Banco Popular, quebrado y adjudicado al mejor postor

En la noche del martes 6 de junio se decidió la suerte de Banco Popular. Las autoridades europeas encargadas de gestionar las crisis bancarias en coordinación con las españolas decidieron que Banco Popular estaba en quiebra y que era necesario resolver la situación. La falta de liquidez por retiradas masivas de depósitos imponía la intervención. Tras declarar la quiebra de Banco Popular, con pérdida total de las inversiones de accionistas y titulares de híbridos, decidieron entregar por un euro el control a Banco Santander, única entidad que en su opinión era capaz de resolver el problema. De este modo, se evitaba afectar a los depositantes y tener que nombrar gestores provisionales, uno de los principales quebraderos de cabeza de las autoridades que gestionan crisis bancarias. Banco Santander asumía la gestión del problema y se comprometía a cubrir las pérdidas, ya sean las conocidas o las que puedan aparecer. Una operación de alto riesgo pues no se conoce la verdadera situación del banco adquirido. Tal vez, la condición de banco sistémico, demasiado grande para caer, que ostenta Banco Santander avala esta temeridad.

Con estas medidas se logra proteger a los depositantes y preservar estabilidad del sistema bancario. Una solución además compatible con las reglas del mercado. A corto plazo resuelve un problema de difícil solución y lanza un mensaje político claro sobre cómo se van a gestionar a partir de ahora las crisis bancarias, sin rescate de los bancos con dinero de los contribuyentes.

La regulación financiera surgida de la crisis impone el sacrificio de accionistas y acreedores de bancos inviables, con el fin de evitar que sean rescatados por los contribuyentes. En estos momentos, ningún político quiere ser tachado de salvar a banqueros fracasados. La Ley es clara al respecto. Pero esta solución de mercado, que acerca los bancos al resto de las empresas, es difícil de aplicar. Los vínculos de la banca con la política siguen siendo estrechos. El rescate público del banco italiano Monte dei Paschi di Siena así lo demuestra.

La solución dada a la crisis de Banco Popular supone una gran novedad. Por vez primera se resuelve un banco por ser inviable en la Unión Bancaria y también por vez primera se sacrifica a los accionistas y tenedores de obligaciones convertibles. En España, desde que estamos en crisis, jamás se ha declarado la inviabilidad de una entidad bancaria. Banco Madrid por su irrelevancia se dejó a su suerte. Ni siquiera Bankia fue declarada inviable. Había políticos que rescatar. Ha tenido que ser la Unión Europea la que imponga cordura y aplique las normas de mercado, aunque con las vacilaciones previas del episodio italiano.

Pero no todo es positivo. La solución llega tras meses de noticias falsas, ante el estupor de los accionistas que a la postre han perdido todo el capital invertido. Hemos vivido una partida de ping-pong. Por un lado, el Gobierno, el Banco de España y el presidente de Banco Popular hacían declaraciones sobre la solvencia del banco y, de otro lado, se publicaban noticias sobre el continuo deterioro de la entidad que presagiaban lo peor. La degradación de Banco Popular se había convertido en un espectáculo público a la vista de la CNMV. Una continua caída de la cotización reflejaba el deterioro del negocio. Las malas prácticas eran de conocimiento público, como la financiación para la adquisición de acciones propias recomendada a los clientes de banca privada. La sustitución de Ron por Saracho no cambió el rumbo del banco. Un banquero de inversión carece de la sensibilidad necesaria para gestionar la crisis de un banco. No basta con saber de fusiones y adquisiciones. Hay que tener experiencia en crisis bancarias y conocer los mecanismos de gestión de este tipo de situaciones. Los mensajes de calma no venían acompañados de medidas concretas de gestión de la crisis. Vender lo que tiene precio no resuelve el problema. Era necesario reconocer las pérdidas y cambiar a los gestores. Así se ha hecho en la madrugada del miércoles 7 de junio por impulso europeo con la ayuda de Banco Santander que se ha prestado por la razón que sea a asumir el riesgo de una entidad opaca y quebrada.

