteja

Si hay algo que se ha puesto de manifiesto en la actual crisis financiera es que no sólo se han concedido préstamos de manera irresponsable a sujetos que no tenían solvencia adecuada para devolverlos, sino que, además, se han cometido abusos en la contratación bancaria. Esto ya nadie lo discute.

Estos fallos no son sino fruto de un sistema legal inadecuado que ha generado incentivos perversos a las entidades financieras. Por un lado, y en lo que se refiere al préstamo irresponsable sus consecuencias se centran en el ámbito de las normas de supervisión. Y así va a seguir siendo con el  Anteproyecto de Ley reguladora de crédito inmobiliario, que remite a una orden ministerial la regulación de la obligación de evaluar la solvencia. Más de lo mismo: sanciones en el ámbito administrativo impuestas por un supervisor que puede –o no- actuar. Ningún consumidor denunciará tales irregularidades porque no le afecta a su contrato con la entidad. Una demanda de responsabilidad civil contra la entidad, siendo procedente tal y como se ha propuesto, es poco realista  pues un deudor insolvente no se va a meter en ese jardín. No hay sanciones eficientes en el ámbito contractual frente al préstamo irresponsable por lo que el consumidor no tiene incentivo para dirigirse contra la entidad por esta razón. El deudor tiene que pagar haya actuado bien o mal la entidad a la hora de concederse el préstamo. A diferencia de otros ordenamientos, en España ni siquiera pierde el derecho a los intereses moratorios ni remuneratorios. No hay –ni se la espera- una regulación legal que desincentive el préstamo irresponsable.

Respecto a la contratación bancaria con consumidores, el control de la inclusión de cláusulas abusivas es deficiente porque no hay un adecuado control ex ante, salvo para las cláusulas declaradas nulas por la ley. Había – y sigue habiendo- incentivos legales claros para su inclusión por parte de los prestamistas. Así, por ejemplo, hasta la sentencia famosa del caso AZIZ (Sentencia del TJUE de 14 de marzo de 2013), el procedimiento de ejecución hipotecaria no se paralizaba, aunque en la escritura existieran cláusulas abusivas. Hoy ya se puede alegar el carácter abusivo de las cláusulas como causa de oposición (art. 557.1 y 695 LEC) e incluso puede el juez apreciarlas de oficio art. 552.1 LEC. Pero el sistema sigue siendo defectuoso, porque la declaración de si una cláusula es abusiva o no sólo puede llevarla a cabo un juez. La Directiva 93/13 comunitaria no impone a los Estados miembros necesariamente un control judicial. Ésta se limitó a establecer unos objetivos sin acotar los medios para su consecución: Así el art. 7 de la Directiva 93/13: “Los Estados miembros velarán por que, en interés de los consumidores y de los competidores profesionales, existan medios adecuados y eficaces para que cese el uso de las cláusulas abusivas en los contratos celebrados entre profesionales y consumidores”.

La opción del legislador español ha sido la del control judicial lo que hace que el sistema sea en sí mismo abusivo porque exige un sobreesfuerzo extraordinario del consumidor para defenderse del empresario lo que hace que su protección sea de muy bajo nivel.

La función preventiva debe funcionar y donde funciona es en la formación del contrato porque una vez cumplidas las prestaciones, sólo un juez podrá declarar la nulidad, normalmente ante un incumplimiento del deudor con lo que se llegará tarde.

Tal y como explicó aquí Ignacio Gomá, las posibilidades de control notarial son limitadas. Los notarios sólo pueden hacer un control de cláusulas ya declaradas nulas bien por constar así en la ley en la famosa lista negra (arts. 85 y siguientes TRLCU) o por sentencia judicial firme para cuyo conocimiento el Registro de Condiciones Generales de la Contratación es insuficiente por el retraso que acumula. No se pueden valorar cláusulas respecto de las que haya que realizar una ponderación y valoración en función de las circunstancias del caso concreto. Sólo con una actualización constante de la famosa “lista negra” de cláusulas que en todo caso se consideran abusivas, tal y como defendió aquí Fernando Gomá, se favorece un adecuado control notarial.

Además de ese control preventivo, es imprescindible una adecuada regulación de las acciones colectivas. Éstas no sólo benefician a los que han visto vulnerados sus derechos y que individualmente no pueden acceder a la justicia, sino también al poder judicial cuya actuación podría ser más eficaz y fluida al no tener que dictar una sentencia por cada expediente abierto con miles de demandas similares. La regulación de las acciones colectivas es deficiente por las razones que expuse aquí y aquí.

El sistema legal ha incentivado la inclusión de cláusulas abusivas en tanto que faltan mecanismos preventivos eficaces y mecanismos procesales adecuados que disuadan a las entidades de la inclusión de este tipo de cláusulas. Tampoco existen en España, a diferencia de EEUU, la figura de los daños punitivos o multas civiles que castigan la actuación de un determinado proveedor de bienes o servicios provocando un efecto disuasorio. Como ha dicho Rodrigo Tena en un extraordinario artículo, “en una época en la que falla el autocontrol de tipo moral y los controles externos de tipo político, no está de más reconocer directamente a la sociedad civil, sin intermediación del poder público, ciertos instrumentos de justicia-sanción”.

El deficiente sistema español, claramente orientado a la protección de los intereses de los acreedores ha provocado algunas resoluciones judiciales que, sin base legal firme, tutelan al consumidor. Es el llamado “populismo judicial”, término que no me gusta nada porque tiene un tono despectivo y solo se usa cuando se protege al consumidor. No se ha acuñado ningún término cuando los jueces sistemáticamente han dado la razón a los bancos incluso contra legem tal y como recientemente nos ha recordado la sentencia del TJUE sobre cláusulas suelo. Toda actuación judicial que se desvíe de la norma es censurable pues padece la seguridad jurídica y aquí defendemos el Estado de Derecho. No seré yo quien justifique tales actuaciones, pero no debemos perder de vista que la actuación que cabe cuestionar es la de los que “abusan a sabiendas” por culpa de un sistema legal que precisamente incentiva ese abuso. Así lo está diciendo constantemente el TJUE al que algunos también tachan de populista. Vamos que aquí todos cuestionan a los jueces y muy pocos a la regulación y eso es el colmo, desviándose la atención de lo que verdaderamente es importante.

El problema de los abusos bancarios no es exclusivo de España y ha sido abordado de manera eficiente en otros ordenamientos. A raíz de la crisis financiera en EEUU se creó a través de la Ley Dodd-Frank de Reforma de Wall Street y Protección al Consumidor, la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (Consumer Financial  Protection Bureau, CFPB), que es una agencia federal cuyo objetivo era supervisar el cumplimiento por parte de las empresas financieras de las leyes de protección al consumidor.

Las normas de transparencia bancaria no son controladas por la misma entidad que tiene que asegurar la solvencia de las entidades que es lo que sucede aquí con el Banco de España. Se dieron cuenta en EEUU que había que crear un organismo financiero que se centrara directamente en los consumidores privando al supervisor bancario de estas competencias. La iniciativa tiene mucho “sentido común”

En España, el mismo organismo que controla la solvencia de las entidades financieras es el encargado de sancionar el incumplimiento de las normas de transparencia bancaria. El conflicto de interés está claro y buena prueba de ello es que no ha funcionado.

