El problema catalán para dummies

(especial para no españoles)

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Revisada el viernes 29

Muchos de ustedes habrán leído en los periódicos de sus respectivos países que en una región de España llamada Cataluña está habiendo movilizaciones porque se quiere convocar un referéndum para conseguir la independencia y el Estado español se niega. Según el medio que hayan escuchado, quizá habrán insistido en lo democrático que es votar y que por tanto Cataluña tiene razón o a lo mejor le han dicho que los dirigentes catalanes se han saltado la Constitución española y están en un proceso sedición.

Bueno, les daremos algunos datos. Primero, nos presentamos nosotros: la Fundación Hay Derecho es una institución independiente cuyo objeto es la defensa del Estado de Derecho. Yo soy, en este momento, su presidente y, además, un profesional de las leyes que ha ejercido en Cataluña y ahora en Madrid.

Segundo, les presento a España. Es un país de unos 500.000 km cuadrados y 46,5 millones de habitantes, situado en el sur de Europa. Tiene un PIB per cápita de 24.100 euros (26.528 dólares- Italia 30.000 y Francia 36.000) en 2016. Se habla el idioma español, pero diversas regiones de España tienen sus propias lenguas, que son oficiales en ella. Cataluña es una región al noreste de España, que tiene 32,100 km cuadrados y 7,5 millones de habitantes y un PIB per cápita de unos 28.590 euros en 2016. O sea, que Cataluña es relativamente pequeña y rica.

España es un país muy antiguo, formado por la unión de varios reinos, hace más de 500 años. Fue una potencia mundial en los siglos XV y XVI y luego su poder fue decayendo. Políticamente ha tenido un pasado relativamente convulso (como tantos otros), pero de la Historia reciente es preciso recordar que tras la guerra civil 1936-39 tuvimos un periodo de casi 40 años de dictadura ejercida por el general Franco. Cuando él murió se produjo un fenómeno casi único en el mundo, que se vino a llamar “Transición”: se consiguió pasar de una dictadura a una democracia solamente reformando leyes, pacíficamente, con mucho consenso y buena voluntad, al punto que se consiguió establecer una Constitución democrática (de 1978), que puede considerarse de las más avanzadas del mundo en libertades y derechos sociales. Tenemos pues una monarquía parlamentaria al nivel de cualquier país avanzado. Por supuesto, no vamos a ocultar que nuestra democracia no es perfecta: de hecho el objeto de este blog y de la Fundación es evidenciar las carencias del sistema, fundamentalmente debidas a la degeneración de los partidos políticos en estructuras invasivas de poder que han colonizado todas las instituciones democráticas en su beneficio. Pero no creemos que esto sea exclusivo de España, aunque puede ser que nos afecte más por nuestro menor recorrido democrático y vida en libertad.

Durante los años de democracia hemos sufrido algunas lacras importantes, como un golpe de Estado que estuvo a punto de triunfar en 1981 y muchos años de terrorismo, vinculado al nacionalismo vasco. También hemos tenido corrupción que ha afectado a los diversos partidos y más al ámbito político que al administrativo o funcionarial. Pero la realidad es que hemos ido hacia delante en todos los terrenos: ingresamos en su día en la Unión Europea, lo que nos permitió adaptarnos a los estándares de los países de nuestro entorno y crecer económicamente; el terrorismo se terminó hace algún tiempo; y el mal funcionamiento de las instituciones y la corrupción, aunque siguen existiendo y son difíciles de erradicar, es algo que, al menos en la mente de la opinión pública, de la judicatura y de algunos partidos, se ha convertido en una de las principales preocupaciones y la tolerancia frente a ella es mucho menor; y, desde luego, en libertades y derechos somos pioneros, quizá porque cuarenta años de dictadura nos han hecho muy celosos de ellos, hasta el punto de que hay un cierto complejo que nos lleva a rechazar la autoridad y la imposición incluso en aquellos casos en los que estaría perfectamente justificado.

La crisis económica de 2007, de la que todavía no nos hemos recuperado, ha supuesto un importante punto de inflexión política, porque los dos partidos tradicionales, PP, de derecha y PSOE, de izquierdas, han sufrido un importante desgaste: el PSOE por negar la crisis y tener una política errante y poco coherente y el PP, que es el que gobierna ahora, por cargar todas las consecuencias de la crisis sobre el ciudadano y por una corrupción muy importante que ha ido aflorando en los últimos tiempos. Todo ello ha hecho surgir movimientos regeneradores pero también un populismo de izquierdas de corte más bien antisistema. De hecho, el último gobierno del PP tardó casi un año en poder constituirse.