Es cierto que la acelerada caída de la cotización de las acciones facilitaba la decisión de resolver la entidad. En una imprudencia tal vez no tan espontanea las declaraciones de la presidenta de la autoridad europea de crisis ponía la intervención en el disparadero. Tras esas declaraciones, en una semana Banco Popular perdía más de la mitad de su valor de mercado. Poco importaba que el Banco de España, con la reputación perdida tras el escándalo del caso Bankia, no quisiera ejercer sus potestades. El poder se ha trasladado a las instituciones europeas capaces de aplicar la ley, aunque sea empezando con los bancos españoles.

Los perdedores de esta crisis son los accionistas que han perdido todo su capital. Son las reglas del mercado. La inversión en acciones es una decisión de riesgo. Es renta variable. Si la empresa va bien se obtienen dividendos. Si quiebra se puede perder todo el capital. Siempre que las decisiones sean informadas nada hay que reclamar. Pero si al tomar la decisión no se disponía de la información relevante la cosa cambia. Cuando se invierte con un folleto falso el inversor tiene derecho a reclamar al emisor la pérdida de la inversión que se materialice cuando el mercado conozca la verdadera situación de la empresa. Los bancos no quiebran de la noche a la mañana. Dilapidar la solvencia toma tiempo. Sabemos que Banco Popular ha sido intervenido por estar quebrado. Pero la situación de grave dificultad no se reflejaba en sus estados contables ni en el folleto que acompañó la ampliación de capital de junio de 2016. De quedar acreditado que dicho folleto no reflejaba la imagen fiel del banco en esa fecha, los suscriptores de las acciones podrán reclamar la pérdida de sus inversiones. Esta tutela de la transparencia también forma parte de las reglas del mercado.

15 comentarios
  1. Matilde Cuena Casas
    Matilde Cuena Casas Dice:

    Gracias Fernando por tu atinado post.
    La historia se ha repetido. Una pésima gestión se ha llevado por delante un banco que hace 11 meses se supone que había pasado los test de estrés. Este caso pone de nuevo encima de la mesa las carencias del sistema de supervisión de las entidades financieras. Está en manos de un supervisor, ahora el europeo, que parece que tampoco controla como debiera. El nivel de provisiones, no superaba el 35% frente al más de 50% de media que poseía el resto de la banca y, aun así, no se hizo nada.

    Las pérdidas son absorbidas por los accionistas y, como en el pasado ya sucedió, hay una ampliación de capital francamente sospechosa. Informaciones contradictorias que provocan la pérdida de la confianza de los depositantes, una falta de liquidez que hace que el Banco de Santander se quede al Banco Popular por 1 euro. Dicen que no se ha usado dinero público, pero todo lo que ha pasado huele fatal. Se consigue bajar el valor del banco los días previos para que la absorción sea a precio “cero” y que el Banco de Santander se quede con una cartera de clientes muy potente. Este banco ya es “demasiado grande para caer” lo que le da una libertad y margen de maniobra brutal. Cada vez el sector bancario está más concentrado, algo que ya se viene apoyando desde la UE. Nada de esto beneficia a los clientes que cada vez pueden elegir menos y el Banco de Santander alcanza una cota de poder extraordinaria…
    Mi impresión es que no son las reglas del mercado las que han operado aquí, sino que la falta de liquidez del banco se ha precipitado sospechosamente para que su coste de adquisición sea 1 euro. Así es inviable y la regulación europea se pone en marcha, como muy bien describes en el post.
    Con este tamaño, el Banco de Santander va a vetar cualquier cambio legal que pueda introducir competencia en el mercado y, desde luego, siempre se negará a compartir datos de solvencia positivos pues siempre dará más datos de los que recibe al haberse convertido en un monstruo financiero.
    En fin, el Banco de Santander ha salvado los muebles al Estado que no ha tenido que intervenir, pero lo importante es a cambio de qué lo ha hecho. Probablemente si pintan bastos, el Estado le devuelva el favor al Banco de Santander…
    Lo que está claro es que de responsabilidades nadie habla y de regulación que prevenga estos desastres financieros tampoco. Ningún partido político está haciendo propuestas razonables en el ámbito de la prevención. Por el momento, esta crisis la están pagando accionistas, los consumidores y, en su momento, todos los contribuyentes.

