¿Volverán las oscuras golondrinas? ¿Cuál es el grado de reversibilidad de la diáspora empresarial en Cataluña?

Dábamos por terminada nuestra entrada en este blog del pasado 25 de octubre sobre “La motivación y las consecuencias financieras de la activación por el gobierno del artículo 155 de la Constitución” diciendo que la forma en la que se aplicara el artículo 155 de la Constitución española para reconducir a la legalidad el desafío independentista de Cataluña determinaría el impacto del proceso en el mercado financiero español e internacional. En particular, decíamos que la manera de aplicar aquel precepto constitucional –ente las muchas opciones disponibles- determinaría si la diáspora bancaria de Cataluña era un resfriado fácilmente reversible o una grave enfermedad crónica de dudosa reversibilidad.

Pues bien, el tiempo transcurrido desde entonces nos ha mostrado que la forma en la que se ha aplicado el artículo 155 de la Constitución (con el anuncio de elecciones autonómicas incluido) no ha detenido aquella diáspora no solo bancaria, sino también empresarial. En efecto, es público y notorio que, desde aquella fecha, la huida empresarial ha crecido no sólo en términos cuantitativos, alcanzando el número de las 2.540 empresas que han trasladado fuera de Cataluña su domicilio social; sino también en términos cualitativos porque más de 1.000 empresas han trasladado también su domicilio fiscal, con los efectos añadidos de todo tipo que ello produce. Y vemos que esta diáspora se mantiene en el tiempo cuando leemos en la prensa económica de la última semana que un importante grupo hotelero ha decidido trasladar su sede social fuera de Cataluña.

Este horizonte inquietante se completa cuando vemos cómo la prensa económica del pasado viernes 17 de noviembre da cuenta de que las dos principales agencias de calificación crediticia (S&P y Moodys) advierten, en informes recientes, de tres hechos relevantes: primero que los dos bancos catalanes, Caixabank y Banco Sabadell, aun cuando lograron detener la limitada fuga de depósitos que había sufrido gracias al traslado de sus domicilios sociales, siguen sufriendo el riesgo específico derivado del desafío independentista, dado el volumen de actividad en aquella región (del 27% en el caso del Banco Sabadell y del 22% en el de Caixabank) y el consiguiente nivel de exposición de sus respectivos negocios bancarios a aquel riesgo regulatorio. En segundo lugar, advierten de la caída de confianza del consumidor y del frenazo en la producción. Y, en tercer lugar, añaden que estos efectos indeseables afectarán no sólo a los bancos y a la economía catalana, sino también a la generalidad de los bancos y la economía española. Con las dificultades –cierto que con un grado de probabilidad baja- que podría encontrar la banca española para financiarse en los mercados internacionales. En este último sentido, el comunicado de Moody´s ha rebajado las previsiones de crecimiento de la Economía española a un 2.9% para 2017 y a un 2,3% para 2018, lo que reduce las posibilidades de revisar al alza la calificación crediticia de la deuda española, actualmente ubicada en el rango Baa2, que equivale, aproximadamente, a un aprobado alto.

Así las cosas, nos parece que el panorama general nos permite aventurar el siguiente diagnóstico: Cataluña en particular y –a resultas de la crisis de esta región- España en general viven una suerte de esquizofrenia socio-económica con dos personalidades disociadas: Por un lado, la personalidad socio-política que emplea todos sus esfuerzos en debates cuasi freudianos sobre las respectivas identidades mantenidos por una población política –en algunos casos, además reclusa- que, con demasiada frecuencia, da muestras de un analfabetismo funcional preocupante que insulta la inteligencia del ciudadano medio. Y, por otro lado, la personalidad económica que pretende seguir creciendo y manteniendo el bienestar logrado a base del esfuerzo continuado de millones de ciudadanos libres e iguales que contemplan, atónitos, el espectáculo de un Titanic que puede hundirse mientras la orquesta de políticos que les representan toca un vals que, además, no resulta apacible ni grato de escuchar.