Ahora les cuento sobre nuestro problema actual, el de Cataluña. Lo cierto es que el problema territorial en España no es nuevo. La uniformización territorial que se consiguió en otros países, como en Francia, en el siglo XVIII, no se produjo en España, que ha conservado particularidades fundamentalmente idiomáticas y legales (no raciales ni religiosas) que pervivieron a lo largo de los siglos, y que en el XIX adquieren una nueva dimensión reivindicativa, pareja al auge de todo nacionalismo que se produce en ese siglo. Lógicamente, durante el periodo de dictadura Franco, los nacionalismos fueron duramente reprimidos aunque curiosamente fue recogida su normativa civil en leyes en esa época.

Cuando en 1978 termina la dictadura con la Transición, es preciso tratar de alguna manera estos sentimientos nacionalistas y se introduce para ello un sistema de autonomías que permite a cada región disponer de un parlamento y gobierno propios con importantes competencias en muchos ámbitos clave: por ejemplo, la enseñanza y la sanidad, por mencionar las más importantes. Lo malo es que la regulación del Título VIII de la Constitución fue excesivamente difusa y ello, unido a que el sistema electoral, proporcional con sesgo mayoritario, no facilita la existencia de mayorías absolutas, ha hecho que los sucesivos partidos en el poder de España hayan tenido que ir negociando con partidos nacionalistas su apoyo para formar gobierno, lo que ha supuesto cesiones constantes de competencias. Ello, en sí mismo, no es malo, pero las autoridades nacionalistas de ciertas regiones han usado sus competencias de una manera desleal, insistiendo en exagerar las diferencias en toda ocasión y aprovechando sus funciones en educación para adoctrinar las mentes de los alumnos. Por poner un ejemplo, en Cataluña es prácticamente imposible estudiar en español, y hay que hacerlo en catalán, a pesar de que reiteradas sentencias han reconocido ese derecho. Tampoco se puede rotular una tienda en español, si no quieres que te multen

O sea, que esa gran cantidad de autonomía, de dinero y de competencias no ha servido para calmar los sentimientos nacionalistas en algunas autonomías, sino que las ha exacerbado, contra lo que pudiera parecer lógico y normal. En el País Vasco, donde disfrutan de un régimen fiscal privilegiado respecto de las demás regiones, el sentimiento persiste y, la verdad, la terminación del terrorismo nacionalista no se debió a la acción de las élites locales, sino a una labor lenta y constante de las Fuerzas de Seguridad y a una actuación política a nivel nacional.

En Cataluña, sin duda, hay un sentimiento de diferencia, una lengua propia y una cierta tradición nacionalista que se ha mantenido constante en los últimos años, siendo un partido nacionalista de derechas el que ha gobernado la mayor parte de los últimos 40 años. También es verdad que es una región rica, laboriosa e innovadora, que se queja de que aporta demasiado al conjunto, sobre todo cuando parece que hay otras regiones, más pobres, que necesitan recibir y no pueden dar, y que de algún modo parecen ser vistas como subvencionadas, vagas o gastosas. Últimamente inventaron un lema, Espanya ens roba, España nos roba, que caló entre mucha gente de allí, aunque lo cierto es que hay otras regiones de España –Madrid y Baleares- que aportan más que Cataluña al conjunto.

El problema del nacionalismo en Cataluña es que se encuentra en una situación de bloqueo, porque la región está dividida por mitad entre quienes son nacionalistas y quienes no lo son, por lo que es difícil el acuerdo. Si fuera un ochenta por ciento de un lado o del otro, quizá no hubiera problema. Ahora bien, de una manera u otra, se ha ido conviviendo con esta situación, aunque en general, el poco orden en el ámbito territorial haya generado ineficiencias económicas, excesivo número de normas y un gasto desmesurado.