    • O, farrill
      O, farrill Dice:

      Estoy bastante de acuerdo con lo expuesto por Matilde. Concentración corporativa es igual a imposición corporativa. ¿Que dice sobre esto la CNMC? Cada vez estamos más sometidos a las decisiones de una mesa de no más de seis comensales que pueden establecer (Derecho) las reglas que les convenga. Eso sí, todo dentro de la “legalidad”. Un saludo.

  2. Rodrigo Tena Arregui
    Rodrigo Tena Arregui Dice:

    Muchísimas gracias Fernando por tu esclarecedor post. Al margen de poder actuar, en su caso, contra los responsables de esa falta de transparencia, queda también una vía clara: actuar contra los que de una manera intencionada han difundido información falsa con la finalidad de generar el ambiente necesario para forzar la intervención. Como Agatha Cristhie nos enseñó con su agudeza habitual, en este tipo de crímenes el principal sospechoso no es el mayordomo. El problema es: ¿qué Poirot va investigar eso hoy en España? Como no sea HD….

  3. JTO
    JTO Dice:

    Interesante post, si bien no aporta nada que no se haya reiterado ya en prensa financiera y/o generalista…

    Entiendo que lo interesante (y más complejo) sería desgranar, al menos tangencialmente, el procedimiento de resolución adoptado desde el punto de vista del derecho regulatorio comunitario.

    Más que incitar al pleito o rasgarnos las vestiduras por un proceso complejo como este, creo que debemos centrarnos en la “expropiación legítima” que se ha llevado a cabo por el MUR y por consiguiente, por el BcE, y por qué el FROB decide de forma unilateral que tu acción del Popular vale 0 y que no sólo no debes enfurecerte, sino que debes agradecer que te hayan evitado un costoso procedimiento de liquidación concursal más al uso, donde tu cuota como accionista iba a ser también 0, y las consecuencias del procedimiento en el tiempo, tratándose de una entidad con riesgo sistémico, desastrosas.

  4. Irene
    Irene Dice:

    No sé si alguno conocéis la Directiva 2014/57 que obliga a los estados a dictar normas penales que castiguen el abuso de mercado.

    Sus señorías no la han trasladado a la normativa española.

    Los delitos del código penal es evidente que no se adaptan de forma totalmente consciente) a la legalidad vigente. El código penal es un código de robagallinas.

    Si hubiera habido algo ilegal en todo este asunto, no está tipificado como delito sino como falta administrativa.

    Por más vueltas que le doy no encuentro ninguna explicación que no ponga fuera de la Ley a nuestros parlamentarios, partidos políticos y/o a los jueces y fiscales.

  5. misael
    misael Dice:

    Muy buen post. Gracias.

    “Los perdedores de esta crisis son los accionistas que han perdido todo su capital. Son las reglas del mercado.”
    Las reglas del mercado no creo que acojan lo siguiente: abuso de poder del presidente de la entidad, ocultación y falseamiento del estado real de cuentas, inmovilidad de las autoridades reguladoras ante el perjuicio progresivo a los accionistas, especialmente los minoritarios, que son siempre los más débiles, etc.

    A mi modo de ver, estamos en lo de siempre, a saber: el capitalismo de amiguetes, que se parece muchísimo al socialismo de oligarquías financieras, porque pasaron gobiernos, presidentes: González, Aznar, Zp,… y de todos ellos fue amigo el malogrado banquero Botín.

    Esta forma moderna de picaresca nada tiene que ver con el mercado. El mercado ha de tener, y las tiene, reglas. Su cumplimiento es vigilado por los llamados reguladores…. pero, Quis custodiet ipsos custodes? Nadie, el vigilante es soberano. Y así es como vamos de lleno a lo que para mi es el problema de todo esto, a saber: que las decisiones, o la ausencia de ellas, en la práctica, no son enjuiciables. El político gobernante tiene una gran capacidad para ejercer su acción de gobierno como le de la real gana, al menos en España. Otros, en USA, disponen de mecanismos de check and balances, que equilibran el poder y limitan su abuso.

  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Parece que el BCE ya no se puede quedar fuera de las responsabilidades ni de los chanchullos.