La regulación del CFPB trata de asegurar la independencia del organismo. Su director es nombrado directamente por el Presidente y la ley le concede amplios poderes. Su financiación no está controlada por las Cámaras y depende de la Reserva Federal que impone un techo de gasto que en determinadas circunstancias puede ser superado.

Su función es vigilar el mercado de productos y servicios financieros en beneficio de los consumidores, de forma que los proveedores de estos servicios cumplan la normativa federal protectora del consumidor, evitando prácticas financieras injustas, engañosas, y abusivas. Entre sus competencias la centralización de todas las quejas de los consumidores, la promoción de la educación financiera, supervisión con potestad sancionadora a las entidades y también tiene competencia reguladora pudiendo desarrollar la normativa federal en materia de protección del consumidor. Así, el CFB limitó las cantidades que pueden recibir los empleados de las entidades financieras por la realización de operaciones, estableció criterios y reglas para que las entidades realizaran una adecuada evaluación de la solvencia en crédito hipotecario.

La jurisdicción de la agencia se extiende a bancos, agencias emisoras de títulos de deuda (securities firms), siempre que superen los 10.000 millones de dólares,  oficinas de préstamos a muy corto plazo (pay-day lenders), instituciones emisoras de préstamos hipotecarios (mortgage-servicing operations), entidades que garantizan asistencia a los afectados por ejecuciones hipotecarias (foreclosure relief services), empresas de recobro (debt collectors) y otras compañías financieras. Se amplía la supervisión a multitud de empresas implicadas en la actividad financiera que quedaban al margen del supervisor bancario.

Lo que cabe destacar es su función supervisora y la competencia para ordenar a las entidades la corrección de sus clausulados y prácticas de forma que se adecúen, en un determinado plazo, a la normativa federal de protección del consumidor.

Pero lo que es más importante, el CFPB tiene legitimación procesal para ejercitar acciones contra las entidades que no cumplan la regulación, así como potestad sancionadora, lo cual supone, sin duda una protección potente para el consumidor y ahorro de costes. Su mera existencia tiene un efecto disuasorio importante. Son ya muchos los casos en los que ha actuado el CFPB en los que ha sancionado con importantes multas a las entidades financieras. Uno de esos casos ha sido precisamente contra el Banco de Santander que ha intentado actuar en EEUU como lo hace en España y claro, allí el CFPB no se lo ha permitido y le ha condenado a pagar 9 millones de dólares “por engañar a los consumidores al suscribirlos a un servicio de cobertura que no querían y por los que les cobraron tasas”.

En suma, un sistema administrativo de protección es posible, es eficiente y puede convivir con el judicial. Así lo demuestra la experiencia en otros países.

Hay que abordar un cambio en el modelo de protección al consumidor financiero, una regulación equilibrada que establezca los necesarios incentivos para el buen comportamiento de las dos partes en la relación jurídica crediticia. Sólo así dejaremos de despertarnos cada mañana con resoluciones judiciales que buscan la justicia que la ley no otorga o con sentencias del TJUE que sacan los colores al legislador español. Y no nos equivoquemos, los culpables del desastre que estamos viviendo no son los jueces, sino una legislación  que sólo protege los intereses de los acreedores pensando que sólo así se consigue un crédito barato.

32 comentarios
  1. Fernando Zunzunegui
    Fernando Zunzunegui Dice:

    Gran entrada en favor de una autoridad protectora del ciudadano financiero. La CFPB es un buen ejemplo. En España nos anticipamos. Los Comisionados para la defensa del cliente financiero era nindependientes y tenían una función preventiva http://www.rdmf.es/2006/10/29/que-son-los-comisionados/ . Fueron aprobados por la Ley Financiera de 2002 y nunca se nombraron. En cualquier caso, separar la protección de la solvencia de la protección de la transparencia ya existe. La CNMV tiene como objetivo principal la protección de la transparencia y del inversor. Tampoco ha funcionado. Muchos de los fraudes contra el consumidor se han realizado con instrumentos financieros (preferentes, subordinadas, salida a bolsa de Bankia, Valores Santander, estructurados, swaps). Hay normas destinadas a prevenir los abusos y autoridades que deberían aplicarlas. Lo que pasa es que no se cumplen las normas y las autoridades no sancionan de forma disuasoria a los infractores. El problema no es la falta de normas o de autoridades. El problema surge y se mantiene por las malas prácticas bancarias. Además de reforzar la independencia de las autoridades necesitamos un cambio de cultura y codificar los contratos bancarios. Hay que salir del jardín de las cláusulas suelo http://www.rdmf.es/2017/01/16/el-jardin-de-las-clausulas-suelo/

    • Matilde Cuena Casas
      Matilde Cuena Casas Dice:

      Gracias por tu comentario Fernando. Tienes razón, de nada vale establecer una autoridad si luego no actúa. Por eso es importante asegurar su independencia y que efectivamente haga su trabajo . Lo que está claro es que por el momento, ni siquiera tenemos autoridad. Yo soy partidaria de que tal autoridad se cree para velar por el cumplimiento de todas las normas de protección del consumidor en general. El sistema actual desde luego no está funcionando y provoca que la regulación no se aplique en muchos casos.

  2. Colapso2015
    Colapso2015 Dice:

    “Ciudadano financiero, consumidor financiero, …”

    Difícil comprensión tienen estos términos, pero, si tomamos la algorítmica/robótica tan presente en las sociedades actuales. En la cual el individuo es -“un bicho“- con diferentes roles sirviendo una ideología. Podemos encontrar al conocido “producer-consumer”, con variante económica corporación/empresa y consumidor.

    Lo curioso del asunto es que el “consumidor financiero” es realmente PRODUCTOR financiero. Pues al comprometerse a retornar dinero, PRODUCE crédito. Que apunta el monopolio público de explotación privada, los bancos, como parte del “talibanismo” contractual imaginario. A partir de esto, todo es gloria, cualquier discusión perder el tiempo.

    En EE.UU., a diferencia de la crucifixión española, el PRODUCTOR (el cliente/”consumidor”) tiene la opción de abandonar la producción, esto es cancelar el crédito y entregar el bien. Eso provoca la destrucción del producto (dinero crédito) y por lo tanto si está en “climax” revienta la burbuja. De la cual fueron partícipes principales Fannie Mae and Freddie Mac*, aparatos -administrativos-.