Y llega el momento de intentar responder a la pregunta que encabeza este artículo sobre si es reversible la diáspora empresarial en Cataluña. Desde el punto de vista jurídico, la respuesta es evidentemente afirmativa debiendo añadir que el traslado de domicilio de vuelta a Cataluña por parte de las sociedades que se han ido no solo es factible sino fácilmente realizable, especialmente tras la modificación del apartado 2 del artículo 258 de la Ley de Sociedades de Capital por el Real Decreto-Ley 15/2017, de 6 de octubre. Sin embargo, desde el punto de vista socio-económico y estratégico, la respuesta es mucho más compleja porque depende del grado de seguridad jurídica que se alcance en Cataluña que viene, a su vez, condicionada en el futuro inminente por los resultados de las futuras elecciones autonómicas del 21 de diciembre respecto de las cuales los sondeos de opinión aventuran un empate técnico entre los partidos constitucionalistas e independentistas que amenaza con prolongar, sine die, la incertidumbre dañina para la actividad y el crecimiento económicos.

Concluimos: mientras no se logre una solución razonable y urgente que restablezca la percepción empresarial de seguridad jurídica en Cataluña podremos decir –recordando el poema de Gustavo Adolfo Becquer- que los bancos y empresas de Cataluña, como las golondrinas viajeras que “el vuelo refrenaban, tu hermosura y mi dicha al contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres…¡Esas…no volverán” ni tampoco como aquellas otras que “cuajadas de rocío, cuyas gotas mirábamos temblar, y caer como lágrimas del día…. ¡esas…. no volverán!”.

 

11 comentarios
  1. Mariano Yzquierdo
    Mariano Yzquierdo Dice:

    Formidable diagnóstico, compañero. Desde el analfabestialismo que denuncias se razona con las vísceras en vez de con la cabeza. No, no volverán las oscuras golondrinas. Ellas sí son inteligentes. Es una diáspora semejante a la del Libro del Éxodo.

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  2. Izaskun
    Izaskun Dice:

    ¿Acaso es posible saber quién decide en realidad y por qué? Para una empresa y sus propietarios, las únicas razones objetivas son las económicas y punto. Quien está detrás y sus intereses últimos son difíciles de aquilatar. El grado de reversibilidad es como la economía misma: imposible predecir nada.

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  3. Enrique
    Enrique Dice:

    Creo que es importante hablar del “valor añadido de la relocalización de vuelta”. Una vez que las empresas decidido salir (y parece que hay tres dimensiones: cambio de sede social, sede fiscal y traslado de unidad productiva), la cuestión es cómo están mejor si revierten dicha decisión. Si sólo se han trasladado social o fiscalmente, la materialización del regreso es una cuestión fundamentalmente administrativa. No así en el caso de haber trasladado la producción y en este caso es casi irreversible. Pero el caso más común hasta ahora es el de los dos primeros como no puede ser de otra forma. Y aquí la clave es el impacto en el negocio de la decisión de regreso, y la decisión depende del tipo de negocio. Por ejemplo, en el caso de los bancos, dado el alto carácter “fungible” de sus servicios (los bancos son depositarios de confianza y otorgadores de préstamos y servicios financieros), buena parte de los depósitos no van a volver. Una vez que un cliente ha probado con otro banco y le va bien, por qué volver? Situación complicada para los bancos, porque si vuelven a cambiar sede a Cataluña porque no recuperan los depósitos manteniendose fuera de Cataluña, el volver es neutro-negativo y nunca positivo, porque los catalanes independentistas no tienen opciones para tener su dinero en bancos “autóctonos” que no hayan cambiado de sede. Obviamente, todo va a depender de lo que suceda a partir del 21 de diciembre. Un triunfo de un frente independentista apoyado por Colau es el peor escenario y las salidas de empresas se podrían acelerar incluyendo traslados de producción. Un resultado “tibio” con una especie de tripartito con PSOE como bisagra sería como “comprar tiempo sin expectativas de solución”, y sólo una victoria en coalición clara de los partidos con agenda no independentista empezaría a sentar las bases para un regreso de las empresas que se han marchado.

