Carta a la ciudadanía: de Ana Garrido Ramos, denunciante de la trama Gürtel y primer premio Hay Derecho

Ana Garrido Ramos, denunciante de la trama Gürtel en Boadilla del Monte y primer premio Hay Derecho nos ha dado su autorización para reproducir su “Carta a la ciudadanía”.

 

Han sido 10 largos años de calvario desde que me negué a firmar las “irregularidades” que me ponían sobre la mesa para estampar mi firma, como técnico del Ayto. del Boadilla del Monte. Por entonces, el alcalde era Arturo González Panero, hoy imputado en la trama Gürtel.

Como consecuencia, comencé a sufrir acoso laboral en mi lugar de trabajo y durante el año y medio que estuve de baja por depresión, me esforcé imperiosamente cada día, por recopilar todas las pruebas necesarias para demostrar que el Ayuntamiento de Boadilla era un nido de corrupción. Fue entonces cuando en enero de 2009, decidí denunciar los hechos (con mi dossier de más de 100 páginas) en la Fiscalía Anticorrupción. Posteriormente conocería que aquello que estaba denunciando era el ‘Caso Gürtel’. Y que ya había abierta una investigación que estaba siendo instruida por el Juez Baltasar Garzón.

Cometí un gravísimo error para preservar mi anonimato, acudir a Manos Limpias; un sindicato que aparentemente reunía el perfil que necesitaba: una asociación que se autodenominaba “defensor de los empleados de la función pública”.
¿Quién me iba a decir que lo primero que hizo Miguel Bernard fue ponerlo en conocimiento de Esperanza Aguirre y de medios de comunicación?

Mientras tanto, decidí colaborar con la UDEF para ayudar en la investigación; y principalmente, en los registros que estaban realizando en el Ayuntamiento de Boadilla, ya que me mostraban los expedientes que buscaban, y la mayoría les habían sido entregados incompletos.

Por un cúmulo de circunstancias me vi obligada a solicitar una excedencia y refugiarme en Costa Rica durante cerca de dos años, sobreviviendo con trabajos bastante precarios… Aún me recuerdo de rodillas arrancando malas hierbas en la puerta de una casa vacacional ‘Villa Kristina’, mientras observaba cómo llegaban los huéspedes a disfrutar sus vacaciones… En mi interior pensaba, hace unos meses yo podría haber sido cualquiera de ellos, y sin embargo, allí estaba… con un presente y un futuro incierto, pero al menos estaba a salvo. Pero tuve la suerte de conseguir un trabajo digno en uno de los mejores hoteles de Manuel Antonio.

Aún así, seguía enamorada de mi país, de mi trabajo como Técnico de Juventud, de mi gente, de las charlas con mis amigos, mis sobrinos… y esperaba ansiosa las siguientes elecciones municipales para poder recuperar la estabilidad personal y profesional que tanto me había costado.
Recuerdo que tan sólo hice un viaje, fugaz y de incógnito, a España. La Fiscalía Anticorrupción me citó a declarar en calidad de testigo ante el juez Pedreira. Fue uno de los momentos más satisfactorios de mi vida; por fin estaba ante un interlocutor válido, y ante una Fiscal (Concepción Sabadell) ávida por conocer, por encontrar respuestas y pruebas para afianzar la instrucción del caso.

A mi regreso a Costa Rica, leía a diario las noticias de España, y me sentía ansiosa por que llegara el día de las elecciones municipales. Leí que en Boadilla se presentaba un nuevo alcalde, que proclamaba la consigna de “limpiar todo que tuviera que ver con Gürtel”. Se llamaba Antonio González Terol, ganó las elecciones y a día de hoy continúa siendo alcalde del Ayuntamiento de Boadilla del Monte y Diputado en el Congreso por el Partido Popular.