    Una vez aclarados estos aspectos del -Capitalis/mo financiero- se entiende mejor la legislación en general. Y todos aquellos, a su servicio, sólo forman parte de la machacadora (social).
    “El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones… (variante sabiduría popular)”

    *: https://www.fhfa.gov/SupervisionRegulation/FannieMaeandFreddieMac/Pages/About-Fannie-Mae—Freddie-Mac.aspx

  3. Norberto
    Norberto Dice:

    La figura que ya existe es la del curador. Si ustedes asumen que los consumidores son unos zotes con tendencias despilfarradoras, incapaces de entender una cláusula suelo o de preguntar en varias entidades antes de pedir una hipoteca, lo suyo es proceder a la declaración de prodigalidad. Podría haber un “curador municipal”, que revise cada operación. Que un editor de este blog quiere una hipoteca? No pasa nada, se le mira la nómina, las cuentas, la salud, las cargas familiares, la posibilidad de cobrar una herencia y algunas cosas más, y se le impide contratar una hipoteca con tal entidad pero se le autoriza a contratar un préstamo personal con tal otra.

    A eso vamos, ¿no? Por su bien.

  4. GM
    GM Dice:

    Buenos días:

    Felicidades a la autora por su post y por su postura en cuanto al tema en cuestión, la cual comparto en su mayoría.

    No obstante, lo de que ya nadie discute que se han cometido abusos en la contratación bancaria no me queda tan claro después de ver las opiniones vertidas en el post de Ignacio Gomá sobre la reciente STJUE relativa las cláusulas suelo, sobre todo en algunos comentarios.

    Y por otra parte, no creo que la culpa de todo esto sea la legislación lamentable, sino más bien el hecho de que no se cumple, como bien apunta Fernando Zunzunegui en su comentario. No hay ética, ni por los que deben cumplir las normas ni por quienes deben controlar su cumplimiento, ni por algunos que deben hacer que las normas se cumplan.

    Baste citar el artículo 82.1 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, vigente en los años previos a la crisis:
    “Se considerarán cláusulas abusivas todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquéllas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato.”
    Hay pruebas más que evidentes de que las entidades de crédito actuaron en contra de las exigencias de la buena fe causando un desequilibrio contractual importante (créditos con cláusula suelo del 4% y techo irreal del 15% con tasaciones exageradamente por encima de mercado para que el crédito se concediera, preferentes, salida a bolsa de Bankia….). El que no lo quiere ver que no lo vea. Todos lo saben, pero cada uno actúa como puede (es más, y lo que es peor, algunos actúan como creen que deben actuar), y lo peor de todo es que al final los que salen perdiendo son los de siempre: los pequeños consumidores. No es populismo, es la realidad.

    Saludos cordiales.

    • Matilde Cuena Casas
      Matilde Cuena Casas Dice:

      Muchas gracias por su comentario. La legislación es deficiente tal y como explico en el post. No hay una regulación adecuada al préstamo irresponsable. El control del cumplimiento de las normas reguladoras de la contratación es judicial y ya sabemos las dificultades que tiene un consumidor para enfrentarse a una entidad financiera. La mayoría no reclaman y la regulación de las acciones colectivas es muy restrictiva. Sí, la regulación es mala y desequilibrada a favor de los acreedores, y eso no lo digo yo, sino que lo ha dicho el TJUE. Una autoridad administrativa que haga un control ex ante adecuado de la contratación bancaria es indispensable. Y así lo han considerado en otros ordenamientos, no solo en EEUU sino en otros países. Australia tiene un sistema que conviene explorar http://www.australia.gov.au/information-and-services/public-safety-and-law/consumer-protection

      • GM
        GM Dice:

        Muchas gracias Matilde por su respuesta.
        Quizás no me he expresado bien. No he dicho que la legislación sea buena o mala, sino que en mi opinión el principal problema no es ése. Lo que he querido decir es que, sea deficiente o no la legislación, el fin de protección a los consumidores que emana de la Directiva 93/13 y del TRLCU no se consigue, principalmente, porque no hay voluntad clara de quien puede y debe hacerlo conseguir.
        Por supuesto que hay modelos a explorar y mejoras que se pueden aplicar a nuestro sistema, pero en mi opinión el problema va más allá. Incluso el mejor sistema del mundo estaría condenado al fracaso si no hay ética suficiente como para implementarlo correctamente.
        Reciba un cordial saludo.

      • Matilde Cuena Casas
        Matilde Cuena Casas Dice:

        Muchas gracias por la aclaración. Coincido absolutamente con usted: no hay voluntad real de dar una protección eficaz al consumidor. Y eso sucede, a mi juicio, porque el sector financiero está “muy presente” cuando se elaboran las normas. Otra manifestación del capitalismo clientelar del que tanto hemos hablado en el blog. http://www.frdelpino.es/video/el-capitalismo-espanol-competitivo-o-clientelar/
        Otro argumento muy utilizado es el del riesgo de encarecimiento del coste crediticio si se protege más a los consumidores http://www.eleconomista.es/vivienda/noticias/8082902/01/17/El-fin-de-las-clausulas-suelo-frenara-las-hipotecas-seran-mas-caras-y-a-tipo-fijo.html . Tampoco estoy de acuerdo. Ya tenemos el crédito más caro de la UE en el ámbito del crédito al consumo y en el hipotecario no andamos lejos, a pesar de tener una regulación claramente favorable a los acreedores. http://cincodias.com/cincodias/2016/10/07/mercados/1475868986_749016.html
        Además, tal y como he dicho varias veces en el blog https://hayderecho.com/2015/07/21/vivienda-mercado-crediticio-y-ficheros-de-solvencia-positivos/ , si se regularan los ficheros positivos, habría más movilidad de los consumidores y más competencia entre entidades financieras. El consumidor no tendría que “tragar” con todo lo que le impone una entidad, ya que podría irse a otra. Pero como la otra no le “conoce” difícilmente le hará mejores ofertas. El sistema está perfectamente diseñado para que la protección del consumidor no funcione.
        Reciba un saludo cordial

    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Estimado GM, creo que el artículo que cita es lo suficientemente claro para su aplicación. Gracias por citarlo. La cuestión es quien defiende esa posición. Cualquiera que haya tenido que lidiar con el sistema corporativo sabe que es “David contra Goliath” porque, a la hora de la verdad, como reconoce Matilde, el consumidor está obligado a luchar en inferioridad de condiciones. Un saludo.

  5. María Gómez Santos
    María Gómez Santos Dice:

    El consumidor, y máxime el consumidor de servicios financieros, es vulnerable por definición y esa naturaleza nunca se ha tenido en cuenta por el legislador (el europeo en general y el español en particular). A mi juicio el problema radica en la errónea preconcepción de la verdadera naturaleza del consumidor financiero: la ley está configurada partiendo de un axioma incorrecto (la percepción del consumidor como un sujeto atento, informado y perspicaz) pero la realidad ha demostrado que es justamente lo opuesto.

    En mi humilde opinión, sin perjuicio de que comulgue con las ideas vertidas en este foro sobre la necesidad de controlar ex ante cualquier tipo de conducta o práctica abusiva con los consumidores, es que el modelo de referencia a seguir debería aproximarse al canadiense por ser tuitivo y cercano a realidad, y no tomar prestadas instituciones propias del derecho estadounidense la cuales, si bien mejoran el funcionamiento del sistema, no atacan el problema de raíz. Únicamente partiendo de esa premisa -el consumidor como un sujeto crédulo, inexperto y vulnerable- y sustentando la norma desde esa perspectiva, podría llegarse a soluciones eficientes.