Pero cuando comienza la crisis de 2007, las élites catalanas en el poder ven en la exacerbación del nacionalismo una forma de desviar la atención del pueblo hacia un culpable que, presuntamente, sería el Estado central, que robaba a Cataluña y recortaba todas sus iniciativas de autogobierno, que en realidad siempre intentaban sobrepasar  los límites de la Constitución. A ello se ha unido también una enorme corrupción que si bien sin duda no es exclusiva de esta región, en ella ha alcanzado cotas muy elevadas. Es bien conocido, porque se le escapó a un dirigente político y se ha confirmado después, que el partido nacionalista en el poder se quedaba un 3 por ciento, como mínimo, de las obras y concesiones que autorizaba la administración catalana. Hasta tal punto ha llegado la cosa que el dirigente catalán histórico, muchas décadas en la presidencia regional, Jordi Pujol, se ha revelado jefe de una trama corrupta que le implica a él, a casi toda su familia, y a muchísimos de sus colaboradores. El nacionalismo, no obstante, ha considerado un agravio que el Tribunal Constitucional anulara hace algunos años la reforma del Estatuto de Autonomía que impulsó el ex presidente español Zapatero; y ha basado en ese agravio sus reivindicaciones. Pero esto significa no entender que las promesas o pactos políticos no están ni deben estar por encima de la ley.

Así, la deriva independentista que se está sufriendo desde aproximadamente 2010 ha consistido en una amenaza de celebrar un referéndum de autodeterminación que ya se intentó en 2014 y que se quiere intentar de nuevo el uno de octubre. Y para conseguir que mucha gente lo apoye han aprovechado el sistema de educación, que durante muchísimos años ha enseñado a considerar a España como algo ajeno, de alguna manera inferior a lo catalán, pero siempre opresor; los medios de comunicación, que están prácticamente todos subvencionados por la administración catalana (al punto que, contra la independencia periodística, en 2010 todos los periódicos de Cataluña sacaron un editorial conjunto que se llamaba “La dignidad de Cataluña”); y una poderosa red de relaciones clientelares de la que vive mucha gente.

El mensaje que estas elites nacionalistas catalanas ha sido básicamente emocional, apelando a conceptos como “opresión”, “falta de libertad”, “robo”, y, sobre todo, para las personas a las que estos conceptos produjeran una disonancia cognitiva por su evidente contraposición con la realidad, han manipulado conceptos como “democracia”, viniendo a decir que lo que importa realmente es votar, sin importar si la forma de hacerlo es legal o no, si lo que se vota es legítimo o no, o si vivimos en un sistema de libertades o no (como si porque saliera la mitad más uno de un pueblo se pudiera acordar fusilar a alguien o no pagar impuestos); o se ha apelado a un supuesto “derecho a decidir” que al parecer habilitaría a cualquier región a independizarse de un país si lo decide la mitad más uno de esa región, cuando en realidad ese concepto se ha usado sólo para países en los que no hay libertades y en condiciones muy extremas. Por otro lado, han minimizado imprudentemente las consecuencias económicas que tendría para todos una secesión y han mentido a los ciudadanos diciendo que la misma les permitiría continuar en la Unión Europea, pese a las continuas advertencias de las autoridades europeas al respecto. En las últimas semanas, la desobediencia de las autoridades regionales ha sido muy grave, aprobando de manera ilegal y sin respetar los derechos de las minorías leyes que les permitirían realizar el referéndum y han desafiado explícitamente al gobierno con amenazas de usar la vía de hecho y con declaraciones posiblemente delictivas.

Y lo cierto es que, ni siquiera con ese despliegue de medios, los independentistas suman más del 50 por ciento de los catalanes, aunque en el parlamento catalán tienen mayoría por el juego de las normas electorales. Y aun así siguen con sus intenciones. La Constitución española, nuestra norma fundamental, no permite que se celebren referéndums de autodeterminación convocados por una autoridad regional ni, mucho menos, que se pueda separar una región por su sola voluntad. Y muchos creemos que eso es correcto. Eso no quiere decir que no se pueda reformar la Constitución y pactar lo que sea, si se consiguen los apoyos correspondientes, incluso celebrar un referéndum si se considera conveniente. Pero, a diferencia de otros países, nosotros tenemos normas al respecto y no lo permiten en este momento. Por cierto, en Cataluña sí se vota: desde 1980 ha habido 11 elecciones regionales, y muchas otras generales, locales y europeas