    Para ser coherentes vamos a tener que comenzar a ver qué tipos de “Accountabilities” tienen los Miembros del BCE entre los cuales y si no recuerdo mal hay una larga lista de aforados inmunes.

    Al menos las relacionadas con Integridad de Estados financieros de los Supervisados han sido de chiste.

    Es más que evidente que el Sistema Bancario es Parte del Estado y esto, en una Europa en manos de un número ridículamente bajo de Bancos, convierte al sistema financiero en un Corral, no en un Mercado libre.
    Nacionalicen ya y por lo menos tendremos instituciones que no podrán eludir sus responsabilidades como hoy lo hacen.

    Saludos

  7. Fernando Zunzunegui
    Fernando Zunzunegui Dice:

    Gracias por los certeros comentarios. Como muy bien apuntas Matilde estamos construyendo un sistema bancario concentrado demasiado grande para caer. Se corre el riesgo de eliminar la competencia y de aumentar la exclusión financiera. Es cierto que en el caso de Banco Popular se ha precipitado de forma intencionada la iliquidez agravando su insolvencia. Banco Santander paga un euro y asume riesgo por miles de millones. Es una operación por la que paga un alto precio. El euro es simbólico para dar forma al cambio de control. Comparto tu preocupación por el distanciamiento de los partidos políticos de la realidad social y económica. Faltan pronunciamientos ante la consolidación del mayor poder en España. Estoy de acuerdo con O, farrill sobre la necesidad de un pronunciamiento de la CNMC.
    Como dice Rodrigo, puede haber habido abuso de mercado, bajo investigación de la CNMV. ¡Qué se aplique la Ley a los responsables! Irene destaca algo importante, el retraso en la transposición de las directivas europeas.
    Agradezco a JTO su atención. Conviene aclarar que no estamos ante una expropiación. Las autoridades, de conformidad con las previsiones legales, han declarado que Banco Popular tiene patrimonio negativo. Y han imputado las pérdidas, según la prelación existente, a los dos primeros escalones (acciones y convertibles). Todo previo informe de experto independiente. Comparto la necesidad de controlar al controlador a la que alude misael.

  8. Luis Giquel Alcocer
    Luis Giquel Alcocer Dice:

    En general muy atinados todos los comentarios. En el funesto desenlace del Popular subyace un cumulo de sospechas que nadie estará por aclarar que poco bien hace al mercado financiero que debería ser más transparente. Se inicia una ronda de lanzamientos de la pelota de un tejado a otro y nadie está dispuesto a asumir el mochuelo. Es lamentable porque todo ello quiebra la confianza en que se basa como piedra angular esta actividad fundamental para el desarrollo económico. Es cierto que legalmente no puede considerarse una expropiación como apunta FZ ,porque goza de cobertura legal, por cierto con su primera aplicación ya es claro que necesita mucha revisión y mejoramiento, pero contrastando los datos de solvencia, que no pueden ser negados al haber estado en informes, tests y boca de las máximas autoridades económicas de España tan recientemente, sí en su forma es calificable como una expoliación del valor o parte sustancial de su propiedad a los legítimos propietarios, los accionistas, precisamente aquellos que no estaban masivamente posicionados a corto ¿Cómo si no calificar que a una entidad crediticia que fue modélica en eficiencia y cuyo equilibrio patrimonial esta asegurado el prestamista en ultima instancia, el BCE, le niegue el apoyo de liquidez hundiéndolo en cuatro sesiones de bolsa? Podrían ser mas solventes ellos en la invocación a la falta de colaterales. El fin loable de evitar contagios no justifica hacer las cosa con nocturnidad y alevosía.La mujer del César no solo debe ser honrada y más en estas plazas ha de parecerlo.

  9. Alfredo Granell
    Alfredo Granell Dice:

    Pocas horas antes de la decisión de obligar a todos los accionistas a vender sus acciones a precio cero, esas mismas acciones el mercado bursátil las valorava en 0,31€/acción.

