Vender en Wallapop, Ebay y Amazon. ¿Hay que pagar impuestos?

La semana pasada unas declaraciones del Ministro Montoro alarmaron a una parte de la población: los usuarios frecuentes de venta de bienes usados que utilizan plataformas de intermediación.

Las palabras del Ministro de Hacienda fueron “el comercio electrónico se sujeta a las mismas normas tributarias que los demás” refiriéndose a varias noticias de prensa que habían difundido días anteriores lo siguiente: la Dirección General de Tributos (DGT) ha establecido en consulta vinculante que los particulares que vendan bienes a través de eBay, Amazon Wallapop o Vibbo serán gravados por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) al 4%.

Las declaraciones del Sr Montoro son ciertas, como legalmente acertada es la consulta vinculante a que hacen referencia. La respuesta de la DGT, de 22 de agosto de 2017,  a la consulta de un contribuyente que desea vender objetos y enseres personales y familiares a través de una página web de cuáles serían sus obligaciones tributarias, la contestación establece que no tratándose de un empresario o profesional quién realiza las ventas- en cuyo caso estas se gravarían por IVA- se aplica el artículo 7 de la ley de ITP que efectivamente dispone que, se gravan por este impuesto las trasmisiones  onerosas por actos “inter vivos” de toda clase de bienes y derechos  que integren el patrimonio de las personas físicas y jurídicas, en el caso de bienes muebles a un tipo del 4%.

Pero la alarma cunde entre los usuarios de las plataformas cuando, en  las noticias que han dado a conocer la consulta de la DGT, se añade que las transacciones de comercio electrónico están siendo la prioridad de la AEAT en 2017, que cuenta con medios para el análisis y explotación de la información disponible en la red.

He aquí un matiz importante.  Hasta hace poco,  cuando alguien vendía “trastos viejos” o ropa de segunda mano a su vecino no se le ocurría declarar por la operación realizada,  ni sospechaba que ello llevara una obligación de tributar.  Sería absurdo pensar que la Hacienda autonómica- a quién corresponde la gestión de este impuesto-  iba a comprobar estas operaciones,  tarea que superaría el costo de lo recaudado. Pero hace unos años surgió  la llamada economía colaborativa, que supone que entre vendedor y comprador se sitúa un intermediario, la plataforma de internet, que facilita la operación entre ambos. En base a ello, y en ocasiones a la creencia por el vendedor de la opacidad de la venta,  este comercio ha crecido de forma acelerada en estos últimos años, tanto como para que,  las  Haciendas nacionales y organismos internacionales decidan ocuparse de este fenómeno. La razón : en estas plataformas digitales pueden coexistir, intercambios entre particulares que carecen de finalidad de lucro y que no suponen una manifestación de riqueza, y en consecuencia, deben quedar al margen de tributación, con otras operaciones que suponen el ejercicio de actividad que debe someterse a tributación, al igual que el comercio tradicional, ya que lo contrario generaría una injusticia tanto de competencia como tributaria.

Esta nueva economía rápidamente ascendente plantea dos problemas principales: clarificar que rentas y como deben someterse a graven y como controlar su aplicación.

Si seguimos aplicando el sistema impositivo actual, la recomendación de la Comisión Europea de 2 de junio de 2016, anima a los distintos gobiernos nacionales a buscar fórmulas de cooperación de estas plataformas colaborativas con las haciendas nacionales. Las plataformas intermediarias  registran la actividad de sus usuarios por lo que, al igual que otros operadores en el comercio tradicional, deberían comunicar los datos de las transacciones que conozcan a la Administración que deba gravarlas.  Por ello,  se están implementando  obligaciones formales de información, como la que va a implantar España en un futuro próximo para las plataformas de viviendas de uso turístico y que ya operan en otros países de nuestro entorno como Francia e Italia.

Para clarificar quién debe tributar,  se está planteando la necesidad de introducir en las figuras tributarias vigentes ciertos parámetros que ayuden a distinguir entre quién realiza operaciones aisladas y quién debe someterse a tributación, algunas serían: establecer un umbral de volumen de operaciones (en el caso de Vibbo, Ebay, Amazone o Wallapop número de ventas realizadas), utilizar publicidad, cobrar las transacciones utilizando plataformas de pago o cuentas bancarias separadas a las de las gestiones personales….

