Fact check: Radiografía del artículo 155 de la Constitución

Nota elaborada por el profesor Jorge de Esteban.

I.- EL ARTICULO 155 COMO FALACIA

El artículo 155 de la Constitución, desde hace más de cuatro años, es el más citado tanto por políticos como por muchos ciudadanos y lo curioso es que nadie conoce su complejidad. Veamos los errores que se cometen:

  1. Es un artículo para suprimir la autonomía de una Comunidad Autónoma, cuando se muestre díscola. Es falso, porque su aplicación permite una amplia graduación de medidas, según sea la mayor o menor gravedad de los hechos.
  2. Es un artículo cuya aplicación puede ser inminente para solucionar el problema inmediatamente. Es falso, porque el artículo dispone de dos posibilidades: una primera, de carácter disuasorio que puede acabar enseguida si la Comunidad Autónoma rectifica y una segunda ejecutiva, en caso de que no rectifique, de efectos retardados, puesto que, como veremos, puede  comportar entre  tres semanas y  dos meses.
  3. Es un artículo que todavía no ha sido desarrollado por una ley orgánica necesaria. Es falso, porque el artículo ya ha sido desarrollado por el artículo 189 y concordantes del Reglamento del Senado. Y precisamente este desarrollo lo ha complicado todo y empeorado sustancialmente, pues ha acabado con la inmediatez que el texto de la Constitución, al igual que el artículo 37 de la Ley Fundamental de Bonn, permitía en su aplicación con el único requisito de que  las medidas propuestas por el Gobierno sean aprobadas por la mayoría absoluta del Senado.
  4. Es un artículo que no ofrece dificultades para su aplicación, porque el PP cuenta con 149 senadores de un total de 266. Es falso, porque si los 62 senadores socialistas no están de acuerdo, además del resto de senadores, 35 que más o menos,  son casi todos nacionalistas o populistas, pueden dificultar las medidas a tomar, porque en este caso no se trata de un proyecto de ley ordinario en el que solo basta con disponer de una holgada mayoría. Los debates pueden convertirse así en un auténtico psicodrama
  5. Por otro lado, según el artículo 90.2 de la CE el plazo para la actividad normal legislativa del Senado, es de dos meses. Sin embargo, el artículo 133 y ss. del Reglamento del Senado establecen un procedimiento especial para los proyectos declarados urgentes por el Gobierno, los cuales disponen de un plazo de veinte días naturales. Pero en el caso del artículo 155, no parece posible cumplir con este plazo debido a las peculiaridades tan importantes que se deben debatir en la Comisión General de las Comunidades Autónomas. En este sentido, se sabe cuándo comienzan los debates, pero no cuándo acaban.
  6. En consecuencia, el artículo 136 del Reglamento indica que “cuando no resulte aplicable lo dispuesto en el artículo 133, la Mesa del Senado, a propuesta de la Junta de Portavoces, podrá establecer que los proyectos legislativos (en este caso, tal vez habría que hablar de resolución) se tramiten en el plazo de un mes, reduciendo a la mitad los plazos establecidos en el procedimiento legislativo ordinario. Pero en tal supuesto, si muchos senadores no están a favor de las medidas a aplicar a una CCAA por el Gobierno no sólo podrían solicitar ampliar los plazos, sino también utilizar el filibusterismo para alargar todo lo posible las decisiones que perjudican a esa CCAA.

 

II.- DESARROLLO DE LAS DIFERENTES FASES PROCESALES

De acuerdo con lo que expresa el mismo artículo 155, más lo que dice el artículo 189 y complementarios del Reglamento del Senado, podemos establecer las siguientes fases procesales:

  1. Cuando una CCAA no cumple las obligaciones que la Constitución u otras leyes le imponga o atente gravemente contra el interés general de España, el Gobierno requerirá al Presidente de la CCAA para que deje de actuar así.
  2. Si no le hace caso, el Gobierno le comunicará las medidas que propone si se mantiene en su incumplimiento
  3. Para la ejecución de las medidas previstas, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de la CCAA.
  4. El Gobierno presentará a la Mesa del Senado un escrito con su advertencia, la demostración de que no  ha rectificado el Presidente de la CCAA y las medidas propuestas.
  5. La Mesa del Senado remitirá dicho escrito y la documentación pertinente a la Comisión General de las Comunidades Autónomas del Senado.
  6. La Comisión podrá encargar o realizar encuestas o estudios para conocer mejor el tema.
  7. La Comisión podrá recabar, a través del Presidente del Senado, la información y ayuda que necesite del Gobierno y sus Departamentos, así como de las CCAA o de cualquier autoridad del Estado.
  8. Igualmente la Comisión podrá solicitar la documentación conveniente cuando lo solicite un tercio de los miembros de la Comisión.
  9. La Comisión podrá solicitar asimismo la presencia de otras personas para su información en cuestiones de su competencia.
  10. El Gobierno podrá intervenir, si así lo desea, en las sesiones de la Comisión.
  11. También podrá intervenir el Presidente de la CCAA o un Consejero designado para ello.
  12. Las intervenciones en las sesiones se podrán hacer en cualquiera de las lenguas españolas que sean cooficiales.
  13. El Presidente de la Comisión, oída la Mesa y previa consulta con los Portavoces de los Grupos Parlamentarios fijará, según las intervenciones solicitadas y los puntos del orden del día, el orden y la duración de las mismas, así como la ordenación posterior de los debates.
  14. Todos los senadores designados por las Asambleas de las CCAA que no sean miembros de la Comisión General de las CCAA, podrán asistir a las sesiones, así como inscribirse en el registro de oradores para hacer uso de la palabra en todos los debates.
  15. Si el Gobierno solicita el uso de la palabra iniciará el turno de oradores.
  16. La Comisión General de las CCAA podrá constituir una ponencia para que estudie el problema con carácter previo, pudiendo intervenir en la misma todos los senadores designados por las Asambleas de las CCAA.
  17. En cualquier caso se podrá solicitar un dictamen al Consejo de Estado sobre las medidas propuestas por el Gobierno
  18. La Comisión podrá encomendar la preparación de informes previos a cualquiera de sus miembros, a propuesta de su Presidente y con la aprobación de la mayoría de la misma.
  19. La Mesa fijará en cada caso los plazos disponibles para la preparación de los informes a que se hacen referencias en los apartados anteriores.
  20. Mientras que no se diga lo contrario solo se computarán los días hábiles.
  21. La Comisión formulará propuesta razonada sobre si procede o no la aprobación solicitada por el Gobierno, con los condicionamientos o modificaciones que, en su caso, sean pertinentes en relación con las medidas proyectadas.
  22. Finalmente, el Pleno de la Cámara someterá a debate dichas propuestas, con dos turnos a favor y dos en contra de veinte minutos cada uno y las intervenciones de los Portavoces de los Grupos parlamentarios que lo soliciten por el mismo tiempo. Concluido el debate, se procederá a la votación de la propuesta presentada, siendo necesario para la aprobación de la resolución el voto favorable de la mayoría absoluta de Senadores.

 

CONCLUSIÓN: Por todo lo expuesto es imposible que el procedimiento del artículo 155 pueda aplicarse antes de dos semanas aproximadamente y no como dicen los asesores de La Moncloa en cinco días, según le trasmitieron a Lucía Méndez. Por consiguiente, a diez días del 1 de octubre , ya no se llega a tiempo para detener el eventual referéndum ilegal. Y aplicar después de ese día el artículo 155 sin saber cómo va a acabar esta aventura, resulta como menos azaroso. Hace dos meses que se tenía que haber tomado esta decisión y no se quiso, incluso se podía haber derogado el artículo 189 del Reglamento del Senado, según el artículo 196 del mismo, aplicando únicamente lo que señala el artículo 155 de la CE, que, de este modo, sí se podría aplicar en tres días. Ahora veremos si no fue un tremendo error.

8 comentarios
  1. G.P.
    G.P. Dice:

    “Ahora veremos si no fue un tremendo error.”

    El error es no pactar un referendum con requisitos aceptables por ambas partes. Los canadienses lo sabían y no cometieron nuestro error. Los británicos lo sabían y no cometieron nuestro error. También nos vamos a enterar nosotros, pero como los tontos: por las malas. Por lo pronto no conozco a nadie con más de un par de neuronas que no opine que hoy hay más independentistas que ayer y menos que mañana. Somos tan tontos que a este paso los únicos que se van a independizar son los catalanes. Ni quebequeses ni escoceses: los catalanes. Al tiempo.

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    • J.M.
      J.M. Dice:

      No estoy de acuerdo con la opinión anterior, porque si hubiera más independentistas ahora que antes, las autoridades catalanas actuales convocarían unas elecciones en lugar de un referéndum y con la fuerza que supuestamente les diesen las urnas, en unos comicios celebrados con todas las garantías, obtendrían ese respaldo del que ahora carecen para pactar un referéndum con el Estado o, mejor, para plantear una reforma de la CE que permitiera realizarlo con un carácter vinculante.