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  4. Isaac Ibáñez
    Isaac Ibáñez Dice:

    Artículos como este, que ponen claramente de manifiesto el ingente daño producido a la economía catalana y nacional por las actuaciones claramente delictivas de unos cuantos indeseables, aconsejan que en la aplicación del Estado de Derecho a estos personajes se haga con la aplicación de la ley penal sin contemplaciones de ningún tipo.
    Es también muy interesante el post de Javier Fernandez Alén, publicado ayer en el blog de Alberto Tapia: “¿Por qué la Agencia Europea de Medicamentos no ha recalado en Barcelona: Crónica de una muerte anunciada” http://ajtapia.com/2017/11/la-agencia-europea-medicamentos-no-ha-recalado-barcelona-cronica-una-muerte-anunciada/

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  5. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Organizacionalmente el estado autonómico no es un bien colectivo o común, es un mal. Un Gran Mal.

    Hay muchas razones, tantas que enumerarlas es imposible ahora si bien cabe citar algunas obvias.

    Necesariamente (Sí o Sí) Fragmenta y la fragmentación no es ni tiene nada que ver con la tan cacareada Descentralización ni con el principio de Subsidiaridad o eficacia que a la Descentralización subyace.

    Esta fragmentación es la causa del gasto y el desperdicio desaforado que en el sector público sufrimos gastando lo que no tenemos para cosas mucho más importantes y urgentes. Es la causa del traspaso de deudas a generaciones futuras que hoy nos está destrozando..

    Una de sus consecuencias es la pérdida de movilidad de factores productivos (trabajo, mercancías y financiación) y el nacimiento de barreras artificiales de todo tipo a la Unidad de mercado –un bien fundamental para el bienestar colectivo-¿Cómo acceder a la Escala de una punta a otra de España? –algo crucial para cualquier empresa especialmente las más pequeñas que son la base del tejido económico de un país. No en vano nuestras Pymes son las más pequeñas y débiles de Europa. Nos lo hemos labrado a pulso.

    Por otra parte y como es inevitable en una democracia así estructurada –17 parlamentos y estructuras partidarias regionales– los Partidos han desarrollado sus Redes Clientelares.
    Redes que es imposible romper y que son el principal problema de las Cúpulas de los Partidos porque no pueden ni tan siquiera pensar en su reducción. Las “Baronías” son las “Taifas”. En el momento en que un partido entra en la Rueda Autonómica está contagiado de dicha enfermedad.

    Históricamente Hispania tuvo una estructura unitaria con Roma y con los Visigodos. Se rompe esto con la Taifa musulmana y se recupera con la Reconquista. Hoy hemos regresado a la Taifa y las estructuras Clientelares la acentúan.
    Es patético ver .los esfuerzos del estamento académico de estas taifas apoyar las posturas de sus financiadores políticos locales.

    Esto se ve muy claro desde fuera de España y se ve como un entorno enfermizo y cada vez más ingobernable. Todas las autonomías menos dos ya incorporan el concepto de “nacionalidad” por si las moscas y el fenómeno de la pederastia educativa “autóctona”. La enseñanza en lenguas ínfimas e inútiles –salvo para crear muros y odios– se sigue extendiendo como forma de refuerzo de la taifa frente al “enemigo” exterior– y crea otra casta docente-adoctrinadora e inmovil– que es el mayor lastre educativo de nuestro probadamente lamentable sistema de enseñanza.

    ¿Quién va a traer nada a este “mercadillo” si no eres un monopolio global al que nadie va a toser?

    El daño de este sistema no es a Cataluña. Es un “Lose-Lose” colectivo.