    No fueron capaces los señores del Frob de conseguir la venta a un precio algo mayor de cero, y menor de 0,31€. Siendo bien intencionado, pienso que ha habido mucho miedo y , por tanto muchas prisas, para cerrar la venta. Habría que penalitzar a esos gestores de la venta , reduciéndoles el sueldo. Hay que tener temple para ciertas operaciones.y si no sirven a casa .

  10. Enrique Titos
    Enrique Titos Dice:

    Muy útiles todas las contribuciones.

    El caso del Popular remarca que el negocio de los bancos tiene una volatilidad inherente directamente correlacionada con la confianza de los depositantes. No es sólo el precio de la acción, sino la cifra de pasivos. Cuando falla la confianza de depositantes y ahorradores llega el infarto de miocardio. Cuando alguien traslada sus saldos fuera del banco lo hace casi “overnight” y sin casi costes. Sin embargo los activos del banco siguen siendo los mismos porque el negocio de la banca es ganar dinero prestando a más largo plazo que al que se toma el dinero. La única forma de financiarse es a través del BCE, donde se encienden todas las alarmas rápidamente.

    El punto es si Popular era o no solvente y si todos los informes de situación financiera (cuentas anuales, folletos de salida a bolsa, informes anuales,, …) eran o no correctos. Salvo que se demuestre falseamiento de cuentas no puedo pensar que fuera el caso y que reflejaban la situación con la mejor información y expectativas disponibles en ese momento. Otra cosa es que Popular estuviera infraprovisionado (pero ya era conocido) porque su cuenta de resultados no le permitía hacerlo más o vender activos. Pero ello ya se reflejaba en la cotización de bolsa. Nótese que Santander ha comprado Popular sin ayudas públicas, aunque lo ha comprado por 1 euro y además, ha tenido las “ayudas” de los tenedores de bonos cocos y subordinados (unos €2.200 millones). Si Popular se hubiera comprado a precio de digamos 0,5 €/acción sin “bail in” de cocos y subordinadas, entonces la ampliación de capital de Santander hubiera sido de unos €4.000 millones por encima de los €7.000 millones que va a realizar. Posiblemente demasiado para el mercado, y la solución hubiera podría haber dañado al confianza en el Santander. Palabras mayores.

    Mi síntesis, en reflexión, es que Santander ha hecho una gran compra, porque tenía la confianza de las autoridades para ser el candidato comprador, y porque es una marca confiable para los clientes. Y ya es si cabe aún, más “too big too fail”. Pero este proceso de reconcentración de valor se está dando en muchos sectores económicos a nivel mundial. Si Santander ha hecho una gran compra, Popular no estaba tan mal, y aunque buen parte del valor de la operación vendrá de sinergias de reestructuración, el problema que ha tenido es de gestión sobre todo en la época de Ron y más recientemente en la de Saracho. Esta gestión ha hecho inviable el negocio de Popular como marca separada.

    Más sobre el Popular, aunque reitero puntos que ya están en este post

    https://elalcazardelasideas.blogspot.com.es/2017/06/ecos-del-ultimo-estertor.html

  11. Fernando Zunzunegui
    Fernando Zunzunegui Dice:

    Gracias por vuestros interesantes comentarios Alfredo Granell y Enrique Titos. En banca, solvencia y liquidez son vasos comunicantes. Problemas de confianza pueden dar lugar a retirar depósitos que entrañen problemas de liquidez y a la postre de solvencia. Solo el tiempo dirá si banco Santander ha hecho un gran negocio. Lo que ahora sabemos es que ha realizado una operación de alto riesgo.

  12. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Recordemos que en un sistema bancario de contrato de depósito impropio, fiat money, QE a esgalla y tipos de interés negativos (para los amigos) cualquier banco está quebrado por definición.
    Es decir, el BCE se estrena a lo grande. Lo del Popular le puede pasar a cualquiera. Sin excepción. Se imponen los shorts.

  13. Fernando Zunzunegui
    Fernando Zunzunegui Dice:

    En efecto Manu Oquendo, un banco es una impresa inestable que funciona en un delicado equilibrio entre solvencia, liquidez y rentabilidad. Es la confianza del público lo que permite que vivan. Y es la pérdida de esta confianza lo que determina su muerte. Las autoridades lo certifican y gestionan tanto la entrada como la salida ordenada del mercado.

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