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    • Lole
      Lole Dice:

      No veo motivos para creer que la celebración de ese referéndum, tal como está planteado, vaya realmente a servir para algo.
      Una pregunta, ya que usted está tan bien enterado: ¿para qué quieren votar los que no quieren la secesión?

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  2. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Los independentistas y la obediencia del art.155: En el periódico El PAIS del 28 de abril pasado, se publicó bajo el titular “ Maduro se fotografía con una “estelada” junto a activistas independentistas” que la fotografía “ ha generado incomodidad en las filas del PDeCAT, pero como “ ha sido tuiteada también desde la cuenta oficial de la CUP” da la imagen que la conducción del independentismo puede derivar a rutas y destinos diferentes a lo prometido.
    Las intervenciones reiteradas, desde hace bastante tiempo, en favor de Nicolás Maduro de Joan Tardá de ERC en el Congreso, la última el 5 de septiembre pasado, en la que pedía “ respeto a las decisiones de los tribunales venezolanos “ , permiten concluir que la admiración por este régimen represivo y autoritario es mayoritario en el movimiento independentista. Lo que da explicación a que los últimos acontecimientos políticos son una muestra de lo que les espera a los ciudadanos si semejante mayoría dirige Cataluña.
    Hay que partir de la base que el movimiento aseguró a la población que Cataluña sería como Dinamarca o Austria después del proceso, que son países que están en los primeros lugares en cuanto a transparencia, ausencia de corrupción, eficiencia en la gestión pública y en el sistema económico y en respeto a los derechos y libertades de los ciudadanos y al cumplimiento de las leyes.
    Es muy importante que el independentismo, si quiere evitar que con tantas dudas sobre la calidad democrática del proyecto, sea abandonado por sus votantes al sospechar que es un fraude, se libere de los políticos que sueñan en dirigir un régimen sin libertades para los ciudadanos que no opinan como ellos.
    Hay que recordarles que el autobús de la independencia, según nos han prometido, tiene su destino en Copenhague y no en Caracas, en La Habana o en otra capital de un estado totalitario. Y nos da la impresión que estos chóferes desconocen ( ni les interesa) donde está Dinamarca. DIF

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  3. O'farrill
    O'farrill Dice:

    El comentario de Jorge Esteban sobre el artículo 155 de la C.E. y su posible aplicación, es una muestra más de los muchos errores contenidos en el texto constitucional tal como algunos venimos diciendo desde hace tiempo. El empecinamiento de sacralizar un texto (ponerlo en los altares) equivale a certificar su defunción. Dicho esto, creo que sigue siendo un disparate lo que ha venido ocurriendo con las CC.AA. desde la aprobación de los estatutos igual que creo que es un tema del parlamento más que del gobierno o el poder judicial. Ayer retomaba de la vieja revista “Tribuna” (1988) unas palabras atribuídas a Jordi Pujol en el sentido de que el diálogo con España era entre dos naciones y, por lo tanto, “pasaba” del gobierno de España. Era presidente entonces Felipe González.
    Todas las CC.AA. son parte de la organización política y administrativa del estado y sus cargos públicos se convierten al serlo en empleados públicos (cualquiera que sea su peculiar estatuto si lo tienen). A partir de ahí debieron haberse tomado algunas decisiones hace unas decenas de años de carácter gradual, como señala el profesor Esteban, rectificando la deriva “pujolista” pero…. era necesario el apoyo de los nacionalistas y esto prevaleció sobre el sentido de estado. Pasaron los años y los “acuerdos” a puerta cerrada que provienen de la etapa preautonómica, fueron santificados con la C.E. y mantenidos a lo largo de los años. Hoy tenemos esto.