    Todos perdemos y para evitarlo hay que hacer saber a una clase política y académica que vive de la Taifa que a nosotros nos hace daño. A todos los niveles.

    Saludos cordiales.

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    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Estimado D. Paio, me temo que el 155 no tiene nada que ver con la fuga de empresas de la vieja Tarraconensis Hispanorum. Tampoco se van por la DUI.

      Lo que han hecho es aprovechar la oportunidad de la DUI para hacer lo que llevan muchos años pensando hacer y sin encontrar la oportunidad. Junqueras, Puigdemont y Forcadell se la sirvieron en bandeja. Un servidor lo hizo hace ya muchos años sin ruido porque si ya es difícil mantener la a actividad normal, imagínese hacerlo en un sistema que trabaja contra sus principales clientes.

      ¿Por qué se quieren ir? Porque el 23% de los españoles no compra nada producido en una Cataluña que practica la pederastia educativa sobre la población hispano parlante (la mayoría de la población). Otro 21% se lo están pensando y buscan alternativas. Así no hay empresa que –sin ser un oligopolio– pueda sobrevivir.

      Imagínese, además, tener que estar en un lugar que coarta la libertad de su empresa a base de sanciones normas e imposiciones lingüísticas y con el coste adicional de tener que emplear a jóvenes con un español cada día más deficiente y educados en la soberbia nacionalista que hacen que –queriendo o sin querer– cuando un cliente llama y no le contestan en español o lo hacen con graves fallos se prometa a si mismo buscar una alternativa menos cazurra y más sensata. Normal ¿no?

      Lo que hemos visto es un voto con los pies. Otra faceta del exilio que buscan los nacionalistas como lo buscaron en Vascongadas para acomodar el Censo a sus Intereses tribales.

      Saludos

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  6. Ramonet
    Ramonet Dice:

    ¿Cuándo se habla de “inseguridad jurídica” en Catalunya, se hace referencia a que el gobierno central redacte un decreto ley urgente con el cual facilita (vulnerando sus estatutos y reglamentos internos) y aconseja (¿coacción?) a las empresas para que salgan de Catalunya? – Incluso la SEAT ha reconocido que la casa real les ha llamado (¿coacción?) para que abandonaran Catalunya-.

    ¿Cuándo se habla de “seguridad jurídica” en España, se hace referencia a que la Audiencia Nacional por regla general aplique la prisión preventiva (sic) a personas que aún no han sido juzgadas produciéndose una anomalía jurídica de difícil argumentación en democracias maduras?

    ¿Cuándo se habla de “seguridad jurídica” en España, se hace referencia a que la fiscalía construya argumentos o declaraciones extremadamente débiles y exagerando algunas imputaciones para propiciar la prisión provisional en este caso de exconsellers o los jordis?

    ¿Cuándo se habla de “seguridad jurídica” en España, se hace referencia a que el fiscal y la jueza Lamela fuercen hasta extremos de difícil justificación (¿prevaricación?), el Código Civil para conseguir unos fines de clara naturaleza política, si no a qué se debe?

    ¿Cuándo se habla de “seguridad jurídica” en España, se hace referencia a que la AN, que se creó para juzgar actos terroristas (para evitar que fuesen juzgados en el País Vasco) y de narcotráfico a nivel nacional, actualmente se permita hacer uso selectivo de sus competencias forzando las interpretaciones de sus propios reglamentos?

    Etc.