Dicho y hecho, en junio del 2011, me reincorporé a mi puesto de trabajo; exactamente el mismo día que comenzaba la legislatura del nuevo equipo de gobierno. ¡Me sentía tan feliz! Mi vida había vuelto a la normalidad. Pero lo que jamás imaginé es que lo peor estaba aún por llegar… A los pocos meses, mi concejal inmediato, Adolfo Arias Javaloyes, con el que despachaba una o dos veces por semana; comenzó a cancelarme las reuniones de modo sistemático, se me encomendaban tareas que, tras realizarlas eran paralizadas. En fin, un cúmulo de situaciones que prefiero no recordar. Sólo recuerdo que cada mañana que sonaba el despertador me quedaba sentada en la cama mentalizándome y armándome de valor para acudir a mi ‘celda de castigo’. Ya había pasado por esto durante la legislatura de Arturo González Panero y me veía de nuevo en la misma situación con Antonio González Terol, como alcalde de Boadilla del Monte.

No estaba dispuesta a que ésa fuera mi forma de vida durante el resto de mis días. Acudí en primer lugar al médico, ya que no podía dormir durante días, y comencé a estar en tratamiento por un cuadro ansioso-depresivo. En segundo lugar, acudí a un abogado para asesorarme sobre cómo proceder para interponer una denuncia por acoso laboral, y me dijo “Tienes dos salidas, una: denunciar por acoso, y aunque ganes, reincorporarte a tu puesto de trabajo con una indemnización por daños morales; o dos: denunciar y solicitar la extinción del contrato de trabajo, lo cual es equivalente a un despido improcedente con la siguiente liquidación”.

Haciendo una valoración de la situación, vinieron a mi mente los nervios, las noches sin dormir estudiando para pasar las dos oposiciones. ¡Cómo iba a tirar 20 años de mi vida profesional por la borda! Pero… ¿Qué era más importante? ¿Mi trayectoria y estabilidad laboral o mi propia VIDA y mi salud? De modo que decidí luchar por la segunda opción.

Mi concejal me había dicho literalmente frases como: “Te lo van a hacer pasar mal”, ”Quieren que te canses”, “He recibido instrucciones para paralizar el Plan (el Plan integral de Juventud, que era mi principal trabajo) y un sin fin de misivas en las que se me comunicaba que lo que me esperaba era una especie de tortura. (TODAS estas frases están recogidas en la primera sentencia tras el juicio por acoso laboral, reconocidas por dicho concejal).

Cuando comuniqué la decisión a mi familia, mi padre me dijo “querida hija ¿te compensa renunciar a todo tu esfuerzo?” y recuerdo que le contesté “papá, cuando estás en un campo concentración, lo que quieres es salir a toda costa y no te planteas si fuera hay agua o comida, ya la buscarás”.

De modo, que el resto muchos ya lo sabéis, en enero de 2014 gané el juicio por acoso laboral contra el Ayuntamiento de Boadilla del Monte. A pesar del triunfo, el Ayuntamiento recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que también ratificó la sentencia, en septiembre de 2014. Todos dábamos saltos de alegría, pero días después, el Ayuntamiento volvió a recurrir al Tribunal Supremo; como siempre, con el dinero de los ciudadanos de Boadilla del Monte.

Durante todos estos años, mi vida ha sido una lucha constante por sobrevivir, ya que la sentencia se ejecutó parcialmente. Es decir, me quedé sin trabajo y no percibí la indemnización, ya que al recurrir, la sentencia no fue firme. Simultáneamente me he visto sometida a una “cacería humana” mediante campañas de desprestigio publicando todo tipo de injurias y calumnias a través de medios de comunicación afines al Partido Popular, los cuales han intentado contaminar a la opinión pública y al Tribunal Supremo, argumentando que manipulé grabaciones, algo que JAMÁS he hecho en mi vida.

También me vi imputada por un presunto delito de ‘infidelidad en la custodia de documentos’, que finalmente fue archivado a petición de la Fiscalía por falta de fundamento. He tenido que denunciar amenazas de muerte, y me he visto inmersa en diversos procesos jurídicos a los que no hubiera podido hacer frente si no hubiera sido por la solidaridad, el esfuerzo y la indignación de los ciudadanos de a pie, que sin conocerme de nada habéis hecho VUESTRA mi lucha.