Pero debemos preguntarnos: ¿Son realmente estas medidas efectivas? ¿O estamos luchando ante un fenómeno nuevo, que utiliza una red digital internacional, con viejos moldes? Y parece que todo apunta a responder positivamente Pensemos en la dificultad de controlar las transacciones realizadas y el importe que debe gravarse, cuando en la mayoría de las ocasiones lo que proporcionaría la plataforma sería únicamente la identidad del oferente del producto.  Explicado de una manera gráfica, si comparamos nuestro sistema tributario actual con una botella, las rentas gravadas son el líquido que podemos medir, pesar u observar, si el contenido se está trasformado en estado gaseoso el continente ya no sirve para sujetar el contenido que se desborda.   Habrá que buscar nuevas  soluciones.

7 comentarios
  1. César Vila
    César Vila Dice:

    Buenos días,

    no soy un experto en estos asuntos, pero el ITP o Impuesto de Transmisiones Patrimoniales por ley no lo tiene que pagar el comprador? al menos que yo sepa sucede en las viviendas de segunda mano a no ser que se llegue a un acuerdo y quede reflejado en el contrato de compra/venta no?

    Gracias por la aclaración

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    • Cristina
      Cristina Dice:

      si es correcto el contribuyente es el que adquiere el bien art. 8 Ley 1/93 Es el impuesto indirecto que grava transmisiones entre particulares como el IVA en transacciones entre él presagios El artículo no habla del contribuyente solo quiere resaltar que la economía colaborativa es un fenómeno nuevo que plantea nuevos retos en ámbitos diferentes entre ellos el fiscal

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  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Gracias por el artículo; tomamos nota.

    Es otra muestra de la insostenible deriva de una Sociedad Orwelliana en fase pre terminal que los bienes usados sean sometidos a tributación independientemente de si la transacción genera beneficio o pérdida es un sinsentido y un abuso. Bueno, otro más.
    El sistema está ética y económicamente muerto.
    El paso a la siguiente fase escatológica será gravar las limosnas y los regalos como potencialmente encubridores de operaciones de blanqueo de capitales y cauces de financiación del terrorismo islamista.

    Menudo invento que se han buscado.

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    • Verónica Manuel Salvador
      Verónica Manuel Salvador Dice:

      Pues a mí me parece muy bien. Más dinero para hospitales y carreteras, que luego no hay y bien que nos quejamos. Contra más impuestos, más mejor, leñe. Mayor bienestar para todas.

      Las pesadillas orwellianas sólo habitan en las cabezas de los antisistemas incívicos que no quieren contribuir con su parte. El sistema está más sano que nunca, como muestra la abundancia de críticas que se le hacen ahora precisamente: ladran, Sansón Carrasco, señal que cabalgamos.

      Ojalá un impuesto a la vagancia… España sería rica.

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      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Estimada Verónica, permítame decirle que no es cierto que…. “cuantos más impuestos mejor”. Además de no ser cierto también es auto destructivo para la sociedad que lo practica.

        Con los impuestos, como con todo en la vida, lo primero es entender su función y sus efectos. Una vez entendido es sencillo llegar a la conclusión de que los impuestos han de ser “razonables”. En su justo punto.

        ¿En qué consiste esta razonabilidad?
        Los impuestos deben posibilitar y facilitar la continuidad y crecimiento de la actividad económica. El empleo es un claro indicador de esta razonabilidad y como vemos a diario durante tenemos un problemón con el empleo. ¿Por qué? Por varias cosas y una de ellas por una fiscalidad que ha laminado nuestra industria y servicios llevándonos a parecer cada vez más un país de camareros y de clases pasivas con unos niveles de deuda que jamás han existido en nuestra historia.

        Como usted sabe todos los impuestos se convierten inexorablemente en un Coste de los productos y servicios que producimos y vendemos.
        Por lo tanto si estos impuestos son muy altos estaremos en desventaja con nuestros competidores y se destruirá nuestra industria y nuestro empleo.

        En esta situación, con menos industria y menos empleo, pronto pasamos a depender de que nos presten dinero –como está sucediendo ahora mismo– y esto tiene un límite que una vez traspasado comienza a notarse en todos los aspectos de nuestro bienestar económico.

        ¿Quiere ello decir que los impuestos son la única causa de nuestros ´problemas? No.
        Pero es una de entre las tres o cuatro causas más importantes.

        El caso que nos ocupa bien podría ser la venta por E-bay de una tabla de surf vieja de uno de sus hijos y el comprador bien podría ser mi nieta pequeña que acaba de empezar. El precio anda por los 90 euros y en su día esa tabla de su hijo ya pagó todos los impuestos correspondientes.

        ¿A usted le parece razonable que se cobre un 4% a su hijo –o a mi nieta– por esta transacción?
        Mi nieta dice que hemos caído en una hipérbole demencial y hemos perdido la razón.