  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Si algo bueno va a salir de todo esto es que la próxima generación de créditos hipotecarios va a ser muy selectiva y a precios la mar de transparentes y justos.

    Es decir, dado que operamos con productos “inauditos” (del tipo, “me lo debo a mi mismo”) en un mercado cada vez más asimétrico y con consumidores cada vez más incapaces o más “incapacitados” para discernir –y sin oportunidad suficiente de hacerlo– vamos a regresar a una situación en la que tendrá acceso al crédito hipotecario el mismo porcentaje de la población que hoy se compra un coche de más de 60,000 euros cada 25 años. Es decir, escasamente el 12%.

    Y eso que el sistema al establecer las condiciones privilegiadas del crédito hipotecario ha tenido gran cuidado en que no suba el Euribor.

    Imaginen ustedes la situación que tendríamos si un crédito hipotecario costase lo mismo que cuesta a una empresa solvente el crédito para inversión en activos productivos o en circulante. Habríamos quebrado la banca no solo una sino cinco o seis veces.
    O imaginen si el sistema productivo hubiese gozado del crédito subvencionado que ha ido al inmobiliario.

    El sistema económico va por fin a enfrentarse a la realidad: La banca no puede dar ni una fracción de los créditos que ha venido concediendo. Pero, atención, sin este nivel crediticio el mismo Estado colapsa.

    Por ello cada vez está más cerca la inevitabilidad de que el Estado asuma la Nacionalización de la Función Crediticia. De creación de dinero, en suma. Una función estatal donde las haya.
    Y que, de una vez, asuma la responsabilidad de sus actos sin escudarse tras la banca.

    Como para entonces todas las “brechas” estarán protegidas por “derechos” ciudadanos no va a quedar otra que sovietizar la economía porque ya me dirán ustedes quién en su sano juicio va a conceder hipotecas al ritmo que hacen falta y qué “fondos de inversión privados” van a comprar dichas titulizaciones.
    De eso se trata. Del tipo de “flujo circular” que mueve el engendro.

    Tendrán que llegar generaciones sin memoria para volver a verlo.

    Esto ya está en la calle y lo que se viene hablando en foros profesionales desde hace seis o siete años comienza a llagar a los grandes foros de la geopolítica y de la divulgación política.

    ¿Podremos resistirlo? Ojalá podamos pero un servidor no lo tiene nada claro.

    Saludos

    • Matilde Cuena Casas
      Matilde Cuena Casas Dice:

      Gracias Sr. Oquendo por su brillante comentario.
      Si el resultado de lo que ha pasado es un préstamo más responsable y un ajuste del coste crediticio a la prima de riesgo real porque las entidades comparten información positiva de los clientes, pues bienvenido sea. En esta línea van los países más avanzados en los que el crédito es más barato que aquí y no han tenido que ser rescatados. El argumento de que con una protección “real” del consumidor el crédito se encarece o se restringe, no es real http://www.busconomico.com/post/credito-consumo-espana-mas-caro-zona-euro.aspx . Que no puedan acceder al crédito privado personas insolventes no es malo, sino que es una muestra del funcionamiento correcto del sistema. Y sí, el Estado puede intervenir para evitar la exclusión financiera y apoyar determinados proyectos, pero eso no lo debe hacer el sector privado utilizando los fondos de los depositantes.
      Yo desde luego no quiero un crédito barato a costa de consentir abusos a los acreedores, condenando a la exclusión social a los deudores engañados. No quiero crisis financieras cíclicas que se llevan por delante a muchos ciudadanos a los que no rescata nadie y que provocan una inestabilidad política y favorecen la radicalización social. Aquí sí que se ha colapsado el Estado y se ha reducido el Estado del bienestar. Por lo tanto, el modelo vigente sencillamente no me vale y hay que cambiarlo. Y hay que fijarse en iniciativas puestas en marcha en otros países que han salido de la crisis mucho más rápido que nosotros, a pesar de haber tenido mucho que ver con su causa. Llevamos muchos años de crisis financiera y hay que tomar medidas eficientes.
      A mí ver banqueros entrando en la cárcel no me gusta http://www.elmundo.es/economia/2017/01/16/587cce99e2704e54548b45e1.html . Me hace perder confianza en el sistema financiero que se basa precisamente en eso, en la confianza. Hay que evitar esas actuaciones y que los órganos de control funcionen.
      Saludos!

    • Irene
      Irene Dice:

      Efectivamente, la banca va a desaparecer…. pero ya aparecerá otra cosa….. Ahora mismo están apareciendo las “Socimis”.

      El caso es mantener la “colusión” del mercado inmobiliario. El círculo virtuoso circular ya existe desde hace tiempo. Las burbujas se crean así: colusión y manipulación de mercado.

      El “consumidor” sólo es una de las pata financieras del chiringuito. Me remito al trámite de audiencia previa de la Ley que va a regular la concesión de financiación de viviendas. Ha participado en ella el Tesoro porque está claro que el hipotecado es parte de la política financiera y monetaria Española y Europea.

    • Colapso2015
      Colapso2015 Dice:

      El crédito/deber es anterior al dinero como costumbre. Por lo cual perfectamente la creación del dinero puede ser cosa del Estado (si está controlado de forma democrática) y por otra parte pueden existir entidades de crédito. Que no transformen el consumidor en un productor al firmar un crédito (dinero crédito).
      La última vez que lo miré el señoreaje rondaba el 2% a favor del Estado. Teniendo en cuenta que el dinero es ya principalmente dinero bancario, ese señoreaje y prisión del dinero se ha trasladado a los bancos y primos hermanos; las grandes corporaciones.
      Por lo cual, la Ley de Peel sobre Banca debería ser extendida a los depósitos (hoy en día créditos al banco). Una entidad de crédito/depósito debería tener un 100% de reservas por defecto sobre un depósito comercial. Si el cliente/consumidor especifica otra cosa, por ejemplo, reserva al 50% en un crédito de inversión al banco con mayor interés. Pues problema del cliente,…

      Por una parte tenemos los de “un consumidor” debe saber lo que firma. Incluso algún notario lo apuntó, lo interesante del asunto es que ni el mismo (El funcionario Notario) sabe lo que estaba firmando su “cliente” (forzoso).
      http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2016-12-07/ce-multa-a-c-agricole-hsbc-y-jpmorgan-con-485-millones-por-manipular-euribor_1084748/
      Por otra parte tenemos los de pongamos “un chiringuito” (observatorio, supervisor, comisión); cuando gran parte del origen de la estafa (y crisis) se debe justamente a los chiringuitos. Con su cesión del monopolio del dinero al sector bancario; además del fomento de las burbujas subvencionando cierto tipo de actividades (vivienda).
      …etc.