HOY es un día que marca un antes y un después:

Según el Auto emitido por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo:
Se declara la firmeza de la sentencia recurrida, con imposición de costas a la parte recurrente.
Contra este auto no cabe recurso alguno.

Todo este desgaste por luchar contra la corrupción ha merecido la pena. GRACIAS a la ayuda incansable de todos vosotros, a tantas y tantas personas que habéis estado a mi lado no sólo económica, sino moralmente. En especial a mi gran amiga Marián Suárez; a la labor imprescindible de todos y cada uno de los miembros de la Plataforma X la Honestidad, a PRIDICAM Asociación contra el acoso laboral, a la Fundación Hay Derecho, a la Fundación FIBGAR, a BluePrint (Whistleblower Protection), a ULEG, a la Asociación Corruptil, a Audita Sanidad, a la Brigada Tuitera y, tantas asociaciones que luchan por sanear este país y con las que he tenido el gusto de recorrer este abrupto camino. Detrás de cada una de estas asociaciones hay personas a las que os debo tanto… y estaréis siempre presentes en mi vida ( Verónica del Carpio, Elisa de la Nuez, Sonia Agudo Capón, Carlos Sáez, Julio Méndez, Vanessa Murillo, Jacinto Roldán, Itziar del Salto, Julián Rumbero, José Manuel Estrada, Josep Millán, Quisco Fernández, Juan Carlos Bermejo, Lara Carrasco, Gorka Maneiro, Verónica Nad … y miles de personas, que espero me disculpéis por no nombraros, sois tantos… pero no por ello menos importantes).

Por supuesto no puedo olvidar mi agradecimiento a los periodistas que me habéis ofrecido un espacio, incluso en algunos casos, en contra de las directrices de “arriba”: Roberto Bécares, Ignacio Escolar, Patricia López, Javier Ruiz, Iñaki López, Carlos del Castillo, La Fallarás, todo el equipo de El Plural, Óscar López Fonseca, Alicia Gutiérrez, Ernesto Ekaizer, Julio López, Javier Otero, Beatriz Talegón, Fernando Berlín, Javier Gallego, Gonzo… Igualmente, disculpadme todos a los que no os nombro, estoy tan emocionada que apenas puedo pensar…

HOY ES UN DÍA PARA CELEBRAR
LA VICTORIA CIUDADANA #GanaosLosBuenos

8 comentarios
  1. Marisa Miguélez (BARCELONA)
    Marisa Miguélez (BARCELONA) Dice:

    El sistema funciona, y esta ya ilustre señora, por méritos propios, es la prueba: al final le dieron la razón y todo salió bien. Sólo hay que tenerla y pedirla. No estamos tan mal, hombre. ¿Dónde están ahora todos esos que criticaban, desquiciados cual mandriles en celo, nuestra joven democracia? Unos irresponsables, esos falsos profetas de nuestro hundimiento, que sin duda han quedado retratados. No es perfecta, como todo, pero funciona perfectamente. La justicia es lenta pero siempre acaba llegando, como una máquina bien engrasada, recién cambiada la correa de transmisión tras la preceptiva regeneración. Aquí la tenemos, recién galardonada. Hay separación de poderes, Hay Derecho (ubi summa divisio, ibi ius blocorum). Los malos en la cárcel y los buenos fuera, victoriosos, sonrientes, todo en orden. Una empleada pública ha sabido mantenerse en su sitio y ejercer su función natural de control del poder político, desenmascarando ella solita una trama de corrupción de proporciones bíblicas. Ha demostrado con su ejemplar conducta cómo hacer las cosas bien y ha mostrado a los demás el camino a seguir, que mucho quejarse y luego nasti de plasti. Todo un éxito para ustec, una historia con final feliz, sí, ya era hora.