        Contra estos hechos –que se han comprobado en cada ocasión– hay gente que piensa que no hay fondo y que siempre se puede exigir más. Es la gente que vive subida a la chepa de otros. En los textos en inglés se les conoce como “free riders”.
        Quienes pagan aguantan lo que aguantan y llega un momento en el cual comienzan a darse cuenta de que ya no pueden más y se rinden.

        Con números en la mano es demostrable que ya hay una buena parte de nuestra población que ya sabe que es más rentable vivir de subvenciones que buscar un trabajo que tampoco existe porque nos hemos ocupado de impedir que exista. Es decir el okupa se ha hecho más atractivo vitalmente que el asalariado.

        Saludos cordiales

        PS. El Contribuyente medio español anda por los 33,000 euros brutos. La fiscalidad total –todos los impuestos explícitos– que sobre ese contribuyente inciden asciende al 58%. Su neto lo convierte en un cuasi mileurista que si recibe una subvención para alquiler, otra para la luz, otra para el transporte y una pensión de subsistencia no necesita trabajar y gana lo mismo y puede cultivarse.

        El cálculo individualizado en ………..civismo.org

      • Verónica Manuel Salvador
        Verónica Manuel Salvador Dice:

        Pero es lo que hemos votado, señor Oquendo. ¿O insinúa usted que, de alguna oscura forma, nuestros representantes hacen lo que quieren? Si esto así fuera, sería mucho más grave. Ya no valdría con una mera reformilla, y habría que irse a otra cosa bien distinta. Yo prefiero no pensarlo, como usted prefiere no decirlo, y los editores ignorarlo. Por algo será… Todos no podemos estar equivocados

        A eso me refería:diga lo que diga Laffer, lo hemos votado, todo va en nuestro favor. Para hospitales, carreteras. Al fin y al cabo sólo gastamos en el Estado el treinta y muchos porciento de lo que producimos al año, y otros países que nos sirven de guía gastan más. Seamos como ellos y nos irá bien.

        Industria, ¿para qué? Se desmontó voluntariamente en los ochenta por la PSOE, eso no es nada nuevo, y luego prosiguió con la “mejor política industrial”, la inexistente, la PP. Sería, sin duda, por nuestro bien. ¡Qué fabriquen ellos, pues! Nosotros a disfrutar.

        Luego cuestiona el hecho imponible, y dice que los bienes de segunda mano ya han pagado sus impuestos. Como si eso no se pudiese también decir del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, y de tantos otros, como el más injusto de todos, el IRPF, una policía añadida a la policía.

        Pero es que atraviesa todo su post un fantasma: todo eso es imposible en el actual sistema. Como le digo a otro comentarista en otra entrada: ¿qué pretende usted, una revolución? En el Congreso tiene usted a su representante, llámelo y verá el caso que le hace, en virtud de la Constitución que con tanto esfuerzo nos dimos nosotros mismos en jubilar autologos en 1978, cosa que hicimos para estar bien tranquilitos y agazapados prósperamente. Si quiere otra cosa dígalo, pero no se haga entonces el reformista regenerador, pues eso no cabe en nuestro texto constitucional. Es usted un antisistema, lo cual no es bueno ni malo, pero este blog no esta precisamente en esa línea. Atrévase a decirlo, por Dios.

        De otro modo, disfrute de los efectos del texto constitucional que otros españoles con tanta prudencia nos dimos, que es el de integración de las masas en el Estado y separación-colaboración de poderes, que es el más extendido en Europa y funciona también. Este protector caparazón necesita sangre, que son precisamente los impuestos, al decir de Hobbes. No puede a un tiempo defenderse y lamentarse de sus características principales, una de las cuales es el postergamiento de la sociedad civil a fin de que este plácidamente despreocupada y la entrega en monopolio del poder político al partido integrado estatal, a la verdad legislador-Gobierno-juez y puerta de entrada al empresariado, en consenso con otros. Lo que tan bien ha funcionado durante ya casi cuarenta años.

    • Victor
      Victor Dice:

      La lectura de este artículo es impactante. Y además no creo que tengáis el valor de publicar el comentario.

      Y es que leo la cabecera de este blog “Por una conducta cívica”…. y me pregunto:

      ¿Qué grado de civismo tiene Hacienda tratando así a los contribuyentes?

      También me pregunto, ¿qué tiene de fundación este blog cuando sólo sirve de altavoz a los altos funcionarios del Estado? ¿Escribe aquí alguien que no sea inspector juez o registrador?

      ¿No os conformáis con la opinión que creáis en los juzgados, registros, notarías, universidades,….. que además tenéis que crear una fundación y una web para crear más opinión?

      La soberbia es el principal pecado capital porque de él derivan todos los demás.

      Responder

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