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  4. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Los graves problemas actuales de nuestro régimen autonómico, creo que se deben a su falta de adaptación al proceso de unificación europea, que ha permitido que la situación se deteriore hasta extremos inimaginables, como el caso de Cataluña.
    Mientras los grandes países europeos pasaban a convertirse en una especie de provincias de un nuevo Estado, para asegurar el futuro económico y social de sus pueblos, nuestro país continuó un proceso contradictorio con las obligaciones que había asumido como socio de un proceso de integración política y económica generando, en paralelo a la creación de nuevos órganos y funciones supranacionales con sus costes correspondientes ,una estructura territorial inadecuada e inviable económicamente y desarrollando una fragmentación legal contraria a los fundamentos económicos y al régimen constitucional comunitario.
    El sistema autonómico (que si se reconvierte nos parece tan fundamental como el resto de administraciones), tal como evolucionó, sin orden ni control, se ha acabado convirtiendo en un sistema obsoleto, ineficiente, ruinoso para los ciudadanos y fuente de escándalos continuados al aflorar, sin descanso, todo tipo de casos de despilfarro de recursos, de corrupción y de incompetencia en buena parte de nuestra geografía.
    La falta de adaptación de nuestro sistema autonómico al proceso de unificación europea, desde hace años lo hemos considerado un error gravísimo.
    Esta reconversión continúa ausente en los programas de nuestros partidos como una prioridad imperiosa. El sobrecoste autonómico, origen de buena parte del endeudamiento público, nos ha llevado a una situación límite.
    Si se produce una elevación general de tipos de interés o de nuestra prima de riesgo ,el ajuste, entonces, ya no lo harán nuestros políticos que tienen que cuidar a su clientela, sino los prestamistas exteriores que tendrán otra preocupación mayor que la electoral.

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  5. handsome
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  6. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    No es este artículo, técnico y muy de agradecer, el mejor lugar para comentar sobre errores y posibles soluciones y no voy a hacerlo pero es evidente que el Poder que hoy se asienta en esas regiones nunca fue un poder Leal y que las Grandes Instituciones Españolas, comenzando por la Monarquía y todas las del Estado, no han sabido reaccionar.

    Fundamentalmente porque el Partido más importante a estos efectos siempre ha sido favorable a la disolución de la Idea de España o se ha mostrado ambiguo y especulador por “N” razones de muchos conocidas..

    Pero hacer un buen diagnóstico es importante para cualquier solución positiva de problemas.

    En el caso del nacionalismo nosotros cometimos muchos errores, no uno solo. Y como apunta el Sr. Iborra, la UE y el Euro también son factores no visibles pero importantes. Pero también lo es la forma en la cual legisla en la UE desde que se Impone la Unificación –en contra de dos referendos pre constituyentes Negativos (Francia y Holanda 2005)–.
    La Transición se hizo desde una “Constitución” a una Constitución. La UE, no.
    Y esto nos va a costar caro y será una de las razones por la cual Europa va a ser incapaz de ningún Consenso Ciudadano Poderoso ni de apelar al Voto Adulto teniendo que recurrir cada vez más a la Imposición y a la manipulación emocional que a la larga siempre es destructiva.

    Europa carece de un verdadero Demos articulado. Ha sido creada así por muchas razones: Una de ellas es que el Imperio así lo ha buscado y además no ha engañado porque lo ha escrito: “No podemos permitir colusión entre los Estados Vasallos”.

    ¿Van los partidos nacionalistas a consentir esta pérdida de soberanía en un momento histórico en el cual nadie tiene garantías de que en 10 años La UE exista? ¿Cuánto poder van a exigir sobre sus feudos para plegarse a la unión?

    En mi diagnóstico el PSOE ha de estar presente porque es parte crucial de la solución y –por cálculo cada vez más crudo– no está por la labor porque no coincide con su interés. Este convencimiento me temo que anida en la mente de Rajoy, sin duda consciente de ello. Sus inauditos incumplimientos electorales con sus votantes clásicos se entienden mejor si pensamos que desde la primera legislatura con mayoría absoluta está tratando de no romper puentes con el PSOE (el del Tinell, el de un Zapatero destructivo e incompetente, imaginen el personal que hemos producido).

    En este momento estamos recibiendo apoyo crucial desde la UE –ya con demasiados problemas y algunos provenientes del Nacionalismo– y también se nos ayuda desde el Imperio.

    No es suficiente. Nosotros, los ciudadanos somos todavía demasiado pasivos y por eso los liderazgos de los partidos locales no sienten ningún problema por nuestro lado y terminan cediendo a quienes les producen incomodidad. En este asunto hay demasiado cálculo, demasiada tibieza, demasiada impotencia en nuestro demos. Un Demos que ha sido estúpidamente fragmentado desde el Estado y los partidos.

    El Nacionalismo es Estratégicamente fuerte y enfrente no tiene rivales con dicha fortaleza. Hemos de Remediarlo y para poder establecer estrategias a 10, 15 o 20 años (como sistemáticamente hacían Arzallus o Pujol) hay que tener el alma y la mente más allá de la próxima elección.
    El primer paso es reconocer esta carencia. asumirla, difundirla y tratar de ponerle remedio.
    Con tranquilidad.

    Un muy cordial saludo.

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