    Felicidades, Ana Garrido Ramos, merecida ganadora de la estatuilla bloguera a la óptima servidora pública.

    En otro orden de cosas, me interesa mucho, como ciudadana preocupada y madre a tiempo completo que soy, un dato del camino al Gólgota que ha tenido que atravesar, y que señala con congoja en su conmovedora carta. ¿Cómo es posible que un concejal reciba órdenes (para hacerle la vida imposible a una humilde técnica con la rara especialidad en materias juveniles)? ¿Órdenes de quién? ¿No se supone que está para representar a los ciudadanos, a los que en exclusiva ha de deberse? ¿Y cómo es posible que, aún cambiando el alcalde, el acoso siga? ¿No manda él, hay que concluir? Cosas veredes.

    En fin, a quién le importan esas menudencias ahora. Hoy es un día grande. Se ha hecho justicia, como no podía ser de otra manera, yo nunca lo dudé. Ahora a descorchar el cava, que la ocasión bien lo merece. En mi casa brindaremos por ustec. No la olvido en mis oraciones.

    Un besazo, compi.

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  2. guiilermo pairó
    guiilermo pairó Dice:

    Quizá sea este el peor momento para recordarlo, pero hay que decirlo: no debió usted de hacer lo que hizo, por heroico y loable que fuera, que lo fue y mucho.

    La función de los empleados públicos no es la de servir de control de los mandos políticos de turno, por más que así nos lo repitan lanzándonos el privilegio de la inamovilidad a la cara una vez tras otra.

    Los cargos políticos han de controlarse entre ellos, y eso sólo puede consiguirse mediante el diseño de un buen sistema político, con unas reglas que de verdad sirvan de freno al poder implantadas en la Constitución. Ahora los intereses corren paralelos,formando una clase política a modo de gremio, de sindicato del crimen. Entre los miembros de un mismo partido hay connivencia, porque todos se deben al jefe del partido que hace las listas, y quien se mueva no sale en la foto; entre miembros de diferentes partidos, también, porque todos ellos tienen un interés común en que el poder no sea controlado, y ya les tocará a ellos, paciencia mediante, ocupar el Gobierno en esta o la próxima legislatura, a modo de turnismo chabacano posmoderno. La corrupción deviene entonces inevitable, y forma parte del paisaje en todo el sector público.

    Aquí dejo una conferencia de hace 7 años en la Escuela gallega de administración pública impartida por Alejandro Nieto, donde explica las dificultades en las que se puede encontrar un empleado público que osa desobedecer una orden de su superior, debido a la regulación defectuosa que España tiene en esta materia (y en tantas otras, cabría añadir, que gusta de fingir lo que no somos y no podemos ser): youtube.com/watch?v=2stpvmfoG4A Y todo ello dentro de la legalidad, y no por la vía de los hechos, mucho más cruel e intratable, que es como de usted se han vengado.

    Felicidades por el desenlace final, pero el peso que ha cargado sobre sus espaldas durante todos estos años no le correspondía llevarlo ni usted ni a ninguna otra persona en particular. Más que una víctima o una heroína fue usted un daño colateral del caso Gürtel. Nada cambiará por su sacrificio, nadie la escuchará, por amargo que suene.

    Ánimo y a seguir, pero no recibirá más reconocimiento que el exiguo premio que le otorga hoy este idealista blog. Acabar con el lastre que nos gobierna desde hace décadas es harina de otro costal, pero también es posible. Sólo hemos de saber ante qué animal estamos y actuar en consecuencia. Desde luego, no defendiéndolo y cantándole loas.

    Sinceramente suyo, le mando un sentido abrazo.