El gobierno central ha mantenido una posición prudente y pasiva durante estos años, quizá porque no podía hacer mucho por la inestabilidad política o porque pensaba que las autoridades regionales no se iban a atrever a tanto y que la cuestión se resolvería por sí sola ante las dificultades prácticas que supondría una secesión, de lo que los catalanes deberían ser conscientes. En las últimos días, parece que por fin el Estado ha despertado un poco y se han tomado algunas medidas para impedir el referéndum, confiscando papeletas, desbaratando la intendencia para las votaciones y controlando la economía de la región para evitar desvíos de fondos. Por cierto, estas medidas no han sido adoptadas por el gobierno sino por la autoridad judicial, salvo ciertas decisiones de intervención financiera para evitar el desvío de fondos. De hecho, el gobierno no se ha atrevido a usar el artículo 155 de la Constitución, que le permitiría “adoptar las medidas necesarias” (incluso suspender la autonomía) si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España; ni ha declarado el estado de excepción, que le facultaría tomar medidas extraordinarias de orden público en caso de que resulte alterado el normal funcionamiento de las instituciones. Probablemente no quiere perder la “batalla de la imagen” que supondría usar estas medidas. En cambio, las autoridades regionales no han vacilado en arengar a la gente para que salga a la calle y en la actualidad se están produciendo disturbios, cercando el palacio de justicia y otros edificios estatales, y han tratado de impedir la labor policial.

No sabemos lo que ocurrirá en los próximos días, pero muchos españoles estamos muy preocupados porque pensamos que la ruptura de la Constitución, además de que podría suponer la pérdida de una región a la que queremos y sentimos nuestra, puede hacer tambalear las bases de nuestro sistema democrático. Confiamos, no obstante, que la resolución de esta crisis sea oportunidad para mejorar nuestro sistema democrático y reforzar nuestras instituciones. Y se puede hablar de todo, pero respetando las formas.

 

20 comentarios
  1. Teilhard
    Teilhard Dice:

    La limitación de nuestro intelecto es fuente de la proverbial impotencia del ser humano para guiarse por la razón. Somos eso; un poco de moho en un pálido punto azul colgado de un rayo de sol, viajando a la velocidad de la luz.

    Hay sociedades cuyas élites, obviando lo anterior, escalan altas posiciones manoseando un librito, memorizándo su dogmática y repitiéndola al pie de la letra creyendo que esa es la verdad. Por ese camino nunca llegan a estabilizarse y viven en permanente tensión. Por el contrario, otras comprenden que la realidad es la que es y que no se agota en ningún código. Gustan de aprender de sus errores y por eso evoluciónan y progresan. Fue por ello que el imperio nada pudo contra los Frisones, que acabaron fundando la sociedad más exitosa hasta hoy.

    Los retos son afortunadas oportunidades de progresar y no excusas para anclarnos más profundamente.
    Saludos

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  2. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Lo que nos interesa a los ciudadanos es que el Estado gestione sus recursos con el menor coste de administración para que pueda financiar las prestaciones sociales y los servicios públicos a que está obligado y para eso, ha de tener una estructura racional cosa que no sucede desde el comienzo del proceso de unificación europea con nuestras autonomías.
    Mientras los grandes países europeos pasaban a convertirse en una especie de provincias de un nuevo Estado, para asegurar el futuro económico y social de sus pueblos, nuestro país continuó un proceso contradictorio con las obligaciones que había asumido como socio de un proceso de integración política y económica generando, en paralelo a la creación de nuevos órganos y funciones supranacionales con sus costes correspondientes ,una estructura territorial inadecuada e inviable económicamente y desarrollando una fragmentación legal contraria a los fundamentos económicos y al régimen constitucional comunitario.
    El sistema autonómico (que si se reconvierte nos parece tan fundamental como el resto de administraciones), tal como evolucionó, sin orden ni control, se ha acabado convirtiendo en un sistema obsoleto, ineficiente, ruinoso para los ciudadanos y fuente de graves problemas como los que estamos viviendo y de escándalos continuados al aflorar, sin descanso, todo tipo de casos de despilfarro de recursos, de corrupción y de incompetencia en buena parte de nuestra geografía. En Cataluña ha acabado al servicio de su clase política dirigente y los “interesados” agentes sociales, culturales y mediáticos que la apoyan y que temen perder su protagonismo y sus privilegios.
    Si centramos el debate en lo que interesa a los ciudadanos y no a sus dirigentes y a los beneficiarios, la pregunta que debería hacerse en una consulta nacional debería confirmar si el pueblo español está de acuerdo en modificar el actual régimen autonómico con el objeto de que sea viable y nos saque de una vez de tantos problemas.

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  3. LÓPEZ LERA ABOGADO
    LÓPEZ LERA ABOGADO Dice:

    Chapeau. Mejor imposible, más alto tal vez. Quién leyendo esto siga pensando que pueden incumplir la Ley, tiene un grave problema.

    Un saludo.