      Resumiendo, el Estado puede crear UN dinero (curso legal) y pagar directamente, de hecho ya lo hizo y lo hace. Pero no a las corporaciones o bancos, actividad contractiva y deflacionaria. Sino pagar directamente por los servicios, ayudas,…., etc.
      Pero, dejar esta herramienta en la recua de mantenidos del Estado (status actual) es como pegarse un tiro en el pie,…, por el momento tienen de freno una ideología falsa. Antes era una religión,…

  7. Verónica del Carpio
    Verónica del Carpio Dice:

    Claro que estoy de acuerdo con que se establezca un sistema de supervisión pública independiente frente a abusos de la banca, este u otro, que sea de verdad eficaz. Es evidente que lo que hay ahora no sirve y las autoridades de supervisión ni están ni se las espera, y así llevamos años. La banca se prevale de que solo el 10 o el 20% de los afectados demanda cuando hay abusos, por mucho que haya cientos de miles de demandas y el resto se aguanta sin reclamar -si es que son ciertos los datos que circulan por ahí, y si no lo son, seguro que nunca el 100% reclama, por múltiples motivos, como sabe cualquier abogado- y le compensa abusar, porque no pasa nada, o muy poco, ni desde el punto de vista de prevención ni del de sanción y desde el judicial algo pero no todo. Y sigue abusando, por cierto, que esto no ha acabado, y me consta de ciencia propia que a día de hoy sigue cobrando por conceptos que sin ningún género de dudas son nulos. Si la banca necesita eso para sobrevivir, ser rentable y prestar dinero a buen precio, es decir, abusar una y otra vez y parapetarse en la indefensión y la pasividad de los afectados, está podrida de raíz y tenemos un problema.
    La cuestión es que el legislador no está por la labor de tomar cartas en el asunto. Las medidas que ha tomado desde 2012 han sido imponer tasas judiciales inconstitucionales, precisamente cuando empezaron a salir a la luz abusos bbancarios masivos, hacer medidas para la galería como la famosa protecciónd e deudores hipotecarios, modificar la normativa procesal pero de forma que de nuevo tuvo que ser anulada por el TJUE, y plantear medidas no precisamente favorecedoras para el consumidor como las del borrador de real decreto-ley de cláusula suelo que comentó Ignació Gomá el otro día en Hay Derecho, y no crear ni un juzgado desde el año 2011. Echad un vistazo a un post en Hay Derecho del año 2010 sobre cláusula suelo, y lo que se comentó entonces; estamos en el mismo punto, siete años y dos legislaturas después, y los abogados tenemos que decir a nuestros clientes que los juicios civiles de reclamación contra la banca para que pague lo que debe tienen señalamientos para dos, tres, cuatro, años, y que no hay vías privilegiadas de cobro, ni intereses moratorios más allá de los legales, cuando sí los tiene el banco a su favor, y para el banco hay gastos procesales fiscalmente deducibles, y un IVA de minutas al 21% que no le afecta, y para el consumidor no hay nada de eso. Siendo realistas, medidas como la que sugiere la autora del post no se van a aprobar. Ya querríamos que le legislador despertara de su pasividad. Esperemos que lo haga. Aunque diría que esperaremos mejor sentados.

    • Matilde Cuena Casas
      Matilde Cuena Casas Dice:

      Muchas gracias Verónica por tu extenso y atinado comentario con el que coincido.
      Yo soy por naturaleza optimista y, desde luego, el hecho de que no haya un partido con mayoría absoluta abre la puerta a la esperanza de que algunas cosas cambien. No hacer nada no beneficia ni siquiera a la banca, pues tener que devolver cantidades cobradas indebidamente les descuadra su cuenta de resultados. De hecho, si la banca quiere recuperar reputación, lo que tiene que apoyar es una iniciativa como la que propongo y que no he inventado yo: está presente en la mayoría de los países.
      Si no mejora la protección del consumidor después de lo sucedido, el problema no será del PP, sino también de Ciudadanos y del Partido Socialista. De hecho esta propuesta ya está encima de la mesa http://www.expansion.com/empresas/banca/2017/01/09/58739397ca47417f6f8b4610.html De hecho, el Sr Rivera ha dicho, tal y como consta en la noticia que enlazo que
      “yo quiero que la CNMC, la CNMV, el Banco de España o una autoridad independiente para defender a los consumidores se pongan en marcha y que se despolitice la elección de sus cargos”. Será interesante ver qué partido se opone a esta medida.

  8. Javier Martínez del Moral
    Javier Martínez del Moral Dice:

    Magnífico post que retrata el origen y la solución de la abusividad. El problema lo han generado los bancos desplegando un oportunismo contractual. Lo han hecho a la vista, ciencia y paciencia de todos: a través de los circuitos bancarios de la contratación, autopistas por las que fluyen libremente las prácticas abusivas de las entidades, con una policía desarmada y sin mimbres legales que corrijan o sancionen los abusos. Todos a remolque de las resoluciones judiciales.
    El oportunismo bancario ha sido singularmente virulento en la secuencia precontractual, dado que en esta fase el banco busca blindar sus ganancias económicas y su posición jurídica; pero también obtener ventajas competitivas frente al resto de las entidades (bajo el tipo por debajo de la competencia pero les coloco un seguro –y un juego de toallas- con una sobreprima que lo compensa…). Cuando en la fase postcontractual las ejecuciones han puesto de manifiesto los desequilibrios y opacidades bancarias, los hipotecados han reaccionado como era previsible: de forma oportunista (las partes de un contrato, después de firmar cumplirán si –y solo si- el cumplimiento les proporciona más beneficio que el incumplimiento).
    Hace pocos días me contaron que un consumidor abandonó una notaría muy irritado porque le habían informado que su hipoteca, precisamente la suya, no tenía cláusula suelo…
    El oportunismo del banco se reduce a través del equilibrio contractual. Sin duda la propuesta de la CFPB va en esa línea. El cliente o deudor oportunista se erradica con instrumentos de prueba de la transparencia; para ello basta con limpiar los circuitos bancarios de contratación abusiva y anticipar la entrada del notario en la secuencia precontractual, no sólo para garantizar la transparencia ,sino también para asegurar el cumplimiento de los derechos de comparación y de reflexión que la Directiva 2014/17/UE reconoce a los clientes de créditos residenciales. Quien pretende un privilegio crediticio debe justificar que es merecedor de ello con la antelación suficiente.
    Ahora bien, la abusividad bancaria ha aflorado a niveles intolerables porque la insuficiencia normativa provoca también una insuficiencia dogmática y una respuesta jurídica ineficiente, que trate la contratación seriada como algo que va más allá de cuatro normas sobre abusividad contractual, teniendo en cuenta los diferentes presupuestos causales que la sustentan frente a la contratación por negociación (STS 18 junio 2012). Tales presupuestos causales no fundan su fuerza vinculante en el consentimiento, puesto que se trata de una mera adhesión que impide la aplicación inmediata del principio pacta sunt servanda (no hay “pacta”), sino en el equilibrio contractual y en el control de transparencia. Precisamente esta visión del TS, que no considera aplicable el Código Civil a la contratación seriada, abre la vía a cuestionar a través del desequilibrio contractual la lesión económica, algo imposible en el derecho común (salvo en particiones), como en su día destacara Rodrigo Tena en este blog. Si el sinalagma entre cliente y banco no está suficientemente equilibrado en la contratación seriada, no puede tutelarse. Pesemos que en un futuro no muy lejano los big data manejados por los algoritmizadores de los bancos se ocuparán de esta tarea de vender burras con mayor sutileza tecnológica. Veremos si Papá Estado opta por protegernos…