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  3. Mis notas
    Mis notas Dice:

    Enhorabuena Ana gracias por su pelea y por su lucha … retratando adecuadamente a la chusma por las que nos dejamos gobernar. Su satisfacción será enorme y la mía es muy grande aunque pudiera ser mayor si hubiera leído alguna información informando que los responsables de estos han pagado de manera personal
    .. de no ser así incluso se alegrarán con una manifestación de su divino poder haciendo un nuevo quebranto a las arcas públicas

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  4. O'farrill
    O'farrill Dice:

    El caso de Ana Garrido a quien se ha apoyado siempre desde este blog merece unas reflexiones sobre el funcionamiento de lo que llamamos Administraciones Públicas. Más claro: administraciones de nuestro dinero como contribuyentes. Y estoy de acuerdo con el comentario anterior. En un país serio (si los hay) no le correspondería a Ana la denuncia, es que habría sido imposible la corrupción por los controles internos. Esos que en su día laminó el PSOE cuando llegó al gobierno para ser sustituidos por la docilidad. Pero habría sido imposible, si la “oposición” fuera efectivamente una forma de control del sistema. Hoy me llamaba la atención un cartel en el Consejo General de la Abogacía a favor de los refugiados. Mientras tanto Ana María se debió refugiar en Costa Rica cuando debía haber sido una testigo protegida por la Fiscalía y por el Poder Judicial (incluyendo el acoso posterior denunciado).
    Conozco otro caso similar de alguien que se negó a limitar los concursos públicos a “los conocidos”. Retirada de papeles de su mesa y paso de su función a un “externo” (algo muy corriente en nuestros días) agradecido al encargo y dócil en su ejecución. Más tarde, a pesar de los contenciosos, la Administración se deshizo de él utilizando los servicios jurídicos que todos pagamos. Decidió pasar página a pesar de más de 40 años de servicio público y dedicar su esfuerzo a otras tareas privadas. Lo peor: sus compañeros se pusieron de perfil (algo que siempre pasará por el miedo o la codicia). Ocurre todos los días desgraciadamente en el mundo corporativo, profesional o laboral, donde siempre será más importante aplaudir al jefe de turno que hacer valer razones para impedir desmanes.
    Hoy Ana Garrido tiene muchas razones para estar satisfecha pero….¿algún grupo político ha tenido la valentía de denunciarlo e investigarlo? Me figuro que no. Su caso es “colateral” (como se dice) a los intereses que hay en la trama “Gurtel” y ahí no se mueven ideologías.
    Un cordial saludo y ¡enhorabuena!

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  5. Iciar
    Iciar Dice:

    Por poner un eslógan:

    Esto es igual que la siniestralidad en las carreteras: “la velocidad mata”.

    El sistema actual fomenta el interés propio y no el bien común. Supongo que siempre habrá sido así.

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  6. juanlui
    juanlui Dice:

    Gracias a la valiente Ana Garrido !!
    Desgraciadamente, en ella, sólo tenemos un ejemplo de lo que subyace en nuestras admones. y en la política.
    Su caso, el de doña Ana, no va a servir para producir ningún tipo de catarsis. Los poderes del estado no se van a inmutar ni un centímetro. Quizás, si se movieran, será para planificar el futuro, e intentar, que no aparezcan nuevas Ana Garrido, que les afeeen su conducta.

    Siempre lo ha dicho D. Antonio García Treviajano, siempre ! en España, la corrupción no es la excepción, ¡ Es el sistema ! Pese a tanto buenista, o interesado, que pretenda hacer creer otra cosa.

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  7. Jesús Casas
    Jesús Casas Dice:

    Sería interesante que el Blog colgase en hipervínculo las resoluciones judiciales de su asunto, si Ud. les autoriza. Por mi parte, en contra de algún comentario que leo, creo que Ud. ha actuado en conciencia, que es lo que debe hacerse en cualquier circunstancia de la vida. La pregunta siguiente es qué ha sido penal y/o administrativamente de las personas que hayan actuado como Ud. indica, entendiendo que habrá unos hechos probados de los que deba derivarse un tanto de culpa.
    Como ciudadano, aunque no conozco con detalle su caso, sino los rasgos generales del mismo, y no he escuchado a “la otra parte”, le agradezco su coraje, que nos sirve de ejemplo.

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