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  4. Ramonet
    Ramonet Dice:

    El problema catalán para ready

    Catalunya es un país antiguo, en 1162 se crea el Principat de Catalunya, que es la unión de los condados catalanes, i que estaba bajo la jurisdicción de Les Corts Catalanes. A lo largo de la historia Catalunya pierde sus instituciones por derecho de conquista del estado español, intentó reducirla a una mera provincia más prohibiendo el uso de sus costumbres y su lengua incluso hoy día, y lo podemos ver en el artículo “El problema catalán para dummies”, se niega que se enseñe en castellano cuando el informe PISA deja claro que la lengua castellana de los alumnos de Catalunya está en la media española, incluso, en algunos casos, superior, todo y estudiar dos lenguas más. Muerto el dictador fascista Franco en la cama, se produce la transición a la democracia, se perdonan delitos de sangre y se mantiene la misma élite política de la dictadura en los puestos clave de control político, se redacta una constitución tutelada por los militares, se impone, con jefe del estado, por parte del dictador de un rey que nadie ha votado; “todo atado i bien atado”. Una constitución apolillada y agotada en el tiempo. A partir de aquí nacen comunidades autonómicas artificiosas, teniendo que inventarse, territorios, banderas, himnos y otros artilugios juridicopoliticos por aquello de café para todos, por ejemplo la de Madrid.

    “España es el país donde uno puede enriquecerse más rápidamente”, dijo aquel, claro ja hemos visto como . Cierto. La economía española se sienta en el negocio de la construcción, al contrario que en Catalunya, donde la base económica es la industria, es decir la creación de riqueza. I se construyen infraestructuras por doquier, no con el objetivo de que sean útiles, sino que el negocio es la misma construcción a sabiendas que estas infraestructuras nunca funcionaran, i que algunas se tendrán que rescatar con dinero público, por ejemplo Castor 1350 M€, Autopistas de Madrid 5000 M€, desaladoras (también del Florentino Pérez) 350 M€, túneles 400 M€ y un largo etc. En paralelo, la banca se dedica a estafar, sus dirigentes a robar hasta llevar el país a su fallida económica con un rescate de más de 60.000 M€ de los cuales más 40.000 M€ no se recuperarán, sin ningún responsable de los organismos controladores ni de la propia banca. Mientras el estado para aparentar solvencia se auto compra sus bonos con las reservas de la seguridad social vaciándola de dinero, teniendo que pedir préstamos (hoy 10.000 M€) para hacer frente a la pensiones. En fin, actualmente la duda es inasumible. Si se va Catalunya, España se descompone, si se queda Catalunya, Catalunya se hunde dentro de este Costa Concordia que es el estado español.

    Se ha invertido mucho en Catalunya. Pues resulta que, si hay una comunidad con un déficit insoportable de infraestructuras, todo i ser de las que aporta más, es Catalunya, con un déficit fiscal anual reconocido de 16.000 M€. ¿Como se puede hablar de inversión por parte del Estado en Catalunya? Nos hemos cepillado su estatuto, nos hemos cargado su sanidad, rodalias de Barcelona es un verdadero desastre, no se reinvierte los beneficios del puerto de Barcelona, se invierten en puertos deficitarios crónicos, somos el segundo país del mundo con más kilómetros de vías de l’AVE con estaciones donde no sube ni baja nadie, estaciones donde no hay ciudades o pueblos, siendo deficitarios crónicos con un coste de mantenimiento insoportable 12.000 M€, no hay guardia civiles para el aeropuerto del Prat i ahora llenan tres transatlánticos, hay que españolizar a los niños catalanes, seguimos pagando autopistas amortizadas más d 150 veces, etc. Etc. Etc. ¿Hay algo que gestione el estado en Catalunya que funcione medianamente bien?

    A ver si de una vez lo entendemos. Hay que ser muy atrevido para llamar a la inacción del gobierno sobre Catalunya “posición prudente y pasiva”, es que no han hecho absolutamente nada para revertir esta situación; perdón, sí, han utilizado las cloacas del estado para ir contra políticos catalanes. Hay que ser un miserable para mentir como lo está haciendo alguna prensa española, o algún periodista (este sábado un tal Inda en la sexta dijo que se habían llevado Cetmes de los vehículos de la guardia civil en Barcelona, y se quedó tan ancho) y también, políticos españoles. ¿Como van a ofrecer soluciones los que se han dedicado a promover la catalanofobia?