    • Matilde Cuena Casas
      Matilde Cuena Casas Dice:

      Muchas gracias por su comentario con el que estoy de acuerdo. Cuando el sistema está mal diseñado, se puede producir el efecto péndulo. Se pasa a una desmedida protección del consumidor que trate de compensar los abusos bancarios, lo que provoca comportamientos oportunistas como los que describe. Todos los extremos son malos. Es necesario equilibrar la regulación y que la teoría general de las obligaciones y contratos del Código Civil se actualice de forma que se adapte a la forma habitual de contratación en la que una de las partes predispone el contenido contractual. Tan mala es una protección desmedida del acreedor como un desequilibrio regulatorio a favor del deudor. Por eso la clave, como bien dice, es equilibrar el sinalagma. Una mejor regulación con el control de una autoridad pública tal y como propongo, favorecerá la seguridad jurídica y el control preventivo.

    • Irene
      Irene Dice:

      Dejar otra vez en manos de los notarios el “control” de un contrato que es eminentemente financiero es un despropósito salvo que los notarios aprendan matemáticas financieras. Lo mismo pasa en los juzgados: que un señor que apenas sabe de números dé por buena una liquidación que presenta de forma unilateral el banco es totalmente impresentable.

      Si son incapaces de adquirir formación al respecto, esto habla muy poco a su favor.

      Tengo entendido que la matemática financiera es la “maría” de su oposición (si es que está en el temario), lo mismo que la Deontología profesional y el Derecho Natural es la “maría” de la carrera de Derecho.

      Así nos luce el pelo.

  9. Pilatos
    Pilatos Dice:

    Cuando los funcionarios detecten a un consumidor que sea lo bastante irresponsable como para pedir un préstamo irresponsable ¿no deben ponerlo en conocimiento del ministerio fiscal para su incapacitación? “He aquí un piernas incapaz de gobernarse por sí mismo”.

    Es decir, cualquier notario al que le pidan una copia simple de la escritura de hipoteca, diciendo, el consumidor, que firmó sin comprender lo que firmaba, el notario, 757.3 LEC, da parte al ministerio fiscal, por si hay que nombrarle a un tutor. Con la venturosa posibilidad de que, a partir de su incapacitación, el “consumidor financiero” no mueve un dedo sin que el tutor lo permita (con autorización judicial, en su caso). Toma protección.

    • Irene
      Irene Dice:

      Podemos abrir otro debate sobre los principios que siguen los fiscales de este país en el que la tutela de disputas entre particulares no merecen protección alguna, sobre todo las estafas y los alzamientos de bienes.

      ¿Por qué habrían de molestarse en ese caso?

      De cualquier forma, los penetrantes poderes de percepción extrasensorial permiten al ilustre Notario afirmar, sin pudor alguno, algo así como:

      Tiene, a mi juicio, facultades bastantes para…….

      Una opinión como otra cualquiera.

      Solamente el que presta el consentimiento y el altísimo saben si tiene conocimientos y voluntad. El problema es que los notarios todavía no se han enterado que son dioses, aunque se lo crean.

  10. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Irene: El problema de si una cláusula es o no abusiva no suele requerir avanzados conocimientos de matemáticas financieras. Tampoco autorizar una compraventa inmobiliaria exige conocer a cómo está el metro cuadrado en esa calle.

    • Irene
      Irene Dice:

      ?¿?¿?¿?¿?

      Efectivamente, el notario poco tiene que conocer sobre el negocio y no necesita saber de matemáticas financieras porque no se le paga para eso, se le paga para que emita un papel timbrado que es título ejecutivo e inscripción anotada. Amén. Ésa es realmente su única función real. Es más ¿acaso ha visto que la transacción se ha pagado? Es que ni siquiera eso. Normalmente los talones tienen que asentarse en la cuenta correspondiente.

      Hay un chiringuito montado a nivel estatal con el asunto inmobiliario. Hay toda una arquitectura legislativa que lo apuntala. Aquí es donde entra también el notario.

      Dentro de esa arquitectura, la voluntad de la entidad financiera y aseguradora es engañar y mentir. La voluntad del Estado (desde Hacienda hasta los entes autonómicos, locales,…) es mantener precios no elevados, sino irreales. Para ello, las entidades actúan en colusión, marcando precios con grandes operaciones entre un reducido grupo de agentes. Y cuando todos están en la quiebra, interviene el Estado. Efectivamente, eso no se puede percibir al firmar, como tampoco se puede ver la orquilla de precios de un derecho de suscripción preferente si llamas por teléfono para dar una orden de venta.

  11. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    El excelente artículo de Doña Matilde Cuena y los jugosos comentarios nos permiten contemplar una escena harto curiosa:

    En la cumbre del sistema “democrático” de sufragio universal que se trata de imponer globalmente, con un rodaje de 40 años en España y más o menos lo mismo en Francia, Italia y Alemania y casi 250 en USA la población –toda ella educada a la fuerza por el sistema durante entre 14 y 20 o más años– …………………………….necesita cada vez más tutela del Estado.

    Esto es algo que chirría.
    Y cuanto más se piensa, más chirría.

    PS.
    Ayer llamé a un banco para vender unos derechos de suscripción preferente.
    El agente telefónico me dice, antes de ejecutar la operación, que tiene que advertirme de que la orden en cuestión es de las que tienen un riesgo de 6 sobre 6. Venta a mercado. Sucede que las ventas a mercado son de ejecución automática y las de “con límite” no lo son con lo cual el propio intermediario establece la prelación de ejecución.

    Es decir, el siguiente paso, para administrarme tendré que tener un certificado expedido por alguna Autoridad.

    Hay un ominoso silencio sobre la libertad y sus límites.

    • Irene
      Irene Dice:

      Estimado Sr Oquendo, ninguna persona con 2 dedos de frente o que entienda algo de mercados mete jamás una orden a mercado….. aunque sólo sea por si acaso. Regla 1 de 1.

      Las ventas a mercado no son de ejecución automática y pueden hacerse muy fuera del precio de mercado. De acuerdo que hay muchas veces que da igual, pero eso se sabe que no hay que hacer.

      Las ventas a mercado las podemos traducir como orden de “vender a toda costa aunque justo en ese momento no haya demanda suficiente y haya que ejecutar muy abajo.” En unos mercados donde se manipula hasta los relojes o se montan pantallas para simular que existe negociación……

      ¿Seguro que usted sabe o más bien cree saber? Yo le recomiendo que haga un cursillo. En BME los hay a patadas.