    Con Catalunya, está claro que el Estado Español, bajo el gobierno del PP, se ha pegado un tiro en el pie, y no estaremos mucho a comprobarlo. Claro que se culpará de la nefasta gestión, política, económica y jurídica, a los independentistas catalanes. De hecho, el PP está consiguiendo llevar el país a su terreno, sabedor de la catalanofobia de la mayoría de la sociedad española, hecho que no se daba en el País Vasco, por ejemplo, ni en los peores años del terrorismo que sufrimos todos. Los insultos, cínicos y degradantes, a los exconsellers y al expresidente de la Generalitat que se pueden escuchar en los medios de comunicación de ámbito estatal, son de una bajeza moral y barriobajeros indescriptible. Sorprendentemente se habla del respeto a los derechos humanos como el que más, para después justificar el traslado a prisión de los exconsellers de la Generalitat bajo burlas, con grilletes, en jaulas dentro de las furgonetas, con las esposas apretadas al máximo para causar dolor, a toda velocidad y sin cinturones de seguridad, como han denunciado los afectados y nadie ha investigado nada. No hay ninguna duda que todo esto entra dentro del concepto de mal trato para denigrar (¿tortura?) a las personas.
    En fin, podemos ver como se han crecido y, de hecho, tolerado las organizaciones ultraderechistas que se ven inmunes ante sus actos violentos. Será tarde, muy tarde me temo, para cuando nos demos cuenta de cómo hemos sido manipulados para retroceder en libertades política y sociales a años que creíamos superados en España.

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    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Estimado D. Ramón:

      He perdido la cuenta de las falsedades, infundios y manipulaciones que, –inadvertidamente, creo–, se han colado en su comentario.
      Lamentablemente una de las cosas que todo el mundo ha descubierto con Puigdemont y Junqueras es su compulsiva capacidad de mentir y su absoluta carencia de valores morales. A su lado, Ibarretxe es un monumento a la nobleza humana que bien podrían haber copiado.

      Es evidente que este tipo de “liderazgo” solo prende en seguidores presos de disonancia cognitiva y que tienen un problema con la realidad cuando esta les disgusta y una credulidad patológica cuando lo que escuchan les gusta o les conviene.

      Dado que el Sr. Puigdemont defiende ahora un referéndum sobre la pertenencia a Europa de “su taifa” –no sé si hasta el Tordera o hasta L’Ametlla– me gustaría recordarle que estos 500,000 kms2 son patrimonio común de los Hispanos. No patrimonio de ninguna de sus parcelitas.

      Y por cierto: El Nacionalismo Identitario es Fascista. Sea de Izquierdas o de Derechas. Y lo es porque obliga a personas con otras identidades a adoptar la que ellos promueven. Esa es la esencia del fascismo de ambos lados: La coercitividad ideológica y de identidades.

      Un saludo cordial

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      • Ramonet
        Ramonet Dice:

        ¿Cuándo se habla de división de poderes en España, se hace referencia a que el ministro Dastis dijo que se enviaría a la cárcel al expresidente Puigdemont solo pisar España? ¿Sentenciar a prisión, en los países democráticos, es decir, distintos a, por ejemplo, Turquía o Venezuela, no es cosa de los jueces, y no los ministros de turno?

        ¿Cuándo se habla de “seguridad jurídica” en España, se hace referencia que, todo y quedar demostrado que no se destinó ni un euro del presupuesto de la Generalitat para sufragar el referéndum del 1 de octubre, la jueza Lamela insiste que el costo fue de más de seis millones de euros y que, por lo tanto, esta cantidad es la fianza que tienen que aportar?

        ¿Cuándo se habla de “seguridad jurídica” en España, se hace referencia a que los ultras condenados por el asalto a Blanquerna en Madrid con penas de cuatro años de cárcel, no entran en prisión mientras se estudian sus recursos porqué, según el TC, la ejecución de la medida derivaría en “perjuicios irreparables”, pero, se justifica el encarcelamiento de los Jordis y los exconsellers de la Generalitat sin sentencia alguna? ¿En este caso no hay “perjuicios irreparables”?

        ¿Cuándo se habla de “seguridad jurídica” en España, se hace referencia a que Urdangarin, por ejemplo, con sentencia condenatoria a seis años de prisión, esté de “vacaciones” en Suiza?

        Etc.