    En fin, ya no es un problema económico, esto, nosotros, lo tenemos solucionado, sabemos que podemos vivir de nuestro trabajo, i queremos vivir de nuestro trabajo, es un problema de dignidad, esto que tanto cuesta de entender por parte de un estado que nunca se ha caracterizado por lucir la capacidad de negociar, solo entiende de conquistas i humillaciones al contrincante.

    No sé que ocurrirá este domingo, ahora bien, tengo claro, visto lo visto, que se estará más o menos, pero al final Catalunya tendrá que independizarse si no quiere hundirse en un barco que no ha botado, no tiene otra solución.

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      • Francisco Rodriguez
        Francisco Rodriguez Dice:

        Lole, pues nos podría ilustrar cuando a las mentidas que cuenta el sr Ramonet, según usted. Porqué en él artículo de este bloc veo el argumentario del partido popular para justificar que no ha hecho absolutamente nada para proponer alguna solución. Claro, tiene trabajo a vaciar las arcas del estado para justificar privatizaciones amigas i, en última instancia, la violencia en Catalunya, que algunos ya maldicen que no ocurra, por cierto el PP es uno de los partidos políticos más corruptos de Europa, lo han defino como “asociación para delinquir”, con lo cual no tienen ninguna legitimidad para hablar de cumplir leyes que ellos vulneran sistemáticamente . En fin, sr/a. Lole ¿Nos ilustra?

      • Lole
        Lole Dice:

        No. No le voy a ilustrar en algo que ya está ilustrado a lo largo de un montón de comentarios anteriores.
        Y no le voy a ilustrar porque usted no quiere que le ilustren. De lo contrario no estaría perpetrando una falacia ad hominem de libro.

        Pero por generosidad solo me voy a parar en el primer mantra de ese comentario: “Catalunya pierde sus instituciones por derecho de conquista del estado español”. ¿Derecho de conquista? Eso es una tergiversación victimista. En la Guerra de Sucesión había dos descendientes de Carlos II que se disputaron por las armas el trono. Uno de los dos, Carlos de Habsburgo, renunció a sus derechos dinásticos, quedando solo uno en la contienda: Felipe de Anjou. Luego no hay conquista sino toma de posesión de una herencia legítima.
        Felipe actuó según la lógica de la época: recompensó a los nobles que le apoyaron y castigó a los que se le opusieron.
        En cuanto a la “pérdida de las instituciones”, la pérdida fue para los estamentos que dominaban esas instituciones desde la Edad Media, la nobleza. Para el 99% de la población catalana no supuso ninguna pérdida. Tomo prestadas las palabras del historiador Vicens Vives al respecto: “una nueva planta echó por la borda del pasado el anquilosado régimen de privilegios y fueros de la Corona de Aragón. Este desescombro benefició insospechadamente a Cataluña, no sólo porque obligó a los catalanes a mirar hacia el porvenir y los libró de las paralizadoras trabas de un mecanismo legislativo inactual, sino porque les brindó las mismas posibilidades que a Castilla en el seno de la común monarquía”.
        En resumen, que es un mantra equiparar los perjucios causados los nobles catalanes que participaron en el “juego de tronos” en el bando perdedor con Cataluña en su conjunto. Esta visión maniquea y falsa de la Historia es uno de los pilares del adoctrinamiento con el que la Generalitat lleva años haciendo una labor de zapa en las nuevas generaciones de catalanes contra el resto de España.

    • Alucinada con algunos
      Alucinada con algunos Dice:

      NO hay más que ver su comentario para comprobar lo bien que se habla el español en Cataluña (“i” en vez de “y”, “ja” (supongo que en vez de “ya”). Al resto de sus mentiras no me merece ni la pena contestar. Eso sí: lo de “españolizar a los niños catalanes” y decir que son los demás los que promueven la catalanofobia, es de traca… Pobrecitos los catalanes, que mal tratados están. Ya está bien de su victimismo. Es insultante.

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    • Jose Mª Perez Gómez
      Jose Mª Perez Gómez Dice:

      Es increíble el lavado de cerebro al que han sometido a tanta gente como Ramonet, que seguro que está convencido de lo que nos cuenta en su post. Niegan algo tan evidente que ha sido puesto de manifiesto por varias sentencias judiciales nunca ejecutadas y presumen del nivel de castellano de los niños catalanes en la escuela sin percatarse de que han olvidado como escribir correctamente. Hablan de corrupción como si no fuera un problema transversal a todo el país, incluidas las élites locales catalanas. Se aferran a unos orígenes legendarios sacados de contexto y sin apenas rigor histórico. Hacen de la anécdota una categoría y trivializan con cosas tan relevantes como la opresión al disidente y al que habla distinto que allí se ejerce; hablán de catalanofobia cuando son ellos los que transpiran un indisimulable odio por lo español etc, etc.
      En realidad no buscan más que escusas para “justificar” el hecho de que unos pocos (el 4% de todos los españoles) pretenden tomar ellos solos decisiones que nos afectan a todos los demás vivamos o no en Cataluña, e imponernos sí o sí, su visión supremacista de la vida.