      Por cierto, ¿seguro que son derechos de suscripción preferente? ¿No serán aquello de dividendo “elección”? Mírelo porque seguro que le han efectuado retención.

      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Estimada Irene, permítame felicitarle por el acertado criterio que manifiesta si bien me obliga a recordarle algo que presumo que sabe aunque no lo evidencie en su comentario: Hay circunstancias en las cuales es necesario evaluar situaciones y prioridades para asumir con rapidez los riesgos. Es decir, no hay regla sin excepción.

        La vida tiene riesgos y a veces es conveniente asumirlos y tener la flexibilidad necesaria para saltarse las reglas. No lo tome por anatema. No lo es. Esta capacidad de “transgresión sopesada” es un rasgo de carácter que, en neto, depara excelentes resultados a lo largo de la vida.

        Por otra parte, en el conjunto de operaciones a las que me refería, –algunas de ellas en mercados de fuera de España–, había tres que vencían en el día y que dada la operativa del actual depositario puedo ver su ejecución on-line, mientras hablo con el operador, pero solo si es a mercado y me quedo a ciegas a veces durante largas horas si pongo límites con el riesgo de no ejecución sin enterarme hasta el cierre o viéndome obligado a pasarme las horas ante la pantalla cosa que habitualmente me resulta imposible.

        Este riesgo no me resultaba aceptable en este momento. El otro sí y todas las operaciones llegaron a buen fin en cuestión de segundos mientras hablaba con el operador.

        Alguna vez he tenido incidentes por centimillos y sin embargo no tengo ningún caso de resultados negativos por fiarme. Por supuesto no opero nunca con derivados. No es solo que no sepa, es que no quiero saber.

        Agradezco mucho su sabio consejo. El mío, si me lo permite, es que no hay regla sin excepciones y que es prudente tener la flexibilidad de asumir riesgos y saber cuándo hay que saltarse las reglas. La vida es hermosa confiando en la gente. Pero no a ciegas.

        Un cordial saludo

  12. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    “lo indiscutible es que nuestras democracias alientan el infantilismo..F.Ovejero”
    Me parece que más que el populismo lo que ha impregnado en la población es el “tertulianismo”. En mi época, “un tertuliano” era un señor que hablaba de mercantil sin haber leído a Garrigues ni a Uría, ni los conocía. A estos nadie les hacía caso y eran el hazmerreír de la población, hoy salen en televisión y tienen cientos de miles de seguidores. Esto me pasó durante la crisis cuando intentaba justificar gravedad de la situación económica del país en base a los argumentos de nuestros principales economistas, siempre encontraba a alguien que discutía la interpretación, aunque admitía que no conocía a gente tan competente y que yo consideraba básica para hablar sobre este tema . El tertulianismo y el periodismo interesado fue la base del cuento de que nuestra crisis era imprevisible, de origen exterior y en la que los gestores públicos interiores no tenían la culpa y que los responsables eran los Bancos ( no las Cajas dirigidas por el sector político) y la Unión Europea y permitió que muchos gestores intentaran eludir su responsabilidad en las comparecencias ante los jueces. Una de las causas de lo que está sucediendo es que un segmento de la población, incluso de sectores muy cualificados, se creyeron esta versión interesada y politizada de la crisis. Últimamente he guardado textos que están denunciando este proceso de desorientación e irresponsabilidad ciudadana, aparte de Manu Oquendo, HD Joven: La época del Tuit, Félix Ovejero ¿Democracias para niños? ,Juan Blanco Una sociedad oprimida o entretenida….e incluso me atreví con ello en un post anterior “España un país de cuentos” . Y no deberíamos dejar este debate. De momento, lo centramos en los “otros” como si nosotros no tuviéramos ninguna responsabilidad en la elección de la “ peor clase política en muchas décadas”. Es imposible tener una democracia de calidad sin una ciudadanía cualificada. DIF

    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Cada momento histórico genera sus correspondientes oportunidades.

      Así, por ejemplo, el nacimiento de la Prensa Amarilla tiene lugar unos 20 años después de que en UK y EEUU se construyese el edificio de la Educación Pública Universal (Forster Act de 1870).

      Más recientemente, la explosión del número de universidades públicas y privadas con titulaciones degradas y costes astronómicos tiene lugar tras 1975, cuando la Trilateral informa de que ya hay demasiados titulados universitarios para los empleos que tendrán disponibles, etc. ¿Quién podía haberlo imaginado?

      Tras esta explosión de Universitarios también nacen los Derivados, la gran Expansión De La Deuda, y los que no se leen la letra pequeña y exigen tutela.
      Parece que no mejora el Discernimiento con la Educación. Que el problema es otro.

      Los libros de historia están plagados de secuencias semejantes que difícilmente podrían haber sido previstas en el momento en el cual comenzaban a producirse.

      Y no es fácil ver el hilo conductor entre una masiva expansión de la escolarización y el amarillismo de la prensa que nace cuando esas generaciones se hacen adultas y comienzan a disponer de poder de compra.

      Es decir, hay cosas que afortunadamente son poco previsibles porque su lógica –que la tiene sin duda– no se percibe con facilidad desde la ortodoxia de cada momento.

      Por otra parte sobre la reducción de libertades civiles y las coacciones de todo tipo que hoy se ejercen sobre la mayor parte de la ciudadanía es cierto que comienza a ser asunto de grave preocupación en los cenáculos, los grupos de estudio y trabajo –cada vez hay más– y la calle.

      A pesar de la propaganda es ya conocido que la población trabajadora de Occidente está hoy peor que hace cuarenta y cinco años. La brutal pérdida de Industria experimentada por, por ejemplo, USA o España en dicho período no se estudia nunca con seriedad. Ni en sus causas ni en sus efectos.

      Un tema tabú pero otra inmensa Brecha entre lo que piensa la gente y lo que cuenta el Pregonero del Gran Hermano.

      Los principales gritos a favor de la Globalización y del Mal llamado “libre comercio” provienen ahora de China, de una Izquierda Occidental que avergonzaría a Marx y a Lenin y de ideologías extramuros –“Ideologías Religiosas de Sustitución”– en una curiosa Alianza Estratégica con la Elite Globalizadora y los Lobbies que hoy detentan el Poder Social Real.

      A nuestro alrededor –y al abrigo de un bombardeo mediático propio de tiempos de Guerra sin Cuartel– florecen iniciativas ideológicas de nítido Corte Totalitario que han incluido en los Códigos Penales (“democráticos, oiga”) hasta la expresión libre del pensamiento.

      Por supuesto la Libertad de Educación se cercenó hace mucho tiempo y la Academia está silente y cautiva del control sobre sus carreras y la dirección política del flujo de las subvenciones para “investigación”.

      Los que discrepan de la burda retórica del Cambio Climático como instrumento de Dominación y lo hacen con datos y hechos incontestables son llamados “Negacionistas”.

      Tanto hablar de Galileo y resulta que los mismos que lo citan como arma arrojadiza lo tienen en casa pero no una vez cada siglo, sino a diario.