        Estimado D. Manu Oquendo:

        Ya ve; no, no hay ninguna falsedad en mis comentarios y usted lo sabe, simplemente porque no pretendo “adoctrinar” a nadie. Es más simple. Me remito a unas cuestiones que se las hacen expertos en derecho, fundamentadas en unos hechos ciertos, y usted lo sabe, que conducen a unas conclusiones que cualquier persona medianamente informada se hace visto lo que está ocurriendo políticamente, económicamente i socialmente en España, situación que, más pronto de lo que creemos, llevaran este país a su colapso, y usted y en Europa lo saben. España, gracias, en gran parte, a la gestión del PP (autores), está a las puertas de una de las peores crisis económicas que llevará el país a la misma meta que el Costa Concordia, a su naufragio, y algunos, sabedores de lo que ocurrirá, gracias a quienes la están tripulando y, obviamente, a sus adláteres (cómplices necesarios), quieren bajarse.

        Cada día hay más voces que hablan de la crisis existencial de la UE y de a su viabilidad económica. Ya nadie duda que se producirán cambios, en un futuro inmediato, de su modelo político y económico. Ya veremos cómo quedará España en todo este asunto, país receptor donde los haya (mal gastador y peor gestor) y con una expectativa de futuro con más sombras que luces, y usted, también, lo sabe. Quien puede negar que a lo mejor Puigdemont se ha avanzado a lo que se demandará socialmente en países aportadores, un referéndum para decidir la continuidad dentro de una estructura europea que hace aguas por todas partes.

        El PP, actual tripulación del gobierno de España, ha sido definido como “organización criminal (ojo no lo digo yo, está en las hemerotecas), que tiene a dirigentes detenidos por defraudar, malversar o mentir y a cargos acusados de homicidio imprudentes y que es un gobierno que censura, coacciona, encubre, desampara, maltrata y engaña. Son un peligro público, una amenaza social” (Fuente: eldiario.es). El inspector jefe de la UDEF, Manuel Morocho, en declaraciones en la comisión del Congreso de los Diputados sobre financiación irregular del PP; “…indiciariamente, Rajoy cobro sobresueldos”. En cualquier país con una democracia cierta, avanzada y consolidada, hubiese dimitido ipso facto su gobierno y presidente acusados de hechos tan graves y llevados a juicio por una fiscalía independiente. Por lo tanto, de lecciones a Puigdemon, pocas o ninguna, de lecciones a Catalunya, menos.

        En fin, estimado D. Manu, ¿usted puede decir lo mismo sobre la certeza de sus comentarios? Porqué, yo que vivo en Catalunya, le aseguro que jamás de los jumases he sufrido nada de lo que usted comenta. Una cosa es la realidad, que guste o no, es tozuda, y otra muy distinta el deseo.

        ¿Por qué se miente tanto sobre Catalunya? ¿A quién beneficia estas manipulaciones? ¿Con que objetivo se hacen? ¿A dónde nos conducirán?

  7. O'farrill
    O'farrill Dice:

    No, no creo posible que se “normalice” la situación en Cataluña. Mucho menos que su economía se recupere por varias razones. La primera, que después del “21D” se reconstruirá el entramado soberanista que está demostrando ser mucho más hábil estratégicamente que el gobierno de España (a menos que haya un pacto bajo cuerda). Las elecciones además van a “legitimar” de nuevo otro “govern” que estará compuesto por los mismos de siempre (ya están en las listas electorales), lo que restará capacidad de maniobra al Estado durante otra larga temporada tras un 155 alicorto (se dejan libres los adoctrinamientos y la manipulación mediática) que no se podrá repetir en mucho tiempo. Por otra parte, si se “victimiza” por vía jurisdiccional a los nuevos electos, las únicas “oscuras golondrinas que volverán” serán las secesionistas. Esta vez con más apoyo social. Mientras tanto el espectáculo continúa, como esas largas y tediosas series televisivas, donde los temas, escenas y personajes se repiten en cientos de capítulos. No se pueden resolver con cirugía menor patologías cronificadas a lo largo de muchos años. Desgraciadamente. Un saludo.

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