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      • Francisco Rodriguez
        Francisco Rodriguez Dice:

        ¿Alguna propuesta que ilusione a los desorientados (antidemócratas, delincuentes y débiles mentales) de Catalunya que proponen un referéndum?

    • Catyesp
      Catyesp Dice:

      Me encanta lo bien que escribe usted en castellano, sin faltas …, que bien que domine así esta lengua, está claro que la aprendió estupendamente, nunca hubiera dicho que era catalán. Perdone que discrepe, mis hijos se han educado en Francia y de vuelta a España, perdone usted Cataluña, me veo obligado a escolarizarlos en una institución francesa, porque las catalanas no dan clase en castellano y claro he debido de ser muy mal padre porque mis hijos aprendieron el español perfectamente, y ahora veo que quizás me equivoquė, les tenía que haber inculcado el catalán, pero mire usted que le explique, yo viví la transición y sufrí mucho como año tras año se nos iba imponiendo el catalán, como me hacían sentirme como un paleto con mi pronunciación, como me miraban por encima del hombro, esto fuė progresivo claro …. se esforzaban en explicar lo reprimido que había estado el poble catalā, y digo yo, que culpa tengo yo de eso, yo he nacido en Cataluña y en casa hemos hablado español, pero nunca he insultado a ningún otro catalán ni he oprimido a nadie, mis padres sólo estaban por trabajar y han generado riqueza para Cataluña. Si nos unimos para ser más fuertes y progresar hay que respetar la Constitución y no realizar una política de instigación al odio a lo español, no tiene sentido, si tú le dices a un niño tú no eres español, tú eres catalán, donde espera usted que vayamos. Aprenda un poco más de historia, ningún nacionalismo ha sido bueno nunca. Menos mal que todos los catalanes no somos iguales. Yo he aprendido mucho en Francia, allí hay muchos dialectos o lenguas o como prefiera llamarles, pero oficial una. Esto facilita los intercambios entre países, me parece inadmisible que un europeo tenga que aprender catalán para poder estudiar en una universidad pública en Cataluña, muy triste, … tú vas a Holanda y te la dan en inglés, imagínese usted, pero claro aquí igual sí que te la dan en inglés pero en castellano eso nunca no, que ingratitud, ¿como el Gobierno Central ha podido permitir esto?. Sepa usted que desde que hablo francės me es imposible hablar en catalán, empiezo en catalán y acabo hablando en francės, que me explique algún lingüista lo que me pasa, es un bloqueo emocional que me han creado muchos como ustedes, … no me diga que sino hablo catalán no soy catalán, porque ya no me lo creo …. vaya usted a decirle a un alsacien que no es alsacien porque no lo habla, en Francia hace muchos años que comprendieron que el nacionalismo no es bueno, a más de uno le está empezando a salir bigote.

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    • Agustina
      Agustina Dice:

      Que sarta de mentiras, inventarse una historia paralela y creersela . para que?? La denominación de Principado de Cataluña no aparece hasta 1350. Anteriormente los territorios catalanes (excluido el condado de Barcelona) pertenencian a Francia. El condado de Barcelona se unió al reino de Aragón con el matrimonio de Petronila con Ramon Berenguer (Conde de Barcelona) formando la Corona de Aragón. El conde de Barcelona NUNCA fue rey de Aragón. Es ignorancia, complejo de inferioridad o una manipulación? NO por repetir una mentira mil veces se convierte en verdad.

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  5. Regina Flores Yurasek
    Regina Flores Yurasek Dice:

    No se podría resumir mejor, sobre todo a la hora de explicar a alguien de otro país cómo hemos llegado hasta aquí, pero también, y no es poco, como recordatorio a los que aquí vivimos ya que por desgracia la memoria es corta y, yo misma, a veces sólo recuerdo lo más reciente de tanto que se machaca en prensa.
    Lo peor de la situación actual, en mi humilde opinión, ha sido la manipulación de las mentes de aquellos que están creciendo. La delegación de facultades en educación se ha mostrado como una concesión peligrosa porque, como explicas ahora al 50% de la población catalana que ha mamado, como quien dice, lo horrible e injusta que es España desde las aulas, que todo ha sido un experimento y olviden esas emociones? La fractura social, salga como salga esta aventura, va a ser una herida difícil de cerrar.
    Como único punto positivo claro: que por fin la mayoría de España va a estar de acuerdo en algo. Por fin la bandera de nuestro país va a dejar de pertener al imaginario de un partido político concreto, y va a significar lo que es: una nación.
    Gracias por tan buena aportación.