      Quienes arquean las cejas y se quejan por la inclusión en el código penal y en otros mecanismos coactivos de, por ejemplo, la obligatoriedad de las Políticas de Género o de los deseos del poderoso Lobby LGTB (otra forma de dominación y ruptura de las instituciones sociales de esta cultura) reciben visitas de la Inspección escolar.
      Caso Comunidad de Madrid al director del Colegio que “se atrevió a opinar”. Y sorprendentemente con el silencio de los dos partidos que apoyan dicho gobierno.
      ¿Quién lo manda? porque seguro que no es la opinión Ciudadana.
      ¿Qué libertad va quedando?
      ¿Dónde fueron los amantes de la libertad? ¿Queda alguno?

      En cuanto alguien dice que la diversidad cultural debería tener algún límite y que este límite debería tener en cuenta la capacidad de Integración (de quienes no quieren integrarse) se le tacha de lo peorcito.

      Pero la gente se va hartando de tanta maquinación.

      Se nos han materializado el Big Brother de los peores momentos Orwellianos (autor ya ausente del sistema escolar) y el Despotismo democrático de Tocqueville (otro proscrito) al mismo tiempo.

      Parece que se está reaccionando desde la base y cuanto antes mejor porque, si se tarda mucho, en vez de mejoras tendremos reventones.

      Esta cultura nuestra nunca fue de corderos ni de dependientes tutelados.

      Saludos

  13. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Un amigo de gran nivel intelectual se quejaba de que compañeros suyos habían hecho inversiones totalmente temerarias y él que había sido sensato, tuviera que hacerse cargo del coste de la imprudencia general.
    En una respuesta anterior comenté que un compañero enormemente informado me confesó que me asombraría si conociera el número de gestores de Cajas que un año y medio después del estallido de la crisis aún estaban comprando solares a precios anteriores. Esta semana me lo confirmó un antiguo cliente al reconocerme que su ruina deriva de las operaciones que hizo el 1º semestre de 2008 con una Caja catalana en una promoción fallida.
    Por lo tanto, nuestro problema no es sólo de cultura financiera, que en los ejemplos anteriores no faltaba.
    En escritos, he utilizado experiencias ciudadanas. Un día me dijo, indignado, un empresario “no sabes que esta mañana al llegar a la fábrica me he dado cuenta que el peor vehículo era el mío”. Pasado un tiempo me reveló que varios de sus trabajadores habían tenido que desprenderse de ellos porque no podían pagar los préstamos y los gastos( seguros, revisiones, reparaciones..). Directores de colegios me han comentado que una de las experiencias más negativas es la de los padres que retiraban a sus hijos del centro porque no podían pagar los recibos debido a su endeudamiento irresponsable. Y como me comentó uno “y lo peor es que si se me ocurría insinuar algo, reaccionaba diciéndome que quien era yo para recriminárselo y si el no tenía derecho a tener un buen coche”. En una dación me preocupé por la vivienda y la prestataria me explicó que eran un grupo de amigos (trabajadores) que compraban sobre plano dando una cantidad inicial y lo vendían antes de escriturar y les cogió la crisis.
    Aquí en Cataluña hace algún tiempo en una sociedad con menos cultura e información, cualquiera de los casos anteriores hubiera provocado un escándalo general, si actualmente no lo ha producido es que algo y muy profundo ha cambiado. DIF

  14. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Uno de los defectos que ha provocado más indefensión al ciudadano es su mala información. De ello tiene una especial responsabilidad, al confiar en un sistema informativo (¿ o de entretenimiento?), de escándalos, superficial , mediocre, politizado y carente de responsabilidad social y desatendiendo las indicaciones de los expertos de enorme valía y de reconocido compromiso público . Esto ha sido escandaloso en Cataluña con el ejemplo del profesor Joaquim Muns ( Premio de Economía Rey Juan Carlos I, Creu de Sant Jordi…) que con todas las condecoraciones y recompensas del sector público e informativo catalán ( que imagino lo eran por su solvencia ) sus opiniones no fueron tenidas en cuenta por la población a pesar de la gravedad, para ella, de sus efectos “La continuidad de Catalunya en la UE si se separase del Estado español es imposible según el derecho comunitario y el derecho internacional o “Nos endeudábamos para vivir mejor, no para ampliar nuestra capacidad productiva de la que deberían fluir los recursos para hacer frente a la deuda y esto acaba siendo autodestructivo”.
    La recuperación del hábito de hacer caso a los que saben, que ya lo practicamos en nuestra vida privada, en la que no confiamos la construcción de nuestra casa o la solución de un problema grave personal a “un tertuliano” ( ¡mirad lo que le ha pasado al Valencia CF!), es una medida rápida y práctica para mejorar la calidad del votante.
    La línea de este post y de otros anteriores de ¿ Hay Derecho? ( el más reciente “La experiencia portuguesa de la CRESAP “) de introducir instituciones independientes en beneficio de la ciudadanía es otra vía para dar a otro salto de calidad con el objeto de evitar lo que anteriormente hemos denunciado” una sociedad que no sabe elegir, controlar y corregir a sus gestores públicos, no merece quejarse de los resultados negativos de su gestión”.DIF

  15. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    He acumulado bastantes textos sobre el nuevo decretol. sobre las cláusulas suelo. He podido comprobar, otra vez, como los autores de los artículos más interesantes se mueven con una gran prudencia y limitan sus opiniones al campo que son expertos. Y como arrasan con todo los tertulianos dejando otra muestra de su ignorancia e irresponsabilidad. Muchos destacan que la sentencia es un triunfo de los consumidores y una derrota para los Bancos, pero esta opinión la considero precipitada Desde ahora se inicia un proceso en el que el beneficio final dependerá del resultado de sus efectos sobre el conjunto de consumidores afectados que serán muchos más de los titulares de préstamos hipotecarios con estas cláusulas. Además del ingreso neto ( menos deducciones fiscales y de profesionales) de los afectados, habrá que tener en cuenta el coste de los consumidores titulares de acciones bancarias( y el resto si bajan por contagio) si por ello, ven reducido su valor patrimonial y sus dividendos, los que trabajan en los Bancos ( 180.000 directos, según Roldan) si hay ajustes , el reparto de los costes entre los consumidores financieros futuros tanto de cuentas y depósitos como de crédito, los problemas ( públicos y privados) de la justicia si se bloquea….. Si se reduce la formalización de hipotecas, que han sido el motor del sector de la construcción, los consumidores que trabajan directa o indirectamente en él ( que son muchos y diversos) y los que encuentren nuevas trabas y mayores costes para acceder a la propiedad de la vivienda. Y, finalmente, si varía el tipo de interés comprobarán los consumidores si las nuevas cláusulas les fueron más beneficiosas.
    De aquí un tiempo haremos un balance de todo ello. De momento, algunos créditos de consumo de este año no contienen comisiones pero sus intereses para todo el período son superiores y se está planteando introducir el interés fijo en las nuevas hipotecas y modificar sus condiciones. Os lo iremos contando. DIF

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