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  6. Jorge Mustonen
    Jorge Mustonen Dice:

    Muy equilibrado. Un buen análisis de la situación en Cataluña. Ojalá el pueblo, mas bien los ciudadanos no se dejen utilzar de carne de cañón, la preferida de los politcos, estos últimos, bazofias humanas.

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  7. Paio Ucieda
    Paio Ucieda Dice:

    Un buen resumen, pero sería necesario hacer referencia a la reforma del Estatuto de Autonomía y la Sentencia del TC.
    Con razón o sin ella, es un punto esencial dentro del argumentario del independentismo. Es muy difícil explicar la situación actual en términos de apoyo popular sin hacer referencia a la misma.

    Por cierto, no sólo a la sentencia como tal, sino también al previo del PSOE de Zapatero y, especialmente, al PP de Rajoy (la oposición más irresponsable que hemos tenido en 30 años, no sólo por el tema catalán, sino por cualquier cosa que pudiesen utilizar para amenazar de que se rompe España, la “familia”, los valores homófobos…). Que si se hubiese limitado a recurrir el Estatuto, ni tan mal. Pero todo los aspavientos y excesos y populismo que derrochó fueron un componente importante.

    Y todo eso, reconociendo que la reacción nacionalista fue exagerada y fue más un pretexto que una causa. Pero que se lo puso en bandeja.

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    • Lole
      Lole Dice:

      La reacción nacionalista fue exagerada y un pretexto por un doble motivo.
      1. Porque se evade el fondo de la cuestión: que el proyecto llevado a referéndum tenía artículos inconstitucionales, y que por tanto sí estaban sujetos a posible revisión por el TC.
      2. Lo principal reprochable al PP es su doble rasero al recurrir esto pero no aquello. Este doble rasero puede ser motivo suficiente para exigir a ese partido responsabilidades políticas, es decir, no votarle. Pero no es en modo alguno pretexto para satanizar las instituciones españolas en general.

      Y de todos modos sigo sin entender qué agravio objetivo supone para los catalanes que los estatutos andaluz y valenciano sigan teniendo esos artículos en sus estatutos. No me parece ético asumir como admisibles actitudes propias de prima donna soberbia.

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  8. churri
    churri Dice:

    No paro de oir en los medios de comunicación que los nacionalistas catalanes o independentistas hablan de dialogo con España, me pregunto ¿de qué quieren dialogar? ¿de cómo me voy a ir de España? ¿De qué me vas a dar (de momento), para no irme de España? ¿Quieren un referendum ilegal para decidir si los catalanes desean seguir en España? Según la Constitución Española, ese referendum debiera hacerse en toda España pues la soberanía recae en todos los españoles. ¿Qué dialogo hay con unos políticos catalanes que durante años y años han facilitado, promulgado e implantado el odio y adoctrinamiento a todos los niños en los colegios catalanes? ¿de qué se dialoga con quien nos odia y quiere marcharse de España porque no se siente español y porque “su ilusión” es marcharse de España como dijo el Sr. Junqueras. ¿Qué dialogo político cabe frente al independentismo?

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  9. Marcelo
    Marcelo Dice:

    Creo que el post está muy bien pero no cumple con ser objetivo. Cuenta sólo una parte de la historia, evitando los inicios de la historia de Cataluña (que en parte menciona Ramonet). Soy consciente que tampoco puede ponerse la historia completa pero, considero que si se va a escribir sobre el tema, lo lógico sería describir en forma general la historia completa, y dejar al lector sacar sus propias conclusiones.

    No obstante, quiero felicitar tanto al autor del post como a los comentaristas porque siendo argentino (residente en Buenos Aires) y buscando en la web información sobre este tema, este fue el sitio que mejor idea me dió de la problemática. Deseo fuertemente que el gobierno español y el catalán encuentren un punto de encuentro, fuese cual fuese, y puedan avanzar como siempre lo hicieron.

    Un cálido abrazo a toda España

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